Tira Cuba

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jueves, 31 de mayo de 2012

De mercenarios a mendigos.

Cubanos acampados frente al Ministerio de Exteriores, Madrid
Tomado de Café Mezclado.
Por Pedro Hernández Soto.

Compadezco a los amigos lectores ajenos a la farsa de la contrarrevolución. Ese escenario es muy complicado de entender aunque no tanto como los entretejidos de leyes, decretos, disposiciones y reglas que sostienen el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.

Si usted utiliza en Internet un buscador cualquiera y trata de hallar lo relacionado con la disidencia cubana, aparecerán cerca de cinco millones de despachos de agencias de prensa, televisoras, radioemisoras, diarios, revistas, periódicos impresos, blogs y otros medios, hablando de supuestas detenciones y golpeaduras a los asalariados del Departamento de Estado, nacidos y residentes en esta Isla.

Si es nativo -o nos visita- podrá ver desfilar cada domingo por Miramar, antiguo barrio de la aristocracia en La Habana, a las Damas de Blanco (Ver La disidencia contra la Iglesia y la visita del Papa), pero no podrá apreciar que sean apaleadas, ultrajadas y detenidas por la “policía política”, nombre aterrador vinculado con la propaganda de la guerra fría. Las encontrará limpias, bien vestidas, rozagantes, sin maridos o familiares presos. Y en cualquier otro barrio puede hallar a otros insignes “patriotas” de la disidencia, obesos, rosados, rebosantes de salud, mucho mejor ataviados que los cubanos. De ello puse un ejemplo en Elizardo Sánchez Santa Cruz: tres fotos.

De su accionar ya el amigo estudioso no podrá conocer sobre huelgas de hambre, olvidadas tras aumentar la cantidad y montos de las mesadas entregadas por la Oficina de Intereses de USA en Cuba, los premios de instituciones de derecha y ciertas ONG con manifiesta parcialidad política y, además, que hasta un par de ellos han muerto por esa manifiesta irresponsabilidad. Vaya, que no hay que arriesgarse tanto, digo yo, piensan ellos ahora.

Si ese mismo leyente tiene tiempo y paciencia, y busca y escarba, entonces quizá se tropiece con alguna nota de actualidad sobre aquellos que se fueron a España, entre 2010 y 2011, por indultos dados por el Gobierno cubano, tras gestiones de la Iglesia Católica, y que ahora sufren los recortes presupuestarios impuestos por el gobierno de Mariano Rajoy. Es decir, que en la “Madre Patria” las limitaciones y fatigas no son solo para los españoles bien sean trabajadores, jubilados, estudiantes o incapacitados, sino también para estos sicarios pues las desventuras las provoca la crisis económica mundial, creada por la génesis del sistema social que pretenden implantar en nuestro país.

De los arribos y recibimientos a aquellos 115 ex presos (por quienes marchaban las tituladas Damas…) y 647 familiares, si hubo incontable cantidad de noticias, comentarios, editoriales, entrevistas, testimonios y cuantos géneros periodísticos existen, en los más -y también en los menos- importantes medios de prensa de la poderosa reacción mundial.

Lo cierto es que nuestros compatriotas ya llevan allá un año y más, y aún no trabajan. En abril de 2012 el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España advertía en EFE: “Se está buscando la mejor manera para no dejar a nadie desamparado, aunque no pueden ser ayudas infinitas” Y mientras con bombos y platillos daba la residencia al poeta Raúl Rivero y su familia, preparaba el “batacazo” como se dice en buen cubano. Poco antes, en marzo 30 ese mismo Partido Popular, hoy en el poder, según Europa Press, analizaba con “opositores cubanos las “últimas detenciones” de disidentes en nuestra isla.

Las ayudas han terminado, los ex beneficiados han pasado a ser inmigrantes desempleados y se han instalado en domicilios de los aún subsidiados. Un portavoz del ministerio confirmó a El País que el programa acabó y no habrá extensión ni ampliación. (Ver De presos en las cárceles cubanas, a ‘sin techo’ en las calles de Madrid).

Ya uno de los indultados se suicidó: Alberto Santiago Du Bouchet se quitó la vida en Las Palmas de Gran Canaria. Otro botón de muestra de las consecuencias de este abandono oficial es la tristísima situación de Bárbara Pura Yurubi Dueñas, desilucionada ex esposa de un liberado, quien vive sola con sus hijos, no recibe ayuda, se siente presa y desamparada, por demás están enferma su hija y ella, y ahora los Servicios Sociales quieren quitarle la hija por no poderla mantener. (Ver más información en Ex presos cubanos se lamentan de su ‘total desamparo’ en España”. Dice en un momento de su adjunto: “…yo estoy desesperada ojalá alla una vía para que me regresen a mi país de donde nunca tenia que haber salido…”.

En realidad el panorama es muy tétrico para estos emigrantes. Tendrán que sobrevivir como lo hace el 24.10% de la fuerza laboral española, desempleada según estadísticas al cierre de marzo pasado. Téngase en cuenta que, además, se pronostica un aumento de un 4.5 % para la presente etapa estival.

La desesperación llevó a varios de ellos a “exigir” una solución al fin de las ayudas económicas que recibían y se les ocurrió hacer una acampada frente al Ministerio de Asuntos Exteriores, en Madrid, a partir del pasado 10 de abril. ¡Dígame usted, a exigir eso allí. Como está la cosa!

Y claro, España no es Cuba, ni Madrid La Habana.Alrededor de las 7:00 de la mañana del pasado miércoles 23, les desembarcó allí una tropa de la Policía Municipal, y no hubo nada de conversaciones ni de “por favor”, ni ómnibus con aire acondicionado para llevarlos a las respectivas casas. Sencillamente “les cayeron a tranca” por caras, brazos, uno tiene la nariz partida y un pie, y otras lesiones en cuellos, muñecas y cabeza pues hasta los arrastraron por el suelo. Al final cuatro fueron detenidos y serán enjuiciados.

Cabe entonces el comentario de un peninsular: “Joder hombre, joder, que no está el horno para bollos ni la Magdalena para tafetanes, ostia. ¿No les alcanzó con su historia de un Chacumbele, que el mismito se mató?

martes, 29 de mayo de 2012

Una historia de terrorismo y el miedo como pura comicidad

La Revolución cubana está llena de desafíos, desde que comenzó la lucha de los rebeldes en la Sierra Maestra y se divisara el fracaso del criminal gobierno Batistiano (apoyado y financiado por Estados Unidos).

Uno de los grandes desafíos está dada por la beligerante posición adoptada por los esbirros batistianos anclados en territorio norteamericano (Ciudad de Miami, Florida), quienes han encontrado en los gobiernos norteamericanos y sus entidades (como la CIA) asesoramiento, financiación y amparo para llevar a cabo todas sus actividades de terrorismo y subversión contra la Isla.

Sin embargo, todo capítulo firmado por esta banda de confesados terroristas (con sus tristes consecuencias en muchos casos), también encierran risorios episodios de puro papelazos que intentan justificar con más mentiras para no dejar a entrever el miedo que realmente sienten de enfrentarse a los revolucionarios de la Isla.

Entre estos relatos de Michael Moore, falta detallar a las bandas de alzados que hubo en los primeros años de los 60, infiltrados en su mayoría por las costas cubanas desde EUA, que sólo se atrevían a amedrentar a los campesinos indefensos o a los maestros alfabetizadores que estaban en las zonas rurales. Muchas familias de campesinos sufrieron vejaciones, violaciones, robos o muertes por asesinatos que estos esbirros cometían; pero corrían despavoridos y abrigados por el miedo cuando chocaban con las fuerzas de los milicianos revolucionarios.

Ese mismo miedo llevó a estos testaferros a asesinar a Conrado Benitez y Manuel Ascunse Domenech (alfabetizadores de 19 y 16 años respectivamente), jóvenes revolucionarios que llevaban cultura a campesinos.
Conrado Benitez
Manuel Ascunse D.
Ese mismo terror es lo que delata a estos delincuentes amparados por EUA; que además de traer dolor a la historia de Cuba, también da risa que sean tan pendejos (como ha señalado Moore) para salir desbandados de Cuba y ladrar desde las aguas norteamericanas, sólo cuando sienten amparo por las fuerzas de ese país (que al final, nunca se han atrevido a dar la cara, tampoco).


Tomado del Blog Descubriendo Verdades.

Miami: Los “heroícos” combatientes por la libertad de Cuba.

Por Michael Moore

Alguna vez se preguntaron como ha hecho Fidel Castro para permanecer tanto tiempo en el poder? El hombre ha sobrevivido a ocho presidentes estadounidenses, diez Juegos Olímpicos, y el regreso del Cometa Halley. Y sin importar lo que el gobierno de Estados Unidos hace para derrocarlo, tiene más vidas que «regresos» ha tenido Cher [1].

No es porque nuestros líderes (estadounidenses) no hayan hecho su mejor esfuerzo para derrocarlo. No, ya desde que Castro liberó su país del corrupto régimen de Fulgencio Batista [2] (al que apoyaban los Estados Unidos y la Mafia) Washington ha probado una gran variedad de métodos para derrocarlo.

