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sábado, 26 de agosto de 2017

Un espía global

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Tomado de ALAI. Agencia Latino Americana de Información.
Por Carlos E. Lippo.

Como es sabido por muchos, la empresa Google es una subsidiaria de la multinacional gringa Alphabet Inc., cuya especialización son los productos y servicios relacionados con Internet, software, dispositivos electrónicos y otras tecnologías. Su principal y más conocido producto es el motor de búsqueda de contenidos en Internet que lleva su mismo nombre, pero ofrece también muchos otros productos y servicios como el correo electrónico llamado Gmail, sus servicios de mapas Google Maps, Google Street View y Google Earth, el sitio web de vídeos YouTube y otras utilidades web como Google Libros o Google Noticias, el navegador web Google Chrome y la red social Google+, todos ellos de carácter gratuito, lo que les garantiza una inmensa cantidad de usuarios a nivel planetario.

jueves, 23 de julio de 2015

WikiLeaks: La NSA ayudó a la CIA a secuestrar y torturar impunemente

Tomado de 3ª Información

Según reveló la organización fundada por Julian Assange, las actividades de espionaje hacia estas personas ya se producían antes del atentado terrorista del 11-S: concretamente desde 1998.Antes de convertirse en ministro de Relaciones Exteriores en 2005, Frank-Walter Steinmeier trabajó en calidad del jefe de Cancillería (jefe de gabinete) en el Gobierno del canciller Gerhard Schroeder, donde fue responsable de la coordinación de la labor de los organismos de inteligencia alemanes. En 2004, durante este mandato, el ciudadano alemán Kahled El-Masri fue secuestrado por la CIA (Agencia Central de Inteligencia) y llevado a una prisión secreta en Afganistán, donde fue interrogado y torturado durante cuatro meses.

Finalmente, la CIA se dio cuenta de que tenía al ‘El-Masri equivocado’ y abandonó al alemán en una carretera desolada en Albania para tratar de encubrir sus actividades ilegales. El caso de El-Masri ha sido demostrado en numerosas investigaciones judiciales, incluida la del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

“La publicación de hoy indica que la NSA se ha utilizado para ayudar a los secuestros y torturas impunes de la CIA. Durante años la CIA secuestró y torturó a personas con la complicidad tácita de los gobiernos europeos de forma sistemática”, escribió Julian Assange.

La intercepción central de la NSA hace referencia a las comunicaciones del ministro de Relaciones Exteriores Steinmeier tras su visita oficial a EE.UU. el 29 de noviembre de 2005 para reunirse con su homólogo estadounidense entonces, la secretaria de Estado Condoleezza Rice. De acuerdo con la intercepción, Steinmeier “parecía aliviado de no haber recibido ninguna respuesta definitiva de la secretaria de Estado relativa a los informes de prensa de los vuelos de la CIA a través de Alemania a prisiones secretas en Europa oriental presuntamente utilizados para interrogar a sospechosos de terrorismo”.

jueves, 26 de febrero de 2015

“Anonymous” como arma de EEUU para la guerra de la información (Analisis)

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Tomado de ContraInjerencia.
Por GEORGE VOSKRESENSKY*

Anonymous apareció por primera vez en Internet en 2003 como un grupo de hackers activistas defensores de la libertad de expresión que operaba como un “cerebro digital global anarquista”. En realidad es un instrumento, o más bien un arma destinada a ser utilizada en la guerra de la información. Y la considerable ventaja de esa arma es que muy a menudo resulta difícil saber quién está detrás de su uso.

Nadie pensaba en ese problema en 1993, cuando se tomó la foto –publicada por Anonymous– en la que aparece Angela Merkel visitando el Club Elbterrassen, donde se reunió con varios skinheads y con otros personajes, entre ellos uno que hacía el saludo nazi. Berlín presentó algunas explicaciones de circunstancia. Pero el problema no residía ahí.

Una foto captada hace más de 12 años acaba de ser publicada el 9 de febrero de 2015, justo antes de la llegada de Angela Merkel a Washington y precisamente después de su encuentro con el presidente francés François Hollande y con el presidente ruso Vladimir Putin, reunión que duró varias horas.

Al publicar la foto, Anonymous preguntaba si se podía confiar la dirección de Alemania a una mujer política que fue miembro de la Juventud Libre Alemana –organización de la juventud socialista en la ex República Democrática Alemana–, que fue espía de Berlín Este y que se reunía con nazis. Antes del ataque mediático se había producido un importante acontecimiento: la Canciller alemana había expresado su oposición a la idea de suministrar armamento letal a Ucrania.

El 7 de febrero, Angela Merkel había hecho uso de la palabra en Múnich, durante la Conferencia de Seguridad para decir que: “la situación en Ucrania no mejorará suministrando más armas”. Y reiteró esa declaración cierto número de veces en sus recientes viajes a Estados Unidos y Canadá.

En Estados Unidos, los primeros en responder fueron el senador John McCain y la secretaria de Estado adjunta Victoria Nuland: McCain comparó las conversaciones entre Merkel, Hollande y Putin con la reunión entre Neville Chamberlain y Adolf Hitler. Y la señora Nuland, como de costumbre, utilizó un lenguaje particularmente obsceno para calificar a la dirigente del principal Estado europeo.

Es importante recordar que los servicios de inteligencia estadounidenses se dedican desde hace mucho tiempo a recolectar, por todos los medios, todo tipo de informaciones utilizables en contra de la Canciller alemana. En octubre de 2013 se supo que la NSA (National Security Agency) tenía interceptado el teléfono personal de la señora Merkel y el hecho de que esa agencia estadounidense de espionaje tenía bajo vigilancia a la Canciller de Alemania dio lugar a un enorme escándalo.

Angela Merkel explicó entonces que no esperaba ni exigía ningún tipo de excusa en particular,  pero que aquel asunto abría una importante brecha en la confianza mutua y fueron necesarios importantes esfuerzos para tratar de restaurarla. Las promesas no bastaban y la situación imponía cambios. En tales circunstancias, la Canciller difícilmente podía calmar la indignación generalizada. Pero Washington hizo oídos sordos a las palabras de Merkel. Finalmente, el escándalo fue enterrado y no hubo verdaderos cambios.

Pero Angela Merkel no es la única que ha sufrido en carne propia las prácticas de Washington sobre la “libertad de expresión” de los líderes europeos, sobre todo cuando se trata de Rusia. Los ejemplos no escasean.

Hungría, bajo la dirección de su primer ministro Viktor Orban, firmó con Rusia un contrato para terminar dos centrales nucleares en construcción a 100 kilómetros de Budapest y Estados Unidos adoptó inmediatamente una serie de sanciones contra Hungría. Y el senador McCain, siempre dispuesto a ser el primero en desenfundar el revólver, calificó al Primer Ministro húngaro de “dictador fascista”. Por supuesto, el presidente Putin visitó Budapest el 17 de febrero.

