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miércoles, 27 de diciembre de 2017

Cuba avanza en la informatización de la sociedad

Wilfredo González, viceministro del Ministerio de las Comunicaciones
Wilfredo González, viceministro del Ministerio de las Comunicaciones
Tomado de CubaSí
Por Bertha Mojena y Daina Caballero.

La aprobación e implementación de una política para la informatización de la sociedad cubana, marcó sin dudas, la vida del país en el año que  concluye.

Máxime si en los últimos años se habían venido dando pasos para lograr un mayor acceso de los cubanos a Internet y un mayor uso de las nuevas tecnologías en general, en función de las necesidades básicas de la población.

jueves, 29 de diciembre de 2016

La Conceptualización del Modelo: Análisis de sus características y perspectivas (I)

unidos-por-el-socialismo
Tomado de Socialismo.cu
Fuente original: CubaDebate
Por José Luis Rodríguez.

I
A lo largo del desarrollo de la Revolución cubana, han sido varios los documentos en los que se han plasmado conceptualmente las características del proceso de transición al socialismo en nuestro país, por lo que resulta de utilidad que las transformaciones actuales se analicen en el contexto de su perspectiva histórica.

En efecto, ya en el I Congreso del PCC, celebrado en 1975, se aprobó la “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba”[1]. En este documento se recogía la fundamentación, el carácter y la obra de la Revolución en su primera parte y en una segunda sección se desarrollaban los principios y objetivos programáticos de la misma.

Entre los aspectos a destacar de ese documento, que enmarcaba la sociedad cubana de entonces transitando por un período de construcción socialista, se afirmaba: “La construcción del socialismo significa: superar todo tipo de propiedad privada sobre los medios de producción en la economía social y, con ello, la formación de un sistema único de economía en el que solo existan formas sociales colectivas de propiedad sobre los medios de producción… (…) Representa alcanzar la victoria total y definitiva sobre las antiguas clases explotadoras.” Esto suponía que junto a la creación de la base técnico material del socialismo se produjera “…el desarrollo y ampliación de las relaciones de producción socialista hasta hacerlas únicas, lo que conduce, a través de la estricta observancia del principio de voluntariedad, a la gradual sustitución de la pequeña propiedad campesina por la propiedad cooperativa o a su incorporación paulatina a la propiedad de todo el pueblo.”[2]

Se concebía así una sociedad donde no había espacio para la propiedad privada –tampoco un lugar destacable para la propiedad cooperativa- y donde se aspiraba a la preponderancia absoluta de la propiedad de todo el pueblo, entendida como propiedad estatal. Todo ello se suponía transcurriera en un período de tiempo relativamente breve y sin mayores contradicciones.

Posteriormente, en el III Congreso del PCC, celebrado en 1986, se aprobó el “Programa del Partido Comunista de Cuba”.[3] Este documento también tenía una primera parte dedicada al recuento histórico, el carácter y la obra de la Revolución, mientras que una segunda parte destacaba los objetivos y tareas del PCC para culminar la construcción del socialismo.

En la fase correspondiente a la construcción del socialismo se planteaba: “…superar todo tipo de propiedad privada sobre los medios de producción en la economía social y, con ello, la formación de un sistema único de economía en el que solo existan dos formas de propiedad social sobre los medios fundamentales de producción: la estatal y la cooperativa;…”[4] Por otro lado, en la cuestión central del desarrollo económico en los próximos años se subrayaba que: “…no consiste en cuanto crecer, sino en que crecer y cómo crecer…”, enfatizándose en la industrialización y en la profundización de la integración socialista.[5]

Se podían observar muchas similitudes entre este documento y la Plataforma aprobada en 1975, aunque se abría un espacio a la propiedad cooperativa y se enfatizaba que la propiedad social sería preponderante –específicamente- sobre los medios fundamentales de producción.

La vigencia de este último documento se vio limitada por la crisis del Período especial y por las valoraciones que produjo del Proceso de Rectificación de Errores y Tendencias negativas que se inició en 1986, proceso donde se evaluaron críticamente los errores cometidos en la introducción –entre 1975 y 1985- de una política basada en el cálculo económico, la que tomaba muchos elementos del modelo soviético de gestión vigente entonces.

De tal modo, en el IV Congreso del PCC, celebrado en 1991 se acordó que: “…el Programa no se corresponde cabalmente con los conceptos desarrollados en el proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, a partir del 19 de abril de 1986, ya en parte señalados meses antes en el Informe Central al III Congreso.” Y más adelante se concluía “…el IV Congreso del Partido (…) Declara que el programa aprobado por el III Congreso no se ajusta a la realidad actual.”[6]

Durante los años del Período especial –que se inicia el 29 de agosto de 1990- el país debió concentrarse en una estrategia dirigida a resistir el impacto de la crisis al menor costo social posible, al tiempo que la economía cubana se reinsertaba en la economía mundial bajo las nuevas condiciones que suponían la desaparición del socialismo en Europa. En esa situación no sería posible la elaboración de nuevos documentos con el objetivo de examinar conceptualmente la experiencia de la Revolución cubana, aunque sí se elaboró lo que pudiera calificarse como una política de resistencia y sobrevivencia, expresada en los documentos del IV Congreso del PCC de 1991 y en el V Congreso de 1997[7], así como en numerosos discursos del Comandante en Jefe Fidel Castro.

Superados los momentos más críticos del Período especial y tomando en cuenta la necesidad de enfrentar sus secuelas, nuevos conceptos sobre la construcción socialista se elaborarían en los años 2000, bajo las premisas del proceso de lucha ideológica y rediseño de las políticas económicas y sociales que se impulsaron bajo la llamada Batalla de Ideas entre 1999 y 2006. Esa experiencia se expuso en el discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro del 5 de diciembre de 2004, donde –en esencia- se abogaba por una gestión estatal liberada de métodos burocráticos y se buscaban soluciones a agudos problemas políticos y sociales por métodos expeditos.[8]

Sin embargo, serios problemas estructurales permanecían sin solución, imposibilitando un crecimiento sostenible que asegurara el desarrollo. Esto se puso dramáticamente de manifiesto cuando la situación económica del país se agravó notablemente bajo el impacto de la crisis en 2008, lo cual llevó a que se analizara por el gobierno cubano la necesidad de emprender cambios sistémicos más profundos en la economía para estabilizar el crecimiento y asegurar el desarrollo del país.

De este modo, la decisión de realizar una transformación esencial de la política económica y social del país se hizo pública por el presidente Raúl Castro en su discurso del 1º de agosto del 2009 ante la Asamblea Nacional al señalar que “…se trata de definir con la más amplia participación popular la sociedad socialista que aspiramos y podemos construir en las condiciones actuales y futuras de Cuba, el modelo económico que regirá la vida de la nación en beneficio de nuestros compatriotas y asegurar la irreversibilidad del régimen sociopolítico del país, única garantía para su verdadera independencia.”[9]

Se iniciaría entonces una nueva etapa en la estrategia de desarrollo y la política económica de la Revolución cubana.

II
Luego de una amplia discusión popular,[10] los Lineamientos[11] aprobados en abril de 2011 por el VI Congreso del PCC implicaron un grupo de transformaciones fundamentales en la política económica y social del país dirigidas a superar las limitaciones impuestas por el Periodo especial y también aquellas asociadas al modelo económico cubano vigente durante los primeros 30 años de la Revolución.

Aún cuando la elaboración de los Lineamientos no estuvo precedida de una conceptualización formalizada en un documento, de hecho en los mismos se expresó implícitamente un cambio conceptual importante a nivel de la estrategia económica para esta nueva etapa. Se pasó así de una estrategia de resistencia frente a la crisis y reinserción en las nuevas realidades económicas, que primó desde 1990, a otra de mayor complejidad, que se caracterizaría por la creación de condiciones para un desarrollo sostenible a mediano plazo.

