
Por Arthur González.
No hizo más que confirmar su viaje a Cuba el próximo mes de noviembre y
de inmediato se iniciaron las presiones sobre José Manuel
García-Margallo, actual ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación de
España.El pasado año rechazó atender personalmente a la viuda e hija del asalariado de los yanquis, Oswaldo Payá Sardiñas,
quienes intentaban manipular al gobierno español para su show mediático
de que el gobierno cubano era el culpable de su muerte, y desde
entonces el Canciller ha estado en el punto de mira de la
contrarrevolución de Miami, quienes iniciaron una fuerte ofensiva,
obligándolo posteriormente a recibir a la inculta y grosera Berta Soler.
García-Margallo no ha querido escuchar al grupo de cubanos que se encuentra acampado en calles y plazas de Madrid,
reclamándole un mejor tratamiento financiero, después que arribaran a
la península ibérica bajo un acuerdo tripartito: gobierno cubano-iglesia
católica-gobierno español, donde Cuba dejó en libertad a 75 reclusos
contrarrevolucionarios y España aceptó recibir a los que desearon
emigrar junto a sus familiares.

De ese grupo, una docena se plantó frente
al Ministerio de Exteriores, otros se encadenaron en calles aledañas y
el resto aún vive en carpas por no tener ni trabajo ni viviendas, al no
ser considerados “disidentes”, como lo eran antes de salir de la isla.
Ahora son revoltosos indeseables que delinquen, algo que Cuba siempre
aseguró.
Las presiones sobre García-Margallo van
dirigidas precisamente a obligarlo a tener reuniones con la
contrarrevolución interna durante su estancia en La Habana, como fórmula
para ensombrecer o impedir su visita.
Se conoce que el diputado Teófilo de Luís declaró a la agencia Europa Press que “la visita no significa apartar a España de las posiciones que, respecto a Cuba, marca la Unión Europea y que recientemente ha complementado el Congreso de los Diputados”.
“En las negociaciones con la Unión
Europea se le ha dejado claro a la parte cubana, que las cláusulas
democráticas del convenio han de cumplirse, y dentro de ellas se incluye
la libertad sindical”.
Lo que no precisó el diputado español es
si García-Margallo, trasladará al gobierno cubano las experiencias
españolas de cómo reprimir las pacíficas manifestaciones de obreros,
desempleados, intelectuales y estudiantes con empleo de la fuerza
policial, la que les aplica a diestra y siniestra gas pimienta, porrazos
y balas de goma.
Se desconoce si el Canciller y su
comitiva expondrán en detalles a los funcionarios cubanos, el contenido
de la “Ley de Seguridad Ciudadana”, conocida como “Ley Mordaza”,
impulsada por el gobierno conservador de Mariano Rajoy, la que incluye
multas de hasta 30 mil euros (más de 41 mil dólares) para los
participantes en protestas que ellos consideren ilegales.
Tampoco hay declaraciones de los voceros
de la cancillería española respecto a si García-Margallo, llevará en
cartera una pormenorizada explicación de cómo en España se aplican las
medidas que regulan los procesos de desahucio, ante los impagos de una
hipoteca, procedimientos que están considerados contrarios a la
legislación europea, por sentencia firme del Tribunal de Justicia de la
Unión Europea, con sede en Luxemburgo.
Quizás en sus intercambios con la parte
cubana, los españoles accedan a trasladar sus vivencias en el manejo del
creciente nivel de desempleo, que afecta hoy a 4,44 millones de
personas y aumenta cada día, en un sistema capitalista con empresas
grandes, medianas y pequeñas de capital privado, que no tienen sobre
ellas un criminal Bloqueo económico, comercial y financiero, semejante al que sí padecen los cubanos desde hace más de medio siglo.
Interesante sería para Cuba escuchar
directamente del canciller José Manuel García-Margallo, qué respaldo le
ofrece su gobierno a los 2,3 millones de niños españoles en riesgo de
pobreza, según el informe “La infancia en España 2014” presentado
recientemente por Carmelo Angulo, presidente del Comité Español UNICEF.

Posterior a ese intercambio, es probable
que el Canciller se reúna con los “disidentes” cubanos y escuche de
primera mano cómo a pesar de ser asalariados del gobierno
norteamericano, el comunismo cubano les ofrece gratuitamente educación
para ellos y sus hijos, incluidos los estudios universitarios, la salud
pública sin costo alguno para todos los servicios médicos, desde
análisis clínicos hasta operaciones complejas como los trasplantes de
órganos.
Seguramente los “opositores al gobierno”
le harán relatos de sus “detenciones arbitrarias” y “represiones”, algo
que para García-Margallo serán minucias comparadas con las brutales
golpizas que ofrece la policía española contra los que se manifiestan en
las calles por los despidos y desalojos.
Sin dudas, la visita del canciller de
España pudiera resultar un valioso intercambio de experiencias y hasta
un aprendizaje para Cuba, de cómo actuar en condiciones de una verdadera
“democracia” bajo el sistema capitalista.
Esperemos sus resultados.
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