Por Gustavo de la Torre Morales
Bajo la iniciativa impulsada por la Associació Impacte Cinema i Drets Humans, este jueves 16 de julio, se proyectó en la sala de carrer Calàbria 66, Barcelona, el documental "Revolucionarias", una obra bajo la dirección de Mercè Resino. Según se expone en la propia web, el proyecto de "IMPACTE! Festival de Cinema i Drets Humans de Catalunya es una iniciativa sociocultural independiente, que quiere estimular el debate y la conciencia social de la ciudadanía sobre aspectos relacionados con los derechos humanos y la justicia global, a través de una propuesta de películas de calidad".
La presentación del documental corrió a cargo de Oriol Porta, Director del CineClubImpacte.
Imagino, que como me ocurrió a mí, tantas otras personas de
las presentes en el teatro, recibimos con mucha ilusión el ver este documental.
Hablar de las grandes conquistas sociales alcanzadas dentro del proceso
revolucionario y socialista cubano, teniendo en cada uno de ellos el
protagonismo directo de millones de mujeres.
Es necesario señalar que dentro de las grandes conquistas de
la Revolución cubana están los derechos que antes de enero de 1959 nunca
tuvieron las mujeres; quienes siempre fueron relegadas en la sociedad
capitalista, donde abundaba la represión policial, la explotación, el desalojo
campesino, la hambruna, el analfabetismo, el asesinato, la mafia campando en el
país con sus turbios negocios, los casinos de juegos entre carteles de neón, la
prostitución, los monopolios de empresas extranjeras haciendo negocios
lucrativos con el sufrimiento de la población y los marines yanquis ultrajando
monumentos nacionales y viéndose inmunes para cometer cualquier tipo de crimen.
Sin embargo, tengo la obligación de trasmitir la gran
indignación que me albergó, cuando leí en la web “Impacte, Festival de Cinema i
Drets Humans de Catalunya” el resumen que acompaña a la publicación del documental
y que se encabeza con el insultante título de “Cuba, la Isla sin derechos”.
Exceptuando la tenue mención del nefasto impacto de la
criminal política de bloqueo económico impuesto por 6 décadas por los gobiernos
de EE.UU., que Donald Trump y comitiva de su administración ha recrudecido
hasta el punto de impedir que a Cuba llegue combustible, en el segundo párrafo del
escrito hay una “descripción” que desencaja totalmente de la realidad cubana y
es un reflejo más cercano de la orientada maquinaria propagandística
imperialista.
Hay que reconocer que la obra de la directora, Mercè Resino, es fenomenal como las palabras que dedicó al auditorio posterior a la proyección del material. Resino se expresó con ética solidaria con Cuba, respetuosa con la Revolución y sus logros y de rotunda condena a la política de asfixia económica de EEUU.
Resino reconoció que Cuba es un ejemplo de solidaridad, tanto hacia el
exterior como entre la propia población, y se identificó con la mujer cubana
revolucionaria, y fundamentalmente con el papel de las mismas en la campaña de
Alfabetización, la cual finalizó en diciembre de 1961.
Salta la pregunta. ¿Cómo es posible que en un espacio que “estimula
el debate y la conciencia social”, se proyecte un documental, donde se defiende
la obra de la Revolución cubana y por otro lado está la participación de Amnistía
Internacional (AI), como una de las entidades organizadoras del evento, que
nunca ha sido objetiva ni honesta en sus informes, en todo aquello que se
refiere a la realidad interna de Cuba?
Vayamos por parte. Después de la puesta en escena del
documental, se estableció un debate entre el público, la Directora Resino y la
cubana Claudia González, antropóloga de formación. Aunque en un primer tiempo,
el debate se centró en el relevante papel de las mujeres cubanas en la
construcción y desarrollo del proceso sociopolítico del socialismo cubano, en
pocos minutos tomo otra dimensión.
Tanto las tertulianas como varias de las personas que pidieron la palabra, en su mayoría se acusó
la administración de Donald Trump y camarilla de EEUU como el mayor culpable de
la situación actual que sufre Cuba, de igual manera que ningún gobierno tiene
derecho alguno de forzar cambios políticos ni someter a todo un pueblo a pasar
penurias, necesidades y carencias.
En mi intervención, me enfoqué en esclarecer que Marco Rubio
no es cubano, sino un descendiente; porque sus padres salieron huyendo en 1956,
de la Cuba que se encontraba bajo la dictadura de Fulgencio Batista y por
tanto, nació en Miami, Florida, EEUU.
También esclarecí que embargo no es lo mismo que bloqueo
económico. El embargo es la prohibición legal de comerciar un producto
o una serie de productos con un país. El bloqueo económico es cuando un país
impide que otro establezca comercio con el resto del mundo, con actos de presión
y fuerza extraterritoriales, con la intención de aislar y dañar su economía
interna. El bloqueo económico es un acto de guerra y catalogado por
resoluciones de la ONU como un acto de genocidio.
