Tira Cuba

Tira Cuba

domingo, 30 de abril de 2017

En España los medios violan la Constitución

Aquí, un vídeo de RT Actualidad, muestra a los "pacíficos" opositores que los medios españoles no revelan.

Por Gustavo de la Torre Morales


ABC, La Vanguardia, El País, 20 Minutos, TV3, La Sexta, TeleCinco y demás medios privados al servicio de las grandes fortunas y la clase económica dominante de la derecha, vociferan acusaciones contra el gobierno de Venezuela, aupando de esa manera a la oposición, calificándola de "pacífica" y "víctima" de la represión gubernamental... sin embargo, la realidad que vive la hermana República Bolivariana de Venezuela es bien diferente... que estas imágenes más arriba no las muestren estos medios al servicio de la desinformación y la manipulación, podría esperarse, sabiendo para quiénes trabajan.... pero que medios públicos, como Radio y Televisión Española se presten a las mismas campañas es, cuanto menos, insultante.


Entonces... ¿Por qué se incumple con tanta desvergüenza el Capítulo Segundo de la Constitución de España, sobre Derechos y Libertades, en la SECCIÓN 1.ª: De los derechos fundamentales y de las libertades públicas, Inciso (d): “A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión...”?

¿Dónde está lo de RECIBIR INFORMACIÓN VERAZ POR CUALQUIER MEDIO DE DIFUSIÓN?... ¿O es que lo que continúa planteándose en dicho inciso (... La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia) tiene como regulación legal la permisividad de "tener la consciencia" tranquila por engañar descaradamente a los pueblos del Estado español sobre la realidad de otros pueblos hermanos?

La burda manipulación, tergiversación y mentiras pululadas por los diversos medios, tanto privados como públicos, debería ser finalmente regulado con la imposición de medidas que no permitan la promulgación de la incultura, del desconocimiento, del odio, del consentimiento al uso de la agresión como derecho de grupúsculos que generan el caos y la indisciplina social, a la conformidad frente a la injerencia y el intervencionismo militar extranjero, de la aceptación de la mentira... y, además, que no permita por manera alguna el beneplácito de los mass medias al servicio del dinero.

viernes, 21 de abril de 2017

Situación política en Venezuela: ‘La Vanguardia’ entra de lleno en el juego de los medios internacionales

Tomado de LibreRed

La edición impresa de La Vanguardia del 21 de abril de 2017 hace referencia a la situación política y las marchas recientes en Venezuela, en tres secciones diferentes: 1. Los semáforos; 2. Reportaje a página completa en la sección internacional; y 3. Editorial.

No merece la pena analizar en detalle cada una de esas piezas, que simplemente siguen la línea impuesta por los grandes medios internacionales del establishment sobre Venezuela. El caso particular de España fue demostrado por el periodista Pascual Serrano (1), que incluso anticipó acertadamente lo que iban a publicar los medios al día siguiente de la marcha convocada para el 19 de abril pasado.

La Vanguardia incurre en varias de las irregularidades denunciadas por Serrano: titulares con información falsa desconectada de los textos, uso exclusivo de fuentes asociadas con la oposición y presuntamente de redes sociales (el periodista escribe desde Barcelona), omisión de destrozos y actitud violenta de la oposición, omisión de responsabilidad de políticos de oposición en la contratación de agitadores de las marchas, falsa asociación de muertes con eventos políticos y atribución de dichas muertes al gobierno (en contra de todas las evidencias demostradas públicamente). 


La estrategia para derrocar al gobierno necesita que ocurran muertes en las manifestaciones para sustentar el manido argumento de "régimen dictatorial y represivo", que a su vez conlleve la tan deseada condena internacional del legítimo gobierno venezolano. Prácticamente en todos los casos, los políticos de oposición y los medios internacionales han atribuido las muertes al gobierno o a colectivos armados del chavismo. La mayoría de las muertes reportadas no estaban relacionadas con las manifestaciones (3). Los casos fueron atendidos inmediatamente y resueltos por los cuerpos policiales. Hay evidencias de la responsabilidad de la oposición en al menos dos de esas muertes (2). 

Para resolver esta paradoja y sostener el falso relato sobre la realidad venezolana, el reportaje de La Vanguardia recurre a una cita genérica: " ...diversos testigos indicaran (sic) que entre los manifestantes había gente armada afín al régimen", que reproduce (con otras palabras) en la sección Los Semáforos.


REFERENCIAS

(1) http://blogs.publico.es/otrasmiradas/8438/nos-cuentan-la-verdad-sobre-la-violencia-de-las-manifestaciones-en-venezuela/
(2) http://albaciudad.org/2017/04/asesino-de-paola-ramirez-disparaba-a-motorizados/
(3) http://albaciudad.org/2017/04/lista-fallecidos-protestas-venezuela-abril-2017/

SOBRE LAS MARCHAS DEL 19 DE ABRIL

https://www.youtube.com/watch?v=MWjquXC1Byk

VIDEOS SOBRE LA RESPONSABILIDAD DE LA OPOSICIÓN EN LOS HECHOS DE VIOLENCIA

https://www.youtube.com/watch?v=kUoPO9iarbo
https://www.youtube.com/watch?v=zCANnYiRgmw
https://www.youtube.com/watch?v=yUKYngsvC_8
https://www.youtube.com/watch?v=Y-cahixNg48
https://www.youtube.com/watch?v=l4yl9cT83k8
https://www.youtube.com/watch?v=BM-1gDzvLgg

DIARIOS VENEZOLANOS

http://albaciudad.org/
http://www.correodelorinoco.gob.ve/
http://www.ultimasnoticias.com.ve/

Almagro y los compinches: no aprenden o se hacen los suecos

Tomado de IslaMía
Por Norelys Morales Aguilera.

En el documento del Comando Sur de los Estados Unidos titulado "Operación Venezuela Freedom-2", y firmado por el almirante Kurt Tidd el 25 de febrero de 2016, puede leerse: "en el plano internacional hay que insistir en la aplicación de la Carta Democrática, tal como lo hemos convenido con Luis Almagro Lemes, Secretario General de la OEA y los ex-presidentes, encabezado por el ex-secretario de la OEA, César Gaviria Trujillo, pudiendo contar con algunos nexos con la Alianza Parlamentaria Democrática de América a quienes hemos sumado a la compaña en desarrollo..." [1] 

Vale recordar que ningún acuerdo ha salido de la OEA sin haber sido aprobado antes por los respectivos gobiernos gringos que vienen desde Truman [2], de modo que, con toda razón Fidel Castro definía la organización como un ministerio de colonias yanquis [2], al que Cuba no regresará, no solo porque fue expulsada en 1962, sino precisamente por ser un instrumento de dominación imperial.

De modo que Almagro Lemes, cumple las decisiones de EE.UU. al pie de la letra, vale decir es un agente asalariado del susodicho Ministerio, que tutela a los gobiernos cipayos de la región. El ex canciller de la República Oriental del Uruguay, agrede a los gobiernos que no son del agrado de Washington. Es su misión. Venezuela está en la obsesión agresiva porque no se ha plegado.

Pero, un "curioso" desenfreno en Miami lo ha volcado también contra Cuba, a la que sus amos no perdonan. Ya tuvo un pasaje en febrero, cuando La Habana, que no le debe nada a la OEA que no sea agresión y acoso, le paró la provocación. Este 19 de abril, viene Almagro a revolcarse en la cloaca de Miami y se exhibe en su Twitter.

El subalterno de Washington se ha reunido este miércoles con el congresista Mario Díaz-Balart, y los representantes Ileana Ros-Lehtinen y Carlos Curbelo. Todos, insalvables facinerosos de la política contra Cuba, además de otros personajes filoterroristas, como Orlando Gutiérrez.

Con descaro e irrespeto dijeron los temas: "el estado de los derechos humanos en la región y la represión en Cuba".

Las reacciones  de Díaz-Balart  y Ros-Lehtinen no tienen desperdicio. 

El primero señaló en Facebook: “Me alentó nuestra reunión con el Secretario de la OEA Luis Almagro. Tenemos grandes esperanzas para el pueblo de Cuba, sabemos que usted no se confunde”. 

La segunda puso en Twitter: “Nuestra comunidad cubana en el sur de la Florida informó a Almagro sobre la crueldad del régimen de Castro”. 

Qué pena que estos personajes olvidaran  la coincidencia con la fecha de la reunión la más bochornosa derrota de Estados Unidos propinada en Playa Girón por el pueblo cubano, liderado por Fidel Castro.

No aprenden o se hacen los suecos.

Para escuchar audio ir a este enlace: https://www.ivoox.com/oea-un-ministerio-colonias-yanqui-audios-mp3_rf_13649160_1.html  

Notas

[1] http://misionverdad.com/la-guerra-en-venezuela/operacion-venezuela-freedom-2-el-documento
[2]      http://www.rebelion.org/noticia.php?id=64216 
[3] http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1962/esp/f040262e.html  

Defender la Patria del pueblo Bolívar y Chávez, TAMBIÉN ES DEFENDER LA HUMANIDAD

Vídeo de TVT Canal 8
Por Gustavo de la Torre Morales

He aquí un pueblo que con alto grado de dignidad defiende su Revolución y defienden su Patria.
Mientras los grandes medios de (des)información al servicio de la burguesía nacional, de los entreguistas y vendepatrias, del imperialismo, enmudecen frente a este aguerrido pueblo para intentar darle votos a grupúsculos opositores, voces de intereses oligárquicos.
Mientras esos opositores, que los mainstream capitalistas de occidente mienten descaradamente llamándolos "pacíficos", se ocupan de destruir bienes públicos, a crear el caos, a la agresión física, a fomentar la indisciplina social, a llamar a la complicidad en un golpe de Estado, a facilitar la injerencia imperialista y a propiciar excusas para una ilegal intervención militar (que seguro llamará "humanitaria) como en Afganistán, Libia o Siria)... la mayoría del pueblo venezolano sale a la calle a respaldar el gobierno de Nicolás Maduro, el que los representa realmente, el elegido constitucionalmente, el que continúa con la obra del Comandante Hugo Chávez Frías, manteniendo y creando nuevas conquistas sociales, económicas, culturales, de carácter público, colectivo, integrador, colectivista, solidario y humanista.
#VenezuelaSeRespeta #GolpistasFuera #AlmagroTítereUSA
¡No al Golpe de Estado!
Defender la Patria del pueblo Bolívar y Chávez no es sólo defender a Venezuela, TAMBIÉN ES DEFENDER LA HUMANIDAD.

Cabalgamos con Fidel


Por Gustavo de la Torre Morales

Nos enseñaste que los monstruos de la oscuridad se matan con luz humana.
Nos enseñaste que el conformismo anquilosa la inteligencia.
Nos enseñaste que muchos trabajando en la misma dirección mejora el mañana.
Nos enseñaste que no hay fortaleza dando pasos hacia la soledad.
Nos enseñaste con tu ejemplo que toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz.
Nos enseñaste que el entreguismo nos ancla al pasado y convierte en esclavos.
Nos enseñaste ¡Libertad! ¡Solidaridad! ¡Firmeza!
Sabemos que tu marcha no es para siempre.
Regresas en cada un@ de nosotr@s.
Cabalgando con la Revolución.
Cabalgamos con Fidel.

martes, 18 de abril de 2017

La Revolución, la gran hazaña (Parte I)

Fidel y los pioneros
Tomado de Razones de Cuba
Por Martha Eugenia López Villeda*
El primero de enero de 1959, irrumpe, en la Región de Latinoamérica y el Caribe, el triunfo de la Revolución Cubana, una gesta con características nuevas. Surgió como un rayo de luz de esperanza para los luchadores de izquierda, mostrando las posibilidades de acciones, de caminos factibles de triunfos, proclamando que procedería a la construcción de una sociedad donde lo principal sería el ser humano, la independencia y soberanía del país, así como su solidaridad hacia otros pueblos. Han transcurrido 58 años, ha sobrevivido y se ha desarrollado lo que amigos y enemigos creían no sería posible después del derrumbe del campo socialista en Europa del Este.
Una Revolución en un país subdesarrollado, a 90 millas de un gobierno anticomunista y más poderoso del mundo. La Isla de Cuba, que abarca apenas el 1.13 por ciento del territorio de Estados Unidos y el 4 por ciento de su población, se ha hecho un gigante por su obra alcanzada.
Un suceso premeditado, fundamentado, dirigido por Fidel que conoce las luchas, condiciones políticas, económicas y sociales del país, de la región y del mundo. Con esa base actúa, y los golpes recibidos en diferentes acciones quedaron convertidos en peldaños para seguir adelante.
Los ataques a los cuartes de la tiranía, Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, inician la última etapa de lucha independentista. No logra el objetivo, pero muestra, a través del alegato de Fidel, el programa y camino que seguiría, su ideología revolucionaria, martiana y marxista leninista.
Al ser amnistiados y salir de prisión, Fidel constituye el Movimiento 26 de Julio, pero la dictadura les cierra la posibilidad de actividad política. Se exilian en varios países. Fidel, Raúl y un grupo van a México por las relaciones de pueblo hermano, así como por cercanía a Cuba para volver en una expedición, llevar a cabo la lucha y derrocar a la dictadura. Una dictadura que contaba con un ejército entrenado y equipado por el Gobierno de EE.UU.
El 25 de noviembre de 1956 sale de México la expedición que llegaría días más tarde a tierra cubana, el ejército de la dictadura los ataca, asesina a un grupo y otros se dispersan. A los dieciséis días se encuentran, Fidel y Raúl y al conocer Fidel que llevan 5 fusiles y dos que él tiene -hacen siete-, exclama, “ahora si ganamos la guerra”. Tal parecería una utopía, sin embargo, fue una hazaña.
El ejército Rebelde que logra formarse en la Sierra Maestra y extenderse por varias provincias, junto con las fuerzas revolucionarias del llano, después de 25 meses de guerra civil, derrotan la tiranía. Si esto sucedía, el gobierno de los EE.UU. tenía planificado un golpe de Estado, pero Fidel logra frustrarlo. Las fuerzas revolucionarias toman el poder e inician  una  revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes; Fidel lleva al pueblo a tener un nuevo papel: ser participativo, a que haga suyo el proceso.
Fidel proyecta, guía, orienta, dirige; es  El Comandante en Jefe, que aglutina a su alrededor a personas con condiciones para seguir sus pasos, para dirigir, organizar y accionar hacia un objetivo. Siempre Raúl está a su lado. Proceden al saneamiento político, dictan leyes para su funcionamiento, soberanía política y económica, así como para salir del subdesarrollo.
El pueblo, de inmediato siente los beneficios. Va cumpliéndose el programa planteado en La Historia me Absolverá. Se proclama una Revolución democrática popular, pero las hostilidades del imperialismo la llevan a radicalizarse y tomar más pronto el camino del socialismo.
El gobierno de Estados Unidos aumentaba sus presiones y acciones terroristas junto con la contrarrevolución de Cuba y de Miami para derrocar a la Revolución. El gobierno revolucionario creo las estructuras militares y preparó a los miles de sus integrantes para enfrentar los ataques del imperialismo. Propicio la participación masiva del pueblo en la defensa, a través de una estructura que llegaba hasta la comunidad, inclusive armándolo, entrenándolo, pasando a ser prácticamente un pueblo uniformado, unido a las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior. Así se derrota la invasión contrarrevolucionaria a Playa Girón, la destrucción de bandas armadas, a evitar ataque terroristas, frustrar los atentados contra Fidel y otros dirigentes. No obstante, cientos de vidas han costado sus criminales ataques terroristas.
Muchas hazañas de un pueblo, hazañas de Fidel.

