Tira Cuba

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sábado, 30 de enero de 2016

Cumbre CELAC, la integración del sentido común

Tomado de Agencia Latinoamericana de Información (ALAI)
América Latina en Movimiento
Por Mario Ramos, Director del Centro Andino de Estudios Estratégicos (CENAE)

La integración del sentido común podría ser la noción que guíe la relación entre los estados latinoamericanos y caribeños. El sentido común nos dice que nuestros estados y pueblos tienen intereses geopolíticos comunes, entonces por qué no actuar en nombre de ese interés general, por qué no proteger ese interés general.
El sentido común nos señala que el éxito inconmensurable de haber reunido a nuestros treinta y tres Estados en un espacio para el debate argumentado y horizontal es un logro que debe defenderse y desarrollarse. La integración no busca eliminar las diferencias, esto no es posible ni deseable, debemos apreciar el marco común construido que otorga igualdad de derechos a todos sus miembros, y esto en un mundo en donde determinados organismos internacionales no se manejan con el principio de la democracia, es un aspecto a considerar.
El sentido común nos dice que el interés general nos obliga a construir un destino colectivo, conducido por este modelo de integración pluralista que hemos conseguido, debemos profundizar nuestra unidad en la pluralidad. CELAC es una zona de paz, el sentido común obligó a declarar a nuestra región como zona de paz. Nuestra vocación geopolítica es la paz y debemos como CELAC contribuir a la paz mundial. El sentido común nos dictó que debemos alejarnos de aquella potencia que pretende imponer su voluntad geopolítica a otros pueblos y que han convertido a regiones como el Oriente Medio en zonas con países destruidos. Usando el método de la “guerra contra el terrorismo” se ha sometido a pueblos y se camufla la expropiación de sus recursos naturales. “Guerra” que ha otorgado patente de corso a la potencia que declaró esa guerra infinita para violar a su antojo el derecho internacional, promover guerras de falsa bandera, cárceles clandestinas alrededor del mundo y violar todos los derechos humanos que dice promover.
En este convulsionado planeta, los miembros de la CELAC tenemos la oportunidad de construir la civilización del Buen Vivir. Nuestros pueblos nos exigen sensatez, no les fallemos. Sepultemos de una vez por todas esas supuestas arquitecturas hemisféricas de seguridad y diálogo internacional que han demostrado estar al servicio de intereses egoístas y hegemónicos, y gritemos todos   ¡Larga vida a la CELAC!

ARMAS ATÓMICAS CAUSAN MUERTE DE ESTADOUNIDENSES

Tomado de Moncada, Lectores
Por Dr. Néstor García Iturbe

La muerte de ciudadanos estadounidenses, causada por armas atómicas, en todo momento es un buen motivo para atacar al país que causó dichas muertes, declarar una alarma nacional, poner en alerta las fuerzas armadas, activar los silos que contienen la cohetería nuclear y hacer varias declaraciones relacionadas con el peligro que esto significa para la Seguridad Nacional de Estados Unidos.

Quizás usted se pregunte ¿Cuándo comenzó la guerra? ¿ En qué país murieron esos estadounidenses?¿Por qué el gobierno de Estados Unidos no ha reaccionado tomando las medidas que mencionamos anteriormente?  Ninguna de esas acciones se ha realizado, debido a que las armas atómicas que causaron dichas muertes son las propias estadounidenses, en el  territorio de Estados Unidos, según reveló un estudio realizado por el Dr. Lawrence Wittner, Profesor Emérito de Historia de la Universidad Estatal de New York, en Albany.

De acuerdo con dicho estudio, desde el año 1945, 107,394 empleados de plantas productoras de armas nucleares contrajeron cáncer y otra enfermedades graves. De esas personas,  un poco más de 53,000 recibieron una carga excesiva de radiación nuclear, por lo que le fueron concedidos 12,000 millones de dólares en calidad de compensación, de esos, han muerto 33,480.

En estas plantas se utiliza el plutonio para la fabricación de armas nucleares, por lo que los accidentes que se originan, son regularmente fatales para los trabajadores de las mismas debido a la radiación, entre dichas plantas se encuentra la existente en el Rio Savannah, en el estado de Carolina del Sur.

Existen otras causas, también relacionadas con las armas nucleares, que han provocado la muerte de ciudadanos estadounidenses.  Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos, del gobierno de Estados Unidos, entre 1951 y 1963 las pruebas atmosféricas de armas nucleares, realizadas en territorio estadounidense provocaron la muerte por padecimiento de cáncer de un poco más de 11,000 personas, aunque  el Instituto  de Investigaciones Energéticas y del Medio Ambiente fija la cifra en 17,000, pues incluye en las muertes aquellas personas que han inhalado o tragado partículas radioactivas. Los estudios realizados plantean que el total de personas que en Estados Unidos han contraído cáncer debido a estas causas, totalizan 80,000.

La mayoría de las pruebas nucleares que se realizan  en territorio estadounidense se llevan a cabo en el desierto de Nevada. Durante la década de los años 50, del 1900, en dicho lugar se realizaron cerca de cien explosiones atmosféricas. Se calcula que cerca del 30 por ciento de las partículas radioactivas contenidas en la atmósfera fueron llevadas por el viento a poblaciones cercanas, donde viven cerca de 100,000 personas.  Una de los poblados cercanos, St. George, en el estado de Utah, recibió una buena parte de estas partículas, que caían sobre los transeúntes, las respiraban, e inclusive algunos las tragaron junto con el agua que tomaban. Dentro de esas poblaciones existe un alto número de personas que padecen de leucemia y otras manifestaciones de cáncer.

Dentro de las fuerzas armadas, se calcula que 250,000 soldados han estado expuestos a las pruebas de armas nucleares, pues los mandos militares han considerado necesario que algunas de sus unidades se sitúen cerca de donde se origina una explosión nuclear, como  forma de preparación para la guerra nuclear y como experimento, para conocer los efectos que ese tipo de explosión puede tener en la tropa, sus equipos y armas. Muchos de estos soldados han muerto, otros padecen de cáncer, han tenido hijos con defectos de nacimiento, o han muerto de su padecimiento. El gobierno estadounidense da una asistencia médica y compensación financiera a los soldados que han sufrido estas circunstancias.

Además de  lo planteado anteriormente, el estudio realizado por el Dr. Wittner incluye la afectación que origina la producción de armas atómicas a las personas que trabajan en las minas de uranio, las que por lo regular se encuentran en el territorio de las reservaciones  de nativos, los cuales trabajan en la extracción del peligroso mineral. Los estudios realizados sobre este grupo involucrado en la fabricación de armas nucleares arrojan que entre los mismos se detectan una buena cantidad de muertes prematuras provocadas por  cáncer en el pulmón, otras enfermedades pulmonares, tuberculosis, enfermedades de la sangre y otras.

Si totalizamos las cifras expuestas en el mencionado informe u otras que eventualmente han sido publicadas por el Departamento de Defensa y otras instituciones del propio gobierno de Estados Unidos vinculadas a los problemas de Energía, Salud y Veteranos, la cifra de residentes en Estados Unidos afectados por distintas casusas relacionadas con la fabricación de armas nucleares, asciende a la suma de 587,394, de los cuales han muerto hasta el momento 65,480.

Esta tragedia nuclear, que anualmente cuesta la vida a un número de estadounidenses, no está directamente relacionada con la guerra, sino con la preparación para la misma. Una buena forma de salvarle la vida a estas personas y a otras más en distintos países del mundo, es logrando el desarme nuclear, total y completo.