Sobre el mencionado “segundo párrafo” de la web Impacte, las
manipulaciones que se publican sobre Cuba y se leen en medios e informes de
organizaciones autotituladas "defensoras de los derechos humanos", hice una
reflexión con varios puntos.
¿Cómo es posible que Israel cometa horrendos crímenes contra
Palestina, Cisjordania, Yemen, Líbano e Iran, donde ministros de Israel públicamente
expresan sus políticas de terrorismo y odio a estos pueblos, y sin embargo, a
Israel se le menciona como "Autoridades de Israel" o simplemente
"Israel" y no como Régimen o Dictadura?
¿Cómo es posible que EEUU, cuya construcción en estos 250 se
sostiene en la limpieza étnica, el latrocinio de territorios, la impunidad al
racismo, la invasión y destrucción de otros pueblos, el robo de recursos
naturales ajenos, la imposición de su leyes con carácter extraterritorial,
sabotajes, guerras biológicas, bombardeos y asesinatos; sin dejar de mencionar que
sus políticas domésticas avalan en sus dos siglos y medio el desamparo, la
discriminación, la represión policial, la convivencia con el KKK y el
intolerante Macartismo, la xenofobia, etc., sea calificado por los medios como “gobierno” y no como Régimen o Dictadura?
Los diferentes gobiernos de EEUU han impuesto una política
hostil contra Cuba, su pueblo y gobierno desde hace ya 6 décadas, que ha
contenido sabotajes a estructuras económicas y sociales, intentos de asesinatos
a sus dirigentes, atentados contra diplomáticos, guerra biológica contra la
agricultura y la población, una invasión mercenaria, agresiones de
organizaciones terroristas que campan tranquilamente en EE.UU, la incitación a
la emigración ilegal y la deserción, la financiación de grupúsculos que
edulcoradamente llaman “oposición”; maniobras de presiones políticas o
diplomáticas, chantajes y amenazas a otros gobiernos para que adopten
posiciones contra Cuba y, entre otras sucias operaciones, no puede faltar el mencionar
la constante maquinaria propagandística que cuenta con más de 40 millones de dólares
para mentir y tergiversar sobre Cuba.
Sin embargo, tanto para Amnistía Internacional como para esa
engrosada empresa de medios y espacios anticubanos, “en Cuba se reprime, se
violan derechos, se cometen actos atroces” cuyas “pruebas” son meras
especulaciones o “realidades” construidas en panfletillos de supuestos “periodistas
independientes”. Y por ello la propaganda le dedica a Cuba calificativos de “Régimen”
y “Dictadura”; pero se quedan mudos frente a toda esa amalgama de acciones del
imperialismo que sí violan flagrantemente los derechos del pueblo cubano y obligan
a la dirección del país a disponer gran parte de su atención en ver cómo
sortear tanta barbarie del imperialismo y no en poder construir la Revolución
que desea el pueblo cubano.
Por supuesto, el mencionado “segundo párrafo” fue no más que
un corta-y-pega de la web de Amnistía Internacional (AI) y que colocaron en la web
de Impacte, sin entrar en más análisis ni valoraciones.
Pero, demos respuesta a tales difamaciones que aparecen en
el Informe de Amnistía Internacional (AI) sobre Cuba.
En Cuba no hay desapariciones. Ya es ofensiva está mentira,
para engordarla con el adjetivo "forzosas". ¿Dónde están las pruebas,
dónde está el listado de personas "reales" desaparecidas y que no sea
sólo la coletilla repetida como slogan al estilo Goebbles o como especulativo
titular para construir "noticias" vendibles, como lo hizo William
Randolph Hearst?
Cada manipulación de Amnistía Internacional es el eco de
personajillos que son instrumentos de la sucia propaganda anticubana. Pero, si de
“desapariciones” se trata, estoy seguro que ha sido un retorcido rescate de ese
famoso listado de Elizardo Sánchez
Santacruz P. (El Camaján), agente usado por la CIA y líder de la Comisión
Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) antes de su
exilio; el cual estaba lleno de personas ya fallecidas, otras que nunca
existieron, de delincuentes procesados por crímenes, de una gran parte de futbolistas
bolivianos, de pintores del siglo XVIII y de tantas otras irregularidades, que
se demostraron por Cuba como un simple montaje, como una de las tantas orientaciones
que le dio a Elizardo el Sr. Michael Parmly, ex Jefe de la otrora Oficina de Intereses de Estados
Unidos en La Habana.
¡Dejemos claro! La policía cubana no usa gas pimienta, no
utiliza carros con chorros de agua a presión, no dispara balas de goma, no
utiliza armas de fuego ni dispara indiscriminadamente, no encarcela a infantes,
no forma Brigadas para cazar inmigrantes ni son utilizados para desahuciar
familias en desventaja económica, para favorecer bancos o fondos buitres. Todos
estos rasgos son típicos del capitalismo.
