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viernes, 20 de junio de 2014

Barack Obama, el nuevo profeta del Destino Manifiesto

Tomado de La Jornada.
Por Gilberto López y Rivas

En la ceremonia de fin de cursos de la Academia Militar de West Point, el 28 de mayo pasado, el presidente Barack Obama confesó que cree con cada fibra de su ser en el excepcionalismo de su país sobre cualquier otro en el mundo, y enfatizó, en exaltado discurso nacionalista, que Estados Unidos es y sigue siendo la única nación indispensable. Eso es cierto en el siglo pasado y será cierto en el siglo que venga. Esta mentalidad abiertamente imperial que se asienta en la creencia cuasirreligiosa de que Estados Unidos constituye un Estado-nación escogido y predestinado, con derechos y responsabilidades en el ámbito planetario autoasignados y por encima del marco jurídico internacional establecido particularmente en la última posguerra, se explayó en otros dogmas y sofismas, trasformados en políticas de Estado, igualmente reveladores: La disposición de Estados Unidos para aplicar la fuerza en todo el mundo es la última salvaguardia contra el caos (¿y que sucede con el caos que ocasiona el intervencionismo imperialista?). Estados Unidos debe siempre liderar en el escenario internacional. Si no lo hacemos ningún otro lo hará. La fuerza militar a la que ustedes se han incorporado (se refiere a los oficiales egresados de la academia militar) es, y siempre será, la espina dorsal de ese liderazgo. Y, por si quedara alguna duda: “Estados Unidos usará su fuerza militar, unilateralmente si es necesario, cuando nuestros intereses básicos lo exijan, cuando nuestro pueblo sea amenazado, cuando nuestros medios de vida estén en juego, cuando la seguridad de nuestros aliados esté en peligro… La opinión internacional (y añadiría, el derecho internacional) importa, pero Estados Unidos jamás debe pedir permiso para proteger a nuestro pueblo, a nuestra patria, a nuestra manera de vivir”.

Estas ideas expresadas por Obama dan cuenta de la continuidad del pensamiento de la clase dirigente de ese país por más de dos siglos. El supuesto derecho a intervenir militarmente cuando y donde sus intereses lo requieran, a expandirse y conquistar territorios por cualquier medio, incluyendo la guerra colonial (por cierto, llevada a cabo en 1898 contra España, apoderándose de varias de sus colonias), a partir de la justificación de imponer a pueblos y naciones las leyes y formas de gobierno consideradas las mejores en la Tierra, conforman la mentalidad de las élites gobernantes desde el siglo XVIII, cuando los Padres Fundadores de la República, recién independizada de Inglaterra, planeaban apoderarse de todo el continente. Jefferson creía en 1786 que la naciente confederación debía considerarse el nido desde el cual toda América, la del Norte y la del Sur, ha de poblarse, y le preocupaba que España fuera demasiado débil para mantener sus dominios coloniales, hasta que nuestra población haya avanzado lo suficiente para ganarles el dominio palmo a palmo. La declaración de James Monroe en 1823, basada en las ideas de John Quincy Adams sintetizadas en la frase de América para los americanos, que rápidamente se transformó en doctrina para darle su pátina de misticismo y otorgarle alguna respetabilidad, así como la creencia en el Destino Manifiesto, constituyen las formas ideológico-discursivas para indicar a los poderes coloniales de Europa que Estados Unidos entraba, en igualdad de condiciones, en el reparto colonial del mundo, en el que América, en efecto, debía ser considerada como campo libre de toda injerencia europea para beneficio exclusivo de los estadunidenses.

Además de esta renovación de las creencias de pueblo escogido, el profeta Obama, ciertamente con mayor capacidad retórica e intelectual que su predecesor Bush, tuerce la verdad histórica, o demuestra su profunda ignorancia en la realidad contemporánea al sostener que: “Estados Unidos tuvo la sabiduría de establecer instituciones para mantener la paz y apoyar el progreso humano –desde la OTAN a las Naciones Unidas, desde el Banco Mundial al FMI–”. La iniciativa de fundar un nuevo organismo internacional fue discutida al final de la Segunda Guerra Mundial por las potencias vencedoras y la carta de creación de la ONU fue firmada inicialmente por 51 estados, mientras que la OTAN ha sido la expresión misma del militarismo, las provocaciones y las agresiones bélicas estadunidenses-europeas, especialmente durante la guerra fría, muy lejos de la paz y el progreso humano. Por su parte, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional constituyen las principales instituciones de la expoliación financiera de los países capitalistas al mundo del subdesarrollo y de la imposición de la actual trasnacionalización neoliberal a escala planetaria.

Obama sostiene que uno de los elementos del liderazgo de su país es su disposición a actuar en nombre de la dignidad humana. El apoyo de Estados Unidos a la democracia y los derechos humanos va más allá del idealismo, es un asunto de seguridad nacional. Y en esa dirección recuerda que debido a los esfuerzos de Estados Unidos, debido a la diplomacia de Estados Unidos y la ayuda al exterior, así como al sacrificio de nuestros militares, más gente vive hoy con gobiernos elegidos, más que en ningún otro momento de la historia humana.

Irak es uno de los ejemplos más recientes y notables de esa disposición a actuar en nombre de la dignidad humana y, sobre todo, de los sacrificios de los militares estadunidenses: un país devastado, destruida toda la infraestructura sanitaria, educativa y de salud, con más de un millón de muertos, 4 millones y medio de desplazados y refugiados, 5 millones de huérfanos, más de 8 millones que requieren de ayuda humanitaria, con 70 por ciento de la población que no dispone de agua potable y sumido en el caos de una guerra confesional propiciada por la potencia ocupante.

Parafraseando a Simón Bolívar: Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar al mundo de miserias y muerte en nombre de la libertad.

martes, 3 de diciembre de 2013

América Latina: Elecciones amenazadas

Imagen activa

Tomado de Prensa Latina
Por Stella Celoni

Los procesos electorales de este año en América Latina han estado bajo severas amenazas de todo tipo. Pero el papel de los medios masivos de comunicación, integrados a la red mundial de la desinformación y la contrainsurgencia ha sido clave.