Con esta medida no solamente se salvarán cientos de miles de personas, también se salvará el mundo en que vivimos.

Declaraciones Especiales de la IV Cumbre de la CELAC. Ecuador 2016

Tomado de la web CELAC-Cuba MINREX
Declaración Especial 3: Devolución a la República de Cuba del territorio que ocupa la Base Naval de los Estados Unidos de América en Guantánamo
JUE, 28/01/2016 - 00:00
Las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe, reunidos en Quito, Ecuador, en ocasión de la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada el día 27 de enero de 2016: 
1. Reiterando su compromiso con el multilateralismo, los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, incluyendo la igualdad soberana y la integridad territorial de los Estados; 
2. Reafirmando la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, acordada en su II Cumbre en La Habana, el 29 de enero de 2014;  
3. Conscientes de la existencia por más de un siglo, de la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo, territorio de la República de Cuba, constantemente reclamado por su pueblo; 
4. Actuando a la luz del proceso hacia la normalización de relaciones entre la República de Cuba y los Estados Unidos de América, que constituye un elemento que contribuye a la estabilidad de la América Latina y el Caribe; 
5. Consideran que la devolución a la República de Cuba del territorio que ocupa la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo, debe ser un elemento relevante de ese proceso, mediante un diálogo bilateral apegado al Derecho Internacional.  
Quito, 27 de enero de 2016.
Declaración Especial 4: Sobre la necesidad de poner fin al Bloqueo Económico, Comercial y Financiero de los Estados Unidos de América contra Cuba
Las Jefas y los Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina y el Caribe, reunidos en Quito, Ecuador, en ocasión de la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada el 27 de enero de 2016: 
Reafirmando su más enérgico rechazo a las medidas económicas coercitivas no sustentadas en el Derecho Internacional, incluidas todas aquellas acciones unilaterales aplicadas por motivos políticos contra países soberanos, que afectan el bienestar de sus pueblos y están concebidas para impedirles que ejerzan su derecho a decidir, por su propia voluntad, sus propios sistemas políticos, económicos y sociales; 
Reiterando su enérgico rechazo a la aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como la Ley Helms-Burton, incluyendo sus efectos extraterritoriales y exhortando al Gobierno de los Estados Unidos de América a que ponga fin a su aplicación; 
Recordando que desde 1992, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha solicitado en 24 resoluciones la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por el gobierno de los Estados Unidos de América y destacando el apoyo de 191 de los Estados Miembros de las Naciones Unidas a la más reciente Resolución A/RES/70/5, aprobada el 27 de octubre de 2015; 
1. Saludan el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos de América, la apertura de sus respectivas Embajadas y las  demás iniciativas impulsadas para avanzar en los vínculos bilaterales; 
2. Instan al Presidente Obama, a la luz de sus reiteradas declaraciones, a adoptar todas las medidas que estén dentro de sus facultades ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo contra Cuba, y al Congreso de los Estados Unidos a proceder a su eliminación;
3. Reiteran su opinión de que dicho bloqueo es contrario a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional;  
4. Reiteran, asimismo, su más profunda preocupación y rechazo al recrudecimiento de la dimensión extraterritorial del bloqueo, así como a la creciente persecución a las transacciones financieras internacionales de Cuba, lo que es contrario a la voluntad política de la comunidad internacional; 
5. Solicitan al Gobierno de los Estados Unidos de América el cumplimiento de las sucesivas resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas y que atienda a los reiterados llamados de la comunidad internacional  para poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que mantiene contra Cuba, que es contrario al Derecho Internacional, causa daños cuantiosos e injustificables al bienestar del pueblo cubano.   
Quito, 27 de enero de 2016.

jueves, 28 de enero de 2016

CELAC como mecanismo indispensable de concertación política e integración

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Tomado de la web de CELAC-Cuba

Intervención de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, en la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Quito, Ecuador, el 27 de enero de 2016.

Estimado Presidente Rafael Correa;
Jefes y Jefas de Estado y de Gobierno;
Jefes de delegaciones e invitados:
Hace poco más de cuatro años, cuando Nuestra América rememoraba el bicentenario de las luchas por su independencia, se unían por primera vez, bajo un propósito común, los 33 Estados de la región.
Desde entonces se ha confirmado, como dijera el Presidente Raúl Castro Ruz en su discurso del pasado 29 de diciembre ante la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, que “resulta esencial defender la unidad de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como mecanismo indispensable, legítimo, unitario y diverso de concertación política e integración…”. 
Señor Presidente:
En estos años se han multiplicado los desafíos y peligros para la América Latina y el Caribe derivados de una situación política y económica internacional cada vez más compleja e inestable. De ahí que actuar unidos y cohesionados, respetando nuestra diversidad y nuestras diferencias, constituya una necesidad ineludible.
Para ello, la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, suscrita solemnemente en La Habana el 29 de enero de 2014, nos compromete a respetar el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural; a solucionar pacíficamente nuestras diferencias, y a no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de otros Estados.
América Latina y el Caribe sigue siendo la región más desigual del planeta en la distribución de la riqueza. Las estadísticas actuales, a pesar de los conceptos cuestionables en que se basan, muestran que 397 millones de nuestros habitantes, un 63%, están sumidos en una condición de vulnerabilidad y pobreza, cifra que podría aumentar ante las adversas condiciones económicas internacionales.
Que un solo latinoamericano y caribeño pase hambre o no sepa leer y escribir, o esté sumido en la pobreza es un problema de todos, que debemos resolver de conjunto.
Que en la América Latina y el Caribe proliferen las diferencias y no seamos capaces de solucionarlas por la vía del diálogo; o seamos intolerantes ante la diversidad de sistemas políticos, económicos y sociales; o indiferentes ante las dificultades muy particulares de los pequeños países insulares de nuestra región es también un problema a resolver entre todos.
Cuba cree en la cooperación, la solidaridad y la necesidad de la acción colectiva sin egoísmos ni intransigencias. Tenemos en la CELAC los principios y mecanismos para lograrlo.
Poseemos, en el acervo de esta Comunidad, los instrumentos para definir posiciones comunes en las relaciones extrarregionales, en cumplimiento del postulado de la Proclama que insta a todos los Estados a respetarla plenamente en sus relaciones con nuestros países.
En este espíritu, agradecemos profundamente la solidaridad de nuestros hermanos de la América Latina y el Caribe ante el reclamo de que se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba por parte del gobierno de Estados Unidos, que se mantiene intacto a pesar del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países; el respaldo para que el territorio que ilegalmente ocupa la base naval de Estados Unidos en la provincia cubana de Guantánamo desde hace más de un siglo sea devuelto a nuestro pueblo, y el apoyo para que la migración de nuestra región sea legal, ordenada, segura y se ponga fin a políticas como la de pies secos-pies mojados que afectan los derechos humanos de los migrantes y crean innumerables dificultades a países de nuestra región, en particular los países de tránsito.
En igual sentido de solidaridad, reiteramos nuestro más sólido apoyo a la República Bolivariana de Venezuela, víctima de una complicada situación económica internacional, agravada por una prolongada guerra económica, mediática y psicológica, y numerosas acciones desestabilizadoras alentadas y apoyadas desde el exterior. Reclamamos la derogación de la Orden Ejecutiva del presidente Obama, que declara a Venezuela una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, y la eliminación de las sanciones que ha aplicado sobre esta base a ciudadanos venezolanos.  Reiteramos que el gobierno y pueblo venezolanos merecen la más amplia solidaridad regional e internacional.
Apreciamos los avances alcanzados en los diálogos de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC-EP, que están más cerca que nunca de poner fin al conflicto que ha desangrado a esa nación durante más de medio siglo. Cuba, como garante y sede, seguirá contribuyendo con su labor imparcial.
Permanece invariable nuestro respaldo al pueblo de Puerto Rico en la búsqueda de la autodeterminación e independencia, como ha reiterado la CELAC.
Apoyamos los esfuerzos de la República Argentina para recuperar los territorios de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur, legítimamente argentinos.
Continuamos junto a la República del Ecuador en sus reclamos a las empresas transnacionales que se niegan a reconocer y reparar los graves daños ecológicos en la Amazonía, y al gobierno de la Revolución Ciudadana ante los intentos desestabilizadores.
Extendemos también a la presidenta Dilma Rouseff y al hermano pueblo brasileño nuestra solidaridad y apoyo en la batalla que libran para defender las conquistas sociales y políticas de los últimos 13 años.
Nos solidarizamos con los países del Caribe en sus ingentes esfuerzos para enfrentar los efectos del cambio climático; rechazamos las injustas políticas de las instituciones financieras internacionales que les impiden el acceso a los recursos financieros en razón de su Producto Interno Bruto y apoyamos sus reclamos de reparaciones por los daños de la esclavitud y el colonialismo.
Estimado Presidente:
Mañana 28 de enero se conmemora el 163 aniversario del natalicio del Héroe Nacional de Cuba, José Martí, autor del ensayo político “Nuestra América”, que constituye un aporte fundamental al ideario de unidad continental, anticolonial y antimperialista de nuestros pueblos.  Con su capacidad de previsión Martí nos llamó a injertar el mundo en nuestras repúblicas, pero señaló que el tronco tenía que ser el de nuestras repúblicas.
Esta noche los jóvenes cubanos, en homenaje a Martí, desfilarán con sus antorchas en alto desde la Universidad de La Habana hasta el lugar donde sufrió presidio y realizó trabajo forzado; es una tradición de 63 años, a la que se unieron varios de nuestros Jefes de Estado y Gobierno en ocasión de la Segunda Cumbre de la CELAC, celebrada en La Habana hace dos años.
Permítame, para finalizar, felicitar a la República del Ecuador y a su presidente Rafael Correa por la labor desempeñada al frente de la CELAC y agradecer al pueblo ecuatoriano por habernos acogido tan cálidamente en su tierra.
Comprometemos nuestro apoyo a la República Dominicana y al presidente Danilo Medina en su gestión durante el período que ahora comienza al frente de la Presidencia Pro-Témpore de la CELAC.
Muchas gracias (Aplausos).