Queremos una Cuba cubana y no anglosajona


Tomado de Granma
Por  
Estamos en uno de los momentos más trascendentes de nuestra historia; estamos en un momento de extremadas dificultades y de extremada complejidad.
Si observamos la producción intelectual y propagandística que en el mundo circula con respecto a Cuba, se pueden encontrar materiales que han intentado virar nuestra historia al revés; han dicho y dicen cosas que realmente no son como las plantean. Pero la técnica utilizada es extraordinariamente buena, y por tanto es convincente. Sin ningún escrúpulo se puede convertir una gran mentira en una gran verdad.
Algunas personas llegan y preguntan, pero otros afirman a partir de lo que vieron o escucharon y hay que explicarles:
«Mire, eso no fue así», «Ah, no, pero yo lo vi en un documental». Ahora hay una serie sobre Cuba muy divulgada internacionalmente, creo que con unos diez capítulos, donde se presenta la historia de Cuba al revés. Hemos visto intentos de justificar que la Revolución no fue un acto de voluntad popular, con hechos que han sido borrados y sobre los cuales se afirman cosas que son la mitad de la verdad, porque no siempre cuando se ataca en el campo del pensamiento, de la historia, se está operando con mentiras absolutas. Están operando también con medias verdades o interpretaciones incompletas de las mismas, y esto es todavía más perverso, porque el modo de presentarlo tiende a dar una cierta credibilidad. Por tanto, la guerra que se nos hace está ubicada ya en su primer frente y pretende ablandar el territorio que se desea conquistar.
Hay una lucha en el plano generacional. Se está jugando con la no memoria de una generación. Si ustedes observan, hay distintos discursos a distintos tipos de públicos, algunos que no tienen ni siquiera una elaboración intelectual; un discurso primitivo para un público primitivo, pero también está el discurso académico, más complejo.
También están jugando con dos o tres factores que son clave en este terreno; el primero, la memoria. Hay una generación que no vivió una determinada etapa de la Revolución, que entra en activo a partir precisamente del derrumbe del Muro de Berlín, del desmerengamiento de la Unión Soviética. Para esos jóvenes, cuando se les habla de la Revolución, es como si se tratara de una historia antigua que no la han vivido. Hay un vacío que no se llena con facilidad; hay que trabajar en profundidad para llenar ese vacío en cierta medida existencial.
Si a mí me preguntaran cuál es la etapa de la Historia de Cuba más desconocida diría que es la de la Revolución. Tenemos una gran concentración de libros sobre el siglo XIX y sobre sus grandes figuras y una buena producción intelectual sobre la primera mitad del siglo XX. Pero si pasamos a la segunda mitad del siglo XX, no es así. Y esto es clave para entender todo lo que viene detrás, la propia Revolución, cómo se forma la generación que hace la Revolución, en qué contexto surge la generación de Fidel, de Raúl, de los hombres del Moncada.
Le decía a un grupo de estudiantes: «Miren, la primera generación que tuvo en sus manos la producción intelectual cubana anterior al siglo xx es la generación de Fidel». La obra de Félix Varela fue publicada por primera vez, completa, en los años 40 del siglo pasado. Los hombres de los años 20 no conocían prácticamente el fondo del pensamiento de Varela.
El origen del pensamiento filosófico cubano —que es más que eso, es el origen del pensamiento de liberación cubano— está en una obra de José Agustín Caballero, de finales del siglo xviii, que fue traducida del latín y hubo que rectificar el nombre para restituir el que originalmente le dio Caballero. Él tituló ese libro Filosofía electiva, sin embargo le habían cambiado el nombre por el de Filosofía ecléctica. ¿Pero qué importancia tenía la Filosofía electiva? Después Luz y Caballero lo va a decir de una forma muy directa: todas los sistemas y ningún sistema, he ahí el sistema; todos los pensamientos y ninguno en particular, he ahí el pensamiento. Es decir, Cuba tenía que pensarse a sí misma desde la cultura universal; lo otro es lo que Martí dice: con «cultura de aldea» no se pueden librar batallas universales.
Se trata de crear un pensamiento propio que se base en esta acumulación cultural, de conocimiento universal, para que de ella se derive un pensamiento particular integrado al pensamiento universal.
Las Obras completas de Martí, las ediciones más importantes se hacen en los años 40 y principios de los 50. En esos años 40 se editan los principales libros y memorias de las guerras de independencia: las Crónicas de la guerra de José Miró Argenter; se edita el libro de Fernando Figueredo, el de Enrique Collazo. Por tanto, estos hombres que se forman en los 40 y 50 tienen también por primera vez, la literatura mambisa en las manos. Es absolutamente trascendente, porque antes de esa época apenas si se conocía tanto esta literatura de campaña como la literatura teórica cubana.
Hay otro elemento fundamental en ese periodo: lo que significó la evolución del sistema constitucional cubano. Es interesante y hay que estudiar las constituciones cubanas para darse cuenta de qué nivel de desarrollo tenía el pensamiento revolucionario y cómo se codificó en las constituciones, y cuáles son las diferencias con otras constituciones. La Constitución de 1940 constituye la cima de ese proceso por lo que fue referente para el movimiento revolucionario.
Por ejemplo, si algo está desde el origen en las constituciones cubanas es la consolidación de la sociedad laica; el primer proyecto de Constitución en Cuba, el de Joaquín de Infante, de 1811, ya crea la sociedad laica, la separación de la Iglesia y el Estado, la enseñanza pública, gratuita y laica, la libertad de conciencia. Esos son principios que no están ni siquiera en la Constitución española. Esas constituciones establecen una serie de libertades y derechos, pero es la Constitución de Guáimaro, nuestra primera Constitución, la que une lo legal, lo ético, lo político y lo social, y esto se refleja también en los símbolos nacionales.
¿Cuál es la simbología que contiene la bandera cubana?, ¿por qué muchos países han tenido más de una bandera y nosotros no? Para Fidel fue esencial esa bandera. Recuerdo el momento en que se sugirieron ciertos cambios a la bandera, y él dijo que no, y cambios que podían ser bien vistos.
La bandera nacional ha sido una desde el siglo XIX hasta nuestros días, ¿por qué?, porque ella es un símbolo de unidad. Es una bandera que no surge como resultado de una tradición religiosa, sino como expresión del estado libre, laico, y de libertad de conciencia. De la bandera no basta decir que la amamos porque es nuestra; porque es la mía, como dijo Byrne. Hay que comprender qué simboliza; qué simboliza el triángulo equilátero, que tiene sus tres lados y sus tres ángulos iguales. Ese triángulo equilátero significa libertad, igualdad y fraternidad, simbología laica. ¿De dónde sale?, de la Revolución Francesa; significa también los poderes del Estado: poder judicial, poder legislativo y poder ejecutivo. ¿Por qué la estrella solitaria?, porque la estrella es el único astro que brilla con luz propia, no es satélite ni planeta de nadie, ella tiene la energía y la capacidad de sostenerse por sí misma; y después los colores republicanos, el azul, blanco y rojo, tomados primeros de la Revolución Holandesa, después de la Revolución Francesa, y por último, ya en el siglo XIX, expresión del tricolor del republicanismo. Estas cosas hay que explicarlas.
Como hay que explicar que el Himno Nacional es una marcha de guerra como la Marsellesa, no es un canto a Dios como el himno inglés, «Dios salve al Rey», este es un himno que ni menciona a Dios ni menciona al rey. La libertad implica que usted escoge su dios o no lo escoge, y al mismo tiempo es republicano. El Himno Nacional es como la Marsellesa, un himno de combate.
YO QUIERO A UNA CUBA CUBANA
¿Por qué la Revolución Cubana ha sido una Revolución con sus propias características y capaz de hacerse por los cubanos, sostenerse por los cubanos, y aun cuando desapareció el campo socialista, mantenerse como Revolución propia?
La tradición de pensamiento en todos los niveles tiene hoy una razón para ello; a diferencia de otros países, Cuba ha estado colocada en todos los límites posibles en lo que se refiere a su propia existencia, y repito las palabras de José Antonio Saco: «desearía que Cuba no solo fuese rica, ilustrada, moral y poderosa, sino que fuese Cuba cubana y no anglosajona». Es decir, cuando estamos hablando de Cuba no estamos hablando de un pedazo de tierra, de un territorio, estamos hablando de una cultura, de personas que tienen un modo de ser y hacer, y que tienen una unidad en esa cultura, por eso esta relación que establece Saco cuando dice: «Yo quiero una Cuba cubana», y lo está diciendo en 1838, en la discusión con los anexionistas. ¿Y hay alguna diferencia entre los anexionistas de tiempos de Saco y los de ahora? Quitemos las tecnologías, quitemos todo lo que significa la diferencia de época.
La polémica de Saco es con El Lugareño. ¿Qué le dice El Lugareño a Saco? ¿Con quién estaba discutiendo?, hay que poner las dos partes, si no, no se entiende realmente una posición. Y El Lugareño le decía a Saco, voy a citar algo arbitrario, El Lugareño le decía: «Cuba anexada son quinientos mil yanquis, diablos y demonios, pero diablos y demonios blancos, con capital, que va agregando, no los quinientos mil malayos, africanos, etcétera, que es lo que podemos esperar que España introduzca en Cuba». Cuando El Lugareño le plantea esto, Saco con una humildad tremenda le dice una cosa muy sencilla: «Lo lamento, pero a mí me queda un pequeño reparo, la pérdida de nuestra nacionalidad». El pequeño reparo era bastante grande, ¿no?, la pérdida de nuestra nacionalidad. Y dice en el 1838: «No inclinaré jamás mi frente ante las rutilantes estrellas del pabellón americano, porque si he podido vivir extranjero en el extranjero no podría vivir extranjero en mi propia patria».
Estamos hablando de una polémica de 1838, casi más de siglo y medio. El Lugareño ya estaba hablando de capital. Hoy son otras cosas, pero esa es la esencia del problema, podemos moverlo hacia acá, hacia allá, podemos verlo en sus circunstancias, pero la esencia está ahí, y esa historia contra el anexionismo no comenzó en Cuba hace medio siglo.
El gobierno de Estados Unidos habla ahora de relaciones «pueblo a pueblo». La relación de intercambio entre las dos naciones fue permanente desde hace mucho. Esa relación se dio por New Orleans, por New York, con un fluido intercambio cultural, humano. La relación intensa tiene que ver con la música, con la literatura, con muchas cuestiones que intercambiaron ambos pueblos, y no se trató de una dependencia de uno a otro, sino que fue una interrelación cultural.
A esta relación hay que agregar otra muy importante; la relación entre Estados Unidos como nación en manos de un capital expansionista, y España, cuya debilidad va aumentando en el siglo XIX.
Pero Cuba es Cuba. Es verdad que nuestras guerras de independencia empezaron más tarde que en el resto del continente, pero es verdad también que brillaría por su literatura, por la formación de hombres como Céspedes, como Agramonte, como el propio Maceo, que es un autodidacta, y sobre todo por la presencia de un José Martí. Cuando me hablan mucho de Martí digo, «bueno, empiecen por el principio». Las bases del pensamiento martiano están creadas a los 15 años, están creadas en el año 1868, porque ha sido alumno de Rafael María de Mendive, y este lo había sido de José de la Luz y Caballero, y José de la Luz y Caballero lo había sido de Félix Varela, y Félix Varela de José Agustín Caballero.
Hay una tradición que evoluciona, asume lo que cada época aporta, y a finales del siglo XIX sale José Martí. Si Martí hubiera nacido en otra parte no era José Martí. Ese pensamiento electivo que trazó Caballero va directo a José Martí, y por eso él puede hacer un análisis al que es muy difícil llegar sin un enlace directo con el fenómeno norteamericano. No se podía desconocer la esencia con que nace políticamente Estados Unidos.
Uno de los documentos más reveladores es el que escribe el representante de España en 1782 con respecto a la independencia de Estados Unidos, y dice: «Esta República federal ha nacido pigmea, por decirlo así, y ha tenido necesidad de apoyo y de las fuerzas de dos potencias tan poderosas como la España y la Francia, para conseguir su independencia. Vendrá un día en que será un gigante, un coloso temible en esas comarcas. Olvidará entonces sus beneficios que ha recibido de las dos potencias, y no pensará más que en su engrandecimiento. La libertad de conciencia, la facilidad de establecer nuevas poblaciones sobre inmensos terrenos, así como las ventajas con que brinda el nuevo gobierno, atraerán agricultores y artesanos de todas las naciones, porque los hombres corren siempre tras la fortuna, y dentro de algunos años veremos con mucho dolor la existencia amenazadora del coloso de que hablo».
Eso lo está diciendo en el momento de la independencia; y dice más: «Y se han dado el nombre patricio de América».
Fíjense en el sentido del nombre, Estados Unidos de América; no es de una parte, sino de toda América. Se están definiendo como la potencia americana, como los dueños de todo el territorio americano.
¿Y por dónde se produce el conflicto más directo? Por México y Cuba, porque son los lugares más cercanos. A México le arrebatan más de la mitad de su territorio. Pero la primera guerra de expansión norteamericana se da en Cuba. Después de la Guerra de Secesión, la guerra civil, viene la reconstrucción americana, y para los años 90 ya hay un almirante norteamericano, Mahan, que crea la teoría del sea power, del poder marítimo, y cambia la concepción militar de Estados Unidos. No es un país que se prepara para la defensa interna, sino para crear una poderosa marina de guerra con un ejército, la infantería de marina.
El ‘98 es su carta de presentación al mundo. ¿Cuál es la justificación?, la guerra de Cuba. Por supuesto, hicieron un ejercicio de fuerza. ¿A quién le dan?, al más flojo, al más indefenso, que era España, pero era también la más occidental de las potencias europeas. Por tanto, el golpe fue en varias direcciones: en Filipinas le dicen a Europa: «Yo estoy a las puertas de Asia». En Cuba y Puerto Rico, se situaron a las puertas de América, y detrás, el Canal de Panamá después de la separación de Panamá de Colombia. Por tanto en ese momento estamos hablando ya de una expansión real.
Cuba es la primera línea de confrontación para la expansión norteamericana, pero también es el país que mejor conoce la cultura norteamericana. Las crónicas martianas sobre Estados Unidos son piezas antológicas, pero no piensen que es solo Martí. Hay buen número de intelectuales cubanos que han vivido en Estados Unidos, y otros que no son intelectuales, y que van realmente a asombrarse del proceso que se está dando allí y del peligro que significaba esa política.
En el siglo XX, la esencia de Cuba co­mo nación está en esa dualidad: in­de­pendencia o dependencia. Esa ha sido la elección que se le ha colocado a ca­da cubano delante, porque muchos ha­­blan de la Enmienda Platt –yo le llamo Apéndice Platt–. Para hablar claro: la Enmienda de Platt es una enmienda a una ley del Congreso de EE.UU., y de esa enmienda lo que se le coloca a la Constitución cubana es un apéndice. El Apéndice Platt cercenó muchísimas cosas, cercenó la soberanía para empezar. Eso genera un primer gran movimiento en el siglo XX que es el movimiento antiplattista. ¿Detrás de ese movimiento qué hay?, ¿por qué esta enmienda con estas características? Nadie todavía piensa en el imperialismo.
Lo que se observa es una gran potencia que abusa de sus fuerzas.
Enrique José Varona, intelectual cubano que vivió en Estados Unidos y que conocía perfectamente ese país, que fue secretario de Educación del gobierno interventor norteamericano, unos pocos años después de Lenin, sin ser marxista, escribe el libro El imperialismo a la luz de la moderna sociología. Ahí tenemos a un cubano hablando de imperialismo y analizándolo desde el ángulo sociológico. A Varona hay que leerlo. ¿Qué decía?, ¿qué hizo?, ¿cuáles son las ideas de Enrique José Varona? Él es realmente fundador de una pedagogía cubana con la herencia de Luz y Caballero, de Martí, de Varela, con una herencia de pensamiento que nunca fue abstracto ni respondió a impulsos. Proviene de un pensamiento enraizado con el pueblo, resultado de la propia realidad y que evoluciona con la propia realidad cubana. 
De todo eso proviene la Generación del Centenario.