Sucedió la "guerra sucia" en Venezuela, (abril de 2013), con un final de violencia opositora golpista en la noche del 14 de abril de ese mes. En Argentina una campaña de permanentes denuncias falsas antigubernamentales, destinadas a sembrar duda, sospechas e incredulidad sobre funcionarios y la figura presidencial, en este caso con la incorporación de extrema violencia de género contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, en programas de TV, radio y diarios estuvo destinado a influir sobre las elecciones legislativas de junio pasado, entre otras acciones no menos graves y violentas.

En Chile más recientemente, también la injerencia mediática hizo su juego, con marcadas sutilezas. Una serie de Organizaciones Gubernamentales trabajaron también para debilitar a la candidata preferida, la ex presidenta Michelle Bachelet, favorecida por el efecto dinamizador de la lucha estudiantil que demandó educación gratuita y cambios en una sociedad que aún permanece bajo la sombra del ex dictador Augusto Pinochet, agazapado en diversas estructuras.

Las marchas estudiantiles fuertemente reprimidas, crearon las condiciones de un remozamiento gracias a una marea juvenil, que desbordó los estancamientos políticos y despertó a sectores dormidos de la sociedad. El triunfo de Bachelet fue contundente (casi el 47 por ciento de los votos), seguido lejanamente por el oficialismo aunque no alcanzó para ganar en primera vuelta.

Si los sectores de izquierda que participaron con movimientos políticos menores y sin ninguna posibilidad, hubieran entendido el momento político que vive la región no hubiera necesidad de una segunda vuelta, que aunque está asegurada le da tiempo a los viejos armados golpistas o a forzar otras condiciones. En tiempo de llamaradas no se puede jugar con fuego. Y por cierto la frase de que "todo es lo mismo", es antidialéctica por excelencia.

Los hechos que están sucediendo en Venezuela, con un evidente armado contrainsurgente (guerra sucia, ilegal), muy similar al que precedió al golpe de septiembre de 1973, que instaló la cruenta dictadura de Augusto Pinochet en Chile, dan cuenta de que los eternos injerencistas en nuestra región, se están moviendo, cada vez más activamente.

A la guerra mediática asolando la realidad venezolana se unen los permanente sabotajes, y una guerra económica despiadada y brutal, que está siendo combatida hora por hora en los últimos días por el presidente Nicolás Maduro. El sueño de "alinear" a su viejo y rebelde "patio trasero", ha llevado hasta el anuncio de dar un final a la Doctrina Monroe, de 1823, que disponía que esta Nuestra América era sólo para los "americanos", es decir para los norteamericanos.

En realidad estamos bajo una invasión silenciosa de las Fundaciones creadas por la inteligencia de Estados Unidos y sus redes de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) que han sembrado el territorio de América Latina y el Caribe, agazapadas como arietes de esa contrainsurgencia unido a la creciente militarización regional. La Doctrina Monroe sigue vigente como siempre y en la mentalidad de los fundamentalistas la Guerra Fría nunca se fue.

HONDURAS BAJO FUEGO 

La mirada debe volver sobre Honduras donde la situación es grave, porque es el proceso electoral más importante después de tantos años de falsificaciones democráticas y dictaduras, en un país pequeño de Centroamérica, convertido desde los años 30 en una plataforma militarizada de Estados Unidos, el pueblo hondureño ha sido siempre víctima.

Fue desde Honduras que partió la vanguardia de la invasión a Guatemala, para derrocar al popular presidente Jacobo Arbenz Guzmán en 1954. En los años 80, hubo no sólo una siembra de bases en Honduras para el proyecto estadounidense de la guerra sucia y supuestamente encubierta contra Nicaragua sandinista, sino también un Centro de Entrenamiento para los que debían combatir a los movimientos de liberación en El Salvador y Guatemala y otros países. Y hubo desaparecidos hondutreños, el reinado del embajador estadounidense John Negroponte y la "colaboración" de militares argentinos y agentes del batallón 601 con los mercenarios de la "contra" que asolaban a los poblados de Nicaragua.

Todo eso está detrás de la verdadera historia de Honduras. Por eso este es un momento tan importante para ese pueblo que vivió una breve primavera, bajo el gobierno del empresario del viejo partido liberal Manuel Zelaya, que tuvo el valor de escuchar por primera vez las voces de su pueblo y comenzar a dar respuestas. Además cometió el "sacrilegio" de aliarse con los países del ALBA, que encabeza Venezuela.

Habría más que decir, pero basta saber que se aplicó en este caso el golpe "suave", aunque no tanto porque fueron militares de elite los que secuestraron al presidente Zelaya aquel 28 de junio de 2009 para llevarlo a una base norteamericana en Honduras y de allí a Costa Rica.

Negroponte, entonces enviado del departamento de Estado desde junio de 2008 para "poner en su lugar" a Honduras, había logrado cooptar a los diputados liberales de Zelaya y había pasado la lista de jueces que ese congreso debía elegir para integrar la Corte Suprema. No debe extrañar que esa Corte y ese Congreso consideraran que no hubo golpe de Estado en Honduras y que en realidad intentar un plebiscito para cambiar la constitución de la dictadura, era antidemocrático.

Ahora estas son las elecciones de mayor participación popular que se registre, con partidos como Libre (Libertad y Refundación) nacido de la resistencia al golpe que continúa hasta hoy día, a pesar de las persecuciones y asesinatos cometidos en estos cuatro años de continuismo golpista y que llevó como candidata a Xiomara Castro, esposa del ex presidente Zelaya.

Esta mujer mostró un coraje sorprendente al encabezar las marchas contra el golpe, mientras su esposo estaba secuestrado en el exterior del país. La campaña del poder hegemónico y la guerra mediática fue de amedrentamiento ciudadano, que alcanzó también a observadores extranjeros del proceso eleccionario. Dos grupos fueron detenidos en retenes, en el marco de una ilegal militarización.