Estos han incluido intentos de asesinato pagados con el dinero de nuestros impuestos, invasiones, bloqueos, embargos, amenazas de aniquilación nuclear, desorganización interna, y guerra biológica (la CIA tiró manojo de gérmenes de Fiebre Porcina Africana sobre el país en 1971, obligando a los cubanos a matar 500 mil cerdos). Y -algo que siempre me ha parecido extraño- ¡hay actualmente una base naval estadounidense en la isla de Cuba! [3]

Imaginen si nosotros los estadounidenses, luego de haber derrotado a los británicos en nuestra Revolución de Independencia, les hubiéramos dejado mantener unos miles de soldados y un puñado de acorazados en la bahía de Nueva York. ¡Increíble!

El presidente Kennedy, que siguió con el plan del Presidente Eisenhower para invadir Cuba en la Bahía de Cochinos, ordenó a la CIA matar a Castro, intentándolo todo, desde una lapicera rellena con tinta envenenada hasta un cigarro explosivo. (No, no estoy obteniendo mi información de Maxwell Smart [4]; está todo en el informe del Comité Church al Congreso, de 1975). Por supuesto que nada de esto funcionó. Castro se volvió más fuerte y los Estados Unidos continuaron pasando vergüenza.

Cuba era visto como «el país que se nos escapó». Comenzó a ser una molestia para nosotros. Aquí tenemos a cada nación de este hemisferio metida en nuestro bolsillo, excepto a «esos malditos cubanos». Se ve mal. Como cuando toda la familia sale a cenar y la oveja negra, el pequeño Billy, no se quiere quedar quieto en la silla y hacer lo que le dicen. Todos en el restaurante miran a los padres y se preguntan qué clase de educación le están dando. La apariencia de que no lo están disciplinando o controlando como se debe es la peor humillación.

Entonces comienzan a vapulear al pequeño Billy, el que -olvídenlo- no va a terminar su comida nunca. Así es cuán tontos lucimos al resto del mundo. Como si nos hubiéramos vuelto locos por esta pequeña isla a 90 millas de nuestras costas. No nos sentimos de ese modo frente a una real amenaza para la humanidad, como la que significa el gobierno Chino. Aún así no podemos movernos más rápido para meternos en la cama con ellos. Washington gastó 23 años poniéndonos en contra de los chinos, y luego, repentinamente: ¡un día son nuestros amigos! Parece que los Republicanos y sus compinches empresarios no estaban realmente en contra de los dictadores comunistas, sino contra aquellos que no los dejaban entrar a China para hacer dinero. Y ese fue, por supuesto, el error fatal de Castro.

Una vez que tomó el poder, nacionalizó todos los negocios americanos y pateó a la mafia fuera de La Habana. Fue como si se sentara en la Falla de San Andrés, porque la ira del Tío Sam cayó duro sobre él, y no lo ha dejado tranquilo por más de 37 años. Y a pesar de eso Castro ha sobrevivido. Por ese sólo éxito, y a pesar de todos sus defectos ( discursos de cuatro horas y una tasa de alfabetismo del cien por ciento), hay que admirar al muchacho.

Pero: ¿Por qué continuamos peleando por las sobras de la Guerra Fría? La respuesta puede encontrarse mirando no más lejos de una ciudad llamada Miami. Es desde allí que un puñado de exilados cubanos enloquecidos han controlado la política extranjera de los Estados Unidos hacia esta insignificante nación insular. Estos cubanos, muchos de ellos servidores y amigos de Batista que vivían a todo trapo mientras esa pandilla asolaba el país, parecen no haber cerrado un ojo desde que juntaron su dinero y huyeron a La Florida. Y desde 1960, han insistido en contagiarnos su locura.

¿Por qué es que en cada incidente o crisis nacional que ha sufrido nuestro país en las pasadas tres décadas (el asesinato de Kennedy, Watergate, el caso Irán Contras, la epidemia del abuso de drogas, y la lista sigue…) siempre encontramos a exilados cubanos presentes o implicados?

a.. Primero, fue la conexión de Lee Harvey Oswald con los cubanos de Nueva Orleáns. ¿O eran exilados cubanos actuando solos para matar a Kennedy, o Castro ordenando su asesinato porque se había aburrido que Kennedy intentara derrocarlo? En cualquiera de las teorías que usted suscriba, los cubanos están rondando por el barrio.

b.. Luego, en la noche del 17 de junio de 1972, tres cubanos, Bernard Barker, Eugenio Martínez, y Virgilio González (junto con los estadounidenses Frank Sturgis (que fue capitan de Batista) y James McCord Jr.) fueron atrapados entrando en las oficinas de campaña del Partido Demócrata en Watergate. Esta operación encubierta, eventualmente causó la renuncia de Richard Nixon, por lo que entreveo que hay gato encerrado en esa operación del exilio cubano en particular. Hoy, Barker y González son considerados héroes en la comunidad cubana de Miami. Martínez, perdonado más tarde por Ronald Reagan, es el único que se siente mal. «Yo no quise estar implicado en la caída del Presidente de los Estados Unidos», dijo. ¡Oh! ¡Que hermoso de su parte!


c.. Cuando Oliver North necesitó un grupo encubierto para entrar armas en Nicaragua con el objetivo de derrocar al gobierno sandinista: ¿a quién pudo recurrir sino a los cubanos de Miami? Los veteranos de Bahía de Cochinos Ramón Medina y Rafael Quintero eran los hombres clave en la compañía de transporte aéreo que entregaba las armas a los Contras. La guerra de los Contras, apoyada por Estados Unidos, fue responsable de la muerte de 30 mil nicaragüenses.

d.. Uno de los premios mayores que recogimos de nuestra inversión en estos exilados cubanos fue la ayuda que nos dieron introduciendo drogas ilegales en los Estados Unidos, destruyendo familias y barrios enteros de uestras ciudades. Comenzando a principios de los sesenta, una cantidad de cubanos (que también participaron en la invasión de Bahía de Cochinos) empezó a regentear los círculos mayores de los narcóticos en éste país. La DEA encontró poco apoyo dentro del gobierno federal para ir atrás de estos exilados cubanos, porque se habían organizado a sí mismos bajo la falsa bandera de «grupos de la libertad». De hecho, muchos no eran más que frentes de operaciones masivas de contrabando de drogas. Los mismos contrabandistas de drogas que ayudaron más tarde a contrabandear armas para los Contras nicaragüenses.

e.. Las organizaciones terroristas cubanas radicadas en los Estados Unidos han sido responsables por la colocación de más de 200 bombas y por lo menos un centenar de asesinatos desde el triunfo de la revolución de Castro. Tienen a todos tan preocupados por apoyarlos, que yo probablemente no debería estar escribiendo este capítulo. ¿Pero por que no estoy preocupado? Porque estos exiliados cubanos, con toda su alharaca y terrorismo, son realmente una tropa de pendejos. Eso: pendejos.

¿Quieren pruebas?

Para empezar, cuando a uno no le gusta el opresor de su país, se queda allí y trata de derrocarlo. Esto puede ser hecho por la fuerza (Revolución Americana, Revolución Francesa) o a través de medios pacíficos (Gandhi en India o Mandela en Sudáfrica). Pero lo que no se hace meter la cola entre las patas y correr, como hicieron estos cubanos. Imaginen si todos los colonos americanos hubieran huido al Canadá, y luego hubieran insistido en que los canadienses tenían la responsabilidad de echar a los británicos de América.

Los Sandinistas nunca hubieran liberado su país de Somoza si hubieran estado todos sentados en una playa en Costa Rica, bebiendo margaritas y enriqueciéndose. Mandela se fue a la cárcel, no a Libia o a Londres. Pero los cubanos ricos se pelaron a Miami… y se volvieron más ricos.

El noventa por ciento de estos exilados son blancos, mientras la mayoría de los cubanos (62 por ciento) son negros o mestizos. Esos blancos sabían que no podían quedarse en Cuba porque no tenían apoyo del pueblo.

Entonces vinieron aquí, esperando que nosotros peleáramos su pelea por ellos. Y, como tarados, la peleamos. No es que estos llorones no hayan tratado de ayudarse a sí mismos. Pero una rápida mirada a sus esfuerzos recuerda a las viejas películas cómicas mudas. El de Bahía de Cochinos es su fiasco más conocido.

Tenía todos los elementos de una gran comedia cómica:

a.. barcos equivocados,

b.. playa equivocada,

c.. nadie los fue a esperar,

d.. y -finalmente- fueron dejados morir vagando por una parte de su isla completamente desconocida para ellos (los choferes de sus limosinas -adivino- nunca los habían llevado allí en los viejos buenos tiempos).

Este fiasco fue tan monumental que el mundo todavía no ha parado de reírse, y los cubanos de Miami nunca han olvidado ni perdonado esto. Diga «Bahía de Cochinos» a alguno de ellos, y lo verán como a un dentista taladrándole el nervio de un diente.

Emblemas de los exiliados cubanos extremistas.

Uno pensaría que la derrota de Bahía de Cochinos les debería haber enseñado una lección, que hubieran dejado de insistir con esas cosas. No hizo eso esta pandilla. Desde 1962 numerosos grupos de exilados cubanos han intentado mas incursiones para «liberar» su patria. Veamos las más sobresalientes:

a.. En 1981, un grupo de cubanos exilados de Miami desembarcaron en la islita de Providenciales, en el Caribe, camino a invadir Cuba. Su barco, el único que llegó de cuatro que salieron del Río Miami (los otros tres fueron hechos volver por la Guardia Costera debido al mar picado, problemas de motor o falta de chaquetas salvavidas), tocó tierra en un arrecife cerca de Providenciales. Atascados en la isla sin comida ni abrigo, los cubanos de Miami comenzaron a pelearse entre ellos. Rogaron a la gente de Miami que los rescatara de la isla, y luego de tres semanas fueron devueltos a Florida vía aérea.