LA CONCIENCIA DE SER CUBANO
En los años 40, no es solo Fernando Ortiz el que está trabajando el tema de la cubanidad. También lo hacen Jorge Mañach, Miguel de Carrión..., en distintos ángulos, y hay un cierto nacionalismo musical que tiene una tremenda fuerza en ese momento. La música cubana es cubana, y va desde lo más popular a lo más elaborado, va de Ernesto Lecuona y Sánchez de Fuentes a la orquesta Aragón. Esto es lo que lleva a este intento de definir el problema de la cubanidad o de la cubanía.
Cuando Fernando Ortiz va a definir qué es ser cubano dice: «Ser cubano son dos cosas; primero, la conciencia de serlo».
Usted tiene que saber quién es; usted no puede descubrir quién es frente al diferente, porque muchos descubren quiénes son cuando están ante alguien que habla otro idioma, tiene otra religión,  otra cultura, etc. No es algo abstracto, es el «Conócete a ti mismo» de los griegos. Ese es el punto de Fernando Ortiz cuando dice: «Lo primero es la conciencia de lo que tú eres». Pero lo segundo es más trascendente: «Y la voluntad de serlo», usted puede tener conciencia de quién es, pero en las condiciones de un país como Cuba tiene que ser una decisión suya ser cubano. Y esto va más al fondo: ser cubano no es solo nacer en Cuba. Máximo Gómez no era cubano, no había nacido aquí, y más cubano que él hay que buscarlo; el Che no había nacido aquí, y por ahí pudiéramos mencionar a otros, estoy hablando solo de las cúspides.
En América hubo que inventar la palabra criollo que no existía en el castellano, cuando surgió un individuo que empieza a diferenciarse del peninsular. Puede haber nacido en cualquier parte, pero la cultura que tiene es la nuestra; los hábitos, costumbres, tradiciones que forman parte de esa cultura, y sobre esas bases es que se elabora un pensamiento propio.

En Cuba hay, dice Fidel, una sola revolución, pero una revolución con revoluciones internas: ‘68, ‘95, ‘33, ‘59, cuatro en menos de un siglo, pero eso vino de antes. Muchas veces hablamos de raíz, pero prefiero hablar de semilla. Félix Varela escribe en su testamento político: «Según mi costumbre, lo expresaré con franqueza, y es que en el campo que yo chapee (vaya este terminito cubano) han dejado crecer mucha manigua (vaya otro); y como no tengo machete (he aquí otro) y además el hábito de manipularlo, desearía que los que tienen ambos emprendieran de nuevo el trabajo».

Esto da una serie de ideas. Lo importante no es que tengamos el terreno, sino tener conciencia de que la buena siembra depende de los cuidados, atenciones, dedicación y de chapear el terreno, de prepararlo para que cuando se coloque la semilla pueda echar raíz, nazca el árbol y dé fruto. Cultura es esto, cultivar. Por supuesto, cultivar es complicado, difícil, pero si no lo emprendemos tendremos marabú. Marabú importado, además.
Si nosotros nos dedicamos a dar respuestas siempre estaremos a la defensiva. El gran reto es hacer propuestas. Nosotros tenemos que pasar en muchas cosas de las respuestas a las propuestas, porque con franqueza les digo, en muchos terrenos las propuestas se están haciendo desde otras partes, no precisamente del nuestro.
La historia no es una historia pasada; la historia de lo que pasó es la historia de los anticuarios. El presente es historia. La historia es un componente esencial en la vida de las personas, es un componente vivo en la identidad de cada uno de nosotros, y ahí es donde se gana o se pierde la batalla. La historia está viva en los componentes de la realidad que te ayudan a actuar en esa realidad. No es casual que alguien que le dijo aquí a los cubanos: «Hay que olvidar la historia», recurre constantemente a los padres fundadores de Estados Unidos.
Si nosotros le quitamos el pensamiento martiano a la Revolución Cubana hubiera sido otro tipo de Revolución; le hubiera faltado su componente humanista y su sentido antimperialista, que no viene solo de lecturas y teorías, sino que proviene de una realidad confrontada. Por eso es tan importante que sepamos lo que estamos defendiendo y que cada día utilicemos lo más moderno de la tecnología y del discurso para combatir a lo más moderno de la tecnología y del discurso con que nos agreden. Volvamos a Martí: «La guerra que se nos hace es a pensamiento, a pensamiento hay que ganarla».


*Versión de la intervención del Dr. Eduardo Torres-Cuevas, director de la Biblioteca Nacional José Martí en el VII Pleno ampliado de la Unión de Periodistas de Cuba, bajo el título «Cuba y la ética de todos los tiempos».

¿Por qué una neo contrarrevolución?

¿Por qué una neo contrarrevolución?  Por Javier Gómez Sánchez
Tomado de Mi Cuba por Siempre
Por Javier Gómez Sánchez