Washington tampoco ve con buenos ojos la posición de Milos Zeman, el presidente de la República Checa, quien se atrevió a pedir pruebas de la supuesta presencia de tropas rusas en Ucrania y exhortó a Estados Unidos y la Unión Europea a poner fin a las sanciones (contra Rusia). Estados Unidos utilizó de inmediato sus redes en la República Checa para iniciar una intensa campaña tendiente a desacreditar al presidente Zeman.

Como primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi nunca vaciló en señalar que la comprensión mutua entre Rusia y Estados Unidos constituye una necesidad para la estabilidad de Europa. Berlusconi llegó a declarar que Estados Unidos había actuado de manera irresponsable al desplegar misiles “defensivos en Polonia y en la República Checa, al reconocer la independencia de Kosovo y al empujar a Georgia y Ucrania a unirse a la OTAN.

Dominique Strauss-Kahn, ex director del FMI, también fue víctima de una provocación planificada con mucha antelación y organizada en su contra en suelo estadounidense, donde fue acusado de haber violado a una camarera negra durante una estancia en Nueva York. Y fue sometido a juicio en Estados Unidos. Posteriormente se supo que la camarera había mentido, información que pasó completamente inadvertida en la prensa. Pero Strauss-Kahn perdió su puesto a la cabeza del FMI y no pudo presentarse a la elección presidencial en Francia.

Orban, Zeman, Berlusconi, Strauss-Kahn y ahora la señora Angela Merkel han sido blanco de los ataques “quirúrgicos” de las armas mediáticas estadounidenses contra los políticos europeos que Washington considera demasiado independientes en materia de política exterior.

El establishment estadounidense estima que Europa tiene que mantenerse alineada y seguir la política exterior de Estados Unidos al pie de la letra. Para las élites de Washington, sólo así puede alcanzarse la “perfección” en materia de cooperación transatlántica.

Justo después de su encuentro con Angela Merkel, el presidente Obama explicó en una entrevista a Vox.com que Estados Unidos está obligado a tener “el ejército más poderoso del mundo”. Y agregó: “A veces tenemos que torcerle un poco el brazo a ciertos países que no quieren hacer lo que les pedimos”.

El carácter básicamente brutal de esa declaración no deja lugar a dudas sobre el hecho que Estados Unidos está dispuesto a “torcerle el brazo” a cualquier aliado que no comparta sus puntos de vista sobre los diferentes problemas del mundo. Los aliados (¿vasallos?) europeos o asiáticos pueden estar seguros de que así será.

El presidente turco Erdogan parece ser el próximo en la lista. Washington no le perdona haber firmado con Putin el acuerdo sobre el gasoducto TurkishStream.

Y ya se oye claramente el tictac del reloj.

*Investigador del Strategic Culture Foundation de Rusia.

jueves, 12 de febrero de 2015

FBI espía también a escritores e intelectuales negros

El poeta Claude McKay, de Spring en New Hampshire, 1920. Foto: Wikimedia Commons.
El poeta Claude McKay, de Spring en New Hampshire, 1920. Foto: Wikimedia Commons.
Tomado de CubaDebate

La Oficina Federal de Investigación de EE. UU. (FBI, por sus siglas en inglés) ha espiado durante décadas las actividades de los escritores e intelectuales negros en EE.UU., reveló este martes el sitio estadounidense Raw Story.

La fuente añadió que estas actividades de espionaje se efectuaban bajo el auspicio del entonces jefe del FBI, Edgard Hoover, quien ordenaba vigilar las actividades de esos escritores y censuraba su trabajo.

El académico Wiliam Maxwel analizó los expedientes del FBI, algunos con casi dos mil folios, sobre la vida de 51 destacados escritores negros.

Maxwel reveló que, bajo la dirección de Hoover y con la ayuda de informantes, la agencia policial revisaba sus obras antes de ser publicadas y hasta analizaba minuciosamente sus planes de viaje.

Asimismo el FBI proporcionaba informaciones al Gobierno de EE.UU., y le aconsejaba sobre si era recomendable conceder a ciertos afroamericanos trabajos en instituciones federales o, incluso, la autorización para visitar la Casa Blanca.

Entre las personalidades más destacadas vigiladas por FBI se encuentra el jamaicano Claude McKay, una figura clave en el movimiento literario negro, a quien la agencia considera un notorio revolucionario supuestamente vinculado a la Unión Soviética.

El excontratista de la NSA Edward Snowden, en junio de 2013, llamó la atención mundial hacia los programas de espionaje y vigilancia masivos de Washington, revelando miles de documentos clasificados de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés).

(Con información de Raw Story)

miércoles, 28 de enero de 2015

Estados Unidos: El desastroso estado de la Unión

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Tomado de ContraInjerencia
Por NESTOR GARCIA ITURBE

El día 20 de enero el presidente Barack Obama presentó ante el Congreso de Estados Unidos el discurso anual sobre el Estado de la Unión.  Pude decirse que esta actuación del Premio Noble de la Paz debe agregarse a tantas otras que ha realizado, donde pretende desvirtuar la realidad, con el propósito de tratar de mostrar una situación que realmente no existe, con el propósito de mostrar la eficiencia de su actuación al frente del gobierno.
 
Entre las ideas que el Premio Nobel de la Paz trató de divulgar estuvo que “la sombra de la crisis ha pasado”, aduciendo que la economía se encuentra en pleno crecimiento, un incremento en la industria y un desarrollo en la producción de energía.

Si alguien toma como base los propios datos ofrecidos por el Departamento de Trabajo de la administración Obama en relación con el desempleo existente en la nación, es imposible plantear con seriedad que la economía se encuentra en pleno crecimiento.

Oficialmente se han declarado como desempleados nueve millones de trabajadores, otros seis millones han sido sacados de la fuerza laborar, solamente por llevar más de un año sin empleo, lo que suma quince millones de personas que no se encuentran laborando. Algunas personas, ocho millones, se encuentran empleados solamente una  parte del tiempo y doce millones tienen empleo temporal, que regularmente no es mayor de dos a tres meses.  En resumen, a los quince millones de desempleados, deben sumarse otros veinte millones que no tienen la estabilidad laboral que representa un empleo fijo.

Los salarios de la clase trabajadora han estado disminuyendo desde el año 2007, la ultima rebaja se efectuó en diciembre del 2014, donde estos bajaron como promedio  cinco centavos la hora, por lo que el ingreso promedio de una familia trabajadora,  en diciembre del 2014 era similar al que recibían en el año 2000, mientras que el costo de la vida prácticamente se ha duplicado.

El  índice de pobreza de la población se ha incrementado del 12.6 en el 2007, al 14.5 a finales del 2013. Prácticamente la mitad de la población estadounidense se considera vive por debajo del índice de pobreza y esto incluye más de la mitad de la población escolar.

