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sábado, 21 de marzo de 2020

El coronavirus ¿Una "rápida" reflexión sobre las desgracias del mundo?

Imagen tomada del The Huffington Post. OLE SCHWANDER VIA GETTY IMAGES
Por Gustavo de la Torre Morales


El coronavirus se ha convertido en una pandemia de la noche a la mañana. A nivel global se van tomando las medidas acordes a la capacidad de respuesta que se tenga en cada país, en cada región. Todo depende de la capacidad económica, de la organización social, de la estructura socioeconómica del país, de la voluntad de las autoridades, de los intereses de los diversos sectores, entre otros.
Lo que comenzó siendo una noticia para señalar a China, termina en una histeria para el llamado primer mundo ¿Por qué?

domingo, 15 de marzo de 2020

El neoliberalismo y el Foro de Davo

Enviado por email
Por Hedelberto López Blanch

Cada vez son más lujosos y sofisticados los aviones y autos de multimillonarios, empresarios, hombres de negocios y dirigentes mundiales que llevan a los participantes, y en esta ocasión a los que concurrieron a la 50 edición del Foro de Davos, Suiza, la cual sesionó del 21 al 24 de enero bajo el llamativo lema “Para un mundo cohesionado y sostenible”.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Fiestas y tristezas

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escuela
Por Gustavo de la Torre Morales

Faltan pocas páginas del libro 2017 para cerrar sus puertas de historias y estadísticas.

Las últimas líneas un@s intentan escribirlas con la billetera y otr@s con el corazón, porque depende del polo donde residas; ya que algun@s creen tener ganado el universo al nuevo año con una cuenta en bancos, mientras otr@s tratan de aferrar sus almas a mayores esperanzas.

martes, 12 de septiembre de 2017

CUBA Y AMÉRICA LATINA


Tomado de Contexto Latinoamericano. Revista de Ocean Sur
Por Alberto Prieto Pozos

En Cuba, el primero de enero de 1959, contra la tiranía proimperialista de Fulgencio Batista, triunfó la rebeldía armada encabezada por Fidel Castro, cuya vanguardia era el Ejército Rebelde. A partir de ese momento se intervinieron las propiedades malversadas por los antiguos gobernantes. Se rebajaron los alquileres para luego entregar la propiedad de los domicilios a sus inquilinos.

domingo, 16 de julio de 2017

El nuevo imperialismo de las élites económicas

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Tomado de ALAI. Agencia Latino Americana de Información.
Por Jesús González Pazos. Miembro de Mugarik Gabe.

Hace unos años, y de forma paralela a la crisis que sufrieron los planteamientos más tradicionales de la izquierda clásica tras la desaparición del llamado bloque soviético, el término imperialismo cayó en desuso hasta su casi desaparición del lenguaje político y quedó relegado a los libros de historia. No era moderno hablar de imperialismo, como casi tampoco lo era declararse de izquierdas y si, a lo sumo, progresista. Sin embargo, el mundo sigue dando vueltas y el afianzamiento del neoliberalismo y de sus consecuencias más duras, traducidas en el dominio de los mercados y de las élites económicas sobre la vida de los estados y pueblos, vuelve a poner sobre la mesa este término.

Así, ajustándose a las nuevas realidades político-ideológicas que hoy vivimos, se hace necesaria una revisión y actualización del término y de su significado. Interesa en este sentido un enfoque que hable del nuevo imperialismo basado principalmente en el desplazamiento de la acumulación del poder desde las manos de las clases políticas tradicionales y de los estados-nación hacia las élites económicas. Pero, hasta llegar a ello, y para entenderlo mejor, exploremos algunos elementos fundamentales del imperialismo clásico.

Hanna Arendt observó hace ya un tiempo que la acumulación sin fin de propiedad requería a su vez una acumulación sin fin de poder. Es decir, cuanta más riqueza se tiene, más poder se necesita para su protección y ampliación. La historia ha demostrado que los diferentes imperialismos habidos cumplían en gran medida esta regla, entendiendo además que la acumulación de poder tenía la necesidad a su vez del aumento de la expansión y control territorial. Tendremos así los tres elementos esenciales en el desarrollo imperialista, a saber: capital, poder y territorios. De esta forma, el término imperialismo será aplicado a la teoría y práctica política que promueve el dominio de pueblos y países a través del empleo de la fuerza, ya sea ésta económica, militar, política o, en la mayoría de las ocasiones, del uso de las tres.

