Mostrando entradas con la etiqueta Caribe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Caribe. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de abril de 2019

“La historia más reciente nos dice que en los peores momentos nos ha salvado actuar unidos”


Tomado de Cubadebate

Discurso pronunciado por Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el VIII Encuentro de la Asociación de Estados del Caribe, en Managua, Nicaragua, el 29 de marzo de 2019, “Año 61 de la Revolución”.

martes, 17 de julio de 2018

El contexto comunicacional, también terreno de cambios, lucha e integración

Más de 400 delegados asisten al XXIV encuentro del Foro de Sao Paulo. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Tomado de Cubadebate
Por Sergio Alejandro GómezDeny Extremera San MartínIrene Pérez.

Las asignaturas pendientes de América Latina y la izquierda regional en la soberanía de los medios y las políticas comunicacionales, la mediatización de la política y el escenario de Internet como una de las plataformas en que se soporta y expande el poder cultural, económico y político de la derecha y de Estados Unidos, fueron centro de análisis el lunes en la segunda jornada del XXIV Foro de Sao Paulo, en La Habana.

Resistencia, unidad y diálogo. Tres claves de la inauguración del 24 Encuentro del Foro de Sao Paulo en La Habana


Tomado de Centro Martin Luther King
Por Sayonara Tamayo y Carla Valdés.
El 24 Encuentro del Foro de Sao Paulo quedó inaugurado este domingo en la mañana con la participación de 439 delegados de partidos, organizaciones y movimientos sociales de América Latina y el Caribe, así como representantes de fuerzas políticas de otros continentes.

lunes, 16 de julio de 2018

¿Cómo articular a la izquierda frente a la ofensiva imperial?

Tomado de Granma
Por Daina Caballero

La sesión matutina de la primera jornada del XXIV Encuentro Anual del Foro de Sao Paulo reunió a delegados e invitados en la tradicional Escuela de Formación Política que se organiza en cada uno de estos encuentros. En esta ocasión, políticos, dirigentes, académicos e intelectuales de toda la región se dieron cita para dialogar sobre los temas más acuciantes que preocupan a los pueblos y cuánto queda por hacer aún en pos de la unidad y la integración.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Tenemos también el deber impostergable con nuestros pueblos de avanzar con pasos cada vez más sólidos hacia la integración política, económica y social de América Latina y el Caribe.

Tomado de CubaMINREX

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la Sexta Cumbre CARICOM-Cuba. Antigua y Barbuda, 8 de diciembre de 2017, “Año 59 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

martes, 12 de septiembre de 2017

CUBA Y AMÉRICA LATINA


Tomado de Contexto Latinoamericano. Revista de Ocean Sur
Por Alberto Prieto Pozos

En Cuba, el primero de enero de 1959, contra la tiranía proimperialista de Fulgencio Batista, triunfó la rebeldía armada encabezada por Fidel Castro, cuya vanguardia era el Ejército Rebelde. A partir de ese momento se intervinieron las propiedades malversadas por los antiguos gobernantes. Se rebajaron los alquileres para luego entregar la propiedad de los domicilios a sus inquilinos.

martes, 14 de marzo de 2017

CARICOM reafirmó proclama de Zona de Paz de la #CELAC

Tomado de Pensando América

Nosotros, los Ministros de Relaciones Exteriores de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y la República de Cuba, reunidos en La Habana, Cuba, el 11 de marzo de 2017, en ocasión de la Quinta Reunión Ministerial CARICOM -Cuba, y en conmemoración del Cuadragésimo Quinto aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre los Estados independientes de la CARICOM y Cuba y el Decimoquinto Aniversario del Día Cuba-CARICOM;
Reafirmando las Declaraciones de las Cumbres de La Habana de 2002, Bridgetown de 2005, Santiago de Cuba de 2008, Puerto España de 2011 y La Habana de 2014, y destacando su contribución al avance de nuestros vínculos políticos y cooperación, materializado en el elevado nivel alcanzado por las relaciones entre nuestras naciones;
Reconoce el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, del ex Primer Ministro de Trinidad y Tobago Patrick Manning y del ex Presidente de Haití René Preval, al desarrollo de sólidas relaciones basadas en la amistad sincera, la cooperación y la solidaridad;
Reconociendo la necesidad de enfrentar unidos los desafíos para alcanzar el desarrollo sostenible, incluidas nuestras vulnerabilidades como países del Caribe y en particular, como Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los países de zonas costeras bajas, especialmente en las esferas económica y medioambiental, y para construir sociedades más justas y equitativas;
Reafirmando la decisión de consolidar la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) como mecanismo de concertación política, que promueve la unidad y los intereses de nuestra región en las relaciones internacionales y con terceros;
Ratificando que el Caribe es parte inseparable de Nuestra América y destacando el papel del CARICOM en el proceso de integración regional;
Decididos a continuar fortaleciendo el mecanismo CARICOM-Cuba, basado en profundas raíces históricas y cimentado en la solidaridad, la cooperación y la complementariedad:
Reiteramos el respeto irrestricto y plena adhesión a los Propósitos y Principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, en particular el respeto a la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, la solución pacífica de controversias y la prohibición de la amenaza o uso de la fuerza. Asimismo, a la luz de la integralidad de los derechos humanos reafirmamos nuestro compromiso con la protección y promoción de estos para todos;
    
Ratificamos la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, suscrita en La Habana en enero de 2014, y que reconoce, entre otros, el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural;
    
