Por Gustavo de la Torre Morales
El agente especial a cargo del Departamento de Seguridad Nacional en Miami, Jose Figueroa, declaró en una rueda de prensa que se habían incautado 90 cargamentos de biodiesel destinados a Cuba, por un valor de casi US$3 millones, porque el receptor era la empresa estatal de combustible Enete, con sede en La Habana, la cual está "sancionada" por EEUU.
El gobierno estadounidense, a cuenta de su odio y petulancia colonizadora, puede romper los lazos comerciales entre EEUU y Cuba, si así le da el arrebato; pero ¿Qué autoridad tiene EEUU para sancionar una empresa nacional cubana, que radica en Cuba, prohibir que que la misma haga comercio en el mercado internacional y, además quedarse con el producto y su coste, sabiendo que es combustible y es para poder hacer funcionar el país y atender a la ciudadanía?
¿Bajo qué precepto jurídico internacional el señor Figueroa lo denomina combustible "ilegal"?
Lo ilegal es el bloqueo. Lo ilegal es el latrocinio de lo ajeno. Lo ilegal es el genocidio al que tienen inmerso al pueblo cubano.
Impedir que llegue combustible a Cuba es impedir que funcione con normalidad empresas, hospitales, escuelas, el transporte, la telefonía, servicios comunales, generación eléctrica y mucho más.
Impedir que llegue combustible a Cuba es condenar al pueblo a que no tenga acceso al servicio sanitario, a tener medicamentos, a la escasez de alimentos y a su elaboración, a tener una vida digna.
Personeros del régimen imperialista siguen justificando su arrogante delirio de grandesa, de creerse gendarme del mundo y su petulante engreimiento a ser fiscales y verdugos mundiales.
Personeros del régimen imperialista siguen justificando la barbarie y el criminal bloqueo contra Cuba... y las instituciones internacionales guardan silencio frente a tanta injusticia.