Por Gustavo de
la Torre Morales.
La política de
hostilidades contra Cuba recae en las manos del mafioso político que se
responsabiliza del Secretariado de Estado, Narco Rubio.
La avalancha de
declaraciones de este personaje, con ansias de convertirse en gobernador de
Cuba, está plagadas de manipulaciones, tergiversaciones, bulos, falsedades y,
sobre todo, de la total ambigüedad, desmarcada de dar una mínima prueba que
ampare toda su bazofia.
Veamos.
Acusan a Cuba
de "Estado Fallido", mientras que el régimen de Trump-etilla, con la
asistencia de la politiquería miamense y encabezado por Rubio, recrudecen el
criminal bloqueo impuesto por más de 6 décadas, hasta el punto de invadir la
República Bolivariana de Venezuela, asesinar personas, secuestrar a su
presidente, crear un "protectorado" en ese país, robar su petróleo y
controlar combustible venezolano, para imponerle a Cuba una bloqueo energético
total.
A lo anterior,
se suma la oleada de nuevas medidas de presión expuestas en las órdenes
ejecutivas firmadas, el anclaje de un portaaviones en el Caribe y la amenaza al
resto del mundo de sufrir consecuencias si alguna ayuda llega a Cuba.
Es decir,
impiden el funcionamiento económico, haciendo colapsar la infraestructura de
Cuba y con total desvergüenza acusan al gobierno cubano de ser ineficiente.
Cada paso que
da Narco Rubio, al servicio del Trump-etilla, desdice por completo las
"intenciones" de que "la estrategia que Estados Unidos busca es
una transición para que el pueblo cubano logre prosperidad y estabilidad".
¿Cómo lograr
prosperidad y estabilidad a través de imponer penurias, carencias, necesidades;
de promover desesperación, infelicidad, el dolor en la población cubana?
Según publica
el medio Axios, Rubio expuso que "el
Departamento de Estado amplió las restricciones económicas contra entidades
clave, empresas de combustible y altos funcionarios militares cubanos para
cortar cualquier vía de financiamiento".
¿No es lo mismo
que expuso, el 6 de junio de 1960, el entonces subsecretario de Estado y
asistente para los Asuntos Interamericanos, Lester D. Mallory, en su un informe
titulado “El declive y la caída de Castro”?
En dicho
Memorandum, el Sr. Mallory expuso que la única vía era crear "el desencanto y la desafección basada
en la insatisfacción económica y las penurias. […] Todos los medios posibles e
imaginables deben utilizarse rápidamente para debilitar la vida económica en
Cuba […] negando financiamientos y suministros a Cuba, disminuyendo los
salarios reales y monetarios, con el fin de sembrar el hambre, la desesperación
y conseguir el derrocamiento del Gobierno".
Entonces, no es que Cuba sea un Estado
Fallido, sino que desde EEUU se hace lo indecible para hacerlo fallar.
El gobierno de
Cuba va reacomodando su funcionamiento con nuevas fórmulas, según las
circunstancias, tratando de sobrevivir a ese creciente muro de obstáculos que
se impone de la mano del imperialismo estadounidense: una política genocida,
siguiendo los apartados de la Convención para la Prevención y la Sanción del
Delito de Genocidio, aprobada el 9 de diciembre de 1948, en la Asamblea General
de las Naciones Unidas, en su resolución 260A (III).
Veamos, en
dicha resolución se expone, en su Artículo II, que se entiende por genocidio,
tanto en tiempo de paz como de guerra, los siguientes actos:
a) Matanza
de miembros del grupo
¿No es un acto
genocida el imponerle al pueblo cubano una política de asfixia y
estrangulamiento, siendo la causa fundamental de carencias y necesidades,
provocando muertes por enfermedades y hambruna?
b) Lesión
grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo.
¿No es un
genocidio que a lo largo de 6 décadas, los gobiernos de EEUU hayan agredido a
Cuba con atentados contra la sociedad y la economía, aplicado guerra biológica
contra la población, la ganadería y la agricultura, para provocar hambre y
enfermedades?
¿No es un
genocidio financiar a terroristas confesos y a grupúsculos antisociales
(edulcorados como disidencia u oposición), para promover actos vandálicos, con
daños físicos a la propiedad privada y estatal y a personas, creando
desestabilización política y miedo en la sociedad cubana?
Y por último...
c) Sometimiento
intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su
destrucción física, total o parcial.
¿No es un acto
de genocidio someter a todo un pueblo a condiciones de vida muy depauperadas,
con apagones de más de 12 horas al día, con la paralización de la economía, la
educación, el transporte, los servicios comunales y que las instalaciones
hospitalarias y de servicios primarios se van totalmente afectados, con la
consecuencia de que pacientes (de todas las edades, incluso neonatos) mueran
por no poder brindarles las atenciones necesarias o de urgencia?
El mismísimo
Rubio lo declara a Axios: "Cada vez
que crean un nuevo mecanismo para tratar de zafarse del nudo corredizo,
nosotros simplemente se lo cerramos".
A la mafia
cubanoamericana, encabezada por Rubio, María Elvira Salazar, Carlos A. Giménez
y Mario Díaz Balart, no le interesa el pueblo cubano ni que en Cuba se adopten
medidas de corte capitalistas.
Los verdaderos
intereses es destruir el reducto de resistencia al imperialismo que representa
la Revolución cubana (faro para muchos pueblos) y reestablecer la Doctrina
Monroe bajo el Corolario Trumpista del nuevo colonialismo.