Toda acción y trasformación de una contrarrevolución se debe la evolución de las condiciones y el carácter de una revolución.
La contrarrevolución en Cuba transitó por su propia evolución histórica: De propuestas en oposición a una nación soberana, como el  autonomismo y el anexionismo  contra el independentismo, en la segunda mitad del siglo XIX, a la idealización cívica de la democracia burguesa en los años 40 del siglo XX, luego de la pugna contra la dictadura en que devino el servilismo corrupto y oportunista de ex independentistas y terratenientes criollos en la creación de una República pronorteamericana.
El ideario de los “auténticos” y de los “ortodoxos”, surgidos de la lucha antimachadista, pretendía ser también una alternativa a la continuación de las ideas comunistas y radicalmente antiimperialistas de Mella, Villena y Guiteras, – “Guiteras se comporta como un comunista, aunque él no se identifique como tal”, ha escrito Martínez Heredia-, que proponían además cambiar el sistema-base de los males nacionales. No por gusto los embajadores norteamericanos señalaban a Guiteras como de ¨extrema izquierda¨.
Desde ese entonces, como hacen hoy, el calificativo de ¨extrema izquierda¨ se usa por la contrarrevolución para dividir y crear distanciamiento entre los revolucionarios e identificar a los que por su posición consideran su mayor obstáculo.
Para el Batistato, como continuación del papel jugado por los machadistas (ambas no fueron dictaduras personales sino de grupos representativos de la contrarrevolución más agresiva), fue fácil desplazar por la violencia a “auténticos” y “ortodoxos”, así como neutralizar al PSP, pero no a la nueva generación de revolucionarios que encabezó Fidel Castro. Muchos que se habían unido por búsqueda y necesidad a Auténticos y a Ortodoxos (como el propio Fidel) terminaron, con su liderazgo, reconociéndose herederos de aquellos ideales de Mella, Villena y Guiteras cercenados en la década del 30 y se radicalizaron para iniciar el proceso que triunfó en 1959. Si el Morrillo guiterista fue el segundo 10 de octubre; el Moncada fue el tercero.
Esos momentos fueron revolucionarios no solamente por haberse enfrentado al colonialismo, al imperialismo y al capitalismo, sino por haber ocurrido ante las alternativas que proponía la contrarrevolución.
La contrarrevolución del 30 fue nueva, porque estaba enfrentada a una visión revolucionaria nueva, como antes la contrarrevolución plattista lo fue ante los revolucionarios que aun querían la plena independencia.
Como luego fue nueva la contrarrevolución auténtica y ortodoxa frente al Batistato, respecto a la posición revolucionaria del 26 de Julio y el Directorio Revolucionario.
En las primeras dos décadas después de 1959, la contrarrevolución fue belicista. Su ideario estratégico estaba basado en provocar, apoyar y esperar una invasión, crear alzamientos de bandas, infiltraciones, sabotajes y atentados.
Los Estados Unidos en su lucha contra los movimientos revolucionarios, de liberación anti colonial o anti neocolonial en África, Asia y especialmente América Latina, asumieron la organización y patrocinio de esa expresión de la contrarrevolución cubana.
La década del 80, con el éxito norteamericano y socialdemócrata en el Bloque Socialista en Europa, comienza a marcar una diferencia. La caída electoral del sandinismo de origen guerrillero en Nicaragua,  junto a la implantación de políticas neoliberales de los Chicago Boys en el Chile post Allende y otros países de Latinoamérica. Y por otro lado, la demostración de capacidad militar de la maquinaria de guerra revolucionaria cubana en Angola, el cálculo oportunista de la doctrina militar estadounidense contra objetivos mucho más fáciles como la Granada de Bishop y la Panamá post Torrijos de Noriega. Todos fueron elementos globales que, en torno a la consolidación social de la Revolución en Cuba, hicieron evolucionar el accionar de la contrarrevolución de la mano de sus patrocinadores norteamericanos.
Dejando atrás el belicismo de pocos resultados, nació en los 90 la ¨disidencia¨, en aquel entonces novísima y que hoy consideramos con razón ya obsoletamente tradicional. La disidencia cubana de los 90 e inicios de los 2000, inspiración tropical de la disidencia soviética y del Este europeo,  vivía de mostrarse como una voz por la libertad de expresión y por la democracia pluripartidista que intentaba, más que contraponerse, ¨disidir¨ con la ideología del gobierno cubano. Eran lastimosos, porque su función internacional era inspirar lástima.
En el 2003 la contrarrevolución de entonces y sus organizadores norteamericanos sufrieron un duro golpe. La detención de 75 ¨disidentes¨ hizo desaparecer de la noche a la mañana una estructura lograda con el trabajo y financiamiento de años. Echaron mano entonces a las esposas o familiares y crearon a las Damas de Blanco, que con gran aupamiento mediático y monetario lograron hacer visibles pero cuyo nivel de descrédito en poco tiempo llegó a ser enorme.
En los 2000 surge un nuevo espacio: Internet y en él nuevos elementos. Y avanzada la década una nueva herramienta: las redes sociales. El financiamiento de revistas, libros y reportajes en periódicos de tirada mundial, comenzó a convivir con los blogs que cada vez más fueron escalando el auge de la moda que permitió dar a conocer mediáticamente personajes contrarrevolucionarios fabricados para el nuevo escenario.
Nuevas experiencias globales del imperialismo con el uso de las redes sociales en Irán, Rusia, el Medio Oriente, y nuevamente América Latina, para combatir las victorias electorales del Socialismo del Siglo XXI (entre ellas, la de aquellos mismos derrotados sandinistas), las nuevas ¨revoluciones de colores y flores¨ en los antiguos países socialistas del Este europeo, hicieron que la contrarrevolución cubana fuera nuevamente reorientada.
Pero aun no era una neo contrarrevolución. Lo ¨neo¨ en la  contrarrevolución de nuestros tiempos no está en el uso de las nuevas tecnologías sino en, sin abandonar sus intenciones, la reorientación de su discurso.
Hasta el 2007 era muy sencillo hacer una apología libertaria ante situaciones complejas que intentaron ser una contención durante las carencias del Período Especial frente al capitalismo y sus diferencias socioeconómicas, pero que después se revirtieron contra la vida práctica. Así ocurrió con el Permiso de Salida, las prohibiciones de viajes, la pérdida de residencia sin posibilidad legal de retorno, la inexistencia de posibilidades de servicios que no fueran estatales, la casi exclusiva vía de las becas en el campo para la Enseñanza Media Superior, la escasez de alternativas al consumo audiovisual, las políticas aduaneras de decomiso informático, la imposibilidad de poseer legalmente un celular, de comprar y vender un auto o una casa, de acceso a Internet y de hospedarse en un hotel. Todas ellas hacían extremadamente fácil el discurso de la contrarrevolución. Montar en aquel entonces una perreta en una Oficina de Inmigración por serle negada la posibilidad de viajar o en la carpeta de un hotel por impedirle acceder a Internet, se vendía por sí solo.
Incluso los revolucionarios se sentían golpeados y dolidos por esa realidad. Sostener a nivel personal el discurso de la Revolución en ese tiempo fue una prueba de fe y convicción en el socialismo, tanto, que con razón se nombró a ese período,  ¨Batalla de Ideas¨.
La difícil e incómoda lucha por mantener la igualdad en una sociedad cambiante y bajo la hostilidad internacional llevó al Discurso del 2005, que señaló el peligro que podía destruir a la Revolución partiendo de nosotros mismos, que no es la corrupción –elemento acompañante-, sino la desigualdad social.
Pero ocurre lo inesperado y la enfermedad de Fidel acelera reformas que venían pensándose en parte por él mismo. Raúl las amplía y lleva adelante, la cosa se le empieza a poner mala a la contrarrevolución, no porque se la lleven presa en una patrulla de Villa Marista sino porque su discurso comienza a ser superado por la realidad y la evolución de la fuerza revolucionaria.
Nuevas ideas se debaten, nuevos conceptos se manejan, hay incertidumbre en cómo lograr las cosas pero hay madurez al asumirlas. Se abren negocios, cooperativas, caen en estruendoso silencio varios tabúes. Nuevos méritos se suman a los históricos, la necesidad más revolucionaria de superación de la homofobia, con la amplitud y riqueza cultural, de la aceptación de la diversidad individual. Hay un cambio de mentalidad que es propio de nuestra época pero que hubiese sido imposible careciendo de las bases  históricas y humanistas de la Revolución.
La contra comienza a sentir el vacío abrirse bajo sus pies.
Es entonces que toman fuerza en el gobierno estadounidense los nuevos mecanismos diseñados por un sector de la comunidad cubanoamericana, cuyos rostros más visibles se presentaban con una imagen pacífica, conciliatoria, inclusivista, dialoguista, de un cercamiento comercial y diplomático hacia Cuba. La Casa Blanca, bajo el gobierno demócrata de Barack Obama, les abre sus puertas.
Ocurre un ¨consenso contrarrevolucionario¨ entre las nuevas fuerzas de cabildeo político impulsadas por Carlos Saladrigas y las viejas posiciones Miami-Washington representadas por Marco Rubio.
La estrategia pre y post 17D , diseñada, entre otros, por Arturo López-Levy para la New América Foundation, es asumida como el programa de acercamiento y penetración del socialismo cubano por la administración Obama.
Ocurre lo públicamente inesperado y secretamente preparado, la Declaración Bilateral del 17 de Diciembre del 2014 y el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
Desde principios de la década del 2010, venía haciéndose un minucioso trabajo de organización de una nueva estructura contrarrevolucionaria acorde a los nuevos tiempos.
Esa estructura debía adaptarse para aprovechar la libertad de expresión, el análisis y el funcionamiento intelectual alcanzado en Cuba por los revolucionarios.
Así nace lo que debe llamarse ya con su nombre y apellido, para que la fuerza revolucionaria lo identifique como tal: la neo contrarrevolución socialdemócrata.
Como mismo en los 40 y 50 la moderación de los partidos tradicionales fue la alternativa contrarrevolucionaria al Batistato. Hoy, la neo contrarrevolución socialdemócrata es la alternativa a la agresividad de la ¨Contra¨ belicista, dejando también atrás aquella facilista Disidencia, frente a la Revolución Socialista en Cuba.
Es por eso que el fidelismo está hoy en Cuba más vivo que nunca, en la medida en que surgen renovadas las viejas estrategias seudodemócraticas presentándose una vez más como la ¨salvación¨ nacional.
Como tan vivo estuvo el pensamiento martiano, por radical y social, siendo independentista, que hizo que la carga del 26 de Julio llevara el nombre de Generación del Centenario.
Los bribones de esa Carga que pedía Villena, no eran desde entonces los que estaban instalados en el Cuartel, ni después en el Palacio el 13 de marzo.  Sino los que aspiraban a convivir ¨democráticamente¨ con ellos. El Asalto al Moncada partió la columna vertebral de la socialdemocracia en Cuba.
Como dijo con la acción de Palacio, que si bien discrepaba de manera urbana con la lucha en la Sierra, reafirmó la ruptura del Directorio con la socialdemocracia que existía en parte de la FEU, como en otras organizaciones políticas y le afinca el merecido apellido de Revolucionario: ¨Que nuestra sangre señale el camino…¨
El antojo pretencioso e intencionado de re-visionar la Historia  en busca de conveniencias es parte del proyecto de esta neo socialdemocracia contrarrevolucionaria.
Buscando indicios ¨alternativos¨ al camino socialista tomado por la Revolución Cubana luego de 1959, en presentaciones fragmentadas de Eduardo Chibás y la Ortodoxia, de los gobiernos del Partido Auténtico, de Grau San Martín y Carlos Prío, de figuras como Aureliano Sánchez Arango, exaltando a la Constitución del 40 por encima de la de 1976, hasta cuestionando la no celebración del 20 de mayo, buscando ¨nuevas narrativas históricas¨, incluso llegando a intentar aprovechar parte de la obra escrita de Raúl Roa en los 30, 40 y 50, en una de las mayores violaciones éticas que puede hacer un historiador al servicio de la política: la omisión de una cronología posterior.
El propio Roa dejó clara su visión final, evolucionada y más madura cuando en 1968 dijo que su antiguo amigo Aureliano Sánchez Arango era ¨el mayor farsante de la generación del 30¨, que ¨la Convención Constituyente de 1940 representa el compromiso entre dos impotencias intrínsecamente similares: la contrarrevolución y la pseudorrevolución¨, que Grau fue ¨el Mesías de la desconflautación¨ (de la Revolución del 30) , que ¨ Carlos Prío era un caco que jamás trascendió la categoría de caca¨ y que el Partido Auténtico era el ¨aluvión amorfo de un pueblo políticamente subdesarrollado¨.
En su onanismo no dejan de rebuscar incluso en figuras del ideario revolucionario como Mella, Guiteras y José Antonio Echevarría. Todos son intentos para dar una investidura histórica artificial de la que carece por naturaleza la socialdemocracia en Cuba. Esa es la función historicista del “laboratorio de ideas” de Cuba Posible.
Con su objetivo declarado de “facilitar” una “Cuba pluripartidista”, manejos como el de Cuba Posible en una supuesta Cuba postfidelista, fueron previstos por el propio Fidel cuando advirtió que “el pluripartidismo es el gran instrumento del imperialismo para mantener a las sociedades fragmentadas, divididas en mil pedazos”.
No dejarán, en su función más completa, encaramados sobre pedestales académicos y cubiertos por el camuflaje del debate intelectual, tomar esa base de ladrillos malamente pegados con tinta y saliva, para lanzarse desde ella sobre el proceso revolucionario ya anunciado que producirá una reforma constitucional. Arremeterán contra todo lo que huela al actual artículo 3 (sobre la irreversibilidad del socialismo) y al artículo 5 (sobre el PCC).
Intentarán, en un trabajo de calendario que ya da sus primeras muestras, introducir matrices creando expectativas que les sean favorables en ese debate. De no lograrlo, en una ¨cama¨ que ya están haciendo, intentarán desacreditar el proceso de reforma, como antes hicieron con el de la Conceptualización que les sirvió de ensayo.
La prensa extranjera, los medios privados o ¨nuevos espacios de comunicación¨ cómo se les quiere llamar, así como Radio y TV Martí, que ya les llaman “nueva fuerza política”, están ahí para apoyarlos.
Desenmascararlos hoy con el filo de la pluma, que es el arma de estos tiempos, es volverle a romper la columna vertebral a la contrarrevolución socialdemócrata en Cuba.
Ellos lo saben.
No ladran por gusto.

"todos nosotros, orgullosos de nuestra Revolución (...), no vacilaremos, frente a quienes sean, en defenderla hasta nuestra última gota de sangre"


Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de Dobla República de Cuba, en las honras fúnebres de las víctimas del bombardeo a distintos puntos de la república, efectuado en 23 y 12, frente al cementerio de Colón, el día 16 de abril de 1961.

Compañeros del Ejército Rebelde y de las Milicias Nacionales Revolucionarias;
Cubanos todos:

Es la segunda vez que nos reunimos en esta misma esquina.  Fue la primera en ocasión de aquel acto de sabotaje que le costó la vida a casi un centenar de obreros y soldados. 
En aquella ocasión el crimen que se había cometido contra nuestro pueblo fue necesario explicarlo por una serie de deducciones; en aquella ocasión fue necesario probar que aquel sabotaje no podía haberse realizado en nuestro territorio, es decir, no podía haberse preparado en nuestro territorio dadas las condiciones de vigilancia cuidadosa con que se realizaba la descarga de aquel barco.  No era posible suponer que se debiese a un accidente, ya que aquel tipo de parque que se estaba  descargando no podía explotar a consecuencia de una caída. 

Fue necesario hacer historia de los antecedentes que señalaban a los culpables de aquel hecho criminal; fue necesario recordar todo el interés que el gobierno de Estados Unidos había puesto, y todas las gestiones que había hecho, para evitar que esas armas que ustedes estaban levantando hace un momento, llegaran a nuestras manos. 

Desde el inicio del Gobierno Revolucionario el primer esfuerzo que realizaron los enemigos de la Revolución fue impedir que nuestro pueblo se armara.  Los primeros pasos que dieron nuestros enemigos eran tendientes a mantener desarmado a nuestro pueblo, y ante el fracaso de las presiones de tipo político que se habían hecho para impedir que nosotros adquiriésemos esas armas, ante el fracaso de los primeros pasos de tipo diplomático, acudieron al sabotaje, acudieron a la utilización de procedimientos de violencia para impedir que esas armas llegaran a nuestras manos, para dificultar la adquisición de esas armas y, a la postre, lograr con el gobierno de donde provenían esas armas la supresión de las ventas que estaban haciendo a nuestro país.

Aquel zarpazo costó la vida de numerosos obreros y soldados, y cuando en aquella ocasión nosotros afirmamos que teníamos derecho a pensar que los culpables de aquel sabotaje eran los que estaban interesados en que nosotros no recibiéramos esas armas, ustedes recordarán cómo el gobierno de Estados Unidos protestó, cómo el gobierno de Estados Unidos dijo que aquello era una imputación injusta, y cómo pretendieron afirmar ante el mundo que ellos no tenían nada que ver con la explosión del vapor La Coubre. 

Sin embargo, a todos nosotros, a nuestro pueblo, le quedó la profunda convicción de que la mano que había preparado aquel hecho bárbaro y criminal, era la mano de los agentes secretos del gobierno de Estados Unidos.

Estábamos empezando, sin embargo, para muchas personas en este país, y aun fuera de este país, resultaba difícil creer que el gobierno de Estados Unidos fuese capaz de llegar a tanto; resultaba difícil creer que los dirigentes de un país fuesen capaces de llevar a la práctica procedimiento semejante.  Era posible que para alguna gente existía por parte del Gobierno Revolucionario una desconfianza excesiva, que existía por parte de los cubanos un recelo excesivo y una suspicacia excesiva; todavía era posible que una parte del pueblo se sintiese escéptico sobre aquellas afirmaciones; todavía nosotros no habíamos podido adquirir la dura experiencia que hemos ido adquiriendo durante estos dos años y medio; todavía no conocíamos bien a nuestros enemigos; todavía no conocíamos bien sus procedimientos; todavía no sabíamos lo que era la Agencia Central de Inteligencia del gobierno de Estados Unidos; todavía no habíamos tenido oportunidad de ir comprobando, día a día, sus actividades criminales contra nuestro pueblo y nuestra Revolución. 

No era solamente aquel hecho aislado. Ya nuestro país venía sufriendo una serie de agresiones, ya nuestro país venía sufriendo una serie de incursiones por parte de aviones piratas que un día lanzaban proclamas, otro día quemaban nuestras cañas, y otro día trataban de lanzar una bomba sobre uno de nuestros centrales azucareros. 

En aquella ocasión, en que precisamente por el estallido de la bomba que iban a lanzar explotó el avión pirata con sus tripulantes, cayendo hecho pedazos sobre nuestro territorio, en aquella ocasión, no pudo el gobierno de Estados Unidos negar, como lo venía haciendo, que aquellos aviones salían de sus costas; no pudo el gobierno de Estados Unidos, ante los restos de aquellos pilotos, ante la documentación ocupada intacta, y ante los números del avión que había caído sobre nuestro territorio, no pudo negar la realidad, y entonces se decidieron por darnos, o mejor dicho, se decidieron por pedirnos una excusa y darnos una explicación. 

Desde luego que a todo el mundo se le hacía difícil comprender que un avión y muchos aviones pudiesen salir y entrar en el territorio de Estados Unidos, sin que fuesen observados por las autoridades de ese país, sin que fuesen registrados por los equipos modernos que en ese país poseen para detectar aviones.  Pero en aquella ocasión nos pidieron excusas y nos dieron explicaciones. 

