domingo, 19 de julio de 2026

NO NOS ENGAÑEMOS. REVOLUCIÓN CUBANA Y MENTIRAS NO CABEN EN UN MISMO ESPACIO.

 

Por Gustavo de la Torre Morales

Bajo la iniciativa impulsada por la Associació Impacte Cinema i Drets Humans, este jueves 16 de julio, se proyectó en la sala de carrer Calàbria 66, Barcelona, el documental "Revolucionarias", una obra bajo la dirección de Mercè Resino. Según se expone en la propia web, el proyecto de "IMPACTE! Festival de Cinema i Drets Humans de Catalunya  es una iniciativa sociocultural independiente, que quiere estimular el debate y la conciencia social de la ciudadanía sobre aspectos relacionados con los derechos humanos y la justicia global, a través de una propuesta de películas de calidad".

La presentación del documental corrió a cargo de Oriol Porta, Director del CineClubImpacte.

Imagino, que como me ocurrió a mí, tantas otras personas de las presentes en el teatro, recibimos con mucha ilusión el ver este documental. Hablar de las grandes conquistas sociales alcanzadas dentro del proceso revolucionario y socialista cubano, teniendo en cada uno de ellos el protagonismo directo de millones de mujeres.

Es necesario señalar que dentro de las grandes conquistas de la Revolución cubana están los derechos que antes de enero de 1959 nunca tuvieron las mujeres; quienes siempre fueron relegadas en la sociedad capitalista, donde abundaba la represión policial, la explotación, el desalojo campesino, la hambruna, el analfabetismo, el asesinato, la mafia campando en el país con sus turbios negocios, los casinos de juegos entre carteles de neón, la prostitución, los monopolios de empresas extranjeras haciendo negocios lucrativos con el sufrimiento de la población y los marines yanquis ultrajando monumentos nacionales y viéndose inmunes para cometer cualquier tipo de crimen.

Sin embargo, tengo la obligación de trasmitir la gran indignación que me albergó, cuando leí en la web “Impacte, Festival de Cinema i Drets Humans de Catalunya” el resumen que acompaña a la publicación del documental y que se encabeza con el insultante título de “Cuba, la Isla sin derechos”.

Exceptuando la tenue mención del nefasto impacto de la criminal política de bloqueo económico impuesto por 6 décadas por los gobiernos de EE.UU., que Donald Trump y comitiva de su administración ha recrudecido hasta el punto de impedir que a Cuba llegue combustible, en el segundo párrafo del escrito hay una “descripción” que desencaja totalmente de la realidad cubana y es un reflejo más cercano de la orientada maquinaria propagandística imperialista.

Hay que reconocer que la obra de la directora, Mercè Resino, es fenomenal como las palabras que dedicó al auditorio posterior a la proyección del material. Resino se expresó con ética solidaria con Cuba, respetuosa con la Revolución y sus logros y de rotunda condena a la política de asfixia económica de EEUU.

Resino reconoció que Cuba es un ejemplo de solidaridad, tanto hacia el exterior como entre la propia población, y se identificó con la mujer cubana revolucionaria, y fundamentalmente con el papel de las mismas en la campaña de Alfabetización, la cual finalizó en diciembre de 1961.

Salta la pregunta. ¿Cómo es posible que en un espacio que “estimula el debate y la conciencia social”, se proyecte un documental, donde se defiende la obra de la Revolución cubana y por otro lado está la participación de Amnistía Internacional (AI), como una de las entidades organizadoras del evento, que nunca ha sido objetiva ni honesta en sus informes, en todo aquello que se refiere a la realidad interna de Cuba?

Vayamos por parte. Después de la puesta en escena del documental, se estableció un debate entre el público, la Directora Resino y la cubana Claudia González, antropóloga de formación. Aunque en un primer tiempo, el debate se centró en el relevante papel de las mujeres cubanas en la construcción y desarrollo del proceso sociopolítico del socialismo cubano, en pocos minutos tomo otra dimensión.

Tanto las tertulianas como varias de las personas que pidieron la palabra, en su mayoría se acusó la administración de Donald Trump y camarilla de EEUU como el mayor culpable de la situación actual que sufre Cuba, de igual manera que ningún gobierno tiene derecho alguno de forzar cambios políticos ni someter a todo un pueblo a pasar penurias, necesidades y carencias.

En mi intervención, me enfoqué en esclarecer que Marco Rubio no es cubano, sino un descendiente; porque sus padres salieron huyendo en 1956, de la Cuba que se encontraba bajo la dictadura de Fulgencio Batista y por tanto, nació en Miami, Florida, EEUU.