Y esa expansión y dominio territorial para mantener la acumulación de capital y poder pese a que la misma se constituía como su talón de Aquiles, su punto más débil. Un repaso rápido por imperios pasados nos permitirá ver con mayor claridad esta situación reiterada continuamente a lo largo de la historia, cuando menos, en occidente. Incluso el dominio estadounidense, con sus nuevos elementos, como son el control de territorios a distancia y sin necesaria y permanente presencia directa, e iniciando posiblemente hoy ya su declive como potencia imperial, empieza hace una década larga ya a sentir el dolor en ese punto débil. Cuando a finales del siglo pasado centró sus objetivos en el control preferente de oriente medio y sus recursos naturales, convencido de que América Latina estaba bajo su absoluto control, fue precisamente este continente el que mostró las primeras grietas con el desarrollo de los llamados gobiernos progresistas. 

Pero lo que aquí tratamos de plantear es un cambio profundo en el concepto y características del imperio hoy en día. Porque, lo que señalan muchos indicadores es que la hegemonía y control del poder ya no necesariamente se basa en el dominio territorial directo según el modelo tradicional. Al contrario, el eje central hoy sería la acumulación y concentración de poder en manos de quienes ya disponen de una insultante acumulación de capital, es decir, en las élites económicas y esto indistintamente de su adscripción estatal, nacional o identitaria.

Se entiende así mejor que lo característico ya no serán los viejos imperios español, británico, ruso, francés o estadounidense ejercidos desde sus respectivas metrópolis, sino uno nuevo que extiende su dominio desde diferentes puntos focales dispersos en el planeta, que se han constituido en nuevos centros de poder. Dicho de otra forma, el nuevo imperialismo se puede ejercer desde puntos tan diversos como la city londinense, Wall Street, Frankfurt, Shanghai o Silicon Valley. Lo importante será ahora la concentración del poder en manos de transnacionales varias (bancarias, financieras, extractivas, construcción, farmacéuticas, químicas…) que, desde sus respectivos consejos de administración (élites), definirán las políticas, los lineamientos económicos, los intereses de desarrollo y la vida de millones y millones de personas, además de la del mismo planeta que habitamos. Este es el nuevo imperialismo que pretende la reafirmación neoliberal tras la crisis del capitalismo de los últimos años, caracterizado por una concentración máxima del poder en las élites económicas, una vez subalternizadas las clases políticas tradicionales, y por la descentralización de ese mismo poder, que ya no reside en la metrópoli imperial sino en diversos focos de poder distribuidos por el mundo. Se entiende así mejor como un sencillo repaso nos permitiría contabilizar un número muy reducido de empresas transnacionales que hoy controlan la economía mundial, dictan sus prioridades y están presentes en los principales centros de poder y decisión, en unos casos de forma muy visible y en otros en aparente segundo plano (Banco Mundial, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional, BID, las bolsas, foros de Davos o Bilderberg…).

Se controla absolutamente la acumulación de capital en pocas manos, y se ejerce el mismo tipo de control sobre el poder político, ya no desconcentrado y disperso en multitud de fuerzas políticas o gobiernos, sino con un papel delegado (subalterno) asignado a éstos desde las élites económicas, auténticas detentadoras de lo que en algún momento fue el independiente poder político. Por ello es innegable el paralelismo que se ha dado en los últimos años entre la pérdida de soberanía de los estados y el aumento del poder de las transnacionales, que si bien en unos primeros momentos se centraron en decisiones económicas, ha ido avanzando hacia el control de otras esferas sociales y políticas hasta alcanzar la vida misma del planeta.

Así hoy las grandes decisiones que se necesitan, y urge, tomar, como acuerdos contra el cambio climático o garantías sobre la sostenibilidad de la vida, pasando por el devenir de las guerras o los procesos de empobrecimiento de millones de personas, deben atravesar primero por el tamiz oculto de los consejos de administración de las grandes empresas que deciden hasta dónde se puede llegar en las principales leyes nacionales o en los acuerdos y tratados internacionales sin poner en grave riesgo sus objetivos, principios y beneficios. No se puede olvidar que la base ideológica de este imperialismo economicista está hoy radicada, más allá del mantenimiento y desarrollo del sector privado, en la privatización de lo público y de los recursos comunes a escala planetaria para su explotación y obtención ciega de ganancias. Siempre en concordancia con la permanente acumulación de capital y poder para su crecimiento sin fin.