La guerra del miedo acompañada por dolorosas cifras de víctimas, que fueron incrementándose a partir del golpe de junio de 2009: Más de 40 periodistas y camarógrafos, y decenas de campesinos, trabajadores, maestros y dirigentes populares de la resistencia asesinados. Una instalación de la violencia con incursión de las "maras" creadas en los arrabales latinos de Estados Unidos para exportarlas a sus países de origen y crear inseguridad y terror. Al menos 22 personas mueren por día en Honduras por la violencia. Todo esto después del golpe que venía a "salvar la democracia".

Hubo amenazas de todo tipo y hasta pocos días antes de las elecciones, humildes dirigentes populares del Partido Libre fueron secuestrados, torturados y asesinados.

Esto abona las propuestas del gobierno de la sucesión golpista de militarizar la sociedad y por supuesto amparar la existencia de bases militares de Estado Unidos como la de Palmerola, estratégica en el mapa de la dominación regional o Gracias a Dios, entre otras instalaciones que han llevado a la miseria y al femenicidio.

La mayoría de los trabajadores hondureños ganan un dólar diario y la pobreza se incrementó notablemente desde el golpe sumando ahora el 66.7 por ciento de la población. Los Escuadrones de la Muerte de la década de los 80 cuando se convirtió a Honduras en una inmensa base para la guerra sucia contra Nicaragua sandinista como el Batallón 3-16 sigue estando en la actualidad y apoya al candidato oficial. Más aún después del golpe han ingresado al país otros grupos extranjeros y asesores que conforman una red de escuadrones paramilitares.

Porfirio Lobo manejó el país junto al actual candidato oficial Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional, una de las dos formaciones tradicionales de la oligarquía. Como presidente del Congreso hasta ahora Hernández se ocupó en preparar el camino del continuismo creando una policía militar para supuestamente combatir la inseguridad y dio paso a una serie de leyes temibles.

Como relato del terror, militares entraron imprevistamente a una sede de Libre dos días antes de las elecciones y la noche previa tomaron las antenas de Radio y TV-Globo de Cantagallo.

"Estamos eligiendo entre el camino de la vida y el de seguir muriendo en la miseria, la persecución y la muerte", dijo un dirigente popular de Olancho. Suceda lo que suceda en Honduras los países de la región no deben olvidarse de que allí también se define el futuro de América Latina y el Caribe.

*Periodista argentina y corresponsal en su país del diario La Jornada. Es autora de "Los años del Cóndor".
arb/sc

sábado, 27 de abril de 2013

CHICLET: EL SUEÑO AMERICANO


Actualizado de Ay-Vecino
Por 

El presente año se cumple el 190º. Aniversario de aquella senil aberración de la vieja Monroe, por la cual aplicaba a sus hermanos menores al sur de sus ventrículos, la doctrina de América para los Americanos, así lanzada impúdicamente al resto del mundo; aunque más correcto sería decir, para los norteamericanos; y ni así; porque dejaríamos fuera entonces a México, también norteño aunque más mestizo.
 
Pues bien, desde sus esencias, ese vejestorio estadounidense se consideró siempre racial y lingüísticamente superior por sus genes sajones, en comparación con los vecinos de ascendencia autóctona o latina; recordemos que las Trece Colonias eran --Only English Spoken-- heredando también el vicio geofágico del colonialismo inglés. Tenía que conquistar el Oeste salvaje a toda costa y de costa a costa. 
 
Las primeras víctimas fueron precisamente los nativos pieles rojas. Los cara pálidas no se entendían con ellos y tampoco había traductores a mano, por lo que solucionaron el problema de la incomunicación inventando el escalpelo—especie de barbería cavernícola- -–con la cual se pagaba espléndidamente por cada cuero cabelludo rebelde entregado a la Unión.
 
Esa nueva forma de convencimiento, los llevó de tribu en tribu hasta las costas del Pacífico, pelando al rape a cuanto apache o siux se les atravesara en el camino, y cuando se les acabó el Oeste, se viraron hacia el Sur, y cruzaron el Río Bravo dándole la brava a sus vecinos más cercanos con un tajo de ocho estados de la Unión. A partir de esa división, los Estados Unidos Mexicanos, tan amantes del corrido musical debieron correrse de verdad, y se convirtieron en emigrantes indocumentados e indeseados de los Estados Unidos de Norteamérica en su propia tierra; es decir en California 1850; Nevada 1864; Utah 1896; Colorado 1876; Arizona 1912; Nuevo México 1912; Texas 1845, y Oklahoma 1907. Los mapas a continuación serán mucho más convincentes:
 
Pero regresemos a donde dejamos la decrépita vieja del cuento. A partir de entonces, 1823, Mrs. Monroe decidió que las frutas de su traspatio estarían prohibidas para el resto del mundo, especialmente aquella que se consideraba la más madura y cercana de todas; sin embargo ésta le salió rebencúa, como herencia del cimarronaje frente a la esclavitud. 
 
Pero bruja al fin,  la señora Monroe descendiente directa  de la Pérfida Albión ostentaba el legado de esa flema inglesa que los caracterizaba y dejó sin chistar que –nueve o diez años más tarde--en 1833, la Reina de los Mares se les colara irrespetuosamente en las aguas del subcontinente para apoderarse de las Islas Malvinas. 
 
Aquel desliz del Siglo XIX, se repitió en el XX, con la guerra de las Malvinas entre ingleses y argentinos que en 1982 costó centenares de bajas en ambos bandos. En esta ocasión de nuevo el Tío Sam se hizo de la vista gorda para no aplicar los acuerdos de reciprocidad del TIAR.
 
Lo cierto es que el famoso Sueño Americano depende de quien se lo duerma.  
 
En agosto del año pasado, envalentonado con el fastuoso espectáculo de los Juegos Olímpicos de Londres, de nuevo el Reino Unido amenazó a otra nación suramericana, no sólo negándose a conceder el salvoconducto a un asilado en la Embajada de Ecuador, sino con invadir el sagrado recinto de su sede diplomática. La contundente respuesta de Latinoamérica no se hizo esperar, mientras el potente Tío Sam, miraba hacia el otro lado para no ver las desvergüenzas de su prepotente aliado. ¡Tremendos potentados ambos!
 