Acordamos continuar la implementación de los resultados de las Reuniones de Ministros de Relaciones Exteriores y las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno de la CARICOM y la República de Cuba, como plataforma para estrechar la coordinación política y en otros ámbitos;
    
Reconocemos el consenso alcanzado entre la Comunidad y Cuba para la firma del Segundo Protocolo del Acuerdo de Comercio y Cooperación Económica, que contribuirá a fortalecer nuestras relaciones;
    
Reafirmamos la relevancia de la participación activa de los países caribeños en la CELAC para la unidad regional y para la promoción de las prioridades de los países caribeños. En tal sentido, reconocemos el papel del Presidente Pro Tempore de CARICOM en el Cuarteto de la CELAC en representación de los intereses de sus miembros;
    
Reconocemos la importancia de los mecanismos regionales y subregionales como la CELAC, la AEC, CARICOM, el ALBA-TCP, PETROCARIBE, así como otros de carácter internacional como el grupo BRICS para el desarrollo económico y social de los países caribeños;
    
Reafirmamos la solidaridad con la República de Haití, país por el que sentimos una histórica deuda de gratitud, y el compromiso de continuar impulsando la cooperación con esa nación, de acuerdo con las prioridades definidas por su gobierno y en pleno respeto a su soberanía;
    
Destacamos la importancia de la reparación, resarcimiento e indemnización de los daños ocasionados por la esclavitud en el Caribe, como un acto de justicia, y en ese sentido, respaldamos la labor de la Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe;
    
Expresamos profunda preocupación por la inclusión de Estados miembros de la CARICOM en la lista de jurisdicciones no cooperativas de la Unión Europea y hace un llamado a re-examinar la lista con base en criterios objetivos y considerando los compromisos implementados por los países, de acuerdo con las normas internacionales reconocidas;
    
Expresamos además profunda preocupación y rechazo a la disminución progresiva de las relaciones de corresponsalía bancaria con los países en desarrollo, en particular los Estados miembros de la CARICOM, debido a las acciones para la disminución del riesgo por parte de algunas de las más grandes corporaciones de la banca internacional, lo cual amenaza la estabilidad financiera de los países afectados y limita sus esfuerzos por alcanzar el desarrollo y el crecimiento socio-económico;
    
Enfatizamos la prioridad urgente y global que representa el cambio climático y sus implicaciones negativas para nuestras sociedades, ecosistemas y economías. En tal sentido, nos comprometemos a reforzar la cooperación en el marco de la CARICOM y con otros organismos y agencias internacionales para fomentar una mayor adaptación y mitigación, fortalecer la resiliencia y reducir nuestra vulnerabilidad, en particular de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y los países de zonas costeras bajas;
    
Ratificamos la necesidad de continuar fortaleciendo la cooperación y el intercambio de experiencias y buenas prácticas en materia de gestión integral del riesgo de desastres en el Caribe, con el propósito de apoyar la implementación por los países caribeños del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y todas sus metas; y así favorecer la reducción sustancial del riesgo de desastres y las pérdidas en vidas, medios de subsistencia y salud, así como en bienes económicos, físicos, sociales, culturales y ambientales de las personas, las empresas, las comunidades y los países;
    
Decidimos continuar la cooperación en materia de seguridad alimentaria, nutrición y desarrollo agrícola, como pilares fundamentales en la lucha contra la pobreza, incluyendo las acciones para la implementación del Plan para la Seguridad Alimentaria, Nutrición y Erradicación del Hambre de la CELAC 2025 (SAN-CELAC);
    
Reiteramos el llamado a revisar y modificar los actuales criterios de “graduación” de los países para recibir la Ayuda Oficial al Desarrollo, de modo que reflejen adecuadamente la realidad y necesidades específicas de los países de renta media altamente endeudados, en particular de los Estados caribeños, e integren las diferentes dimensiones del desarrollo sostenible incluidas en la Agenda 2030;
    
Reiteramos nuestro compromiso con la protección y conservación del medio ambiente y el uso sostenible de los recursos naturales de la región, en particular los del Mar Caribe. Apoyamos su designación por las Naciones Unidas como “Zona Especial en el contexto del Desarrollo Sostenible” y respaldamos el mandato de la Comisión del Mar Caribe, reconocido en la IV Cumbre de la CELAC, para promover su preservación y uso sostenible. En ese sentido, expresamos nuestro firme rechazo a la utilización continua del Mar Caribe para el tránsito y trasbordo de material nuclear y de desechos tóxicos y exhortamos a los países que los producen y transportan, a que implementen de manera urgente las medidas pertinentes para poner fin a tales actividades;
    
Reafirmamos el compromiso de promover la integración energética regional como elemento clave para el desarrollo sostenible, y avanzar en la diversificación de la matriz energética de nuestros países, orientada al uso de fuentes de energía limpia, renovable y sostenible y la universalización del acceso a los servicios energéticos que contribuyan al bienestar de nuestros pueblos;
    
Enfatizamos la importancia de la cultura como un instrumento significativo para el logro del desarrollo económico sostenible, la unidad, paz, educación y entendimiento mutuo entre los pueblos, y apoyamos la celebración exitosa de CARIFIESTA XIII, a realizarse en Barbados, del 17 al 27 de agosto de 2017.
    
Reconocemos la promoción del turismo sostenible como una de las claves para el crecimiento económico de la región caribeña, identificada en el Plan Estratégico de CARICOM 2015-2019, y acordamos estrechar la cooperación en esta área, incluido el multidestino;
    
Tomamos nota de la designación de 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo y la oportunidad que representa para crear un sector turístico más responsable, capaz de aprovechar su inmenso potencial en términos de prosperidad económica, inclusión social y conservación ambiental. En tal sentido, saluda la celebración en Jamaica de la Conferencia Mundial de Turismo, en noviembre de 2017.
    