De este modo, en la formulación de los Lineamientos se subrayó la necesidad de actualizar el modelo socialista, y los mismos llevaron implícitamente a la introducción de un grupo de tesis que incluían una interpretación novedosa o diferente de algunos principios que se venían aplicando en la construcción del socialismo en Cuba, tomando en cuenta la experiencia acumulada a lo largo de 50 años de Revolución.

En los Lineamientos se reconoció en primer lugar, un mayor espacio a las relaciones monetario-mercantiles y a la propiedad no estatal en el sistema de dirección de la economía, en el que –no obstante- predominaría la planificación.
Esta decisión dio cuenta de una realidad objetiva y superaba consideraciones anteriores sobre la preponderancia de una sola forma de propiedad social, tomando en consideración el insuficiente nivel de desarrollo que había alcanzado el país y la imposibilidad de que una gestión de la economía socialmente más eficiente transcurriera con un elevado nivel de centralización y únicamente bajo la propiedad estatal.[12] Por otro lado, se precisaba concentrar los esfuerzos del sector público en la promoción de los sectores donde se encuentra el mayor potencial de desarrollo económico y donde se concentran los medios fundamentales de producción.

No obstante se correrían riesgos, ya que aunque eran explícitos los propósitos de no desarrollar un modelo capitalista, debían adoptarse medidas efectivas que permitieran reconocer y neutralizar las negativas consecuencias del mercado en una economía socialista.

En segundo lugar, se reitero el papel fundamental de la propiedad estatal como el elemento motriz fundamental del desarrollo, al tiempo que se definió un nuevo espacio para la gestión de la propiedad privada, la cooperativa y la propiedad mixta, aunque los límites de la propiedad no estatal se precisarían posteriormente de forma gradual.

En tercer lugar, se promovió la separación entre las funciones estatales y empresariales, unido a la descentralización de la gestión económica de las entidades públicas a favor de las empresas y territorios, asegurando la participación de los trabajadores en la misma.[13]

Por último, en las transformaciones previstas se otorgo un mayor peso al consumo personal en los mecanismos de estimulación, en tanto que se racionalizaba el consumo social, especialmente en lo referido a los subsidios generalizados y las gratuidades indebidas, asegurando –al mismo tiempo- la equidad y la solidaridad social, proceso que ha probado ser de elevada complejidad.[14]

A partir del análisis de la situación económica del país y de las premisas conceptuales implícitas en los cambios a proponer, los Lineamientos definieron las soluciones a alcanzar a corto plazo como aquellas encaminadas a resolver el déficit de la balanza de pagos, la eficiencia económica, la motivación por el trabajo y la distribución del ingreso, así como la creación de condiciones estructurales y productivas para el desarrollo.

A más largo plazo las soluciones deberían comprender una alta autosuficiencia alimentaria y energética, un uso eficiente del potencial humano, una elevada competitividad en las producciones tradicionales y el desarrollo de nuevas producciones de alto valor agregado.[15]

En síntesis, la lógica esencial para el avance económico y social del país a corto/mediano plazo suponía reducir hasta eliminar el déficit financiero externo –en primer lugar mediante la renegociación y pago de la deuda externa-, como elemento clave para incrementar la inversión extranjera directa, a un nivel tal que permitiera aumentar aceleradamente la productividad del trabajo y con ello crear las condiciones indispensables para incrementar la retribución al trabajo y los ingresos de la población, con vistas a elevar su nivel de vida, todo ello conjugado con la necesaria formación de valores éticos y políticos en los ciudadanos.

Transformaciones de esta naturaleza demandaban necesariamente un periodo de tiempo largo, aunque en no pocos casos, esta premisa no se tuvo en cuenta adecuadamente en las proyecciones de los Lineamientos para el periodo 2011-2016. Probablemente ello se debió en parte a la presión para encontrar soluciones más rápidas a problemas presentes durante muchos años por diversas circunstancias y también por errores de apreciación en los procesos de planificación.

El nivel de ejecución de los Lineamientos aprobados en 2011 arrojo hasta abril de este año un cumplimiento del 21% de los 313 previstos, con un 77% en proceso de ejecución y un 2% que no se han ejecutado.[16]

Los mayores avances se alcanzaron en la reducción del desbalance financiero externo y en la creación de condiciones jurídicas y organizativas favorables para la aplicación de la política fiscal y la referida al tratamiento de la inversión extranjera, así como en el reconocimiento al papel que puede jugar la propiedad privada y cooperativa en el desarrollo de la sociedad. También se inicio el proceso de reestructuración del sector empresarial estatal en su primera etapa y se redujo el subempleo en las empresas públicas. No obstante, dificultades de diversa naturaleza provocaron que el crecimiento logrado entre 2009 y 2015 solo alcanzara un 2,8% promedio anual.

En el ámbito de las relaciones sociales, se produjo un cambio sustancial en la política migratoria del país mediante una nueva legislación más flexible aprobada en 2013, mientras que se mantuvieron los indicadores alcanzados en los servicios de salud y educación, aunque también se enfrentaron dificultades. Tampoco se pudo neutralizar el impacto negativo de diversas medidas, lo que conllevo a un aumento en la desigualdad en la distribución del ingreso, una reducción de la cobertura de la asistencia social y a una disminución en el ritmo de solución del déficit habitacional y del transporte de pasajeros.

En el Informe Central al VII Congreso del PCC, celebrado en abril de este año el presidente Raúl Castro destaco como problemas en la implementación de los Lineamientos la no valoración de los niveles de riesgo, así como de los costos y beneficios de determinadas medidas y alerto sobre la necesidad de rectificar cuando los efectos no son los deseados, entre los aspectos de mayor importancia.[17]

