jueves, 29 de septiembre de 2016

¿La NED se creó para reemplazar a la CIA?

Tomado de IslaMía
Por Norelys Morales Aguilera


La estrategia de intervención usada en Ecuador no sería configurar un golpe de Estado, sino implementar una campaña permanente en contra del gobierno. Esa fue una de las percepciones del asambleísta por Alianza País, Diego Vintimilla, el miércoles pasado durante una entrevista en Radio Pública.



El legislador considera que el método no es desacreditar una determinada ideología, sino la ética de quienes administran la cosa pública: “La deshonra no va por el tema político. Lo que se disputa es el sentido ético de quienes proponemos una alternativa”.

En ese sentido, Vintimilla advierte que la “mayor sorpresa” será cuando se conozcan nexos con funcionarios públicos “porque la CIA no solo se infiltra en la oposición, sino que busca ingresar al Gobierno y no me asombraría que salgan nombres de personas que hayan hecho un buen papel y tengan una valoración política positiva”. Esto en relación con las revelaciones hechas por Telesur y EL TELÉGRAFO sobre las supuestas vinculaciones de periodistas, políticos y militares con una red dirigida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos (EE.UU.).

Recordó que la CIA dividió el Partido Comunista en 1963, por lo que cree que “por ahí está el tema más complicado” y considera que la sociedad civil debe estar atenta. En esto coincide el especialista de la Flacso en temas de seguridad, Gabriel Orozco, quien también participó de la entrevista. El catedrático cree que es necesario que la ciudadanía profundice el sentido de la autonomía y la libertad en el acceso a sus derechos para que identifiquen lo que les conviene.

Orozco se refirió a la política exterior de los EE.UU. que, aunque ha cambiado en los últimos años, históricamente ha sido intervencionista en América Latina y “se mueve con una maquinaria que no depende de un presidente”. Para el experto está compuesta fundamentalmente por el complejo militar industrial del cual forma parte la CIA; la influencia en el congreso (de EE. UU.) por parte de los loobystas y de los grandes consorcios económicos como la industria de compuestos químicos para la lucha contra el narcotráfico. Entonces, en la actualidad -complementó Vintimilla- hay 2 matrices de intervención: el terrorismo en Medio Oriente y el narcotráfico en América Latina que se basan en la injerencia de determinados escenarios o en la construcción de otros.

Para ello -según los entrevistados- se ha aplicado la penetración cultural que establece pautas de conducta, las cuales buscan interiorizar patrones dentro de los ciudadanos, incidiendo en lo que consumimos: películas, libros y música. Industrias culturales Las potencias mundiales, no solo EE.UU., aprovecharían la llamada “globalización 5.0” de la Web que serviría para amplificar valores. “Ahí es donde efectivamente está la guerra por los corazones y las mentes de los ciudadanos (...) por eso EE.UU. tiene tanto éxito y muchos gobiernos no han entendido que allí es donde hay que reforzar, justo en los aspectos de la cultura”.

Para afianzar esta intromisión desde los actores sociales al interior de las naciones, la CIA estructuró organismos como la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la Usaid. Así lo corrobora el diario estadounidense The New York Times en 1997: “se creó (la NED) para llevar a cabo públicamente lo que ha hecho subrepticiamente la CIA durante decenios. Gasta $ 30 millones al año para apoyar a partidos políticos, sindicatos, movimientos disidentes y medios informativos en docenas de países”.

Carl Gershman, primer presidente de la entidad, explicó en junio de 1986, 2 años después de su creación, que la organización se constituyó porque “sería terrible para los grupos democráticos del mundo presentarse como financiados por la CIA. Vimos esto en los años 60 y por eso pusimos fin a ello. Es porque no podíamos seguir haciéndolo por lo que se creó (la NED)”.

El año pasado, esa fundación invirtió más de un millón de dólares (ver gráfico) en Ecuador para proyectos de comunicación, sindicalismo y procesos electorales. En su página web expresan que el país ha experimentado un “deterioro democrático” y critican el gobierno de Rafael Correa que -en su opinión- ha incrementado la censura y el control de los medios, el sistema judicial y ha impuesto limitaciones a las organizaciones de la sociedad civil, por lo que “los subsidios de la NED promueven el debate democrático sobre política”. (I)

(I) Gorka Castillo, corresponsal en España

Fragmento tomado de fuente original:

Cuba, un pueblo que no se pone de rodillas

Tomado de Pensar Américas
Por Ángel Bravo

Si existe un país cuyo pueblo está impregnado de dignidad, coraje y solidaridad ese pueblo es el cubano. Esos valores no fueron forjados por la dictadura de Fulgencio Batista; ésta se dedicó a exhibir el saqueo, la mafia, la corrupción y el entreguismo; el país fue rematado a los monopolios extranjeros. Si hay algo que puede presumir el capitalismo, por su propia naturaleza, es la explotación, la sumisión y el egoísmo.