Nos comprometemos a continuar promoviendo acciones conjuntas e intercambios de experiencias e información en materia de seguridad, así como de prevención y enfrentamiento al delito transnacional organizado y otras nuevas amenazas relacionadas con la ciberseguridad y el tráfico de drogas, entre otras áreas;
    
Acogemos con beneplácito los avances en las relaciones entre los Gobiernos de Cuba y los Estados Unidos de América. Reafirmamos el llamado a los Estados Unidos a que, sin condicionamientos, ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero que impone a Cuba desde hace más de cinco décadas y que es contrario a los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional. Reiteramos nuestra profunda preocupación y rechazo a la dimensión extraterritorial del bloqueo, así como a la persecución a las transacciones financieras internacionales de Cuba. Reiteramos nuestro enérgico rechazo a la aplicación de leyes y medidas contrarias al Derecho Internacional como la Ley Helms-Burton. Exhortamos al Presidente de los Estados Unidos, a que utilice sus amplias facultades ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo y al Congreso de ese país a proceder a su eliminación.
    
Expresamos preocupación por las afectaciones sociales, económicas y en materia de empleo que provoca la deportación masiva de migrantes establecidos en países fuera de la región;
    
Abogamos porque los Estados receptores respeten los derechos humanos de los migrantes y observen, en particular, el principio de que los migrantes no deben ser objeto de detención o reclusión arbitrarias, y exhortamos a estos Estados a que velen por que sus políticas en materia de migración sean compatibles con las obligaciones que les impone el derecho internacional, incluido el respeto a la dignidad y requerimientos de estas personas en los procesos de devolución a sus países de origen;
    
Expresamos nuestro agradecimiento al gobierno y pueblo de Cuba por su cálida acogida y hospitalidad;
    
Decidimos celebrar la Sexta Cumbre CARICOM-Cuba en Antigua y Barbuda, el 8 de diciembre de 2017.


Aprobada en la Quinta Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores CARICOM-Cuba, el 11 de marzo de 2017, en La Habana, Cuba.  (Pensando Américas)

jueves, 11 de agosto de 2016

FESTEJARÁN EN LA HABANA 50 AÑOS DE LA OCLAE

Tomado de Juventudes en Cuba
(Con información de Juventud Rebelde)

El medio siglo de la OCLAE  (Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes) será festejado en La Habana, del 11 al 13 de agosto, con un evento que homenajeará a Fidel Castro, líder histórico de la Revolución cubana, por su 90 cumpleaños.
El Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Estudiantes Antimperialistas acogerá a unos 100 delegados  de las 38 federaciones miembros de 24 países del continente.
Una presentación cubana y de jóvenes de otras latitudes que se forman en centros de la enseñanza superior de la mayor isla de Las Antillas, se sumará al cónclave para juntos evaluar su protagonismo en el nuevo contexto que vive la región.
De acuerdo al programa de la cita se rendirá tributo a Julio Antonio Mella, fundador de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU), y a José Rafael Varona, mártir de la OCLAE  en la Universidad de La Habana.
En la misma institución, sede principal de las sesiones del IV Congreso Latinoamericano de Estudiantes que dio vida a la OCLAE en 1966, tendrá lugar el acto central por los 50 años, dedicado especialmente a Fidel, principal inspirador y guía de esa plataforma.
Los asistentes al encuentro visitarán la Casa de las Américas donde inaugurarán una exposición de carteles por el medio siglo de la organización, y sostendrán un diálogo con intelectuales.
Los líderes estudiantiles igualmente recorrerán  el Memorial José Martí de la Plaza de la Revolución,  y asistirán a la presentación del libro La revolución se hace en las calles. Una mirada al movimiento estudiantil latinoamericano, de la editorial Ocean Sur, que tendrá como escenario la Casa del ALBA Cultural.
El sábado 13 en el Museo de la Revolución será la clausura y  celebrarán el cumpleaños 90 de Fidel con el compromiso de continuar defendiendo  los sueños e intereses de la juventud estudiosa y de los pueblos.
Se aproxima un nuevo aniversario de la OCLAE, pero este no es  un aniversario cualquiera, la organización cumple 50 años y sus miembros desean conmemorar la fecha realizando un encuentro en La Habana, lugar donde fue fundada el 11 de agosto de 1966.
Mientras en la capital cubana se realizan los preparativos de este encuentro programado  para los días 11, 12 y 13 de agosto de 2016, algunos jóvenes se preguntan, ¿qué es la OCLAE?
La OCLAE es la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes,  fue creada en la naciente Revolución  cubana en el contexto IV Congreso Latinoamericano de Estudiantes, con el propósito, de agrupar a diversas organizaciones estudiantiles  “como instancia movilizadora y coordinadora de las luchas antiimperialistas del movimiento estudiantil de América Latina y el Caribe”.
La organización está constituida por 38 organizaciones miembros pertenecientes a  23 países de América latina y el Caribe aproximadamente; su rol ha estado dirigido a “impulsar las acciones por la reforma y democratización de la educación, la erradicación del analfabetismo, el desarrollo de la más firme unidad y de los vínculos de solidaridad entre los estudiantes del continente, por la conquista y defensa de sus legítimos derechos y reivindicaciones, contra la deformadora penetración foránea en las universidades.
Desde 1997 ostenta la organización Status Consultivo en el Consejo Económico Social de Naciones Unidas y de Categoría Operacional ante la UNESCO.
Entre las labores que realiza se encuentran los trabajos con la Red Social para la Educación Pública en América (Red-SEPAS), en la Asociación de Universidades del Grupo de Montevideo (AUGM), en el segmento del MERCOSUR Educativo, en el Consejo Directivo del Foro Social Mundial (WSF), en la Alianza Social Continental (ASC), el Foro Latinoamericano de Juventudes (FLAJ), la Federación Mundial de Juventudes Democráticas (FMJD) y de la Sección de Educación Superior de la Internacional de la Educación para América Latina (IE). Desde 2014 forma parte de los Consejos Directivos del Espacio Latinoamericano de Educación Superior (ELACES) y de la Asociación de Consejos de Rectores de América Latina y el Caribe (ACRULAC), en representación del estamento estudiantil.
El mártir de la OCLAE es el dirigente estudiantil puertorriqueño José Rafael Varona, muerto a consecuencia de un bombardeo norteamericano cuando se encontraba de recorrido por Vietnam.
Actualmente el Secretariado General está conformado por 17 organizaciones estudiantiles del continente, mientras el Ejecutivo está compuesto por la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) de Cuba, la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua, la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador y la Unión Nacional de Estudiantes de Brasil (también miembros del Secretariado General).
Desde su fundación, la FEU es la Presidenta de la OCLAE por lo que la Sede de su Secretariado radica en Cuba.