NOTAS

[1] PCC (1976) “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba. Tesis y Resolución” Departamento de Orientación Revolucionaria del CC del PCC, La Habana, 1976.
[2] Ibid. pp. 58 y 59.
[3] PCC (1986) “Programa del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.
[4] Ibid. p. 75.
[5] Ibid. p. 79.
[6] PCC (1992) “IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y documentos” Editora Política, La Habana, 1992 (pp. 127 y 137).
[7] Ver PCC (1997).
[8] Ver Castro (2004)
[9] Ver de Raúl Castro (2015)
[10] Producto de esta discusión se modifico el 68% de los lineamientos contenidos en el proyecto original.
[11] Ver PCC (2011).
[12] La existencia de las relaciones monetario-mercantiles en el socialismo se basa en el aislamiento económico relativo entre los productores que –producto del bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas- no pueden expresar directamente el carácter social de su trabajo y requieren de un mercado para hacerlo.
[13] En los Lineamientos no resultaron explícitos los mecanismos de participación y diversos autores señalaron la necesidad de que se transitara a una forma de gestión participativa. Ver Fernández (2012); Espina (2012); García et. al. (2012) y Piñeiro (2012).
[14] Ver el análisis de Zabala (2013) y Espina (2012 y 2015).
[15] Ver PCC (2011, p. 10).
[16] Ver Rodriguez (2016)
[17] Ver Castro (2016).
BIBLIOGRAFÍA
-Castro, Fidel (2004) “Discurso pronunciado en la clausura del VIII congreso de la UJC el 5 de diciembre de 2004” en http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2004/esp/f051204e.html
-Castro, Raúl (2015) “Discursos e intervenciones del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba General de Ejército Raúl Castro Ruz” en www.cuba.cu/gobierno/raul/discursos/index2.html
-Castro, Raúl (2016) “Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, 16 de abril de 2016” en periódico Juventud Rebelde, Especial, p. 5.
-Espina, Mayra (2012) “Retos y cambios en la política social” en Pável Vidal y Omar Everleny Pérez (Compiladores) “Miradas a la economía cubana. El proceso de actualización”, Editorial Caminos, La Habana, 2012.
-Espina, Mayra (2015) “Reforma económica y política social de equidad en Cuba” en Mayra Espina y Dayma Echevarría (Coordinadoras) Cuba: los correlatos socioculturales del cambio económico, Ruth Casa Editorial y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2015.
-Fernández, Oscar (2012) “Rasgos esenciales del modelo de funcionamiento económico en Cuba. Limitaciones y retos de las transformaciones en marcha” Economía y Desarrollo Nº 1, Enero-Junio del 2012.
-García, Jesús, Rafael Alhama, Roberto Lima y Daniel Rafuls (2012) “Cuba: propiedad social y construcción socialista” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2012.
-Hidalgo, Vilma y Yordanka Cribeiro (2015) “Estrategia de crecimiento y equilibrio macroeconómico en Cuba” revista Economía y Desarrollo, Nº 153, Edición Especial 2015.
-Hidalgo, Vilma (2016) “El modelo económico cubano: reflexiones desde una perspectiva macroeconómica” revista Economía y Desarrollo Nº 156, 2016 y www.cubayeconomia.blogspot.com Septiembre 4 2016.
-PCC (1976) “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba. Tesis y Resolución” Departamento de Orientación Revolucionaria del CC del PCC, La Habana, 1976.
-PCC (1986) “Programa del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.
-PCC (1992) “IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y documentos” Editora Política, La Habana, 1992.
-PCC (1997) “Resolución Económica V Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana, 8-10 de octubre de 1997” Editora Política, La Habana, 1997.
– PCC (2011) “Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución” Abril 18 de 2011 en www.juventudrebelde.cu/file/pdf/suplementos/lineamientos-politica-partido-cuba.pdf
-PCC (2016) “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista” VII Congreso del PCC, La Habana, abril de 2016 en www.cubadebate.cu
-PCC (2016a) “Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos” VII Congreso del PCC, La Habana, abril de 2016.
-PCC (2016b) “Actualización de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021 aprobados por el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en abril de 2016 y por la Asamblea Nacional del Poder Popular en julio de 2016” en www.uschamber.com
-Piñeiro, Camila (2012) “Visiones sobre el socialismo que guían los cambios actuales en Cuba” TEMAS Nº 70, Abril-Junio del 2012.
-Quiñones, Nancy (2015) “El déficit externo de Cuba: una visión desde la sostenibilidad” Editorial UH, La Habana, 2015.
-Rodríguez, José Luis (2016) “Lineamientos para la política económica y social: Una mirada a su evolución 2011-2016” en La Jiribilla N° 770, Abril 9 al 15 de 2016 en www.jiribilla.cu
-Rodríguez, José Luis (2016a) “Complejidades y perspectivas de la economía cubana en 2016 y 2017 (I y II)” Cubadebate, agosto 2016 en www.cubadebate.cu
–The Economist Intelligence Unit (EIU) (2016) “Country Report Cuba” June 1st2016 en www.eiu.com
-Zabala, María del Carmen (2013) “Retos de la equidad social en el actual proceso de cambios económicos” en Omar Everleny Pérez y Ricardo Torres (Compiladores) “Miradas a la economía cubana. Entre la eficiencia económica y la equidad social” Editorial Caminos, La Habana, 2013.

(Continuará)

lunes, 29 de agosto de 2016

A debate la conceptualización del modelo cubano: Nadie sobra en el socialismo

Resultado de imagen de conceptualización del modelo cubano
Tomado de El Economista de Cuba
Fuente original: Cubadebate
Por Rosa Miriam Elizalde, Ismael Francisco.

Conversación con Admi Valhuerdi y Rubén Toledo, ambos son miembros de la Comisión permanente para la implementación y desarrollo de los Lineamientos

Buenos días o buenas tardes a nuestros oyentes. Estamos transmitiendo una nueva emisión del podcast de Cubadebate a través de Spreaker, la plataforma donde usted puede escuchar con una alta calidad de sonido los diálogos que sostenemos con nuestros invitados.


Este es el tercer programa que estamos dedicando al debate de la conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, uno de los documentos aprobados en el VII Congreso del Partido, que desde el pasado 20 de junio han estado discutiendo cientos de miles de cubanos en todo el país, y muchos de ellos han los han comentado en Cubadebate.

En el Estudio Panamericano de Radio Rebelde, conversaremos con Admi Valhuerdi y Rubén Toledo, ambos son miembros de la Comisión permanente para la implementación y desarrollo de los Lineamientos, han participado en el proceso de elaboración del documento y lo conocen en profundidad. Bienvenidos, y si están de acuerdo, quisiéramos discutir en concreto los conceptos del Capítulo IV de la Conceptualización del Modelo, dedicado a la política social.

Por cierto, ¿la política social en este documento está reducida a ese capítulo?

Rubén Toledo: Buenos días o buenas tardes. Sobre este tema pudimos conversar en la preparación de las ideas de esta entrevista. Habría que comenzar dejando claro, en primer lugar, que en el objetivo estratégico de la actualización del Modelo – o sea, la esencia misma de lo que se propone-, está raigalmente definido su fin eminentemente social: impulsar y consolidar la construcción de una sociedad socialista próspera y sostenible.

De ese modo, asegura el sustento material imprescindible para una distribución de la riqueza socialmente justa, premisa para elevar gradual y sosteniblemente el nivel y calidad de vida material y espiritual, haciendo posible la plena realización del ser humano y sus legítimas aspiraciones individuales y colectivas.
Es hacer irreversible todo lo logrado gracias a la Revolución y continuarlo desarrollando, incluida la prosperidad y el bienestar que disfrutamos a plenitud los que vivimos las etapas previas al Período Especial, y que todos hemos luchado por mantener en sus aspectos esenciales.

LAS PRINCIPALES CONQUISTAS SOCIALES NUNCA SE HAN DESCUIDADO

Las principales conquistas sociales de la Revolución nunca se han descuidado, sino al contrario, ha sido lo más protegido, lo que podemos constatar a través de parámetros básicos como los de salud o educación, aún afectados por los efectos del fuerte deterioro de nuestra economía.

Ese es, innegablemente un logro histórico, alcanzado por el pueblo cubano pese a tener que soportar el férreo Bloqueo que se arreció a partir de la abrupta desaparición del campo socialista, en medio de la crítica situación económica por todo ello provocada, y de la cual nuestros enemigos suponían que no íbamos a ser capaces de sobreponernos.

De lo que se trata en esta etapa es de proyectarnos para superar la situación de resistencia y enfrentamiento de la crisis, y ser capaces de impulsar, consolidar, hacer irreversibles y sostenibles todas las conquistas fundamentales.

Entre estos principios se destaca la igualdad de derechos y deberes y las garantías para hacerlos efectivos con equidad, inclusión y justicia social, expresados en la igualdad de oportunidades y el enfrentamiento a toda forma de discriminación lesiva a la dignidad humana.

Asimismo, se ratifica que la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción sustenta la condición de propietario común de todo miembro de nuestra sociedad, la que legitima nuestros derechos como propietarios comunes, entre ellos, el de acceder a servicios sociales universales y gratuitos.

También se destaca, entre otros, el derecho al trabajo, la salud, la educación, a la seguridad ciudadana, la información, la comunicación social, al descanso, la cultura, el deporte, el sistema de seguridad y asistencia social, a trabajar por una vivienda decorosa proporcionando apoyo social a quien lo necesite, garantizando que ninguna persona quede desamparada.

El carácter esencialmente social del Modelo está presente y le imprime rasgos especiales a las transformaciones del Modelo, en todas las formas de propiedad y gestión y en el sistema de dirección planificada de la economía. Por tanto, hay que decir que lo social no es un elemento que se aborda solo en el Capítulo IV de la Conceptualización sobre el Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista que debe resultar del proceso de actualización y que se somete actualmente a consulta.

Yo diría que en ese capítulo lo que hace es, precisamente por la importancia del tema, abordar con más detalle para puntualizar aspectos principales de la política social, que son esencialmente nuestros derechos constitucionales como ciudadanos cubanos, y también subrayar cómo la aplicación del principio de distribución a partir del trabajo es un elemento esencial que está en la base misma del sustento de la política social, de nuestro bienestar y prosperidad.