Wikileaks a la carga contra el imperio

Julián Assange. Foto: Telesur
Foto: TeleSur
Tomado de América Latinoamericana de Información (ALAI).
Por Marco A. Gandásegui h.**

Hace apenas un lustro las filtraciones que hizo Wikileaks del intercambio de correos electrónicos del gobierno norteamericano con sus embajadas en el mundo provocaron uno de los escándalos más grandes de la historia. El director de la operación -  Julian Assange - se encuentra aún asilado en la embajada de Ecuador en Londres donde el largo brazo represivo de Washington lo tiene privado de libertad. Acaba de aparecer el libro "The WikiLeaks Files: The World According to U.S. Empire" revelan la habitual mecánica de intervención política de EEUU en América Latina. Los autores del libro – Alexander Main y Dan Beeton – demuestran como EEUU apoya a la derecha política, a pesar de ser violentos y anti-democráticos. Según los autores “los cables dibujan una imagen viva de la mentalidad ideológica de Guerra Fría de los altos emisarios de EEUU y muestran cómo éstos usan medidas coercitivas”.
En el caso de Panamá, Wikileaks hizo públicos los correos electrónicos que enviaba la embajadora de EEUU al Departamento de Estado en 2010 solicitando consejos de cómo enfrentar al entonces presidente Ricardo Martinelli quien quería utilizar el equipo de escuchas de la Embajada para espiar a la oposición política.
El libro de Main y Beeton se concentra en los correos electrónicos enviados por los diplomáticos (espías) en las embajadas de EEUU en Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Haití y Venezuela. En el caso de Bolivia, apenas dos días después de su toma de posesión, el presidente Morales recibió una visita del embajador David Greenlee. El embajador fue directamente al grano: la asistencia multilateral a Bolivia supervisada por EEUU dependería del buen comportamiento de su gobierno.
Según el correo enviado y filtrado, “el embajador mostró la crucial importancia de las contribuciones de EEUU a las financieras [sic] internacionales claves. Cuando piense en el BID, debe pensar en EEUU. Esto no es un chantaje, es la simple realidad. Espero que usted, como presidente de Bolivia, comprenda la importancia de esto”.
Los métodos empleados en Bolivia se reprodujeron en Nicaragua. Tras el retorno de los sandinistas al poder, la embajada de EEUU en Managua se reforzó el apoyo al partido de la oposición de derecha, Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).
En febrero de 2007, la embajada se reunió con la directora de organización de la ALN y le sugirió que la ALN coordinara con organizaciones no gubernamentales (ONG) amigas que pudieran recibir fondos de EEUU.
La líder de la ALN dijo que “remitiría una lista completa de las ONG que apoyan a su organización”. La embajada organizó “las reuniones con los directores del IRI [International Republican Institute] y con el NDI [National Democratic Institute for International Affairs]”.
En el caso de Ecuador, un correo enviado por la embajada señalaba que había “advertido a nuestros contactos sobre la amenaza que representa (el presidente) Correa y había desaconsejado alianzas políticas que pudiesen dar estabilidad al radicalismo percibido en Correa”. Después de la elección de Correa, la embajada mandó un correo al Departamento de Estado diciendo que “esperamos maximizar nuestra influencia trabajando en concierto con otros ecuatorianos y grupos que comparten nuestra visión”.
En Haití, la embajada trabajó en estrecha colaboración con grandes empresas petroleras para impedir que el gobierno de René Préval se uniera a PetroCaribe, a pesar de reconocer que "ahorraría 100 millones de dólares estadounidenses por año", como informó “The Nation”.
En abril de 2006, la embajadora Sanderson escribió: "Continuaremos presionando al presidente Préval en contra de unirse a PetroCaribe. El presidente Préval conoce nuestras preocupaciones y es consciente de que un acuerdo con Chávez podría causarle problemas con nosotros".
Los correos filtrados de Wikileaks desde 2004 denunciaban los planes de Washington en Venezuela. En agosto de 2009, un cable secreto cita a un contratista de la AID/OTI, Eduardo Fernández, diciendo que "las calles están calientes", en referencia a las protestas, y "toda la gente (que organiza las protestas) son nuestros financiados".
Un correo también revela que en 2002 el dirigente estudiantil Nixon Moreno lideró un grupo que intentó linchar al gobernador del Estado de Mérida. En 2004 otro correo afirma que el mismo "Moreno participó en el Programa de Visitantes Internacionales”, del Departamento de Estado en Washington. Moreno sería buscado más tarde por intento de asesinato y por amenazar a una agente de policía, entre otros cargos.
Assange espera recuperar su libertad este año, gracias a las gestiones de Ecuador. Continuará trabajando filtrando los correos del gobierno de EEUU.
**Marco A. Gandásegui, hijo, profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA) 

