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lunes, 14 de septiembre de 2026

Narco Rubio y su "narrativa" para justificar la barbarie.

 

Por Gustavo de la Torre Morales.

La política de hostilidades contra Cuba recae en las manos del mafioso político que se responsabiliza del Secretariado de Estado, Narco Rubio.

La avalancha de declaraciones de este personaje, con ansias de convertirse en gobernador de Cuba, está plagadas de manipulaciones, tergiversaciones, bulos, falsedades y, sobre todo, de la total ambigüedad, desmarcada de dar una mínima prueba que ampare toda su bazofia.

Veamos.

Acusan a Cuba de "Estado Fallido", mientras que el régimen de Trump-etilla, con la asistencia de la politiquería miamense y encabezado por Rubio, recrudecen el criminal bloqueo impuesto por más de 6 décadas, hasta el punto de invadir la República Bolivariana de Venezuela, asesinar personas, secuestrar a su presidente, crear un "protectorado" en ese país, robar su petróleo y controlar combustible venezolano, para imponerle a Cuba una bloqueo energético total.

A lo anterior, se suma la oleada de nuevas medidas de presión expuestas en las órdenes ejecutivas firmadas, el anclaje de un portaaviones en el Caribe y la amenaza al resto del mundo de sufrir consecuencias si alguna ayuda llega a Cuba.

Es decir, impiden el funcionamiento económico, haciendo colapsar la infraestructura de Cuba y con total desvergüenza acusan al gobierno cubano de ser ineficiente.

Cada paso que da Narco Rubio, al servicio del Trump-etilla, desdice por completo las "intenciones" de que "la estrategia que Estados Unidos busca es una transición para que el pueblo cubano logre prosperidad y estabilidad".

¿Cómo lograr prosperidad y estabilidad a través de imponer penurias, carencias, necesidades; de promover desesperación, infelicidad, el dolor en la población cubana?

Según publica el medio Axios, Rubio expuso que "el Departamento de Estado amplió las restricciones económicas contra entidades clave, empresas de combustible y altos funcionarios militares cubanos para cortar cualquier vía de financiamiento".

¿No es lo mismo que expuso, el 6 de junio de 1960, el entonces subsecretario de Estado y asistente para los Asuntos Interamericanos, Lester D. Mallory, en su un informe titulado “El declive y la caída de Castro”?

En dicho Memorandum, el Sr. Mallory expuso que la única vía era crear "el desencanto y la desafección basada en la insatisfacción económica y las penurias. […] Todos los medios posibles e imaginables deben utilizarse rápidamente para debilitar la vida económica en Cuba […] negando financiamientos y suministros a Cuba, disminuyendo los salarios reales y monetarios, con el fin de sembrar el hambre, la desesperación y conseguir el derrocamiento del Gobierno".

Entonces, no es que Cuba sea un Estado Fallido, sino que desde EEUU se hace lo indecible para hacerlo fallar.

El gobierno de Cuba va reacomodando su funcionamiento con nuevas fórmulas, según las circunstancias, tratando de sobrevivir a ese creciente muro de obstáculos que se impone de la mano del imperialismo estadounidense: una política genocida, siguiendo los apartados de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, aprobada el 9 de diciembre de 1948, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 260A (III).

Veamos, en dicha resolución se expone, en su Artículo II, que se entiende por genocidio, tanto en tiempo de paz como de guerra, los siguientes actos:

a) Matanza de miembros del grupo

¿No es un acto genocida el imponerle al pueblo cubano una política de asfixia y estrangulamiento, siendo la causa fundamental de carencias y necesidades, provocando muertes por enfermedades y hambruna?

b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo.

¿No es un genocidio que a lo largo de 6 décadas, los gobiernos de EEUU hayan agredido a Cuba con atentados contra la sociedad y la economía, aplicado guerra biológica contra la población, la ganadería y la agricultura, para provocar hambre y enfermedades?

¿No es un genocidio financiar a terroristas confesos y a grupúsculos antisociales (edulcorados como disidencia u oposición), para promover actos vandálicos, con daños físicos a la propiedad privada y estatal y a personas, creando desestabilización política y miedo en la sociedad cubana?

Y por último...

c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.

¿No es un acto de genocidio someter a todo un pueblo a condiciones de vida muy depauperadas, con apagones de más de 12 horas al día, con la paralización de la economía, la educación, el transporte, los servicios comunales y que las instalaciones hospitalarias y de servicios primarios se van totalmente afectados, con la consecuencia de que pacientes (de todas las edades, incluso neonatos) mueran por no poder brindarles las atenciones necesarias o de urgencia?

El mismísimo Rubio lo declara a Axios: "Cada vez que crean un nuevo mecanismo para tratar de zafarse del nudo corredizo, nosotros simplemente se lo cerramos".

A la mafia cubanoamericana, encabezada por Rubio, María Elvira Salazar, Carlos A. Giménez y Mario Díaz Balart, no le interesa el pueblo cubano ni que en Cuba se adopten medidas de corte capitalistas.

Los verdaderos intereses es destruir el reducto de resistencia al imperialismo que representa la Revolución cubana (faro para muchos pueblos) y reestablecer la Doctrina Monroe bajo el Corolario Trumpista del nuevo colonialismo.