LA POLÍTICA SOCIAL ES TRANSVERSAL

Admi Valhuerdi: Sí, ratificando lo que decía Toledo, hay que decir que el tema de la política social es transversal en toda la conceptualización, es un asunto que está presente en cada uno de los momentos en que se abordan los diferentes capítulos; de hecho, la prosperidad y las medidas económicas que se definen son precisamente para poder continuar garantizando, fortaleciendo y desarrollando las conquistas sociales de la Revolución, que es la esencia misma de la Revolución, por lo tanto, no podemos circunscribir ni enmarcar el tema social al capítulo social.

Dicho capítulo está dedicado fundamentalmente a los sectores que son esencialmente sociales, la educación, la salud, la cultura, el deporte, la seguridad social, la asistencia social, porque hay temas que se abordan ahí explícitamente, pero como concepto la esencial social y humanista de la Revolución está presente en todo el documento.

De hecho, como decía Toledo, de los ocho principios que están definidos hay seis que de una forma u otra hablan de temas sociales, y otros, como por ejemplo la defensa, que está encaminada también a lograr la defensa del país para garantizar las conquistas de la Revolución, Y toda la prosperidad económica, como te decía, que se busca, es precisamente para ese bienestar en el orden social, por lo tanto es sustento y fundamento de todo el documento, por eso no lo podemos circunscribir únicamente, Rosa Miriam, al capítulo de la política social.

LA ECONOMÍA NO ES UN FIN EN SÍ MISMO

Hay quienes perciben en este documento un tono excesivamente economicista. ¿Cómo ustedes ven esa relación entre lo económico y los elementos esenciales de la política social de la Revolución cubana, aquella que se ha mantenido en más de medio siglo? No podemos ignorar que hay quien expresa temor de que eso pueda diluirse o relegarse frente al proyecto económico del país.

Rubén Toledo: Habría que decir en primer lugar, que la economía no es un fin en sí mismo. De lo que se trata, es de un Modelo eminentemente socialista, y por tanto la meta, el objetivo estratégico, es el ser humano.

No por gusto el objetivo social se destaca en el primero de los principios de nuestro socialismo en los que se sustenta el Modelo y a los cuales tributa, que aparecen en el Capítulo I del proyecto de Conceptualización en proceso de consulta. Este principio se refiere a la dignidad, igualdad y libertad plenas del ser humano, portador de nuestra cultura, identidad y valores.

Se trata de darle el sustento económico, la base que permita que sea sostenible y que se desarrolle toda esa base social de nuestro modelo y los valores, la cultura y todos los elementos fundamentales que determinan una plena realización del ser humano.

Hay que decir, por lo tanto, que la economía no está en función de enriquecer a nadie, de desarrollar capitales que generen una sociedad dividida entre una minoría enriquecida y una mayoría explotada.

Es una economía que tiene presente en su propio desarrollo principios básicos de carácter social. Así por ejemplo, se enuncia como un elemento fundamental la protección de los derechos de los trabajadores, es algo que es importante que en nuestra actividad económica se respete.

Es una economía en la que el hombre es imprescindible, aquí las personas no van a sobrar, es una economía en función de la eficiencia, no se va a incrementar el desempleo; que las personas tengan una actividad productiva útil, que se desarrollen fuentes de empleo.

Las transformaciones están dirigidas a garantizarles a las personas el derecho al trabajo, a su desarrollo, a la realización de los proyectos individuales y colectivos. Ello es fundamental, en primer lugar, en la actividad principal de la economía, que es la propiedad socialista de todo el pueblo, y por lo tanto, es donde tenemos que hacer el énfasis fundamental de la batalla económica.

Es esencial la transformación del Estado Socialista, en función de su eficacia y eficiencia en las funciones que le corresponden, a todas las instancias y en especial la municipal. Las conquistas sociales han de consolidarse, con prioridad en la calidad.

La planificación económica y social en función de garantizar el desarrollo, a partir de una visión de país con proyección de futuro, que dé sustento económico a las conquistas sociales, al desarrollo integral del ser humano y su prosperidad.

Como parte de ello, es imprescindible impulsar la ciencia, la tecnología y la innovación, con énfasis en las comunicaciones y la automatización, entre elementos estratégicos.

¿Qué es la prosperidad?

Es un lugar común ya hablar de nuestro socialismo próspero y sostenible. ¿Cuál es el concepto de prosperidad que se defiende en el Modelo?

Admi Valhuerdi: El propio documento hace referencia, de qué es prosperidad, incluso los principios mismos que están definidos en la conceptualización encaminan a eso. Los Lineamientos del VI Congreso se ratificaron preservar las conquistas de la Revolución; la conceptualización retoma y ratifica todas esas ideas, e incorpora el concepto de prosperidad.

La prosperidad de los ciudadanos está basada en el logro de proyectos racionales de vida, en consonancia con los principios y valores de nuestra sociedad y tiene como basamento fundamental los ingresos que se obtienen por el trabajo y los derechos constitucionalmente establecidos.

El plan nacional de desarrollo, porque es que todos estos documentos hay que verlos de manera interrelacionada, el plan nacional de desarrollo hasta el 2030 tiene un eje estratégico definido para el desarrollo humano, la equidad y la justicia cuyo primer objetivo es preservar las políticas universales de acceso a la salud, educación, cultura, deporte, la seguridad y asistencia social y los Lineamientos del VII Congreso refrendan todas estas ideas.

Y la prosperidad está encaminada, como dicen los propios principios, a lograr el desarrollo integral del individuo desde el punto de vista social, cultural, ético económico.

Si tú me preguntaras, en el orden personal yo te diría que hombre próspero es cuando logremos el hombre que pensaba el Che, realizado no sólo en el orden económico, sino un hombre íntegro, integrado en la sociedad, que le garantiza justicia e igualdad de oportunidades, con una participación efectiva en la toma de decisiones, informado y comprometido con su realidad y en la construcción de la sociedad próspera y sostenible a la que aspiramos.

En los Lineamientos se habla mucho de la necesidad de continuar desarrollando y perfeccionando nuestros mecanismos de participación ciudadana, en la toma de las decisiones, en la necesidad de, cuando se habla de la comunicación, del diálogo, del intercambio, de que las personas se sientan parte del proceso que se está desarrollando, eso también es prosperidad; pero todas estas cosas se logran únicamente, Rosa Miriam, si tenemos una economía sostenible, sólida, que garantice poder mantener todas esas realidades.

Para mí la prosperidad, va encaminada en ese sentido, la capacidad real que tiene el hombre de participar activamente en la economía y de satisfacer sus necesidades y las de su familia a partir de eso; ello tiene un principio también básico que está refrendado aquí en la conceptualización y en los Lineamientos, que es el derecho al trabajo. Tenemos que estar convencidos que todo esto es sobre la base del trabajo, del incremento de la producción y la productividad del trabajo. La participación no consiste sólo en emitir criterios, sino en dar todo el esfuerzo que debemos desplegar, cada cual desde su posición. Esa también es una manera de participar en el proceso.

Y a veces hay cosas que nosotros las tenemos como realidades, todos nosotros que hemos nacido, casi todos, que hemos nacido con la Revolución, y nuestras conquistas las apreciamos, derechos adquiridos, pero son logros que tenemos que defender, y hay que defenderlos con trabajo, con realidades, y eso también es una forma de ser próspero, tener un trabajo en el que uno se sienta realizado profesionalmente, que pueda aportar a la sociedad, y todo eso también tiene, por supuesto, su base económica, por eso en el documento se habla en los dos sentidos.