En un mundo globalizado por el neoliberalismo, aterrorizado por el terrorismo, y mediatizado por los medios, cualquier cosa podría suceder, y precisamente, somos cualquier cosa menos adivinos.
 
Lo que si reconozco es que nuestro revuelto y brutal vecino del Norte es el campeón de la manipulación. Nos hipnotiza con sus deslumbrantes ofertar, magnifica la banalidad  con  efectos especiales, inventa la realidad virtual, que no es más que pura vestimenta como dice la canción, dándonos gato por liebre. Como monarcas de la publicidad  son capaces de vendernos hasta la guerra real como una necesidad y un espectáculo de fuegos artificiales, mientras el mundo se hunde en una crisis estructural sin precedentes.
 
Por eso en mi personalísimo criterio, de todos los inventos yanquis, el más significativo, sin dudas es el “Chiclet” famosa marca de una goma de mascar Made in USA. Y lo digo sin que me quede nada por dentro, mucho menos dicha confitura; pues fui adicto a ella durante toda mi niñez hasta que comencé a mudar los dientes de leche, y un buen día mientras mascaba y mascaba, sorpresivamente dejé uno de ellos en  la cheguingom

Cuando abrí los ojos al mundo real, lejos ya de fantasías infantiles, me di cuenta de que no todo lo que brilla es oro, y desde entonces  Estados Unidos, es para mi, como su famosa goma de mascar: Lo mastico, pero no lo trago.

190 años de la Doctrina de la Fruta Madura: la ambición hegemónica del imperialismo sobre Cuba

John Quincy Adams (11 de julio de 1767 – 23 de febrero de 1848) propulsor de la posterior Doctrina Monroe


Cualquiera que profundice en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y se sumerja en los acontecimientos históricos que datan desde finales del siglo XVIII, podrá constatar que el problema entre ambos países supera cualquier signo ideológico y se reduce a la encrucijada de la independencia y el anexionismo.

Hace 190 años, el 28 de abril de 1823, el entonces secretario de Estado norteamericano John Quincy Adams, luego presidente de los Estados Unidos, lanzó a la publicidad el término del fatalismo geográfico cubano con su doctrina de la "fruta madura" o "espera paciente":

"Pero hay leyes de gravitación política como las hay de gravitación física y así como una fruta separada de su árbol por la fuerza del viento no puede, aunque quiera, dejar de caer en el suelo, así Cuba, una vez separada de España y rota la conexión artificial que la liga con ella, e incapaz de sostenerse por sí sola, tiene que gravitar necesariamente hacia la Unión Norteamericana y hacia ella exclusivamente, mientras que a la Unión misma, en virtud de la propia ley, le será imposible dejar de admitirla en su seno". 

Pocos días después, el presidente James Monroe al expresar su apoyo a la idea afirmaba que "agregar a Cuba era lo que necesitaban los Estados Unidos, para que la nación americana alcanzara el mayor grado de interés... Siempre la miré como la adquisición más interesante para nuestro sistema de Estado".
No era la única vez que comentaba tal visión anexionista y hegemónica. El 23 de junio de 1783, a Robert R. Livingstone (uno de los redactores de la Declaración de Independencia), J. Q. Adams le decía que “las isla del Caribe constituían un apéndice natural del continente americano y que era casi imposible resistirse a la convicción de que la anexión de Cuba a la República Federal era indispensable para la constitución de la Unión y el mantenimiento de su integridad”.

Una muestra de lo que se avecinaba para la Isla en el futuro mediato; ya que sin más dilación, la explosión del Maine (en 1898) fue la excusa para una invasión y así terminar de cortar los ya deteriorados y minúsculos lazos que debilmente hacían pender a la Isla de la metrópolis española; mucho más teniendo en cuenta que las tropas españolas ya estaban prácticamente diesmadas y derrotadas por las tropas independentistas mambisas.


A partir de 1900, para Cuba comenzó una nueva etapa de dominación, bajo el nuevo estilo de Neocolonia. La Constitución de la República fue mancillada con una enmienda impuesta por el senador Oliver Platt, la cual daba potestad a los Estados Unidos de invadir Cuba militarmente en caso de ver en peligro la “integridad de su noble nación”; también el establecimiento de una base militar enclavada en Guantánamo y tratados comerciales que solo beneficiaban al norte y empobrecía mucho más a la nación y economía cubanas.
Los gobiernos de turnos en Cuba, financiados por el visto bueno de los gobiernos del norte, subyugaban a la población bajo sangrientas tiranías, donde los asesinatos, las torturas y las vejaciones eran el menú en la forma de gobernación. Se implementaron el vicio, la corrupción y la llamada zona franca para el lavado de dinero y el trasiego de negocios turbios.
Pero con la rebeldía de los mambises en la sangre de los cubanos buenos, como los denominó José Martí, Héroe Nacional, se levantó la antorcha de lucha nuevamente y con la entrada del 1ro enero de 1959, el triunfo de la Revolución, se comenzó una nueva era para Cuba.

El imperialismo no cesa en su intentona de plantar sus sucias botas sobre nuestro país. Aun hoy en día, la doctrina de la "Fruta Madura" se sostiene con nuevos mecanismos de injerencia y hegemonía imperialista, los cuales buscan por cualquier vía la de someter al pueblo de Cuba a la subyugación.

(Con información de Granma) 

martes, 19 de junio de 2012

Estados Unidos: un nido donde la "Libertad" y "Democracia" es sólo propaganda.

La "Ángelical Nación" del gobierno de Estados Unidos se ha construido bajo el expansionismo, la militarización, la política de la hegemonía y la hostilidad; pero sobre todas las cosas por el uso exagerado de la propaganda publicitaria que enraíza en sus ciudadanos el famoso "Destino Manifiesto" de hacer creer que son la nación escogida por Dios para reinar sobre la tierra y que sus dictados son reglas inquebrantables a ser seguidas_ sin discusión alguna_ por el resto de las naciones del mundo.