El único de ese grupo que llegó a aguas cubanas, Gerardo Fuentes, sufrió un ataque de apendicitis en el mar, y tuvo que ser evacuado por la Guardia Costera hacia Guantánamo.

b.. En 1968, un grupo de cubanos de Miami supieron que un barco polaco estaba amarrado en el puerto y que una delegación cubana podía estar a bordo del carguero. De acuerdo al St. Petersburg Times, los exilados cubanos dispararon con una bazooka casera e hicieron impacto en el casco del buque. Sólo le hicieron un abollón, y el líder del grupo, Orlando Bosch, fue apresado y sentenciado a diez años de prisión, pero fue liberado en 1972. Bosch explicó que habían esperado causar más daños al barco pero, se excusó: «¡Era un barco grande!» Bosch había estado arrestado antes por remolcar un torpedo a través de las calles de Miami a la hora de salida de las oficinas, y otra vez había sido capturado con 600 bombas aéreas cargadas con dinamita en el baúl de su Cadillac.

En 1990 la administración Bush lo sacó de la prisión, donde estaba nuevamente, cumpliendo una pena por violación de libertad condicional.

c.. De acuerdo al Washington Monthly, «Durante el verano y principios del otoño de 1963, fueron lanzadas cinco incursiones de comandos contra Cuba con la esperanza de desestabilizar al régimen. La raquítica “quinta columna” en Cuba fue instruida para dejar las cocinas eléctricas encendidas , las planchas y las lamparas prendidas para gastar energía…

En 1962, según el San Francisco Chronicle, el exilado cubano José Basulto, en una misión auspiciada por la CIA, disparó un cañón de 20 mm desde una lancha rápida contra el Hotel, cerca de la bahía de La Habana, esperando matar a Fidel Castro. El proyectil erró al blanco, y Basulto, viendo que su barco se llenaba de gasolina derramada, pegó la vuelta para Florida. “Uno de nuestros tanques de combustible, hecho de plástico, comenzó a gotear”», explicó Basulto más tarde. «El combustible se derramó sobre la cubierta. No sabíamos qué hacer».

d.. Años más tarde, Basulto formó «Hermanos Al Rescate», ungrupo de exilados que hace unos años estuvo haciendo vuelos sobre Cuba, zumbando con sus aviones sobre las ciudades, tirando panfletos, y generalmente tratando de intimidar al gobierno cubano. En febrero de 1996, Castro aparentemente se aburrió de este acoso, y luego del 25avo incidente en un año de los «Hermanos» violando el espacio aéreo cubano, ordenó que dos de sus aviones fueran derribados.

Atentados y sabotajes de los extremistas cubanos en La Habana

Aunque los «Hermanos al Rescate» violaban la ley estadounidense por volar dentro del espacio aéreo cubano, la administración Clinton fue de nuevo al chiquero del exilio e instantáneamente sacó un decretopara endurecer el embargo contra Cuba. Este embargo trajo la ira del resto del mundo contra nosotros. La Asamblea General de las Naciones Unidas votó 117 a 3 a favor de condenar a los Estados Unidos por su violencia económica contra Cuba, tal y como ha sido en cada votación sobre el tema desde que el embargo fue impuesto.

La semana después de que los aviones fueran derribados, los exilados trataron de apurar a los Estados Unidos, esperando comprometer a los militares en algún tipo de acción contra Castro. Anunciaron que al siguiente sábado llevarían una flotilla de barcos desde Florida hasta la costa cubana para protestar por el derribo de los dos aviones. Clinton decidió la puesta en escena de la más grande exhibición de fuerza contra Cuba desde la Crisis de los Misiles, y envió

a.. un escuadrón de cazas F-15,

b.. once escampavías de la Guardia Costera,

c.. dos cruceros misilisticos de la Marina,

d.. una fragata de la Marina,

e.. dos aviones C 130,

f.. una bandada de Choppers,

g.. AWACs,

h.. y 600 guardiamarinas para apoyar a la flotilla.

Lo único que se olvidó de mandar fue remedio contra el mareo, que -alfinal- era lo único que los cubanos de Miami hubieran necesitado realmente. Sólo a 40 millas de Key West, los cubanos en los botes comenzaron a marearse, a vomitar y a rogar a sus pilotos que dieran vuelta los malditos yates y volvieran a Miami. Con el mundo entero mirando, los cubanos huyeron de nuevo con la cola entre las patas. Cuando llegaron al puerto, dieron una conferencia de prensa para explicar su retirada.

El portavoz estaba todavía un poco mareado, y se podía ver cómo los periodistas se separaban de él, temiendo ser cubiertos por un «Linda Blair Special» en cualquier momento… «Una terrible tormenta se levantó en el mar», dijo el líder de la huída cubana mientras palidecía rápidamente. «¡Las olas tenían más de diez pies de alto, y tuvimos que volver o perder nuestros barcos!» Mientras así hablaba, algún genio creativo en la CNN comenzó a emitir imágenes aéreas de la flotilla rumbo a Cuba.

El sol brillaba, el mar estaba calmo como un plato, y el viento soplaba gentilmente, si es que soplaba. Los reporteros en alta mar dijeron que luego de que las cámaras de la CNN se fueron, las aguas se pusieron «bastante duras». Sí, seguro, era por las carcajadas de Fidel, que se estaba cagando de la risa…

Este artículo apareció originalmente en inglés el 10 de abril 2004.

(Traducción Libre Raúl Antonio Capote)

Cineasta y escritor estadounidense. Autor del libro “Estúpidos Hombres Blancos”, de varios documentales entre los cuales están los laureados “Bowling for Columbine” (Premio Oscar) y “Fahrenheit 9/11″ (Palma de Oro de Cannes).

[1] Actriz de cinema holywoodiano, famosa en los Estados Unidos, declaró varias veces retirarse del mundo artístico, para volver más tarde

[2] Último dictador cubano antes que Fidel Castro tome el poder.

[3] Se trata de la base de Guantánamo, los EE.UU. han enviado a los prisioneros talibanes y otros supuestos terroristas allí, donde aislados de toda legalidad, reciben malos tratos según fuentes de las organizaciones humanitarias que han condenado tales actos de la administración Bush.

[4] Espía cómico de una serie TV. norteamericana en los años 70′, conocido en América Latina bajo el nombre de Super Agente 86.

lunes, 28 de mayo de 2012

Documento del Departamento de Estado confirma cínicamente apoyo financiero a blogueros y mercenarios cubanos.

Tomado de Cambios en Cuba.

Un documento del Departamento de Estado, en respuesta al cuestionamiento hecho hace unos meses por el presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el senador John Kerry, sobre la eficiencia real de los $ 20 millones que el gobierno de Estados Unidos destina anualmente, a través de la USAID, para financiar el llamado "programa de la democracia en Cuba", deja en claro, una vez más, la subordinación financiera de los mercenarios cubanos a las políticas de Washington.

El documento, publicado en exclusiva por el blog Along the Malecon, y del que Cambios en Cuba les ofrece la traducción de Google de algunos fragmentos, entre otras cosas, asegura:
Los esfuerzos combinados de los programas de gobierno de Estados Unidos han contribuido a elevar el perfil internacional de activistas de la sociedad civil, especialmente de los bloggers y los periodistas. Esta mayor atención sirve para proteger a los líderes de la oposición de retribución por las autoridades cubanas, lo que les permite seguir difundiendo su mensaje y crear conciencia sobre cuestiones de base.(...)

Estamos tratando de colaborar con la más amplia franja de la sociedad civil cubana, incluidos los grupos que con los que no han funcionado en el pasado. Dado el aumento del uso de la tecnología para comunicarse y organizar en la isla, que ven la tecnología como áreas de oportunidad para seguir avanzando, utilizando las mejores prácticas y lecciones aprendidas de la anterior programación. Teniendo en cuenta la evaluación del Departamento de Estado de las restricciones a la libertad de expresión en Cuba, creemos que esta área a ser uno de oportunidad particular en Cuba, ya que ha demostrado ser efectiva en todo el mundo.(...)

Hemos entrenado a cientos de periodistas cuyo trabajo ha aparecido en las principales agencias de noticias internacionales. (...)

Caricatura: Los Di$identes de José Luis

Tomado de Cambios en Cuba.

