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domingo, 10 de diciembre de 2017

Tenemos también el deber impostergable con nuestros pueblos de avanzar con pasos cada vez más sólidos hacia la integración política, económica y social de América Latina y el Caribe.

Tomado de CubaMINREX

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la Sexta Cumbre CARICOM-Cuba. Antigua y Barbuda, 8 de diciembre de 2017, “Año 59 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

martes, 14 de marzo de 2017

CARICOM reafirmó proclama de Zona de Paz de la #CELAC

Tomado de Pensando América

Nosotros, los Ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y la República de Cuba, reunidos en La Habana, Cuba, el 11 de marzo de 2017, en ocasión de la Quinta Reunión Ministerial CARICOM -Cuba, y en conmemoración del Cuadragésimo Quinto aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre los Estados independientes de la CARICOM y Cuba y el Decimoquinto Aniversario del Día Cuba-CARICOM;
Reafirmando las Declaraciones de las Cumbres de La Habana de 2002, Bridgetown de 2005, Santiago de Cuba de 2008, Puerto España de 2011 y La Habana de 2014, y destacando su contribución al avance de nuestros vínculos políticos y cooperación, materializado en el elevado nivel alcanzado por las relaciones entre nuestras naciones;
Reconoce el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, del ex Primer Ministro de Trinidad y Tobago Patrick Manning y del ex Presidente de Haití René Preval, al desarrollo de sólidas relaciones basadas en la amistad sincera, la cooperación y la solidaridad;
Reconociendo la necesidad de enfrentar unidos los desafíos para alcanzar el desarrollo sostenible, incluidas nuestras vulnerabilidades como países del Caribe y en particular, como Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los países de zonas costeras bajas, especialmente en las esferas económica y medioambiental, y para construir sociedades más justas y equitativas;
Reafirmando la decisión de consolidar la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como mecanismo de concertación política, que promueve la unidad y los intereses de nuestra región en las relaciones internacionales y con terceros;
Ratificando que el Caribe es parte inseparable de Nuestra América y destacando el papel del CARICOM en el proceso de integración regional;
Decididos a continuar fortaleciendo el mecanismo CARICOM-Cuba, basado en profundas raíces históricas y cimentado en la solidaridad, la cooperación y la complementariedad:
Reiteramos el respeto irrestricto y plena adhesión a los Propósitos y Principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, en particular el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, la solución pacífica de controversias y la prohibición de la amenaza o uso de la fuerza. Asimismo, a la luz de la integralidad de los derechos humanos reafirmamos nuestro compromiso con la protección y promoción de estos para todos;
    
Ratificamos la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, suscrita en La Habana en enero de 2014, y que reconoce, entre otros, el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural;
    
Acordamos continuar la implementación de los resultados de las Reuniones de Ministros de Relaciones Exteriores y las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno de la CARICOM y la República de Cuba, como plataforma para estrechar la coordinación política y en otros ámbitos;
    
Reconocemos el consenso alcanzado entre la Comunidad y Cuba para la firma del Segundo Protocolo del Acuerdo de Comercio y Cooperación Económica, que contribuirá a fortalecer nuestras relaciones;
    
Reafirmamos la relevancia de la participación activa de los países caribeños en la CELAC para la unidad regional y para la promoción de las prioridades de los países caribeños. En tal sentido, reconocemos el papel del Presidente Pro Tempore de CARICOM en el Cuarteto de la CELAC en representación de los intereses de sus miembros;
    
Reconocemos la importancia de los mecanismos regionales y subregionales como la CELAC, la AEC, CARICOM, el ALBA-TCP, PETROCARIBE, así como otros de carácter internacional como el grupo BRICS para el desarrollo económico y social de los países caribeños;
    
Reafirmamos la solidaridad con la República de Haití, país por el que sentimos una histórica deuda de gratitud, y el compromiso de continuar impulsando la cooperación con esa nación, de acuerdo con las prioridades definidas por su gobierno y en pleno respeto a su soberanía;
    
Destacamos la importancia de la reparación, resarcimiento e indemnización de los daños ocasionados por la esclavitud en el Caribe, como un acto de justicia, y en ese sentido, respaldamos la labor de la Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe;
    