Desde 1959 la Revolución se preocupó por crear mujeres y hombres nuevos, y el prototipo de esa aspiración fue Ernesto Che Guevara, quien siempre predicó más con los hechos que con las palabras. Por eso el 18 de octubre de 1967 en la velada solemne por su caída en combate, Fidel Castro hizo un llamado a que las futuras generaciones se inspiraran en el ejemplo del Guerrillero Heroico. Desde 1968 en las aulas de Cuba los niños y adolescentes repiten el lema "Pioneros por el Comunismo ¡Seremos como el Che!". Expresando así el anhelo de “ser combativos, estudiosos, honrados, disciplinados, laboriosos, buenos compañeros, defensores de la Patria, y solidarios con los pueblos del mundo.” Ese fue el Che, hombre lleno de cualidades morales y todo un ejemplo a imitar. Cuando los informes revelan que Cuba tiene hoy más de cincuenta mil colaboradores de la salud en 67 países (sin mencionar los colaboradores en otras áreas), entonces puede entenderse la naturaleza de esa revolución socialista.

Pero Cuba no solo sufre el criminal bloqueo económico, comercial y financiero, sino que también resiste una guerra mediática afanada en ocultar y tergiversar los logros socialistas en educación, salud, deporte, seguridad, artes, protección ambiental, entre otras esferas. A Cuba le puede faltar muchas cosas materiales, pero le sobra decoro, coraje y amor propio (el que no se ama a sí mismo no puede amar a los demás).

En pleno “Periodo Especial”, muchos de los que visitaban la Isla llegaban buscando encontrar los “fracasos” de la Revolución, para luego publicitarlos; tomaban nota de los edificios con la pintura deteriorada, la falta de carros de último modelo, la ausencia de consumismo, cero exposiciones de modas, etc. De lo que nunca se enteraban, y tampoco a la Revolución le interesaba propagarlo (“que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha”), era que estaban en un país caracterizado por ser solidarios hasta las últimas consecuencias.

En Cuba puede faltar lo que en otros países (capitalistas) se derrocha, pero éstos carecen de lo que a Cuba (socialista) le sobra: dignidad y valentía. ¿Cuántos países pueden decir que han cumplido alguna misión internacionalista en defensa de otros pueblos contra el dominio de alguna potencia?

Fue en los años difíciles de los noventa, que Fidel más que otras veces, recorría los barrios para alentar a su pueblo a no claudicar ante el acecho imperialista. En varias ocasiones apeló a recordarles cómo había sido tratado Cuba antes por el Imperio, y lo que Cuba había logrado ser ahora: “Antes como ustedes saben al cubano, los yanquis los despreciaban. ¿Podemos decir que hoy nos desprecian? Podemos decir que nos odian, pero nos respetan. Y yo diría más: podemos decir que nos odian, que les da rabia, y no todos; cuando hablo de yanquis estoy hablando de los gobiernos de ese país, no del pueblo, que muchos de cuyos componentes tienen una actitud amistosa hacia Cuba. Pueden odiarnos, pero al mismo tiempo tienen que admirarnos, porque están acostumbrados a ver que mucha gente se le pone de rodillas. Y no toleran, no resisten, sufren mucho cuando ven que hay un pueblo que no se pone de rodillas. Y ese pueblo somos nosotros, ese pueblo son ustedes”. ¿Habrá en el mundo otro dirigente y otro pueblo que pueda expresar una realidad semejante a esta? Cuba ya lleva 57 años de Revolución y por la Casa Blanca van pasando distintos gobiernos de los Estados Unidos, cada uno de ellos avergonzados y sufriendo, por no haber podido derrotar a Cuba; porque se toparon con una Revolución verdadera, porque se encontraron con un pueblo que decidió ponerse de pie.

