Por Gustavo de la Torre M
Estigmatizar es fácil, y si es en el caso de Cuba mucho más. No hace falta razonar ni exponer argumentario alguno que se sostenga en hechos reales y verificables. Ya se ha normalizado que las etiquetas bastan para sentenciar o señalar de manera acusatoria.
Veamos un ejemplo. El proceso socialista cubano fue etiquetado como "castrismo" entre finales de los 50's e inicio de los 60. Un término que se acuñó para señalar, primero, la lucha guerrillera dirigida por Fidel y, segundo, las primeras leyes de carácter democrático-popular adoptadas por la Revolución.
La avalancha propagandística del imperialismo centró como vórtice editorial en que la Revolución cubana era un producto exclusivo de una voluntad: la dimensión personal de Fidel Castro Ruz.
¿Cuál fue la sinopsis utilizada? Un guerrillero que derrocó la dictadura de Fulgencio Batista y "llegó al poder" por medio de una gesta militar. Un personaje que se caracterizó por vestir su uniforme militar en los diversos escenarios; por lo cual, fácilmente la pronunciación del término "castrismo" induciría, a quien estuviera desinformado o no tuviera cultura política, a pensar que Fidel basaba su mandato en un gobierno "castrense".
Ello era suficiente para conducir el imaginario de cualquier persona a pensar en todo lo nefasto que representan las dictaduras militares que asolaron América Latina y por presunción, asumir sin reparos que el socialismo cubano es "malo" y que Fidel actuó como un "dictador".
Incluso, la propaganda imperialista, en la constante búsqueda de fomentar un rechazo hacia Cuba, la tacha de querer imponer su sistema político como "modelo latinoamericano". Todo un sórdido absurdo que busca manchar la figura de Fidel como líder de un pueblo, demeritar el socialismo cubano como alternativa de justicia frente a los gobiernos de turno proimperialistas, quebrar la unidad continental que busca consolidar soberanía y, con descaro, desmeritar el valor de las luchas emancipadoras de otros pueblos.
Mientras los medios afines al imperialismo estadounidense encasillan a los seguidores de Fidel como "castristas", quienes tenemos una sólida filiación con el Comandante no nos denominamos con ese calificativo peyorativo. Nosotros somos FIDELISTAS.
Es real que sin Fidel no es posible concebir la Revolución cubana, pero el calificativo de fidelista es el resultado de una arraigada identificación que asume un pueblo revolucionario con el ideario, la obra y el ejemplo diario que dio el líder cubano.
El Asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, el Granma, la Sierra Maestra, el triunfo en enero de 1959, las Leyes democrático-populares, la nacionalización de las industrias que explotaban manos foráneas, la Campaña de Alfabetización, el desarrollo de la medicina y el polo científico nacionales, la solidificación de la sociedad en sus organizaciones de masas y afines, el empuje de la Cultura, los programas de solidaridad internacionalistas y todo lo que determina el proyecto socialista cubano no se pueden concebir sin la directa participación de Fidel, en la creación y puesta en marcha de cada uno de los procesos antes mencionados.
Es imposible hablar de construcción de valores basados en principios antimperialistas, la ética revolucionaria, la honestidad, humildad, coraje, respeto, la lucha por la justicia social, etc. sin recurrir a Fidel.
Eso es lo que aterra al imperialismo, el poder de movilización que generan figuras como el Che y Fidel.
Es más fácil diabolizar, etiquetando con una sola palabra. Solo basta decir "Régimen" o "Castrismo" y el resto queda asociado a la construcción del imaginario.
El capitalismo no busca argumentar con hechos históricos, generar consciencia basada en la cultura del estudio, promover el uso del raciocinio o facilitar el acceso a una información veraz. Simplemente denigra y diaboliza para generar rechazo, y se acoge a la falsedad para sembrar estados de opinión.
Pero, para abundar sobre esta práctica del etiquetado, les dejo un artículo publicado en el sitio web de Cubadebate.
Es recomendable. No verá perdido su valioso tiempo, sino que ganará en análisis sobre el tema.
Ir al enlace:
http://www.cubadebate.cu/especiales/2026/02/24/cuba-bajo-etiquetas-como-washington-sataniza-a-un-pais/

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