lunes, 8 de abril de 2013

Cuatro perspectivas del absurdo migratorio cubano


Tomado de Capítulo Cubano.
Por Vincenzo Basile

El pasado 14 de enero (2013), entraba en vigor la nueva ley migratoria cubana. Esta reforma, entre otras cosas, ha eliminado viejas -y en la mayoría de los casos solo formales- restricciones para viajar a otros países, como el llamado permiso de salida, y finalmente ha puesto al descubierto el fraude mediático internacional alrededor del fenómeno migratorio, destruyendo el tópico del cubano que huye de la Isla-prisión y, sobre todo, aclarando definitivamente cual es la real situación de los hechos, es decir, quien es el gobierno que efectivamente obstaculiza los viajes de los cubanos y de los norteamericanos, algo que ha evidenciado una política de doble rasero totalmente silenciada por los grandes medios internacionales que durante años han manipulado el tema de la emigración cubana que ahora, tras los recientes acontecimientos, se podría analizar bajo cuatro distintas perspectivas.

PERSPECTIVA 1: DISIDENTES PRIVILEGIADOS

Hay que recordar en primer lugar que -pocos días tras la entrada en vigor de la citada reforma- un estrechísimo grupo de cubanos ha emprendido una larga gira mundial. Se trata de un grupo de llamados “disidentes”, quienes -incitados por un gigantesco respaldo de la prensa internacional- están escenificando auténticos shows mediáticos en cada país que visitan.
La bloguera y disidente Yoani Sánchez saliendo de La Habana
 Emblemáticos son tres casos. El primero, el caso de Rosa María Payá, hija del fallecido Oswaldo Payá, quien ha llenado los titulares de los principales medios internacionales acosando abiertamente al gobierno cubano, con pruebas inconsistentes y casi fantasiosas, de ser el responsable de la muerte de su padre y pidiendo una llamada investigación independiente que, de hecho, violaría la soberanía judicial cubana. El segundo, el caso de la delirante Berta Soler, portavoz de las llamadas Damas de Blanco, quien ha llegado a España donde se ha elevado autónomamente al rango de portavoz de todo el pueblo cubano, ha solicitado más presiones políticas internacionales contra su país y ha exaltado la prosperidad de la Cuba antes de la Revolución -la Cuba de Batista- que ha calificado como una ‘joya de oro’. El tercero y más famoso es el caso de la bloguera y autodenominada periodista Yoani Sánchez quien ha emprendido una gira mundial de 80 días que está destruyendo poco a poco su imagen de mujer pacífica, enseñando al mundo sus lazos con los dueños mediáticos latinoamericanos, la ultraderecha de Miami y el propio gobierno de Estados Unidos.

Estas tres personas, con enormes privilegios políticos e inexplicables disponibilidades económicas para hacer viajes que resultarían imposibles no solamente para los cubanos sino para la mayoría de los ciudadanos del mundo, son el emblema viviente de la existencia de un claro proyecto político internacional para desestabilizar el proyecto revolucionario cubano.

PERSPECTIVA 2: LA LEY DE AJUSTE CUBANO Y LOS 'REFUGIADOS ECONÓMICOS’

Mientras tanto, casi para enfatizar el aislado privilegio de esos ‘disidentes’ que han podido viajar al exterior sólo gracias a la solidaridad internacional y al respaldo mediático, e intentando seguir construyendo el tópico del cubano que huye, el pasado 3 de abril, muchos medios internacionales difundían la noticia de la deserción de siete miembros del Ballet Nacional de Cuba.

Los bailarines y las bailarinas desertores, quienes llegaron a Miami tras cruzar la frontera entre México y Texas (EEUU), solicitaban asilo político a las autoridades estadounidenses aferrándose a la Ley de Ajuste Cubano, una genocida normativa que le otorga el estatus de refugiado político, una innumerable serie de ventajas sociales y, tras un año y un día del arribo, la residencia permanente a todo cubano que por cualquier vía llegue a pisar suelo norteamericano

Una integrante del grupo, Annie Ruiz Díaz contaba al portal Café fuerte las razones que la llevaron a tomar tal decisión y decía: “Es la decisión más difícil que he tomado en la vida, pero no pensamos en el pasado, sino en el futuro. Estábamos decididos a buscar una mejor vida artística y bienestar económico para nuestras familias”.