Sin embargo, los vuelos no se paralizaron.  Durante un tiempo largo continuaron las incursiones aéreas y en una ocasión una de aquellas incursiones costó a nuestro país un saldo elevado de víctimas.  Sin embargo, ninguno de aquellos hechos tenía el carácter de un ataque militar; ninguna de aquellas incursiones pasaban de ser actos de hostigamiento por parte de aviones de tipo pirata, que un día quemaban las cañas, otro día trataban de lanzar granadas, otro día trataban de lanzar proclamas y, en fin, hacían víctima a nuestro país de un hostigamiento sistemático, y trataban de ocasionar daños de tipo económico, pero de una manera que nunca había revestido los caracteres de un ataque de tipo militar. 
La explosión de La Coubre fue un acto de sabotaje preparado por los agentes de la Central de Inteligencia yanki.  Los ataques por parte de aviones piratas eran ataques de tipo esporádico.  Nunca se había llevado a cabo una operación que revistiera todas las características de una operación de carácter netamente militar. 

En días recientes, semanas atrás, una embarcación pirata penetró en el puerto de Santiago de Cuba, cañoneó la refinería que está allí instalada, y al mismo tiempo causó víctimas con sus disparos entre soldados y marinos que estaban destacados a la entrada de la bahía. 

Todo el mundo sabía que una operación de ese tipo, con embarcaciones de aquella naturaleza, no podía llevarse a cabo si no era con barcos facilitados por los norteamericanos y abastecidos por los norteamericanos en algún lugar de la zona del Caribe. 

Aquel hecho situaba a nuestro país en una situación especial: nos hacía vivir, en pleno siglo XX, como se vieron obligados a vivir los pueblos y las aldeas en este continente en los siglos XVI y XVII, como se vieron obligados a vivir las ciudades y los pueblos en la época de los piratas y de los filibusteros.  Colocaba a nuestro país en una situación especial en virtud de la cual nuestras fábricas, nuestros ciudadanos, nuestros pueblos, tenían que vivir a merced, cuando no de un avión que quemara nuestros cañaverales, un avión que tratara de lanzar una bomba sobre nuestros centrales azucareros, o un avión que ocasionara víctimas en nuestra población, o de un barco que penetrara en nuestros puertos y cañoneara descaradamente —cosa que no había ocurrido nunca, cosa que no ha ocurrido nunca en lo que transcurre de este siglo en este continente. 

Porque este continente sí había sabido lo que eran cañones navales; este continente si había sabido lo que eran ciudades bombardeadas, y este continente si había sabido lo que eran desembarcos de tropas extranjeras. Y lo había sabido en México, y lo había sabido en Nicaragua, y lo había sabido en Haití, y lo había sabido en Santo Domingo, y lo había sabido en Cuba, porque todos estos pueblos habían conocido lo que eran las flotas y los cañones de Estados Unidos, y todos estos pueblos habían tenido oportunidad de saber lo que eran las intervenciones de la infantería de marina de Estados Unidos. 

Lo que ningún pueblo de este continente había tenido oportunidad de conocer era ese tipo de hostigamiento por aire y por mar, era ese tipo de operaciones filibusteras por aire y por mar; lo que este continente no había tenido oportunidad de conocer —continente que había conocido intervenciones, continente que había conocido ejércitos mercenarios organizados por Estados Unidos—, lo que ningún pueblo de este continente había tenido oportunidad de conocer era esa acción sistemática por parte de los servicios secretos del gobierno de Estados Unidos, esa acción sistemática de sabotaje y de destrucción por parte de un poderoso organismo que cuenta con todos los recursos económicos y con los medios más modernos de sabotaje y de destrucción; lo que nunca un pueblo de este continente había tenido que conocer era la lucha contra la Agencia Central de Inteligencia del gobierno de Estados Unidos, empeñada a toda costa, cumpliendo instrucciones de su gobierno, en entorpecer la marcha pacífica y esforzada de una nación, en destruir sistemáticamente el fruto del trabajo de un pueblo, en destruir sistemáticamente los recursos económicos, los establecimientos comerciales, las industrias, y lo que es peor: vidas valiosas de obreros, de campesinos y de ciudadanos laboriosos y honestos de este país. 

Ese tipo de lucha no lo había conocido ningún pueblo de América, ni incursiones de aviones piratas, ni incursiones de barcos piratas, ni sabotaje de carácter internacional organizado por un poderoso organismo que cuenta, como dije, con poderosísimos recursos económicos y técnicos para ello. 

Nuestro país se había convertido quizás en el único país del mundo cuyos pueblos y ciudades podían ser hostigados por aviones piratas, cuyos puertos podían ser atacados por barcos piratas.  Y que nosotros supiéramos, no existía ni existe en estos instantes un solo caso de un país que no esté en guerra con ningún otro país, que no esté enfrascado en una guerra civil, y que tenga que estar soportando ese tipo de ataque por  parte de aviones y barcos piratas y, además, esa campaña sistemática de destrucción contra las riquezas y las vidas de los cubanos que viene realizando ese cuerpo secreto del gobierno de Estados Unidos. 

Pero con todo eso, ninguno de los hechos anteriores había revestido, como en el caso de ayer, una agresión de carácter típicamente militar.  No se trató del vuelo de un avión pirata, no se trató de la incursión de un barco pirata: se trató nada menos que de un ataque simultáneo en tres ciudades distintas del país, a la misma hora, en un amanecer; se trató de una operación con todas las reglas de las operaciones militares. 

Tres ataques simultáneos al amanecer, a la misma hora, en la ciudad de La Habana, en San Antonio de los Baños y en Santiago de Cuba, tres puntos distantes unos de otros, y sobre todo uno de ellos con respecto a los otros dos, llevados a cabo con aviones de bombardeo tipo B-26, con lanzamiento de bombas de alto poder destructivo, con lanzamiento de rockets y con ametrallamiento sobre tres puntos distintos del territorio nacional.  Se trató de una operación con todas las características y todas las reglas de una operación militar. 

Fue, además, un ataque por sorpresa; fue un ataque similar a esos tipos de ataques con que los gobiernos vandálicos del nazismo y del fascismo acostumbraban a agredir a las naciones.  Los términos de declaración de guerra no fueron términos que conocieran los gobiernos fascistas de Europa.  Los ataques armados sobre los pueblos de Europa por las hordas hitlerianas fueron siempre ataques de este tipo: ataques sin previo aviso, ataques sin declaración de guerra, ataque artero, ataque traicionero, ataque por sorpresa. Y así fueron invadidos por sorpresa Polonia, Bélgica, Noruega, Francia, Holanda, Dinamarca, Yugoslavia y otros países de Europa. Y cuando en medio de aquella guerra el gobierno imperialista del Japón quiso entrar en ella, no medió declaración de guerra, no medió aviso previo.  En la madrugada de un domingo —si mal no recuerdo—, el 7 ó el 8 de diciembre de 1941, una mañana los barcos y los aviones japoneses atacaron en forma sorpresiva la base naval de Pearl Harbor, y destruyeron casi totalmente los barcos y los aviones de las fuerzas navales de Estados Unidos en el Pacífico.  Todo el mundo recuerda aquella fecha, todo el mundo recuerda la ola de indignación que causó en el pueblo de Estados Unidos, todo el mundo recuerda la irritación que produjo en aquel país y la indignación que produjo en el resto del mundo aquel ataque llevado a cabo en forma artera y sorpresiva.  El pueblo de Estados Unidos se movilizó ante aquella agresión, y el pueblo de Estados Unidos no quiso olvidar nunca aquella forma traicionera y cobarde con que sus barcos y sus aviones fueron atacados en un amanecer del mes de diciembre de 1941. 

Y aquel hecho quedó como símbolo de traición; aquel hecho ha perdurado en la historia de Estados Unidos como un hecho que quiso decir felonía, ruindad y cobardía.  Pearl Harbor le recuerda a Estados Unidos la traición; Pearl Harbor le recuerda al pueblo de Estados Unidos la ruindad, la cobardía y la felonía; Pearl Harbor fue un hecho que la historia y la opinión de Estados Unidos anatematizan como hecho indigno, como hecho traicionero y como hecho cobarde. 

En el dia de ayer... no pretendemos con esto hacer comparaciones, porque cuando los japoneses luchaban contra los norteamericanos, era una pugna entre dos países imperialistas, era una pugna entre dos países capitalistas, era una pugna entre dos gobiernos explotadores, era una pugna entre dos gobiernos colonialistas, era una pugna entre dos gobiernos que intentaban dominar los mercados, las materias primas y la economía de una parte considerable del mundo.  

Y la pugna existía entre esos dos gobiernos, si bien el imperialismo norteamericano no tenía en aquel tiempo las características agresivas del imperialismo japonés, si no era un imperialismo de las características guerreristas del imperialismo japonés; si bien en aquel entonces potencias imperialistas luchaban entre sí, y entre aquellos imperialismos el menos guerrerista y el menos agresivo era el imperialismo norteamericano en escala mundial —para América Latina siempre había sido un imperialismo agresivo y guerrerista, pero guerrerismo de potencia poderosa contra pueblos débiles, guerrerismo cobarde de nación grande y poderosa contra naciones pequeñas y desarmadas— en el orden mundial el imperialismo norteamericano era menos agresivo y menos guerrerista que el imperialismo alemán, que el imperialismo italiano y que el imperialismo japonés.  En este caso no se trata de la lucha entre dos fuerzas explotadoras, en este caso no se trata de la pugna entre dos imperialismos. 

Y si el ataque a Pearl Harbor fue un ataque condenable por la forma en que se produce, sorpresivamente y violando las normas más elementales y las tradiciones de las relaciones entre los pueblos, la pugna en este caso que nos envuelve a nosotros es la pugna entre un gobierno imperialista y un gobierno revolucionario, es la pugna entre un imperialismo guerrerista y agresivo y una revolución social que destruye, precisamente, todas las formas de explotación, no solo de explotación de un pueblo por otro, sino incluso la explotación de una parte del pueblo por otra parte del pueblo. 

Nos diferenciamos de Estados Unidos en que Estados Unidos es un país que explota a otros pueblos, en que Estados Unidos es un país que se ha apoderado de una gran parte de los recursos naturales del mundo, y que hace trabajar en beneficio de su casta de millonarios a decenas y decenas de millones de trabajadores en todo el mundo.  Y nosotros no somos un país que explotemos a otros pueblos; nosotros no somos un país que nos hayamos apoderado, ni estemos luchando por apoderarnos de los recursos naturales de otros pueblos; nosotros no somos un país que estemos tratando de hacer trabajar a los obreros de otros pueblos para beneficio nuestro. 

Nosotros somos todo lo contrario: un país que está luchando porque sus obreros no tengan que trabajar para la casta de millonarios norteamericanos (Aplausos); nosotros constituimos un país que está luchando por rescatar nuestros recursos naturales, y hemos rescatado nuestros recursos naturales de manos de la casta de millonarios norteamericanos. 

Nosotros no somos un país en virtud de cuyo sistema una mayoría del pueblo, una mayoría de los obreros, de las masas del país constituidas por los obreros y los campesinos, estén trabajando para una minoría explotadora y privilegiada de millonarios; no constituimos un país en virtud de cuyo sistema grandes masas de población estén discriminadas y preteridas, como están las masas negras en Estados Unidos; nosotros no constituimos un país en virtud de cuyo sistema una parte minoritaria del pueblo viva parasitariamente, a costa del trabajo y del sudor de la masa mayoritaria del pueblo. 

¡Nosotros, con nuestra Revolución, no solo estamos erradicando la explotación de una nación por otra nación, sino también la explotación de unos hombres por otros hombres! (Aplausos.)

¡Sí! Nosotros hemos declarado en asamblea general histórica que se condena la explotación del hombre por el hombre (Aplausos); ¡nosotros hemos condenado la explotación del hombre por el hombre, y nosotros erradicaremos en nuestra patria la explotación del hombre por el hombre! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Fidel!, ¡Fidel!”)

Nos diferenciamos de Estados Unidos en que allí un gobierno de castas privilegiadas y poderosas ha establecido un sistema, en virtud del cual esa casta explota al hombre dentro del propio Estados Unidos, y esa casta explota al hombre fuera de Estados Unidos. 

Estados Unidos constituye políticamente hoy un sistema de explotación de otras naciones por una nación, y un sistema de explotación del hombre por otros hombres. 

Por eso, la pugna entre Japón y Estados Unidos era una pugna entre sistemas similares; la pugna entre Estados Unidos y Cuba es una pugna de principios distintos, es decir, es una pugna entre los que carecen de todo principio humano y los que hemos enarbolado la defensa de los principios humanos (Aplausos y exclamaciones de: “¡Venceremos!”). 

Es decir que si el ataque a Pearl Harbor constituyó un crimen, fue un crimen entre imperialistas, fue un crimen entre explotadores, en que un gobierno explotador quiso aniquilar a otro sistema explotador, en que un imperialismo quiso aniquilar a otro imperialismo.  El crimen de ayer, sin embargo, fue el crimen de los explotadores imperialistas contra un pueblo que quiere librarse de la explotación, contra un pueblo que quiere implantar la justicia, ¡fue un crimen entre los explotadores del hombre y los que quieren abolir la explotación del hombre! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Venceremos!”)  

Si el ataque a Pearl Harbor fue considerado por el pueblo de Estados Unidos como un crimen y como un acto traicionero y cobarde, nuestro pueblo tiene derecho a considerar el ataque imperialista de ayer como un hecho dos veces criminal, dos veces artero, dos veces traicionero ¡y mil veces cobarde!  (Aplausos y exclamaciones de: “¡Cuba sí, yankis no!”) Y si el pueblo de Estados Unidos se consideró con el derecho de enjuiciar al gobierno que preparó y perpetró aquel ataque como un gobierno de viles y de miserables, ¡nuestro pueblo tiene derecho a calificar de mil veces vil y miserable al gobierno que preparó ese ataque contra nuestro país! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Pim, pom, fuera, abajo Caimanera!”) Si el pueblo de Estados Unidos tuvo derecho a calificar de cobarde aquel ataque sorpresivo, es decir, aquel ataque por parte de un país poderoso a otro país poderoso, de un país que poseía muchos barcos y muchos aviones contra otro país que poseía muchos barcos y muchos aviones, ¡nosotros tenemos derecho a calificar de mil veces cobarde el ataque de un país que tiene muchos barcos y muchos aviones contra un país que tiene muy pocos barcos y muy pocos aviones! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Venceremos!”)