Respecto al control territorial. Para mantenerlo ya no es estrictamente necesario el uso directo y presencial de fuerzas militares y administrativas; al contrario se ejerce mediante el control de las finanzas, las balanzas de pagos y las deudas de los estados. De esta forma es muy sencillo para los poderes económicos estrangular la viabilidad de los estados si éstos no definen “convenientemente” sus lineamientos políticos y económicos, tal y como Grecia nos demostró recientemente. Pero esto no quiere decir que el nuevo imperialismo descarta totalmente el ejercicio de la fuerza para reconducir experiencias que puedan plantear alternativas posibles al control neoliberal. Así se ha puesto de manifiesto a través de los llamados golpes de estados blandos o institucionales (Honduras, Paraguay, Brasil…) u otros duros como siempre (Egipto).        

En este sentido, si bien en la fase clásica del imperialismo este sistema supuso un reparto del mundo entre varias potencias, hoy ese control territorial ya no es estrictamente necesario. Como tampoco es preciso que ese poder resida en el control que ejerza una determinada clase política de una metrópoli concreta. Al contrario, se puede hablar de una clase transnacional (élites económicas) constituida por los consejos de administración de las distintas grandes transnacionales coordinadas en diferentes espacios y redes de poder que deciden sobre el presente y futuro de la mayor parte de la humanidad. Pero, todo esto se puede cambiar, porque ningún imperio es infinito e inmutable.

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jueves, 9 de marzo de 2017

El neoliberalismo, los emprendedores y la Revolución Cubana

El neoliberalismo, los emprendedores y la Revolución Cubana. Por Omar Pérez Salomón
Tomado de La Pupila Insomne
Por Omar Pérez Salomón.

En la historia de los 58 años de la Revolución Cubana, las amenazas, agresiones y acciones subversivas de sucesivos gobiernos de EE.UU. contra Cuba, con el objetivo de aniquilar el proceso revolucionario emprendido por el pueblo cubano ha sido una constante.
En este momento nos tratan de imponer por todas las vías la teoría neoliberal, sostén ideológico  del proceso de globalización en curso y manifestación económica, política e ideológica del capitalismo monopolista en su fase transnacional.
No es casual que en la guerra de símbolos que nos aplican se resalte la aceptación del capitalismo como la solución de todos nuestros males, la incapacidad del socialismo para transitar por el camino del desarrollo,  el mercado libre de la intervención estatal y el estímulo al lucro individualista.
Hasta han hecho suyos términos que están en las raíces históricas y culturales de la nación cubana, modificando su esencia sin aportar nada nuevo. Preguntamos, ¿fueron emprendedores los padres fundadores del pensamiento cubano, que jugaron un rol determinante en la conformación de un ideal independentista y patriótico; en el rechazo al anexionismo; en el espíritu revolucionario, de solidaridad, humanista e internacionalista, que se ha trasladado de una generación a otra? ¿fueron emprendedores los jóvenes de la generación del centenario que atacaron los cuarteles Guillermón Moncada y Carlos Manuel de Céspedes para que no muriese el apóstol en su centenario? ¿es emprendedor el pueblo que ha acompañado a Fidel y a la Revolución en estos duros años?. Sin dudas que sí.
Pero los emprendedores, según los teóricos y agentes al servicio del imperialismo, son solo los que acometen negocios particulares, a los cuales invitan a cuanto evento se organiza en Estados Unidos y en otros países. No falta por supuesto el financiamiento a varios de ellos. Un sector priorizado en la atención a los emprendedores es el de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Diariamente en los medios al servicio del capital se publicitan aplicaciones informáticas desarrolladas por estos, visitas a la sede de grandes corporaciones del sector en el vecino del norte, convocatorias a eventos y críticas a las empresas estatales cubanas del ramo.
Ninguno de estos medios divulgó el reconocimiento conferido por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) en mayo de 2016 a la empresa cubana Soluciones Informáticas (Softel), adscrita al Grupo Empresarial de la Informática y las Comunicaciones, proyecto campeón, en los Premios 2016 de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información. Nombrado Informatización del Sistema Nacional de Salud en Cuba, se compone de tres soluciones informáticas interrelacionadas: Sistema de información para la salud, Solución informática para la Red Nacional de Bancos de Sangre y Sistema de Información Hospitalaria, que se encuentra en servicio en más de 100 instituciones de la salud cubana.
Otra aplicación informática silenciada por los medios capitalistas es el Sistema Integrado Postal (SIP), para la gestión de los servicios en los correos de Cuba. El SIP tiene alcance e impacto nacional, pues todas las oficinas de correo informatizadas, centro de distribución domiciliaria (CDD), encargados de distribuir la correspondencia y encomiendas postales, centros de clasificación postal (CCP), encargados de clasificar la correspondencia y encomiendas, Oficina de Cambios Internacional (OCI), centro donde se procesa lo que entra y sale del país antes de llegar a su destino, y casa matriz del Grupo Empresarial Correos de Cuba tienen acceso al mismo.
La implementación del SIP ha constituido un gran aporte a la mejora de la calidad y monitoreo de los servicios postales, reconocido por la Unión Postal Internacional; propiciado una disminución de pérdidas económicas por más de 3 millones de pesos en los últimos dos años y contribuido al crecimiento del PIB del país al posibilitar crear más servicios.
Estos son solo dos ejemplos de lo que hace la empresa estatal socialista en bien de la economía y el bienestar de nuestro pueblo utilizando las TIC. Ninguna de estas entidades fue convocada por el ex presidente Barack Obama cuando se reunió en La Habana con varios emprendedores, porque el propósito fue y será  otorgar preferencias a los sectores privados en perjuicio de los públicos y aplicar las fórmulas del capitalismo salvaje con el objetivo de destruir a la Revolución.
Mucho puede y debe aportar el sector privado a la economía cubana, también en las TIC, pero su promoción interesada en detrimento del sector estatal que garantiza el acceso equitativo de los cubanos a servicios básicos es parte de la guerra sicológica que busca arrebatarnos lo conquistado para todos y todas.