A todo lo anterior, el venderse gratuitamente con la constante de ser la "Tierra de las Oportunidades", de la "Democracia" y las "Libertades", pone de manifiesto una visible y palpable contradicción con lo que se ha vivenciado por siempre_ muy aparte del expansionismo, la aniquilación de comunidades autóctonas indígenas, la militarización y expolio de terrenos por la fuerza, la carrera armamentista con guerras de rapiña por el dominio de los recursos naturales ajenos, la hegemonía e injerencismo, etc... y un largo etcetera.

Pero no hay que ir a palpar los estragos producidos en otros pueblos donde el imperialismo ha puesto su bota; sino que se puede mirar los estragos que se viven en su propia sociedad que no encuentra esas "Oportunidades" ni convive en "Democracia" ni disfruta de la tan balbuceada "Libertad".

No expondré los diez mandamientos que de hecho violan con creces los gobiernos de ese país, movidos por finísimos hilos desde los círculos de poder; sino que expondré diez hechos hechos escandalosos sobre los Estados Unidos.

Por lo demás, como dice un excelente periodista y comentarista cubano: "saquen ustedes sus propias conclusiones".

Diez hechos escandalosos sobre los Estados Unidos

Tomado del blog ISLAmía.
 
1. La mayor población penal del mundo está en Estados Unidos.

2. El 22% de los niños estadounidenses viven por debajo del umbral de la pobreza.

3. Entre 1890 y 2012, los EE.UU. ha invadido o bombardeado 149 países.

4. Los EE.UU. es uno de los pocos países del mundo que no ofrece ningún tipo de prestación por maternidad.

5. Unos 125 estadounidenses mueren cada día porque no pueden permitirse ningún plan de salud.

6. Los EE.UU. fue fundada sobre el genocidio de 10 millones de indígenas. Sólo entre 1940 y 1980, el 40% de las mujeres en las reservas indias fueron esterilizadas contra su voluntad por el gobierno.

7. Todos los inmigrantes están obligados a jurar que no son comunistas con el fin de vivir en los EE.UU.

8. El precio promedio de un grado en una universidad pública es de $ 80.000.

9. Los EE.UU. es el país del mundo con más armas: de cada diez estadounidenses, nueve tienen armas de fuego.

10. Hay más estadounidenses que creen en el diablo que los que creen en Darwin.

viernes, 20 de abril de 2012

Emite el Gobierno cubano Declaración sobre la Cumbre de las Américas

Tomado de Granma: http://www.granma.cubaweb.cu/2012/04/18/nacional/artic03.html. Texto en Español e Inglés.

Declaración del gobierno revolucionario: Por la segunda independencia

En Colombia, Cartagena de Indias, quedó demostrado que hay un abismo creciente entre “Nuestra América” martiana y “el Norte revuelto y brutal que nos desprecia”. Allí se produjo una rebelión de la América Latina y el Caribe contra la imposición de “un gobierno y medio“, que ejercía un veto imperial a los párrafos del proyecto de Declaración Final de la llamada Cumbre de las Américas que reclamaban el cese del bloqueo y la exclusión de Cuba de los eventos hemisféricos.

Desde la anterior Cumbre del 2009 se disiparon las ilusiones sobre la política del presidente Obama, se abrió una brecha entre sus discursos y sus actos, no hubo mayor cambio en la política hacia América Latina y el Caribe, el bloqueo a Cuba continuó e, incluso, se endureció en el sector financiero, pese a la condena internacional y el voto abrumador de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con el objetivo de “provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno” lo que ahora se conoce como “cambio de régimen”.

El ALBA se reunió el 4 de febrero pasado, en Caracas, en ocasión de conmemorar la heroica Rebelión Cívico-Militar de 1992, adoptó una Declaración sobre la Soberanía Argentina de las Malvinas, otra sobre el bloqueo y consideró injusta e inaceptable la imposición de la exclusión de Cuba de estos eventos. El presidente Correa afirmó resueltamente que de no resolverse esta cuestión, Ecuador no asistiría a la Cumbre de Cartagena, lo que sacudió a la región. Esa valiente posición fue el preludio de lo ocurrido.

El presidente Raúl Castro Ruz dijo allí: “Yo quiero agradecer a Ustedes, presidente Correa, a Evo y a todos Ustedes estos planteamientos… Es un tema de vital importancia, tienen toda la razón. Nosotros jamás hemos reclamado que se tome una medida como esa, pero no por eso vamos a dejar de apoyar esta que consideramos muy justa”.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien nos visitó, de manera respetuosa, y recibió como respuesta del presidente Raúl Castro Ruz que Cuba, en caso de ser invitada a la Cumbre, asistiría, como siempre, con todo respeto, apego a los principios y a la verdad, tuvo el mérito de introducir directamente el tema del bloqueo y la exclusión de Cuba.

El presidente Evo Morales, que había sido el primero en cuestionar dicha Cumbre en la reunión de febrero del ALBA en Caracas, dio la batalla en Cartagena y afirmó “estamos en una etapa de desintegración. No es posible que un país pueda vetar la presencia de Cuba, por tanto, no hay integración y con la ausencia de Ecuador, como una ausencia justa en protesta al veto de Estados Unidos hacia Cuba, ¿de qué integración podemos hablar?”.

El presidente Chávez, el 13 de abril pasado, exclamó “ahora, en verdad, si estos dos gobiernos, Estados Unidos y Canadá, se niegan a discutir temas tan profundamente consustanciados con el ser de la América Latina y el Caribe, como el tema de Cuba, de la hermana Cuba, de la solidaria Cuba, o el tema de las Islas Malvinas, ¿para qué más Cumbres de las Américas entonces?; habría que acabar con esas Cumbres. Antes, había escrito: “Clamamos, igualmente, por el fin del vergonzoso y criminal bloqueo a la hermana República de Cuba: bloqueo que, desde hace más de 50 años, ejerce el imperio, con crueldad y sevicia, contra el heroico pueblo de José Martí”.