Característico en Fidel, un gran maestro de la parábola, en una entrevista logró expresar muy bien cómo se recordará a Cuba socialista en la historia: “Al final la gente tendrá que reconocer que fuimos firmes, que defendimos nuestras convicciones, defendimos nuestra independencia y quisimos hacer justicia, que fuimos rebeldes. Y si a David se le recuerda porque luchó contra Goliat, a los cubanos, que constituyen un David mucho más pequeño, contra un Goliat mucho más grande, se le tendrá que recordar por lo menos tanto como se le recordó a David”.

Revelan proyectos financiados por la NED en el 2015 para la subversión en Cuba

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Tomado de CubaDebate

El sitio Along the Malecón, del periodista Tracey Eaton, publicó este miércoles la lista de organizaciones que recibieron financiamientos por un valor total de casi 4 millones dólares para los programas de cambio de régimen en Cuba, a través de la organización gubernamental estadounidense National Endowment for Democracy (NED).
Cubadebate les ofrece la lista completa y ha compilado una serie de datos que prueban que los jóvenes cubanos son los destinatarios fundamentales de estos programas, mientras la comunicación, con un financiamiento de $ 2 098 312, y la actividad política en las comunidades ($ 673 362) son las áreas de mayor interés para los proyectos subversivos contra la Isla del gobierno norteamericano.

lunes, 26 de septiembre de 2016

Dos caras de una misma moneda

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Tomado de la Pupila Insomne
Por Reydel Reyes Torres