Hay un concepto que es la conciencia de productor-propietario, ese es un tema importante y es una forma también de que el hombre se sienta que realmente es el propietario de los medios de producción; por eso, como decía Toledo, cuando se habla de las formas de propiedad y se ratifica que la propiedad social sobre los medios de producción es la forma fundamental de propiedad, y la empresa estatal socialista es la forma básica, fundamental, para el desarrollo de la sociedad, tenemos que seguir trabajando y perfeccionando el funcionamiento de esa empresa estatal socialista, y eso sobre la base de la participación real de los trabajadores, para el logro del incremento de la producción, de la productividad, de manera consciente, eso también es ser próspero y hacer sostenible la economía.

EL DÍA A DÍA

Claro, pero la población vive la presión de su día a día, y la prosperidad está expresada en un término de futuro, como algo que se puede alcanzar colectivamente en el mediano y largo plazo, mientras hay quien la está teniendo ya, de manera inmediata. ¿Cómo decirle a ese cubano que vive de su salario y a la vez pueda tener confianza en que efectivamente estas cosas se van a producir; cómo decirle que ese concepto de prosperidad también es para él?

Rubén Toledo: Lo primero que hay que dejar claro es que siempre, desde el propio origen de la Revolución, se ha definido que esta es una Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, y por lo tanto, el objetivo estratégico del desarrollo socialista no es para el bienestar y la prosperidad de unos pocos, es para lograr colectivamente que todos los cubanos -con nuestro esfuerzo-, resolvamos todos los problemas que hemos tenido que enfrentar y seguimos enfrentando. No olvidemos que aún las condiciones que nos impone el bloqueo no han cesado.

Al plantearse que tenemos que ser una sociedad socialista próspera y sostenible, la prosperidad nos tiene que abarcar a todos, y en primer lugar a los que trabajamos. Y eso se logra a partir de la eficiencia, de la productividad, de la riqueza que se crea por nosotros mismos.

No olvidemos que en todo este proceso nos guía el concepto de Revolución del Comandante en Jefe. Tal y como hemos logrado todas las victorias hasta ahora tenemos que seguir avanzando -con nuestros propios esfuerzos-, para alcanzar nuestros sueños para Cuba y para el mundo: a partir de la unidad y no buscando soluciones individualistas.

Me parece importante que el concepto de prosperidad no lo debemos ver reducido al aspecto material, aunque es importante. Hay que incrementar la riqueza material para que podamos disfrutar de los bienes materiales y de los servicios que realmente sustentan un estado de bienestar y de prosperidad, pero en la sociedad a que aspiramos son imprescindibles otros factores.

Se trata de progresar a nivel de colectivos, familias e individuos –sin egoísmos individualistas-, en lo económico, en lo social y cultural, a partir de los valores propios de nuestra sociedad, en que los proyectos de vida sean alcanzables a partir del trabajo. No olvidemos que la Conceptualización se refiere a la sociedad que nos proponemos construir, que gradualmente debemos ir haciendo realidad.
Tampoco se trata de aspectos totalmente ausentes de la actualidad, pues vivimos en una sociedad que nos asegura derechos imprescindibles, sin incertidumbres sobre lo que puede costar resolver un problema de salud, de la educación u otros esenciales para el bienestar y el futuro personal y familiar, que hoy afectan a millones de ciudadanos en todo el mundo.

Cuando hablábamos hace poco del tema de cómo en la economía socialista hay que tener presente siempre en el enfoque social, no mencioné el tema de la protección al medioambiente y el de los recursos naturales. Existen experiencias de otros países que han avanzado en su desarrollo económico pero han dañado el medioambiente, y eso ha implicado un deterioro de las condiciones de vida de las personas. Entonces son elementos que hay que tener presentes.

Rubén Toledo: Fortalecer la identidad nacional y nuestra cultura, tesoro extraordinario de nuestro país.

Hay un conjunto importante: los valores humanos, la ética del cubano, la solidaridad. Algo que incluso llama la atención a los turistas, o cuando los cubanos estamos en el exterior, es el comportamiento humano en el trato a los demás que tenemos los cubanos, nuestra forma de actuar natural que de alguna u otra manera la Revolución nos lo ha desarrollado, nos lo ha enraizado.

Son elementos también de las relaciones sociales y de las relaciones en sociedad que también contribuyen a una sociedad próspera, y por lo tanto en el documento, como decía Admi al principio, a la prosperidad se le dedican varios párrafos al principio del capítulo, pues se trata de un concepto muy abarcador. Es un tema, además, que se puede enriquecer, y que de hecho se está enriqueciendo en los análisis del documento.

Este proceso en el cual se ha divulgado y se da acceso a opinar y proponer, participando activamente en el diseño de la sociedad en la que queremos vivir, es una prueba de los derechos que tenemos los cubanos.

Y entre los aspectos fundamentales en los que tenemos que trabajar, es que estos elementos de prosperidad nos sean perceptibles a todos, y en especial a los que trabajamos, a los que luchamos honestamente por hacer avanzar nuestra sociedad.

¿Terapias de choque?

¿Cómo dejar claro que este no es un ejercicio retórico? No olvidemos que hay teóricos que están planteando que el noventa por ciento de los problemas que tiene la economía cubana se resuelven en un abrir y cerrar de ojos con terapias de choque. ¿Hay espacio en este modelo para ganar velocidad en las transformaciones con un una terapia de choque o algo similar?

Rubén Toledo: Seguimos entonces en la línea de hasta dónde lo económico se hace a partir de que lo fundamental es lo social. No es un país que se está planteando desarrollarse en muy breve plazo con medidas que generen costos sociales a los mas vulnerables.

Son principios que no se deje a nadie desamparado, y que con la actualización del Modelo no se afecte a las personas con menos posibilidades económicas, sino al contrario, que vayan avanzando en la medida que el país va generando los recursos para lograrlo.

Hay que ser muy cuidadosos y responsables en todas las medidas que se adoptan: aplicarlas, controlarlas, hacer que se cumplan como se concibieron, rectificando lo que se tenga que rectificar. Hay que tener como premisa fundamental que los avances no se pueden lograr al costo de afectar a las personas más vulnerables, aunque ello implique no avanzar a un ritmo mayor. Tiene que ser sin prisa y a la vez sin pausa.

Admi Valhuerdi: Hay un principio básico, basado en el pensamiento martiano, que esta es una Revolución, con todos y para el bien de todos. Las transformaciones bajo ningún concepto deben ser sobre la base de terapias de choque, en las que hay prosperidad para unos pocos y situaciones de desventaja y de vulnerabilidad para la mayoría, por lo tanto no es afín con los principios de la Revolución, porque si dos cosas son incompatibles son la prosperidad para todos y las terapias de choque. Ahí están las experiencias, en América Latina, la vía para lograr la prosperidad es el desarrollo de la producción, la productividad y que el trabajo constituya una necesidad y motivo de realización personal y que garantice la satisfacción de las necesidades personales y familiares, tal como se expresa en los Lineamientos del Sexto Congreso.

En la conceptualización se define expresamente que se debe avanzar sin prisa pero sin pausa, sobre la base de los principios de nuestro socialismo, “sin terapias de choque” que afecten a la población, dando un seguimiento y atención especial a los impactos de los cambios en las personas de menores ingresos.

Derecho al trabajo

Ustedes se han referido varias veces al derecho al trabajo en un modelo donde se reivindica la propiedad social socialista como la fundamental. Los que trabajan en aquellos sectores de la economía no estatal, ¿tienen los mismos derechos al trabajo y a la seguridad social?

Admi Valhuerdi: Los trabajadores son trabajadores en cualquier sector de la economía en que laboren, esto no es una dicotomía entre el trabajador del sector estatal y el trabajador del sector no estatal. Los trabajadores en la sociedad socialista cubana, con las diferentes formas de gestión o de propiedad que existan, son trabajadores, y todos tienen los mismos derechos. El nuevo Código de Trabajo aprobado, la Ley 116 reconoce a todos los trabajadores del país en cualquiera de los sectores de la economía, y ahí incluso se reconoce que hay empleadores estatales y empleadores no estatales.