Con todo y eso, cuando los japoneses atacaron a Pearl Harbor, afrontaron la responsabilidad histórica de sus hechos.  Cuando los japoneses atacaron a Pearl Harbor, no trataron de ocultar que fueron ellos los organizadores y los ejecutores de aquel ataque, afrontaron las consecuencias históricas y las consecuencias morales de sus hechos.  Sin embargo, cuando en este caso el país poderoso y rico prepara la agresión sorpresiva y cobarde contra el país pequeño, el país que no tiene medios militares para responder a la agresión, ¡aunque sí para resistirla hasta la última gota de sangre!...  (Aplausos y exclamaciones de: “¡Patria o Muerte!”)

Con toda seguridad que el gobierno imperialista de Estados Unidos actúa así con nosotros porque nosotros no somos un país poderoso; con toda seguridad que actúa así con nosotros porque sabe que nosotros no podemos ripostarles como se merecen los hechos criminales y cobardes que ejecutan contra nosotros (Aplausos); con toda seguridad que si nosotros fuésemos un país militarmente poderoso, ¡el gobierno imperialista de Estados Unidos no se atrevería jamás a perpetrar semejantes hechos contra nosotros! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Asesinos!”)

Cuando los japoneses atacaron Pearl Harbor, asumieron la responsabilidad, y estos señores no, estos señores preparan el ataque, organizan el ataque, entregan los aviones, entregan las bombas, entrenan a los mercenarios, les pagan a los mercenarios, ¡y realizan el ataque sin el valor de afrontar la responsabilidad histórica y moral de sus hechos! (Aplausos y exclamaciones de: “¡Son cobardes!, ¡son cobardes!”)

El gobierno imperialista de Japón actuó y no trató de ocultar la responsabilidad; en cambio, el presidente de Estados Unidos (Exclamaciones de: “¡Fuera!”), es como la “gatica de María Ramos”, que “tira la piedra y esconde la mano” (Exclamaciones de: “¡Fuera!, ¡Fuera!”). ¡El presidente Kennedy, como la “gatica de María Ramos, tira la piedra y esconde la mano!”  Esas son las palabras con que se puede resumir la política del gobierno de Estados Unidos. 

Sin embargo, ¡cómo sirven estos hechos para comprender!, ¡cómo sirven estos hechos para enseñarnos las realidades del mundo!, ¡cómo sirven estos hechos para educar a nuestro pueblo! Son caras las lecciones, son dolorosas las lecciones, son sangrientas las lecciones, pero ¡cómo aprenden los pueblos con esos hechos!, ¡cómo aprende nuestro pueblo!, ¡cómo se educa y cómo se crece nuestro pueblo!

Por algo en estos instantes sabemos tantas cosas que otros pueblos ignoran; por algo somos en estos instantes uno de los pueblos que más ha aprendido, en menos tiempo, en la historia del mundo. 

Y estos hechos de ayer nos van a enseñar, estos hechos dolorosos de ayer nos van a ilustrar, y nos van a mostrar, quizás con más claridad que ningún otro hecho de los ocurridos hasta hoy, lo que es el imperialismo. 

Quizás ustedes tienen una idea de lo que es el imperialismo; ustedes quizás antes se preguntaron muchas veces qué era el imperialismo y qué significaba esa palabra. 

¿Será que los imperialista s realmente significan algo tan malo? ¿Será que no hay mucha pasión en todas las acusaciones que se le hacen? ¿Será producto del sectarismo todas las cosas que hemos oído decir del imperialismo norteamericano? ¿Serán ciertas todas las cosas que se afirman del imperialismo norteamericano? (Exclamaciones de: “¡Sí!”) ¿Serán todo lo desvergonzados que se afirma que son los imperialistas norteamericanos? (Exclamaciones de: “¡Sí!”) ¿Serán todo lo canalla y malvados que se afirma que son los imperialistas norteamericanos? (Exclamaciones de: “¡Sí!”) ¿Serán todo lo sanguinario, lo ruin y lo cobarde que se afirma que son los imperialistas norteamericanos? (Exclamaciones de: “¡Sí!”) ¿O será exageración? (Exclamaciones de: ”¡No!”) ¿O será sectarismo? (Exclamaciones de: “¡No!”) ¿O será exceso de pasión? (Exclamaciones de: “¡No!”)

¿Pero será posible que los imperialistas hagan las cosas que se afirma que han hecho? ¿Será cierto todo cuanto se ha afirmado de sus hechos vandálicos en el orden internacional, de sus provocaciones? ¿Fueron ellos los que provocaron la guerra de Corea? (Exclamaciones de: “¡Sí!”)

¡Qué difícil era saber lo que pasaba en el mundo cuando a nuestro país no llegaban más noticias que las noticias norteamericanas! ¡Cuánto engaño inculcarían en nosotros y de cuántas mentiras nos harían víctima! Si alguno le quedara alguna duda, si alguno en este país de buena fe —y no hablo de la miserable gusanera, hablo de hombres y mujeres capaces de pensar honradamente, aunque no pensaran como nosotros—, si alguno le quedara alguna duda, si alguno creyera que quedara un ápice de honra en la política yanki, si alguno creyera que quedara un ápice de moral en la política yanki, si alguno creyera que quedara un átomo de vergüenza o de honradez o de justicia en la política yanki, si alguno en este país, en este país afortunado que ha tenido la oportunidad de ver, en este país afortunado que ha tenido la oportunidad de aprender aunque haya sido un aprendizaje sangriento, pero un aprendizaje de libertad y un aprendizaje de dignidad...  (Aplausos.)

Si alguno en este país, que ha tenido el privilegio de ver convertirse a todo un pueblo en un pueblo de héroes y en un pueblo de hombres dignos y valientes (Aplausos); si alguno en este país, cuyo cúmulo de mérito, de heroísmo y de sacrificio crece por día, tuviese o albergase todavía alguna duda; si aquellos que no pensaran como nosotros creen que enarbolan o defienden una bandera honrada, creen que enarbolan o defienden una bandera justa, y por creer eso son proyankis y son defensores del gobierno de Estados Unidos; si alguno de buena fe quedara en nuestro país de esos, sirvan estos hechos que vamos a analizar para que no les quede ya ninguna duda. 

En el día de ayer, como todo el mundo sabe, aviones de bombardeo divididos en tres grupos, a las 6:00 en punto de la mañana penetraron en el territorio nacional procedentes del extranjero y atacaron tres puntos del territorio nacional; en cada uno de esos puntos los hombres se defendieron heroicamente, en cada uno de esos puntos corrió la sangre valerosa de los defensores (Aplausos), en cada uno de esos puntos hubo miles y cuando no cientos y cientos de testigos de lo que allí ocurrió.  Era, además, un hecho que se esperaba; era algo que todos los días se estaba esperando; era la culminación lógica de las quemas a los cañaverales, de los centenares de violaciones a nuestro espacio aéreo, de las incursiones aéreas piratas, de los ataques piratas a nuestras refinerías por embarcación que penetró en una madrugada; era la consecuencia de lo que todo el mundo sabe; era la consecuencia de los planes de agresión que se vienen fraguando por Estados Unidos en complicidad con gobiernos lacayos en América Central; era la consecuencia de las bases aéreas que todo el pueblo sabe y todo el mundo conoce, porque lo han publicado hasta los propios periódicos y agencias de noticias norteamericanas, y las propias agencias y los propios periódicos se han cansado de hablar de los ejércitos mercenarios que organizan, de los campos de aviación que tienen preparados, de los aviones que les había entregado el gobierno de Estados Unidos, de los instructores yankis, de las bases aéreas establecidas en territorio guatemalteco. 

Esto lo sabía todo el pueblo de Cuba, esto lo sabía todo el mundo.  El ataque ocurre ayer en presencia de miles y miles de hombres, ¿y qué ustedes creen que han dicho los gobernantes yankis frente a este hecho insólito?  Porque ya no se trata de la explosión de La Coubre, que se realiza corno acto de sabotaje taimado y oculto, ya se trataba de un ataque simultáneo a tres puntos del territorio nacional, con metralla, con bomba, con cohetes, con aviones de guerra que todo el mundo vio.  Se trataba de un hecho público, un hecho esperado, un hecho que, previa su realización, el mundo lo sabía. 

Y para que quede una constancia histórica, para que nuestro pueblo aprenda de una vez y para siempre, y para que puedan aprender aquella parte de los pueblos de América a los que pueda llegar, aunque solo sea un rayo de luz de la verdad, le voy a explicar al pueblo, les voy a enseñar cómo proceden los imperialistas (Aplausos). 

¿Creen ustedes que el mundo iba a enterarse del ataque a Cuba, creen ustedes que el mundo iba a enterarse de lo ocurrido, creen ustedes o concibieron ustedes que fuese posible intentar apagar en el mundo el eco de las bombas y los rockets criminales que tiraron ayer en nuestra patria?, ¿que eso se le habría ocurrido a alguien en el mundo?, ¿que alguien pudiese tratar de engañar al mundo entero, tratar de ocultarle la verdad al mundo entero, tratar de estafar al mundo entero?  Pues bien, en el dia de ayer no solo atacaron nuestra tierra, en ataque artero y criminal preparado, y que todo el mundo sabía, y con aviones yankis, y con bombas yankis, y con armas yankis, y con mercenarios pagados por la Agencia Central de Inteligencia yanki; no solamente hicieron eso, y no solamente destruyeron bienes nacionales, y no solamente destruyeron vidas de jóvenes, muchos de los cuales no habían cumplido todavía ni los 20 años (Exclamaciones), sino que además, además, el gobierno de Estados Unidos ha intentado en el dia de ayer estafar al mundo. El gobierno de Estados Unidos ha intentado en el día de ayer estafar al mundo de la manera más cínica y más desvergonzada que pudo concebirse jamás (Aplausos). 

Y aquí están las pruebas, aquí están las pruebas de cómo actúa el imperialismo, de toda la mecánica operativa del imperialismo, de cómo el imperialismo no solamente comete crímenes contra el mundo, sino que estafa al mundo.  Pero que estafa al mundo no solamente robándole su petróleo, sus minerales, el fruto de los trabajos de los pueblos, sino que estafa al mundo moralmente endilgándole al mundo las mentiras y las cosas más truculentas que nadie pueda imaginarse. 

Y aquí están las pruebas.  Ante nuestro pueblo vamos a leer lo que el imperialismo le dijo al mundo, vamos a mostrar lo que el mundo supo en el día de ayer, lo que le dijeron al mundo, y lo que tal vez les han hecho creer a decenas y a decenas de millones de seres humanos, lo que publicaron ayer miles y miles de periódicos, lo que pronunciaron ayer miles y miles de estaciones de radio o de televisión, de lo que pasó en Cuba, de lo cual supo el mundo, o una gran parte del mundo, una parte considerable del mundo, a través de las agencias yankis. 

Cables de la UPI (Abucheos):

“Miami, abril 15.  Pilotos cubanos que escaparon de la fuerza aérea de Fidel Castro, aterrizaron en la Florida con bombarderos de la Segunda Guerra Mundial tras haber volado instalaciones militares cubanas, para vengar la traición de un cobarde entre ellos.”

Repito: “Miami, abril 15.  UPI”—distribuido por todo el mundo, publicado por miles de periódicos, estaciones de radio y de televisión.  “Pilotos cubanos” —pilotos cubanos, eso es lo que le han dicho al mundo, eso es lo que le han dicho al mundo después que organizaron los aeródromos en Guatemala, enviaron los aviones, enviaron las bombas, enviaron la metralla y entrenaron a los mercenarios, y les dieron las órdenes a los mercenarios, lo cual todo el mundo lo sabía.  y esto es lo que le dicen al mundo después que han violado cientos de veces el espacio aéreo, ante el hecho más escandaloso, ante el hecho más insólito, ante un hecho que por sí solo iba a constituir un escándalo mundial, ¿qué han hecho los gringos?, ¿qué ha hecho el gobierno gringo?

“Miami, abril 15.  UPI.  Pilotos cubanos que escaparon de la fuerza aérea de Fidel Castro, aterrizaron hoy en Florida con bombarderos de la Segunda Guerra Mundial tras haber volado instalaciones militares cubanas para vengar la traición de un cobarde entre ellos.  Uno de los bombarderos B-26 de la fuerza aérea de Cuba aterrizó en el aeropuerto internacional de Miami, acribillado por el fuego de artillería antiaérea y de ametralladoras, y con solo uno de sus dos motores en funcionamiento.  Otro descendió en la estación aérea de la marina en Cayo Hueso; un tercer bombardero aterrizó en otro país extranjero —no dice cuál—, distinto al que los tres aviones habían proyectado —escúchese—, habían proyectado originalmente dirigirse después del ataque, según fuentes cubanas locales competentes.  Circulan versiones no confirmadas de que otro avión, otro aeroplano, se estrelló en el mar cerca de la isla Tortuga (Aplausos).  De todos modos, la marina de Estados Unidos investiga el caso.  Los pilotos que pidieron no se divulgaran su identidad...  (Exclamaciones) descendieron de sus aviones vistiendo sus uniformes de maniobra, e inmediatamente solicitaron asilo en Estados Unidos (Exclamaciones). 

“Edward Ahrens —vean—, Edward Ahrens, director del Servicio de Inmigración de Miami, declaró que las solicitudes están a consideración.  El aviador con bigotes que descendió en Miami expresó a los funcionarios de inmigración que él y otros tres pilotos de la fuerza aérea cubana tenían proyectado desde hacía meses escapar de la Cuba de Castro.  Añadió que a causa de la traición de Galo fue que él y los otros dos resolvieron darle una lección con el bombardeo y ametrallamiento de las instalaciones de las bases aéreas en su camino hacia la libertad.  Dijo que él había actuado sobre su propia base, la de San Antonio de los Baños, y que los otros pilotos atacaron otras.  Este piloto se mostró dispuesto a conversar con los periodistas, pero inclinó la cabeza y se puso anteojos para el sol cuando los fotógrafos intentaron tomarle vistas. 