Clinton advierte a gobiernos del mundo: "los estamos observando"

Hillary Clinton, secretaria estadunidense de Estado, al presentar ayer el informe anual del gobierno de su país sobre la situación en materia de derechos humanos en el mundoFoto Ap
Tomado de La Jornada

Por David Brooks.-

La secretaria estadunidense de Estado, Hillary Clinton, dijo hoy al presentar el informe anual de derechos humanos que estos reportes sobre 199 países y territorios "dejan claro ante los gobiernos del mundo que los estamos observando y los estamos haciendo asumir responsabilidades. Y dejan claro a ciudadanos y activistas en todas partes: no están solos, estamos con ustedes".
Clinton dijo que 2011 fue "un año especialmente tumultuoso y notable para todos los involucrados en la causa de los derechos humanos". Señaló que muchos de los actos de mayor perfil, "desde las revoluciones en Medio Oriente hasta las reformas en Birmania, empezaron por los derechos humanos con el llamado claro de hombres y mujeres en defensa de sus derechos universales". Indicó: "estamos apoyando esfuerzos alrededor del mundo para darle a la gente una voz en sus sociedades, un interés en sus economías y apoyarlos, mientras determinan por sí mismos el futuro de sus vidas y las contribuciones que pueden hacer al futuro de sus países".

En este ejercicio anual en que el gobierno de Estados Unidos emite su informe sobre la situación de los derechos humanos en el mundo –con poca o nula autocrítica y aparentemente sin conciencia de que al hacerlo se propone como juez mundial sin que nadie se lo pida–, se afirma que cuando los derechos humanos son violados o amenazados por las autoridades, el resultado frecuente es: conflicto político e inestabilidad.

Michael Posner, secretario asistente de Estado para Derechos Humanos, escribe en la introducción del informe –2011 Country Reports on Human Rights Practices– que los "levantamientos ciudadanos" en Medio Oriente y norte de África han tenido "réplicas" alrededor del mundo con "millones de ciudadanos en muchos otros países que expresan su insatisfacción con gobiernos que fracasan y no ofrecen resultados a sus pueblos. Sea en grandes movimientos o actos pequeños, pueblos del mundo se ponen de pie en demanda de sus derechos universales, dignidad, mayor oportunidad económica y participación en el futuro político de sus países".

En el informe, Posner señala que la protección de derechos humanos y libertades fundamentales "asegura que las negociaciones sobre el futuro de un país se realicen sin temor o intimidación y que fuerzas antidemocráticas no sofoquen la participación política genuina". Agregó que donde "los derechos humanos son consistentemente abusados o amenazados por autoridades o por grupos criminales, sectarios u otros no democráticos que gozan de impunidad, el resultado frecuente es conflicto político, contracción económica y desestabilizacion", mientras en países donde hay lo opuesto, hay mayor estabilidad y seguridad. "El respeto por los derechos humanos construye la estabilidad política" y ofrece las bases para la democratización y mayor seguridad a nivel nacional y global, afirma.

Concluye que las grandes transiciones que proceden en diversos países muestran que "la opción real no es entre estabilidad y seguridad, sino entre reforma y disturbio".

Ante tendencias "esperanzadoras", Posner también señala algunas preocupantes, incluidas mayor restricción de libertad política y electoral, mayor imposición de medidas constitucionales antidemocráticas y restricciones a libertad de expresión y asamblea, entre ellas Internet, e intimidación a los medios. Subrayó el uso de nuevas tecnologías de información y comunicación para apoyar y nutrir movimientos democráticos, pero también el uso de esas mismas tecnologías por regímenes para espiar y controlar a esos movimientos.

América Latina

El informe destaca los casos de México, Cuba, Honduras, Venezuela y Nicaragua. En el caso de México y Honduras, subraya los contextos de violencia generada por el crimen organizado y problemas ligados con la corrupción por la influencia de estas fuerzas delictivas. Pero en los casos de los otros tres países, como en todos los informes anteriores, se enfatizan las condiciones políticas promovidas por regímenes que son críticos y/o opositores al gobierno de Estados Unidos (aunque este factor no se menciona).

En el caso de Cuba, se afirma que el gobierno "continuó su represión sistemática de derechos humanos y libertades fundamentales". Acusa que el gobierno organizó a pandillas "con la intención de intimidar a grupos de oposición, sobre todo las Damas en Blanco".

Sobre Venezuela, afirma que hubo una "concentración acelerada de poder en la rama ejecutiva" y que el gobierno emprendió acciones para impedir "libertad de expresión y criminalizar la disidencia".

Nicaragua es utilizado como ejemplo de países que se volvieron menos libres. En ese país, afirma, "irregularidades extensas en el proceso electoral fueron un revés a la democracia y minaron la habilidad de los nicaragüenses de hacer que su gobierno rinda cuentas".

El informe se puede ver en: state.gov/j/drl

Así, el gobierno del país con más población en cárceles del mundo, donde durante los últimos meses se ha mostrado un nivel de represión a veces violenta de la policía en manifestaciones pacíficas de Ocupa Wall Street, donde organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales han criticado la impunidad de los responsables en el gobierno de tortura y desapariciones en la llamada guerra contra el terror, donde es continua la violación de los derechos de los inmigrantes y de las comunidades indígenas, donde se presentan casos legales y denuncias por la falta de transparencia oficial y por la supresión de libertad de prensa, donde es mayor el espionaje doméstico a ciudadanos, hay supresión del derecho de libre asociación y derechos sindicales, denuncias por la falta de garantía de sufragio efectivo, y acusaciones de violaciones de derecho internacional (en casos de pena de muerte, en asesinatos políticos en el extranjero, en el mantenimiento de cárceles clandestinas), se congratula por ofrecer esta evaluación anual sobre los derechos humanos en el resto del mundo.

Cuba demuestra en Naciones Unidas su firme compromiso contra la tortura

Tomado de Granma.
Por Sergio Alejandro Gómez
Al presentar su informe ante el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas en virtud de sus obligaciones como Estado parte en la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (22 y 23 de mayo del 2012), Cuba contó con el aval de la obra de justicia construida por la Revolución. La delegación cubana pudo argumentar, con datos contundentes e incontestables, la aplicación práctica de los preceptos que inspiran a la Convención y su plena coherencia con la filosofía de principios seguida por el Estado cubano con riguroso celo y compromiso.
La presentación cubana recordó que hasta 1959 la tortura y el abuso por parte de las autoridades policiales y militares eran parte de la política de Estado, y que fue el proceso revolucionario el que puso fin a tan despreciables prácticas, 25 años antes de que existiera la Convención de las Naciones Unidas.
Como es habitual en los exámenes de países, el Comité concentra su atención en temas tan complejos como el estado del sistema penitenciario, el rigor en la impartición y administración de justicia, las garantías para las personas bajo detención y la ética del sistema de orden público. Este órgano de la ONU está compuesto por diez expertos de diversos países que actúan a título personal, y tiene como mandato realizar recomendaciones a los Estados Partes sobre la aplicación de la Convención y la prevención de la tortura o actos afines en todas partes del mundo.
En la actualidad, y a pesar de la existencia de la Convención, la práctica de la tortura no ha desaparecido en varias partes del planeta. Su uso por la fuerzas militares y paramilitares del Gobierno de los Estados Unidos en Iraq, Afganistán, la Base Naval de Guantánamo, las cárceles secretas creadas por la CIA en Europa y otros sitios, es política oficial abiertamente reconocida por ese Gobierno. Asimismo, la brutalidad policial, como se ha podido ver en la represión en países europeos a manifestantes pacíficos y las muertes en prisión de personas encarceladas, constituyen también una constante.
En contraste con esta negativa situación, Cuba expuso los avances de los sistemas de justicia penal y penitenciario cubanos, que fortalecen la necesaria seguridad ciudadana, y descansan en la rehabilitación, en el respeto a las garantías y los derechos ciudadanos, y en las concepciones más avanzadas sobre la materia.
Cuba defendió su informe en condiciones diferentes a otros países. Enfrenta, como ningún otro, la persistente campaña de difamación y descrédito que financia y promueve el Imperio, con la cual se politiza un examen de esta naturaleza, se limita su necesaria objetividad e imparcialidad, y se introducen elementos sesgados que forman parte de los pertinaces intentos de desestabilización interna que promueve el gobierno de los Estados Unidos.
La delegación cubana, encabezada por el vicefiscal General de la República, Rafael Pino Bécquer demostró, sin que quedara duda alguna, el apego de la Revolución a la aplicación de una política contra la tortura y el abuso.
La presentación de nuestro país apuntó que el Código Penal cubano establece más de diez figuras delictivas que brindan una adecuada protección ante la ocurrencia de cualquier maltrato y tiene como base el mandato constitucional que establece el respeto a la dignidad de todas las personas.
Resaltó que los jefes y agentes de las fuerzas del orden cubanas se forman en el respeto a la integridad física y moral de todas las personas, y se les inculca una alta sensibilidad humana para cumplir con su misión de velar por el orden interior y la tranquilidad ciudadana, incluyendo en sus planes de preparación y capacitación las regulaciones jurídicas internacionales, entre ellas, las disposiciones de la Convención.
Demostró el papel de la Fiscalía como órgano de control de la legalidad para asegurar la protección y la promoción de los derechos de todos los internos en los establecimientos penitenciarios del país, así como las medidas que adopta la Revolución para garantizar que las personas sancionadas alcancen un nivel educacional y se formen en oficios y profesiones que les permitan su realización personal y potencien su utilidad para la sociedad desde un trabajo digno y justamente remunerado.
Y denotó el empeño de continuar trabajando para fortalecer y actualizar la legislación penal y profundizar aún más en la plena aplicación de la Convención, con mecanismos seguros, eficientes y responsables para garantizarlo.
Cuba puede estar orgullosa de su trayectoria en el cumplimiento de lo estipulado por la Convención y de los objetivos para los que esta se concibió.

sábado, 26 de mayo de 2012

Tirando piedras con el tejado de vidrio.


