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viernes, 15 de marzo de 2024

Politiqueros europeos y mercenarios contra Cuba

Eurodiputada del PNV Izaskun Bilbao interviene en la Eurocámara. Foto: @IzaskunBilbaoB
Eurodiputada del PNV Izaskun Bilbao interviene en la Eurocámara. Foto: @IzaskunBilbaoB

Por Gustavo de la Torre Morales

La gran "demo-crack-CIA", en occidente (dígase EEUU y Comunidad Europea), carga con nueva oleada de trompetas llamando al mundo para llevar a Cuba al matadero.

En el Parlamento Europeo, la manada de la derecha y ultraderecha arremete, con nuevo intento, en la busqueda que a Cuba se le crucifique, simplemente, porque no acaba de arrodillarse a los intereses imperialistas del Tío Sam.

miércoles, 21 de febrero de 2024

La red de injerencia contra Cuba que va desde Estados Unidos a España, pasando por México

 

Tomado de El Ciudadano

Por Katu Arkonada

Imágenes tomadas de su cuenta de “X” y de internet:

Siguiendo las últimas investigaciones sobre la red que opera contra la Revolución Cubana en distintas partes del mundo, pero siempre bajo la cobertura y financiamiento de Estados Unidos, tenemos que escribir un nuevo capítulo de la injerencia contra Cuba utilizando para ello a la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA).

lunes, 20 de septiembre de 2021

"Rechazamos nuevas maniobras contra Cuba desde Europa"

 

Carta de la Directiva de la FACRE José Martí enviada a diversos departamentos del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación de España y oficinas del Parlamento Europeo en Madrid y Barcelona.

jueves, 9 de septiembre de 2021

Decana Facultad de Comunicación: "Cultivarnos como sociedad para el uso de las tecnologías de la información y la comunicación"

 

Tomado de Cubadebate
Por Daily Pérez Guillén

A inicios de noviembre de 2020, la doctora Hilda Saladrigas Medina, decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, compareció en el set de grabación del programa de televisión Archivo.Cu para ofrecer sus valoraciones acerca de la guerra mediática contra Cuba. Meses después y ante la intensa operación política-comunicacional, le solicitamos volver a aquel intercambio para publicar íntegramente sus reflexiones. La profesora accedió y amplió aquella conversación inicial. El resultado: un texto extenso, pero en nuestra opinión, necesario para comprender, desde la ciencia, el escenario de confrontación mediática que vivimos los cubanos.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Estados Unidos engaña deliberadamente cuando ataca la cooperación médica internacional de Cuba

*A propósito del documento que circula el Departamento de Estado de Estados Unidos para presionar a los países con brigadas médicas de Cuba o acuerdos de colaboración.
Tomado de Cubadebate
Por Johana Tablada

El nuevo panfleto del Departamento de Estado, oprobiosamente titulado La verdad sobre las misiones médicas de Cuba”, está lleno de mentiras.

La verdad es que su objetivo consiste en tratar de ocultar que ha fracasado la campaña de presiones iniciada hace más de un año por el gobierno de Estados Unidos para poder cesar la cooperación internacional de Cuba en cualquier país, hacer lo imposible por desvirtuar la naturaleza de la misma y presentarla como lo que no es.

Ha ocurrido lo contrario.

El despreciable material también pretende desviar la atención del cuestionamiento universal al manejo del gobierno de Estados Unidos de la pandemia a nivel nacional y multilateral, que deja mucho que desear.

martes, 5 de noviembre de 2019

Cuando la mentira va llena de odio


Tomado de Juventud Rebelde
Por Raciel Guanche Ledesma

Se le atribuye al nazifascista Joseph Goebbels la frase de que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad. Esta expresión bien puede resumir el mundo convulso y globalizado en que vivimos, en el que abunda la desinformación de las masas, ante la sobresaturación de contenidos y el rol hegemónico de los grandes medios.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Por qué urge seguir martillando sobre la Guerra No Convencional

Tomado de CubaDefensa
José Ramón Rodríguez Ruiz

¿Sabe usted qué es la Guerra No Convencional? ¿Se ha preguntado por qué debe interesarle o por qué algunas personas insisten en que se conozca más este fenómeno? ¿En qué medida está vinculada la Guerra No Convencional como forma de agresión con el futuro de los pueblos del Sur y con el de Cuba en particular?

jueves, 16 de noviembre de 2017

WIRED también concluye que el Departamento de Estado no dice la verdad

Tomado de Desbloqueando a Cuba
Por Miriam Elizalde.