“Explicó que —óigase bien qué tamaña mentira y qué cosa tan absurda—, explicó que él y los otros pilotos habían dejado familia en Cuba y temía represalia de Castro contra sus parientes.” Es decir que afirman que se robaron los aviones, que desertaron y que no dicen sus nombres para que no sepan cómo se llaman los que se robaron los aviones y los que desertaron.  Y eran pilotos de la fuerza aérea, dicen ellos.  Es indiscutible que el americano que escribió esto estaba completamente borracho en la mañana de ayer (Aplausos). 

“Miami, UPI.  El piloto del bombardero que aterrizó en Miami explicó que era uno de los 12 pilotos de B-26 que continuaron en la fuerza aérea de Cuba después de la deserción de Díaz Lanz y de las expurgaciones que siguieron.  Díaz Lanz era el jefe de la fuerza aérea de Castro, pero desertó a comienzos de 1959, poco después de haber asumido este el gobierno.  Añadió que él tenía hoy la misión de efectuar una patrulla de rutina en la zona de su base, y que los otros dos pilotos estacionados en Campo Libertad, en las afueras, despegaron con excusas; uno de ellos debía efectuar hoy un vuelo a Santiago de Cuba y el otro dijo que quería verificar su altímetro.  El estaba en el aire cinco minutos después de las 6:00 de la mañana.  Mis camaradas, añadió, despegaron más temprano para atacar los aeródromos que habíamos dispuesto castigar.  Luego, y debido a que se me acababa el combustible, tuve que tomar rumbo a Miami, porque no estaba en condiciones de llegar a nuestro destino convenido.  Es posible que los otros fueran a ametrallar otro campo antes de alejarse, tal vez la playa de Baracoa donde Fidel tiene su helicóptero.  El aviador no reveló cuál era el destino convenido.”

Cables de la AP (Exclamaciones):

“Miami, 15.  AP —lo que le han dicho al mundo—, Miami 15, AP.  Tres pilotos cubanos de bombarderos, temiendo ser traicionados en sus planes para escapar del gobierno de Fidel Castro, huyeron hoy a Estados Unidos después de ametrallar y bombardear los aeropuertos en Santiago y La Habana.

“Uno de los dos bombarderos bimotores, de la época de la Segunda Guerra Mundial, aterrizó en el aeropuerto internacional de Miami, con un teniente en los controles del avión.  Refirió la forma en que él y otros tres de los 12 pilotos de aviones B-26, que son los que quedan en la fuerza aérea cubana, proyectaron durante meses huir de Cuba. 

“El otro avión, con dos hombres a bordo, aterrizó en la estación aeronaval de Cayo Hueso. Los nombres de los pilotos fueron mantenidos en reserva.  Las autoridades de inmigración pusieron en custodia a los cubanos y confiscaron los aviones. 

“Aproximadamente 100 cubanos refugiados congregados en el aeropuerto vivaron y aplaudieron cuando el piloto fue llevado hasta la oficina de la aduana y luego transportado hacia un lugar que no se dio a conocer.”

Vean esto:  “Edgard Ahrens, director distrital del Servicio de Inmigración de Estados Unidos, dio a la publicidad —dio a la publicidad el Director de inmigración de Miami— la siguiente declaración formulada por el piloto de la fuerza aérea cubana” —es decir que no solamente afirman que es cubano, tienen el descaro de afirmar que no dan su nombre, y no dan su nombre para que no sepan quiénes son.   No solamente pretender hacer que ocultan el nombre de un señor que acabase de cometer un delito, sino que además el director de inmigración da a la publicidad las declaraciones.  Y vean ustedes a qué grado de cinismo llega, vean ustedes hasta qué punto son desvergonzados los funcionarios y dirigentes del imperialismo; vean ustedes cómo llegan a inventar hasta en detalles una leyenda truculenta que no la cree...  ni el gato, creo (Aplausos); que no la cree ni la “gatica de María Ramos”.  Dice el piloto —vean la historia que entrega a la publicidad, para revestir toda la noticia con detalles, para hacer el truco completo, con todos los detalles, vean la historia que inventan—:

“Soy uno de los 12 pilotos de aviones B-26 que permanecí en la fuerza aérea de Castro después de la deserción de Díaz Lanz, exjefe de la fuerza aérea cubana, y de las purgas que siguieron.  Tres de mis compañeros pilotos y yo habíamos proyectado, durante meses, la forma de poder escapar de la Cuba de Castro.  Antier me enteré de que uno de los tres, el teniente Alvaro Galo —hasta un nombre, toman el nombre de uno de los aviadores de las FAR, ponen un nombre; ¡a qué extremo llegan de cinismo y de desfachatez!—, antier me enteré de que uno de los tres, el teniente Alvaro Galo, quien es piloto de avión B-26, número FAR-915 —resulta que el piloto, precisamente, está en Santiago, da la casualidad que está destacado en Santiago—, había estado conversando con un agente de Ramiro Valdés, el jefe del G-2.  Alerté a los otros dos, y decidimos entonces que probablemente Alvaro Galo, quien siempre había actuado algo así como un cobarde, nos había traicionado.  Decidimos entonces tomar una acción inmediata.  Ayer por la mañana me destacaron a la patrulla de rutina desde mi base, San Antonio de los Baños, sobre una sección de Pinar del Río, y alrededor de Isla de Pinos.  Les avisé a mis amigos en el Campo Libertad, y ellos estuvieron de acuerdo en que debíamos actuar.  Uno de ellos debía volar hacia Santiago; el otro presentó como excusa que deseaba revisar su altímetro; ellos iban a despegar del Campo Libertad a las 6:00 —en el Campo Libertad no había ningún avión B-26, había aviones con desperfectos.  Yo estuve en el aire a las 6:05; debido a la traición de Alvaro Galo, habíamos convenido en darle una lección, de modo que volé de regreso a San Antonio, donde su avión está estacionado e hice dos pases de acribillamiento sobre su avión, y sobre tres más estacionados cerca.  Al retirarme fui tocado por fuego de armas cortas, y entonces adopté una acción evasiva.  Mis camaradas ya habían salido con anterioridad para atacar campos aéreos que habíamos convenido que deberían atacarse.  Luego, debido a estar bajo de gasolina, tuve que entrar a Miami, debido a que no podía llegar a nuestro destino, que ya habíamos convenido.  Puede ser que ellos se hayan dirigido a ametrallar otros campos antes de retirarse, tales como la playa de Baracoa, donde Fidel guarda su helicóptero.”

Es decir que esto es lo que le han dicho al mundo.  No solamente la UPI y la AP dan al mundo la noticia de que “aviones cubanos”, “que se fueron con los aviones y bombardearon”, sino que además distribuyen por el mundo esta historieta, ¿y qué creen ustedes que decenas de millones de personas han leído y han oído ayer en el mundo, publicado por miles y miles de periódicos distintos, estaciones de radio y televisión?, ¿qué ustedes creen que han dicho en Europa, en muchos sitios de América Latina, en muchas partes del mundo?

No solamente han afirmado semejante cosa, sino que han hecho toda una historia completa, con detalles y nombres, de cómo fraguaron todo.  No, en Hollywood nunca habían llegado a tanto, señores.

Bien, eso es lo que declara la UPI, es lo que declara la AP, y es lo que declaran los mercenarios, es la declaración que entrega el director de Inmigración, mientras dice que no dicen el nombre para que no sean descubiertos, después de afirmar que se acaban de llevar el avión.

¿Termina eso ahí?  No, eso no termina ahí, sigue la cadena.  Ahora, declaraciones de Miró Cardona...  (Exclamaciones y abucheos), pero antes de leer las declaraciones de Miró Cardona, voy a poner, por ejemplo, cable publicado en México, lo que da la AP de México; es decir, como prueba de lo que dan en todo el mundo, lo que han publicado la mayor parte de los periódicos, los periódicos de la reacción en México, para que ustedes vean cómo trabaja todo el aparato de la mentira y de la estafa internacional:

“México D.F., 15.  AP.  El bombardeo de bases cubanas por aviones cubanos desertores fue acogido aquí con muestras de agrado por la mayor parte de los diarios, que se unieron con los grupos de cubanos exilados para decir que el bombardeo era el comienzo de un movimiento de liberación del comunismo.  El gobierno guardó silencio, en tanto que grupos de estudiantes izquierdistas y comunistas apoyaron la declaración del embajador cubano, José Antonio Portuondo, de que los ataques aéreos fueron ataques cobardes y desesperados de los imperialistas.  Entre los cubanos exilados se notaba gran actividad.  Una fuente cubana comentó que el nuevo gobierno cubano en el exilio se trasladará a Cuba a poco de la primera ola de invasión contra el régimen cubano de Fidel Castro, para establecer un gobierno provisional, que se espera sea reconocido rápidamente por muchos países latinoamericanos anticastristas.  Amado Hernández Valdés, del Frente Revolucionario Democrático Cubano aquí dijo que el momento de la liberación se acerca; declaró que fueron cuatro las bases cubanas atacadas por los tres aviones cubanos que desertaron:  Campo Libertad, cerca de La Habana, San Antonio de los Baños, Centro Aéreo de Santiago y Guanito, Pinar del Río.” Eso es lo que publican desde México;  por el estilo en todas las capitales del mundo, del mundo imperialista o explotado por el imperialismo.
Declaraciones de Miró Cardona, para que vayan quedando al desnudo, qué clase de sujetos y qué clase de gusanos son estos señores, para que ustedes vean qué clase de elementos son estos parásitos.

Ambas agencias dan a la publicidad la siguiente noticia:

“Una declaración entregada por el doctor Miró Cardona —esto es de AP y de UPI—:  un heroico golpe en favor de la libertad cubana fue asestado esta mañana por cierto número de oficiales de la fuerza aérea cubana.  Antes de volar con sus aviones a la libertad, estos verdaderos revolucionarios trataron de destruir el mayor número posible de aviones militares de Castro.  El Consejo Revolucionario se enorgullece de anunciar que sus planes fueron realizados con éxito, y que el consejo ha tenido contacto con ellos y ha estimulado a esos valientes pilotos.  Su acción es otro ejemplo de la desesperación que a los patriotas de todas las capas sociales pueden ser arrastradas bajo la implacable tiranía de Castro.  Mientras Castro y sus partidarios tratan de convencer al mundo —oigan bien—, mientras Castro y sus partidarios tratan de convencer al mundo de que Cuba ha sido amenazada de invasión desde el extranjero, este golpe en favor de la libertad, como otros anteriores, fue asestado por cubanos residentes en Cuba que se decidieron a luchar contra la tiranía y la opresión o morir en el intento.  Por razones de seguridad no se darán a conocer más detalles.”

Miró Cardona era precisamente el jefe del gobierno provisional que Estados Unidos envía junto a un avión con las maletas listas para aterrizar en Playa Girón tan pronto la cabeza de playa estuviese asegurada.

Fíjense cómo trabaja el imperialismo, con qué falta de respeto para el mundo.  Todo el mundo sabía que tenían los aviones allí, que tenía incluso pintadas banderas cubanas y las insignias cubanas en los aviones; se ha publicado un sinnúmero de veces; cómo estos señores, todo en cadena, van fraguando las mentiras más monstruosas y más cínicas y más desfachatadas que se les puede ocurrir a nadie.

Pero, ahora bien, no termina ahí; ahora vamos a acabar de desenmascarar a ese farsante que tiene el imperialismo allí en la ONU, y que posó de hombre ilustre, liberal, de izquierda, etcétera, etcétera, el señor Adlai Stevenson, que es otro perfecto descarado. Sigue la estafa, es decir que sigue la estafa al mundo:  ya la UPI, la AP, han regado la historieta, miles de periódicos reaccionarios...  y ellos mismos lo publican, que los principales periódicos acogieron con agrado la noticia de la deserción de esos pilotos.

El cúmulo de mentiras no era todavía suficiente.

Llega el señor delegado de la “gatica de María Ramos” en la ONU.  “El embajador norteamericano Adlai Stevenson rechazó las afirmaciones de Roa y reiteró la declaración del presidente John F. Kennedy de que bajo ninguna circunstancia —repito—, en ninguna circunstancia habrá  intervención de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Cuba.  Stevenson mostró a la comisión fotografías de United Press International, que muestran dos aviones que aterrizaron hoy en Florida después de haber participado en la incursión contra tres ciudades cubanas.”

Entonces dice Stevenson:  “Tiene la marca de la fuerza aérea de Castro en su cola —expresó, señalando una de ellas—; tiene la estrella y las iniciales cubanas; son claramente visibles.  Con gusto exhibiré esta foto. Stevenson añadió que los dos aviones en cuestión estaban piloteados por oficiales de la fuerza aérea cubana, y tripulados por hombres que desertaron del régimen de Castro.  Ningún personal de Estados Unidos participó en el incidente de hoy, y no fueron de Estados Unidos los aeroplanos —recalcó—, fueron aviones del propio Castro que despegaron de sus propios campos.

“El ministro cubano dijo que ‘las incursiones de esta madrugada indudablemente son el prólogo de una tentativa de invasión en gran escala, organizada, abastecida y financiada por Washington.  El gobierno de Cuba, dijo Roa, acusa solemnemente al gobierno de Estados Unidos ante esta comisión y ante la opinión pública del mundo de intentar emplear la fuerza para zanjar sus diferencias con los estados miembros’.”

Aquí tenemos, como pocas veces ha tenido ningún pueblo, la oportunidad de conocer por dentro, y por fuera, y por los costados, y por abajo, y por arriba, qué es el imperialismo; aquí tenemos la oportunidad de apreciar cómo funciona todo su aparato financiero, publicitario, político, mercenario, cuerpos secretos, funcionarios, que con tanta tranquilidad, que de manera tan inaudita estafan al mundo. Ahora, imagínense: ¿De qué manera nosotros hemos podido saber lo que ha estado pasando en el mundo?, ¡de qué manera hemos podido saber lo que ha estado pasando en el mundo, si esta es la versión y la explicación que le han hecho creer quién sabe a cuántas personas en el mundo!