Una quinta parte de los niños estadounidenses no tienen suficiente comida. La inseguridad alimentaria ha aumentado del 11 por ciento en el 2007 al 16 por ciento en el 2013.  A esto debe agregarse que un millón de ciudadanos, en el año 2015, dejarán  de recibir la ayuda alimentaria que representan los bonos de comida.

Para todas estas personas la sombra de la crisis no ha pasado, sino que se ha convertido en una completa oscuridad.

Todo esto se refleja en las inequidades existentes en Estados Unidos, cuya única referencia en el discurso de Obama fue la frase “solamente unos pocos de nosotros estamos espectacularmente”, lo cual trata de ocultar la real vinculación de su actuación con el crecimiento de las fortunas de los super ricos, que en el año 2014 se incremento en aproximadamente un siete por ciento.

El propio Obama reconoce en  su discurso la crítica situación social en que viven los trabajadores en Estados Unidos cuando planteo “En la actualidad somos el único país avanzado de la Tierra que no garantiza la licencia pagada por enfermedad ni la licencia pagada por maternidad a nuestros trabajadores y trabajadoras. Cuarenta y tres millones de trabajadores no tienen licencia pagada por enfermedad.”  Obama pide que le pongan a su firma una ley que resuelva esto.  Parece que se ha tardado un poco en reconocer esta situación, después de estar cerca de terminar su mandato por ocho años y en momentos en que el Congreso está en manos republicanas, pedir leyes que resuelvan problemas sociales en Estados Unidos, parece una ser una solicitud “para cubrirse”, pero sin esperanzas reales de que el problema se resuelva.

Obama sigue con su lentitud a la hora de tratar de solucionar problemas.   En el discurso planteó “Por eso este Congreso aún tiene que aprobar una ley que garantice que la mujer reciba el mismo salario que el hombre cuando hace el mismo trabajo. En serio. Es el año 2015. Ya es hora.” Porque darle la responsabilidad a este congreso de algo que debió solucionar antes durante los años que ha estado de presidente. Claro que si no se soluciona pude decir que el Congreso, controlado por los republicanos, no lo solucionó, nunca diría que él durante los años anteriores de su gobierno, no se preocupó en solucionarlo.

La descripción de Obama sobre la democracia estadounidense también tiene serios problemas, dijo que “ como estadounidenses, respetamos la dignidad humana, inclusive cuando estamos amenazados”,  a lo cual agregó “es por eso que he prohibido la tortura y he trabajado en asegurarme que la utilización de nuestra nueva tecnología, como los drones, sea utilizada adecuadamente.

Todo esto tiene un total vacio cuando se compara con la realidad. No se puede decir que hay respeto a la dignidad humana mientras continúen las vejaciones y violaciones a los derechos humanos en la cárcel de Guantánamo, a lo que puede agregarse toda una serie de situaciones en cárceles estadounidenses donde también se ponen de manifiesto un total desprecio por la dignidad humana.

Se plantea que sea prohibido la tortura, lo cual es totalmente falso. Lo que se ha orientado es modificar los métodos de tortura y en vez de aplicar los establecidos en el manual de la CIA, aplicar los establecidos por el Ejercito, que se fundamentan mayormente en presiones psicológicas.

Sobre los drones se plantea que serán utilizados adecuadamente.  ¿Qué es lo que quiere decir con esto?  Nada nuevo. Hasta ahora Estaos Unidos los está utilizando en la forma en que consideran más adecuada.  Quiere decir que seguirán utilizándolos como lo han hecho hasta  ahora.

En el discurso realizó una defensa a la actuación de la NSA, CIA, FBI y el resto de las agencias de inteligencia que según él, “han trabajado duro”. Seguramente se quería referir a la forma en que se ha desarrollado un régimen de vigilancia extrema contra la población estadounidense y mundial, utilizando las últimas técnicas de comunicación electrónica, la intercepción telefónica y de INTERNET, lo cual se utiliza para crear expedientes biográficos y políticos de la población.

En el discurso se habla del desarrollo en la industria de la energía.  ¿De qué está hablando Obama?  Precisamente ese “desarrollo” al cual se refiere es precisamente el alcanzado utilizando el “fracking”, lo cual han planteado científicos y ambientalistas representa un peligro en potencia para la nación. Este método implica la contaminación de las aguas subterráneas y toda una serie de perjuicios que son pasados por alto con el único propósito de que las grandes empresas petroleras incrementen sus ganancias, aunque pongan en riesgo el futuro de la nación.

Obama trato de mostrar el buen estado en que se encuentra Estados Unidos, cuando en realidad puede decirse que el país se encuentra en peores condiciones que el pasado año y que al referirse al Estado de la Unión, este puede calificarse de DESASTROSO.

lunes, 1 de diciembre de 2014

UNASUR debe crear sus propias redes sociales para evitar espionaje de EEUU, dice Assange

Foto: AP.
Tomado de CubaDebate

Para evitar el espionaje electrónico de Estados Unidos a los países de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), este organismo multilateral ha de crear sus propios buscadores y redes sociales, recomendó el jueves el fundador de Wikileaks, Julian Assange.

“Los miembros del bloque regional deben seguir el ejemplo de Rusia y China, que desarrollan sus propios buscadores y redes, como alternativas a Google, Facebook y Twitter”, añadió Assange en una videoconferencia realizada en la embajada de Ecuador en el Reino Unido, donde se encuentra asilado desde junio de 2012.

El periodista australiano se refugió en la sede diplomática ecuatoriana, después de ser requerido por la justicia sueca para interrogarle por el caso de dos mujeres que lo acusan de delitos de violación y acoso sexual, presuntamente cometidos en 2010 en la región de Estocolmo; acusaciones que Assange refuta enérgicamente.

En el Encuentro Nacional de Gobernanza en Internet, celebrado en Quito, capital ecuatoriana, a través de la videoconferencia, el periodista australiano consideró necesario que los Gobiernos realicen inversiones en el ámbito de Internet a fin de que sus países alcancen verdadera independencia, libertad y soberanía.

Pues Washington, adelantó Assange, actualmente tiene el monopolio del mundo virtual e intercepta el 98 por ciento de las comunicaciones de América Latina.

Como ejemplo, el creador de Wikileaks indicó que Google recopila más información para la Casa Blanca que la propia Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés), la misma tarea tienen las redes sociales como Facebook y Youtube.

A finales de septiembre, el activista informático aseguró que la principal actividad de Google era el espionaje y estimó que esta práctica constituye el 80 % de las ganancias del buscador de Internet.

Desde su establecimiento en 2006, WikiLeaks ha publicado multitud de documentos sobre controvertidos asuntos, en especial el espionaje masivo que EE.UU. lleva a cabo en varios países.

