miércoles, 30 de julio de 2014

La guerra, los medios y las palomas atontadas

Periodista de CNN despedida por mostrar la realidad del genocidio en Gaza


Tomado de Página 12
Por Sandra Russo

El mago lleva décadas enteras, más de un siglo, aplastando palomas en su manga, para después dejarlas salir revoloteando atontadas, sueltas entre el público que lo aplaude. “Sabemos cómo es el aplauso de dos manos, pero... ¿cómo suena el aplauso de una sola?”, era el acápite de un libro de Salinger. Ese aplauso al mago que una y otra vez hace su truco es un aplauso de una sola mano. No suena. No celebra. La paloma atontada es la noticia. Nos habla a veces de guerras, a veces de buitres, a veces de cualquier otro tipo de pulseada, de puja, de conflicto, porque de ese material están hechas la mayoría de las noticias. El aplauso de una sola mano, en estos casos, consiste en la mera y obstinada creencia de que eso que vuela es una paloma que un mago no sacó de la manga de su traje sino un contenido que llena un espacio que estaba vacío. Hay algo de hipnosis en esa insistencia de no ver más allá de la paloma atontada, de no ver su génesis, que es el truco.

El truco siempre tiene que ver con la alteración de la verdad, con el revestimiento de “la verdad” en función de un punto de vista parcial, generalmente con intereses económicos y políticos ocultos, que no se exhibe en tanto tal, justificado en todo caso por datos y argumentos ideológicos, sino como “lo que pasa”.

En el norte de Gaza, en Sderot, la semana pasada, la corresponsal de la CNN, Diana Magnay, cubría un bombardeo sobre un barrio de la Franja y, por su ubicación sobre una colina baja, pudo ver y mostrar en una colina vecina a un grupo de colonos festejando la caída de las bombas, ubicados en sillas como para ver un espectáculo. Poco después, ese grupo la amenazó por si “contaba algo equivocado”. La corresponsal usó su Twitter para dar cuenta del incidente. Adjetivó: “Escoria”. Fue despedida al día siguiente. Unos días antes, la cadena NBC desplazó de su puesto, en el que trabajaba hacía muchos años, al periodista egipcio-americano Ayman Mohyeldin. Fue también por el uso de Twitter, Facebook e Instagram. Mohyeldin fue uno de los corresponsales que cubrieron el martes 15 de julio el hallazgo de los cadáveres de cuatro niños palestinos que habían sido alcanzados por las bombas mientras jugaban en una playa. El video que Mohyeldin subió a Twitter incluía el audio devastador de los gritos de los familiares de los niños cuando los encontraron muertos. La dimensión de esa noticia se viralizó junto con ella: ante esa escena mueren todas las palabras, las justificaciones, las mentiras, el travestismo mediático. Esa escena viola la complicidad del mago con su público hipnótico. Esa escena no es una paloma atontada, como no lo eran los aplausos de dos manos con los que era festejada la muerte en una colina de Sderot. En ambas se cuela la impiedad más honda. Mohyeldin fue desplazado un día después por la gerencia de noticias de NBC, y reemplazado por otro periodista y otro productor, que no habla árabe. Su sitio de base ya no es la Franja de Gaza sino Tel Aviv. También hay que apuntar aquí el dato que informaba el británico Robert Fisk sobre la manera en que la televisión en ese país está mostrando al público las decenas de niños palestinos asesinados en los bombardeos: con sus caras borroneadas, haciendo gala de una pantomima de respeto por esos niños, que sería real si esos medios se opusieran o denunciaran la matanza. Pero no. Sus líneas editoriales la disimulan entre eufemismos, pero a la hora de mostrar los cadáveres, les quitan sus nombres, les quitan sus historias, les quitan sus edades y sobre todo les quitan hasta sus rasgos, y no por “protección”, ni por “pudor”, ni por “respeto”. Los vuelven cosas borroneadas cuyos rostros permanecen invisibles atrás de la mancha digital.

En una entrevista publicada esta semana en Rebelión por Enric Llopis, el documentalista sevillano David Segarra, que desde hace cinco años produce y filma en la Franja Las cebras de Gaza, analiza el tratamiento periodístico que los grandes medios europeos y norteamericanos le están dando a la ofensiva israelí sobre la población civil palestina. El periodista le hacía referencia sobre un título de El País: “La guerra de Gaza vive el día más mortífero para ambos bandos”, licuando en él toda asimetría y en consecuencia alineándose con Israel. Segarra dice: “Hemos de volver siempre a la historia para contextualizar lo que son los medios europeos. Recordemos que durante el Holocausto judío ningún medio europeo y ningún gobierno movieron un solo dedo para salvar a personas que estaban siendo exterminadas. Y todos sabían lo que estaba sucediendo. La tradición europea de la equidistancia y de colocar al mismo nivel a la víctima y al verdugo está a la vista. El País, El Mundo, La Vanguardia o las televisiones pertenecen a enormes grupos empresariales con vínculos directos con los aparatos económicos y militares estadounidenses e israelíes. Hacen negocio. Esa equidistancia, por otro lado, es la que está haciendo que la ciudadanía se aleje y se informe por los medios alternativos y las redes sociales”.

Segarra admite, sin embargo, que por primera vez se ha podido quebrar la unilateralidad en la información, incluso en algunos medios norteamericanos que, por otra parte, por los despidos de los que fueron objeto Magnay y Mohyeldin, han quedado extremadamente expuestos. De hecho, hay un hashtag que sigue sumando adhesiones: #letAymanReport, en protesta por el despido de la NBC. Consultado, precisamente, sobre cómo recomienda informarse en lo que de verdad está ocurriendo en Gaza, el documentalista señala que hay que leer todas las fuentes, pero que ahora es insoslayable la lectura de los comentarios que hacen en las redes los mismos corresponsales porque, aunque los despidos han sido disciplinadores, la realidad los desborda. “Se trata de seguir no las crónicas de los periodistas españoles o estadounidenses para El País o la CNN sino sus cuentas de Twitter: allí están diciendo la verdad que les censuran y manipulan en sus periódicos.”