Expresamos profunda preocupación por la inclusión de Estados miembros de la CARICOM en la lista de jurisdicciones no cooperativas de la Unión Europea y hace un llamado a re-examinar la lista con base en criterios objetivos y considerando los compromisos implementados por los países, de acuerdo con las normas internacionales reconocidas;
    
Expresamos además profunda preocupación y rechazo a la disminución progresiva de las relaciones de corresponsalía bancaria con los países en desarrollo, en particular los Estados miembros de la CARICOM, debido a las acciones para la disminución del riesgo por parte de algunas de las más grandes corporaciones de la banca internacional, lo cual amenaza la estabilidad financiera de los países afectados y limita sus esfuerzos por alcanzar el desarrollo y el crecimiento socio-económico;
    
Enfatizamos la prioridad urgente y global que representa el cambio climático y sus implicaciones negativas para nuestras sociedades, ecosistemas y economías. En tal sentido, nos comprometemos a reforzar la cooperación en el marco de la CARICOM y con otros organismos y agencias internacionales para fomentar una mayor adaptación y mitigación, fortalecer la resiliencia y reducir nuestra vulnerabilidad, en particular de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los países de zonas costeras bajas;
    
Ratificamos la necesidad de continuar fortaleciendo la cooperación y el intercambio de experiencias y buenas prácticas en materia de gestión integral del riesgo de desastres en el Caribe, con el propósito de apoyar la implementación por los países caribeños del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y todas sus metas; y así favorecer la reducción sustancial del riesgo de desastres y las pérdidas en vidas, medios de subsistencia y salud, así como en bienes económicos, físicos, sociales, culturales y ambientales de las personas, las empresas, las comunidades y los países;
    
Decidimos continuar la cooperación en materia de seguridad alimentaria, nutrición y desarrollo agrícola, como pilares fundamentales en la lucha contra la pobreza, incluyendo las acciones para la implementación del Plan para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la CELAC 2025 (SAN-CELAC);
    
Reiteramos el llamado a revisar y modificar los actuales criterios de “graduación” de los países para recibir la Ayuda Oficial al Desarrollo, de modo que reflejen adecuadamente la realidad y necesidades específicas de los países de renta media altamente endeudados, en particular de los Estados caribeños, e integren las diferentes dimensiones del desarrollo sostenible incluidas en la Agenda 2030;
    
Reiteramos nuestro compromiso con la protección y conservación del medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales de la región, en particular los del Mar Caribe. Apoyamos su designación por las Naciones Unidas como “Zona Especial en el contexto del Desarrollo Sostenible” y respaldamos el mandato de la Comisión del Mar Caribe, reconocido en la IV Cumbre de la CELAC, para promover su preservación y uso sostenible. En ese sentido, expresamos nuestro firme rechazo a la utilización continua del Mar Caribe para el tránsito y trasbordo de material nuclear y de desechos tóxicos y exhortamos a los países que los producen y transportan, a que implementen de manera urgente las medidas pertinentes para poner fin a tales actividades;
    
Reafirmamos el compromiso de promover la integración energética regional como elemento clave para el desarrollo sostenible, y avanzar en la diversificación de la matriz energética de nuestros países, orientada al uso de fuentes de energía limpia, renovable y sostenible y la universalización del acceso a los servicios energéticos que contribuyan al bienestar de nuestros pueblos;
    
Enfatizamos la importancia de la cultura como un instrumento significativo para el logro del desarrollo económico sostenible, la unidad, paz, educación y entendimiento mutuo entre los pueblos, y apoyamos la celebración exitosa de CARIFIESTA XIII, a realizarse en Barbados, del 17 al 27 de agosto de 2017.
    
Reconocemos la promoción del turismo sostenible como una de las claves para el crecimiento económico de la región caribeña, identificada en el Plan Estratégico de CARICOM 2015-2019, y acordamos estrechar la cooperación en esta área, incluido el multidestino;
    
Tomamos nota de la designación de 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo y la oportunidad que representa para crear un sector turístico más responsable, capaz de aprovechar su inmenso potencial en términos de prosperidad económica, inclusión social y conservación ambiental. En tal sentido, saluda la celebración en Jamaica de la Conferencia Mundial de Turismo, en noviembre de 2017.
    