Martí y Fidel, continuidad histórica

Tomado de Granma
Por Autor: 
Hay lazos que rebasan lo temporal y rozan en lo histórico. Lazos que son líneas de pensamiento; esas que traza alguien y que quedan como patrimonio, y que alguien más retoma, amplía, innova, da continuidad. Es ese el caso, por ejemplo, de Bolívar y Martí, cuyas ideas se han materializado en Fidel.
Sobre estos temas se debatió durante la sesiones de trabajo, este miércoles, en el contexto de la Segunda Conferencia Internacional Con todos y para el bien de todos, que se efectúa, desde el lunes último, en el Palacio de Convenciones de La Habana.
Al respecto, Ignacio Ramonet, relevante pe­riodista español y autor del libro Cien horas con Fidel, dijo a Granma que la obra del Apóstol cubano alcanzó su trascendencia universal después del triunfo revolucionario de 1959. Antes de la Revolución Cu­bana —señaló—, Martí no era una personalidad, un artista, un intelectual conocido, al me­nos de una manera relativamente importante, en el mundo, ni siquiera en América Latina.
Quien ha traducido el mensaje de Martí es Fidel, y a través de Fidel, la Revolución. El mensaje humanista del socialismo cubano no se puede ajustar a los proyectos de otras naciones, y eso ocurre, sobre todo, por su carácter martiano. Eso es lo que hace de este un sistema singular, puntualizó.
Del mismo modo, el sociólogo argentino Atilio Borón señaló, durante su intervención en el panel Martí y Fidel: continuidad de pensamiento y acción, que fue el Héroe Nacional cubano quien primero alertó sobre el peligro de la expansión del imperialismo por los pueblos de América.
Lo que hay en Martí no es un llanto melancólico, sino una profunda interpretación acerca de la naturaleza de las relaciones entre ambas Américas, y una luz respecto a lo que deben hacer nuestros países para enfrentar esta relación de dominación, subrayó. En ese sentido, resaltó la máxima martiana de que, en política, lo real es lo que no se ve. Y lo real es que si los pueblos de América Latina se anexan a Estados Unidos, van a perder su soberanía política y económica, “porque no existe una sin la otra”, expresó Borón.
Por otra parte, el teólogo brasileño Frei Betto relató que fue Fidel quien le mostró el pensamiento martiano. Lo que me impresiona de la vida de estos dos hombres es su sentido de la historicidad, algo que hoy, producto a la irrupción del consumismo, estamos perdiendo, dijo.
Añadió que nuestro tiempo personal y social es un tiempo histórico. Si perdemos esa concepción estaríamos cayendo en esa idea ahistórica que promueve el neoliberalismo.
Martí y Fidel asumieron los valores espirituales y los transformaron en revolución, manifestó Frei Betto. Igualmente, llamó a las juventudes de Nuestra América a mantener vivas las ideas de estas figuras históricas, para garantizar la trascendencia y continuidad de sus obras.
Durante la jornada, asimismo, sesionó el panel Solidaridad con todos y para el bien de todos, que contó con la presencia de los Cinco Héroes antiterroristas cubanos.

Por un indigno, cien dignos

Autor: Luis Toledo Sande

Fidel Castro llamó a José martí “guía eterno de nuestro pueblo”, y dijo: “Su legado no caducará jamás”
Al señalar a José Martí autor intelectual de los sucesos del 26 de julio de 1953, Fidel Castro proclamó una verdad. Con esos hechos la vanguardia de la generación del centenario martiano se propuso iniciar la reversión de la república neocolonial. Esta, fundada en 1902 con el ejército interventor estadounidense imponiendo desde 1898 la voluntad del imperio, era la negación de la república moral por la que Martí, consagrado a librar a Cuba del colonialismo español y de la dominación tramada por los Estados Unidos, había muerto en combate.
Sin independencia no se podría alcanzar la justicia, que incluía erradicar no solo el hambre física, sino también la espiritual, ostensible en el analfabetismo, y extirpar otras lacras heredadas del coloniaje. Los ideales de Martí no se agotarían con la toma del poder político. El 28 de enero de 1960, a más de un año de la victoria de la Revolución Cubana, Ernesto Che Guevara lo honró en su natalicio y sostuvo: “su lenguaje no envejece”.
Cuando en Versos sencillos, libro editado en 1891, Martí afirmó: “Con los pobres de la tierra/ Quiero yo mi suerte echar” –lo que explícitamente revalidó en Patria el 24 de octubre de 1894 con el artículo “Los pobres de la tierra”–, no procuraba demagógicamente ganar seguidores entre los humildes. Ni solo reconocía que ellos habían sido –lo afirmó en Lectura en Steck Hall el 24 de enero de 1880– los “verdaderos mantenedores” del esfuerzo desatado en 1868. En lo más hondo revelaba cómo sería la Cuba deseada por él.
En “Maestros ambulantes” (mayo de 1884), artículo que tanto sigue alumbrando hoy, convirtió en párrafos estas máximas: “Ser bueno es el único modo de ser dichoso” y “Ser culto es el único modo de ser libre”. Convencido de esas verdades, no iluso, añadió: “Pero, en lo común de la naturaleza humana, se necesita ser próspero para ser bueno”. En el trabajo veía la base para el bienestar: “Y el único camino abierto a la prosperidad constante y fácil es el de conocer, cultivar y aprovechar los elementos inagotables e infatigables de la naturaleza”.
Sabía insoslayable contar con la condición humana general, pero él era un ser extraordinario en busca de que las aspiraciones y las capacidades individuales sirvieran honradamente a la colectividad. En julio de 1893, hablando desde la dirección del Partido Revolucionario Cubano a sus organizaciones de base, las llamó a vencer los obstáculos que se oponían a la lucha.
Entonces escribió una circular en la cual reclamó: “Que nadie detenga su paso. Véase el cuadro admirable, y nadie se quede fuera de él. No importa que aquí o allá se esté en pobreza: la realidad ha de tenerse en cuenta siempre, y no se pondrá en agonía a los pobres; para ellos ha de ser principalmente la libertad, porque son los más necesitados de ella, y no se les ha de agobiar en nombre de ella”.
Para la arenga colectiva, y en primer lugar como su propia norma de conducta, fijaba su brújula en la ética, porque “la pobreza pasa: lo que no pasa es la deshonra que con pretexto de la pobreza suelen echar los hombres sobre sí”. Lejos de confiar en la supuesta espontaneidad de los hechos, clamaba por la acción y la prédica política necesarias.
Por ello sostenía: “Allí donde haya aflicción, la patria, que está más fuerte de lo que parece, puede esperar a que la pobreza pase; la aflicción está en unas partes, pero en otras no: en el reparto de las cargas está el buen gobierno: lo que unos no pueden hacer en la hora de su cruz, los que no están en la cruz lo hacen: lo que importa es que se vea la fe, y no se deshonre nadie”.
Era el guía revolucionario que abría caminos a la transformación de la patria con el esfuerzo colectivo para lograr lo que aún hoy es un sueño en el mundo: “el fin humano del bienestar en el decoro”. Estimaba indispensable el triunfo de lo que en la dedicatoria de Ismaelillo él llamó “la utilidad de la virtud”, que es contraria a los profetas del pragmatismo, rendidos a la virtud de la utilidad.
En 1983, en “Unas palabras a modo de introducción” para la edición crítica de las Obras completas del autor intelectual de los hechos del 26 de julio de 1953, y de la etapa de luchas desatada entonces, que hoy sigue enfrentando desafíos tremendos, Fidel Castro lo llamó “guía eterno de nuestro pueblo”, y dijo: “Su legado no caducará jamás”. En esa perennidad nos convocan palabras de su texto de 1893 ya citado: “Marchemos todos de modo que nos vean. Por un indigno haya cien dignos”.