Es decir, la bailarina -solicitante del estatus de refugiada política- daba una clara demostración de como el aspecto económico de la emigración cubana, “buscar una mejor vida artística y bienestar económico”, se olvida sistemáticamente y -bajo la citada Ley de Ajuste Cubano- se convierte el fenómeno migratorio cubano en algo exclusivamente político.
Artículo del diario ABC sobre el caso de los dos actores cubanos
Vale la pena recodar que no se trata de un caso aislado. Hay muchos otros casos de emigrantes económicos convertidos en emigrantes políticos, refugiados o exiliados. Hace apenas un año, por ejemplo, dos jóvenes actores cubanos Anailín de la Rúa de la Torre y Javier Núñez Florián disfrutaron los beneficios de la citada política norteamericana hacia Cuba y solicitaron asilo político en Estados Unidos tras desertar la presentación de su película en Nueva York. Éstas fueron las razones que los dos jóvenes contaron para explicar su derecho a solicitar el asilo. Anailín de la Rúa dijo: “Si estoy aquí (en Estados Unidos) es por mi familia, porque desde aquí los puedo ayudar y les puedo dar a mis hermanas todo lo que allá (en Cuba) no pueden tener [...] A mis hermanas les gusta vestirse bonito y entonces yo estoy aquí por ellas [...] para que mi hermana pueda tirarse fotos al cumplir los quince años. [...] Mi familia no tiene el dinero para tirarle foto a mi hermana”. Y Javier Núñez Florián añadió: “La mayoría de la juventud quisiera irse. Allá (en Cuba) no hay futuro: allá hay muchos muchachos que no pueden ir a una discoteca.

PERSPECTIVA 3: CUBANOS BLOQUEADOS

Paralelamente -el mismo 3 de abril- mientras personas en busca en un futuro económico mejor que escapaban del comunismo eran recibidas con los brazos abiertos en Estados Unidos, la bloguera, periodista y profesora universitaria cubana Elaine Díaz Rodríguez anunciaba lo siguiente en su cuenta facebook:

«Lamentablemente, no podré estar en el Congreso Lasa 2013 (Latin American Studies Association, N. del A.). La SINA (Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana, N. del A.) me ha negado la visa. Agradezco a LASA por aceptar mi ponencia “Deliberar en red: consenso y disenso en la blogosfera cubana” y por concederme una beca de viaje. Considero humillante haber recibido una planilla impersonal donde consideran a todos los solicitantes “posibles emigrantes”. Agradezco igualmente a los gobiernos de Brasil y Kenia por haberme permitido asistir a tres importantes eventos durante el último año. Espero que el congreso más importante de Ciencias Sociales del mundo, logre salir nuevamente del territorio estadounidense. Solo así se garantizará la participación de todos los cubanos y cubanas aceptados en LASA! Y, por último, TODOS los cubanos regresamos a la isla, hasta que se demuestre lo contrario! (y no viceversa)»

Esas palabras, sucesivamente explicadas en un más largo texto de la misma periodista titulado Posible emigrante, reflejaban las consecuencias de la absurda legislación migratoria norteamericana hacia Cuba que -finalmente- tiene el único objetivo de estimular las salidas ilegales, el fenómeno de los balseros y -consecuentemente- respaldar mediáticamente el tópico del cubano que huye del comunismo y de la dictadura.

En ese sentido, mientras la mencionada Ley de Ajuste Cubano otorgaba las citadas ventajas a los integrantes del Ballet Nacional que llegaban ilegalmente a Estados Unidos, las oficinas migratorias norteamericanas -al mismo tiempo- le negaban el visado de entrada a una ciudadana de la Isla que quería viajar a Estados Unidos de forma legal y segura, lo que representa una contradicción en términos y el ejemplo más evidente de las paradójicas relaciones migratorias entre Estados Unidos y Cuba y del doble rasero norteamericano.