La estrategia subversiva contra Cuba “cambia de tono”. La actual administración estadounidense, sus aliados ideológicos y los centenares de institutos, agencias, organizaciones y emisarios que se empeñan en desestabilizar el sistema socialista en la Isla, intentan promover nuevas fórmulas, una vez que quedaron atrás los desgastados planes y experimentos de diez inquilinos de la Casa Blanca, quienes lo probaron todo y nada les funcionó. Por eso pretenden mover los patrones de la ideología revolucionaria del pueblo cubano hacia otra tendencia, el “centrismo ideológico”. Académicos también lo llaman contrarrevolución “no confrontacional”.
El catedrático español Mariano Torcal Loriente[1], quien es considerado un experto en temas relacionados con el comportamiento político y electoral, ha realizado estudios acerca del significado y el contenido del centro ideológico en España, donde tradicionalmente partidos políticos se disputan el poder desde un extremo u otro. Este académico hace referencia a numerosas investigaciones que abordan temáticas asociadas a la relación izquierda-derecha; mientras otros análisis aluden al “centro ideológico” como un espacio de “no actitudes”, es decir, una opción elegida por individuos de escasos conocimientos políticos que encuentran fácil refugio en esas posiciones.
Algunos consideran que es un espacio de baja intensidad ideológica y de neutralidad en las preferencias políticas. Se ha llegado a señalar que esa posición ha constituido un refugio natural al creciente proceso de pérdida de interés por los conceptos izquierda-derecha. Es decir, al carecer de significado esas dos tendencias, los ciudadanos han decidido optar por el “centro” antes que dejar de ubicarse en alguna escala de ambos bandos. Lo cierto es que ese “medio” consiste en una “posición cómoda” para el que no quiere definirse ideológicamente. Prefiere ocultarse en la ambivalencia con el objetivo de no “determinarse” políticamente y lanzarse con transparencia a la batalla ideológica.
Esas tendencias, que han evolucionado a lo largo de los años en países practicantes de lo que denominan formas de gobierno democrático, se pretenden introducir en la conciencia del pueblo cubano. Muy sutilmente, a través de proyectos subversivos o como parte de la guerra cultural e ideológica que se nos trata de imponer. Una guerra que muchos teóricos del orbe denominan “guerra silenciosa”, porque va lacerando poco a poco los valores auténticos de una sociedad genuina.
Lo que está claro es que para los enemigos de la Revolución esa contrarrevolución tradicional que intentan unificar, solo se ha convertido en instrumento para campañas mediáticas contra Cuba. Esas formas de practicar el antagonismo ideológico no logró el impacto esperado. En la práctica, pierden su dinero. Millones y millones de dólares estadounidenses invertidos en una empresa que nunca ha fraguado. Precisamente, porque a esta altura de la vida, el ciudadano cubano común tiene dos maneras de definirse para todo. El cubano dice “eres o no eres”, no acepta términos medios. De ahí que en la historia de esta Isla las corrientes políticas reformistas o anexionistas no tuvieron éxito, aunque nunca dejaron de existir.
Debido a esos peligros en los escenarios actuales y perspectivos, Cuba tiene que afrontar desafíos complejos en defensa de su naturaleza política de izquierda, preservada por 57 años de batallar en contextos adversos.
Si se analizan los contenidos de los cientos de programas subversivos contra nuestro país, que se hacen públicos diariamente por el propio gobierno estadounidense, su Departamento de Estado y agencias, son perfectamente visibles los intentos por sembrar el “centrismo ideológico” en nuestra sociedad. Esos engendros exhortan a los ciudadanos a inmiscuirse en los problemas de su nación desde una posición hipercrítica y no desde la crítica constructiva. Pretenden demonizar al Estado y al Gobierno como elementos de una sociedad contemporánea incapaces de garantizar el avance socioeconómico.
Convocan a los ciudadanos a no involucrarse en la realidad de su país desde una perspectiva revolucionaria y evitar posturas reaccionarias. Es decir, a no polarizarse en el discurso político en ninguno de los extremos y mantener una posición de “neutralidad activa”.
De acuerdo con los planes de los adversarios ideológicos de la Revolución, esa posición será efectiva en el afán de lograr la pretendida “transición política” en Cuba o el gastado interés de lograr un “cambio de régimen”. Es simple para sus cálculos: desmovilizar gradualmente al pueblo en torno al proyecto socialista. Es el mismo plan que pretendieron instrumentar durante el cruento período especial en la década de los 90’, cuando acérrimos personeros del anticomunismo sumaban desesperadamente los días que le quedaban de vida a la Revolución, tras la caída de la URSS y el campo socialista en Europa Oriental.
En el caso de Cuba, habría que preguntarse: ¿Hacia dónde apuntan las intenciones de los círculos de poder imperialistas que hace más de cinco décadas desean alcanzar un objetivo final: desmembrar lo que tanto sacrificios ha costado a generaciones de cubanos, radicalizados en una conciencia revolucionaria sin precedentes? Precisamente apuntan hacia ese pueblo y dentro de él, a los jóvenes.
La juventud es un segmento consustancial en todos los proyectos anticubanos, por su presencia en todos los ámbitos del país: las artes, intelectualidad, prensa, estudiantil, hasta el sector no estatal de la economía. Nadie escapa de esa estrategia maquiavélica, muy bien estructurada y articulada en el terreno mediático, donde se aprovechan de las bondades de las infocomunicaciones.
Es necesario analizar con detenimiento lo que a nivel de discurso político sobre Cuba se está promoviendo en algunos sitios digitales presentes en Internet. Están lejos de promover la discusión crítica que necesita una sociedad en plena transformación. De manera suave, como golpes blandos, intentan penetrar en el terreno del debate periodístico y captar a algunos cubanos con un toque de subversión “invisible”, para sumarlos a “construir” una Cuba imposible para más de 11 millones de compatriotas, que nunca renunciarán a una Revolución, por la cual nuestra patria perdió a sus más valiosos hijos.
Los patrocinadores de esas plataformas comunicativas brindan “gentilmente” hospedaje en los grandes servidores controlados por Estados Unidos, que resultan ser laboratorios donde se alojan “auténticas” teorías sobre la “forma no confrontacional de subvertir”.
En algunos de esos medios digitales es común leer contenidos donde se intenta denigrar el papel del Estado Socialista y promover supuestas deficiencias en la gestión administrativa de las instituciones, ante un crecimiento exitoso del sector privado, como si este último no haya surgido de la voluntad soberana del gobierno revolucionario.