domingo, 26 de junio de 2016

FORO DE SAO PAULO: RETOS Y AVANCES DE LA IZQUIERDA LATINOAMERICANA

XXII Encuentro del Foro de Sao Paulo (FSP).
Tomado de Radio Nuevitas.
Por PL.

Los retos de la izquierda para consolidar los procesos revolucionarios de Latinoamérica y el Caribe fueron uno de los puntos de reflexión de la escuela de debate del XXII Encuentro del Foro de Sao Paulo que sesiona en El Salvador.
Con el lema El poder popular en la transformación económica, social, política y cultural de los pueblos de Latinoamérica y el Caribe, cientos de representantes de partidos políticos y movimientos progresistas del continente participaron la víspera en este espacio en el que también reflexionaron sobre cómo repeler la contraofensiva imperial.
Neoliberalismo, guerra mediática y económica, boicot y desestabilización fueron palabras claves en torno a este tema que reunió a reconocidos analistas de la región, entre ellos la historiadora venezolana Carmen Bohórquez.
También condujeron el debate, el representante del Movimiento Al Socialismo de Bolivia Hugo Moldiz; el analista del Partido Comunista de Cuba Roberto Regalado, el politólogo nicaragüense Orlando Núñez y Sigfrido Reyes y Norma Guevara del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador.
En medio de la cita que marcó la primera jornada del Foro, los participantes saludaron con un minuto de aplausos la firma en La Habana, Cuba, del histórico acuerdo entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo para el cese el fuego y de hostilidades bilateral y definitivo.
Luego de este espacio, el secretario general del FMLN, Medardo González, junto a Nidia Díaz y Norma Guevara, de la Comisión Política del partido, presentaron el libro Memorias para escribir el futuro, sobre los 35 años de creación de esta fuerza política.
El texto, de singular belleza, "contiene páginas de una historia imperecedera narrada de manera gráfica por sus protagonistas", señala González en su prólogo.
"Imágenes y documentos se interrelacionan por medio de una mirada progresiva en el tiempo y la transversalidad", añade.
La delegación cubana, encabezada por José Ramón Balaguer, miembro del Secretariado y Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, asistió a esta escuela de debate, así como representantes del Partido Socialista Unido de Venezuela y del Partido Comunista de China, entre otras decenas.
Con una amplia agenda continuará el mayor encuentro de los partidos políticos y movimientos sociales de izquierda en esta capital a través de talleres, encuentros, diálogos que versarán sobre temas tan diversos como jóvenes, medioambiente, mujeres, cultura, asuntos parlamentarios, entre otros.
El Foro de Sao Paulo rendirá homenaje a personalidades y a organizaciones del continente, entre ellos al líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, por su 90 cumpleaños y la Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina (Ospaaal) en su 50 aniversario.
El Encuentro contará con la presencia del presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, uno de los líderes históricos del FMLN, en la ceremonia de inauguración prevista para este sábado.
El domingo 26, el Foro dará a conocer las declaraciones y resoluciones del cónclave en el que participan, además, fuerzas de izquierda de Europa, Asia, África, Estados Unidos y Canadá.

jueves, 9 de junio de 2016

Cumbre en La Habana, injerencias de Washington

Resultado de imagen de cumbre asociacion de estados del caribe
Tomado de La Jornada.
Por Ángel Guerra Cabrera

A su clásico Los jacobinos negros: Toussaint Louverture y la revolución de Haití (1938), el historiador trinitario C.L.R. James añadió, después del triunfo de la revolución cubana, el capítulo De Toussaint Louverture a Fidel Castro. Allí afirma que Cuba es el país más caribeño del Caribe. Caribeño para él es universal.

Podría añadirse que la revolución liderada por Fidel ha hecho cuanto ha estado a su alcance por la cooperación solidaria con los pueblos y estados del Caribe, especialmente con los pequeños Estados insulares y con Haití, precursor de la independencia de América Latina con su revolución antiesclavista.