En mezquino alarde, el Sr. Narco Rubio expuso claramente al medio Axios, "lo que estamos tratando de enseñarles es que no hay válvulas de escape".

Dicho de otro modo, es rendirse y plegarse a ser sumisos o toda Cuba será condenada a morir bajo el poder del terrorismo imperialista.

No es necesario realizar más análisis, ni ser un erudito politólogo para saber que lo que se aplica contra Cuba, lo deja bien claro el propio espacio digital de Axios: "Secretary of State Marco Rubio is waging an unprecedented economic war on Cuba,...".

En un diáfano castellano: "El secretario de Estado, Marco Rubio, está librando una guerra económica sin precedentes contra Cuba,...”

Pero para mantener adelante la barbarie contra Cuba, se trata de dominar el relato en las redes sociales y espacios digitales y televisivos.

Repetir las acusaciones sobre Cuba de ser un Estado Fallido para justificar el bloqueo económico y energético, señalar a Cuba de promover el terrorismo político y fomentar la extrema izquierda, o condenar con "sanciones" a dirigentes o empresas cubanas bajo presunto enriquecimiento ilícito de corrupción es parte del manual que facilite una intervención militar, frente a la opinión pública, tanto externa como interna de EEUU.

Toda la maquinaria utilizada como instrumento propagandístico contra Cuba va dirigido a justificar el genocidio que se comete por el régimen imperialista.

Tanto Narco Rubio como el resto de la camarilla mafiosa anticubana han declarado sobre el enriquecimiento de la cúspide del gobierno cubano, con millonarias cuentas en el extranjero.

¿Qué raro que siendo el sistema bancario internacional dominado por la tecnología estadounidense, no se detecten esas cuentas, no se bloqueen, no se congelen y no se publiquen dónde se encuentran; cuando la OFAC hace una cacería férrea de toda transacción financiera y comercial hacia o desde Cuba?

El imperialismo estadounidense no va a darle democracia ni libertades ni derechos humanos al pueblo de Cuba.

¿Afganistán, Irak, Libia, Siria o Puerto Rico gozan de democracia, libertades y derechos?

Ninguna nación que haya sufrido la bota imperialista ha prosperado y para hacerlo ha sido únicamente con la muerte de millones de sus hijas e hijos, en batalla feroz y desigual, para derrotar al imperialismo invasor.

¿Qué se puede esperar de un sistema político que viola las resoluciones de la ONU y organismos internacionales, que reniega de firmar convenciones sobre derechos humanos y de condena al fascismo, que desoye el reclamo internacional por más de 30 ocasiones de detener el bloqueo contra Cuba, que ha apoyado dictaduras paramilitares en todo el mundo, que apoyó al Apartheid sudafricano y apoya hoy día el genocidio del sionismo israelí?

¿Qué esperar de un sistema político que lanzó bombas atómicas, que su ejército asesinó a millones de personas, que lanzó toneladas de napalm sobre todo un país, que se erige juez y verdugo del mundo con arrogante supremacía?

¿Qué esperar de un régimen con políticos que se aboga el derecho de amenazar a la Corte Penal Internacional, simplemente para que no ejecute ningún enjuiciamiento contra el ejército de EEUU o contra el de Israel por los crímenes que ambos cometen?

Desde EEUU se balbucea que, por lo expuesto en la denominada Ley Libertad, solo se levantará el bloqueo contra Cuba cuando se liberen a los presos políticos, se garantice los derechos civiles y se celebren elecciones libres.

Yo reitero las mismas preguntas que ya he realizado en otras publicaciones.

¿Cuáles presos políticos, esos antisociales, delincuentes y mercenarios que trabajan por los intereses imperialistas?

¿De qué derechos civiles hablan si es EEUU el que viola flagrantemente todos los derechos del pueblo cubano, al someterlo a sobrevivir en una crisis tan aguda? No creo que EEUU tenga moral para hablar de derechos, cuando cerca de 30 millones de estadounidenses viven en la pobreza y el desamparo, cuando tienen una policía para la cacería contra la inmigración y con un cúmulo de asesinatos en sus manos y patrullas fronteriza que encarcelan a niñas y niños en jaulas, separadas de sus padres.

¿A cuáles elecciones "libres" hacen referencia, a esas que ganan los millonarios, donde los pobres solo participan con el voto cada 4 o 5 años y las promesas que les hicieron se esfuman una vez llegan los políticos a la Casa Blanca, donde no se resuelven los ingentes problemas domésticos para desviar millonarios presupuestos a campañas bélicas y empresas militares, donde convive la corrupción con el manejo de la "justicia", donde el llamado pluripartidismo se subordina a las agendas de un bipartidismo fascista?

Mientras los agentes del imperialismo desean controlar la narrativa para justificar la barbarie; se hace inminente que se aprenda a discernir y razonar sobre la realidad de Cuba.

¡Cuba no es amenaza!

Cuba busca la cooperación respetuosa y la solidaridad.

Cuba desea vivir en paz y llevar adelante un desarrollo normal, según sus propios esfuerzos y capacidades (que no son pocas).

El bloqueo es criminal y tiene un carácter genocida.

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