Cuando estamos hablando de la prosperidad, del desarrollo como ser humano, es de todos los trabajadores en el país, el derecho al trabajo es en cualquiera de las formas de gestión.

Por ejemplo, la protección de la seguridad social para el trabajador por cuenta propia, está refrendada jurídicamente en un régimen especial para estos trabajadores, esta es una práctica bastante singular en el mundo, donde el denominado sector informal no cuenta con seguridad social. Este régimen especial de Seguridad social ofrece protección al trabajador por cuenta propia ante la vejez, invalidez total: temporal o permanente, en caso de muerte a su familia y a la trabajadora por maternidad.

Rubén Toledo: La jubilación.

Admi Valhuerdi: Incluso, ahora se están incorporando en la conceptualización diferentes formas de propiedad, entonces habrá personas que laboren en todas esas formas de propiedad manteniendo su condición de propietarios comunes de los medios fundamentales de producción. La prosperidad que estamos definiendo es para todos los trabajadores del país, cada cual participa en la creación de la riqueza en función de sus posibilidades, y recibirá en función de sus resultados, que es el principio de distribución socialista, independientemente de las formas de gestión o de propiedad en las que esté laborando.

Rubén Toledo: A mí me parece que con relación a este tema habría también que hacer referencia a un concepto que se está tratando de potenciar en el proceso de actualización de nuestro modelo, que es la condición de propietarios comunes de todos los ciudadanos cubanos, independientemente del sector o de la actividad que realizan.

Puede incluso no ser un trabajador, o sea, como ciudadano cubano se tienen derechos, a partir de que existe y es fundamental la propiedad de todo el pueblo sobre los medios de producción. A veces se dice propiedad estatal, pero es que el papel del Estado es representar al verdadero dueño, y ese es un concepto en que tenemos que seguir trabajando.

Hoy está presente, porque cualquier ciudadano cubano, ante un problema de salud de él o de su familia, tiene en su país el derecho a recibir servicios sociales esenciales, a partir de su condición de propietario común de los medios de producción.

No es algo que dependa de una situación coyuntural o de una victoria que se haya podido obtener en un momento determinado. En otros países existen determinados servicios sociales gratuitos o subvencionados, pero cuando llegan las etapas de crisis lo primero que se afecta son esos derechos.

En nuestro país bajo las condiciones más difíciles de Período Especial los servicios sociales universales y gratuitos se mantuvieron, y ahí están los resultados: parámetros fundamentales de salud, de educación y otros que ni países de alto nivel de desarrollado han alcanzado.

Y ello, pese a que se afectaron por la crisis, pero se mantuvieron altamente priorizados porque es algo estructural, un derecho que nos viene dado porque somos copropietarios comunes de los medios fundamentales de producción.

Por tanto, independientemente del sector donde estemos, tenemos derechos como ciudadanos, y eso marca una característica esencial de la sociedad que nos planteamos construir.

Admi Valhuerdi: Eso está refrendado en la Constitución de la República. En la Constitución de la República, son derechos de todos, independientemente de la forma de gestión o propiedad en la que se esté trabajando.

Servicios sociales y posibilidades objetivas

-Quienes hemos estudiado el documento y lo hemos discutido, encontramos que hay conceptos complejos detrás de determinadas frases. Por ejemplo, cuando se habla de los servicios sociales gratuitos y subvencionados, que están desarrollados en la medida de las posibilidades objetivas. ¿Qué significa esa acotación: “posibilidades objetivas”?

Rubén Toledo: Quiere decir que, objetivamente, podremos disfrutar de las riquezas que seamos capaces de crear. O sea, no se puede disfrutar de las riquezas que no se crean, eso es elemental, y por tanto, en la misma medida que seamos más eficientes y se crean más riquezas, podremos estar en condiciones de elevar sosteniblemente el nivel y los estándares de los servicios sociales gratuitos.

Aquellos que aporten más, que se preparen más, que son más productivos, que son más laboriosos, también podrán tener como contrapartida la posibilidad de participar de esas riquezas en una proporción mayor, pues se fortalecerá el principio de distribución socialista según el trabajo.

Pero como miembro de nuestra sociedad socialista, la distribución de la riqueza siempre va a tener presente con la debida prioridad los destinos de carácter social, en función de elevar la prosperidad y el bienestar de todos por su condición de ciudadanos, con equidad -no igualitaristamente-, teniendo en cuenta las diferencias.

Tenemos que ser capaces de ser más productivos y de generar más eficiencia y más riqueza en la sociedad, para disponer de ella para su justa distribución.

Qué servicios se cobran

Se ha discutido mucho, hay bastante consenso social sobre ello, pero ya aparece en letra impresa un concepto que, a la vez, es una novedad en nuestra política social. Se afirma que los servicios de salud y educación se garantizan a todos por el estado gratuitamente, con estándares de calidad internacionalmente reconocidos, y quiero subrayar este añadido: “se cobran aquellos complementarios y de carácter no fundamental que se determinen para este”. ¿Qué significa?

Admi Valhuerdi: Como se plantea en la conceptualización, es un tema a estudiar y a implementar, desde el VI Congreso ese es un asunto que se viene discutiendo, se plantearon muchos criterios, opiniones, en ese sentido.

Ahí se está ratificando que la salud en nuestro país es un servicio gratuito para todo el que lo necesite, pero hay determinados servicios de salud, como pudiera ser una cirugía plástica para engrosar los labios, u otras similares, que son válidas, porque son decisiones de las personas, pero que en un momento determinado, cuando se terminen estos estudios, ese pudiera ser uno de los servicios que se dijera: “Está bien, perfecto, usted lo quiere hacer, pero ese es un servicio que se puede cobrar”, porque eso no tiene nada que ver con el derecho ciudadano a la salud, lo que tenemos establecido en ese sentido.

Por ejemplo, el tema de los senos, hay muchas operaciones que parten de criterios médicos; siempre estaría detrás el criterio médico, si el criterio médico es que resulta necesario para la salud física, o incluso mental, psicológica de la persona, si es así, ese es un servicio que no se cobra, pero hay otros temas que ya son decisiones personales, gustos, que sí pudieran cobrarse en un momento determinado, porque además, son prestaciones que son económicamente costosas. Ese es un servicio que incluso la población en el proceso de discusión de los Lineamientos del 6to Congreso propuso que se diera el servicio y el que se pagara en los casos que fuera una alternativa, que no tiene criterio médico, que no responde a una necesidad de salud, es de ese tipo de servicios del que se está hablando aquí que se pudieran cobrar.

La responsabilidad del Estado con el desvalido

Otro de los conceptos que están muy claros en el documento es la importancia que tiene la familia en la responsabilidad frente a los hijos, los ancianos. Sin embargo, al leer este concepto he recordado los encuentros de Fidel a principios de los años 2000 con los trabajadores sociales, cuando él advertía que las personas podrían ser abandonadas hasta por su familia, pero no deberían ser nunca abandonadas por el Estado. ¿Hay alguna contradicción entre este concepto de la política social donde la responsabilidad se centra en la familia y esa idea de Fidel?

Admi Valhuerdi: No, la Asistencia Social en nuestro país funciona precisamente sobre esa base. Hay una responsabilidad de la familia, para con sus miembros, en particular los menores, jóvenes, adolescentes, ancianos, la familia es la célula fundamental de la sociedad y tiene la responsabilidad de garantizar el desarrollo y sostén de sus integrantes; ello no está reñido con el hecho de que ante una situación de vulnerabilidad el Estado asume las acciones que correspondan. Ahí están los ejemplos de los núcleos y beneficiarios protegidos por la Asistencia Social, por diferentes vías, incluso hay circunstancias, en las que si bien no son familias en situaciones de vulnerabilidad, la Asistencia Social asume el pago de determinados servicios, como es el caso de la electricidad a pacientes crónicos de determinadas enfermedades, el transporte a las personas que reciben precisan de la realización de hemodiálisis y otros servicios médicos identificados, la protección a las madres de hijos con discapacidad severa o el servicio de Asistente Social a Domicilio.