Cuba abrazó la propuesta del Caricom (Comunidad del Caribe) de constituir la Asociación de Estados del Caribe (AEC), cuya primera cumbre se celebró en Puerto España, Trinidad y Tobago, en 1995. La AEC incluye a 25 países independientes como estados miembros. A los 14 integrantes del Caricom suma a Cuba, R. Dominicana, México, los estados centroamericanos, Colombia y Venezuela; y como miembros asociados, a varios territorios bajo dominio europeo como Guadalupe, Martinica, Aruba, Curazao y Sint Maarten e Islas Turcas y Caicos; a todo ese conjunto se le denomina Gran Caribe. Francia y los Países Bajos también tienen la condición de miembros asociados en representación de territorios bajo su jurisdicción.

La AEC acaba de celebrar su séptima cumbre en La Habana, donde ha mostrado realizaciones concretas y una proyección clara de trabajo a futuro. Existen ya un Consejo de Ministros, que presidirá Cuba durante 2016, así como Comités Especiales sobre una serie de temas como el turismo, el transporte aéreo y marítimo, el comercio, el enfrentamiento al cambio climático y a los desastres, con especial atención a los pequeños Estados insulares, la educación y la cultura, así como el Fondo Especial y la gestión de donaciones.

Sobre varios de ellos existen diagnósticos y, en todos, programas de trabajo con evaluaciones periódicas e informes a los miembros por la secretaría general. Este órgano ha adquirido gran importancia y a su trabajo le dio un gran impulso en su mandato el diplomático e historiador colombiano Alfonso Múnera Cavadía, sucedido en la séptima cumbre por June Sooner, experimentada diplomática de Santa Lucía.

Es imposible pensar en términos de unidad e integración de América Latina y el Caribe sin tomar en cuenta esta subregión y comunidad humana y geopolítica en gestación, a la que la unen, a lo largo de los siglos, la historia, la cultura y comunes opresores y explotadores.

No es fortuito que el Caricom reclame una compensación a las potencias involucradas por los daños que ocasionó a sus pueblos la abominable trata negrera y la esclavitud, una de las fuentes principales de la acumulación originaria capitalista. Vale la pena consultar la información sobre el saldo y proyección de la AEC, incluyendo el medular discurso inaugural del presidente Raúl Castro en la Cumbre.

Raúl subrayó los propósitos que animaron al organismo desde su fundación: unirnos en defensa de nuestra identidad, acervo cultural e intereses comunes, fortalecer la concertación política y la cooperación e impulsar el desarrollo sostenible y la integración de nuestros pueblos. Alertó sobre la contraofensiva imperialista y oligárquica contra los gobiernos populares y progresistas latino-caribeños que amenaza la paz, la estabilidad y la unidad en nuestra América y persigue acabar los avances sociales que beneficiaron a millones y reiteró la firme e incondicionalsolidaridad con el presidente Nicolás Maduro y la revolución bolivariana, y con la presidenta Dilma Rousseff en su lucha contra el golpismo. Condenó el intento inaceptable del secretario general de la OEA de aplicar a Caracas la Carta Democrática Interamericana y reiteró enfáticamente que Cuba jamás volvería a ese organismo, instrumento de dominación imperialista.

Hizo un llamado al diálogo y la concertación en la aplicación de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en la cumbre de la Celac en La Habana por todos los presidentes de la región.

La cumbre respaldó el diálogo entre gobierno y oposición en Venezuela para favorecer la estabilidad política y la recuperación económica y revalidó el apoyo a la mencionada proclama, cuya observancia, creo, sería el vehículo idóneo para desactivar el golpismo, si Estados Unidos y compañía cesaran sus dañinas intromisiones.

martes, 2 de febrero de 2016

Una misión para hundir Haití

Haití

La ocupación de la ONU empeoró todos los índices sociales de un país con más de 60% de pobreza y avance del narcotráfico. La misión y la pantomima electoral son repudiadas por la población.