Sin sostener un mínimo de escrúpulo a la hora de formular “medidas” en cuestión de política exterior, la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso aprobó una moción que muestra la política injerencista del Estado Español en los asuntos internos de Cuba.
Partidos con una carrera vinculada a las directivas de la mafia de Miami y los intereses del gobierno norteamericano para el caso Cuba, como son el Partido Popular (PP) y Convergencia i Uniò (CiU), se han unido al Partido Nacionalista Vazco (PNV) y Unión del Pueblo Navarro (UPN) para ser coautores del texto de la moción, la cual insta al presidente del Estado Español (Mariano Rajoy) a promover dentro del “seno de la UE,(…) acciones que tengan como finalidad la reconciliación del pueblo cubano, en el marco de una acción decidida a favor de la transición a la democracia, sin exclusión de ninguna opción ideológica".
Pero cabe preguntarse a cuál “democracia” desean que transite Cuba estos partiduchos rellenos de oportunistas burgueses; al mismo tipo de sufrida democracia que padecen ellos, donde millones de personas salen a las calles, vestidos de indignados por el despojo de derechos que están sufriendo por todas las famosas medidas de “austeridad” que les imponen, mientras estos partidos gobernantes se dedican a salvar entidades financieras que van a la quiebra por la corrupción y la especulación financiera a costa del dinero del pueblo.
"Indignados" reprimidos frente al parlamento español este 27 de julio. Foto: El País
Otros partidos pasibles y manejables, como el caso del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), prefieren abstenerse a dicha aprobación aunque dejan ver su visto bueno al texto. Así lo dejó ver el Diputado del Congreso por la provincia de Cádiz, Francisco González Cabaña, al plantear: "No estamos de acuerdo en que éste sea el clásico permanente de la Comisión de Exteriores del Congreso. Iberoamérica tiene muchos problemas de libertades democráticas y no están exclusivamente en Cuba", aunque aprueba "compartir la letra y el espíritu" de la moción.
Sin embargo, el partido veleta de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) dio al traste con la aprobación de otra moción presentada, la cual condiciona a que España se manifieste contraria hacia todo tipo de cambio referente al Acuerdo de Posición Común de la Unión Europea hasta que en Cuba no “haya cambios hacia la democracia”.
Algo muy elemental que se les olvida a estos artífices de las democracias occidentales (u omiten intencionalmente) es que mientras sus calles se llenan de manifestantes reclamando justicia y respeto por sus derechos, en Cuba el pueblo se manifiesta para respaldar a la Revolución, como se puede constatar en cada Primero de Mayo (día del trabajador), conmemoraciones por el triunfo de la Revolución y en las concentraciones de las Tribunas Antiimperialistas. O también se les podría recordar el apoyo del que goza la Revolución por parte del pueblo cubano, porque éste se ve partícipe de los cambios que se llevan a cabo en la Isla (cambios discutidos, analizados, propuestos, transformados y acordados con la participación de 8 913 838 de personas en más de 163 mil reuniones, en las cuales no hubo discriminaciones ideológicas, que dieron como resultados los 311 lineamientos aprobados en el Congreso del Partido Comunista de Cuba). Sólo por citar ejemplos.
Lo contradictorio del texto de dicha moción es la marcación de no exclusión de “opciones ideológicas”, cuando los únicos que se autoexcluyen de ser partícipes del proceso CUBANO son esos grupitos de llamados disidentes (más bien mercenarios y contrarrevolucionarios) que no se cortan en desfilar descaradamente por la Oficina de Interés de EUA (SINA) u otras embajadas europeas en La Habana, para recibir órdenes y  “honorarios” por los trabajitos de subversión y propaganda anticubana.
Para mayor INRI, el diputado del PP, Teófilo de Luis se jacta de encontrar el “apoyo incondicional” a la iniciativa por parte de Elizardo Sánchez (el Camaján), Eduardo Fariñas, Dagoberto Valdés, Yoani Sánchez, Berta Soler, Oswaldo Payá y José Daniel Ferrer; todos miembros de la nómina de la SINA, amén de que los mismos funcionarios de estas oficinas reconocen (expuesto en los cables publicados por Wikileaks) que estos opositores al gobierno de la Isla no tienen ninguna influencia ni tampoco respaldo por parte de la sociedad cubana.
Es lamentable que la sociedad del Estado Español esté dirigida por políticos que, primero, no son capaces de representar dignamente a la sociedad de su país para venir a “exigir” “cambios” en un país que ha sido reconocido por otros pueblos del mundo e instituciones internacionales por las conquistas sociales alcanzadas y su labor solidaria internacional, muy a pesar del genocida bloqueo impuesto desde Estados Unidos y secundado por lacayos de la Unión Europea en su Acuerdo de Posición Común.
Para desviar la atención de sus propios problemas internos, prueban a tirar piedras con el tejado de vidrio sobre sus cabezas.

martes, 22 de mayo de 2012

Tortura made in USA.

Tomado de Granma.

Por DALIA GONZÁLEZ DELGADO

Cuando ya ha sido divulgado lo que sucede con los prisioneros en la cárcel de la ilegal base de Guantánamo, y aún están frescas las imágenes de Abu Ghraib, comenzar diciendo que Estados Unidos practica la tortura puede sonar trillado.

Después del 11 de septiembre del 2001 Bush divulgó lo que defendía como una "nueva percepción oficial" acerca de la tortura. Donald Rumsfeld, entonces secretario de Defensa, decretó que los presos capturados en Afganistán no entraban en el marco de la Convención de Ginebra (que prohíbe cualquier forma de tortura o crueldad) porque eran "combatientes enemigos" y no prisioneros de guerra.

La abierta aceptación de la tortura por parte de esa administración no tiene precedentes. Sin embargo, esa franqueza funciona como arma de doble filo. Parecería que la idea de torturar a presos nació con la "lucha contra el terrorismo". Pero eso es una distorsión histórica. Bush solo rompió el silencio sobre un fenómeno que tiene abundantes antecedentes en Estados Unidos y que es parte de su política exterior.

En los años cincuenta la CIA lanzó un programa de operaciones encubiertas para investigar lo que llamaba "técnicas especiales de interrogación". El programa examinaba y analizaba métodos de interrogación poco habituales, incluyendo el acoso psicológico, el aislamiento y el uso de drogas y otras sustancias químicas. Para 1953, ya habían gastado 25 millones de dólares en la búsqueda de nuevas formas para "romper la voluntad de un prisionero sospechoso de comunismo".

En Latinoamérica las revelaciones de las torturas de Estados Unidos en Iraq no despertaron sorpresa. Más bien la reacción fue: "ya lo sabíamos".

EE.UU. creó la famosa Escuela de las Américas, para instruir a oficiales militares y de policía en muchas de las mismas técnicas de "interrogación coactiva" que llevaron luego al territorio usurpado en Guantánamo y a Abu Ghraib: captura en la madrugada para maximizar choque, encapuchamiento e inmediato cubrimiento de los ojos, desnudez forzada, privación sensorial, sobrecarga sensorial, manipulación del sueño, humillación, temperaturas extremas, posiciones incómodas...

Florencio Caballero, hondureño entrenado por la CIA, relata en una entrevista publicada por The New York Times en 1988:

"Nos enseñaron tácticas psicológicas, como estudiar el miedo y las debilidades de un prisionero. Hacer que se levantara y se quedara de pie, no dejarle dormir, desnudarle y aislarlo, poner ratas y cucarachas en su celda, darle comida podrida, incluso animales muertos, arrojarle agua fría a la cara, cambiar la temperatura de su entorno".

Estos entrenamientos eran realizados con el apoyo de un manual conocido como Kubark, un texto acerca de las técnicas de "interrogación de fuentes no colaboradoras", resultado básicamente de aquel estudio que se había iniciado en los años cincuenta, y que ya había sido utilizado en Vietnam.

Estados Unidos ha invertido dinero en la tortura. Se ha especializado, ha capacitado a su ejército, ha exportado sus métodos a otros países. Puede escudarse con diferentes nombres, como "interrogatorios coercitivos" o "técnicas avanzadas de interrogación policial", pero esa violación de los derechos humanos no va a desaparecer.

Una prueba más: Posada Carriles trabajó para el FBI y la CIA.


Por Percy Francisco Alvarado G.

En mis manos cayó este documento elaborado por el FBI de los Estados Unidos, fechado el 17 de mayo de 1965, en el cual se comprueba que el terrorista Luis Posada Carriles estuvo involucrado con Roberto Alejos Arzú, para derrocar al gobierno guatemalteco de Enrique Peralta Azurdia, mediante la vía violenta.

Esta conspiración se fraguó en territorio norteamericano, en franca violación de la Ley de Neutralidad de los Estados Unidos. En este caso, en particular, el FBI fue eficiente y desarticuló la conspiración. Sin embargo, Luis Posada Carriles quedó libre de culpa y paja. ¿Por qué?

Su participación en este plan de invasión a Guatemala fue ocultada por el FBI presumiblemente por dos razones:

¿Participó Posada como agente encubierto del FBI dentro del grupo conspirador?

¿Fue la CIA, a cuya agencia pertenecía, la que movió los hilos para exculparlo?