La prestigiosa revista especializada en tecnología WIRED también concluye que el Departamento de Estado no dice la verdad. Entrevista a varios científicos que, como muchos otros últimamente en medios estadounidenses, descartan la posibilidad de un ataque sónico en La Habana, salvo si se tiene una “pistola mágica” en una película de los Hermanos Coen. Desliza la posibilidad de que estos ataques sean autoinfligidos por los espías de Washington, de manera no intencional.

Expertos señalan incongruencias en la hipótesis de los ataques acústicos

Tomado de Granma
Por 

Con más de 300 intervenciones y un amplio consenso sobre las incongruencias de la hipótesis de un ataque acústico contra diplomáticos estadounidenses en Cuba, cerró la primera jornada del foro online donde participaron científicos y expertos de diferentes  campos científicos.
EL sitio web de la Red Cubana de la Ciencia acogió el debate, que continuará hoy desde las 10:00 a.m.
De acuerdo con la versión de Washington, su personal diplomático en La Habana presentó síntomas provocados por «ataques sónicos». Los afectados reportan haber sentido ruidos dentro de sus residencias y los siguientes «síntomas»: náuseas, cefalea, trastornos del equilibrio, pérdida auditiva, dolor facial y abdominal, trastornos de la memoria, y conmoción cerebral.

martes, 14 de marzo de 2017

La guerra mediática y la postverdad

Tomado de Pensando Américas
Por Carlos Fazio.