También, se encuentran contenidos acerca de una presunta crisis económica del país sin la visible salida a corto plazo; mientras otros defienden la necesidad de que los medios de comunicación cubanos se independicen del poder político, como si en las naciones capitalistas los partidos políticos de turno no controlaran los contenidos de los “grandes medios”, que representan los intereses hegemónicos de las clases más ricas y promueven la enajenación espiritual y cultural de los pueblos.
Iroel Sánchez en su artículo titulado “Estado, pueblo y medios de comunicación: ¿nos entregamos?”, publicado en el periódico Granma afirmó:
“Sacar a alguien de Cuba, prepararlo, asignarle un financiamiento no proveniente directamente del gobierno de EE.UU., declarar transparencia en el origen y uso del dinero y proclamar preocupación por asuntos ciudadanos como el derecho a la información y los problemas de la comunidad insuficientemente atendidos por instituciones gubernamentales, organizaciones de masas y la prensa cubana, era el procedimiento; pero necesitaban nombres sin pasado contrarrevolucionario y si estaban conectados con la academia, los medios de comunicación y la naciente comunidad de blogueros, mejor”. 
Precisamente, se está materializando lo que el primero de enero del 2014 alertó el General de Ejército en su discurso pronunciado en Santiago de Cuba durante la conmemoración del triunfo de la Revolución, cuando dijo:
“(…) se afanan engañosamente en vender a los más jóvenes las supuestas ventajas de prescindir de ideologías y conciencia social, como si esos preceptos no representan cabalmente los intereses de la clase dominante en el mundo capitalista. Con ello pretenden, además introducir la ruptura entre la dirección histórica de la Revolución y las nuevas generaciones y promover incertidumbre y pesimismo de cara al futuro, todo ello con el marcado fin de desmantelar desde dentro el socialismo en Cuba”.
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros en aquella intervención advirtió sobre los desafíos que Cuba enfrenta y continuará afrontando en el terreno ideológico. En ese frente, el enemigo pretende indudablemente sembrar teorías centradas en la construcción de un hombre apolítico y en mayor medida, un cubano que prefiera el anexionismo mediante el simple viraje de los patrones ideológicos de izquierda hacia el “centro”; un centro político que a lo largo de las revoluciones sociales siempre ha demostrado estar más aliada a la derecha que a las causas justas.
¿Cuál es el objetivo de despolitizar y desmovilizar una sociedad mediante la promoción de esas corrientes de pensamiento? Los argumentos se pueden encontrar en la literatura escrita por Gene Sharp, académico estadounidense que creó el tristemente célebre “Instituto Albert Einstein”, experto en el desarrollo de teorías sobre la naturaleza del poder social para la lucha no violenta, instrumento empleado por las oligarquías para destruir gobiernos legítimos en todas las latitudes del planeta.
Sharp, autor de libros como “La política de la acción no violenta” (1973) y “De la dictadura a la democracia” (1993), refiere en sus fundamentos que los “aliados naturales del grupo de lucha no violenta, pueden ser, entre otros, estudiantes o jóvenes resentidos con sus sistemas políticos”. A la vez, los más fervientes seguidores de ese veterano académico dentro del “Albert Einstein Institution”, promulgan extensos textos llamando a que se “le brinde atención especial al sector juvenil como motores impulsores de conflictos no violentos (…) Ellos son la vanguardia de los movimientos por cambios sociales y lo hacen correctamente”.
Esos fundamentos, que parecen sacados de las experiencias vividas por decenas de revoluciones sociales opuestas a yugos coloniales, son precisamente teorías fabricadas en instituciones que se emplean como laboratorios para construir golpes suaves contra gobiernos progresistas, atacando esencialmente las raíces ideológicas que los sustentan. Manipulan y confunden a los pueblos, con el objetivo de pasar al bando neoliberal a grupos de ciudadanos que siempre defendieron proyectos sociales autóctonos. Ejemplos como Argentina, Brasil y Venezuela demuestran la implementación práctica de una concepción política sacada de los tubos de ensayo de esos centros de subversión.
Contra Cuba, que logró dignificar al hombre y ponerlo en el centro del desarrollo de una nación y un sistema social diferente, también pretenden aplicar el mismo traje. Para los enemigos de las revoluciones sociales auténticas como el señor Sharp y sus “aventajados discípulos”, no somos la excepción, somos un objetivo.
Ante esta disyuntiva: ¿Qué le corresponde a la juventud cubana junto al pueblo? ¿Dónde están las claves para librar la lucha que se nos presenta? En nuestro caso, no existe otra alternativa que emplear la cultura como arma y escudo, frente al hegemonismo imperial y la pretensión de borrar cualquier atisbo de pensamiento liberador; formar un ciudadano culto, atento, informado, conocedor de las realidades del mundo y capaz de discernir entre tanta mentira y pseudocultura.
Se requiere emplear todas las potencialidades con que cuentan las instituciones cubanas para brindar las respuestas adecuadas e inteligentes a fin de comprometer a la vanguardia de jóvenes estudiantes, profesionales y trabajadores en la lucha ideológica, quienes deben crecerse y multiplicarse en el crucial empeño de reforzar ese tejido espiritual indispensable para salvaguardar una Revolución, que es, sin dudas, el mayor suceso cultural en la historia de la nación cubana.
En ese empeño, el capital humano del país tiene el derecho a defenderse del permanente bombardeo ideológico, con el cual intentan dominar, imponer como único el modelo neoliberal y consumista; adormecer conciencias; borrar la memoria histórica; distorsionar esencias; desmontar cuanto nos hace fuertes: el antiimperialismo, la unidad, justicia social, espiritualidad, solidaridad y la dignidad, principios siempre enarbolados por el más grande de los estadistas del siglo XX, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, quien arribó a sus 90 cumpleaños, aquí entre nosotros.
Contra las conductas reformistas o anexionistas, tenemos que responder con los contenidos generados por miles de educadores, comunicadores, creadores, líderes sociales, dirigentes políticos y todas las personas sensibles y capaces de percibir el tipo de guerra que se nos está haciendo. Se requiere hacer un frente común articulado, fomentar alternativas y dar la batalla desde lo mejor y más auténtico de la ideología socialista, desde una Revolución que dejó de ser clandestina cuando llegó al poder en 1959 y su pueblo continuará defendiendo para vencer siempre.
Nota
[1] Mariano Torcal Loriente. Catedrático de Ciencia Política de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona, España. Es un experto en temas relacionados con el comportamiento político y electoral, y el estudio de actitudes políticas en las llamadas nuevas democracias, sobre los que ha publicado en diversas revistas nacionales e internacionales, así como libros vinculados a estos temas.