Lo cierto es que el Servicio de Aduanas de Estados Unidos, la CIA y el FBI ocultaron esta gigantesca conspiración contra un país amigo, sin tomar medidas cautelares contra los detenidos, tirando un manto de silencio sobre estos hechos. Indudablemente, es una prueba más de que Posada Carriles siempre fue un protegido de las principales agencias de inteligencia y contrainteligencia norteamericanas. Aún goza, descaradamente de esa protección.

Tal es la impunidad de Posada Carriles actualmente en Miami, que hemos denunciado su participación en estos meses en planes contra Cuba y Venezuela. Nadie mejor que él y varios de sus socios, con los que se reúne en Miami frecuentemente, a pesar de su libertad supervisada, saben que planificó acciones contra la recién culminada Feria Internacional del Libro de la Habana 2012, contra la visita de Benedicto XVI a la Isla, así como contra la agencia de viajes Airline Brokers.

Existen evidencias de que este atentado se planificó en un encuentro con Roberto Martín Pérez, Guillermo Novo Sampoll, Santiago Álvarez Fernández Magriñá y un representante de Alpha 66, organización que, presuntamente, ejecutó la acción.

De la misma manera, se sabe que Posada Carriles está reactivando aceleradamente sus viejos contactos en Venezuela, empleando emisarios entre ciudadanos latinoamericanos residentes en Miami para preparar condiciones para planes desetabilizadores, en el caso de que Henrique Capriles pierda las elecciones en Octubre. Estos emisarios han contactado a destacados miembros opositores en Caracas, España y Bogotá.

Vean mis lectores este documento y saquen sus propias conclusiones.

Percy Francisco Alvarado Godoy.

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EMITIDO EN VIRTUD DE LA LEY PUBLICA 102-526 (LEY JFK)

NARA ______FECHA: 28 DE ABRIL DE 2005

DEPARTAMENTO DE JUSTICIA DE LOS ESTADOS UNIDOS

OFICINA FEDERAL DE INVESTIGACIONES

AL RESPONDER, SIRVASE REFERIRSE AL ARCHIVO No. 2-380

MIAMI, FLORIDA, 17 DE MAYO DE 1965

TODA LA INFORMACIÓN CONTENIDA EN ESTE DOCUMENTO QUEDA DESCLASIFICADA A MENOS QUE SE INDIQUE LO CONTRARIO

ASUNTO: ROBERTO ALEJOS ARZU

LUIS SIERRA LOPEZ

CUESTIONES DE NEUTRALIDAD

SEGURIDAD INTERNA - GUATEMALA

Debe destacarse que ROBERTO ALEJOS ARZU, quien reside en 180 Palm Drive, Palm Island, Miami Beach, Florida, es un acaudalado ciudadano guatemallteco que ha estado conspirando para derrocar al gobierno de Guatemala.

El 6 de mayo de 1965, el Sr. ALLEN S. YARBOROUGH, agente de aduanas de los Estados Unidos en Miami, Florida, ofreció la siguiente información:

LUIS SIERRA LOPEZ, un exiliado cubano asociado con Alejos, fue arrestado por las autoridades mexicanas en Tapachula, México, el 29 de abril de 1965. Posteriormente SIERRA fue puesto en libertad y viajó a Miami, Florida, el 2 de mayo de 1965, donde lo esperaban ALEJOS y LUIS POSADA, otro exiliado cubano asociado con ALEJOS.

Como resultado de una serie de encuentros entre el Sr. Yarborough, Sierra, Posada, y otros exiliados asociados con Alejos, el 4 de mayo de 1965 se entregaron a los agentes de aduanas de los Estados Unidos las siguientes municiones:

1 ametralladora calibre 30, M-1919A4

1 ametralladora calibre 30, M-1919A4

1 fusil automático Browning

1 lanza llamas, con tanques y fusil

1 lanza llamas con fusil portátil, No. M2A1

1 carabina calibre 30, M-1, con parque limitado, sin el disparador

1 carabina calibre 30, M-1, con parque limitado

3 carabinas calibre 30, M-1, con parque completo (sin los números de serie)

1 carabina calibre 30, M-1, con parque completo, No. de serie 2888

1 tubo de cañón calibre 30 (empacado)

1 subametralladora Thompson calibre 45, modelo 1928

1 pistola Colt automática calibre 45

10 fusiles Grease M-3 calibre 45

1 lanzacohetes de 3.5 pies, M-20 (bazooka)

2 morteros de 60 mm, M-5, con trípode, placa de base y cañón

2 cureñas, con trípode, calibre 30, M-2

2 cureñas, con bípode, calibre 30, M-2

15 fusiles Garand, M-1

Municiones

1500 cartuchos de M-2, balas de 30.06, que penetran el blindaje

3240 cartuchos de M-2, balas de 30.06,

700 cartuchos de carabinas, balas calibre 30

100 cartuchos de pistolas, balas calibre 38

400 cartuchos, balas calibre 45

100 cartuchos, balas calibre 50

5 cartuchos, proyectiles de fusil calibre 12

3 luces de bengala de las utilizadas por la marina de guerra

1 cinturón de municiones para fusil automático Browning

11 Bandaleers (vacíos)

43 grapas - fusil automático Browning

108 grapas fusiles Grease M-3 calibre 45

1 grapa (redonda) subametralladora Thompson calibre 45, modelo 1928

26 grapas pistola calibre 45

28 adaptadores de granadas, fusil Garand M-1

1 fusta de pistola Colt calibre 45

1 fusta de pistola calibre 38

5 mecanismos de conversión para disparadores, carabina M-2, calibre 30

24 cinturones para pistolas

6 cinturones de cartuchos

32 bloques de C-4 (2½ libra cada uno) 80 libras

12 bloques de C-3 (2½ libra cada uno) 28 libras

24 bloques de TNT (1 libra cada uno) 24 libras

8 bloques de Pinolite (1 libra cada uno ) 8 libras

2 latas de Napalm (3 galones cada una) 6 galones

16 proyectiles de bazooka (de 3.5 pulgadas de diámetro, de alto poder

explosivo)

44 barras de TNT (utilizadas por el ejército) 1 libra cada una, 44 libras

46 cartuchos, proyectiles de morteros de 57 milímetros

51 granadas de mano M-21 (de fragmentación)

3 granadas de gases lacrimógenos

6 fusiles lanza granadas

5 rollos de mecha Orange-wax, marca Clover (170 pies en total)

20 encendedores de mecha

2 detonantes de gran potencia ( de una libra cada uno)

1 caja de detonantes y encendedores (100 de cada uno)

53 detonadores

1 rollo de cable para detonadores, aproximadamente ¼ de milla

1 bolsa de municiones, fusil Garand M-1

1 mochila, bolsa de herramientas

7 portafusiles

1 maleta Val-Pac para la ropa

26 pares de overoles - del tipo que usa la Fuerza Aérea

1 poncho

40 suspensores, malla para transportar los bultos de campo.

1 rifle Winchester semiautomático, calibre 12

El Sr. Yarborough dijo que como resultado de las investigaciones, las entrevistas, y la información de nteligencia, se había confirmado que los individuos relacionados a continuación habían estado vinculados de alguna forma con la conspiración de Alejos:

LUIS SIERRA LOPEZ

LUIS POSADA CARRILES

AMADO CANTILLO HUGUET

EUGENIO AGUILERA FRUTOS

BERNARDO BOSCH RODRIGUES

HIPOLITO MARTINEZ TERRERO

VICTOR VASQUEZ

JOSE RONDON

RAMON ESCARDA RUBIO

JOSE SALAZAR JARDON

JOSE F. VERNIER (VERRIER)

JESUS MARTINEZ

ATON CONSTANZO (CONSTANCE) PALAU

ANTONIO PEREZ BASULTO

HORACIO SOTOLONGO GARCIA

BLAS ERNESTO MARTINEZ DOMINGUEZ

GASTON CAMPITRUZ SILVA

GUILLERMO RODRIGUEZ

JUAN HERNANDEZ

ROLANDO MARIN GONZALEZ

LORETO SANTIAGO GUIJARRO

GERARDO MARTINEZ

lunes, 21 de mayo de 2012

Mercenariadas

Tomado de La Jeringa Cubana.

Del alma de la revolución, y del deber de América en Cuba.

Martí de José Luis Fariñas, pincel y técnica mixta, 2002
Tomado de Pupila Insomne.
Por Guillermo Castro Herrera

Para Fernando Martínez Heredia, parlamentario en una trinchera

Hace 51 años ya, el 9 de abril de 1961, se planteaba Ernesto Guevara la pregunta de si Cuba debía ser considerada una excepción o la vanguardia de la lucha revolucionaria en América Latina. Era una pregunta justa entonces, y lo sigue siendo hoy, aun cuando haya cambiado mucho el mundo desde entonces y, con el mundo, hayan cambiado los términos en que sea posible plantear hoy el problema.

Cabría decir hoy, por ejemplo, que Cuba ha ocupado una posición de vanguardia en el proceso de formación de la América Latina contemporánea debido a las características excepcionales de su propio proceso de formación histórica. De este modo, si en la coyuntura de los años 60 Cuba resultó finalmente excepcional, esa misma excepcionalidad desempeñó un papel de primer orden en su capacidad para enfrentar con éxito las terribles presiones de la Guerra Fría, y las del ajuste neoliberal que resultó del fin de aquel período histórico, y desempeñar un papel de excepcional trascendencia histórica en la preservación de las capacidades de lucha y solidaridad de nuestra América.