Cultura de la honradez o La carga necesaria

Cultura de la honradez o La carga necesaria
Tomado de CubArte
Por Luis Toledo Sande

En 1973, en su discurso del acto central con que se honraron los sucesos ocurridos en Santiago de Cuba y Bayamo el 26 de julio veinte años atrás, Fidel Castro, guía de aquellos hechos y de la Revolución desatada con ellos, exclamó antes del Patria o Muerte final: “Desde aquí te decimos, Rubén: el 26 de Julio fue la carga que tú pedías”. Acababa de citar el “Mensaje lírico civil” de Martínez Villena, un texto enlace de la dignidad de la poesía y la civilidad por la cual la vanguardia del pueblo cubano había combatido durante décadas, y que seguía quebrantada. Ejemplo él mismo de la lucha revolucionaria, el autor del “Mensaje” proclamó en los versos citados: “Hace falta una carga para matar bribones,/ para acabar la obra de las revoluciones”, y tenía en mente un fin mayor: “para que la República se mantenga de sí,/ para cumplir el sueño de mármol de Martí”.

Los actos armados de 1953 fueron el brote ígneo de una nueva etapa de insurgencia para  transformar una realidad nacional que negaba las aspiraciones de los fundadores de la patria. Era contraria en especial a los ideales del José Martí que había abrazado como brújula el afán de que la ley primera de la república buscada fuera “el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”, declaración en la cual el sentido del propio legado martiano autorizaría a sustituir hombre por ser humano, para conjurar la herencia patriarcal.

Sería un grueso acto de ignorancia, o de invidencia voluntaria, desconocer lo hecho por la Revolución Cubana para abonar la aspiración rectora que Martí legó a nuestra Constitución vigente y, aún más, a la necesaria cultura de funcionamiento social afincada en la ética como baluarte de la civilidad y la ley. Y sería un suicidio nacional menospreciar esos valores porque hayamos satanizado el concepto de república al identificar estrechamente con él a la Cuba que existió de 1902 a 1958, cuyas calamidades tampoco autorizan a subvalorar los ímpetus revolucionarios vividos en esa etapa. Entre ellos se ubican los que desde 1953 protagonizó la vanguardia de la generación del centenario martiano.

Soslayar la importancia de la ética y de la civilidad republicana nos haría cómplices de una realidad ante la cual el propio guía histórico de la Revolución expresó el 17 de noviembre de 2005: “Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra”. Puso por encima de la hostilidad que “ellos”, los enemigos, han lanzado contra la Revolución desde el exterior, los males que pueden minarla desde dentro, y ninguno es más letal que la corrupción, crecida en el desorden y la indisciplina.

Tampoco puede Cuba permitirse autocomplacencia alguna por el hecho de que los índices de la corrupción que hay en ella puedan ser o parecer irrisorios comparados con la que prima en otros lares del mundo. Para ella cualquier grado de corrupción es grave, porque resulta medularmente incompatible con el proyecto de justicia social con que está responsabilizada como aspiración.

No es casual que el discurso pronunciado por Fidel Castro en noviembre de 2005, lo recordara de manera explícita y perentoria el general de ejército Raúl Castro ante la Asamblea Nacional del Poder Popular el 7 de julio de 2013. A despecho de normas de silencio que pudieran estimarse buenas, no se detuvo por previsibles usos que haría de sus palabras “la gran prensa internacional, especializada en denigrar a Cuba y someterla a un frenético escrutinio”, con campañas que no se detendrán por muy prudente que sea la prensa revolucionaria, cuya “discreción” puede equivaler al incumplimiento de su tarea.

Sin ignorar riesgos, el dirigente puntualizó que seguía una razón fundamental: “no debemos restringirnos” cuando es necesario “debatir con toda crudeza la realidad, si lo que nos motiva es el más firme propósito de rebasar el ambiente de indisciplina que se ha arraigado en nuestra sociedad y ocasiona daños morales y materiales nada despreciables”. Y añadió: “Hemos percibido con dolor, a lo largo de los más de veinte años de período especial, el acrecentado deterioro de valores morales y cívicos, como la honestidad, la decencia, la vergüenza, el decoro, la honradez y la sensibilidad ante los problemas de los demás”.

En ese punto citó el discurso de Fidel de 2005 y enumeró problemas cuya erradicación urge, empezando por el hecho de que “una parte de la sociedad ha pasado a ver normal el robo al Estado”. Sería útil saber qué porciento de la sociedad integra la parte que considera normal hurtarle al Estado, como se denomina comúnmente el saqueo de la propiedad social, con la que, para cuidarla y administrarla, están responsabilizados los organismos estatales, y el Estado mismo, que no es propietario. Quizás la connivencia se haya generalizado en el cuerpo social por los caminos de la llamada pequeña corrupción cotidiana.

Por esos vericuetos se entroniza una cultura de la tolerancia y la complicidad opuesta desde la raíz a la cultura de la honradez, necesaria para que la propiedad social funcione como es debido y los valores justicieros ocupen el lugar y desempeñen el papel activo que les corresponden. No cabe responsabilizar por completo del mal a las penurias que el pueblo viene sufriendo como consecuencia del encarnizado bloqueo imperialista, en primer lugar, y, también, del insuficiente trabajo y la ineficiencia en la administración de los recursos. Ver como causa única las penurias aludidas sería desentenderse de un hecho que debe hacernos reflexionar, no solo para conocerlo, sino para actuar mejor: no será exagerado ni irresponsable afirmar que en Cuba parece haberse perdido aquella cultura de la decencia popular que hacía a los humildes decir de sí mismos con orgullo: “pobres, pero honrados”.

Quien no olvide que el lenguaje es la expresión material del pensamiento, dará justa importancia a un hecho en el cual no será impertinente insistir: las palabras decencia y decente se perciben en retirada, si no olvidadas ya, mientras que, en la otra cara de la moneda, robar se suplanta por luchar, resolver y otros eufemismos. Las calamidades no se dan solas, aisladas: minan a la sociedad en su conjunto, y así la prostitución —que en sus versiones actuales quizás tenga más bases en el quebranto de la familia y en el desorden social desde edades tempranas que en la precariedad económica— ha dado lugar a términos como jinetera y jineterismo, y dejemos el punto ahí para olvidar que alguna vez a las jineteras hubo quienes las llamaron mambisas, por su condición de “luchadoras”.