domingo, 11 de septiembre de 2016

Lo que EEUU tiene para proponer a América Latina


Tomado de ALAI, Agencia Latino Americana de Información
Por Emir Sader. Sociólogo y científico político brasileño, es coordinador del Laboratorio de Políticas Públicas de la Universidad Estadual de Rio de Janeiro (UERJ).

Después de poner la buena cara que lograba poner durante el período de su amplio aislamiento en América del Sur, EEUU vuelve a tener interlocutores privilegiados de su política, especialmente en Argentina y en Brasil (no importa, en este caso, a través de un golpe). ¿Y qué es lo que EEUU tiene para proponer al continente?

Ya sabíamos que era poco o nada, por la situación de los países que tienen Tratados de Libre Comercio con EEUU. El caso de México es ejemplar, porque son más de dos décadas de intercambios privilegiados con Washington, con relaciones carnales con el Imperio. El balance de los 20 años de ese Tratado es aterrador, explica, en gran medida, porque México es un desastre social, pero también político.

De hecho, EEUU no tiene nada que ofrecer. Tiene un modelo económico, vigente en México, entre otros países, siendo una de las razones de la situación desastrosa del país, que ya ha fracasado en América Latina, en países como Brasil, Argentina, Venezuela, Uruguay, Bolivia, Ecuador, entre otros. Que, justamente por ello, han decidido abandonar ese modelo y sustituirlo por otro, alternativo al neoliberalismo.

EEUU, en prolongada recesión, tampoco puede ofrecer inversiones, nada que pueda compararse a la China o a los Brics y su Banco de Desarrollo. Los Tratados de Libre Comercio son rechazados ahora, de un lado y de otro del Atlántico, como responsables por la pérdida de empleo en todos los países. La Alianza para el Pacífico no es alternativa a los procesos de integración regional, que han intensificado como nunca el comercio entre los países de la región.

El destino a que está condenado México desde hace más de dos décadas y al cual se quiere condenar a Argentina y a Brasil es el del abandono a los vaivenes del mercado internacional en crisis y de la especulación financiera. En Argentina, luego de que fue elegido el gobierno al que EEUU tiene la más grande simpatía, hay huida y no ingreso de capitales. Los viajes simpáticos de dirigentes de Washington no prometen nada, sino la simpatía de Washington.

Los países de América Latina han tenido su más grande ciclo de desarrollo, cuando se han distanciado de EEUU, han privilegiado los procesos de integración regional y los intercambios Sur-Sur. Sus perspectivas están en mantener esa dirección, incluido un estrechamente de la relación con los Brics y no con retomar políticas de libre comercio, vinculadas al modelo neoliberal.

El continente más desigual del mundo requiere priorizar las políticas sociales y no ajustes fiscales, que concentran renta, excluyen a los más pobres, promueven el desempleo y la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. EEUU no puede proponer modelos alternativos, porque sus intereses están directamente vinculados con los del capital especulativo en escala mundial, representados por el FMI y el Banco Mundial.