La intervención militar que profundiza la tragedia social

Tomado de América XXI
Por Inés Hayes

El Consejo de Seguridad de la ONU acordó en octubre renovar por un año más el mandato de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah). Según los medios de prensa, “con la intención de renovarlo posteriormente”, el Consejo decidió extender el mandato de la Misión hasta el 15 de octubre de 2016 y acordó dotarlo de hasta 2.370 militares y 2.601 policías, cifra que se mantiene desde 2012. La Misión de la ONU fue creada en 2004 en reemplazo de la Fuerza Multinacional Provisional.
“Hace tres décadas se desarrolla un enfrentamiento entre dos modelos de país. Uno es el proyecto del movimiento social y popular, el que derrocó a la dictadura de Jean-Claude Duvalier en 1986, que tiene el objetivo de construir un país democrático, que transforme las actuales estructuras de desigualdad, opresión, exclusión y dominación que fueron conformadas desde 1915, con la primera intervención militar de Estados Unidos. Frente a esto, se contrapone el proyecto del imperialismo y la oligarquía haitiana, quienes intentan mantener el statu quo. Para ello, se perpetraron tres grandes intervenciones militares: en 1994, con el regreso de Jean-Bertrand Aristide; en 2004, con el establecimiento de la Minustah y en 2010, con la excusa del terremoto”, explicó en una entrevista reciente Camille Chalmers, economista y activista haitiano.
Luego del terremoto que en 2010 arrasó con la isla, se confirmó que en Haití existen yacimientos de metales como el oro y la plata: nueve empresas multinacionales están instalando industrias mineras en el norte del país.
Tragedia social e histórica
Según datos de Unicef, el 61% de la población vive bajo la línea de pobreza. Documentos recientes del Banco Mundial informan que la tasa de mortalidad infantil llega a 54 por cada mil nacidos vivos. En relación a la educación, Haití tiene una tasa de matriculación escolar de un 60%. Como promedio, los estudiantes varones asisten a clases solamente cuatro años, mientras que las niñas reciben la mitad de esa educación escolar. “En Haití, sobrevivir el tiempo suficiente para cumplir un año es un importante logro para muchos niños y niñas. De hecho, uno de cada 14 recién nacidos nunca logra llegar a esa edad. Sin embargo, cumplir un año no garantiza la supervivencia. En ningún otro país de América Latina y el Caribe −y solamente en unos cuantos países del mundo en desarrollo fuera de África subsahariana− tiene un niño o niña más probabilidades de morir entre el primer y el cuarto año de vida que en Haití”, se lee en un informe de Unicef.
Haití fue el primer país de América Latina y el Caribe en conseguir la liberación de Europa. La Revolución haitiana (1791-1804) fue la primera que abolió la esclavitud en la por entonces colonia francesa Saint-Domingue, que junto con las otras colonias del Caribe representaban la tercera parte de los ingresos de Francia. Desde entonces ni Estados Unidos ni Europa han permitido que Haití se desarrolle libremente.
Un año después de que entrara en vigencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) en 1993, el gobierno de William Clinton volvió a instalar al depuesto presidente haitiano Jean Baptiste Aristide con la condición de que aceptara un programa de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Este programa exigía la reducción de los aranceles proteccionistas a la importación de arroz. Aristide fue un obediente alumno: lo redujo del 35 al 3%. Las consecuencias saltaron a la vista: miles de productores agrícolas, molineros y comerciantes quedaron desempleados y pasaron a engrosar los índices de pobreza.
“Actualmente, se siguen aplicando las mismas políticas neoliberales que llevaron a la quiebra a la industria del arroz, lo que implica un sabotaje permanente al modelo de vida campesino y que socaba toda chance de soberanía. En la década de 1970 Haití autoabastecía su consumo de arroz, producto esencial en la dieta nacional. Hoy importa el 82% de Estados Unidos. Para peor, es un arroz de baja calidad en comparación con el nuestro”, explica Chalmers. El economista haitiano señaló además que 3,8 millones de habitantes, de los 10 millones totales, están en situación de inseguridad alimentaria, cuando existen reservas de productividad muy importantes en la economía campesina. En la actualidad, el 80% de los ingresos de divisas proviene de la industria textil, el resto se completa con la producción de café, mango, cacao y artesanías.
Intervención militar para el saqueo
La Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (Minustah) fue creada en 2004 y desde entonces cuenta con efectivos militares de Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Honduras, Indonesia, Jordania, México, Nepal, Paraguay, Perú, Sri Lanka y Uruguay. Según su propio sitio web, agentes de policía de Argentina, Bangladesh, Benin, Brasil, Burkina Faso, Burundi, Camerún, Canadá, Chad, Chile, Colombia, Costa de Marfil, Egipto, El Salvador, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Rusia, Filipinas, Francia, Granada, Guinea, Guinea-Bissau, India, Jamaica, Jordania, Kirguistán, Madagascar, Mali, Nepal, Nigeria, Noruega, Pakistán, Paraguay, Portugal, Rumania, Ruanda, Senegal, Sierra Leona, Sri Lanka, Túnez, Turquía, Uruguay, Vanuatu y Yemen prestan colaboración.
En términos geopolíticos, además de ser un punto geográfico clave para el comercio global, el Caribe tiene recursos naturales muy importantes y una notable biodiversidad, aun luego de la deforestación masiva que ha sufrido. Por otro lado, Haití está ubicado exactamente entre Cuba y Venezuela, los dos países que sostienen las políticas más radicales contra el imperialismo en la región.
Según los habitantes de la isla, la ocupación militar empeoró todos los aspectos de la crisis institucional del país. “Actualmente hay nuevas formas de inseguridad ciudadana que están muy ligadas al tráfico de drogas, cuyo flujo por el país ha aumentado entre 2004 y 2015 a pesar del sofisticado equipamiento de control de la Minustah. El 12% de la cocaína que consume Estados Unidos transita por la isla, lo que da un indicio de la connivencia y del peso del sabotaje a las instituciones democráticas. Por otro lado, la Minustah participó de las maniobras fraudulentas para imponer a Michel Martelly como presidente (en las elecciones de 2010). Y la gente perdió la confianza en el sistema electoral”, describió Chalmers (ver recuadro).
Rechazo internacional
“Haití no es una amenaza a la paz y la seguridad hemisférica, como afirma el Consejo de Seguridad cada 15 de octubre cuando renueva el mandato de la Minustah. Ni es la Minustah una misión de paz o una misión humanitaria, como suele ser presentada. Es una fuerza de ocupación tercerizada a las Naciones Unidas y, en especial, a los países del Sur que han aceptado servir de esta manera a los intereses de los países más poderosos, como Estados Unidos, Francia y Canadá, que durante más de dos siglos y a través de diversas formas de ocupación siguen buscando someter a Haití y hacerle pagar la osadía de ser el primer pueblo en liberarse de la esclavitud y universalizar los derechos humanos”, se lee en una carta que diversos organismos de Derechos Humanos y organizaciones sindicales hicieron circular por todo el mundo.
La misiva también acusa a la Misión de la ONU de seguir siendo responsable de innumerables violaciones a los derechos humanos de la población, entre ellas la violación y abuso sexual de mujeres, niñas, niños y jóvenes, y la introducción del cólera que ha producido, hasta la fecha, la muerte de más de ocho mil personas y la infección de otras 700 mil. “Rechazamos que en nuestro nombre se violan la dignidad y los derechos del pueblo haitiano, empezando por su derecho a la autodeterminación. Por eso reclamamos nuevamente el retiro inmediato de las tropas extranjeras que ocupan Haití y el fin de la Minustah y de toda forma de ocupación extranjera”, plantean en la carta.
El mensaje, que dio la vuelta al mundo por las redes digitales, llamó a adoptar “auténticas medidas de solidaridad con el pueblo haitiano” para “fortalecer y acrecentar las experiencias de cooperación y construcción de poder popular ya existentes”.
Candidatos sin apoyo van a segunda vuelta
El próximo 27 de diciembre Jovenel Moise y Jude Celestin disputarán la Presidencia del país en un balotaje, luego de una primera vuelta marcada por la abstención de más del 70% de los electores el 25 de octubre. El recuento del ente electoral arrojó 1.538.393 votos válidos, 120.066 nulos y 22.238 en blanco. Apenas se conoció la noticia se convocaron manifestaciones en rechazo a los resultados, que en algunas zonas fueron dispersadas por la Policía Nacional de Haití.