Rubén Toledo: Hace poco pude ver con satisfacción un trabajo periodístico, por la televisión, donde se trabaja con las personas que deambulan por las calles en condiciones precarias. Esas personas se llevan a determinados lugares donde se les atiende. Son casos concretos de personas que no están bajo la atención de su familia, y la sociedad no les da espalda, el Estado no les da la espalda, se atienden con la vocación de mejorarles su situación y de hacer todo lo posible por ayudarlos a resolver sus problemas vitales y reinsertarlos en sus familias.

Tampoco podemos ver que el enfoque que se le da en la Conceptualización al papel de la familia esté limitado a este elemento fundamental, de la responsabilidad que tiene como célula básica de la sociedad. Es en la familia donde se tienen que cultivar y desarrollar los valores humanos fundamentales, donde se tiene que educar, enriquecer la cultura, es decir, tiene un sentido mucho más amplio.

Prestación subvencionada de servicios

Admi Valhuerdi: Mira, en ese orden de los ejemplos, recientemente hubo una Mesa Redonda, y un trabajo que se hizo en la televisión, con relación, a todo este trabajo que se ha venido haciendo de recuperar las casas de abuelos y los hogares de ancianos. Eso viene asociado a un incremento de las tarifas, que siguen siendo subsidiadas, pero que tienen un incremento con relación a las que existían. Se hizo un estudio socioeconómico de todos los ancianos que reciben este servicio para ver quiénes estaban en condiciones de, con sus ingresos y los de su familia, asumir el pago, y quién no. ¿Pues la práctica qué dijo?: solo entre el veinte y el veinticinco por ciento de los beneficiados están asumiendo ellos y su familia el pago total de la nueva tarifa, y el resto lo está asumiendo la Asistencia Social; total o parcialmente.

-¿Es a esto a lo que se refiere el documento cuando se afirma que “se asegura la prestación subvencionada de servicios de cuidado a las personas que lo necesitan a través de instituciones de diferentes formas de propiedad y gestión”?

Admi Valhuerdi: Es eso.

O sea, que pueden coexistir distintas formas de propiedad y gestión de un Hogar de Ancianos, por ejemplo.

Admi Valhuerdi: En los hogares de ancianos como tal no, pues es una actividad que requiere de determinados servicios también de salud que se garantizan estatalmente, pero otros servicios de cuidados sí, por ejemplo, hoy existen los trabajadores por cuenta propia Asistentes para el Cuidado de Niños y los Cuidadores de ancianos, enfermos y personas con discapacidad.

-¿Podría aprobarse una cooperativa de este tipo?

Admi Valhuerdi: Sí, cómo no. Se pudieran proponer cooperativas para el desarrollo de servicios de cuidado, este es un tema en el que se está trabajando para organizar e incluso incentivar ese tipo de actividad de cuidados por formas cooperativas. El asistente para el cuidado de niños es una figura que tiene mayor presencia en el trabajo por cuenta propia, no así las personas que se dedican al cuidad de adultos mayores que son mucho menos.

El Estado reconoce la necesidad de esas figuras como complemento a las actividades que se desarrollan estatalmente, es bueno ratificar que se continuarán perfeccionando y desarrollando los hogares de ancianos, casas de abuelos, los círculos infantiles, y mejorando los servicios, y la incorporación de las formas de gestión no estatal para estos servicios es un complemento necesario dada la situación del envejecimiento poblacional, y las acciones que se desarrollan están en función de dar cumplimiento a la Política aprobada por el Consejo de ministros para la atención integral de la dinámica demográfica en el país.

Igualdad y desigualdad

-En la Conceptualización del Modelo aparece diez veces la palabra igualdad y dos veces la palabra desigualdad, ¿cuál es la relación que hay entre estos dos conceptos en esta política social?

Rubén Toledo: No solamente aparece diez veces la palabra igualdad, sino que aparece en los elementos fundamentales. Recuerdo que está en el Concepto de Revolución de nuestro Comandante en Jefe, lo que se reitera en el primero de los principios de nuestro socialismo a los que tributa el Modelo: “La dignidad, igualdad y libertad plenas del ser humano…”.

Constituye un elemento de justicia social, de derecho inalienable de las personas, y además, se puntualiza que es una igualdad que no debe ser interpretada como igualitarismo. La igualdad tiene que partir de la base de que las situaciones individuales no son las mismas, y por lo tanto, las necesidades tampoco lo son, ni las posibilidades, el talento, el esfuerzo, la creatividad y la dedicación al trabajo de las personas son las mismas.

Entonces, el concepto de igualdad se vincula con el de equidad, a través de la consideración de las desigualdades legítimas y la superación de las injustas. En consecuencia, las políticas económicas y sociales han de propiciar la igualdad de oportunidades y el fomento de las capacidades personales y colectivas, superando las brechas o diferencias socio-económicas injustas.

Admi Valhuerdi: Ratificando eso que decía Toledo, sobre todo la igualdad de derechos y oportunidades, porque a veces confundimos la igualdad con el igualitarismo y en el documento se hace esa precisión, que todos tenemos igualdad de derechos, igualdad de oportunidades, y cada cual accede según sus condiciones, sus características, sus posibilidades, en ese sentido.

-Pero fíjense, también está la desigualdad, si la pensamos en el sentido de las acciones afirmativas, aquellas políticas que protegen a grupos vulnerables, como los niños o los ancianos.
Rubén Toledo: Claro.

Admi Valhuerdi: Sí, hay grupos especialmente protegidos dada la esencia humanista de nuestro Modelo de desarrollo e incluso en esos ejemplos a los que te refieres no todos los niños no son iguales, ni todos los adultos, requieren los mismos cuidados. Lo que no puede ser que por tu condición de trabajar en uno sector u otro, o porque tengas mayores o menos ingresos tú estés en desventaja, con relación a los derechos sociales, a los servicios sociales que se brindan a través de las diferentes estructuras sociales, en aspectos tales como la educación, de la salud, el acceso a la cultura, al deporte, que son cosas que no están en correspondencia, con los ingresos que tienen las personas, están en correspondencia con sus necesidades.

Rubén Toledo: Entre los niños, ni siquiera entre los niños todos tienen las mismas necesidades, las mismas dificultades, y es una realidad.

Admi Valhuerdi: Ahí son las diferencias individuales.

Rubén Toledo: Hay niños que tienen necesidades y situaciones que requieren un tratamiento mucho mayor, un mayor apoyo a él y a su familia, y es un importante logro que ya se viene aplicando. Es un tratamiento equitativo, que parte de nuestros derechos como propietarios comunes y la esencia humanista de nuestro Modelo, no tiene vinculación con los ingresos monetarios que tenga la familia de ese niño. Es algo que nos viene dado como posibilidad a todos por ser propietarios comunes.

Hoy todos los cubamos disfrutamos el privilegio de no tener que preocuparnos de cómo enfrentar una enfermedad o accidente grave de nuestros hijos, familiares cercanos o nosotros mismos, y ser atendidos por un sistema de salud de alto prestigio internacional sin importar los costos.

Los lectores de Cubadebate preguntan

-Se nos está acabando el tiempo. Les decía al principio que este es el tercer programa de Cubadebate en el que hemos debatido con especialistas documentos generados del Congreso. Hemos estado recibiendo cientos de comentarios cada vez que publicamos algún debate sobre este tema. Traje algunas de esas opiniones, de hecho algunas preguntas que nos hacían ya la han estado respondiendo ustedes antes. De todas formas me quedan muchas opiniones que compartir y preguntas que hacer. Les propongo leerle algunos comentarios de los lectores y para cerrar más ágilmente este debate, ustedes lo comentan de la manera más breve posible.