Ese papel de Cuba en América subyace en una circunstancia en que la América nuestra se ha constituido en un centro de referencia planetario para la formación de una cultura y una política nuevas. Ya no sorprende, en verdad, que Jean Luc Melenchon, el candidato de la izquierda en las recientes elecciones en Francia, reconozca el aporte a la construcción de la propuesta política de su movimiento de la experiencia de los pueblos de Uruguay, Argentina, Ecuador y Bolivia en el enfrentamiento a las peores consecuencias del neoliberalismo. Y este aporte, a su vez, llega a Europa a través de los espacios de participación y dialogo de movimientos como el Foro Social Mundial, nacido y forjado desde la América nuestra también.

No es el caso discutir aquí el detalle de esa excepcionalidad, aunque es indispensable recordar algunos de los rasgos que la caracterizan. El primero y más visible de ellos radica en el hecho de que fuera Cuba la última colonia española en lanzarse a la lucha por su independencia entre 1868 y 1878, cuando el resto de las repúblicas hispanoamericanas entraban de lleno a la consolidación de sus Estados liberales oligárquicos, tras el prolongado período de conflictos internos que siguió a la independencia conquistada entre 1810 y 1825.

Si bien la guerra del 68 no logró obtener la independencia por la cual lucharon los cubanos, demostró la incapacidad de España para derrotar a los insurgentes, con los que se vio obligada a pactar. Además, y sobre todo, tuvo un impacto decisivo en la formación de la identidad nacional cubana, y en la depuración de muchos de los conflictos internos generados por la dominación colonial.

Esto ayuda a entender un segundo rasgo excepcional. En efecto, la segunda fase militar de la lucha de los cubanos por su independencia, entre 1895 y 1898, expresó ya todas las características fundamentales de una guerra de liberación nacional, encaminada a la conquista del poder político para emprender un vasto programa de reforma social, económica y cultural, destinado a crear en la Isla un Estado liberal de carácter democrático y no oligárquico, como habían llegado a ser los del resto de la región.

A lo anterior contribuyeron dos circunstancias puntuales. Una, la presencia en el movimiento revolucionario cubano de un contingente de intelectuales y profesionales de capas medias sin equivalente en los movimientos de independencia del comienzos del XIX. La segunda, en que esa intelectualidad, que tuvo en Martí su más alto exponente, pudo y supo someter a crítica las debilidades del Estado liberal oligárquico, y los peligros que anunciaba la fortaleza creciente del imperialismo en el sistema mundial.

La presencia de esa intelectualidad está vinculada, además, a un tercer rasgo excepcional: el hecho de que los fines democráticos que alentaban en el proceso revolucionario animaran, desde mediados de la década de 1880, la creación de los medios políticos y culturales necesarios para alcanzarlos, de entre los cuales destacan el Partido Revolucionario Cubano, finalmente establecido en 1891, y su periódico Patria, que le dio voz y perfil. La singular modernidad de esos medios ha sido destacada ya por múltiples estudios. Lo que cabe recalcar aquí es que quienes convocaron a la guerra del 95 lo hicieron a partir de un previo proceso de construcción de un sujeto político nuevo, que reconocía en el Partido Revolucionario una fuente de autoridad moral y política en la medida en que participaba de un modo activo en su vida interna y en la lucha por establecer una república democrática sobre las ruinas de la última colonia española en América.

El alma de la revolución…

El proceso de creación de estas condiciones para la lucha de liberación nacional alcanza expresiones de una singular claridad en tres textos ejemplares de la obra martiana. Nos referimos al ensayo Nuestra América, publicado en México y en Nueva York en enero de 1891; al discurso pronunciado por Martí en el tercer aniversario del Partido Revolucionario Cubano, en 1894, que ha llegado a nosotros con el título El alma de la revolución, y el deber de Cuba en América y, en 1895, el Manifiesto de Montecristi, que anunció el inicio de la guerra de liberación, y definió lo esencial de sus fines y sus medios.

El primero de ellos, Nuestra América, sintetiza la crítica martiana al Estado liberal oligárquico, y llama a su reforma cultural y moral en nombre de la creación de las condiciones políticas indispensables para resistir con éxito los peligros de la expansión del imperialismo norteamericano, entonces naciente, sobre las jóvenes naciones hispanoamericanas. Hay, aquí, un claro llamado a la joven intelectualidad liberal hispanoamericana, de orientación radical y democrática – que reconocía en Martí al primero entre sus iguales -, a conducir aquel proceso de reforma, proclamando la necesidad de entender que nuestras repúblicas “han purgado en las tiranías su incapacidad para conocer los elementos verdaderos del país, derivar de ellos la forma de gobierno y gobernar con ellos”, y que gobernante, en pueblos nuevos como los nuestros – donde se imita demasiado, se desdeña lo propio, y se tiende constantemente a reproducir los hábitos del privilegio -, “quiere decir creador”. Y frente a esa situación propone el programa mínimo necesario para encararla y superarla. “A lo que es”, dice, “allí donde se gobierna, hay que atender para gobernar bien […] El espíritu del gobierno ha de ser el del país. La forma de gobierno ha de avenirse a la constitución propia del país. El gobierno no es más que el equilibrio de los elementos naturales del país.

Esta necesidad de conocer, y de gobernar a nuestros países conforme al conocimiento resultaba tanto más urgente cuanto que la persistencia de los hábitos del mal gobierno entre nosotros venían del hecho de que no había sido atendido aún el problema central de la independencia, que “no era el cambio de formas, sino el cambio de espíritu”, de lo cual dependía a su vez la posibilidad de una relación con el sistema mundial guiada por el más sencillo y sensato de los principios: “Injértese en nuestras repúblicas el mundo;” decía, “pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas.”

Esta advertencia se hacía aún más urgente en cuanto se advertía que en ese mundo era visible un peligro para nuestra América, que no le venía “de sí”, sino “de la diferencia de orígenes, métodos e intereses entre los dos factores continentales, y es la hora próxima en que se le acerque, demandando relaciones íntimas, un pueblo emprendedor y pujante que la desconoce y la desdeña.” Y ante ese peligro, de un modo característico en toda su obra política, Martí no se limitaba a advertir el peligro, sino que se adelantaba de inmediato a proponer a forma más adecuada para encararlo:

El desdén del vecino formidable, que no la conoce, es el peligro mayor de nuestra América; y urge, porque el día de la visita está próximo, que el vecino la conozca, la conozca pronto, para que no la desdeñe. Por el respeto, luego que la conociese, sacaría de ella las manos. […] Pensar es servir. Ni ha de suponerse, por antipatía de aldea, una maldad ingénita y fatal al pueblo rubio del continente […] ni se han de esconder los datos patentes del problema que puede resolverse, para la paz de los siglos, con el estudio oportuno y la unión tácita y urgente del alma continental.

Esta visión de nuestra América y su lugar en el mundo desempeñó un papel de primer orden en la concepción del programa del Partido Revolucionario Cubano. La independencia de Cuba, en efecto, no podía tener mejor garantía que la de la afirmación de la del resto de los Estados hispanoamericanos. Esa íntima relación tiene una admirable expresión en el discurso que pronunciara Martí en 1894 con motivo del tercer aniversario de la creación del Partido, titulado – justamente – El alma de la revolución, y el deber de Cuba en América. Allí, el carácter democrático del Partido es definido en directa relación con su propósito mayor: llevar a cabo la empresa, “americana por su alcance y espíritu, de fomentar con orden y auxiliar con todos sus elementos reales–por formas que con el desembarazo de la energía ejecutiva combinan la plenitud de la libertad individual–la revolución de Cuba y Puerto Rico para su independencia absoluta.”

Tal empresa, a su vez, demanda crear el sujeto colectivo capaz de llevarla a cabo. Por ello, y para ello, se ha de entender, dice, que

A su pueblo se ha de ajustar todo partido público, y no es la política más, o no ha de ser, que el arte de guiar, con sacrificio propio, los factores diversos u opuestos de un país de modo que, sin indebido favor a la impaciencia de los unos ni negación culpable de la necesidad del orden en las sociedades–sólo seguro con la abundancia del derecho–vivan sin choque, y en libertad de aspirar o de resistir, en la paz continua del derecho reconocido, los elementos varios que en la patria tienen título igual a la representación y la felicidad.

Y añade:

Un pueblo no es la voluntad de un hombre solo, por pura que ella sea, ni el empeño pueril de realizar en una agrupación humana el ideal candoroso de un espíritu celeste, ciego graduado de la universidad bamboleante de las nubes.[…] Un pueblo es composición de muchas voluntades, viles o puras, francas o torvas, impedidas por la timidez o precipitadas por la ignorancia. Hay que deponer mucho, que atar mucho, que sacrificar mucho, que apearse de la fantasía, que echar pie a tierra con la patria revuelta, alzando por el cuello a los pecadores, vista el pecado paño o rusia: hay que sacar de lo profundo las virtudes, sin caer en el error de desconocerlas porque vengan en ropaje humilde, ni de negarlas porque se acompañen de la riqueza y la cultura.