Nos comprometemos a continuar promoviendo acciones conjuntas e intercambios de experiencias e información en materia de seguridad, así como de prevención y enfrentamiento al delito transnacional organizado y otras nuevas amenazas relacionadas con la ciberseguridad y el tráfico de drogas, entre otras áreas;
    
Acogemos con beneplácito los avances en las relaciones entre los Gobiernos de Cuba y los Estados Unidos de América. Reafirmamos el llamado a los Estados Unidos a que, sin condicionamientos, ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero que impone a Cuba desde hace más de cinco décadas y que es contrario a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional. Reiteramos nuestra profunda preocupación y rechazo a la dimensión extraterritorial del bloqueo, así como a la persecución a las transacciones financieras internacionales de Cuba. Reiteramos nuestro enérgico rechazo a la aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como la Ley Helms-Burton. Exhortamos al Presidente de los Estados Unidos, a que utilice sus amplias facultades ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo y al Congreso de ese país a proceder a su eliminación.
    
Expresamos preocupación por las afectaciones sociales, económicas y en materia de empleo que provoca la deportación masiva de migrantes establecidos en países fuera de la región;
    
Abogamos porque los Estados receptores respeten los derechos humanos de los migrantes y observen, en particular, el principio de que los migrantes no deben ser objeto de detención o reclusión arbitrarias, y exhortamos a estos Estados a que velen por que sus políticas en materia de migración sean compatibles con las obligaciones que les impone el derecho internacional, incluido el respeto a la dignidad y requerimientos de estas personas en los procesos de devolución a sus países de origen;
    
Expresamos nuestro agradecimiento al gobierno y pueblo de Cuba por su cálida acogida y hospitalidad;
    
Decidimos celebrar la Sexta Cumbre CARICOM-Cuba en Antigua y Barbuda, el 8 de diciembre de 2017.


Aprobada en la Quinta Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores CARICOM-Cuba, el 11 de marzo de 2017, en La Habana, Cuba.  (Pensando Américas)

domingo, 8 de febrero de 2015

Venezuela y la batalla por la hegemonía mundial

Tomado de La Jornada
Por Ángel Guerra Cabrera

La crisis de hegemonía que atraviesa Estados Unidos ha creado en la escena internacional una situación inestable, peligrosa y de  desenlace impredecible pues Washington no se resigna a aceptar la pérdida de la primacía casi absoluta que disfrutaba en el planeta. Parecería no quererse dar cuenta de que el mundo transita hacia la multipolaridad, en la que está obligado a tomar en consideración los intereses y concepciones de otros actores –entre ellos China y Rusia- a menos que desee correr el riego de empujar a la humanidad al holocausto de una guerra nuclear.
 
Actúa muchas veces guiado más por la irracionalidad que por el pragmatismo, como en Ucrania. O, como observamos en América Latina y el Caribe, donde aún en el caso de Cuba, con la que afirma que va a cambiar de política, no se cansa de repetir con descaro inaudito que “su objetivo es el mismo”. O sea, reinstaurar el capitalismo y la putrefacta democracia liberal en la isla  contra la opinión del pueblo cubano.

Washington cierra los ojos ante su creciente debilidad económica – que la burbuja del petróleo y el gas de esquisto no pueden ocultar-, el descrédito político que ha cosechado con sus sangrientas guerras de agresión, las torturas a prisioneros, el asesinatos de civiles inocentes por drones o por sus grupos de operaciones especiales en cada vez más países, el espionaje generalizado de comunicaciones, incluso a sus propios aliados, el constante homicidio de negros por sus policías y la alarmante desigualdad y pobreza que corroe a la sociedad estadunidense.

En esta situación, acabar con la Revolución Bolivariana por la fuerza, ya que por vía electoral no ha podido, es su mayor prioridad en la política hacia nuestra región, que decidió acelerar después de la desaparición del presidente Hugo Chávez. Pero su objetivo no es solo ese, sino arrasar con todos los gobiernos que no se le someten, no aceptan las políticas neoliberales y procuran la unidad e integración de América Latina y el Caribe (ALC). Los estrategas del imperio razonan que si Washington no es capaz de meter en cintura al que siempre consideró su traspatio, mucho menos podrá imponerse al resto del mundo.