La nueva geopolítica del mundo va en otra dirección, la de retomar el desarrollo productivo, que tiene en las relaciones Sur-Sur, en el Banco de Desarrollo de los Brics, su referencia global.  Este apunta hacia una economía productiva y no especulativa, que no reproduce el endeudamiento de los gobiernos sino, al contrario, a su liberación de ese mecanismo cruel,  los países que lo han experimentado,  en el pasado,  saben cómo producen recesión y del cual es muy difícil salir.

Retomar los modelos neoliberales fracasados en los años 1990 en Argentina y en Brasil, ya está claro, significa retomar la recesión profunda y prolongada, con ajustes sociales de exclusión social, con gobiernos autoritarios, con crisis social que aísla a esos gobiernos y moviliza a todos los sectores populares en contra de ellos.

Ese es el período en el que entra América Latina, cuando Argentina y Brasil se distancian de sus aliados en los procesos de integración regional y se acercan a los modelos que han producido la crisis social profunda que vive México, así como Perú, Colombia, Chile. La lucha entre la hegemonía neoliberal reforzada y la construcción de alternativas antineoliberales se reposiciona como el eje de los enfrentamientos económicos, políticos y sociales de nuestro tiempo en América Latina, el continente que más ha avanzado en la superación del neoliberalismo y, por ello, paga un precio duro, con los procesos de contraofensiva derechista, con la venganza contra el pueblo y los derechos que ha logrado afianzar en los años recientes. De su desenlace depende el futuro del continente en la primera mitad del siglo XXI.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Campanas del Neoliberalismo doblan por la Patria Grande

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Tomado de Razones de Cuba
Por Ana Hernández Hernández
Las campanas del restablecimiento del neoliberalismo doblan con fuerza en Nuestra América por estos tiempos y apuestan, sea como sea, echar por tierra los proyectos de libertad y emancipación, que no pocos gobiernos en la región han librado en las últimas décadas.
Por supuesto que la derecha latinoamericana, siempre marioneta de los apetitos imperiales, juega un papel protagónico en tal sentido, pues lograr la subordinación de los pueblos a los intereses de Estados Unidos es su mayor apuesta, de la cual siempre ha sacado valiosas tajadas y marcados dividendos para sus propósitos personales.
En la Patria Grande, desde hace casi 20 años, se inició una ola revolucionaria que de forma imprevista echó abajo la tesis del pensamiento unipolar y de la victoria del capitalismo, enrumbando así los pueblos al Sur del Río Bravo hacia un camino que los llevaría a dejar de ser el patio trasero del norte hegemónico.
Todo comenzó al triunfar Hugo Chávez en las elecciones presidenciales efectuadas en Venezuela en 1998, y continuó después en Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia y otros países.
Claro está que este viraje en los pueblos de Latinoamérica, donde se apostaba por la inclusión social y se le daba voz a quienes siempre se les había negado, molestó mucho al imperio y comenzaron amenazas de golpes de Estado, magnicidio, sanciones económicas, e incluso intervenciones militares; todas con una planta matriz desde la tierra del águila herida y con el respaldo de los no pocos muy mal paridos que quedan en estas tierras.
Estas campanadas de Neoliberalismo que resuenan por la América nuestra andan detrás de múltiples propósitos, pero por encima de todo prevalece la ansiedad de poner los tentáculos en las riquezas infinitas de estos lares…. ¿Cómo encaminarían sus apetitos…? , ya lo anuncian los comodines imperiales que han subido a la presidencia en Argentina, Paraguay y Brasil.
Las muestras son inequívocas en un vistazo a la Argentina de Mauricio Macri, de ese “flamante” presidente que apostó y engañó a sus electores con llevar adelante “un gobierno de la sonrisa”. Allí ha aparecido la privatización, el achicamiento del Estado, despido de trabajadores  y la negativa clara y evidente a una expresión libre, materializada con el cierre de la sede de TeleSur en tierra argentina.
Cuando dos de las más importantes economías de la región han caído en manos oligarcas, es casi obvio que estas irán a parar a la Alianza del Pacífico y la Asociación Transpacífico, que es lo mismo que decir el ALCA, un engendro del entonces presidente de EEUU, el señor W. Bush, y cuyo proyecto fue sepultado, precisamente en la argentina región de Mar del Plata. Sin embargo, hacia allá van Brasil y Argentina, o de lo contrario “Vivir para ver”.
Consumado el poder del Neoliberalismo en ambas naciones, una por estrecho margen electoral, más la ayuda vendepatria de la prensa, y otro por el vergonzoso y manipulado juicio contra la legítima presidenta Dilma Roussef, ahora se recrudece el interés por Venezuela, Bolivia y Ecuador.
Sumando todo así, este guión, escrito desde Estados Unidos y dirigido para ser ejecutado por la recalcitrante derecha de América, va enfilado a acabar con proyectos sociales y con organismos  que apuestan por una mayor y mejor integración. Tal es el caso de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA; la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac),Unasur, Mercosur, Petrocaribe, entre otras dirigidas al beneficio común de los pueblos.
Con la devolución de algunas naciones a los brazos de la derecha, ya se frotan las manos, se afilan los dientes, comienzan a sacar cuentas y hasta sueñan con paraísos, pero olvidan que los pueblos son los pueblos y cuando despiertan cada cien años, como dijera el poeta, son una maquinaria que si retroceden es sólo para buscar impulso.
Ante esta arremetida neoliberal, solo es preciso con ojos bien abiertos mirar ¿Qué vive Argentina  de Macri hasta hoy?: tarifazos, despidos, violencia, amenazas, recortes sociales …
¿Qué ha comenzado o comenzará a vivir Brasil? Esta será la misma película o quizás peor, porque han sentado en la silla presidencial a un corrupto y carente de toda posibilidad de dirección.
Para no pocos entendidos, solo en la UNIDAD de los pueblos estará la definitiva posibilidad de que el Neoliberalismo no siga doblando sus campanas en esta Patria Nueva, y para los organismos de integración, aunque estos tienen como fe no inmiscuirse en los asuntos internos de las naciones, SÍ tendrán que ser más enérgicos y hacer prevalecer con gran vehemencia la idea de Fidel al expresar:
 “Frente a los grandes grupos que hoy dominan la economía mundial, ¿hay acaso lugar en el futuro para nuestros pueblos sin una América Latina integrada y unida? ¿Es que no seríamos capaces de ver que únicamente unidos podemos discutir con Estados Unidos, con Japón y con Europa? ¿Es que solo cada uno de nosotros puede enfrentar esa colosal tarea? Las grandes potencias económicas no tienen amigos, solo tienen intereses”.