lunes, 25 de enero de 2016

José Martí: Contra anexión y anexionismo

En Nueva York, 1885.
En Nueva York, 1885. (Foto: W.F. BOWERS). “Y Cuba debe ser libre–de España y de los Estados Unidos”, sostuvo el guía fundador
Tomado de Bohemia, Revista de Actualidad General
Por Luis Toledo Sande.
Hay cosas que, aunque sabidas, parece necesario repetir sin cansancio, para restar asideros a quienes prefieren ignorarlas. Los “ciegos y desleales” que José Martí repudió en su tiempo tienen continuadores hoy, y quién sabe hasta cuándo. Las evidencias no sugieren ingenuidad.
En 1871 –contaba 18 años– Martí señaló diferencias básicas entre Cuba y los Estados Unidos. En el cuaderno de apuntes numerado 1 en sus Obras completas, y ubicado en los inicios de su primer destierro español (1871-1874), escribió: “Los norteamericanos posponen a la utilidad el sentimiento.–Nosotros posponemos al sentimiento la utilidad”.
Se refiere a diferencias de composición, y añade: “si ellos vendían mientras nosotros llorábamos, si nosotros reemplazamos su cabeza fría y calculadora por nuestra cabeza imaginativa, y su corazón de algodón y de buques por un corazón tan especial, tan sensible, tan nuevo que solo puede llamarse corazón cubano, ¿cómo queréis que nosotros nos legislemos por las leyes con que ellos se legislan?”.
Solo por extrema desprevención cabría subvalorar el aserto “ellos vendían mientras nosotros llorábamos”, que recuerda una realidad: los Estados Unidos siguieron vendiendo pertrechos a España y desconocieron el derecho del pueblo cubano a la independencia por la cual se había alzado en armas en 1868.
Contraponiéndola con la estadounidense, Martí plantea: “Nuestra vida no se asemeja a la suya, ni debe en muchos puntos asemejarse”, y poco después agrega, con aleccionadora actualidad incluso para empeños revolucionarios de lograr eficiencia económica: las leyes implantadas en ese país le han dado “alto grado de prosperidad, y lo han elevado también al más alto grado de corrupción. Lo han metalificado para hacerlo próspero. ¡Maldita sea la prosperidad a tanta costa!”.
Con esa luz crecerá su pensamiento, y combatirá las falacias anexionistas desde dentro de aquella nación, donde vivió cerca de 15 años, durante los cuales caló en su estructura: “Viví en el monstruo y le conozco las entrañas, y mi honda es la de David”, escribirá en su carta póstuma a Manuel Mercado.
Patria del 23 de marzo de 1894 publicó “La verdad sobre los Estados Unidos”, artículo con que Martí anunció que el periódico acogería sucesivamente apuntes tomados de la prensa estadounidense, porque era preciso que en nuestra América se supiera la verdad de ese país.
Patria del 23 de marzo de 1894 publicó “La verdad sobre los Estados Unidos”, artículo con que Martí anunció que el periódico acogería sucesivamente apuntes tomados de la prensa estadounidense, porque era preciso que en nuestra América se supiera la verdad de ese país. (Fotocopia E.C.L.)
Hacia una nueva guerra necesaria
Devaluada por la realidad la manca “paz” del Zanjón, y sofocado el empeño de la Guerra Chiquita, Martí inicia los pasos que lo llevarán a encabezar los preparativos de la nueva etapa de lucha armada. Para ello tiene en cuenta el escollo anexionista. El 20 de julio de 1882 escribe a los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo sendas cartas en busca del apoyo de ambos.
Al primero le habla de los obstáculos que deben vencerse para desatar la guerra y alcanzar el triunfo, y se detiene en uno: “Y aún hay otro peligro mayor, mayor tal vez que todos los demás peligros. En Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominación española, pero bastante tímidos para no exponer su bienestar personal en combatirla”.
A tal “clase de hombres”, como la llama, la define de este modo: “Todos los tímidos, todos los irresolutos, todos los observadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta solución, que creen poco costosa y fácil. Así halagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente. Pero como esa es la naturaleza humana, no hemos de ver con desdén estoico sus tentaciones, sino de atajarlas”.
Sabe cuán dañinas pueden ser por su influencia antipatriótica, entreguista, y le dice a Gómez: “¿A quién se vuelve Cuba, en el instante definitivo, y ya cercano, de que pierda todas las nuevas esperanzas que el término de la guerra, las promesas de España, y la política de los liberales le han hecho concebir? Se vuelve a todos los que le hablan de una solución fuera de España”.
Para revertir semejante peligro, se plantea la creación de lo que él caracteriza en términos que no se corresponden con un bando político amorfo. Aunque todavía no tuviera en mente una organización delineada hasta el detalle, se piensa en el Partido Revolucionario Cubano, constituido diez años después.
En 1882 prevé: “Pero si no está en pie, elocuente y erguido, moderado, profundo, un partido revolucionario que inspire, por la cohesión y modestia de sus hombres, y la sensatez de sus propósitos, una confianza suficiente para acallar el anhelo del país–¿a quién ha de volverse [Cuba], sino a los hombres del partido anexionista que surgirán entonces? ¿Cómo evitar que se vayan tras ellos todos los aficionados a una libertad cómoda, que creen que con esa solución salvan a la par su fortuna y su conciencia? Ese es el riesgo grave. Por eso es llegada la hora de ponernos en pie”.
El fermento de la angustia
Se adelanta a señales alarmantes para alguien de su claridad, que se concentrarán a partir de 1889. Ese año sería, en marzo, el de su “Vindicación de Cuba”, y, desde el 2 de octubre, el de la Conferencia Internacional de Washington, que se prolongó, con sesiones espaciadas, hasta el 19 de abril de 1890.
El foro marcó “aquel invierno de angustia” en que Martí enfermó por la gravedad de los sucesos, y por lo ingente de sus desvelos y su empeño para contribuir a conjurarlos. En el verano siguiente el médico le indicó reposo, pero fue un descanso relativo: entonces brotaron sus Versos sencillos –en cuyo pórtico mencionó el invierno angustioso– y él buscó fomentar, entre estadounidenses progresistas, relaciones favorables al respeto merecido por Cuba y su derecho a la independencia.
Con “Vindicación de Cuba” impugnó enérgicamente injurias anticubanas publicadas en diarios estadounidenses. Pronto las refutó en el primero de ellos, y reunió en un folleto titulado Cuba y los Estados Unidos los textos injuriosos y su contestación, traducido todo al español y con una nota introductoria suya, que empieza así:
“Cuando un pueblo cercano a otro puede verse en ocasión, por el extremo de su angustia política o por fatalidad económica, de desear unir su suerte a la nación vecina, debe saber lo que la nación vecina piensa de él, debe preguntarse si es respetado o despreciado por aquellos a quienes pudiera pensar en unirse, debe meditar si le conviene favorecer la idea de la unión, caso de que resulte que su vecino lo desprecia”.
Sabe que hay ilusos a quienes seduce el esplendor material del vecino, y precisa: “No es lícito ocasionar trastornos en la política de un pueblo, que es el arte de su conservación y bienestar, con la hostilidad que proviene del sentimiento alarmado o de la antipatía de raza. Pero es lícito, es un deber, inquirir si la unión de un pueblo relativamente inerme con un vecino fuerte y desdeñoso, es útil para su conservación y bienestar”.
No refuta gacetillas marginales o propaladas por una facción política aislada: “The Manufacturer, de Filadelfia, inspirado y escrito por hombres de la mayor prominencia en el partido republicano, publicó un artículo ‘¿Queremos a Cuba?’ donde se expresa la opinión de los que representan en los Estados Unidos la política de adquisición y de fuerza. The Evening Post, el primero entre los diarios de la tarde en New York, el representante de la política opuesta, de aquella a que habrían de acudir los débiles cuando se les tratara sin justicia, ‘reiteró con énfasis’ las ideas de sus adversarios en el artículo ‘Una opinión proteccionista sobre la anexión de Cuba’”.
El 20 de marzo 1949 BOHEMIA reportó el ultraje del monumento a Martí en el Parque Central habanero por marinos estadounidenses. Recordar tal imagen implica la responsabilidad de impedir que se repitan hechos parecidos.
El 20 de marzo 1949 BOHEMIA reportó el ultraje del monumento a Martí en el Parque Central habanero por marinos estadounidenses. Recordar tal imagen implica la responsabilidad de impedir que se repitan hechos parecidos. (Foto: Autor no identificado)
Contra el desprecio imperial