Claro, es “moralmente” más cómodo comprar artículos diversos —alimentos, piezas de repuesto, ropa, calzado, cosméticos…—, y dialogar con esas personas si las llamamos luchadores y jineteras que si les decimos ladrones y prostitutas. Pero no es cuestión de vocablos, sino de normas de comportamiento y convivencia, y resulta imprescindible conocer las raíces, para tratar de limpiar de esas yerbas el país.

Probablemente parte de esas raíces se hundan en el llamado igualitarismo, no visto como aspiración que no se ha alcanzado plenamente ni en los socializados servicios funerarios, sino como fruto de prácticas y nociones que han llevado a confundir al pueblo con el lumpen. En su discurso citado, Raúl Castro señaló: “Conductas, antes propias de la marginalidad, como gritar a viva voz en plena calle, el uso indiscriminado de palabras obscenas y la chabacanería al hablar, han venido incorporándose al actuar de no pocos ciudadanos, con independencia de su nivel educacional o edad”.

Conceptos como centro y marginalidad son dinámicos, y sus connotaciones se mueven. En estas líneas no se pretende analizar a fondo el hecho de que, si uno sale por sus medios, como un paisano más, y recorre las calles de una ciudad como La Habana a pie o haciendo uso del transporte público, puede percatarse de que, a menudo, en el centro activo se ve a la chusma, y, como arrinconadas, a las personas decentes. Y un aliado natural de esa chusma son los delincuentes de cuello blanco que hasta la usan como intermediaria en el trasiego comercial —clandestino, se dice, pero con alta eficiencia— de artículos sustraídos de almacenes cuya administración se les ha confiado a ellos, o a ellas.

La chabacanería es ostentosa; pero cabe conjeturar que el núcleo duro del desorden se hallará en el manejo turbio de la propiedad social. Y quizás ese nocivo torcimiento se afinque, mucho más que en el mal entendido igualitarismo, en la vulneración de la igualdad, de la honradez con que debe ejercer su papel quien administre no un emporio privado —cuyos dueños harán todo lo posible y lo imposible para que no les roben—, sino quienes asuman la tarea de administrar, en representación del Estado, bienes públicos.

Por eso hay razones más que suficientes para alarmarse ante alguna tendencia que asoma a pedir piedad, o falta de vigilancia, para funcionarios públicos que “luchan”. En apoyo de esa tendencia se dice que nadie quiere dirigir, y que no está bien que la población ponga ojos vigilantes, de antemano, sobre quienes acepten hacerlo. Muchos no querrán ocupar cargos de dirección, pero no faltarán, ni escasearán, quienes compitan con el macao para mantenerse en su concha. Si lo hacen para defender causas justas, merecen ser felicitados; pero si los guía el propósito de mantener ventajas materiales no siempre bien habidas, toda vigilancia será poca. Nadie tiene derechos especiales sobre los bienes de la patria, que van desde el pago del transporte hasta las mayores empresas, y pasan por la información.

Difícilmente lo que le haya hecho mal al país sea el exceso de control eficaz. Lo más probable es lo contrario, y no será la fiscalización la fuente de daños que lamentar. Arduo será probar que se equivoca quien sostenga que el origen mayor de calamidades no está en descubrir deformaciones, sino en que estas se den y, al darse, muestren cómo personas llamadas a representar el orden y la honradez acumulan beneficios inmorales, nómbrese como se nombre la causa legal que se les siga cuando se descubren sus manejos. El intento de desterrar el igualitarismo mal asumido no debe conducirnos a olvidar que quien, en Cuba, acepte dirigir o administrar recursos de propiedad social, no debe aspirar a las ventajas materiales que logra un negociante exitoso en un país capitalista.

La brújula no debe descuidarse, sino todo lo contrario, porque la realidad se haga más compleja en la medida en que las formas de propiedad se diversifiquen y se interconecten. En ese entorno serán mayores los peligros; pero únicamente la legalidad, establecida claramente y aplicada con el debido rigor a partir de la Constitución, y una conciencia ciudadana cultivada con esmero, podrán poner freno a irregularidades y delitos que hacen peligrar no solo a la economía de la nación, sino a la propia sobrevivencia de esta frente a los desafíos que la asedian por fuera y por dentro. Si se da alguna contradicción entre la ética y la ley, habrá que revisar y replantearse la segunda.

En los rejuegos terminológicos promovidos por adalides de la desideologización, no es imposible oír que se desapruebe, como supuesta maniobra deslegitimadora, la aplicación del calificativo de bandidos con que se bautizó a los alzados contrarrevolucionarios que intentaron derrocar a la Revolución armados por el imperio. De hecho eran bandidos: integraban bandas. Pero está sobre el tapete algo más que un aséptico deslinde etimológico. Se trata de saber quiénes son los enemigos del pueblo.

Si aquellos bandidos sobresalieron entonces entre los enemigos de la Revolución, popular desde sus cimientos, hoy la ponen en peligro —con mayores posibilidades de éxito quizás, puesto que no forman bandas aisladas y pueden confundirse, o se confunden, con el resto de la sociedad— los que medran con la corrupción y propician que esta se generalice. Hay que afinar la puntería en cuanta medida se aplique para no darles cuartel. Urge impedir que las normas, lejos de poner coto a los delincuentes —dicho sea en el sentido más etimológico de la palabra, aplicable a quien viola la ley—, genere más restricciones que, en vez de favorecer la productividad, ofrezcan asideros y trillos para las infracciones y, por tanto, para la corrupción, con la cual colaboran los burócratas de la inercia y las trabas.