sábado, 27 de agosto de 2016

Neosocialdemocracia

#Neosocialdemocracia
Tomado de celag.org (Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica)
Por Alfredo Serrano Mancilla. Director CELAG, @alfreserramanci 

No es nuevo. El intento de socialdemocratizar cualquier proceso revolucionario tiene infinitos precedentes en la historia política latinoamericana. Desde la Alianza por el Progreso (iniciada por Kennedy) hasta los primeros años de la época Clinton. En años más recientes, por ejemplo, la tercera vía latinoamericana fue el término que se utilizó con el objetivo de que el Brasil de Lula caminara siempre por el rail del centro.
En la actualidad, en tiempos de contracción económica mundial, lo intentan con Ecuador y Bolivia, tratándolos con el cariño necesario para que se dejen guiar por esos principios socialdemócratas. No lo consiguen (por ahora) pero lo siguen intentando. Le lanzan un acuerdo comercial por acá y una inversión extranjera por allá. La economía aprieta y la ayuda externa se presenta como la gran tentación salvadora.
Y ahora también lo intentan sorprendentemente con Venezuela. Si no se puede por las malas, que sea por las buenas. Ante el momento de emergencia económica, algunos actores se han puesto manos a la obra para que el chavismo acabe decantándose por una salida neosocialdemócrata. La excusa, la de siempre: el pacto necesario para dar estabilidad y gobernanza económica. La estrategia, también la habitual: se afirma que todo lo que ha hecho el sector público está mal, y con eso se argumenta que las grandes decisiones económicas han de estar en manos del gran capital privado. Si hay fallas en el sistema de precios justos, entonces la solución es que dos empresas privadas marquen el precio que les de la gana. Si el sistema cambiario tiene debilidades, entonces la respuesta es que el Dólar Today sea legal. Así es como la neosocialdemocraciapretende imponer su sentido común económico para dar estabilidad ante la actual situación económica adversa.
La pregunta que nos debemos hacer es qué tipo de estabilidad económica queremos como respuesta ante las dificultades. Una cosa es la estabilidad que excluye a las mayorías, y otra bien distinta es aquella que incluye, que no deja a nadie por afuera. He aquí la verdadera discusión detrás de este emergente consenso de ideas económicas. ¿Estabilidad macroeconómica con malestar microeconómico? Como en Perú, Colombia, México o como sucede ahora en Argentina. De nada sirve, alcanzar un equilibrio macroeconómico sin gente adentro, sin pueblo. La clave es llegar a la meta pero hacerlo con el mayor número posible de personas.
La socialdemocracia, en las últimas décadas, se viene promocionando con una cara amigable. Intentando disimular que pertenece al mismo sistema hegemónico que ha provocado un importantísimo desastre económico a escala global. Procura utilizar como carta de presentación lo que fue en el pasado, sin querer rendir cuenta del presente. Es por tanto necesario no confundir lo que fue la vieja socialdemocracia con esta neosocialdemocracia que cohabita en una casa neoliberal dominante. Este nuevo proyecto se caracteriza por constituirse a partir de un pacto desigual con amistades peligrosas; por una soberanía subordinada al patrón de acumulación global del capital; por políticas públicas de bienestar social condicionadas a la tasa de ganancia de unos pocos grandes empresarios. Esta es la corriente que aparece camuflada como nueva, pero que se asemeja demasiado a lo de siempre, al modelo neoliberal.
Muchos de los procesos de cambio en América latina se enfrentan indudablemente ante su propio punto de clivaje para sortear contradicciones internas y para afrontar situaciones externas adversas. Ninguna identidad política puede continuar paralizada ante tanto cambio adentro y afuera. Se abren así muchas vías para su resignificación e interpretación hacia delante. Y ante el amplio abanico de posibilidades de por dónde transitar, ser domesticado en modo neosocialdemocracia es una opción por la que algunos están apostando con mucho ímpetu. Su éxito, en gran medida, dependerá de si surgen otras alternativas que seduzcan y convenzan más que el plan de marketing neosocialdemócrata. En caso de que esto no suceda, entonces, comenzará mas pronto que tarde el tic tac de los procesos de cambio en la región. Esperemos que no.