Los relevantes diarios dan voz al desprecio de Cuba por parte del pensamiento dominante en los Estados Unidos, contrario a que ella forme parte de la Unión. Se le reserva la condición de territorio dominado y saqueado, no un pedazo posible en la ciudadanía del Norte. Pero, aunque se le diera margen a esta opción, sería inaceptable para los revolucionarios que abrazaban la herencia de 1868 y de la Protesta de Baraguá.

Desbordaría estas cuartillas abundar en la valoración martiana sobre la Conferencia Internacional mencionada, a la que el gobierno estadounidense convocó en su afán de dominar a nuestra América, un paso dirigido a la conquista de la hegemonía mundial. Pero es insoslayable tener en cuenta al menos que ese foro azuzó las ilusiones de quienes veían en la anexión a los Estados Unidos la solución para Cuba, o querían verla.
Martí, veedor en lo hondo, las refuta rotundamente, y denuncia las verdaderas intenciones de los gobernantes de aquella nación, que busca ensayar “en pueblos libres su sistema de colonización”, y reserva un papel todavía más especialmente triste a los países de nuestra América que, por no haber logrado aún la independencia, serían presas más fáciles.
Cartas escritas en aquellos días por Martí, en especial las dirigidas a su compatriota y colaborador Gonzalo de Quesada Aróstegui –secretario de la delegación argentina, la cual brilló por su actitud ante las maquinaciones yanquis del foro–, confirman la angustia con que observa la fatídica reunión, que da pábulo al pensamiento anexionista. Con respecto a Cuba le advierte a Quesada:
“Sobre nuestra tierra, Gonzalo, hay otro plan más tenebroso que lo que hasta ahora conocemos, y es el inicuo de forzar a la Isla, de precipitarla, a la guerra,–para tener pretexto de intervenir en ella, y con el crédito de mediador y de garantizador, quedarse con ella. Cosa más soberbia no la hay en los anales de los pueblos libres:–ni maldad más fría”.
Tan macabra es la trama, que él se plantea: “¿Morir, para dar pie en qué levantarse a estas gentes que nos empujan a la muerte para su beneficio? Valen más nuestras vidas, y es necesario que la Isla sepa a tiempo esto. ¡Y hay cubanos, cubanos, que sirven, con alardes disimulados de patriotismo, estos intereses!”. Y concluye: “Vigilar, es lo que nos toca; e ir averiguando quién está dispuesto a tener piedad de nosotros”. Pero, lejos de sentarse a esperar por actos piadosos, se afana en reforzar los preparativos para la contienda.
Confirmación de la historia
Las previsiones martianas la avalarán la realidad impuesta por la intervención con que los Estados Unidos frustran la independencia de Cuba y se adueñan de Puerto Rico. En la primera, donde no pueden obviar la beligerancia del ejército mambí, se las arreglan para desmovilizarlo; en la segunda, el camino “pacificador” abonado por el autonomismo facilita el sometimiento colonial que aún hoy perdura.
Razones hallan quienes estiman que, con su desprecio hacia nuestros pueblos, el imperio aceptaría la anexión de Puerto Rico, si acaso, únicamente cuando tuviera la certeza de que su pueblo está dispuesto a tolerar la humillación absoluta. Pero eso no lo ha conseguido el Norte en más de un siglo.
Martí concibe una contienda organizada con la eficacia necesaria para frenar los planes estadounidenses, pero estos hacen abortar en el puerto de Fernandina la sorpresa con que él busca dejar a los imperialistas sin tiempo de intervenir en la guerra. Para ello debe ser “breve y directa como el rayo”, según anuncia en un artículo de 1893 titulado precisamente “‘¡Vengo a darte patria!’ Puerto Rico y Cuba”.
En la carta póstuma a Mercado testimonia su certidumbre de que ya en lo fundamental la guerra no es contra el ejército español, sino contra las maniobras de los Estados Unidos. A ello, no a su pensamiento antimperialista, se refiere cuando dice: “En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente”.
Al amigo mexicano le habla de la entrevista que en campaña ha tenido con el corresponsal de The New York Herald, Eugene Bryson, quien le ha dado a entender algo que no lo sorprende: “llegada la hora, España preferiría entenderse con los Estados Unidos a rendir la Isla a los cubanos”. La perfidia se consuma en 1898 en el Tratado de París, con la humillación de la derrotada metrópoli.
Tanto le preocupan a Martí las jugarretas anexionistas que el vocablo anexión le salta a la pluma, en el espacio de pocas líneas, para referirse indistintamente a la posible alianza entre la potencia que decae y la emergente, y a la anexión en su más extendido uso político. Sabe necesario “impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los Imperialistas de allá y los españoles, el camino, que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia”.
Contra la complacencia de la sumisión
El corresponsal del Herald le ha mencionado también “la actividad anexionista”; pero él –que la sabe fuera de los verdaderos planes del imperio– la considera “menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le piden sin fe la autonomía de Cuba”.
Tal especie está “contenta solo de que haya un amo, yanqui o español, que les mantenga, o les cree, en premio de su oficio de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante,–la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país,–la masa inteligente y creadora de blancos y negros”.
Con posibilidades de éxito o sin ellas, anexionistas y autonomistas encarnan posiciones antinacionales: coinciden en la voluntad de someterse a los Estados Unidos o a España para seguir enseñoreados sobre el pueblo trabajador. Son soporte de un pensamiento de subordinación que agrada a los imperialistas, porque les allana el camino para dominar a Cuba.
Muerto Martí en 1895, los sucesos que se desencadenan desde 1898 con la intervención estadounidense corroboran la lucidez del guía revolucionario. Cuba libre, película reciente, recrea aquellos hechos, y no parece haber tenido que esforzarse el director para que parezca destinada, más que a leer aquel pasado, a plantear advertencias necesarias hoy.
Tras más de 50 años intentando asfixiar a la Revolución Cubana con agresiones armadas y un férreo bloqueo que perdura, el imperio busca parecer que abre caminos para beneficiar a Cuba. También lo hizo en 1898, cuando procuró pasar como su aliado en pos de la independencia que ella había probado merecer y él le frustró.
Como a finales del siglo XIX, la anexión con que algunos han soñado sigue siendo una fantasmagoría de poca probabilidad de realización: el imperio no la desea, y es incompatible con la resistencia protagonizada por el pueblo cubano. Pero el pensamiento vinculado con dicha opción, el anexionismo, sigue abonando posiciones aliadas del imperio. No es necesario que la anexión se dé para que el anexionismo sea nocivo.
Un pueblo dominado culturalmente por el imperio está en camino de aceptar lo que él se proponga imponerle. Como relata Martí en una de sus crónicas sobre la Conferencia Internacional de 1889-1890, el gobierno de los Estados Unidos les ofreció a los delegados hispanoamericanos un singular paseo en un tren palacio.
Para que la desfachatez de la insolencia quede más al desnudo, el periodista revolucionario cita la prensa del país anfitrión: “Se abre el Herald, y se lee: ‘Es un tanto curiosa la idea de echar a andar en ferrocarril, para que vean cómo machacamos el hierro y hacemos zapatos, a veintisiete diplomáticos, y hombres de marca, de países donde no se acaba de nacer’”.
Martí murió en combate para impedir que los Estados Unidos se apoderasen de las Antillas y cayeran, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Escena recreada por el pintor Esteban Valderrama.
Martí murió en combate para impedir que los Estados Unidos se apoderasen de las Antillas y cayeran, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Escena recreada por el pintor Esteban Valderrama. (Fotocopia E.C.L.)
Más que un tren, toda una industria