No hay mecanismo infalible, pero cada ley, cada control, cada declaración jurada de contribuyente o funcionario, cuanto se haga en ese terreno, debe combinar prevención y pulso educativo, y la represión que sea justo y menester aplicar. Sigue siendo necesaria una carga contra los bribones, para perfeccionar la obra de la Revolución que barrió “la costra tenaz del coloniaje”, y para que no se vuelvan inútiles “en humillante suerte,/ el esfuerzo y el hambre y la herida y la muerte”. Continúa en pie el reclamo de una meta mayor: “para que la República se mantenga de sí,/ para cumplir el sueño de mármol de Martí”. Solo así se le rendirá a Rubén Martínez Villena el mejor tributo a su memoria.

El canal interoceánico, una obra para beneficio mundial

Infográfico del posible canal interoceánico de Nicaragua (Canal 15)
Infográfico del posible canal interoceánico de Nicaragua. (Canal 15)
Tomado por Coordinadora de Solidaridad con Nicaragua y ALBA
Por Lianet Arias Sosa.

El proyecto del canal interoceánico, una vieja aspiración cuya ruta definitiva se anunció recientemente, emerge como una obra para beneficio mundial y como despegue económico de Nicaragua.
La idea de construir una vía que uniera a los océanos Atlántico y Pacífico en esta parte del orbe estuvo en discusión en siglos pasados e, incluso, Estados Unidos realizó un estudio de factibilidad y costo del gran canal a finales del XIX.
Aunque atravesado por pretensiones de dominación, el documento evidencia la antigua data de ese interés, plasmado también -desde una perspectiva considerada liberadora y latinoamericanista- por el héroe nicaragüense Augusto C. Sandino.
En 1929, el General de Hombres Libres, quien lideró la lucha contra la intervención norteamericana en este país a finales de la segunda década del siglo pasado, dejó clara su posición en el documento El supremo sueño de Bolívar.
Allí expuso el anhelo de Nicaragua de contar con un canal y también defendió el tema desde la óptica de la unidad y la integración para el beneficio común de los pueblos de América Latina y el Caribe, recordó el presidente Daniel Ortega en mayo de 2013.
Un mes después de esa intervención del mandatario, el gobierno de Nicaragua suscribió un acuerdo marco con la empresa china HKND para construir una vía de este tipo, cuya inversión ascendería, según estimados, a más de 40 mil millones de dólares.
El proyecto, que desde el año pasado atrajo la atención de empresarios, gobiernos y medios de comunicación, volvió a colmar los titulares de prensa en los últimos días, tras anunciarse la ruta que finalmente tendrá el canal.
La vía contará, explicaron la concesionaria HKND y representantes del gobierno, con una longitud de aproximadamente 278 kilómetros. De ellos, un tramo de 105 estarán en el lago Cocibolca, el mayor de América Central.
Pasará por la desembocadura del río Brito, en el departamento de Rivas, a unos 110 kilómetros al sureste de Managua, cruzará el lago y transitará por el río Tule hasta la desembocadura del Punta Gorda, en la Región Autónoma del Atlántico Sur.
El canal tendrá entre 230 a 530 metros de ancho y entre 26 y 30 metros de profundidad.
La presentación de la ruta fue vista como un paso importante hacia la concreción del canal, en tiempos en que expertos vaticinan un crecimiento del comercio mundial a más del triple en los próximos años.
Debido a ese escenario, se creará una mayor demanda de capacidad naviera y congestionamiento en el canal de Panamá durante la década venidera, señaló Alberto Vega, de la empresa ERM, a cargo de estudios de factibilidad sobre el proyecto.
Además, precisó, el aumento en el tamaño de los buques sobrepasó la capacidad de los canales existentes, de ahí que una segunda vía interoceánica en América Central ayudará a satisfacer la demanda con menor costo.
En la misma línea, Dong Yunsong, representante de la empresa china HKND, concesionaria del proyecto, afirmó que una obra de esta naturaleza en Nicaragua asumiría el cinco por ciento del transporte del comercio mundial.
Lo cierto es que el cruce interoceánico permitirá el paso de cinco mil 100 barcos anuales, entre ellos los de grandes dimensiones que no pueden atravesar por la vía panameña, y el tiempo de tránsito será de unas 30 horas.
Pero junto a los beneficios para el comercio en el orbe, especialistas, diputados, empresarios, pobladores, gobierno y concesionaria auguran un verdadero salto económico para este país -el segundo más pobre de América-, de concretarse el megaproyecto.
La obra contempla no sólo el propio canal, sino otros subproyectos: un aeropuerto, varias carreteras, una zona de libre comercio, complejos turísticos y dos puertos, uno del lado del Pacífico y otro del Atlántico.
El propio Yunsong se refirió a los beneficios económicos que representa esta obra de infraestructura para la nación, la cual -dijo- podría duplicar su Producto Interno Bruto y convertirse en una de las más ricas de Centroamérica.
Para muchos, la vía abre el camino hacia la eliminación total de la pobreza, una prioridad del gobierno encabezado desde 2007 por el presidente Ortega, que logró reducir ese mal en el ocho por ciento en los últimos años.
Obra amigable
En medio de las expectativas económicas, los impulsores del proyecto no descuidaron -según afirman- el cuidado medioambiental.
Hace pocos días, en una reunión con el presidente de HKND, Wang Jing, Ortega aseguró que la ruta elegida es la de menor impacto ambiental y social entre las variantes analizadas.
No resulta la menos costosa, pero sí la más amigable con el medio ambiente, enfatizó.
En ese sentido también se pronunció Jing, quien refirió que HKND presta mucha atención desde el principio a la protección del medio ambiente y a los impactos sociales.
Tomamos la responsabilidad no solo de la felicidad de esta generación del pueblo nicaragüense, sino de las venideras, dijo el empresario.
Ciertamente, HKND, durante la presentación del Informe de Plan de Diseño, que incluyó la ruta, dejó claro que las operaciones de un canal interoceánico no causarán cambios significativos del nivel del Lago Cocibolca.
Al referir que tampoco se afectará la oferta de agua para uso productivo o doméstico de los habitantes de la cuenca, Yunsong sostuvo que el canal aprovechará principalmente el agua captada de la cuenca del río Punta Gorda.
A su vez, generaría recursos para salvar la reserva de Bosawás, la mayor de Nicaragua, que -explicó Ortega- vive actualmente un proceso de deterioro debido, entre otros factores, al avance de la frontera agrícola.
Bajo estas concepciones avanza el proyecto, que promete -de acuerdo con HKND- la participación de prestigiosas firmas internacionales y una importante presencia, sobre todo en las obras accesorias, de los empresarios pequeños, medianos y grandes de Nicaragua.