(Con información de Telesur)

martes, 22 de julio de 2014

Plan Minerva: más que un mito o un jugo de limón


El ‘Proyecto de Investigación Minerva’ es parte de la guerra encubierta que el Pentágono y otras agencias norteamericanas han entablado contra los pueblos y gobiernos del mundo.
Tomado de Rebelion.
Por Jorge Luis Ubertalli.

Impulsado desde el 2008 por el actual secretario de Defensa de los EE.UU., Robert Gates, el denominado ‘Proyecto de Investigación Minerva’ constituye una vuelta de tuerca en lo que hace a la guerra encubierta que el Pentágono y otras agencias norteamericanas han entablado contra los pueblos y gobiernos del mundo.

Contando con un presupuesto inicial de 50 millones de dólares, que hoy han trepado a 75 millones, habiéndose invertido en el año que corre 18 millones, el Proyecto contempla la financiación de investigaciones académicas de distinto tipo que sean de “interés para las fuerzas armadas estadounidenses”, para “lograr una mayor comprensión de las dinámicas políticas, sociales y culturales que rigen en las regiones de interés estratégico para Washington en todo el mundo” a fin de consolidar la hegemonía imperial. Y como sostienen analistas y estudiosos del tema, “dotar al mando político-militar norteamericano, a la luz de los nuevos tiempos, de una herramienta eficiente y renovada de los, si inalterables, intereses hegemónicos de los EE.UU. a nivel mundial”. ( www.cubadefensa.cu, ‘Proyecto Minerva, Farsa mitológica del Pentágono’, David Ignacio Martí, 24/4/2014).

El Proyecto, que contiene, entre otros, ítems como “Demografía e Insurgencia”, “Efectos de la Asimetría, la Interdependencia y la Multipolaridad en la estrategia Internacional” y “La Vía estadounidense de Guerra Irregular”, se enmarca en la doctrina de la Guerra No Convencional (Guerra Sucia), basada en la Inteligencia y las Operaciones de Acción Psicológica, que conforman el bagaje de la llamada Guerra Psicológica e integral, en la cual participan, además de las Fuerzas Especiales de Operaciones (SOF) de EE.UU., agencias de espionaje como la CIA, la NSA, la DIA, la DEA y homólogas. Cuenta el ‘ Proyecto Minerva’ con la participación de la Universidad Cornell, de Nueva York, que desde el 2014 al 2017 lleva a cabo un ‘ Estudio de Investigación Científica’ para la Fuerza Aérea norteamericana cuyo fin es “desarrollar un modelo empírico de la dinámica de movilización y contagio de los movimientos sociales” en relación con su “masa crítica o punto de inflexión”.(ver http//elrobotpescador.com, 16 de junio 2014, citando a The Guardian, 14 de junio, “ Pentagon preparing for mass civil breakdown”, by Nafeez Ahmed). Y con otros centros académicos, como la Universidad de Washington y la Penn State, de Pennsilvania, que colaboran en el relevamiento de “los movimientos a gran escala que involucran a más de 1000 participantes en una actividad duradera” que pueda acontecer en 58 países elegidos para el ‘estudio’, aportando para ello sociólogos, psicólogos y especialistas en ciencias políticas, estudios regionales y lingüística. Estos científicos sociales asesoran al U.S. Comando de Operaciones Especiales, encargado de llevar a cabo la Guerra No Convencional, para que conozca, “todo lo relacionado con el ambiente físico, cultural y social” que se halle vinculado a las “conductas humanas” en el marco de “un conflicto centrado en la población”, incluido el que se produzca como corolario del cambio climático. E influya sobre este “conflicto”, que contiene a los ya citados movimientos sociales contestatarios del mundo y Nuestra América, y a gobiernos que no comulguen con EE.UU , a fin de explotar sus “vulnerabilidades psicológicas, militares y políticas”, tal como lo indican los manuales de Guerra Psicológica y la ya conocida ‘Circular de Entrenamiento 18-01 sobre Guerra No Convencional’ de las U.S. Fuerzas Especiales de Operaciones (SOF), publicada en el 2010.

Si bien el Minerva es un proyecto relativamente novedoso, encaja en la “doctrina permanente” de las fuerzas operacionales militares de EE.UU., sostenida en el tiempo para llevar a cabo la “guerra sucia”, que se remonta a inicios de los 60 en Nuestra América, y que se ha coberturizado, en los países donde se conoció su aplicación, a través de instituciones académicas o de otro tipo.

Eramos tan jóvenes


Casi adolescentes, mis pares etarios y yo escuchamos hablar en los años 60 sobre el ‘Proyecto Camelot’. “Consistió, (…) en establecer modelos sobre los procesos que conducen a revoluciones nacionales en los países del Tercer Mundo para facilitar las operaciones de contra-insurrección” (…) “ Camelot ilustra a la perfección la intensificación de las relaciones entre los estudiosos del comportamiento y los servicios secretos estadounidenses”.” Emprendido en 1963, este proyecto, destinado a facilitar las intervenciones en Yemen, Cuba y el Congo belga, debe- teóricamente-permitir preveer y prevenir el riesgo de una revolución”. (http//scielo.sld.cu/- “La guerra psicológica contemporánea, conceptos esenciales y características”, Ludmila Casas Rodríguez, Liuba Peña Galbán y Magalys Mena Fernández, revista Humanidades Médicas, Camaguey, Cuba, mayo-agosto del 2009). Desarrollado por el ejército de EE.UU., este “ proyecto de investigación en ciencias sociales” sostenía que: “el éxito en tareas como el equipamiento y entrenamientos de las fuerzas indígenas para una misión de seguridad interna, la acción cívica, la guerra psicológica, o la acción de contrainsurgencia depende de una comprensión profunda de la estructura social indígena…”. El estudio, culminado en 1965 debido a denuncias periodísticas y de políticos, se inició en Chile. Tuvo un costo de un millón y medio de dólares e involucró a 140 sociólogos, muchos de los cuales, sino gran parte, de tendencia izquierdista, desconocía a sus auspiciantes y objetivos propuestos.

Similares proyectos intentaron (o se llevaron a cabo) en Colombia, Perú y Argentina, con los nombres de Simpático (Colombia), Colonia, Numismático y Reasentamiento (Perú) y Job 430 (Argentina). El Simpático y el Colonia fueron financiados por la Universidad de Washington (la misma que hoy auspicia al Proyecto Minerva), a través de la Special Operation Research Office (SORO), que a su vez era patrocinada por la Oficina del Jefe de Investigación y Desarrollo del Ejército de los EE.UU.Los cuestionarios que debían configurar profesionales en ciencias sociales nativos en el caso del Simpático y otros programas similares llevados a cabo en Colombia a mediados de los años 60, según denunciaron ellos mismos cuando conocieron el verdadero sentido de la “investigación” y renunciaron a ella, permitían “conocer los procedimientos gubernamentales, condiciones internas del ejército colombiano, tipo predominante de liderazgo, características económicas, políticas y sociales de las comunidades, con fines de control y manejo de estas instituciones por parte de quienes financian el proyecto”. Que insumió de 85 mil a 90 mil dólares, se inició en la región de La Guajira, y “se orientaba hacia la acción comunal, la acción cívico-militar y el Cuerpo de Paz”. (“Colombia en la Mira…”, del autor, 1999, Ediciones Compañero, página 11, citando a Gregorio Selser, “El Pentágono y las Técnicas Sociológicas en América Latina”, Biblioteca del Congreso, Buenos Aires).