También esclarecí que embargo no es lo mismo que bloqueo económico. El embargo es la prohibición legal de comerciar un producto o una serie de productos con un país. El bloqueo económico es cuando un país impide que otro establezca comercio con el resto del mundo, con actos de presión y fuerza extraterritoriales, con la intención de aislar y dañar su economía interna. El bloqueo económico es un acto de guerra y catalogado por resoluciones de la ONU como un acto de genocidio.

Sobre el mencionado “segundo párrafo” de la web Impacte, las manipulaciones que se publican sobre Cuba y se leen en medios e informes de organizaciones autotituladas "defensoras de los derechos humanos", hice una reflexión con varios puntos.

¿Cómo es posible que Israel cometa horrendos crímenes contra Palestina, Cisjordania, Yemen, Líbano e Iran, donde ministros de Israel públicamente expresan sus políticas de terrorismo y odio a estos pueblos, y sin embargo, a Israel se le menciona como "Autoridades de Israel" o simplemente "Israel" y no como Régimen o Dictadura?

¿Cómo es posible que EEUU, cuya construcción en estos 250 se sostiene en la limpieza étnica, el latrocinio de territorios, la impunidad al racismo, la invasión y destrucción de otros pueblos, el robo de recursos naturales ajenos, la imposición de su leyes con carácter extraterritorial, sabotajes, guerras biológicas, bombardeos y asesinatos; sin dejar de mencionar que sus políticas domésticas avalan en sus dos siglos y medio el desamparo, la discriminación, la represión policial, la convivencia con el KKK y el intolerante Macartismo, la xenofobia, etc., sea calificado por los medios como “gobierno” y no como Régimen o Dictadura?

Los diferentes gobiernos de EEUU han impuesto una política hostil contra Cuba, su pueblo y gobierno desde hace ya 6 décadas, que ha contenido sabotajes a estructuras económicas y sociales, intentos de asesinatos a sus dirigentes, atentados contra diplomáticos, guerra biológica contra la agricultura y la población, una invasión mercenaria, agresiones de organizaciones terroristas que campan tranquilamente en EE.UU, la incitación a la emigración ilegal y la deserción, la financiación de grupúsculos que edulcoradamente llaman “oposición”; maniobras de presiones políticas o diplomáticas, chantajes y amenazas a otros gobiernos para que adopten posiciones contra Cuba y, entre otras sucias operaciones, no puede faltar el mencionar la constante maquinaria propagandística que cuenta con más de 40 millones de dólares para mentir y tergiversar sobre Cuba.

Sin embargo, tanto para Amnistía Internacional como para esa engrosada empresa de medios y espacios anticubanos, “en Cuba se reprime, se violan derechos, se cometen actos atroces” cuyas “pruebas” son meras especulaciones o “realidades” construidas en panfletillos de supuestos “periodistas independientes”. Y por ello la propaganda le dedica a Cuba calificativos de “Régimen” y “Dictadura”; pero se quedan mudos frente a toda esa amalgama de acciones del imperialismo que sí violan flagrantemente los derechos del pueblo cubano y obligan a la dirección del país a disponer gran parte de su atención en ver cómo sortear tanta barbarie del imperialismo y no en poder construir la Revolución que desea el pueblo cubano.

Por supuesto, el mencionado “segundo párrafo” fue no más que un corta-y-pega de la web de Amnistía Internacional (AI) y que colocaron en la web de Impacte, sin entrar en más análisis ni valoraciones.

Pero, demos respuesta a tales difamaciones que aparecen en el Informe de Amnistía Internacional (AI) sobre Cuba.

En Cuba no hay desapariciones. Ya es ofensiva está mentira, para engordarla con el adjetivo "forzosas". ¿Dónde están las pruebas, dónde está el listado de personas "reales" desaparecidas y que no sea sólo la coletilla repetida como slogan al estilo Goebbles o como especulativo titular para construir "noticias" vendibles, como lo hizo William Randolph Hearst?

Cada manipulación de Amnistía Internacional es el eco de personajillos que son instrumentos de la sucia propaganda anticubana. Pero, si de “desapariciones” se trata, estoy seguro que ha sido un retorcido rescate de ese famoso listado de Elizardo Sánchez Santacruz P. (El Camaján), agente usado por la CIA y líder de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) antes de su exilio; el cual estaba lleno de personas ya fallecidas, otras que nunca existieron, de delincuentes procesados por crímenes, de una gran parte de futbolistas bolivianos, de pintores del siglo XVIII y de tantas otras irregularidades, que se demostraron por Cuba como un simple montaje, como una de las tantas orientaciones que le dio a Elizardo el Sr. Michael Parmly, ex Jefe de la otrora Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana.

¡Dejemos claro! La policía cubana no usa gas pimienta, no utiliza carros con chorros de agua a presión, no dispara balas de goma, no utiliza armas de fuego ni dispara indiscriminadamente, no encarcela a infantes, no forma Brigadas para cazar inmigrantes ni son utilizados para desahuciar familias en desventaja económica, para favorecer bancos o fondos buitres. Todos estos rasgos son típicos del capitalismo.