Por ejemplo, dice Zuly: “Sólo necesito para poder vivir de mi trabajo y que este sea de nuevo una virtud pública, ese es el socialismo que necesito y quiero”. ¿Ustedes qué dicen a eso?

Rubén Toledo: Está defendiendo el principio de que sea justamente retribuido el trabajo que ella realiza. Y es algo que se corresponde precisamente con lo que el Modelo se plantea, y que eso no sea privativo de un tipo de actividad u otra, sino que sea algo para todas las actividades, incluidos los que trabajamos en las entidades de propiedad de todo el pueblo.

-Dice Ramiro: “Yo aspiro a un socialismo donde el estado sólo regule la gran industria, los recursos naturales, el petróleo, el níquel y otros yacimientos minerales, y que lo demás se haga por la propiedad privada”. Y otro forista de Cubadebate, le responde a continuación. Dice Chucho: “Socio, a lo que tú aspiras es a un socio capitalismo y eso no existe, o eres socialista o eres capitalista”. ¿Quién tiene la razón, Chucho o Ramiro?

Admi Valhuerdi: Yo creo que ahí en lo que ellos están planteando habría que ver hasta dónde llega Chucho y qué cosa es lo que quiere Ramiro, pero la conceptualización sí define claramente que el Estado es propietario de los medios fundamentales de producción.

Hay actividades, que el estado continúa siendo propietario, y desarrolla otras formas de gestión que también le dan cabida a una dinámica que está prevista en la conceptualización, hoy ya existen en determinadas actividades de servicios en las que se está trabajando con estas alternativas y son una fuente de empleo, lo que debe contribuir a lo que conversábamos ahorita sobre el trabajo como la vía fundamental para la satisfacción de las necesidades del trabajador y de su familia, sobre la base, como ya se ha dicho anteriormente, del incremento de la producción, de la productividad.

Que el estado continúe manteniendo la propiedad sobre los medios fundamentales de producción y garantice que todo el pueblo sea beneficiario de la riqueza creada en su condición de propietarios comunes, eso es lo que caracteriza al socialismo.

Rubén Toledo: De todas maneras veo en la expresión del primer comentario que se utiliza la palabra “regula”, o sea, que el Estado regula. A mí me parece que debíamos comentarle que realmente esa es una función del Estado, incluso en países que no se plantean el Modelo de desarrollo socialista.

El Estado es el regulador de todos los actores de la sociedad; o sea, vivimos en sociedad, y la sociedad tiene que tener regulaciones de todo tipo, y en ellas el Estado tiene que ocupar un papel, porque si no sería un desorden absoluto, entonces es algo que se dice explícitamente en la Conceptualización, el Estado juega un papel regulador, rector, en función de los objetivos estratégicos del Modelo, que no es neoliberal ni minimiza las funciones del Estado. En cambio, no administra directamente, ni tiene el nivel de participación directa en todas las formas por igual.

Admi Valhuerdi: El Estado regula, es una de sus funciones, además de planificar, conducir y controlar el desarrollo, rectorando a todos los actores dentro de la economía. Más bien regula, el concepto organización es mucho más amplio y abarca más asuntos.

Rubén Toledo: Pero incluso hay otro concepto que se deja bien claro y me voy a referir a uno de los temas que genera más debate: La existencia de formas de propiedad y de gestión no estatal, incluida la privada, está condicionada a que cumplen una función social. Todas las formas de propiedad tienen que tributar, contribuir al proceso de construcción del socialismo, de la sociedad socialista a la que queremos aspirar. O sea, no es, que es la propiedad privada que se concibe, se desarrolla y se amplía individualistamente, con objetivos e intereses que no tienen que ver con los intereses de la sociedad. Juegan un papel, tienen un espacio, se le reconoce con todos sus derechos, en función de que cumplan funciones sociales.

-Cierro con Ana, que dice: “Yo tengo veintiséis años, soy joven nacida en los noventa, y me gustaría no morirme antes de ver un cambio socioeconómico bueno. Como todo cubano, estoy dispuesta a dar mi vida por mi país, pero es necesario que nos digan el cómo llegar a ese cambio, cómo lograr que la gente se sienta dueña de la propiedad social y que la cuide, cómo lograr que la gente diga “ahora” y no “mañana”. ¿Ustedes qué le dirían?

Rubén Toledo: Pienso que es una expresión muy representativa de una aspiración legítima de una muchacha de sus características, y creo que, efectivamente, lo que no podemos es desesperarnos, o sea, es importante, primero, que logremos una identificación y que todos lleguemos a un consenso social consciente y participativo del tipo de sociedad que nos queremos plantear, no porque nos vamos a quedar en eso, que sea un documento utópico, o simplemente un sueño.

Y no lo estoy diciendo a título personal, el propio VII Congreso del Partido, explícitamente en sus acuerdos, encarga al Comité Central de, una vez que concluya la elaboración de la Conceptualización, se trabaje en función de darle cumplimiento, con su aplicación concreta.

El primer paso para llegar al “cómo” es tener claro el “qué”, adónde queremos llegar, qué es lo que los cubanos nos proponemos hacer. Que lo vamos a hacer entre todos, y vamos a participar de una u otra manera. Todos nos tenemos que sentir, pienso yo, partícipes, en el pedacito que a cada uno le toca, de la construcción de esa sociedad.

Y el “cómo” es algo que tenemos que ir construyendo. El propio Plan de Desarrollo Económico y Social a largo plazo ya es un paso concreto del “cómo”, no el único, porque también la discusión de los Lineamientos que aprobó el Congreso y que la Asamblea Nacional discutió, es otra herramienta importante del “cómo”.

El Modelo se continuará actualizando como lo hemos estado haciendo en estos años, porque cada una de las políticas que el país ha ido definiendo, precisa sus objetivos y cómo lograrlos, y a partir de ahí se divulga, se aplica y se perfecciona.

Admi Valhuerdi: Es bueno que hayas traído ese comentario, porque una muchacha joven, nacida en el Período Especial, porque con esa edad que tiene nació en el pleno Período Especial, que nos esté diciendo: “Yo quiero luchar por mi país, díganme qué y cómo tengo que hacer”, me parece que es muy importante y alentador.

Hay que saber que estas no son decisiones ni resultados que se ven de un día para otro. hay personas que se preocupan y plantean : “la conceptualización, sí, está bien todo eso, ¿pero y eso cómo se hace?”, esto no está visto únicamente desde el punto de vista de teorizar cómo vamos a construir la sociedad futuro, está concebido en estrecha relación con los Lineamientos y el plan nacional de desarrollo, hasta el 2030, que después se concreta en planes quinquenales y anuales, y estos su materialización se irá realizando como ha dicho el General de Ejército en muchas oportunidades, “sin prisas pero sin pausas” y sobre todo con un seguimiento sistemático a las decisiones que se adoptan para corregir oportunamente todo lo que haga falta.

Hay situaciones coyunturales, como la que estamos viviendo, pero lo que está claro es que seguimos convencidos y comprometidos con el desarrollo, con el avance y con el logro de esa sociedad socialista próspera, sostenible, para que Ana y sus hijos tengan una sociedad mucho mejor, mucho más desarrollada, más próspera, que es a lo que se aspira.

Rubén Toledo: Y de modo sostenible, o sea, que seamos capaces -a pesar de la situación compleja, las dificultades nuestras y por las que el planeta atraviesa-, de crear las condiciones para enfrentarlas y salir siempre airosos, con consenso en la diversidad, reconociendo las diferencias, pero siempre unidos en función de lograr nuestros objetivos y seguir contribuyendo con otros pueblos del mundo.

Admi Valhuerdi: Hemos hablado de ser prósperos, de garantizar la sostenibilidad, y es importante señalar también que la nación que estamos construyendo es sobre la base de continuar preservando la independencia, la soberanía, la identidad, la democracia; en el Concepto de Revolución de Fidel y en el pensamiento martiano están refrendados los fundamentos de la conceptualización de la sociedad a la que aspiramos.

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