Hace mucho que episodios como el de aquel tren palacio han dado paso a una poderosa maquinaria cultural (o anticultural) que difunde en el planeta las “bondades” del modo de vida estadounidense. Un mínimo inventario de la programación televisual mostraría que hasta en Cuba, firme en su lucha antimperialista, circulan frutos de esa maquinaria, directamente o a partir de la influencia que, como si fuera algo natural e ineludible, ella ejerce en parte de lo producido en el país.

Que haya cubanos y cubanas que ostenten sobre su cuerpo, y en sus vehículos, incluso en algunos de la administración estatal, banderas de los Estados Unidos, y crean que de allí pueden venir las soluciones que Cuba necesita, no admite ingenuidad en el análisis al cual está llamada la nación. No se trata de prohibir o controlar actos que deben ser individuales –no es el caso de automóviles y establecimientos de la administración estatal–, pero sobran motivos para repudiar, como Martí al anexionismo, hechos que ocurren en nuestro entorno en materia de identidad cultural y símbolos de naturaleza política.
También en ese terreno conservan vigencia el ejemplo y la prédica de Martí. No basta estimar que la anexión es inviable y la Revolución invencible, cuando pululan señales de formas de pensar y actuar en las que subyace la costra tenaz del coloniaje condenada por Rubén Martínez Villena, y arropada con símbolos que oficialmente representan a la potencia imperialista.
Deberían, sí, ser símbolos de un pueblo; pero este no vive en el vacío, sino en la nación sede del imperio que –en función de los graves crímenes que comete para mantener la hegemonía con que actúa contra el mundo– pretende seguir manipulando el pensamiento de su propia ciudadanía.
Ese imperio se hizo hegemónico rompiendo el equilibrio mundial que Martí quiso salvar con la independencia de Cuba, de las Antillas, de nuestra América toda, aunque ciegos y desleales prefieran ignorar la historia, la realidad, como si con ello salvaran su conciencia.