viernes, 15 de julio de 2016

Extrema pobreza en un mundo rico

 Imagen: duckduckgo.com
Imagen: duckduckgo.com
Tomado de ALAI, Agencia Latinoamericana de Información
Por Carlos Ayala Ramírez
      Director de radio YSUCA, El Salvador.
Ha llegado a nuestras manos uno de esos libros que nos encaran con la pobreza extrema en la que sobreviven millones de seres humanos. Se trata de una investigación colectiva, coordinada por el periodista Salvador Frausto, que se ha publicado con el título Los 12 mexicanos más pobres. El lado B de la lista de millonarios. El estudio busca visibilizar la desigualdad que hay en México a través de 12 historias con nombres y rostros. Según los autores, cada año la revista Forbes publica la lista de los supermillonarios mexicanos, dando a conocer quiénes son, cuánto ganan, cuáles son sus gustos, costumbres, dónde comen y vacacionan; pero se sabe muy poco de la gente que vive en el otro extremo, el de la miseria. “Esos que viven con menos de un dólar al día, no comen a diario y, cuando enferman, toman agua hervida para paliar el dolor”. Esos que representan a más de 11 millones de mexicanos y que, a nivel mundial, sobrepasan las 700 millones de personas.
El estudio destaca los injustos e infames contrastes. Mientras que las fortunas de los 16 multimillonarios mexicanos pasaron de representar juntas del 2% al 9% del PIB en una década, la desigualdad en el país se ha profundizado. México se encuentra entre las 25 naciones más desiguales del planeta, solo superado por países africanos y algunos latinoamericanos como Haití, Honduras y El Salvador. El último informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social señala que el número de pobres pasó de 53.3 a 55.3 millones entre 2012 y 2014. El disfrute excluyente de la abundancia es tal que mientras el 1% de la población concentra el 43% de la riqueza del país, muchos viven sin luz ni agua.
En el libro se habla de dos hombres distanciados por un abismo de egoísmo e insolidaridad: Carlos Slim gana 50 millones de dólares al día y Antonio López, de Chiapas, un peso diario. Los estándares internacionales consideran que alguien padece pobreza extrema si vive con menos de un dólar al día. Los investigadores se toparon con gente que vive con un peso al día, que pasa dos días sin comer y que cuando lo hace se alimentan con tortilla y sal. Es el caso de Angelina Méndez. Cada día, ella teje entre uno y tres sombreros de paja, que vende a cinco pesos cada uno. Con el dinero, que equivale a menos de un dólar al día, compra las hojas de palma con las que fabrica las prendas y sal y maíz para su alimentación. Sorprende, concluye el equipo investigador, que en México haya pobres como en África y a la vez ricos como en Estados Unidos y Europa.
Este tipo de estudios, que abordan la pobreza desde los que la padecen, son racionales llamados de atención para revertir la inequidad en un mundo que parece ver como naturales semejantes disparidades También nos ayudan a comprender que la pobreza y el progreso deben medirse con variables que incluyan factores relacionados con la calidad de vida. Los informes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), tanto a nivel local como mundial, han sido enfáticos en ese sentido. Por ejemplo, en el caso de El Salvadorutilizan una herramienta de investigación que revela las diferentes dimensiones de la pobreza. Los salvadoreños consultados describieron la pobreza en términos de las carencias más sentidas en sus vidas: tener grandes dificultades para alimentarse, no contar con vivienda digna, no tener un trabajo fijo, carecer de acceso a servicios de salud y no tener oportunidad de acceder a los niveles educativos requeridos para poder conseguir un empleo bueno y estable. También la caracterizaron como vivir al día, sin esperar nada del futuro. Junto a la escasez, otro sello distintivo de la pobreza es la inestabilidad, es “no saber si se tiene para mañana”.
El PNUD señala que la superación de la pobreza extrema pasa por la satisfacción de las necesidades ligadas al desarrollo de la vida: vivienda, alimentación, trabajo, diversión, salud, seguridad, educación e ingresos. ¿Quién sería tan obtuso de negar esto? La respuesta que da el Programa es interpelante: “En el papel, nadie. En la vida cotidiana, con actitudes y comportamientos, muchos”. Esto último es lo que es lo que más duele en la pobreza extrema: la indiferencia y falta de reconocimiento del otro. Eduardo Galeano, en su libro Patas arriba. La escuela del mundo al revés, lo describe así:
En los extremos de los extremos, entre los ricos riquísimos, que aparecen en las páginas porno financieras de las revistas Forbes y Fortune, y los pobres pobrísimos, que aparecen en las calles y en los campos, el abismo resulta mucho más hondo. Una mujer embarazada corre cien veces más riesgo de muerte en África que en Europa. El valor de los productos para mascotas animales que se venden, cada año, en los Estados Unidos es cuatro veces mayor que toda la producción de Etiopía. Las ventas de solo dos gigantes, General Motors y Ford, superan largamente el valor de la producción de toda el África negra…
Finalmente, desde la ética política, podemos decir que las investigaciones sobre la pobreza extrema son necesarias, y tendrán más influencia si van acompañadas de una identificación personal y vital con el que sufre, con el que no tiene palabra, con el excluido.