En mezquino
alarde, el Sr. Narco Rubio expuso claramente al medio Axios, "lo que
estamos tratando de enseñarles es que no hay válvulas de escape".
Dicho de otro
modo, es rendirse y plegarse a ser sumisos o toda Cuba será condenada a morir
bajo el poder del terrorismo imperialista.
No es necesario
realizar más análisis, ni ser un erudito politólogo para saber que lo que se
aplica contra Cuba, lo deja bien claro el propio espacio digital de Axios: "Secretary
of State Marco Rubio is waging an unprecedented economic war on Cuba,...".
En un diáfano
castellano: "El secretario de
Estado, Marco Rubio, está librando una guerra económica sin precedentes contra
Cuba,...”
Pero para mantener
adelante la barbarie contra Cuba, se trata de dominar el relato en las redes
sociales y espacios digitales y televisivos.
Repetir las
acusaciones sobre Cuba de ser un Estado Fallido para justificar el bloqueo
económico y energético, señalar a Cuba de promover el terrorismo político y
fomentar la extrema izquierda, o condenar con "sanciones" a
dirigentes o empresas cubanas bajo presunto enriquecimiento ilícito de
corrupción es parte del manual que facilite una intervención militar, frente a
la opinión pública, tanto externa como interna de EEUU.
Toda la
maquinaria utilizada como instrumento propagandístico contra Cuba va dirigido a
justificar el genocidio que se comete por el régimen imperialista.
Tanto Narco
Rubio como el resto de la camarilla mafiosa anticubana han declarado sobre el
enriquecimiento de la cúspide del gobierno cubano, con millonarias cuentas en
el extranjero.
¿Qué raro que
siendo el sistema bancario internacional dominado por la tecnología
estadounidense, no se detecten esas cuentas, no se bloqueen, no se congelen y
no se publiquen dónde se encuentran; cuando la OFAC hace una cacería férrea de
toda transacción financiera y comercial hacia o desde Cuba?
El imperialismo
estadounidense no va a darle democracia ni libertades ni derechos humanos al
pueblo de Cuba.
¿Afganistán, Irak, Libia, Siria o Puerto Rico gozan de democracia, libertades y derechos?
Ninguna nación que haya sufrido la bota imperialista ha
prosperado y para hacerlo ha sido únicamente con la muerte de millones de sus
hijas e hijos, en batalla feroz y desigual, para derrotar al imperialismo
invasor.
¿Qué se puede
esperar de un sistema político que viola las resoluciones de la ONU y
organismos internacionales, que reniega de firmar convenciones sobre derechos
humanos y de condena al fascismo, que desoye el reclamo internacional por más
de 30 ocasiones de detener el bloqueo contra Cuba, que ha apoyado dictaduras
paramilitares en todo el mundo, que apoyó al Apartheid sudafricano y apoya hoy
día el genocidio del sionismo israelí?
¿Qué esperar de
un sistema político que lanzó bombas atómicas, que su ejército asesinó a
millones de personas, que lanzó toneladas de napalm sobre todo un país, que se
erige juez y verdugo del mundo con arrogante supremacía?
¿Qué esperar de
un régimen con políticos que se aboga el derecho de amenazar a la Corte Penal
Internacional, simplemente para que no ejecute ningún enjuiciamiento contra el
ejército de EEUU o contra el de Israel por los crímenes que ambos cometen?
Desde EEUU se
balbucea que, por lo expuesto en la denominada Ley Libertad, solo se levantará
el bloqueo contra Cuba cuando se liberen a los presos políticos, se garantice
los derechos civiles y se celebren elecciones libres.
Yo reitero las
mismas preguntas que ya he realizado en otras publicaciones.
¿Cuáles presos
políticos, esos antisociales, delincuentes y mercenarios que trabajan por los
intereses imperialistas?
¿De qué
derechos civiles hablan si es EEUU el que viola flagrantemente todos los
derechos del pueblo cubano, al someterlo a sobrevivir en una crisis tan aguda?
No creo que EEUU tenga moral para hablar de derechos, cuando cerca de 30
millones de estadounidenses viven en la pobreza y el desamparo, cuando tienen
una policía para la cacería contra la inmigración y con un cúmulo de asesinatos
en sus manos y patrullas fronteriza que encarcelan a niñas y niños en jaulas,
separadas de sus padres.
¿A cuáles
elecciones "libres" hacen referencia, a esas que ganan los
millonarios, donde los pobres solo participan con el voto cada 4 o 5 años y las
promesas que les hicieron se esfuman una vez llegan los políticos a la Casa
Blanca, donde no se resuelven los ingentes problemas domésticos para desviar
millonarios presupuestos a campañas bélicas y empresas militares, donde convive
la corrupción con el manejo de la "justicia", donde el llamado
pluripartidismo se subordina a las agendas de un bipartidismo fascista?
Mientras los
agentes del imperialismo desean controlar la narrativa para justificar la
barbarie; se hace inminente que se aprenda a discernir y razonar sobre la
realidad de Cuba.
¡Cuba no es amenaza!
Cuba busca la
cooperación respetuosa y la solidaridad.
Cuba desea
vivir en paz y llevar adelante un desarrollo normal, según sus propios
esfuerzos y capacidades (que no son pocas).
El bloqueo es criminal y tiene un carácter genocida.

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