Daniel Ortega, en masivo y juvenil acto de solidaridad con Cuba, el 14 de abril, en Managua planteó: “yo creo que es el momento del gobierno de los Estados Unidos para escuchar a todas las naciones latinoamericanas de las más diversas ideologías, de los más diversos pensamientos políticos; desde los pensamientos más conservadores hasta los pensamientos más revolucionarios, pero ahí están todos coincidiendo en que Cuba tiene que estar presente en estas reuniones o no habrá próximas Cumbres llamadas o mal llamadas de las Américas”.

Resultó impresionante la sólida postura unitaria de Nuestra América en torno al bloqueo, la exclusión de Cuba y a las Malvinas. Fue esencial la firmeza y la dignidad de la Presidenta de Argentina en la defensa enérgica de esas causas.

Nos sentimos orgullosos cuando la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff defendió con serena dignidad ante Obama, que la Patria Grande solo puede ser tratada como igual y confirmó la postura común en apoyo a Argentina y a Cuba.

Los líderes de los países del Caribe mostraron la solidez de la Comunidad del Caribe (CARICOM) y que esta y la América Latina son igualmente indivisibles. Su defensa de la soberanía argentina de las Malvinas y su tradicional y categórico respaldo a Cuba fue trascendental.

Las fuerzas de izquierda, los movimientos populares, las organizaciones sindicales, juveniles y estudiantiles, las organizaciones no gubernamentales reunidas todas en el Congreso de los Pueblos, en Cartagena, expresaron emotiva solidaridad con Cuba. La Reunión Interparlamentaria de las Américas adoptó una condena a la exclusión y el bloqueo a nuestro país.

Estados Unidos subestimó que el 2 de diciembre del 2011, en Caracas, en el Bicentenario de la Independencia, bajo el liderazgo de Chávez, en el 55 aniversario del Desembarco del Granma, había nacido la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), lo que el líder de la Revolución Fidel Castro Ruz anticipó en febrero del 2010, al escribir que “ningún otro hecho institucional de nuestro hemisferio, durante el último siglo, refleja similar trascendencia”.

Cuando se eligió en esa primera Cumbre a Cuba, como Presidente de la CELAC en el 2013, el General de Ejército Raúl Castro Ruz declaró: “con las decisiones que aquí adoptamos y con el trabajo conjunto de los últimos tres años, reivindicamos más de dos siglos de luchas y esperanzas. Llegar tan lejos nos ha costado esfuerzo, pero también sangre y sacrificio. Las metrópolis coloniales de antaño y las potencias imperiales de hoy han sido enemigas de este empeño”.

Obama tampoco parece entender el significado de la victoria bolivariana del 13 de abril del 2002 ni de que, precisamente ahora, se cumplen diez años del golpe de estado organizado por su predecesor, con el apoyo de la OEA y del gobierno español de Aznar, contra el presidente Hugo Chávez, con el que se pretendió aniquilar a la Revolución Bolivariana y asesinar a su líder. Como le recordó el canciller venezolano Nicolás Maduro, mirándole a los ojos, en memorable discurso en la Cumbre de Cartagena, el gobierno norteamericano persiste en la conducta de intervenir en los asuntos internos de Venezuela y de apoyar a los golpistas convertidos ahora en candidatos electorales.

El presidente Obama debería percatarse de que la Cumbre de Cartagena no fue propicia para aconsejar democracia a Cuba. Menos si quien pretendió hacerlo estuvo allí totalmente aislado, obligado a ejercer un veto imperial por falta de ideas y de autoridad política y moral; se dedica a la demagogia, en camino a unas elecciones escabrosas. Mejor, debiera ocuparse de sus guerras, crisis y politiquería, que de Cuba, nos ocupamos los cubanos.

Estados Unidos nunca quiso debatir acerca de las terribles consecuencias para América Latina y el Caribe del neoliberalismo ni sobre los inmigrantes en Estados Unidos y Europa separados de sus familias, retornados cruelmente o asesinados en muros como el del Río Bravo. Tampoco aceptó jamás hablar de los pobres que son la mitad de la Humanidad.

El imperio y las otrora metrópolis coloniales no escuchan a los “indignados”, a sus ciudadanos y minorías que viven en la pobreza en esas sociedades opulentas, mientras salvan con sumas exorbitantes a banqueros corruptos y a especuladores. En la superpotencia, el 10% de las familias controlan el 80% de la riqueza. Esos recursos son suficientes para resolver los problemas del planeta.

Lo nuevo en Cartagena es que buena parte de los gobiernos, con naturales diferencias y distintos enfoques, demandaron un modelo alternativo que privilegie la solidaridad y la complementariedad frente a la competencia fundada en el egoísmo; procure la armonía con la naturaleza y no el saqueo de los recursos naturales ni el consumismo desenfrenado. Pidieron que se asegure la diversidad cultural y no la imposición de valores y estilos de vida ajenos a nuestros pueblos; que se consolide la paz y se rechacen las guerras y la militarización.

Hicieron un llamado a recuperar la condición humana de nuestras sociedades y a construir un mundo donde se reconozca y respete la pluralidad de ideas y modelos, la participación democrática de la sociedad en los asuntos de gobierno, incluida la consulta de las políticas económicas y monetarias; se combatan el analfabetismo, la mortalidad infantil y materna, las enfermedades curables. Se reclamó el acceso tanto a la información libre y veraz como al agua potable; se reconoció la exclusión social y que los derechos humanos son para el ejercicio de todos y no para usarlos como arma política de los poderosos.

El gobierno de Estados Unidos esta vez tuvo que escuchar, no una voz casi única como fue durante décadas, ni una escasa minoría hasta hace poco. Ahora, fueron mayoría los pueblos que hablaron en la Cumbre por boca de sus Presidentes y Jefes de Delegaciones para dar este debate imprescindible, o a través de la actitud de los que no fueron. La Cumbre tuvo que ser censurada porque el imperio escucha con oídos sordos.