*Corresponsal de Prensa Latina en Nicaragua.

martes, 29 de julio de 2014

Resumen del festejo del Día de la Rebeldía Nacional en Cuba, 26 de julio, en Rubí, Barcelona



El Área de Información del Casal del ALBA de Cataluña hace su resumen de la actividad del 26 de Julio en Rubí, Barcelona, en solidaridad y festejo del día de la Rebeldía Nacional de Cuba.


domingo, 27 de julio de 2014

La Revolución Cubana en 2014



Tomado de TeleSur
Por Adalberto Santana.

El 26 de julio de 2014 se cumplen 61 años del asalto al cuartel Moncada, hecho histórico que tuvo lugar en la ciudad oriental de Santiago de Cuba. Ese acontecimiento transcendental dejó una huella imborrable para la historia, tanto del país caribeño como para gran parte de América Latina y el Caribe. Hace más de seis décadas un grupo de 131 jóvenes se dispuso a barrer de la historia a una sangrienta dictadura como la de Fulgencio Batista (1940-1944 y 1952-1958) que había dejado una estela de terror y muerte. En enero de aquel año de 1953, se cumplía el centenario del natalicio del prócer cubano, José Martí. Sus ideas habían nutrido ideológicamente las acciones de los jóvenes combatientes que asaltaron el Moncada.

En la madrugada de aquel día el ataque armado encabezado por tres grupos tenía como objetivo tomar por sorpresa la fortaleza militar y los dos edificios contiguos al cuartel (el Hospital Civil y el Palacio de Justicia). La toma de esos puntos estratégicos estaban dirigidos por tres jóvenes rebeldes cubanos: Fidel y Raúl Castro Ruz y Abel Santamaría.

En los comienzos del decenio de los cincuenta, era una época que en buena parte de los países de América Central y el Caribe dominaban las sangrientas dictaduras militares apoyadas por la Casa Blanca. Precisamente lo que el ex presidente dominicano Juan Bosch, tituló en uno de sus libros: Póker de espanto en el Caribe. En esos años el escenario latinoamericano palidecía con dictaduras como la de los Somoza (1937-1979) en Nicaragua; Carlos Castillo Armas (1954-1957) en Guatemala; Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961) en República Dominicana; Paul Maglorie (1950-1956) y la de los Duvalier, padre e hijo (1957-1986) en Haití; Gustavo Rojas Pinilla (1953-1957) en Colombia; Alfredo Stroessner (1954-1989) en Paraguay y Marcos Pérez Jiménez (1952-1958) en Venezuela.

El asalto al cuartel Moncada operativamente tuvo muchos errores y fue desde la perspectiva insurreccional un fracaso. Políticamente la derrota militar se convirtió en un gran triunfo político. Los hermanos Castro y otros dirigentes fueron reprimidos y llevados a prisión, otros combatientes del asalto al Moncada murieron en los combates y otros más fueron asesinados por la dictadura. Durante la defensa que hizo el joven abogado Fidel Castro en el juicio que le hizo la dictadura, había argumentado que el autor intelectual del asalto al Moncada era José Martí.

Así, el intento por tomar el Moncada, se convirtió en una gran victoria ya que legitimó una lucha que finalmente triunfó el primero de enero de 1959, precisamente cuando las columnas del Ejército Rebelde dirigido por el Movimiento 26 de Julio entraron a La Habana para tomar el poder y extirpar a la dictadura.

Seis décadas después, el escenario latinoamericano y caribeño es otro. En los tiempos actuales ya no predominan las dictaduras militares. En la región se desarrolla la lucha electoral y buena parte de los gobiernos muestran el arribo de distintas fuerzas de la izquierda latinoamericana.

Durante muchos años la Revolución Cubana estuvo sola en el paisaje político latinoamericano. Eran escasos los gobiernos que podían y querían expresar abiertamente su simpatía, amistad y solidaridad con Cuba. La sombra de Washington se hacía presente. De hecho, el bloqueo económico del imperialismo estadounidense no ha cesado. Sin embargo, hoy Cuba y su revolución se encuentran acompañadas por otros procesos democráticos y revolucionarios que han triunfado en nuestra América.

En la segunda década del siglo XXI América Latina y el Caribe, es un espacio mucho más alentador y prometedor de lo que era la situación hace más de 60 años. En los momentos actuales Cuba esta acompañada por una gama de gobiernos progresistas. Gran parte de los países del Caribe, Centro y Sudamérica han sido modificados por la emergencia de nuevas fuerzas políticas que configuran la capacidad organizativa y el avance de las izquierdas latinoamericanas. La sombra de Washington cada vez es más reducida y su peso es relativo.

La mejor expresión del avance de las fuerzas democráticas y progresistas muestra un panorama donde los gobiernos de Argentina con Cristina Fernández de Kirchner; Brasil con Dilma Rousseff; Bolivia con Evo Morales; Chile con Michelle Bachelet; Costa Rica con Luis Guillermo Solís; Ecuador con Rafael Correa; El Salvador con Salvador Sánchez Cerén; Nicaragua con Daniel Ortega; República Dominicana con Danilo Medina Sánchez; Surinam con Desiré Delano Bouterse; Uruguay con José Mújica y Venezuela con Nicolás Maduro, han generado una inercia mucho más progresista que apunta, sin duda, al fortalecimiento del socialismo cubano. De igual manera es deseable que en un futuro no lejano, finalmente el gobierno estadounidense se vea obligado a levantar el criminal bloqueo económico.