En momentos en que desde la Casa Blanca se asoma el rostro del fascismo del siglo XXI como la encarnación de la dictadura emergente de la clase capitalista trasnacional, es dado suponer que los patrocinadores de la guerra y el terrorismo mediáticos contra Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y los demás países de la ALBA intensificarán, renovados, sus afanes injerencistas, desestabilizadores y golpistas como parte de la política imperial de cambio de régimen en los países considerados hostiles por la diplomacia de guerra de Washington.
Como dice Ignacio Ramonet, con el perfeccionamiento de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, sin que nos demos cuenta, millones de ciudadanos de a pie estamos siendo observados, espiados, controlados y fichados por Estados orwellianos que llevan a cabo una vigilancia clandestina masiva en alianza con aparatos militares de seguridad y las industrias gigantes de la web.
De esa estructura panóptica o especie de imperio de la vigilancia da cuenta la reciente divulgación por Wikileaks de 8 mil 761 páginas web que detallan los métodos de espionaje electrónico del Centro Cibernético de la Agencia Central de Inteligencia, para extraer mensajes de texto y audio de dispositivos como teléfonos móviles, computadoras, tablets y televisores inteligentes, mediante malware, virus y herramientas que permiten a más de 5 mil piratas informáticos (los hackers globales de la CIA) explotar vulnerabilidades de seguridad para burlar el cifrado de aplicaciones de mensajería.
Pero de manera paralela y complementaria, cuando se abre paso la era de la llamada posverdad (o el arte de la mentira flagrante), tiene lugar otra guerra en el espacio simbólico, que es librada por los medios hegemónicos cartelizados contra los pueblos de Nuestra América, con el objetivo de imponer imaginarios colectivos con los contenidos y sentidos afines a la ideología y la cultura dominantes, que utiliza además medios cibernéticos, audiovisuales y gráficos para manipular y controlar las conciencias de manera masiva.
El terrorismo mediático es parte esencial de la guerra de cuarta generación, la última fase de la guerra en la era de la tecnología; es consustancial a los conflictos asimétricos e irregulares de nuestros días. Con su lógica antiterrorista y contrainsurgente, los manuales de la guerra no convencional del Pentágono dan gran importancia a la lucha ideológica en el campo de la información y al papel de los medios de difusión masiva como arma estratégica y política. El poder multimediático conformado por cinco megamonopolios –con sus expertos, sus intelectuales orgánicos y sus sicarios mediáticos− es parte integral de una estrategia y un sistema avanzado de manipulación y control político y social. Pero los medios convertidos en armas de guerra ideológica son, además, una de las principales fuentes de obtención de superganancias.
En ese contexto, más allá de lo que ocurra en la realidad, la narrativa de los medios es clave en la fabricación de determinada percepción de la población y las audiencias mundiales. De allí que mientras impulsan una guerra de espectro completo, el Pentágono y la CIA intensifican sus acciones abiertas y clandestinas contra gobiernos constitucionales y legítimos.
A modo de ejemplo cabe consignar que en el ataque continuado contra el proceso bolivariano de Venezuela, los guiones del golpe de Estado de factura estadunidense exhiben sucesivas fases de intoxicación (des)informativa a través de los medios de difusión bajo control monopólico privado –en particular los electrónicos−, combinadas con medidas de coerción sicológica unilaterales y extraterritoriales y un vasto accionar sedicioso articulados con redes digitales de grandes corporaciones en la web, partidos políticos y dirigentes de la derecha internacional, poderes fácticos y grupos económicos trasnacionales, fundaciones, ONG y la injerencia de organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA), a través de ese cadáver político que es hoy su secretario general, Luis Almagro.
Todo lo anterior ha sido reforzado en la coyuntura con la puesta en práctica de ese neologismo de resonancias orwellianas entronizado por el Diccionario Oxford como palabra del año: la posverdad, un híbrido bastante ambiguo cuyo significado denota circunstancias en que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a la creencia personal. Según un editorial de The Economist de Londres, Donald Trump “es el máximo exponente de la política ‘posverdad’ (...) una confianza en afirmaciones que se ‘sienten verdad’, pero no se apoyan en la realidad”. Su victoria electoral habría estado fundada en aseveraciones que sonaban ciertas, pero que no tenían base fáctica; en verdades a medias basadas en emociones y no en hechos.
Lo que nos conduce al arte de la desinformación. Al uso de la propaganda como una tentativa de ejercer influencia en la opinión y en la conducta de la sociedad, de manera que las personas adopten una opinión y una conducta predeterminadas; se trata de incitar o provocar emociones, positivas o negativas, para conformar la voluntad de la población. En ese contexto, y ante la llegada de Donald Trump a la Oficina Oval con su gabinete de megamillonarios corporativos, militares imperialistas, expansionistas territoriales y fanáticos delirantes, es previsible pensar que las guerras asimétricas impulsadas por la plutocracia trasnacional se profundizarán bajo diferentes modalidades.
México ya lo está padeciendo: a golpes de Twitter y órdenes ejecutivas, la anunciada palestinización del país a través de la continuación del muro fronterizo iniciado en los años 80 y el lanzamiento de una cacería de millones de indocumentados sigue alimentando la teoría de los bad hombres como chivos expiatorios en el socorrido discurso neoautoritario y con reminiscencias hitlerianas y de poder desnudo del nuevo inquilino de la Casa Blanca. (Pensando Américas-REDH)

miércoles, 8 de marzo de 2017

“Comunicación emancipadora o patrias colonizadas”


Declaración XV encuentro de la Red En Defensa de la Humanida.


La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad expresa su solidaridad con el pueblo y el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en momentos en que los patrocinadores de la guerra y el terrorismo mediáticos contra Venezuela, Cuba y los países del ALBA, intensifican, renovados, sus afanes injerencistas, desestabilizadores y golpistas como parte de la política imperial de “cambio de régimen” en los países considerados hostiles por la diplomacia de guerra de Washington.

Con las nuevas tecnologías de la información y comunicación, sin que nos demos cuenta, millones de ciudadanos estamos siendo observados, espiados, controlados y fichados por Estados orwellianos que llevan a cabo una vigilancia clandestina masiva, en alianza con aparatos militares de seguridad y las corporaciones gigantes de la web. Pero, además, de manera paralela y complementaria, cuando se abre paso la era de la llamada “post verdad” (o el arte de la mentira flagrante), tiene lugar otra guerra en el espacio simbólico y en los ámbitos cultural e ideológico, que es librada por el cartel de los medios hegemónicos contra los pueblos de Nuestra América. 

Ambos procesos son promovidos por Estados Unidos, sus cómplices europeos y el gobierno fascista de Israel, a través de un capitalismo criminal y militarizado. A últimas fechas, Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros países de la región, han sido los principales objetivos de un terrorismo mediático que, para imponer imaginarios colectivos con los contenidos y sentidos afines a la ideología dominante, utiliza además medios cibernéticos, audiovisuales y gráficos para manipular y controlar las conciencias de manera masiva. 