Simpáticos parecían ser los financistas, Colonia era lo que querían que fuésemos, Minerva es el nombre de un nuevo engendro de la colonización y la guerra encubierta que nos hacen y que nos quieren hacer tragar sin más. Algo más que un mito o un jugo de limón, Minerva es una renovada perversidad pentagonal imperialista, conocerla y denunciarla, actuar mancomunadamente en consecuencia, allanará el camino hacia su neutralización y futura liquidación.

miércoles, 9 de julio de 2014

Drones, los sicarios robóticos del presidente Barack Obama

Tomado de Miradas al Sur.
Por Roberto Montoya.
Año 7. Edición número 320. Domingo 6 de Julio de 2014

En este adelanto del libro Drones, la muerte por control remoto, editado por la editorial Akal y de próxima aparición en las librerías argentinas, su autor, nuestro columnista Roberto Montoya, revela la complicidad de la NSA en los ataques letales con drones, y la polémica provocada en EE.UU. tras revelarse que cuatro de las víctimas mortales eran estadounidenses.

La NSA facilita datos para las operaciones con drones

El máximo colaborador con que contó el ex espía Edward Snowden para hacer conocer al mundo los programas de espionaje masivo de la NSA (Agencia Nacional de Seguridad) estadounidense, ha sido desde el primer momento Glenn Greenwald. Fue él, radicado por cuestiones de seguridad en Brasil, quien pudo publicar en distintos medios de comunicación de influencia internacional numerosos artículos basados en los valiosos documentos secretos filtrados. Al estrenar el sitio web The Intercept, Greenwald publicó junto a otro experto en temas de seguridad, Jeremy Scahill, un extenso informe sobre la colaboración de la NSA con el programa de ejecuciones extrajudiciales con drones de la Administración Obama, un aspecto hasta ese momento desconocido.

En ese trabajo se explica cómo la NSA ayuda con un programa llamado Geo Cell tanto a la CIA como al JSOC, el Comando Conjunto de Operaciones Especiales, a través de la interceptación de llamadas telefónicas y localización exacta de teléfonos móviles. La información surgió del análisis de los miles de documentos entregados por Snowden a Gleen Greenwald y fue confirmada también por el ex piloto de drones Brandon Bryant, cuyo testimonio está recogido en capítulos anteriores.

La NSA “geolocaliza” la tarjeta SIM del teléfono móvil del sujeto buscado, lo que permite a la CIA y la JSOC aportar a los drones las coordenadas necesarias para poder lanzar contra él un ataque con drones, sea de día o de noche. Primero entra en operaciones el drone que sobrevuela la zona en círculos para precisar al máximo la localización del objetivo. Habitualmente se adosa al drone un dispositivo que actúa como una suerte de torre repetidora de señal de móviles, a la cual se conecta sin saberlo el móvil del individuo cuando éste quiere llamar o recibe una llamada. El drone afina con sus sensores la ubicación, con un margen de error de unos diez metros de distancia.

Una vez que cuenta con todos esos datos, el piloto de drones, desde miles de kilómetros de distancia, le da al avión no tripulado orden de disparar sus misiles. En la terminología utilizada por las unidades dedicadas a las ejecuciones de personas con drones se usan tres palabras claves en cada operación: “Find”, el proceso de búsqueda de la señal emitida por un router, una red wi fi o una tarjeta SIM; “Fix”, que es el momento, a veces muy corto, en que se precisa el objetivo, se ultiman los detalles del ataque, y “Finish”, cuando se lanzan los misiles y se completa la acción, Bryant, el ex piloto de drones que trabajó a las órdenes del JSOC desde una base en EE.UU., explicaba que muchas veces hay hasta 16 tarjetas SIM asociadas a una identidad en los registros con los que cuentan, por lo que no hay total certeza de quién es la persona que tiene en su poder el móvil en el momento en el que se lanza el ataque.

En muchas ocasiones el móvil es prestado a un hijo, a la esposa o a cualquier otro familiar, que resultan así asesinados por error. “Algunos líderes talibán, conociendo el método de seguimiento que hace la NSA, tienen por costumbre distribuir tarjetas SIM entre sus hombres para desorieentar a sus perseguidores y eludir el seguimiento”, sostienen Greenwald y Scahill en su artículo. “Cuando asisten a una reunión, dejan sus tarjetas SIM fuera, en un bolso, en cualquier lado, y cada uno agarra una tarjeta SIM cualquiera cuando se van”, según el ex piloto de drones. “Esa es una de las formas con las cuales ellos nos confunden.”

El piloto que con su ‘Joystick’ dispara un misil contra quien porta el teléfono móvil con la tarjeta SIM rastreada confía en que sea el individuo que busca eliminar, pero no puede tener certeza de ello, y, menos aún, saber la identidad de las personas que están cerca de él y que también serán alcanzadas por el impacto.
“No vamos contra una persona en realidad, sino detrás de un teléfono, con la esperanza de que la persona del otro lado del misil sea uno de los malos”, dice el ex piloto. Entre los sofisticados planes de la NSA para tener más precisión sobre quién tiene consigo el teléfono móvil que se está rastreando, se ensaya con grabar las voces de las comunicaciones interceptadas, pero los expertos dicen que la valoración de tonos de voz, de acentos, en dialectos a veces poco conocidos por los traductores, en conversaciones no demasiado claras, pueden dar lugar a graves errores humanos, a matar a un familiar, un conocido, a cualquier persona inocente. (…)

Ejecuciones extrajudiciales de estadounidenses

El 22 de mayo de 2013, solo un día antes de que Barack Obama explicara cambios en su política de seguridad nacional tras el escándalo del espionaje masivo mundial revelado por el ex espía Edward Snowden, el fiscal general de EE.UU., Eric Holder, reconocía que la CIA había matado ya a cuatro ciudadanos estadounidenses en el extranjero con misiles lanzados por drones.