En Cartagena, quedó al desnudo la Doctrina Monroe de “América para los(norte) americanos”. Como si nadie recordara el engaño de la Alianza Para el Progreso, en 1961, y de la Iniciativa Para las Américas o ALCA, en 1994; han querido timarnos ahora con la “Alianza Igualitaria”.

Como predijo, en un evento internacional en la misma Cartagena, el 14 de junio de 1994, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz las llamadas Cumbres de las Américas sólo han beneficiado al Norte.

José Martí, cuando juzgó una reunión similar, en Washington, hace más 120 años, escribió: “después de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia”.

Durante el propio evento, el ALBA hizo oficial y público que, sin un cambio radical de la naturaleza de estas Cumbres, no asistirá más. Otros líderes continentales, también lo han advertido.

De la OEA, ese cadáver insepulto, ni hay que hablar.

A la República Argentina le asiste el derecho inalienable de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

Cuba recuerda que la Patria Grande no estará completa hasta que el hermano pueblo puertorriqueño ejerza su derecho inalienable a la autodeterminación y Puerto Rico, esa nación latinoamericana y caribeña, sometida por Estados Unidos al colonialismo, alcance su plena independencia.

Con un sólido consenso de soberanía regional y defensa de nuestra cultura, dentro de nuestra rica diversidad; con casi 600 millones de habitantes; con enormes recursos naturales; Nuestra América tiene una oportunidad para resolver los graves problemas de extrema desigualdad en la distribución de la riqueza y puede, con su fuerza ya evidente, contribuir al “equilibrio del mundo”, a la defensa de la paz y a la preservación de la especie humana.

Para ello, frente a los intentos de dividirnos y descarrilarnos que otra vez vendrán, necesitará mantenerse unida.

Nadie olvide en el Norte, que hace 51 años, el pueblo cubano defendía ya, a estas mismas horas, una Revolución Socialista en las arenas ensangrentadas de Playa Girón, y que, desde entonces, “todos los pueblos de América fueron un poco más libres”.

La Habana, 18 de abril del 2012

Declaration of the Revolutionary Government for the Second Independence

The Summit held in Cartagena de Indias, Colombia, gave evidence of the ever-growing abyss that exists between "Our America", as Martí called it, and the "turbulent and brutal North that despises us". Cartagena witnessed a rebellion of Latin America and the Caribbean against the imposition of "one and a half government" which applied the imperial veto against the paragraphs of the Draft Final Declaration of the so-called Summit of the Americas that demanded the ceasing of the blockade and of Cuba’s exclusion from hemispheric events.

Since the celebration of the former Summit in 2009, the illusions about the policy of President Obama vanished; a gap between his speeches and his actions widened. There were no major changes in the policy towards Latin America and the Caribbean. The blockade against Cuba continued and it was even tightened in the financial sector, despite the international condemnation and the overwhelming vote against it at the United Nations General Assembly. The purpose of the blockade is "to bring about hunger, desperation and overthrow of government", which is now known as "change of regime".

The ALBA group met on February 4 last in Caracas on the occasion of the celebration of an anniversary of the historical Civic and Military Rebellion of 1992. It adopted one Declaration on the Sovereignty of Argentina over the Malvinas Islands, another on the blockade and considered the imposition of Cuba’s exclusion from these events to be unfair and unacceptable. President Correa resolutely stated that if this issue was not solved, Ecuador would not attend the Cartagena Summit. This statement shook the entire region. That courageous stand was the prelude of what happened next.

President Raúl Castro expressed at the ALBA meeting: "I want to thank President Correa, Evo and all of you for your statements…You are absolutely right; this is an issue of utmost importance. We have never asked for a step like that to be made, but that does not mean we will not support this one which we think is only too fair."

The president of Colombia, Juan Manuel Santos, who visited us in a respectful way and received a response from President Raúl Castro Ruz stating that Cuba, if invited, would attend the Summit, as usual, with absolute respect, abiding by its principles and the truth, takes the credit for having introduced directly the issue of the blockade and the exclusion of Cuba.

President Evo Morales, who was the first to question the Summit at the ALBA meeting on February in Caracas, waged a battle in Cartagena and stated as follows: "We are going through a phase of disintegration. It is not possible that one country could veto the presence of Cuba. Therefore, there is no integration; and with the absence of Ecuador, an absence that is only fair to protest the US veto against Cuba, what kind of integration can we talk about?"

On April 13 last, President Chávez exclaimed: "Now, truth to tell, if these two governments, the United States and Canada, refuse to discuss issues that are so profoundly inherent to Latin America and the Caribbean such as the issue of Cuba, the sister nation of Cuba, the fraternal Cuba; or the issue of the Malvinas Islands, what’s the use of holding any more Summits of the Americas? We will have to do away with these Summits". Before that, he had written: "We likewise call for an end to the shameful and criminal blockade against the sister Republic of Cuba, a blockade that has been cruelly and brutally imposed by the empire for more than 50 years against the heroic people of José Martí."

At a mass rally, full of youth, in solidarity with Cuba held on April 14 in Managua, Daniel Ortega stated as follows: "I think it is high time for the government of the United States to listen to all Latin American nations, with the most diverse ideologies and political thoughts, ranging from the most conservative to the most revolutionary. But, despite that, they all agree that Cuba must be present in these meetings; otherwise there won’t be any other so-called, or wrongly called, Summit of the Americas".

The unitary and solid stand adopted by Our America on the blockade, the exclusion of Cuba and the Malvinas Islands issues was really impressive. The firmness and dignity upheld by the President of Argentina in her strong defense of these causes were of the essence.

We felt proud when the President of Brazil, Dilma Rousseff, expressed with serene dignity, in front of Obama, that the Bigger Homeland can only be treated as an equal and reaffirmed the common stand in support of Argentina and Cuba.