La situación que prevalece en el mundo con el fortalecimiento de economías emergentes como la del grupo de los BRICS y la región de América Latina y el Caribe, hacen ver un nuevo escenario en el que Cuba cada vez se integra más al desarrollo global y genera políticas de integración más dinámicas e incluyentes.

Finalmente, podemos mencionar que el fortalecimiento de las relaciones de Cuba con otras potencias emergentes como Rusia y la República Popular China, apuntan en estos comienzos del siglo XXI a generan nuevas inercias como las que señaló el presidente chino Xi Jiping en su reciente visita a la isla, en el sentido de que: "Los dos países avanzan de la mano en el camino de la construcción del socialismo con características propias, se prestan apoyo recíproco en los temas relativos a sus respectivos intereses vitales y mantienen una estrecha colaboración en el manejo de las cuestiones internacionales y regionales de trascendencia".

El bloqueo imperialista contra Cuba puesto en práctica por el Lloyds Bank



La Oficina de Sanciones de la City de Londres bloquea transferencia de SODEPAZ
Tomado del sitio SODePAZ

Nota de prensa

El día 17 de julio, la CITY OFFICE SANCTIONS (Londres) (1) ha comunicado a través de mensaje del banco británico Lloyds Bank, el bloqueo de una transferencia de 7.250 € que SODePAZ remitió para la compra de azúcar orgánica de Cuba. SoDePAZ remitió los fondos a la empresa importadora con fecha 4 de julio a su cuenta bancaria en el LLoyd Bank. Ante la tardanza de hacerse efectivo el pago se iniciaron las gestiones tanto con el banco Triodos Bank de Madrid, donde se encuentra la cuenta de SODePAZ como con el banco británico en una de sus oficinas en Londres. Más de 12 días han tardado en dar explicaciones sobre el impago de la transferencia y al final se ha sabido la verdad, no había ningún error en los datos bancarios, lo que sí había era el texto del motivo de la transferencia: "Compra de azúcar orgánica de Cuba"

El texto de la nota remitida por el Lloyds Bank dice:

NOS REFERIMOS A SU INVESTIGACIÓN RE SEPA PAGO FECHADA CAMPO 040714 20
LA SECCIÓN DE FILTROS DE SANCIONES DE LLOYDS BANKING HA IDENTIFICADO UNA POSIBLE PARTIDA INCLUIDA EN UNA LISTA DE SANCIONES. POR LO TANTO ESTAMOS RETENIENDO ESTOS FONDOS HASTA CONFIRMAR LOS SIGUIENTES DATOS
1 POR FAVOR CONFIRMAR LA RAZÓN DETALLADA Y COMPLETA DEL PAGO
2. POR FAVOR CONFIRMAR EL ORIGEN Y DESTINO DE LOS BIENES INVOLUCRADOS: AZÚCAR 3. POR FAVOR EXPLIQUE QUÉ PARTICIPACIÓN CUBANA EN ESTA TRANSACCIÓN. SI USTED NO RESPONDE DENTRO DE 5 DÍAS, DEBEMOS DEVOLVER LOS FONDOS. EN ALGUNOS CASOS SE PUEDEN CONGELAR.
CITY OFFICE SANCTIONS

El mismo día 17 de julio, SODePAZ responde las tres preguntas planteadas por el LLoyd Bank, ya que ni es una transacción secreta ni mucho menos ilegal. SODePAZ no tiene nada que ocultar en su comercio con Cuba.

El 23 de julio, el banco de SODePAZ comunica que van hacer el retorno de los fondos a la cuenta de origen sin haber efectuado el pago para la importación, con lo que se demuestra que la  CITY OFFICE SANCTIONS y el Lloyds Bank se niegan a efectuar la operación, con los perjuicios económicos consiguientes tras 20 días de obrar el dinero en su poder.

Este hecho demuestra la colaboración de los países europeos y en este caso Inglaterra, en el bloqueo contra Cuba que de forma unilateral decretó la Administración norteamericana, bloqueo que tiene múltiples y negativas consecuencias para Cuba, incluida la compra de azúcar orgánica y de comercio justo producida por el central Carlos Baliño que importa y distribuye SODePAZ. 

Esta actuación, pone en evidencia que incluso con la venta en pequeñas cantidades de productos cubanos se puede luchar contra el bloqueo norteamericano y esto la Administración de Obama parece que no lo puede tolerar. 

(1) La City de Londres, cuya CITY OFFICE SANCTIONS ha dado ordenar de bloquear estos fondos, es el mayor paraíso fiscal del mundo, según han denunciado diversos medios de comunicación, "la City –término que describe al sector de los servicios financieros radicados en Londres– puede ser considerada como el más grande paraíso fiscal del mundo. La primera plaza financiera de Europa es, por cierto, una plaza financiera “onshore” (localizada). Pero se halla en el centro de una tela de araña de paraísos fiscales “offshore” (extraterritoriales), territorios de la Corona o excolonias, con nombres que se convirtieron en sinónimos en la historia de las finanzas en las sombras: Islas Caimán, islas anglo-normandas, Isla de Man, Islas Vírgenes británicas, Gibraltar, las Bermudas, Hong Kong, Irlanda, Dubai… Lugares que sirven además como molinetes de capitales que aprovisionan al polo londinense de activos líquidos. El dinero recolectado es manejado por las entidades financieras instaladas en la capital británica.

Según Nicholas Shaxson, autor del libro Treasure Islands (Islas del Tesoro, 2009), dedicado a las plazas financieras extraterritoriales – y uno de los pilares de Tax Justice Network, importante ONG de lucha contra los paraísos fiscales–, en la City había 3,2 billones de dólares de depósitos offshore, lo cual equivale al 55% del total mundial. Y Jersey, Guernesey y la isla de Man (todas dependencias de la Corona) aportan la décima parte de esa cifra. (Clarín.  http://www.ieco.clarin.com/economia/Londres-mayor-paraiso-fiscal_0_901110139.html)

Os agredecemos la publicación y difusión de esta nota de prensa.

COMPRAR AZUCAR ORGÁNICA DE CUBA OTRA FORMA DE ROMPER EL BLOQUEO

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SODePAZ24 de julio de 2014

"No olvidemos nunca que llegamos aquí por la unidad del pueblo."