La XVII Cumbre del MNOAL: breve análisis geopolítico en clave histórica

Tomado de ALAI, Agencia Latino Americana de Información.
PoFélix Caballero Escalante.

Durante la XVII Cumbre del Movimiento de los No Alineados (MNOAL), la República Bolivariana de Venezuela asume la presidencia pro tempore de esta organización que desde su origen ha luchado por el respeto de la soberanía nacional de los países que históricamente han estado subordinados a diferentes esquemas de dominación planteados por parte de los países industrializados.

MNOAL a través de la historia

El antecedente más directo del MNOAL es la conferencia de Bandung realizada en 1955 en Indonesia convocada por iniciativa de Pakistán, India, Indonesia, Ceilán (actual Sri Lanka) y Birmania, con la intención de articular el proceso de descolonización que comienza con una onda renovadora alrededor del mundo luego de la finalización de la segunda guerra mundial en el marco de la Guerra Fría.

En la voz de líderes nacionalistas como Sukarno, Presidente para ese entonces de Indonesia y Sri Pandit Jawaharlal Nehru, Primer Ministro de la India en esa época, se constituyeron los principios que luego formarían las bases doctrinarias del MNOAL, fundado oficialmente en la primera cumbre realizada en Belgrado en septiembre de 1961.

Estos principios se pueden resumir de la siguiente manera:

  1. Respeto a la soberanía y autodeterminación de los pueblos
  1. Igualdad entre las razas y las naciones
  1. No agresión y planteamiento de un tratado de desarme general
  1. No injerencia en los asuntos internos de cada país
  1. Coexistencia pacífica

La Conferencia de Bandung marcó un hito en el movimiento anticolonial y antiimperialista a nivel mundial, además de lograr un espacio de diálogo importante entre las naciones oprimidas por la geopolítica capitalista, generadora de desigualdades.

En el punto 10 de la Declaración de la VI Cumbre del MNOAL en la Habana (1979), se hace una definición clara de la naturaleza y propósito de esta organización multilateral:

El Movimiento de Países No Alineados, que nació en medio de la quiebra del sistema colonial y de la lucha emancipadora de los pueblos de África, Asia, América Latina y otras regiones del mundo y en el apogeo de la guerra fría, ha sido un factor esencial en el proceso de descolonización que ha conducido al logro de la libertad y la independencia por muchos países y pueblos y a la formación de decenas de nuevos Estados soberanos y en la preservación de la paz mundial. El surgimiento de nuevos países liberados que han optado por el desarrollo político independiente y rechazado con decisión la polarización en bloques (...) dio un impulso histórico a esta lucha por la total emancipación. A partir de su fundación, el Movimiento de Países No Alineados ha librado una batalla constante para garantizar que los pueblos oprimidos por la ocupación y la dominación extranjeras puedan ejercer su derecho inalienable a la libre determinación y la independencia; ha unido sus fuerzas con el fin de establecer un Nuevo Orden Económico Internacional(...) y ha desempeñado’ un papel decisivo en los esfuerzos tendentes a mantener la paz, promover la distensión internacional y eliminar los focos de agresión o tensión en todo el mundo, y en la promoción de soluciones justas para los problemas internacionales. [1]