“Franca y posible,” – culmina – “la revolución tiene hoy la fuerza de todos los hombres previsores, del señorío útil y de la masa cultivada, de generales y abogados, de tabaqueros y guajiros, de médicos y comerciantes, de amos y de libertos. Triunfará con esa alma, y perecerá sin ella. Esa esperanza, justa y serena, es el alma de la revolución.”

Definido en esos términos el proceso de reforma espiritual que demanda la independencia como medio para erradicar de Cuba el legado terrible del colonialismo, Martí pasa a considerar ese propósito en el marco del escenario mundial en que ha de ser llevado a cabo, en los términos más claros y enérgicos. “Hay que prever,” dice, “y marchar con el mundo”, pues “la junta de voluntades libres del Partido Revolucionario Cubano,” carecería de valor si, “aunque entendiese los problemas internos del país,” y el modo de ponerles remedio, “no se diera cuenta de la misión, aún mayor, a que lo obliga la época en que nace y su posición en el crucero universal.” Por lo mismo, añade, es necesario “tener el valor de la grandeza: y estar a sus deberes.” Y define enseguida el carácter y alcance de los deberes que demandan ese valor correspondiente a su grandeza:

En el fiel de América están las Antillas, que serían, si esclavas, mero pontón de la guerra de una república imperial contra el mundo celoso y superior que se prepara ya a negarle el poder, –mero fortín de la Roma americana;–y si libres, –y dignas de serlo por el orden de la libertad equitativa y trabajadora–serían en el continente la garantía del equilibrio, la de la independencia para la América española aún amenazada, y la del honor para la gran república del Norte, que en el desarrollo de su territorio–por desdicha, feudal ya, y repartido en secciones hostiles, –hallará más segura grandeza que en la innoble conquista de sus vecinos menores, y en la pelea inhumana que con la posesión de ellas abriría contra las potencias del orbe por el predominio del mundo.

Es un mundo lo que estamos equilibrando: no son sólo dos islas las que vamos a libertar.

Por lo mismo, advierte,

Un error en Cuba, es un error en América, es un error en la humanidad moderna. Quien se levanta hoy con Cuba, se levanta para todos los tiempos [porque] la independencia de Cuba y Puerto Rico no es sólo el medio único de asegurar el bienestar decoroso del hombre libre en el trabajo justo a los habitantes de ambas islas, sino el suceso histórico indispensable para salvar la independencia amenazada de las Antillas libres, la independencia amenazada de la América libre, y la dignidad de la república norteamericana.

Pocos meses después, al iniciar el tramo final del camino hacia su caída en combate, Martí elabora, en diálogo franco y sincero con Máximo Gómez – junto a Antonio Maceo, grande entre los grandes de la guerra del 68 – el Manifiesto de Montecristi, en el que el alma de la revolución se traduce en el llamado a la guerra que había venido a ser necesaria para encarnarla en una república nueva, construida con todos y para el bien de todos los que la deseaban. A esa guerra – concebida como medio para culminar la revolución iniciada en 1868 – se iba, no invocando la voluntad de uno u otro caudillo, sino “en virtud del orden y acuerdos del Partido Revolucionario en el extranjero y en la Isla, y de la ejemplar congregación en él de todos los elementos consagrados al saneamiento y emancipación del país, para bien de América y del mundo”.

Ese carácter de empresa colectiva, concebida y organizada por medios democráticos en nombre del interés general de la nación cubana, permitía convocar a la guerra necesaria en Cuba “con la plena seguridad” de la competencia de sus hijos para obtener el triunfo, por la energía de la revolución pensadora y magnánima, y de la capacidad de los cubanos, cultivada en diez años primeros de fusión sublime, y en las prácticas modernas del gobierno y el trabajo, para salvar la patria desde su raíz de los desacomodos y tanteos, necesarios al principio del siglo, […] en las repúblicas feudales o teóricas de Hispano-América […] que conocían sólo de las libertades el ansia que las conquista, y la soberanía que se gana por pelear por ellas.

Cuba, en efecto, volvía a la guerra “con un pueblo democrático y culto, conocedor celoso de su derecho y del ajeno; o de cultura mucho mayor, en lo más humilde de él, que las masas llaneras o indias con que, a la voz de los héroes primados de la emancipación, se mudaron de hatos en naciones las silenciosas colonias de América”, y capaz por tanto de constituir su patria “desde sus raíces [...] con formas viables, y de sí propia nacidas, de modo que un gobierno sin realidad ni sanción no la conduzca a las parcialidades o a la tiranía.” Eso eso permitía definir con especial claridad los propósitos del empeño a que eran convocados los cubanos:

Conocer y fijar la realidad; componer en molde natural, la realidad de las ideas que producen o apagan los hechos, y la de los hechos que nacen de las ideas; ordenar la revolución del decoro, el sacrificio y la cultura que modo que no quede el decoro de un solo hombre lastimado, ni el sacrificio parezca inútil a un solo cubano, ni la revolución inferior a la cultura del país […]:–ésos son los deberes, y los intentos, de la revolución.

Y permitía eso también poner en su justa perspectiva el alcance de la empresa a que se convocaba:

La guerra de independencia de Cuba, nudo del haz de islas donde se ha de cruzar, en plazo de pocos años, el comercio de los continentes, es suceso de gran alcance humano, y servicio oportuno que el heroísmo juicioso de las Antillas presta a la firmeza y trato justo de las naciones [de] americanas, y al equilibrio aun vacilante del mundo.

…y el deber de América en Cuba

Hay, en el Manifiesto de Montecristi, un párrafo especialmente conmovedor. “Honra y conmueve pensar”, se dice allí, que cuando cae en tierra de Cuba un guerrero de la independencia, abandonado tal vez por los pueblos incautos o indiferentes a quienes se inmola, cae por el bien mayor del hombre, la confirmación de la república moral en América, y la creación de un archipiélago libre donde las naciones respetuosas derramen las riquezas que a su paso han de caer sobre el crucero del mundo.

Desde la excepcionalidad de su condición histórica, Cuba ha cumplido sin duda alguna con su deber hacia América. Su guerra de liberación nacional inauguró nuestra contemporaneidad en el plano político, como Nuestra América la había anunciado en el cultural. De esa contemporaneidad da cuenta el carácter de los medios políticos y culturales creados para abrirle paso, como de la eficacia de esos medios da cuenta la creación de una identidad nacional cubana capaz de resistir y persistir ante toda forma de opresión y todo intento de agresión. Y da cuenta de ella, también, el hecho de que a 117 años de su caída en combate, podamos hablar con Martí, y no simplemente de él.

América, la nuestra, cumple hoy por su parte con su deber hacia Cuba. Se niega a la complicidad con los que quisieran ver a Cuba excluida de las Américas y, en el momento en que se renueva de la Patagonia al río Bravo la lucha de nuestros pueblos por el derecho al ejercicio fecundo de su identidad, se renueva también el reconocimiento a Cuba por el cumplimiento de los deberes hacia América que emanan del alma de su revolución. No se le reclaman los errores en que pueda haber incurrido – derivados, cuando más, del cumplimiento del mandato martiano de consolar aun a costa del riesgo de errar, “porque el que consuela nunca yerra” -, sino que se camina con ella en el sendero de las rectificaciones que se propone, entendiéndolas como la expresión, allá, del mismo proceso de búsqueda de caminos nuevos hacia un destino común en que coinciden todas nuestras sociedades.

El alma de la revolución se expresa, hoy, en los hechos que confirman – como lo preveía Nuestra América en 1891 – que nuestros países “se salvarán porque, con el genio de la moderación que parece imperar, por la armonía serena de la Naturaleza, en el continente de la luz, y por el influjo de la lectura crítica que ha sucedido en Europa a la lectura de tanteo y falansterio en que se empapó la generación anterior, le está naciendo a América, en estos tiempos reales, el hombre real.” Ya no somos “una visión, con el pecho de atleta, las manos de petimetre y la frente de niño.” El indio ya no está mudo; el negro ya no está “solo y desconocido, entre la olas y las fieras”; el campesino encuentra ahora compatriotas solidarios en la ciudad.

Hoy, de nuevo, se ponen en pie los pueblos, y se saludan. “«¿Cómo somos?» se preguntan; y unos a otros se van diciendo cómo son”, mientras los jóvenes de nuestra América se ponen otra vez “la camisa al codo, hunden las manos en la masa, y la levantan con la levadura del sudor. Entienden que se imita demasiado, y que la salvación está en crear. Crear es la palabra de pase de esta generación.” El alma de la revolución está en América, con Cuba, como está la América atendiendo a su deber en Cuba. Estamos todos, sin duda, en la hora del recuento y de la marcha unida: ¡Se han puesto en fila los árboles, de nuevo, y empezamos a andar los pueblos en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes!

Muchas gracias

Bibliografía

Martí, José:

· “Nuestra América.” La Revista Ilustrada de Nueva York, 10 de enero de 1891; El Partido Liberal, México, 30 de enero de 1891.

· “El tercer año del partido revolucionario cubano.” ( El alma de la revolución, y el deber de Cuba en América.) Patria, Nueva York, 17 de abril de 1894.

· Manifiesto de Montecristi. Montecristi, República Dominicana, 25 de marzo de 1895. José Martí / Máximo Gómez

*Conferencia en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Panamá

18 de mayo de 2012.

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