Texto íntegro del discurso pronunciado por el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto central nacional por el aniversario 61 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, efectuado hoy en el Mausoleo de los Mártires de Artemisa.

General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Combatientes de ayer y de hoy,

Artemiseñas y artemiseños,

Queridos compatriotas:                                                       

Un día como hoy mis primeras palabras son para todos aquellos que han hecho posible esta Revolución, en especial para los que derramaron su sangre y entregaron sus vidas por una Cuba verdaderamente independiente.

El 26 de julio de 1953 la mayoría de los compañeros que nos agrupamos en las células clandestinas, observando las medidas de seguridad y compartimentación indicadas por Fidel y Abel en el local del Partido Ortodoxo en Prado 109, apenas rebasábamos los 20 años. Éramos jóvenes que soñábamos con transformar la triste realidad imperante en la Cuba de aquel entonces.

La República no tenía nada que ver con la soñada por Martí y Maceo. Durante décadas, el verdadero poder había estado en la embajada yanqui y desde hacía más de un año, un dictador había borrado los últimos vestigios de democracia representativa. Los pobres, negros, mujeres, obreros y campesinos, eran vilmente preteridos y discriminados por una oligarquía entreguista y rapaz.

Muchos de los males políticos, económicos y sociales que aquejaban a nuestro pueblo, fueron magistralmente expuestos por Fidel en su histórico alegato del 16 de octubre de ese mismo año, conocido como “La Historia me absolverá”.

No podemos olvidar nunca el cuadro de opresión, miseria y desigualdades que heredó la Revolución en el ´59. Por aquel entonces la esperanza de vida de los cubanos no sobrepasaba los 60 años; imperaba el tiempo muerto, el desempleo masivo, el desalojo de los campesinos de las tierras que trabajaban; un alto grado de analfabetismo; gran parte de la población no contaba con posibilidades de acceder a la escuela o al médico. La banca, los mayores centrales azucareros, las principales industrias y más de la mitad de las mejores tierras de producción cultivadas estaban en manos extranjeras.

Hoy, la gran mayoría de los cubanos solo conoce estos datos por referencias y no por vivencias propias; pues nacieron después del Triunfo de la Revolución, cuando la realidad ya era otra. Por eso, no está de más recordarlos, pues los imperialistas, en sus trasnochados intentos de restauración capitalista y subversión ideológica, se empeñan en falsificar la realidad, dibujar unos supuestamente idílicos años cincuenta y convertir a un tirano despreciable en un prócer respetable.

Ante aquel estado de cosas, no podíamos cruzarnos de brazos. Los jóvenes de la Generación del Centenario, aunados por la prédica y la decisión de lucha de Fidel Castro, no dejamos morir a Martí. Aquel 26 de julio no fue un triunfo de las armas, pero fue una victoria de la moral y de la dignidad. Fue la chispa que encendió nuevamente el motor que nos llevaría justamente 5 años, 5 meses y 5 días después, a alcanzar la verdadera y definitiva independencia. Es el Día de la Rebeldía Nacional, cuando los jóvenes cubanos fuimos consecuentes con los versos vibrantes del Himno Nacional y con el ejemplo de quien fue el autor intelectual de la acción.

 A partir de 1959, a pesar de campañas mediáticas, cruentos bloqueos, amenazas, agresiones, terrorismo de todo tipo, y de la escasez de recursos propia de un país pobre y subdesarrollado, la Revolución logró transformar la triste realidad que caracterizaba a este pequeño archipiélago.

Por primera vez se logró la verdadera soberanía: los destinos del país dejaron de decidirse en Washington. La palabra “democracia” adquirió su verdadera dimensión popular: se acabó la politiquería, la compra de votos y el fraude electoral. Nunca más hubo un asesinato político o un torturado. Fueron barridas las bases institucionales de la discriminación y se dio un paso gigantesco en su eliminación de la conciencia de las personas.

 Este pueblo, otrora analfabeto, ya tiene más de un millón de graduados universitarios y sus logros son reconocidos universalmente por numerosos organismos internacionales, incluyendo la ONU. La que fuera  neocolonia yanqui tiene hoy una mortalidad infantil menor que Estados Unidos y acaba de presidir la Asamblea Mundial de la Salud. Nuestra meta no es enriquecernos, pero nadie está desamparado ni abandonado a su suerte. Gracias a la Revolución, nos libramos de ser el lupanar del Caribe, un paraíso de la droga, el juego y la prostitución, en manos de la mafia y los marines.

Las páginas de heroísmo que los hijos de este país han escrito en otras tierras del mundo son motivo de respeto y admiración. Sangre cubana abonó la independencia de Angola y Namibia, el fin del apartheid en Sudáfrica y las mejores causas de otros pueblos. Maestros, trabajadores de la salud, constructores, entrenadores deportivos, promotores culturales…, en fin: cubanas y cubanos formados en el internacionalismo por la Revolución, han dado su ayuda generosa desde las cumbres del Himalaya hasta las selvas de la Amazonia, porque comparten el concepto de que Patria es Humanidad.

No ha sido fácil llegar hasta aquí: nuestro pueblo ha logrado sobreponerse ante incontables obstáculos y dificultades inimaginables. Justamente hoy se cumplen 25 años de aquella histórica y profética afirmación de Fidel, en Camagüey, de que aún en el hipotético caso de que se desintegrara la Unión Soviética, seguiríamos adelante con la Revolución, dispuestos a pagar el elevado precio de la libertad y de actuar sobre la base de la dignidad y los principios.
 No se equivocaba el  Comandante en Jefe al confiar en este pueblo que supo resistir los largos y duros años del Período Especial, cuando muchos apátridas trasnochados en Miami ya tenían las maletas listas para venir a observar la caída de la Revolución y pretendían recuperar las riquezas malhabidas y volver a imponer un régimen de oprobio y explotación.