viernes, 22 de enero de 2016

Un encuentro con el apóstol


10 años de proceso de cambio en Bolivia: una mirada geopolítica

Tomado de América Latina en Movimiento ALAINE.
Por Katu Arkonada.
Hoy aparece una Bolivia de las luces, de los ejemplos, de las victorias y de los optimismos y esto nos coloca en un sitial muy importante y hay que saberlo aprovechar en el sentido colectivo del término, que esta visibilización de Bolivia nos sirva para apalancar un mayor crecimiento económico, presencia y liderazgo internacional, todo apuntando al temar del mar.
Álvaro García Linera
21 de enero de 2006: Evo Morales Ayma, en una ceremonia ancestral en Tiwanaku, es investido Apu Mallku (líder) de los pueblos indígenas de América Latina. Un día después, el 22 de enero, en la Asamblea Legislativa, fue posesionado como Presidente de la República de Bolivia. La misma secuencia se repetiría el 21 y 22 de enero de 2010 y 2015, tras ser electo Presidente constitucional esta vez ya del Estado Plurinacional de Bolivia.
21 de febrero de 2016: En 339 municipios, incluidas 11 autonomías indígena originario campesinas constituidas o en proceso, que conforman los 9 departamentos de Bolivia, se producirá un referéndum constitucional para que el pueblo boliviano de manera soberana y democrática, decida si se puede reformar parcialmente la Constitución para permitir que el Presidente Evo Morales y el Vicepresidente Álvaro García Linera puedan presentarse a la reelección en las elecciones generales de 2019.
En el plazo de un mes la revolución democrática y cultural boliviana va a vivir momentos trascendentales en su historia reciente. Por un lado, el 21 y 22 de enero se conmemora el aniversario del Estado Plurinacional y los 10 años del proceso de cambio, y un mes después, el 21 de febrero, se va a producir una votación histórica que va a simbolizar la fortaleza de la nueva democracia boliviana frente a la democracia fósil neoliberal.
El referéndum constitucional es probablemente la votación más importante que el proceso de cambio enfrenta desde la primera victoria de Evo Morales y el MAS-IPSP en diciembre de 2005. Las espadas están en alto, y la derecha boliviana, que ya logró introducir el “candado” de la no reelección durante la Asamblea Constituyente, se ha unido detrás del no en el referéndum, convenientemente financiada por el Departamento de Estado, como recientemente ha denunciado[1] el Vicepresidente Álvaro García Linera.
Es la votación más importante porque por primera vez está en juego, en primer lugar, la posibilidad de que Evo Morales no sea el candidato de las mayorías sociales en 2019; y en segundo lugar porque en caso de perder el Sí, el MAS-IPSP enfrentará el difícil reto de seguir profundizando el proceso sin que su líder nacional sea Presidente del Estado Plurinacional.
Y es que la figura de Evo trasciende los límites de un líder partidario, de un Presidente de un país, para cristalizar los sueños y aspiraciones de las clases populares, del movimiento indígena originario campesino boliviano, marginado por siglos de colonialidad. Evo sintetiza las luchas anticoloniales emprendidas por Túpac Katari y Bartolina Sisa, pero también las luchas anticapitalistas libradas durante la Guerra del Agua y del Gas. Evo lleva en su ajayu (espíritu en aymara, la fuerza que contiene tanto los sentimientos como la razón) un antiimperialismo forjado en su lucha contra la DEA y la USAID en el Chapare, contra la injerencia de la Embajada de Estados Unidos que hizo que lo expulsaran del Congreso cuando era Diputado; un anticolonialismo que le hizo convertirse en líder internacional del movimiento sindical y campesino durante la Campaña “500 años de resistencia indígena, negra y popular” que culminó en 1992, a 500 años de la invasión de Nuestra América; y a partir de esa campaña nació en 1993 la Vía Campesina, en la que Evo terminó de definir su propio horizonte anticapitalista y en favor de la soberanía alimentaria.
Es por eso que todos los grandes avances del proceso de cambio boliviano podemos situarlos en estas tres coordenadas, comenzando por una nacionalización de los recursos naturales que devolvió su soberanía al pueblo boliviano, permitiendo una redistribución de la riqueza sin precedentes en los casi 200 años de historia republicana e iniciar un proceso de transición hacia el socialismo que necesariamente pasaba por reforzar el Estado para dejar atrás el neoliberalismo y marcar las coordenadas de un horizonte anticapitalista a partir de las formas de economía estatal y comunitarias. A partir de esa base de mejora de las condiciones materiales del pueblo boliviano, se trazó también un horizonte anticolonial, que transformó los imaginarios de la sociedad y comenzó un lento pero a la vez imparable proceso de descolonización y despatriarcalización del Estado y de la sociedad, rompiendo además los viejos paradigmas y comenzando a definir ese socialismo comunitario del Vivir Bien que es la estación final de un proyecto político de liberación nacional y social, todo ello además a partir de una nueva relación con la Madre Tierra. Y como no podía ser de otra manera, Bolivia ha adoptado una sólida posición antiimperialista tanto en la política nacional como internacional, que comienza por la expulsión de la DEA, USAID y el Embajador estadounidense, y continua por la denuncia de todas las agresiones imperialistas y la defensa de la soberanía nacional de cualquier país del mundo atacado por el imperio.
Diplomacia de los Pueblos
Pero esta conciencia antiimperialista no es sino parte de una nueva doctrina de las relaciones internacionales y una nueva visión geopolítica del mundo multipolar que Bolivia viene construyendo, y que podemos definir bajo el nuevo paradigma de la Diplomacia de los Pueblos.
Son numerosas las referencias que podemos encontrar dentro de esta nueva Diplomacia de los Pueblos impulsada por el Presidente Evo y el Canciller Choquehuanca, pero queremos destacar 4:
§  En primer lugar, trasladar esa recuperación de la soberanía nacional y de la dignidad del pueblo boliviano a la esfera internacional mediante la interposición en la Corte Internacional de Justicia de La Haya de la demanda para reclamar a Chile una salida al mar con soberanía. No podemos olvidar que Chile arrebató mediante una agresión bélica 400 kilómetros de costa a Bolivia, una costa además (o precisamente por eso) rica en recursos naturales como guano, salitre, bórax, cobre y plata. Pero además el sello de Evo está presente logrando unificar los intereses de una nación detrás de la demanda marítima, e incluyendo en el mismo equipo a la mayor parte de ex presidentes de Bolivia, e incluso colocando como vocero de la causa a un ex Presidente del periodo neoliberal como es Carlos Mesa. Esta unidad del pueblo boliviano, pero también la solidaridad internacional que ha recibido la causa boliviana, sería impensable con cualquier otro Presidente.
§  Un Presidente que ha sido el principal impulsor de la integración latinoamericana junto a los arquitectos de la misma, los comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez. Bolivia no solo incorporó el apellido TCP (Tratado de Comercio de los Pueblos) al ALBA, sino que ha sido un pilar importante de la constitución de la Unasur y CELAC, mecanismo de integración regional que presidirá en 2017 y a la que en palabras del propio Evo: “Todos los presidentes están convocados para participar. La mayoría asistirán, excepto Canadá y EE.UU. (...) eso también es una forma de liberarnos del dominio del imperio norteamericano”. Tampoco podemos olvidarnos del acercamiento, e ingreso, de Bolivia al Mercosur, y la posición crítica mantenida sobre el mecanismo de desintegración regional conocido como Alianza del Pacífico.
§  La apuesta por la integración latinoamericana y caribeña ha venido acompañada de una profundización de las relaciones Sur-Sur. Y en este ámbito es de destacar la presidencia del G77+China ostentada por Bolivia durante el 2014 y la realización de la Cumbre del grupo de Naciones Unidas en Santa Cruz de la Sierra en junio de ese año. Trabajo y liderazgo que se vio recompensado con la nominación de Bolivia para presidir precisamente en la ONU el Comité sobre el Proceso de Reestructuración de la Deuda Soberana en el marco de la defensa de la soberanía argentina frente a los fondos buitre.
§  Pero no solo Bolivia ha destacado en el ámbito de la diplomacia multilateral. La nueva Diplomacia de los Pueblos y relacionamiento Sur-Sur también se ha traducido en el plano bilateral. En este carril debemos destacar en primer lugar las inmejorables relaciones que existen con la República Popular China conducida por el PCCh y plasmadas en un impulso a la soberanía científica y tecnológica boliviana con la construcción en China del satélite Túpac Katari (TKSAT-1), primer satélite de telecomunicaciones propiedad del Estado Plurinacional de Bolivia. Tampoco podemos olvidarnos de las relaciones con Rusia, la otra potencia BRICS, país con el que se ha firmado un acuerdo para la construcción de un centro de investigación nuclear y capacitación de personal para desarrollar energía nuclear con fines no solo pacíficos, sino médicos.
Pero además de la nueva Diplomacia de los Pueblos, de Bolivia hacia el mundo, el mundo también tiene sus ojos puestos en el corazón de Sudamérica principalmente por 2 aspectos:
§  Primero, la buena marcha de la economía boliviana. En un contexto de crisis del capitalismo y descenso del precio petróleo hasta mínimos históricos, Bolivia sigue creciendo en torno a un 5%, algo inédito en una América Latina que roza el 1% de crecimiento medio en 2015. A pesar de que el precio del gas está indexado al del petróleo, que en estos momentos bordea los 25 dólares el barril, la buena marcha de la economía boliviana es algo que se estudia[2] incluso en la Facultad de Economía de la Universidad de Chicago, cuna y laboratorio del neoliberalismo.
§  En segundo lugar Bolivia está construyendo ante el mundo un nuevo paradigma de relación con la naturaleza. Ante un planeta que ha alcanzado sus límites de sustentabilidad, y un modelo de crecimiento que implosiona ante la necesidad de mantener la tasa de ganancia del capital, Bolivia impulsa un modelo de desarrollo que no implique crecer a costa de la explotación de los pueblos, las personas o la naturaleza. Es necesario destacar aquí la aprobación de la Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien, que debe convertirse en un modelo para una humanidad en la búsqueda de otro modelo de desarrollo.
§  Pero todos estos avances y el aporte boliviano a la construcción de un nuevo mundo multipolar se ven amenazados por una derecha que, con la complicidad del imperialismo, quiere impulsar también en Bolivia la restauración conservadora que ha triunfado en Argentina y obtenido un éxito parcial en Venezuela. Sin olvidar la necesidad de la formación política y creación de nuevos cuadros para continuar profundizando la revolución democrática y cultural, es necesario terminar la refundación del Estado comenzada el 21 de enero de 2006, refundación que debe culminar en 2025 cuando se complete la Agenda Patriótica y Bolivia alcance una segunda y definitiva independencia donde la extrema pobreza haya sido erradicada, y se llegue a la plena soberanía económica, científica, tecnológica o cultural.
El proceso de cambio boliviano es ahora mismo, por factores tanto endógenos como exógenos, el más sólido y estable de la región. Pero para que esa estabilidad no se vea amenazada, es necesario el triunfo del Sí en el referéndum del 21 de febrero. Ese triunfo no solo permitirá que Evo y Álvaro puedan volver a ser los candidatos del pueblo en 2019, sino que será un soplo de aire fresco para el proceso de cambio continental, que debe volver a tomar impulso tras las derrotas electorales en Argentina y Venezuela.

- Katu Arkonada es diplomado en Políticas Públicas. Ex asesor del Viceministerio de Planificación Estratégica y de la Cancillería de Bolivia.  Miembro de la Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad.

[2] Conferencia del Ministro de Economía del Estado Plurinacional de Bolivia Luis Arce Catacora en la Universidad de Chicago, abril de 2015

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