Estos ataques, nunca reconocidos oficialmente, eran un secreto a voces desde años antes pero, a diferencia de tantos otros “asesinatos selectivos” cometidos por drones operados por la CIA o las fuerzas armadas, en estos cuatro casos que se hacían públicos, las víctimas habían nacido en Estados Unidos, lo que suponía un cambio drástico en la larga “tradición” de ejecuciones sumarias de EE.UU. en el mundo. Holder dio la lista: el clérigo musulmán Anwar al Awlaki, su hijo, Abdulrahman al-Awlaki, de 16 años; Samir Khan y Jude Mohammed. (…) Holder reconoció que en realidad sólo uno de ellos era un objetivo “legítimo”, el clérigo Anwar al-Awlaki, mientras que su hijo, asesinado dos semanas después, al igual que los otros estadounidenses que resultaron muertos, habrían perecido “en el curso de otras operaciones”, sin aportar más especificaciones. “Esos individuos no eran específicamente objetivos para Estados Unidos”, se limitó a decir. (…) Un aluvión de artículos y editoriales en los medios de comunicación estadounidenses cuestionaron la legalidad de la ejecución de los cuatro estadounidenses.

La denuncia más extendida se centró en el hecho de que ni Holder ni ninguna otra autoridad gubernamental pudo demostrar que Al-Awlaki fuera algo más que un clérigo musulmán radical, que, como tantos otros, lanzaban sermones incendiarios los viernes en la mezquita, con llamamientos a la “yihad” contra “los infieles”.

Nadie logró probar que fuera, como aseguró Holder, un “jefe operativo” de Al Qaeda de la Península Arábiga y menos aún que preparara “ataques terroristas contra EE.UU.”. Al Awlaki había nacido en 1971 en Las Cruces, Nuevo México; vivió al menos 20 años en Estados Unidos. En su mezquita en EE.UU. hablaba de paz, de tolerancia, e incluso después de los atentados del 11-S condenó públicamente a Al Qaeda y llamó a rezar por las víctimas. Sin embargo, como sucedió con muchos religiosos musulmanes nacidos en Occidente, luego terminaría asumiendo un discurso radical cada vez más fundamentalista, intolerante. Se trasladó a Yemen y desde allí lanzaba sermones incendiarios contra el gobierno de su país de origen. Se convirtió en un enemigo para EE.UU. y se lo intentó matar una decena de veces antes de lograrlo finalmente.

La CIA lo acusaba de haber organizado atentados contra EE.UU. y dijo que mantenía correspondencia con el comandante estadounidense Nidal Hassan, que fue el autor de la conocida como Masacre de Fort Hood, en la que mató a 13 de sus compañeros militares en una base militar de Texas en 2009.

El 30 de septiembre de 2011 un drone de la CIA disparó un misil contra la vivienda en la que Al-Awlaki se encontraba, al este de Sanaá, la capital yemení, y luego volvió a disparar otro proyectil contra la caravana de vehículos con la que intentó fugarse del lugar. Al-Awlaki habría muerto junto con otro estadounidense, Samir Kahn. Este otro joven de 25 años, nacido en Carolina del Este, con familia de origen paquistaní, tampoco era un “jefe operativo” sino editor de una revista en inglés de Al Qaeda, Inspire.

En el último de los siete números de la revista que llegó a editar Khan desde que salió la publicación en junio de 2010, se dedicó a condenar declaraciones del entonces presidente de Irán. Mahmoud Ahmadineyad ante la asamblea general de la ONU, en la que éste ponía en duda la responsabilidad de Al Qaeda en los atentados del 11-S. Ahmadineyad había lanzado la idea de una “mano negra” instrumentalizada por EE.UU.

En Inspire, que dedicó las 20 páginas de ese número de septiembre de 2011 al décimo aniversario de los atentados del 11-S, se rechazaba la teoría de Ahmadineyad y se reivindicaba la responsabilidad de Al Qaeda en los atentados.
“Para ellos (los iraníes), Al Qaeda es un competidor en los corazones y mentes de los musulmanes de todo el mundo (…) Al Qaeda logró lo que Irán no consiguió. De ahí que les resulte necesario a los iraníes desacreditar el 11-S y qué mejor para hacerlo que las teorías conspiratorias”.
Miembro de una familia acomodada, hijo de Zafar Khan, respetado ejecutivo de una empresa de información tecnológica, Samir abandonó el hogar familiar en 2009 para instalarse en Yemen. Tras los atentados del 11-S radicalizó su visión del Islam y fueron vanos los esfuerzos de su familia para alejarlo de elementos fundamentalistas. (…) El cuarto estadounidense ejecutado con un drone fue Jude Mohammad, un joven de 23 años también de Carolina del Norte. De padre paquistaní y madre estadounidense convertida al Islam, se radicalizó con los discursos incendiarios del estadounidense Daniel Patrick Boyd –luego detenido junto con dos de sus hijos– y en 2009 decidió trasladarse a Waziristán Sur, Pakistán, una zona controlada por los talibán. Este joven colgaba vídeos en YouTube en los que hacía llamamientos a la violencia contra Estados Unidos. Murió junto a otras dos personas en un ataque con drones. Él no era el objetivo. De hecho, la CIA supo que había muerto por informantes de la comunidad de Raleigh, localidad de Carolina del Norte donde vivía su familia.(…)

Contra el ideario de los Padres Fundadores

(…) Barack Obama, como todos los presidentes estadounidenses, invoca a menudo en sus discursos a los Padres Fundadores, un término cuya sola invocación inspira respeto y solemnidad para todos en EE.UU. y que es utilizado para referirse tanto a los líderes políticos y hombres de Estado firmantes de la Declaración de Independencia de 1776, como para quienes elaboraron y aprobaron la Constitución de 1787. Sin embargo, cada vez son más los que en EE.UU. critican que sus gobernantes abusen de esas invocaciones para justificar políticas muy diferentes a los principios que defendieron esos próceres. Esa discusión volvió a darse con motivo de la polémica abierta por la ejecución extrajudicial con drones de ciudadanos nacidos en Estados Unidos. ¿Hubieran aprobado una medida como ésa los Padres Fundadores, matar sin derecho a juicio a uno de sus ciudadanos?, se preguntan tanto constitucionalistas como miembros de organizaciones defensoras de los derechos civiles. Y la mayoría considera que no, rotundamente no. Tom Hartman, periodista, politólogo y escritor, explicaba por qué no lo hubieran aprobado los Padres Fundadores. “Los redactores de la Constitución nunca quisieron que el presidente o el Ejecutivo tuviesen el poder para declarar la guerra en cualquier lugar, en cualquier momento y contra cualquiera, menos aún contra un ciudadano estadounidense”. Según Hartman “de hecho, ellos hicieron todo lo posible para restringir tanto el poder militar como la capacidad del presidente –jefe del Ejecutivo– para usar a los militares para lanzar una guerra sin fin”.