Por eso ambiciona destruir la arquitectura bolivariana en nuestra región, construida desde 1999 bajo el liderazgo y la inspiración de Hugo Chávez, pero para conseguirlo debe arrasar con el puntal venezolano. No es  solo que Venezuela tenga las mayores reservas de hidrocarburos del mundo.

Tanto o más importante es la existencia en la patria de Bolívar de un destacamento revolucionario de singular combatividad, consciente políticamente y cargada de simbolismo, como es el chavismo. Este, aún con bajos precios del petróleo y sometido a la guerra económica y el desabastecimiento, atesora reservas morales y políticas fundamentales para mantener unidas y combativas a las mejores fuerzas y los gobiernos más independientes de ALC.

Es por eso que el imperio ha probado todo contra Caracas. Desde una metódica guerra sicológica ligada con guerra económica por sectores burgueses nacionales e internacionales que especulan con las divisas del pueblo venezolano o acaparan y contrabandean apoyados por todas las corporaciones mediáticas del planeta, hasta la organización de las violentas y asesinas “guarimbas”, a cargo de delincuentes, paramilitares colombianos y desclasados, que solo en febrero del año pasado costaron 43 muertos. También, en violación del derecho internacional, ha reforzado las sanciones contra Venezuela.

La reciente reunión con los gobiernos del Caricom del vicepresidente estadunidense, Richard Biden, se proponía destruir  Petrocaribe, ejemplar instrumento de solidaridad con esos países ideado por Chávez, aunque se ha filtrado que el funcionario también conspiró groseramente contra el presidente Maduro.

La presencia provocadora e injerencista en Caracas de tres ex presidentes latinoamericanos, cuestionados en sus países por su irrespeto a los derechos humanos, da una medida de quienes apoyan a la oposición golpista venezolana, pues días antes el presidente Maduro había recibido el apoyo de sus colegas de la Celac frente a los planes desestabilizadores.

En la disputa por la hegemonía mundial se abre un importante capítulo en ALC desde ahora hasta la Cumbre de las Américas. La diplomacia yanqui se está empleando a fondo para tender una emboscada allí contra Cuba y Venezuela e intentar dividir a los gobiernos latinoamericanos y caribeños. El tiro les saldrá por la culata.

martes, 9 de diciembre de 2014

Raúl Castro: "Los desafíos del siglo XXI nos obligan a unirnos para enfrentar juntos... los mecanismos de dominación que nos impone el injusto sistema financiero internacional."

Foto Oficial de la Cumbre Cuba Caricom. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
Foto familiar. V Cumbre Caricom-Cuba se dispusieron a tomar la "foto de familia" del encuentro. Foto: Ismael Francisco
DISCURSO INAUGURAL DEL GENERAL DE EJÉRCITO RAÚL CASTRO RUZ, PRESIDENTE DE LOS CONSEJOS DE ESTADO Y DE MINISTROS EN LA V CUMBRE CARICOM-CUBA.

8 de diciembre de 2014.

Honorable Gaston Alphonso Browne, primer ministro de Antigua y Barbuda y presidente en ejercicio de CARICOM;

Honorables Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros de CARICOM;
Su Excelencia Irwin Larocque, Secretario General de CARICOM;

Excelentísimo Señor Didacus Jules, director general de la Organización de Estados del Caribe Oriental;

Excelentísimo Señor Alfonso Múnera Cavadía, secretario general de la Asociación de Estados del Caribe:

Les doy la más cordial bienvenida y les deseo una grata estancia en nuestro país.

Nos regocija recibir a los líderes y representantes de la familia caribeña. Compartimos una historia común de colonialismo, esclavitud y luchas por la libertad, independencia y desarrollo, que es el crisol en el que se han fundido nuestras culturas. También enfrentamos retos comunes que solo podremos vencer con la más estrecha unidad y eficaz cooperación.

Este es el sentido y el propósito de estas Cumbres trienales, que celebramos: impulsar y fortalecer nuestros vínculos fraternales de colaboración, concertación y solidaridad, para avanzar en la necesaria integración latinoamericana y caribeña soñada por los Próceres de la independencia y postergada durante más de 200 años. Hoy es una necesidad vital para nuestra supervivencia.