Es previsible que las guerras irregulares y asimétricas, cobren nuevos bríos y se profundicen. Como es bien sabido, las guerras actuales se libran también en el campo mediático bajo la forma de conflictos irregulares. El Pentágono da una gran importancia a la lucha ideológica en el campo de la información y al papel de los medios de difusión masiva como arma estratégica y política y, además, como fuente de exorbitantes ganancias para los dueños de los oligopolios. Más allá de lo que ocurra en la realidad, la batalla por la narrativa, como la denominan los militares contrainsurgentes, es clave en la fabricación de una determinada percepción de la población y las audiencias mundiales. 

Mientras impulsan una guerra de espectro completo en varios países de América Latina, el Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) intensifican sus acciones abiertas y clandestinas contra gobiernos constitucionales y legítimos. De manera continuada, los libretos del golpe de Estado de factura estadunidense en Venezuela exhiben sucesivas fases de intoxicación, desinformación y distorsión a través de los medios de difusión masiva bajo control monopólico. Esto se combina con medidas de coerción psicológica unilaterales y extraterritoriales y un vasto accionar sedicioso y violento, articuladas con redes digitales (de grandes corporaciones en la web), partidos políticos y dirigentes de la derecha internacional, ONG’s, fundaciones, sectas confesionales, el crimen organizado y paramilitares, poderes fácticos y grupos económicos transnacionales, y la injerencia de organismos regionales como la Organización de Estados Americanos (OEA). En suma: los medios convertidos en armas de guerra ideológica. 

La intensificación del belicismo e intervencionismo contra la revolución bolivariana y otros países del ALBA, ahora con el mayor presupuesto militar de la historia, responde a las directivas del Pentágono sobre enemigos asimétricos y guerras no convencionales, irregulares o de cuarta generación, que no se circunscriben a las reglas establecidas por los códigos internacionales y evaden las restricciones fronterizas de los Estados, incluso mediante el uso de grupos paramilitares, escuadrones de la muerte y organizaciones mercenarias que operan bajo la fachada de compañías privadas de seguridad. 

La “dominación de espectro completo” abarca una política en la que lo militar, lo económico, lo mediático y lo cultural tienen objetivos comunes. Dado que el espectro es geográfico, espacial, social y cultural, para imponer la dominación se necesita manufacturar el consentimiento; instalar en la llamada sociedad civil determinados símbolos y sentidos “comunes”, que de tanto repetirse se incorporan al imaginario colectivo de manera acrítica e introducen, como única, la visión del mundo del poder hegemónico. Eso implica la formación y manipulación de una “opinión pública” legitimadora del modelo de dominación imperial. 

A través de un intenso asedio mediático internacional, en la fabricación del consenso se manejan dobles estándares y se hace una presentación simplista y maniquea de la realidad: se eliminan las causas, el contexto, la memoria y la historia de la lucha del pueblo venezolano por la justicia y la soberanía nacional. Para la manipulación de las emociones de la población resultan clave los significados, las interpretaciones, las imágenes y la narrativa de los medios masivos, con sus mitos, medias verdades, mentiras y tergiversaciones. 

A su vez, la construcción social del miedo, a través del terrorismo mediático para el control de la sociedad, descansa sobre un sistema de adoctrinamiento, cuyo fin es colonizar el pensamiento, impuesto con matrices de opinión dirigidas contra un enemigo a estigmatizar y un proceso a desestabilizar y sumir en el caos. 

Con base en la distorsión de los parámetros de la ética periodística, mediante la fabricación de “noticias” –haciendo aparecer mentiras como verdades− se logra generar grandes campañas de excitación mediática y un clima de desestabilización psicológica facciosa, a la vez que fomentar un odio clasista y racista, a través de una guerra económica que atiza el enojo de sectores medios de la población con el acaparamiento y la escasez inducida de productos de primera necesidad, en particular, alimentos y medicamentos, y sabotajes contra la electricidad, a los que se adicionan rumores sobre la contaminación del agua.
 
