Tira Cuba

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martes, 17 de mayo de 2016

Fidel: Con el campesinado podremos llegar a cualquier objetivo

Fidel Castro en Caujeri, 1 de julio de 1977
Tomado de la Revista Mujeres.
Fuente: ACN.
Por Pablo Soroa Fernández.
El 17 de mayo de 1981 el Líder de la Revolución Fidel Castro presidió en el valle de Caujerí, el acto nacional por el Día del Campesino, apenas cuatro años después de  su primera visita al lugar.
Durante los dos primeros días de 1977,  a raíz de la inauguración del combinado poligráfico de Guantánamo, Fidel se había trasladado hasta ese emporio hortícola del municipio de San Antonio del Sur y trazado la estrategia para el  desarrollo y la fundación del movimiento cooperativo en esa zona, entonces azotada por la sequía.
La escasez de humedad afectaba al territorio nacional, a pesar de transitarse por uno de los meses más lluviosos del año, pero una pertinaz llovizna en el valle estuvo a punto de interrumpir aquella ceremonia en que se conmemoraban también  las dos décadas de firmada la Ley de Reforma Agraria, y los 35 años del asesinato del campesino rebelde Niceto Pérez.
Una salva de aplausos de los hombres del campo ya incorporados al movimiento cooperativo, siguió a las primeras frases de Fidel, referidas a la bienvenida tregua atmosférica, las cuales seguidamente transcribimos:
“Nosotros precisamente nos íbamos a quejar hoy del retraso de las lluvias y de cierta sequía prolongada que observamos a lo largo del país, especialmente en las áreas del norte de la zona central de Cuba y en el occidente; casi todos los días nos levantábamos mirando para el cielo —al revés que en la zafra— pidiendo agua (…)
Y a continuación (…) hoy precisamente al llegar aquí, nos encontramos con este chapuzón que nos mojó a todos, de lo cual nos alegramos, así podemos afirmar que hemos traído el agua al valle de Caujerí.”
Rememoró su primer encuentro con los vecinos de Caujerí “hace casi cuatro años”, “las noticias de que existían problemas, de que el valle se había empobrecido por continuas sequías, que los ingresos familiares eran muy bajos y que algunas familias estaban atravesando dificultades.
“Nosotros nos dijimos –sentenció aquel 17 de mayo- que no era posible que eso ocurriera, que era imprescindible darle una ayuda a esta región, encontrar solución a sus problemas”.
“Y los problemas del valle se solucionaron”, precisa a la ACN Willian Ganén Ganén, entonces miembro del Buró Provincial del Partido, quien tuvo el privilegio de encontrarse en la tribuna y de departir con el Comandante en Jefe, al igual que durante el recorrido de 1977.
“La intervención del Comandante en Jefe fue una clase magistral sobre la historia de lucha del campesinado cubano y de las penurias sufridas por esa clase social, a lo largo de la pseudorrepública”, declara el hoy jubilado septuagenario, a quien la Revolución confió diversas responsabilidades políticas en la antigua provincia de Oriente, y fue delegado a los tres primeros Congresos del Partido.
Tiene copiada en una libreta las frases de Fidel que más le conmovieron aquel 17 de abril de 1981.
Lee textualmente la siguiente: “Nosotros tenemos una gran confianza en nuestros campesinos y sabemos que con ellos podremos llegar hasta donde sea, hasta el fin del mundo, a cualquier objetivo, a cualquier meta”
Refiere  que ya  esa idea había sido expresada cuatro años atrás, y encontrado eco en los campesinos, que manifestaron su disposición de participar en el levantamiento de cuatro embalses, cuya capacidad conjunta –analizada en el intercambio-, debía rondar los 30 millones de metros cúbicos de agua.
Debía esa obra hidráulica  beneficiar a más de un centenar de caballerías de hortalizas y frutos menores sembradas entonces en esa porción de Cuba, única en que es cosechable  en primavera y verano el primero de esos renglones.
Si hiciera falta un ejemplo, para afirmar que se han cumplido las orientaciones del líder Fidel Castro de llevar la prosperidad al valle, bastaría con citar el trasvase de las aguas del río Sabanalamar hasta la presa Pozo Azul, inversión que junto a la restauración del sistema de riego del valle, elevará las producciones actuales (casi 10 000 toneladas de viandas, hortalizas y granos anuales ) hasta unas 32 000.
Ese incremento depende  de la disponibilidad de agua segura, para lo cual se acomete  el cambio de decenas de kilómetros de conductoras de riego existentes y el completamiento de los sistemas de campo, destinados también a suministrar el líquido a una moderna fábrica de conservas..
Decisiva para el desarrollo de la provincia de Guantánamo, la obra hidráulica se lleva a feliz culminación en medio de una difícil encrucijada económica,  35 años después de aquel acto por el Día del Campesino, en que Fidel trajo al valle el agua y la esperanza, hoy hecha realidad.
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