La disputa entre dos modelos de integración regional

Crónica de la IV Cumbre CELAC: la disputa entre dos modelos de integración regional  (Por Camila Vollenweider)
Tomado de CELAC.org

Por Camila Vollenweider.

Con un cuadro de la serie de las Manos de Guayasamín de fondo, y tras haber recibido a los representantes de los 33 países que componen la CELAC, Rafael Correa Delgado dio inicio a la IV Cumbre. El ahora ex presidente pro témpore del organismo comenzó su discurso haciendo alusión a esas manos “de dolor, de protesta, de impotencia” que reflejaban la historia de los pueblos latinoamericanos y del Caribe. Exhortó a la CELAC a cambiar el significado de las manos, para que reflejasen “alegría, prosperidad y esperanza”. Ese fue, precisamente, el mensaje de fondo de la Cumbre: fortalecer la unidad de las naciones que componen la CELAC para mejorar sustancialmente las condiciones de vida de sus ciudadanos.
 Correa recorrió casi todos los temas que, posteriormente, surgieron en el Debate general de los Presidentes y Jefes de Estado y de Gobierno. En primer lugar destacó, como el resto de los representantes, sin excepción, que la región está atravesando una situación económica y financiera muy desfavorable, como consecuencia de la caída del precio de los commodities y de la preeminencia de matrices productivas poco diversas, entre otros factores. Instó, por lo tanto a redoblar los esfuerzos por distribuir la riqueza de forma más equitativa, en un continente extremadamente desigual, y redoblar esfuerzos para intensificar la integración. En segundo lugar, manifestó su deseo de que la CELAC vaya progresivamente reemplazando a la OEA, por considerarla más anacrónica que nunca y, sin decirlo abiertamente, hipócrita. En este sentido, Correa recordó que la sede de este organismo se encuentra en Estados Unidos, en un país que “incumple abiertamente su carta fundacional” y que no ha ratificado ninguno de los acuerdos multinacionales en materia de Derechos Humanos. Afirmó, por lo tanto, que el desarrollo es un problema político, una consecuencia de la orientación de las decisiones de los gobiernos respecto de las distintas dicotomías que el capitalismo impone: élites o pueblos, mercado o sociedad, finanzas o producción. Por supuesto, destacó los logros de su país en la mejora de indicadores sociales y económicos y mencionó también el esperado fin del conflicto armado en Colombia como un logro del trabajo mancomunado de los países de la región.
 Tras varias horas de reuniones bilaterales entre los distintos países comenzó el esperado Debate de Presidentes y Jefes de Estado y de Gobierno, donde cada representante expuso su parecer sobre los ejes temáticos que habían sido consensuados con anterioridad, en la Cumbre de Cancilleres de la CELAC en noviembre del pasado año en Quito. Éstos eran: 
1) La reducción de la pobreza y las desigualdades; 
2) el fortalecimiento de la educación, la ciencia, la tecnología y la información;
3) el consenso sobre políticas medioambientales y contra el cambio climático; 
4) la gestión de financiamiento para el desarrollo enfatizando la infraestructura y la conectividad y, 
5) el desarrollo y el potenciamiento del bloque regional. 
Todos los mandatarios se refirieron a estos temas, aunque cada uno, en los 6 minutos previstos de disertación, ahondó en algunos de manera particular.
 Los representantes de los Estados caribeños, que en su mayoría disertaron al final, fueron enfáticos en la solicitud de ayuda a la Comunidad para combatir graves problemas que aquejan a esa región: Antigua y Barbuda, Jamaica, Barbados, Belice y otros señalaron que el sistema financiero liderado por los países centrales está ahogando sus economías y que la CELAC debe diseñar estrategias para matizar la capacidad de injerencia del poder financiero internacional. También solicitaron mayores esfuerzos por parte del bloque para conseguir incrementar inversiones y financiamiento para infraestructura, combate a las epidemias como el dengue y el zika, y para contrarrestar de manera eficiente los efectos adversos del cambio climático que golpea a esos países mediante catástrofes naturales. Asimismo, fueron frecuentes las alusiones de los países centroamericanos al problema migratorio, ya sea desde su rol como países con fuerte población migrante o como países de tránsito.
 Los representantes de los países sudamericanos introdujeron algunos otros componentes al debate, componentes que, de algún modo, pusieron de manifiesto los disensos políticos importantes entre algunos bloques al interior de la CELAC. Fue, particularmente el pedido del Ministro de Relaciones Exteriores de Haití lo que catapultó los desacuerdos más significativos. Lener Renauld solicitó a la CELAC que enviase una misión técnico-política a su país para ayudar a resolver el grave problema político derivado de las pasadas elecciones presidenciales. Señaló que la OEA en su momento había enviado una misión para observar las elecciones, y que ésta seguía en el país, en carácter de misión técnica, para evaluar la situación. Correa señaló entonces que habría que ver qué es lo que una comitiva de la CELAC podría aportar en dicha situación dado que ya había un organismo multilateral trabajando en Haití; sin embargo, dejó claro que si un país miembro estaba solicitando ayuda a la CELAC, correspondía atenderla. Mientras la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet apoyó de manera inmediata la moción de Correa, la vicepresidenta de Argentina, Gabriela Michetti, consideró que no había que superponer esfuerzos y que la presencia de la misión de la OEA en Haití ya era suficiente y que, eventualmente, el tema podría tratarse “online”, a lo que Correa respondió: “somos 33 países que tenemos que ponernos de acuerdo”.