De esta forma el MNOAL cuenta con una gran carga histórica y se ha convertido en un símbolo de resistencia antiimperialista, teniendo en cuenta la estrecha relación con los movimientos de liberación nacional que tienen su auge entre las décadas de los 50 y los 60 del siglo XX.

El Espíritu de Bandung normalizado por el Sistema de Naciones Unidas

La contundente toma de postura que realiza el MNOAL en el 79, fue un paso necesario ante la tergiversación de los principios planteados en Bandung y reafirmados posteriormente en Belgrado.

El Sistema de Naciones Unidas, absorbió estos principios y modificó su esencia para legitimar el neocolonialismo y el tutelaje de los países industrializados sobre las naciones que buscaban fundar un Estado soberano y hacer efectivo el principio de la autodeterminación de los pueblos.

Al hablar de lo negativo, a nuestro entender hay que mencionar el “inmediatismo” en el otorgamiento de la liberación nacional, prescrito en los documentos de Bandung. A su turno, ese “inmediatismo” se reflejó en la famosa Declaración sobre descolonización, adoptada por la ONU en 1960. Sin embargo, poca gente reparó que el texto de dicho documento, que llama al otorgamiento “inmediato” de la soberanía estatal a los pueblos de las restantes colonias europeas, de hecho contradice a la misma Carta de la ONU. Esta última, en sus Capítulos XI, XII y XIII, establece el sistema de tutela bajo el cual el estado-“tutor” (ex-metrópolis) tenía el deber de crear en sus ex-colonias (estados bajo tutela) y bajo la supervisión de la ONU todas las condiciones necesarias (económicas, políticas, culturales etc.) para llevarlas a la independencia. [2]

De esta manera, al institucionalizarse los principios de Bandung dentro del sistema de Naciones Unidas, se logra institucionalizar también el neocolonialismo sobre los nuevos Estados independizados.

Esta estrategia del imperialismo es común, usar a la propia institucionalidad internacional a fin de satisfacer los intereses de las clases aliadas al capital internacional a través del comercio de exportación de materia prima e importación de productos terminados, la actividad económica fundamental de países periféricos en el marco de la división internacional del trabajo.

La importancia geopolítica de la Cumbre de Margarita

El MNOAL ha sido desde siempre un espacio que se contrapuso al unilateralismo de los Estados industrializados, ha abierto un espacio de concertación entre países pertenecientes en su mayoría a los bloques regionales de África, Asia, Oceanía y América Latina. Es por esa razón, que en la Declaración de Margarita, resultado de la XVII Cumbre, busca darle continuidad al proyecto histórico de este especio multilateral y, proseguir el proyecto emancipador de esta organización.

En estos momentos que la Alianza del Pacífico como parte antagónica del ALBA-TCP se fortalece, los mecanismos de integración como UNASUR, MERCOSUR, CELAC se encuentran amenazados por las posturas neoliberales que han asumido los gobiernos de Argentina y Brasil principalmente, la refundación del sistema internacional se plantea como una tarea prioritaria.

El presidente Nicolás Maduro enunció 11 puntos [3] en los que se centra la declaración, aquí resaltaremos en 3 puntos la trascendencia de la misma:

  1. La refundación del Sistema de Naciones Unidas a fin de democratizarlo y hacerlo más amplio. Ampliar la representatividad dentro del Consejo de Seguridad para que sea más plural, acorde a la realidad internacional y reconociendo las fuerzas emergentes dentro del orden mundial.

Este punto es importante ya que el MNOAL reconoce implícitamente la importancia de articularse con los nuevos mecanismos de integración alternativos y concentrar su esfuerzo en la construcción de un mundo multipolar que suponga una nueva institucionalidad política y una arquitectura financiera que sirva de plataforma para la consolidación de las iniciativas nacidas de proyectos populares-nacionales a nivel mundial que por lo menos convergen en un punto en común: el antineoliberalismo.