Las poblaciones de los países del ALBA, y en particular, las de Venezuela, Ecuador y Bolivia han sido el blanco de constantes campañas de intoxicación desinformativa a través de mensajes e imágenes destinadas a despojarlas de todo referente político e ideológico que no responda a la lógica del imperio. A su vez, desde el triunfo de la revolución en 1959, Cuba ha sido el objetivo a desestabilizar por distintos experimentos comunicacionales que incluye desde las manipulaciones de las agencias AP y UPI en la invasión a Playa Girón y radio y televisión Martí en la época de Reagan y Bush padre, hasta la red de comunicación horizontal vía Internet, ilegal y secreta, denominada ZunZuneo, inscrita en los parámetros de la guerra no convencional, en su variable de guerra cibernética. 

Como se ha señalado en el marco del XV Encuentro de la Red en Defensa de la Humanidad titulado “Comunicación emancipatoria o patrias colonizadas”, en ese avasallamiento del sentido y de los valores que fundan la cultura de los pueblos de Nuestra América, “el principal objetivo (de Estados Unidos) es aniquilar la esperanza de un camino alternativo a la dictadura del capital y a su consabida destrucción de la vida y del planeta”. 

De allí que procesos revolucionarios como el cubano, el venezolano, el boliviano, el ecuatoriano, sean sometidos a encarnizadas e inmorales campañas propagandísticas con apoyo de cadáveres políticos de la derecha, como Felipe Calderón, Álvaro Uribe y Mariana Aylwin, y sus intelectuales orgánicos Mario Vargas Llosa, Jorge G. Castañeda y Enrique Krauze, ahora con apoyo del secretario general de la OEA, Luis Almagro, dirigidas no sólo a desprestigiar los modelos políticos y a sus líderes, sino también a la desestructuración de ambas sociedades y sus bases económicas. 

Ante esos embates de la derecha ultra-reaccionaria y sus patrocinadores en Washington, integrantes de la Red en Defensa de la Humanidad nos hemos reunidos, en Caracas, para debatir de manera libre y horizontal acerca de la necesidad de desarrollar nuevos medios creativos, con nuevos contenidos semánticos y renovadas formas para transmitirlos, con la finalidad de romper el cerco mediático desinformativo que intenta asfixiar el espíritu revolucionario y la voluntad de profundizar el cambio radical, contra-hegemónico, que tiene lugar en ambas sociedades. 

Nuestra Red promueve la transparencia de los Estados, la protección de los datos personales de los ciudadanos/as y destaca la importancia clave de la soberanía digital. Reconocemos a quienes han revelado los secretos del imperio e informado sobre la magnitud del espionaje global. 

La publicación y democratización de la información es determinante para la soberanía de los pueblos por lo que nos pronunciamos por un sistema de protección de informantes y abogamos por la liberación de Julian Assange, director de WikiLeaks, y el cese de la persecución a Edward Snowden. 

Condenamos la ocupación del territorio de Haití por la MINUSTAH, silenciada por los medios, como una ofensiva imperialista contra nuestros pueblos. Exigimos que se respete el derecho a la autodeterminación del pueblo haitiano y se inicien procesos adecuados de reparación y justicia; en particular, por el crimen de la introducción del cólera. Asimismo, apoyamos el justo reclamo de reparaciones por el genocidio de la esclavitud en América. 

Apoyamos al pueblo de México ante la propuesta de continuar la construcción del muro en la frontera sur y criminalizar a mexicanos y otros migrantes de Nuestra América, como el chivo expiatorio del nuevo gobierno republicano. 

Emplazamos al gobierno de Estados Unidos a que desclasifique toda la información de las guerras mediáticas contra gobiernos y procesos revolucionaros de Nuestra América, como la que tiene lugar contra Venezuela. Exigimos la derogación de la Orden Ejecutiva que declara a Venezuela como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de Estados Unidos. Asimismo, rechazamos las infamantes y falsas acusaciones contra el Vice-presidente Ejecutivo de Venezuela Tareck El Aisami. 

En suma, se trata de producir una real y participativa comunicación emancipatoria, a partir de una iniciativa que, para que sea fecunda, deberá traducirse en una estrategia local, continental y planetaria, que mediante la suma de esfuerzos, talentos y capacidades creativas haga prevalecer la razón revolucionaria de los pueblos del sur contra la dictadura mediática del capital.

Caracas, República Bolivariana de Venezuela, 7 de marzo de 2017.

jueves, 29 de septiembre de 2016

¿La NED se creó para reemplazar a la CIA?