Siguiendo con el informe de AI ¿“Activistas de derechos humanos”, “oposición política”, “mera” disidencia? ¿Cómo llamarían en EE.UU y en Europa a quien trabaja para la inteligencia de un gobierno extranjero con el fin de derrocar el gobierno de su país, recibiendo pagos para crear desordenes sociales, cometer vandalismo y poner en peligro la tranquilidad y seguridad ciudadanas?

Entonces, "¿A quiénes menciona AI son realmente “activistas políticos” o mercenarios? ¿Presos políticos o delincuentes que buscan sembrar el desorden social, el miedo, la inseguridad ciudadana? ¿Presos de Conciencia? Creo que sería interesante preguntarle al cipayo de José Daniel Ferrer si los cabezazos que el mismo se dio contra una mesa, en la comisaría de la policía, le aportó algo de consciencia."

En mi intervención dejé bien claro que la propaganda contra Cuba es un negocio y que está al servicio de los intereses del imperialismo estadounidense. Como ejemplo cité los hechos ocurridos el 11 de julio de 2021, el cual fue comidilla de la prensa capitalista y medios de la gUSAnera; donde se mintió y tergiversaron cada hecho con bulos y fakenews. Mencioné de imágenes que se publicaron como ocurridas en Cuba y realmente eran de otros países.

Manipulaciones publicadas por medios digitales y rrss sobre el 11 de julio de 2021

En Cuba no se reprime la disidencia ni el activismo político. En Cuba se aplica la Ley a quienes actúan como mercenarios y delincuentes.

Las “acusaciones” señaladas en el texto de la web Impacte son muy típicas de las líneas editoriales dictadas por el mismo guion escrito en los Think Tanks de la propaganda anticubana.

Por tanto, llegando al resumen. Si los objetivos de la actividad es presentar un documental, hablar del papel de las mujeres en la construcción de la Revolución y desean vincularlo a las vulneraciones de los derechos del pueblo cubano, se debería enfocar el verdadero verdugo de las carencias y duras necesidades que sufre la familia cubana: la política de asedio, asfixia económica y de sucia propaganda contra Cuba que ha desplegado EE.UU y que en Europa cuenta con cómplices de tanta barbarie.

¡Sí! Una barbarie impuesta a un pueblo que sobrevive a apagones de 12 a 24 horas, farmacias con déficit de medicamentos, hospitales sin insumos ni para realizar servicios de urgencias que dolorosamente conllevan muertes, centros de estudios sin poder abrir, carencia de transporte, déficit de alimentos y centros de trabajos paralizados que provoca que la economía nacional se vea cada vez más deteriorada.

Toda la difícil situación que afronta el pueblo cubano es producto de la política destructiva del imperialismo, que intenta apagar el faro de resistencia, dignidad y posible alternativa que representa Cuba para muchos pueblos del mundo.

En Cuba, muy a pesar de las grandes dificultades que se afrontan por culpa del bloqueo genocida de EE.UU, que desea destruir cada conquista socialista, hay un pueblo digno que pone su corazón en obras de solidaridad internacionalista, en promover la cooperación amistosa y el respeto, en defender con sacrificio la soberanía e independencia del país y en el pleno derecho de los pueblos, también el cubano, a la autodeterminación de construir su presente y su futuro sin injerencias extranjeras ni condicionamientos políticos.

Como expresó el apóstol cubano, José Martí, en la Edición 106 de Patria, cita: “En Cuba son más los montes que los abismos: más los que aman que los que odian; más los de campo claro que los de encrucijada; más la grandeza que la ralea.”

Por ello, mis últimas palabras las dirigí contra el título de la actividad: "Cuba no es una Isla sin derechos, es una Isla a la que el imperialismo viola flagrantemente los derechos del pueblo cubano".

¡Ah! Y claro que en auditorio hubo sus personajes post-imperialistas y trataron de cierta forma de darle un vuelco al debate, pero no pudieron. La gUSAnera presente se fue del teatro cuando no pudo manejar la situación.

Lo que parecía una contradicción entre un documental pro Cuba y un texto con falsas acusaciones, no estaba del todo al azar. Eso me hizo reflexionar sobre el libro de la escritora Frances Stonor Saunders, "La CIA y la guerra fría cultural" y, para dejar a un lado de que voy de “paranoias”, durante la actividad, las activistas de Amnbistía Internacional recogían firmas a favor de las denominadas Damas de Blanco.

Con el enemigo, no hay inocencia. Como reza el proverbio, de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno. 

Para quienes creen en la “inocencia”, que no se llamen a engaño,  la Revolución cubana y las mentiras no caben en un mismo espacio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...