Hoy mantienen plena vigencia aquellas palabras de Fidel pronunciadas en 1989, dos años y medio antes de que ocurrieran esos funestos acontecimientos. Que no sueñen los imperialistas: ese es el mismo espíritu que mueve a los revolucionarios en la Cuba actual, el que está en las raíces de la historia de lucha de nuestro pueblo.  Así lo demostró Céspedes tras la derrota inicial en Yara; Maceo, con su vertical Protesta de Baraguá; Martí, al enfrentar el fracaso de la Fernandina; el propio Fidel después del revés del Moncada y cuando en Cinco Palmas se reunió con Raúl y le dijo que con 7 fusiles ganaban la guerra. Ese ha sido y será el espíritu de lucha sin tregua de nuestro pueblo: en nuestros corazones no cabe el desánimo y en nuestro vocabulario está borrada la palabra derrota.

 No podemos olvidar que hemos llegado hasta aquí gracias a la unidad de todo el pueblo, gracias a su confianza en la Revolución. Esa unidad debemos preservarla  por sobre todo las cosas, pues estamos conscientes de que la lucha no ha terminado, solo ha cambiado la manera en la que pretenden destruirnos. Hoy se aplican formas no convencionales de guerra y se emplean las nuevas tecnologías como instrumento de subversión, teniendo como blanco fundamental a los jóvenes. Lo que no acaban de comprender nuestros enemigos es que las nuevas generaciones son fruto de esta Revolución y han demostrado su compromiso de continuar perfeccionándola y preservar las conquistas alcanzadas.

 Como bien expresara Fidel el 26 de julio de 1959: “¡Cuánto se equivocan los que piensan que Cuba se puede resignar tranquilamente a volver al pasado! (…) Qué equivocados están los que creen que la libertad y la seguridad de hoy, la soberanía de hoy, la gloria de hoy, el prestigio de hoy, el pueblo de Cuba se resignaría mansamente a que se lo arrebataran para volver a imponerles aquel pasado odioso.”

 Cuando asaltamos el Moncada, ninguno de nosotros soñó con estar aquí 61 años después. Me siento doblemente honrado al hacer uso de la palabra en el Día de la Rebeldía Nacional, precisamente en mi tierra natal, de la cual Fidel dijera el 17 de enero de 1959: “A juzgar por los hombres que ha dado a la causa de la libertad… a juzgar por el espíritu patriótico que aquí vibra… bien merece llamarse Artemisa el pueblo más revolucionario de Cuba… ¡Pueblos como este son los que han hecho posible el triunfo de Cuba!”.

 Esa es una realidad permanente hoy en esta tierra, pues en Artemisa, como en toda Cuba, siempre es y será 26. Aquí -como en  Mayabeque-, desde hace casi tres años se aplica con resultados  alentadores la experiencia de perfeccionar el funcionamiento de los órganos locales del Poder Popular, que continuará evaluándose hasta el 2016. También se aplica otro importante experimento en la comercialización de productos agropecuarios, con el objetivo de satisfacer con más eficiencia las demandas de la población en este sector.

Por otra parte, no podemos hablar hoy de las transformaciones en Artemisa, sin mencionar el privilegio y también el compromiso que significa que aquí esté enclavada la naciente Zona Especial de Desarrollo Mariel, cuya importancia es crucial para el desarrollo del país.

 Debemos tener siempre presentes que del empeño de todos depende que logremos desarrollar un socialismo próspero y sostenible, como se recoge en los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución, aprobados en el Sexto Congreso. No abundo más sobre el tema porque en este propio mes se ha brindado una amplia y actualizada información a raíz de las decisiones adoptadas en el Consejo de Ministros, los debates en la Asamblea Nacional y las palabras de clausura en ésta última del General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Hace apenas cuatro años, cuando el Comandante en Jefe, con su camisa verde olivo de mil batallas, rindió tributo en este propio lugar a los mártires del 26 de Julio en el Mausoleo que los honra, recordábamos que de aquí partimos 28 de los jóvenes que un día como hoy asaltamos los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Éramos un puñado, pero llevábamos con nosotros el espíritu de todos los artemiseños, que era también el espíritu de Cuba entera. No hicimos más que cumplir con la máxima martiana de que “el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”.

 De ese mismo principio son ejemplos fehacientes nuestros 5 Héroes, tres de los cuales todavía continúan cumpliendo injustas sanciones encarcelados en los Estados Unidos. No cejaremos ni un instante en el empeño de traerlos de vuelta a sus familias, a la Patria. Después de más de 15 años exigiendo su libertad, nuestra fuerza radica en la justicia de esta noble causa y en el apoyo solidario de millones de personas honestas de todo el mundo.

 Artemiseños, compatriotas: esta es la obra, el mérito, la gloria de todo el pueblo, y sobre todo de los hombres y mujeres que han caído en el empeño. Sin nuestros mártires heroicos, nada de lo alcanzado hasta hoy hubiera sido posible. Rindámosles tributo a todos aquellos que cayeron ofrendando sus vidas por hacer realidad este sueño de la Revolución. Inspirados en su ejemplo, no tenemos otra alternativa que seguir luchando cada día, hasta el último aliento, con la Patria, con la Revolución, y con el Socialismo.

 ¡Gloria eterna a nuestros mártires heroicos!

 ¡Vivan Fidel y Raúl!

 ¡Viva la Revolución Cubana!

 ¡Socialismo o muerte! ¡Venceremos!

El imperialismo estadounidense: genocidio contra Cuba. Parte II.

Por Gustavo de la Torre Morales


El imperialismo incentiva la emigración ilegal. 
Con el objetivo de desacreditar a la Revolución cubana e incentivar la emigración, en febrero de 1961, bajo el mandato de J. F. Kennedy, nació el Programa de Refugiados Cubanos. Después de la “crisis de los misiles” (octubre de 1962), con la suspensión todos los vuelos entre ambos países (Estados Unidos-Cuba), en febrero de 1963, el presidente J. F. Kennedy anuncia que “los cubanos que lleguen a territorio norteamericano directamente desde Cuba, serían recibidos como refugiados, mientras que los que lo hicieran por terceros países se considerarían como extranjeros sujetos a todas las leyes migratorias”.

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