La ALBA-TCP, UNAUSR, BRICS, CELAC, la Cumbre América del Sur-África, la Unión Euro Asiática, son mecanismos de integración que nacen desde la noción de la cooperación Sur-Sur y fungen como nodos de una nueva configuración geopolítica.

  1. Asumir las banderas del nuevo orden económico internacional a fin de vencer a la diplomacia del dólar.

Instituciones como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), el Banco del Sur y el Nuevo Banco de Desarrollo (Banco de los BRICS), son mecanismos que en un mediano plazo podrían desplazar en cierta medida al FMI y Banco Mundial, cuya acción articulada con grandes bancos cómo Deutsche Bank, Citibank, Comerzbak, etc., es nociva para cualquier iniciativa política que pretenda reivindicar el principio de autodeterminación de los pueblos y no injerencia extranjera.

  1. Exigir el cese definitivo del bloqueo a la República de Cuba, contribuir con la solución al caso palestino y apoyar el proceso de independencia de Puerto Rico.

Estos temas son importantes ya que le da continuidad a banderas históricas de lucha que se contraponen al imperialismo y neocolonialismo.

MNOAL en clave Sur-Sur

La cooperación Sur-Sur, un esquema de relacionamiento horizontal basado en la solidaridad y la ubicación de objetivos comunes para la superación de los problemas devenidos de la geopolítica del capitalismo que conlleva a las zonas periféricas del sistema al estancamiento y subordinación a intereses transnacionales.

Como bien lo expresó el Comandante Hugo Chávez en su mensaje dirigido a la III Cumbre ASA en 2013:

Nuestra cooperación Sur-Sur debe ser un auténtico y permanente vínculo de trabajo conjunto que debe volcar todas sus estrategias y planes de desarrollo sostenible hacia el sur, hacia nuestros pueblos. Aunque de ninguna manera negamos nuestras soberanas relaciones con las potencias occidentales, debemos recordar que no son éstas la fuente de la solución integral y definitiva para la problemática que comparten nuestros países. Lejos de serlo, algunas de ellas proyectan una política neocolonial que amenaza la estabilidad que hemos comenzado a fortalecer en nuestros continentes. [4]

De esta manera, el MNOAL tiene que verse como una plataforma amplia de cooperación Sur-Sur, que funja como espacio para la consolidación del funcionamiento de la nueva institucionalidad internacional y fortalecer los diversos mecanismos que no permitan las diversas formas de injerencia en sus distintos niveles, como los golpes blandos (Honduras, Paraguay, Ucrania, Brasil), las intervenciones “humanitarias” (Libia, Siria), entre otras.

Tengamos en cuenta que la estrategia militar de los EUU, está definida en el documento publicado por el Pentágono a principios del siglo XXI, llamado “Joint Vision 2020” donde plantea la “dominación de espectro completo” que no es más que la simultaneidad y la articulación de todas las formas de coerción, tanto bélicas como económicas, sociales y culturales.

Ante ese escenario, es necesario que el Sur contraataque y la mejor forma para ello es fortalecer la nueva institucionalidad donde el diálogo entre los pueblos más desfavorecidos puedan ir construyendo un espacio fértil de unidad.

El MNOAL representa el 60% de la Asamblea General de la ONU, más de la mitad de la población mundial, se compone de los países con las mayores reservas de recursos naturales, lo cual significa que fortalecer este bloque ayudaría a tener una mayor capacidad de negociación dentro de otros mecanismos multilaterales además de la ONU cómo por ejemplo: OPEP, OMC, Unión Africana, OEA, etc.

Notas:

  1. Extractos de la Declaración de la VI Cumbre del MNOAL, La Habana, 1979http://www.historiasiglo20.org/TEXT/noalineados1979.htm

  1. Martynov B, F (2015). 60 años de Bandung: un balance histórico. En: 60 años después Vigencia del espíritu de Bandung. ALAINET versión digital, n°59 mayo 2015 año 39, 2ª época. pp. 10-12. http://www.alainet.org/sites/default/files/alai504w.pdf



  1. Declaración de Hugo Chávez Frías en la III Cumbre ASA en 2013: http://minci.gob.ve/2013/02/mensaje-del-presidente-chavez-a-la-iii-cumbre-asa/

Lea también:
Declaración de la XVII Cumbre de los Jefes de Estado y del Gobierno del Movimiento de Países No Alineadoshttp://www.alainet.org/es/articulo/180339

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