Tomado de IslaMía
Por Norelys Morales Aguilera


La estrategia de intervención usada en Ecuador no sería configurar un golpe de Estado, sino implementar una campaña permanente en contra del gobierno. Esa fue una de las percepciones del asambleísta por Alianza País, Diego Vintimilla, el miércoles pasado durante una entrevista en Radio Pública.



El legislador considera que el método no es desacreditar una determinada ideología, sino la ética de quienes administran la cosa pública: “La deshonra no va por el tema político. Lo que se disputa es el sentido ético de quienes proponemos una alternativa”.

En ese sentido, Vintimilla advierte que la “mayor sorpresa” será cuando se conozcan nexos con funcionarios públicos “porque la CIA no solo se infiltra en la oposición, sino que busca ingresar al Gobierno y no me asombraría que salgan nombres de personas que hayan hecho un buen papel y tengan una valoración política positiva”. Esto en relación con las revelaciones hechas por Telesur y EL TELÉGRAFO sobre las supuestas vinculaciones de periodistas, políticos y militares con una red dirigida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos (EE.UU.).

Recordó que la CIA dividió el Partido Comunista en 1963, por lo que cree que “por ahí está el tema más complicado” y considera que la sociedad civil debe estar atenta. En esto coincide el especialista de la Flacso en temas de seguridad, Gabriel Orozco, quien también participó de la entrevista. El catedrático cree que es necesario que la ciudadanía profundice el sentido de la autonomía y la libertad en el acceso a sus derechos para que identifiquen lo que les conviene.

Orozco se refirió a la política exterior de los EE.UU. que, aunque ha cambiado en los últimos años, históricamente ha sido intervencionista en América Latina y “se mueve con una maquinaria que no depende de un presidente”. Para el experto está compuesta fundamentalmente por el complejo militar industrial del cual forma parte la CIA; la influencia en el congreso (de EE. UU.) por parte de los loobystas y de los grandes consorcios económicos como la industria de compuestos químicos para la lucha contra el narcotráfico. Entonces, en la actualidad -complementó Vintimilla- hay 2 matrices de intervención: el terrorismo en Medio Oriente y el narcotráfico en América Latina que se basan en la injerencia de determinados escenarios o en la construcción de otros.

Para ello -según los entrevistados- se ha aplicado la penetración cultural que establece pautas de conducta, las cuales buscan interiorizar patrones dentro de los ciudadanos, incidiendo en lo que consumimos: películas, libros y música. Industrias culturales Las potencias mundiales, no solo EE.UU., aprovecharían la llamada “globalización 5.0” de la Web que serviría para amplificar valores. “Ahí es donde efectivamente está la guerra por los corazones y las mentes de los ciudadanos (...) por eso EE.UU. tiene tanto éxito y muchos gobiernos no han entendido que allí es donde hay que reforzar, justo en los aspectos de la cultura”.

Para afianzar esta intromisión desde los actores sociales al interior de las naciones, la CIA estructuró organismos como la Fundación Nacional para la Democracia (NED) y la Usaid. Así lo corrobora el diario estadounidense The New York Times en 1997: “se creó (la NED) para llevar a cabo públicamente lo que ha hecho subrepticiamente la CIA durante decenios. Gasta $ 30 millones al año para apoyar a partidos políticos, sindicatos, movimientos disidentes y medios informativos en docenas de países”.

Carl Gershman, primer presidente de la entidad, explicó en junio de 1986, 2 años después de su creación, que la organización se constituyó porque “sería terrible para los grupos democráticos del mundo presentarse como financiados por la CIA. Vimos esto en los años 60 y por eso pusimos fin a ello. Es porque no podíamos seguir haciéndolo por lo que se creó (la NED)”.

El año pasado, esa fundación invirtió más de un millón de dólares (ver gráfico) en Ecuador para proyectos de comunicación, sindicalismo y procesos electorales. En su página web expresan que el país ha experimentado un “deterioro democrático” y critican el gobierno de Rafael Correa que -en su opinión- ha incrementado la censura y el control de los medios, el sistema judicial y ha impuesto limitaciones a las organizaciones de la sociedad civil, por lo que “los subsidios de la NED promueven el debate democrático sobre política”. (I)

(I) Gorka Castillo, corresponsal en España

Fragmento tomado de fuente original:

viernes, 6 de febrero de 2015

La disidencia que EE.UU. creó ahora es un Frankenstein para Obama

Alvaro Uribe en la trayectoria al terrorismo de Antúnez


Tomado de IslaMía
Por Norelys Morales Aguilera

Quien haya atendido a las intervenciones del presidente Barack Obama anunciando y explicando el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba comprende rápidamente, que Estados Unidos ha cambiado de "método, pero no de meta", según la frase de Frey Betto.