La exitosa trayectoria de CARICOM, la participación de todos sus estados miembros y de Cuba en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y en la Asociación de Estados del Caribe, así como la membresía de algunos de nosotros en la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA-TCP) y a Petrocaribe, han contribuido al avance de la integración regional y debemos continuar impulsando su consolidación.

Estimados Jefes de Estado y de Gobierno e invitados:

Cada año, celebramos en este día, el aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba de los primeros cuatro Estados independientes de la Comunidad del Caribe.

Como dijera el compañero Fidel Castro Ruz, en el acto conmemorativo del 30 aniversario de este importante acontecimiento: “Probablemente, los líderes de estos países, considerados igualmente padres fundadores de la independencia de sus naciones y de la integración caribeña, Errol Barrov, de Barbados; Forbes Burnham, de Guyana; Michael Manley, de Jamaica, y Eric Williams, de Trinidad y Tobago, al decidir el establecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba, comprendían que estaban trazando el camino para lo que sería después la política exterior de la Comunidad del Caribe, que tiene hasta el día de hoy tres características fundamentales: la independencia, la valentía y la acción concertada”. Estas palabras mantienen toda su vigencia.

A 42 años de aquella audaz decisión, nos enorgullecemos de las excelentes relaciones que mantenemos con todos los países del Caribe, y en cada capital disponemos de las embajadas respectivas. Ustedes también tienen sus representaciones en La Habana, lo que se completó con la inauguración, el pasado 25 de junio, de la Embajada de San Cristóbal y Nieves, con la honrosa presencia del Primer Ministro, nuestro estimado amigo, el Muy Honorable Denzil Douglas.

Este es un buen momento para reiterar que, a pesar de las dificultades económicas y de los cambios que estamos haciendo para perfeccionar el modelo económico y social, mantendremos el compromiso de cooperar y compartir nuestros modestos logros con los hermanos del Caribe.

En la actualidad, tenemos mil 806 colaboradores en todos los países de CARICOM, de ellos mil 461 en el campo de la salud. Se han graduado 4 mil 991 jóvenes caribeños y actualmente mil 55 estudian en Cuba.

Adicionalmente, estamos colaborando con el Caribe y continuaremos haciéndolo, en la prevención y el enfrentamiento a la pandemia del ébola en el plano bilateral y en el contexto del ALBA y de la CELAC, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La Reunión de Expertos celebrada a fines de octubre en La Habana contó con especialistas de todo el hemisferio, incluso con representantes de territorios caribeños aún dependientes. En las últimas semanas 61 funcionarios, médicos, expertos de la salud y otras esferas de los países de CARICOM han recibido entrenamiento en Cuba. En adición, se atiende la solicitud de nueve Estados de CARICOM que solicitaron la asistencia cubana para capacitar al personal médico de sus países.

Como pequeños estados insulares y naciones en desarrollo enfrentamos el reto de sobrevivir y avanzar en medio de un mundo convulsionado por una crisis económica global, con todas sus manifestaciones en el orden financiero, energético, ambiental y alimentario, enfermedades mortales y guerras. Reitero hoy la invariable posición de Cuba de apoyar, en todas las circunstancias, el derecho de los países pequeños y vulnerables a recibir un trato especial y diferenciado en el acceso al comercio y las inversiones.

Los desafíos del siglo XXI nos obligan a unirnos para enfrentar juntos los desastres naturales, los efectos del cambio climático, concertar enfoques sobre la agenda de desarrollo post-2015 y, en especial, para enfrentar colectivamente los mecanismos de dominación que nos impone el injusto sistema financiero internacional.

Unimos nuestras voces a las de la Comunidad del Caribe para exigir la inmediata supresión de nuestras naciones de las listas unilaterales que obstaculizan el desarrollo económico y el intercambio comercial con otros países.

La cooperación para enfrentar las consecuencias del cambio climático merece una atención especial. La elevación del nivel del mar amenaza la existencia de muchos de nuestros países. Los cada vez más frecuentes huracanes, lluvias intensas y otros fenómenos, causan grandes daños humanos y económicos. No nos queda otra opción que fortalecer la concertación para enfrentar esta realidad y mitigar el tremendo impacto que causan en los recursos hídricos, las zonas costeras y especies marinas, la diversidad biológica, la agricultura y los asentamientos humanos. Cuba tiene estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo, e implementa el Macroproyecto “Peligros y Vulnerabilidad Costera 2050-2100”, que incluye proyectos sobre el estado de salud de los manglares y dunas costeras, evaluación de las playas, asentamientos costeros e infraestructura, experiencias que estamos dispuestos a compartir con los hermanos de CARICOM.