Siguiendo con el informe de AI ¿“Activistas de derechos
humanos”, “oposición política”, “mera” disidencia? ¿Cómo llamarían en EE.UU y
en Europa a quien trabaja para la inteligencia de un gobierno extranjero con el
fin de derrocar el gobierno de su país, recibiendo pagos para crear desordenes
sociales, cometer vandalismo y poner en peligro la tranquilidad y seguridad
ciudadanas?
Entonces, "¿A quiénes menciona AI son realmente “activistas
políticos” o mercenarios? ¿Presos políticos o delincuentes que buscan sembrar
el desorden social, el miedo, la inseguridad ciudadana? ¿Presos de Conciencia?
Creo que sería interesante preguntarle al cipayo de José Daniel Ferrer
si los cabezazos que el mismo se dio contra una mesa, en la comisaría de la
policía, le aportó algo de consciencia."
En mi intervención dejé bien claro que la
propaganda contra Cuba es un negocio y que está al servicio de los
intereses del imperialismo estadounidense. Como ejemplo cité los hechos ocurridos
el 11
de julio de 2021, el cual fue comidilla de la prensa capitalista y medios de la
gUSAnera; donde se mintió y tergiversaron cada hecho con bulos y fakenews. Mencioné
de imágenes que se publicaron como ocurridas en Cuba y realmente eran de otros
países.
En Cuba no se reprime la disidencia ni el activismo
político. En Cuba se aplica la Ley a quienes actúan como mercenarios y
delincuentes.
Las “acusaciones” señaladas en el texto de la web Impacte son
muy típicas de las líneas editoriales dictadas por el mismo guion escrito en
los Think Tanks de la propaganda anticubana.
Por tanto, llegando al resumen. Si los objetivos de la
actividad es presentar un documental, hablar del papel de las mujeres en la
construcción de la Revolución y desean vincularlo a las vulneraciones de los
derechos del pueblo cubano, se debería enfocar el verdadero verdugo de las
carencias y duras necesidades que sufre la familia cubana: la política de
asedio, asfixia económica y de sucia propaganda contra Cuba que ha desplegado
EE.UU y que en Europa cuenta con cómplices de tanta barbarie.
¡Sí! Una barbarie impuesta a un pueblo que sobrevive a
apagones de 12 a 24 horas, farmacias con déficit de medicamentos, hospitales
sin insumos ni para realizar servicios de urgencias que dolorosamente conllevan
muertes, centros de estudios sin poder abrir, carencia de transporte, déficit
de alimentos y centros de trabajos paralizados que provoca que la economía
nacional se vea cada vez más deteriorada.
Toda la difícil situación que afronta el pueblo cubano es
producto de la política destructiva del imperialismo, que intenta apagar el
faro de resistencia, dignidad y posible alternativa que representa Cuba para
muchos pueblos del mundo.
En Cuba, muy a pesar de las grandes dificultades que se
afrontan por culpa del bloqueo genocida de EE.UU, que desea destruir cada
conquista socialista, hay un pueblo digno que pone su corazón en obras de
solidaridad internacionalista, en promover la cooperación amistosa y el
respeto, en defender con sacrificio la soberanía e independencia del país y en
el pleno derecho de los pueblos, también el cubano, a la autodeterminación de
construir su presente y su futuro sin injerencias extranjeras ni
condicionamientos políticos.
Como expresó el apóstol cubano, José Martí, en la Edición
106 de Patria, cita: “En Cuba son más los montes que los abismos: más los que
aman que los que odian; más los de campo claro que los de encrucijada; más la
grandeza que la ralea.”
Por ello, mis últimas palabras las dirigí contra el título
de la actividad: "Cuba no es una Isla sin derechos, es
una Isla a la que el imperialismo viola flagrantemente los derechos del pueblo
cubano".
¡Ah! Y claro que en auditorio hubo sus personajes
post-imperialistas y trataron de cierta forma de darle un vuelco al debate,
pero no pudieron. La gUSAnera presente se fue del teatro cuando no pudo manejar
la situación.
Lo que parecía una contradicción entre un documental pro
Cuba y un texto con falsas acusaciones, no estaba del todo al azar. Eso me hizo
reflexionar sobre el libro de la escritora Frances Stonor Saunders, "La
CIA y la guerra fría cultural" y, para dejar a un lado de que voy de “paranoias”,
durante la actividad, las activistas de Amnbistía Internacional recogían firmas
a favor de las denominadas Damas de Blanco.
Con el enemigo, no hay inocencia. Como reza el proverbio, de buenas intenciones está empedrado el camino al infierno.
Para quienes creen en la “inocencia”, que no se llamen a engaño, la Revolución cubana y las mentiras no caben en un mismo espacio.


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