 El Presidente de Ecuador reiteró en varias oportunidades más la importancia del hecho de que la Comunidad no podía hacer oídos sordos al pedido de uno de sus miembros, aunque no terminara de aclararse qué podría aportar la CELAC siendo que la OEA estaba tomando cartas en el asunto o, como dijo el vicepresidente uruguayo, Raul Séndic, que dudaba de la capacidad de la CELAC para aportar en esta circunstancia. Finalmente se acabó consensuando que la CELAC enviaría una misión compuesta por los cancilleres de Ecuador, Uruguay, Bahamas y Venezuela, aunque quedó en evidencia que existen diferencias importantes en cuanto a la idoneidad de la ONU para resolver problemas específicos de la región latinoamericana y caribeña. Lo que está en el fondo de este debate es la disputa por los modelos de integración regional para América Latina. La CELAC y la Unasur son dos casos paradigmáticos de una nueva estructura institucional regional con una clara impronta antiimperialista, que dan cuenta de las transformaciones vividas en este siglo XXI en la región. La OEA, comandada históricamente por EEUU, pugna por no perder protagonismo mientras continua su labor de erosionar los procesos de cambio vinculados a la defensa de los intereses de los sectores más vulnerables de las sociedades latinoamericanas.
 Otro aspecto a destacar del debate tiene que ver con las medidas que se han de tomar para abordar los problemas económicos de la región que, como todos los representantes señalaron, afectan especialmente a los segmentos más vulnerables de la población. En este sentido, Juan Manuel Santos de Colombia fue el único que mencionó la palabra “austeridad”, mientras otros que implementan políticas de corte neoliberal -como Argentina, Paraguay, Perú o México- sólo mencionaron o hicieron recuentos de políticas sociales más o menos exitosas. Algunos discursos, como el del liberal Jimmy Morales, de Guatemala, o el de Michetti, fueron un compendio de buenas intenciones (combate a la corrupción, al narcotráfico, pobreza cero, etc.) pero sin ningún tipo de alusión a lo que se estaba haciendo al respecto o cómo se pensaba alcanzar esas metas. Santos fue el único que “blanqueó” que la estrategia era el ajuste. “Austeridad inteligente”, o “con corazón” según sus palabras, ya que no tienen que afectar demasiado al empleo ni a la calidad de vida de los más vulnerables, y bregó por la implementación de políticas sociales focalizadas que, aunque “difíciles, son necesarias”.
 La respuesta del bloque posneoliberal vino directo desde Ecuador. El Presidente Correa salió al cruce de su par colombiano cuestionando la efectividad de la austeridad y el ajuste como vía para equilibrar cuentas sin afectar la calidad de vida de la población más vulnerable. Estuvo más en sintonía con la propuesta de Nicolás Maduro de de centrar esfuerzos, en 2016, para elaborar e implementar un Plan Económico Táctico Anticrisis en la región para incrementar los flujos comerciales, la solidaridad entre los pueblos y complementar las economías regionales. El razonamiento es inverso: no hay que ajustar y focalizar a la espera de un repunte en el pecio de las materias primas sino diversificar la matriz productiva a partir de un esfuerzo regional conjunto de cooperación e interconexión económica sin sacrificar políticas sociales integrales.
 Si bien Correa intervino luego de varias disertaciones para comentar algún aspecto en su calidad de presidente pro témpore, lo cierto es que el mandatario ecuatoriano se destacó como el más radical en sus posturas y el que apuntó certeramente a tocar los temas que evidenciaban las diferencias. Ello no quiere decir que los demás sean moderados, sólo que primó, entre la mayoría, el discurso previsible (al menos en las reuniones abiertas). Los consensos fueron abrumadores en torno al apoyo del proceso de paz en Colombia, al combate al crimen organizado y al narcotráfico, la mejora de la legislación migratoria y ambiental, y los importantes avances en la relación entre Cuba y EEUU.
 Lo que dejó la IV Cumbre de la CELAC -ahora con su presidencia pro témpore en República Dominicana- es el consenso absoluto sobre su importancia regional, al menos en el mediano plazo.  Aun así, y a pesar de algunas intervenciones que hicieron hincapié en la diversidad dentro de la unidad, es evidente que hay gobiernos que la consideran una herramienta vital para el desarrollo y la unidad de los pueblos y otros no tanto. De todos modos, la correlación de fuerzas en la CELAC sigue siendo favorable a las líneas políticas que le dieron origen y, quizás por ello, ha primado el consenso en los temas más relevantes.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...