El gobierno revolucionario cubano ha aceptado el desafío. El levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos a la Isla, que representa un sinnúmero de prohibiciones y agresiones de todo tipo, tiene la aprobación de la mayoría abrumadora de la población cubana y la simpatía de las más variadas tendencias políticas en el mundo.

Sin embargo, ese cambio de política fracasada como ha admitido la administración Obama y desaprueban la mayoría de los estadounidenses y numerosos empresarios, tiene la abierta oposición de un núcleo duro de ultras en el Congreso norteamericano donde se dirimirá el fin del bloqueo, al margen de la aplicación de estrategias puntuales del ejecutivo.

En un hecho insólito, liderzuelos de pequeños grupos de cubanos que viven en la Isla y que han sido sostenidos, estimulados y financiados desde Estados Unidos, ahora se comportan según demócratas o republicanos que se oponen a la convivencia pacífica y al respeto de la independencia y soberanía de Cuba.

Esa “disidencia” que Washington creó para el derrumbe de la Revolución ahora sirve a los opositores de un cambio de política con ese fin. Entienden que la confrontación es el método que deben emplear y el rebaño es ahora el Frankenstein para el cambio.
Los mismos que se oponen a la paz con Berta Soler.
En la dura batalla en el congreso de mayoría republicana, Jorge Luis García Pérez, conocido como Antúnez, con bravuconería de presidiario común que fuera antes de declararse “político, opositor y pacífico”, calificó al acercamiento diplomático como una "traición a los anhelos libertarios de un pueblo" y dijo que las expectativas de cambio en la isla son "un fraude promovido por el régimen castrista para perpetuarse en el poder". 

Berta Soler, la cada vez más desprestigiada “lideresa” de las Damas USA, se opone a que existan negociaciones entre EE.UU. y Cuba, pero es hasta simpático si no fuese vergonzoso, que las agencias y medios le acomodan tanto las palabras que parece una académica.

En este caso la VOA refiere en un informe que Berta Soler dijo que el tema de los presos políticos es “uno de los más sensibles”, que “va más allá de la ocasional liberación de algunos de ellos”. El mismo despacho continuó: La activista agregó que la Cuba donde vive no existe la separación de poderes, ni libertad de expresión, un lugar en que “el partido comunista es la fuerza rectora del país”.

Pero, cuando la señora habla ante un micrófono ahí se arma el lío. Según se ve en el video que acompaña a este texto, Soler dice una de sus típicas burradas: “no queremos el modelo chino, un régimen capitalista y comunista” (Ñoooooo!!!!)

Otro de los concurrentes al escenario donde los congresistas arrinconaron a los negociadores de la Casa Blanca -tema que abordaré en otro trabajo-, fue Manuel Costa Morúa, cuyo razonamiento pasa entre vergonzante y anexionista, con muy cuidadas palabras dijo no creer que el cambio de política de Estados Unidos “nos vaya a traer libertad”. A continuación acotó: “La libertad en Cuba es cuestión exclusiva de los cubanos (¿?), pero créanme, nos dará nuevas opciones para obtenerla por nosotros mismos”, según la VOA.

En época de la guerra independentista contra el colonialismo español a los que servían a la colonia hasta en batallones de guerra, los cubanos les llamaban “rayadillos” por su indumentaria y hasta hoy la palabra es sinónimo de traición. Por el Congreso de Estados Unidos han desfilado los rayadillos modernos, solicitando la voz que nunca tendrán porque ellos mismos han renunciado a ella.

Así los vio y describió en una comunicación confidencial, en 2009, Jonathan Farrar, Jefe de la Sección de Intereses de Cuba en La Habana: personalistas, sin arraigo social y excesivamente preocupados por conseguir dinero. Eso no ha cambiado.

La llamada disidencia por el momento es un Frankenstein para la administración Obama en su batalla congresional.

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