The Caribbean leaders gave evidence of the soundness of the Caribbean Community (CARICOM) and the fact that the Caribbean and Latin America are likewise indivisible. Their defense of the Argentinean sovereignty over the Malvinas Islands and their traditional and categorical support to Cuba were transcendental.

The left forces, the popular movements; the trade union, youth and students organizations as well as the NGOs gathered at the Congress of the Peoples in Cartagena expressed an emotional solidarity with Cuba. The Inter-Parliamentary Meeting of the Americas condemned the exclusion of and the blockade against our country.

The United States underestimated the fact that on December 2, 2011, in Caracas, on the occasion of the Bicentennial of the Independence of that country, under the leadership of Chávez, and on the occasion of the fifty fifth anniversary of the Landing of the Granma, the Community of Latin American and Caribbean States (CELAC) was founded, an event that had been anticipated by the leader of the Revolution, Fidel Castro Ruz, on February, 2010, when he wrote: "no other institutional event in our hemisphere in the course of the last century has been so transcendental".

At that first Summit, when Cuba was elected as President of CELAC for the year 2013, Army General Raúl Castro Ruz stated: "With the decisions that we have adopted here and the joint work that we have carried out during the last three years, we have vindicated more than two centuries of struggles and hopes. Having come this far has required efforts, blood and sacrifice. The colonial metropolis of the past and the imperial powers of the present have opposed this endeavor."

Obama does not seem to understand either the significance of the Bolivarian victory of April 13, 2002, or the fact that right now it’s been ten years already of the coup d’etat organized by his predecessor with the support of the OAS and the Spanish government headed by Aznar against President Hugo Chávez, in an attempt to annihilate the Bolivarian Revolution and assassinate its leader. As the Venezuelan Foreign Minister, Nicolás Maduro, reminded him of, looking him straight in the eye, in a memorable speech delivered at the Cartagena Summit, the US government remains adamant in its conduct of intervening in the internal affairs of Venezuela and supporting the pro-coup faction whose members have now become electoral candidates.

President Obama should realize that the Cartagena Summit was not an auspicious setting to recommend a democracy for Cuba, much less so when the one that intended to do that was left there in absolute isolation, forced to apply the veto out of lack of ideas and political and moral authority. He devotes himself to demagogy prior to some troublesome elections. He should rather take care of his wars, crises and politicking. We, Cubans, will take care of Cuba.

The United States never wanted to discuss the terrible consequences of neoliberalism for Latin America and the Caribbean; or the situation of immigrants in the United States and Europe, who are separated from their families, cruelly deported or murdered at walls like the one that has been built by the Río Bravo River. It never agreed either to talk about the poor, who account for half of humanity.

The empire and the former colonial metropolis do not listen to the "indignants", their citizens and minorities who live in poverty in those opulent societies, while investing huge amounts of money to bail out corrupted bankers and speculators. In the superpower, 10 per cent of families control 80 per cent of the wealth. Those resources are enough to solve the problems of the planet.

The new thing about the Cartagena meeting was that many of the governments, with natural differences and different approaches, demanded an alternative model that gives priority to solidarity and complementarity over competition based on selfishness; guarantees a harmonious relationship with nature rather than the plundering of natural resources or frenzied consumption. They called for the protection of cultural diversity as opposed to the imposition of values and living styles that are alien to our peoples. They asked for the consolidation of peace and rejected wars and militarization.

They launched an appeal to recover the human condition in our societies and build a world that promotes respect for the plurality of ideas and models; the democratic participation of society in government affairs, including the consultation about economic and monetary policies; the combat against illiteracy, infant and maternal mortality and curable diseases. They called for greater access to both free and truthful information and potable water. They recognized the existence of social exclusion and the fact that human rights are to be exercised by all and should not be used as a political weapon by the powerful.

This time, the United States government was forced to listen, not to an almost unique voice as had been the case for decades or to a slender minority as it happened until very recently. Now it was the majority of peoples which expressed itself at the Summit to promote this indispensable debate either through their Presidents and Heads of Delegations or through the stand adopted by those who did not attend. The Summit had to be censored because the empire listens with deaf ears.

In Cartagena, the Monroe Doctrine –"America for the Americans"- was laid bare. As if no one could remember about the deception of the Alliance for Progress in 1961 and the Americas Initiative or FTAA in 1994, they have tried to trick us into trusting the "Alliance of Equals".

As Commander in Chief Fidel Castro Ruz had predicted during an international event held in Cartagena on June 14, 1994, the so-called Summits of the Americas have only benefited the North.

When expressing his opinion about a similar meeting held in Washington more than 120 years ago, José Martí wrote: "After viewing with judicial eyes the antecedents, motives, and ingredients of the feast, it is essential to say, for it is true, that the time has come for Spanish America to declare its second independence."

During the meeting itself, ALBA declared both officially and publicly that without a radical change in the nature of these Summits, it will never attend these meetings again. Other continental leaders have also advised so.

As to the OAS -that unburied corpse- there is no need to say anything about it.
The Republic of Argentina has the inalienable right to exercise its sovereignty over the Malvinas, South Georgia and South Sandwich Islands as well as over the surrounding maritime areas.

Cuba is mindful of the fact that the Bigger Homeland will not be complete until the brother people of Puerto Rico is able to exercise its inalienable right to self-determination and until Puerto Rico, that Latin American and Caribbean nation, submitted to the colonial status imposed by the United States, achieves its full independence.

With a solid consensus on regional sovereignty and the defense of our culture within our rich diversity, with almost 600 million inhabitants and abundant natural resources, Our America has now the chance to solve the grave problems of extreme inequality in the distribution of wealth and could contribute, with its already obvious strength, to the "equilibrium of the world", the defense of peace and the preservation of the human species.

To that end, and in the face of the attempts to divide us and derail us, which will continue to appear over and over again, Our America needs to stay together.

No one in the North should ever forget that 51 years ago the Cuban people were already defending, at these same hours, a Socialist Revolution in the bloodstained sands of Playa Girón and that, ever since then, "all the peoples of the Americas were a little bit freer."

Havana, April 18, 2012

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