Tenemos mucho trabajo por delante. Como hemos anunciado, en el próximo trienio comenzarán a funcionar, con el modesto apoyo de Cuba, la Escuela Regional de Artes en Jamaica y el Centro de estimulación del desarrollo de niños, adolescentes y jóvenes con necesidades educativas especiales con sede en Guyana. Más estudiantes caribeños podrán acceder a estudios universitarios en nuestro país, en particular en la especialidad de Medicina. Ayudaremos también en la preparación de expertos de los países de CARICOM en temáticas relacionadas con la mitigación y el enfrentamiento de riesgos ante los desastres naturales, así como en la difícil etapa de recuperación posterior a estos.

Asimismo, continuaremos ofreciendo nuestra ayuda solidaria en la formación de recursos humanos y en la atención médica. En este sentido se destaca la oportunidad que otorgaremos a médicos graduados en Cuba que estén ejerciendo en sus países para que estudien una segunda especialidad de manera gratuita.

El desarrollo del comercio y las inversiones entre nuestros países sigue siendo un tema pendiente. Las dificultades con la transportación aérea y marítima en la subregión y el deterioro de nuestras economías, producto de la crisis internacional, atentan contra el avance en estos sectores. Debemos encontrar soluciones novedosas, factibles y convenientes para todos. En este sentido, acogemos con beneplácito los esfuerzos conjuntos para la actualización y revisión del Acuerdo de Comercio y Cooperación bilateral, que permitirá el libre acceso, con arancel cero, de 297 productos de países de CARICOM y de 47 de nuestro país.

Aprovecho la ocasión para reiterar nuestro firme apoyo a la justa demanda de CARICOM de compensación por parte de las potencias coloniales por los horrores de la esclavitud y al reclamo, igualmente justo, de recibir cooperación de acuerdo con su situación real y necesidades, y no sobre la base de estadísticas de ingreso per cápita que los califican esquemáticamente como países de renta media y excluyen  de flujos de recursos financieros indispensables.

Es ineludible el compromiso de apoyar la reconstrucción y el desarrollo de la hermana República de Haití, cuna de la primera revolución independentista en América Latina y el Caribe, con cuyo heroico y sufrido pueblo tenemos todos una deuda de gratitud.

Como he dicho en otras ocasiones, los cubanos agradecemos profundamente a nuestros hermanos caribeños por su vertical posición de respeto y solidaridad hacia nuestra Patria.

Jamás olvidaremos el permanente respaldo a la resolución contra el bloqueo a Cuba, así como las numerosas expresiones de solidaridad en el debate general de la Asamblea General de la ONU y en otras tribunas internacionales, rechazando la espuria inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno e invitados: 

En esta V Cumbre CARICOM-Cuba les propongo intercambiar ideas y propuestas viables para continuar trabajando de conjunto en el desarrollo de nuestra cooperación bilateral; en el incremento y la diversificación de nuestras relaciones económicas y comerciales; en el enfrentamiento a los retos que nos impone el mundo globalizado, injusto y desigual en que vivimos, plagado de graves problemas que amenazan la existencia de la humanidad; y sobre todo, en la manera de avanzar con pasos cada vez más sólidos hacia la imprescindible integración política, económica y social de América Latina y el Caribe. Tenemos ese deber impostergable con nuestros pueblos.

Sin más, declaro inaugurada la V Cumbre CARICOM-Cuba.

Muchas gracias.

Inauguración de la V Cumbre Caricom-Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Inauguración de la V Cumbre Caricom-Cuba. Foto: Ismael Francisco/ CubadebateInauguración de la V Cumbre Caricom-Cuba. Foto: Ismael Francisco/ CubadebateInaugura Raúl Castro V Cumbre Caricom-Cuba. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate
Raul en el recibimiento a Jefes de Estado minutos antes de la Inauguración de la Cumbre Cuba Caricom. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.
 V Cumbre del Caricom (Comunidad del Caribe). Fotos: Ismael Francisco/Cubadebate.

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