“Los Fundadores creían que un militar es a veces necesario para la autodefensa, pero no querían un ejército estable, del tipo que ellos habían visto derrocando gobiernos en Europa una y otra vez a lo largo de la historia”. Y recordaba que a través del Artículo 1, Sección 8 de la Consitución, “los Fundadores dieron al Congreso –los representantes elegidos de nosotros el Pueblo– poder para crear ejércitos pero solo por plazos de dos años”. “Es la única vez en la Constitución que se establece explícitamente que el poder del Congreso para aprobar un presupuesto tiene unos límites de tiempo concretos, y eso fue así porque los Fundadores estaban preocupados con el poder de un ejército en tiempos de paz”.

Por eso, según Hartman, los Padres Fundadores decidieron que el comandante en jefe del ejército de EE.UU. fuera alguien elegido por el pueblo y no un militar. Los Fundadores le dieron el derecho de declarar la guerra exclusivamente al Congreso, no al presidente, por eso no figura en el artículo 2 de la Constitución. “Ninguna nación puede preservar su libertad en medio de la guerra continua”, decía, en una carta a un amigo, James Madison, uno de los Padres Fundadores, y cuarto presidente de EE.UU. Y Hartman acotaba: “Hoy en día es obvio que las peores pesadillas de James Madison se han vuelto realidad”.

El analista Nick Gillespie, editor de un medio radical, Reason, sostenía que a pesar de la gravedad que suponía la politica antiterrorista de Obama, era criticado menos por los medios de comunicación, por la “intelligentsia” estadounidense, que lo que había sido criticado Bush, a pesar de que los crímenes en los que incurrieron eran en realidad similares. Gillespie hablaba de “hipocresía ideológica” y de “corrupción intelectual” de sectores supuestamente progresistas. No es el único medio que hizo ese tipo de críticas.

El conservador Andrew C. McCarthy escribía también en el sitio web de la National Review que era llamativo que los grandes medios hubieran dado tan poca importancia al “White Paper”, el memorando secreto revelado por la NBC en el que se describían los criterios para dar cobertura legal a las ejecuciones extrajudiciales de estadounidenses, siendo los mismos que habían dado tan amplia cobertura a los memorandos internos de la Administración Bush sobre las torturas. Y a esa polémica se unió hasta uno de los principales protagonistas de esos memorandos de la era Bush, precisamente, John Yoo, fiscal, profesor de Derecho en la Universidad de California, Berkerly. (…) Yoo, autor de algunos de los principales memorandos de aquella época en los que justificaba la tortura a los prisioneros y la no aplicación de las Convenciones de Ginebra a los prisioneros talibán, se atrevió a polemizar sobre las ejecuciones llevadas a cabo en el exterior por la Administración Obama. Desde las páginas del conservador Wall Street Journal aseguraba en febrero de 2013 que los asesinatos con drones eran una grave violación de los derechos humanos y sostenía que ni siquiera reportaba los beneficios de someter “a un puñado de prisioneros” al “waterboarding” (“submarino”, ahogamiento simulado) para extraerles información.

Este artículo es un adelanto del libro:
Drones, la muerte por control remoto
Roberto Montoya
Editorial Akal
Colección A Fondo
Madrid 2014

lunes, 23 de junio de 2014

El Pentágono se prepara para el descontento civil masivo

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Tomado de CubaDefensa
Fuente original: Artículo publicado en el diario británico “The Guardian” / 18-06-2014

Por Dr. Nafeez Ahmed.

Un programa de investigación del Departamento de Defensa de EE.UU. está financiando universidades para modelar la dinámica, los riesgos y los puntos de inflexión de los disturbios civiles a gran escala en todo el mundo, bajo la supervisión de agencias militares de Estados Unidos.

El programa “Minerva” se inició en el año 2008 y su objetivo es “mejorar la comprensión básica por parte del Departamento de Defensa del conjunto de fuerzas sociales, culturales, conductuales y políticos que se desarrollen en sociedades enmarcadas en aéreas geográficas de importancia estratégica para EE.UU.”.

Otro de los proyectos pertenece a la Universidad de Washington y busca “determinar las condiciones en que se producen movimientos políticos, cuyo propósito es provocar cambios políticos y económicos a gran escala”. Gestionado por la Oficina de Investigación del Ejército de EE.UU., el proyecto se enfoca en los movimientos que involucran a más de 1 000 personas en una “actividad duradera” y abarcará a un total de 58 países.

“En cada contexto –dice el informe– nos encontramos con personas que comparten las características demográficas, familiares, culturales, y/o el nivel socioeconómico de quienes decidieron participar en el terrorismo, pero se abstuvieron de asumir la militancia armada, a pesar de que simpatizaban con los objetivos finales de los grupos armados.

Entré en contacto con la investigadora principal del ya mencionado proyecto Minerva, profesora María Rasmussen, de la Escuela Naval de Postgrado de EE.UU., y pregunté por qué los activistas “no violentos” que trabajan para organizaciones no gubernamentales deben equipararse a los partidarios de la violencia política y por qué los partidos y las organizaciones no gubernamentales estaban siendo investigados; pero no recibí ninguna respuesta.

Entre las preguntas, estaban:

“¿El Departamento de Defensa ve los movimientos de protesta y el activismo social en diferentes partes del mundo como una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU.? Si es así, ¿por qué? ¿El Departamento de Defensa de EE.UU. considera a los movimientos políticos destinados para el cambio político y económico a gran escala, como un asunto de seguridad nacional? Si es así, ¿por qué?

El Director del programa Minerva, Dr. Erin Fitzgerald dijo: “Agradezco sus preocupaciones y me alegro que nos dé la oportunidad de aclarar el asunto”, antes de prometerme una respuesta más detallada. En lugar de ello, recibí la siguiente declaración trivial de la oficina de prensa del Departamento de Defensa:

“El Departamento de Defensa toma muy en serio la seguridad de Estados Unidos, a sus ciudadanos, aliados y socios. Aunque no todos los retos de seguridad causan conflicto, y cada conflicto no involucra a los militares de EE.UU., Minerva ayuda a la investigación en ciencias sociales básicas, para que el Departamento de Defensa comprenda mejor las causas de la inestabilidad y la inseguridad en el mundo”.

Gracias a una mejor comprensión de estos conflictos y sus causas, dijo, el Departamento de Defensa “puede prepararse mejor para un entorno de seguridad dinámico en el futuro”.

Altos funcionarios del Pentágono dijeron que su prioridad era “desarrollar capacidades que puedan emplearse rápidamente en forma de modelos y herramientas que se puedan integrar con las operaciones”.

Muchos académicos independientes critican lo que consideran esfuerzos de EE.UU. para “militarizar las ciencias sociales” y muestran preocupación porque “la investigación solo se financia cuando apoya la agenda del Pentágono”.