Es decir que organizan el ataque, preparan el ataque, entrenan a los mercenarios, les entregan aviones, les entregan bombas, preparan los aeropuertos, lo sabe todo el mundo, ocurre el ataque, y afirman, tranquilamente, ante el mundo —¡un mundo que saben que se levantaría indignado ante una violación tan monstruosa, tan cobarde, tan violadora de los derechos de los pueblos,  tan violadora de la paz! (Aplausos.)

Y estos miserables imperialistas gringos, después de sembrar el luto en más de media docena de hogares, después de asesinar a un puñado de jóvenes, que no eran millonarios parasitarios, ¡porque esos que hemos venido a enterrar ahí no son millonarios parasitarios, no son mercenarios vendidos al oro de ningún extranjero, no son ladrones, son hijos entrañables de nuestro pueblo! (Aplausos prolongados);  jóvenes obreros, hijos de familias humildes, que no le roban a nadie, que no explotan a nadie, que no viven del sudor, ni del trabajo de nadie, y que tienen derecho a la vida más que los millonarios, ¡y que tienen derecho a la vida, más que los parásitos!, ¡y que tienen derecho a la vida, más que los gusanos! (Aplausos.)  Porque no viven del trabajo de los demás, como los millonarios yankis; no viven del oro extranjero, como los mercenarios, gusanos vendidos al imperialismo (Exclamaciones de:  “¡Fuera!”); no viven del vicio, no viven del robo; y tienen derecho a que se respete su vida, ¡y ningún miserable millonario imperialista tiene derecho a mandar aviones, ni bombas, ni cohetes, para destruir esas vidas jóvenes y queridas de la patria! (Aplausos.)

Y los que estén de acuerdo con semejante crimen, los que estén de acuerdo con semejante salvajada, los que se venden miserablemente y apoyan las actividades de esos criminales, los que conspiran contra la patria, en la calle, en las iglesias, en las escuelas, en dondequiera, ¡merecen que la Revolución los trate como se merecen! (Aplausos y exclamaciones de:  “¡Paredón!, ¡Paredón!”)

Estos son los crímenes del imperialismo, estas son las mentiras del imperialismo, ¡y después vienen los arzobispos a bendecir la mentira! (Exclamaciones de:  “¡Fuera!”), ¡después vienen los clérigos reaccionarios a santificar las mentiras!

El imperialismo proyecta el crimen, organiza el crimen, arma a los criminales, entrena a los criminales, paga a los criminales, vienen los criminales y asesinan a siete hijos de obreros, aterrizan tranquilamente en Estados Unidos, y, aun cuando el mundo entero sabía sus andanzas, declaran entonces que eran pilotos cubanos, preparan la historieta truculenta y novelesca, la riegan por todo el mundo, la publican en todos los periódicos, estaciones de radio y televisión de la reacción y de la gusanera reaccionaria del mundo, y después vienen los arzobispos, bendicen y santifican la mentira (Abucheos y exclamaciones de:  “¡Fuera!”), y así se asocia en el crimen, se asocia en el crimen y en la mentira, ¡toda la caterva de mercenarios, explotadores y farsantes que hay en el mundo! (Aplausos.)

¿Queda algún cubano honesto que no comprenda?, ¿queda algún cubano honesto que lo dude?  Si queda un cubano honesto que lo dude, si esto no fuese suficiente, pero que comprendiendo este modo de proceder fuese capaz de comprender, ahí están nuestras bases, ahí están San Antonio, las FAR y Santiago de Cuba.  Que vayan allí, que vayan allí y comprueben por sí mismo si hay una sola verdad en lo que han dicho;  que comprueben allí cómo reaccionarios, imperialistas y clero farsante engañan y estafan al mundo, cómo engañan y estafan a los pueblos, y cómo es hora de que los pueblos se sacudan de la explotación, del engaño y de la estafa de los imperialistas y de cuanto farsante hay en el mundo, ¡cueste lo que cueste zafarse de ese yugo!  (Aplausos prolongados.)

Pero, ahora bien, ¿es posible estafar al mundo de esa manera?  Yo concibo que el señor presidente de Estados Unidos tenga aunque sea un átomo de pudor, y si el señor presidente de Estados Unidos tiene un átomo de pudor, el Gobierno Revolucionario de Cuba lo emplaza ante el mundo, el Gobierno Revolucionario de Cuba lo emplaza ante el mundo, si tiene un átomo de pudor, ¡a que presente ante las Naciones Unidas los pilotos y los aviones que dice que salieron del territorio nacional! (Aplausos prolongados.)

Y Cuba demandará ante las Naciones Unidas que sean presentados allí los aviones y los pilotos que dicen desertaron de la fuerza aérea; ¡y vamos a ver si se pueden seguir tapando la cara!

Y, si no los presentan, ¿por qué no los presentan?  Naturalmente que el señor Presidente de Estados Unidos tendría derecho a que no lo llamaran mentiroso.  Bien, ¿quiere el señor Presidente de Estados Unidos que nadie tenga derecho a llamarlo mentiroso?, ¡presente ante las Naciones Unidas los dos pilotos y los aviones que dice! (Aplausos.)

¡Ah!, si el Presidente de Estados Unidos no presenta ante las Naciones Unidas esos pilotos, para demostrar —¡y cómo lo van a poder demostrar!— que esos señores pilotos estaban aquí y desertaron de aquí, entonces no solo el Gobierno Revolucionario cubano, sino todo el mundo, tendrá derecho a llamarlo ¡mentiroso! (Aplausos);  todo el mundo, no solamente el Gobierno de Cuba sino todos los pueblos del mundo, tendrán derecho a proclamar que el gobierno de Estados Unidos ¡no tiene derecho al menor prestigio ni al menor respeto en el mundo! (Aplausos.)

Cuando el avión U-2, espía sobre la Unión Soviética, fue derribado, la primera declaración del gobierno de Estados Unidos fue que un avión se había desviado de su ruta y había sido derribado.  Pero, a los pocos días, después que se habían lanzado de lleno en la mentira, se quedaron en el aire, porque dio la casualidad que el piloto estaba vivo, hablando como una cotorra, contando hasta el último detalle, y Estados Unidos se vio desnudado ante el mundo, y tuvo entonces que confesar que el avión U-2 era norteamericano, que estaba espiando, y que lo habían mandado.

Pues bien, el gobierno imperialista de Estados Unidos no le quedará más remedio que confesar que los aviones eran suyos, que las bombas eran suyas, que las balas eran suyas, que los mercenarios fueron organizados, entrenados y pagados por él, que las bases estaban en Guatemala, y que de allí partieron a atacar nuestro territorio, y que los que no fueron derribados fueron allí a salvarse en las costas de Estados Unidos donde han recibido albergue (Aplausos).

Porque, ¿cómo puede el gobierno de Estados Unidos mantener esa mentira?  Y yo le pido a la UPI y a la AP que tengan la amabilidad de decirle al señor Kennedy que nosotros decimos que si no presenta ante las Naciones Unidas a esos dos pilotos, entonces nosotros decimos con todo derecho que él es un señor mentiroso; y si él no es un señor mentiroso, entonces, ¿por qué no presenta a los pilotos?

¿Y creen acaso que van a poder ocultar ante el mundo...?  No.  Ya Cuba tiene una planta de radio que hoy se está ya trasmitiendo a toda la América Latina (Aplausos), y esto lo están oyendo innumerables hermanos de América Latina y en todo el mundo.

¡No! Por cierto es que no estamos en la época de la diligencia, estamos en la época del radio, y las verdades de un país se pueden llevar muy lejos.  Pero, además de eso, por si se han olvidado, señores imperialistas, estamos en la época de los viajes cósmicos (Aplausos), aunque ese tipo de viaje no sea un viaje para yankis.

Y he aquí, señores, que cuando todavía no se ha apagado el eco de la admiración suscitada en el mundo entero hacia la Unión Soviética (Aplausos), por la precisión, la técnica elevada y el éxito que para la humanidad significa la hazaña científica que acaban de realizar, cuando todavía no se ha apagado el eco de esa admiración en el mundo, al lado de la hazaña de la Unión Soviética presenta el gobierno yanki su hazaña:  la hazaña de bombardear las instalaciones de un país que no tiene aviación, ni tiene barcos ni fuerza militar con qué ripostar el ataque.

Es decir, comparemos, y pedimos al mundo que compare la hazaña soviética y la hazaña imperialista; entre el júbilo, el aliento y la esperanza que ha significado para la humanidad la hazaña soviética, y la vergüenza, el asco y la repugnancia que ha significado la hazaña yanki; ante la hazaña científica que permite llevar un hombre al espacio y regresar con toda seguridad, y la hazaña yanki que arma mercenarios y los paga para que vengan a asesinar jóvenes de 16 y 17 años en ataque sorpresivo, artero y traicionero en todos los órdenes, contra un país al que no le pueden perdonar su vergüenza, su dignidad, su valor.  Porque lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba (Aplausos).

Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos! (Aplausos y exclamaciones de:  “¡Pa’lante y pa’lante, y al que no le guste que tome purgante!”)

¡Y que esa Revolución socialista la defendemos con esos fusiles! (Aplausos); ¡y que esa Revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores! (Aplausos y exclamaciones de:  “¡Venceremos!”;  “¡Fidel, Jruschov, estamos con los dos!”, y otras consignas revolucionarias.)

Y esa Revolución, esa Revolución, esa Revolución no la defendemos con mercenarios; esa Revolución la defendemos con los hombres y las mujeres del pueblo.

¿Quiénes tienen las armas?  ¿Acaso las armas las tiene el mercenario?  (Exclamaciones de:  “¡No!”) ¿Acaso las armas las tiene el millonario?  (Exclamaciones de:  “¡No!”)  Porque mercenario y millonario son la misma cosa.  ¿Acaso las armas las tienen los hijitos de los ricos?  (Exclamaciones de:  “¡No!”)  ¿Acaso las armas las tienen los mayorales?  (Exclamaciones de:  “¡No!”)  ¿Quién tiene las armas?  (Exclamaciones.) ¿Qué manos son esas que levantan esas armas?  (Exclamaciones.) ¿Son manos de señoritos?  (Exclamaciones de:  “¡No!”)  ¿Son manos de ricos?  (Exclamaciones de:  “¡No!”)  ¿Son manos de explotadores?  (Exclamaciones de:  “¡No!”)  ¿Qué manos son esas que levantan esas armas?  (Exclamaciones.)  ¿No son manos obreras?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)  ¿No son manos campesinas?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)  ¿No son manos endurecidas por el trabajo?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)  ¿No son manos creadoras?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)  ¿No son manos humildes del pueblo?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)  ¿Y cuál es la mayoría del pueblo?, ¿los millonarios o los obreros?, ¿los explotadores o los explotados?, ¿los privilegiados o los humildes?  (Exclamaciones.)  ¿No tienen las armas los privilegiados?  (Exclamaciones de:  “¡No!”)  ¿Las tienen los humildes?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)  ¿Son minoría los privilegiados?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)  ¿Son mayoría los humildes?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)  ¿Es democrática una revolución en que los humildes tienen, las armas?  (Aplausos y Exclamaciones de:  “¡Sí!” y “¡Fidel!, ¡Fidel!” y diferentes consignas revolucionarias.)

Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes (Aplausos).  Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida (Exclamaciones).

Obreros y campesinos, hombres y mujeres humildes de la patria ¿juran defender hasta la última gota de sangre esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes?  (Exclamaciones de:  “¡Sí!”)

Compañeros obreros y campesinos de la patria, el ataque de ayer fue el preludio de la agresión de los mercenarios, el ataque de ayer que costó siete vidas heroicas, tuvo el propósito de destruir nuestros aviones en tierra, mas fracasaron, solo destruyeron tres aviones, y el grueso de los aviones enemigos fue averiado o abatido (Aplausos).  Aquí, frente a la tumba de los compañeros caídos; aquí, junto a los restos de los jóvenes heroicos, hijos de obreros e hijos de familias humildes, reafirmemos nuestra decisión, de que al igual que ellos pusieron su pecho a las balas, al igual que ellos dieron su vida, vengan cuando vengan los mercenarios, todos nosotros, orgullosos de nuestra Revolución, orgullosos de defender esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, no vacilaremos, frente a quienes sean, en defenderla hasta nuestra última gota de sangre (Aplausos).

¡Viva la clase obrera!  (Exclamaciones de:  “¡Viva!”)

¡Vivan los campesinos!  (Exclamaciones de:  “¡Viva!”)

¡Vivan los humildes!  (Exclamaciones de:  “¡Viva!”)

¡Vivan los mártires de la patria!  (Exclamaciones de:  “¡Viva!”)

¡Vivan eternamente los héroes de la patria!  (Exclamaciones de:  “¡Viva!”)

¡Viva la Revolución socialista!  (Exclamaciones de:  “¡Viva!”)

¡Viva Cuba libre!  (Exclamaciones de:  “¡Viva!”)

¡Patria o Muerte!
¡Venceremos!

(Ovación.)

Al combate...  Vamos a cantar el Himno Nacional, compañeros.   (Los presentes entonan el Himno Nacional).

Compañeros, todas las unidades deben dirigirse hacia la sede de sus respectivos batallones, en vista de la movilización ordenada para mantener el país en estado de alerta ante la inminencia que se deduce de todos los hechos de las últimas semanas y del cobarde ataque de ayer, de la agresión de los mercenarios.  Marchemos a las Casas de los Milicianos, formemos los batallones y dispongámonos a salirle al frente al enemigo, con el Himno Nacional, con las estrofas del himno patriótico, con el grito de “al combate”, con la convicción de que “morir por la patria es vivir” y que “en cadenas vivir es vivir en oprobios y afrentas sumidos”.

Marchemos a nuestros respectivos batallones y allí esperen órdenes, compañeros (Aplausos).

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...