PERSPECTIVA 4: NORTEAMERICANOS BAJO LA INTOLERANCIA FASCISTA DE LA MAFIA ANTICUBANA
Beyoncé y Jay-Z en La Habana (Cubadebate)
Siempre ese fatídico 3 de abril, mientras emigrantes económico solicitaban asilo político y a una intelectual se negaba el visado de entrada, dos ciudadanos norteamericanos caminaban por las calles cubanas. Se trataba de la famosa cantante Beyoncé y de su esposo, el también cantante y productor Jay-Z. La pareja -que se encontraba de viaje en Cuba, tal como anunciaron varios sitios digitales cubanos, para celebrar el aniversario de su boda- fue acogida por los habitantes habaneros con mucho cariño y amistad.

Quizás haya sido esa acogida espontánea y el clima relajado que se produjo -algo que choca brutalmente con las terribles imágenes de la dictadura cubana vendidas por los medios norteamericanos que pintan a un pueblo esclavizado y sumiso- que ha despertado la ira de la más intolerante e intransigente mafia anticubana de Miami, representada por los congresistas Mario Díaz-Balart (hijo del Ministro del Interior de Cuba durante la tiranía batistiana) e Ileana Ros-Lehtinen (también hija de un oficial del régimen de Batista y defensora de terroristas y de acciones violentas contra Cuba).

Díaz-Balart y Ros-Lehtinen, tal como anunciaban muchos medios internacionales, enviaron un carta a Adam J. Szubin, miembro del Departamento del Tesoro, con la que pidieron explicaciones, sobre qué tipo de autorización recibió la pareja para viajar a la isla. En la carta se hacía referencia también al hecho de que la dictadura cubana [...] apoya el terrorismo internacional [...] y que la industria del turismo en la Isla está controlada por el estado cubano y eso implica que los dólares norteamericanos gastados ahí sirven para financiar directamente la maquinaria de opresión que brutalmente reprime al pueblo de Cuba.

Por supuesto el hecho de que la pareja haya emprendido un viaje turístico en Cuba, en violación de las absurdas leyes migratorias norteamericanas que prohíben ese tipo de viaje a sus ciudadanos, solamente es un pretexto para mostrar una intransigencia que ya se ha manifestado muchas veces a lo largo de los años.

En ese último sentido, sólo hace falta recordar, por ejemplo, la campaña de odio y de difamación que montó la mafia anticubana ultraderechista de Miami cuando en 2009 el cantante colombiano Juanes organizó el concierto Paz sin fronteras en La Habana, para darse cuenta del hecho que estas personas, día tras día, buscan aislar a Cuba del resto del mundo y no toleran ningún gesto de acercamiento -económico, político, social o cultural- con la Isla y su pueblo.

CONCLUSIÓN

Lo que queda muy claro de todo eso -usando sin ridículas especulaciones las palabras de la misma bloguera Yoani Sánchez- es que la cuestión de la migración cubana es calificable únicamente como absurdo migratorio.

Sólo de absurda es calificable una situación en la que ciudadanos norteamericanos corren el riesgo de ser sancionados por viajar a Cuba, intelectuales de la Isla no pueden presenciar a conferencias académicas en Estados Unidos, emigrantes evidentemente económicos se convierten en refugiados políticos que escapan del comunismo y disidentes reprimidos y hostigados por una terrible dictadura viajan libremente y con todos los honores por varios rincones del mundo, inventando mentiras, lanzando gravísimas acusaciones contra su propio gobierno, reuniéndose con quienes -a lo largo de las últimas décadas- han apoyado y hasta organizado acciones terroristas contra la Isla y pidiendo a los gobiernos extranjeros medidas contra Cuba, como el recrudecimiento del bloqueo norteamericano o de la Posición Común de la Unión Europea.

Sin embargo, en todo este jaleo migratorio, los medios han preferido focalizar su atención en la creación de un nuevo elemento de manipulación -las historias de los delincuentes cubanos que el régimen castrista no deja viajar- y han silenciado completamente la historia de Elaine Díaz y de quizás cuantos miles de cubanos que se verán denegar un visado de entrada a Estados Unidos bajo la justificación de ‘posible emigrante’.

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