De acuerdo con el profesor David Price, antropólogo de la Universidad de San Martín, en Washington DC, y autor de “Militarización de la Antropología, las Ciencias Sociales al Servicio del Estado militarizado” ha dicho que se trata de programas “para integrar las ciencias sociales en las operaciones militares de campaña dentro de escenarios diversos”.

Se trata, dijo, de identificar a los “solucionadotes” de problemas, a los “causantes” de problemas y al resto de la población, “que sería el blanco de las operaciones de información”.

Estos juegos de guerra son consistentes con documentos de planificación del Pentágono que sugieren que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) está parcialmente motivada para prepararse ante el impacto desestabilizador de las próximas crisis ambientales, energéticas y económicas.

James Petras, profesor de Sociología en la Universidad de Binghamton en Nueva York, está de acuerdo con las preocupaciones de Price. Los científicos sociales financiados por Minerva vinculados a las operaciones de contrainsurgencia del Pentágono están implicados en el “estudio de las emociones para avivar o sofocar movimientos de motivaciones ideológicas”, dijo, incluida la forma “para contrarrestar a los movimientos de base”.

Minerva es un excelente ejemplo de la naturaleza profundamente intolerante y contraproducente de la ideología militar.

Peor aún, la falta de voluntad de los funcionarios del Departamento de Defensa para responder a las preguntas más elementales es síntoma de un hecho simple: en su misión inquebrantable de defender un sistema mundial cada vez más impopular, al servicio de los intereses de una pequeña minoría, los organismos de seguridad no tienen reparos en pintar al resto de nosotros como potenciales terroristas.

jueves, 23 de enero de 2014

¡De película! Destapan al mayor topo de la historia de la NSA

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Tomado de ContraInjerencia.

Por Rosalía Sánchez; Especial para EL MUNDO Berlín 

En los años 80, fue considerado por la Stasi como su mejor agente de espionaje. James Hall vendió archivos de la agencia estadounidense de inteligencia NSA codificados como alto secreto a la Alemania comunista hasta que el país desapareció. En 1989 fue detenido y condenado a 40 años de prisión. Cumplió la mitad de la condena y, después de salir de la cárcel, desapareció.

El semanario alemán ‘Der Spiegel’, que acaba de localizar a Hall en EEUU, llevando una vida rutinaria de clase media baja, como dueño de una empresa de reparación de maquinaria agrícola, se ha topado con el muro infranqueable de la CIA y el FBI, que se niegan a permitir que conceda una entrevista. “Tuve que firmar ciertos papeles para evitar que me pusieran la inyección letal”, explica el mismo Hall, justificando su negativa a hablar sin una orden expresa de las agencias de inteligencia estadounidense. Pero en los archivos de la Stasi consta toda su actividad y cómo robó las joyas de la corona en materia de información clasificada a cambio del dinero para comprarse un coche.

Ni estaba especialmente entrenado para el espionaje ni había nada de ideológico en su motivación. En 1982, cuando era un soldado estadounidense destinado en Berlín, en la estación de escuchas de Teufelsberg, un agente de la Stasi contactó con él y le puso precio a un primer documento. Hall, que se crió en el Bronx y había convivido siempre con la precariedad, descubrió una fuente de ingresos alternativa y llegó a pasar hasta dos horas de su jornada laboral fotocopiando documentos clasificados que después pasaba a la Alemania del este. Por esta vía irrisoria, la NSA dejó escapar su ‘Proyecto Troya’, una red electrónica mundial con capacidad para identificar vehículos blindados, misiles y aviones de combate mediante la grabación de sus emisiones.

En bolsas del supermercado

Hall metía los kilos de papel en bolsas de plástico de supermercado y salía con ellas tranquilamente de las instalaciones militares. En las bolsas de la compra voló también el ‘National SIGNIT Requirementes List’ (NSRL), un documento de 4258 páginas sobre las actividades de la NSA con objetivos, instrucciones concretas del gobierno de Washington y equipos adjudicados a cada departamento. A veces pasaba tanto tiempo fotocopiando que tenía que hacer horas extra por la noche para terminar con las tareas de su trabajo legítimo.

Gracias a su labor como espía pudo comprarse un Volvo y un camión, hizo el pago inicial para comprarse una casa y tomó clases de pilotaje de aviones. Solo en 1986 llamó la atención a uno de sus supervisores que condujese un Volvo que él mismo no podía permitirse, pero Hall lo justificó con una supuesta herencia y siguió su anónima carrera militar como paradigma de suboficial discreto y trabajador. Para entonces era ya sargento de primera clase.

Entre 1977 y 1981, en el descatamento de Schneeberg, un puesto de recolección avanzada de datos del cuerpo de inteligencia del ejército VII 326 ASA, en la frontera entre Alemania occidental y Checoslovaquia, era considerado como un soldado eficiente, muy valorado por su buen conocimiento de la lengua alemana y siempre alegre. Allí conoció a su mujer, que trabajaba en un restaurante de Bischolfsgrün, y comenzó una vida familiar placentera a la que puso fin solamente su fanfarronería.

“Agito la bandera de mi país como cualquier otro”

En los días previos a la navidad de 1988, un agente encubierto del FBI que seguía una pista sobre la fuga de información se entrevistó con él fingiendo que era un agente soviético. Hall pidió más dinero, reconoció que durante años había estado vendiendo información. “Estaba terriblemente corto de dinero y decidí que no quería volver a preocuparme nunca más por llegar a fin de mes. No soy anti americano, agito la bandera de mi país como cualquier otro”, fueron entonces sus declaraciones.

El sentido común lleva a pensar que no hay nada de inocente en este hombre que cobró en total una suma de unos 100.000 dólares por toda su labor de espionaje, y que debió guardarse algo en la manga con lo que negociar en el momento de su detención. Solo así se explica que el hombre que es considerado por EEUU como el autor de las infracciones de seguridad más costosas y perjudiciales de la Guerra Fría disfrute ahora de una apacible vida de provincias sin mayores complicaciones. O quizá fue utilizado por la NSA para pasar datos falsos. Tratándose de engañadores, siempre es plausible que se engañen unos a otros. Aunque la pregunta clave es por qué se ha dejado localizar ahora por ‘Der Spiegel’ e incluso se ha dejado grabar un vídeo, en el momento en que las relaciones bilaterales entre EEUU y Alemania atraviesan su peor momento desde la II Guerra Mundial.

El epílogo de esta historia de espías, de la que quizá no se haya escrito su final, aparece en los archivos de la Stasi. El expediente Hall no fue destruido después de la caída del Muro de Berlín y los documentos que contenía, toda la información que Hall había pasado al enemigo durante una década, desaparecieron discretamente de la institución bajo cuya jurisdicción se gestionaba ese patrimonio informativo, dirigida entonces por el actual presidente alemán, Joachim Gauck y, según las autoridades germanas, fueron devueltos en secreto a la NSA, una “agencia amiga”.

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