viernes, 19 de febrero de 2016

Todo a punto de una nueva crisis

Tomado de Realitat.
Por Pol Acozar
Original en catalán. Traducción al castellano.

Tras el último lunes negro del 8 de febrero, ya todo parece a punto para el estallido de una nueva crisis económica financiera. Medios de comunicación, analistas, expertos y todo tipo de tertulianos asumen públicamente el inicio de la cuenta atrás para el nuevo desastre global. Las crisis son cíclicas en el capitalismo, pero la crisis que ahora nos viene encima se presenta especialmente destructiva, si tenemos en consideración que aunque estamos inmersos en la crisis de 2008.
Lunes negro del 8 de febrero: causas
Las bolsas de todo el mundo cayeron de manera importante el 8 de febrero. El Ibex español cayó un 4,44% que se acumula en el 5,01% del pasado 24 de agosto. La bolsa griega cayó un 7,87% hasta situarse en mínimos de hace dos décadas. Banco Santander perdió el 6,21%; Repsol, el 5,93%; BBVA, el 5,61%; Inditex, el 2,98%; Telefónica, el 2,96% e Iberdrola, el 1,59%. El índice Eurostock cayó el 3,27%, París el 3,17%, Londres el 2,65% Fráncfort el 3,31%. Las caídas más significativas fueron las del Deutsche Bank y Commerzbank, del 9,5 y el 9,49% respectivamente, que señalan uno de los principales puntos débiles de los mercados financieros: Alemania.
Los grandes medios de comunicación no han tardado en establecer un paralelismo entre la situación del Deutsche Bank y la de Lehman Brothers justo antes del estallido de la crisis de 2008. Los diferentes escándalos que han rodeado el Deutsche Bank se añaden a las dudas cada vez más generalizadas sobre su solvencia. Las peores prácticas del sector financiero han caracterizado su gestión: la entidad es motivo de una investigación por haber invertido contra sus propios clientes y varios escándalos han salpicado sus directivos. Asimismo, comienza a asumir en los mercados financieros que la deuda de Grecia con la banca alemana nunca podrá ser pagada.
Por otra parte, las inversiones en conflictos bélicos iniciadas por las oligarquías de Alemania, Francia, Reino Unido y EEUU, principalmente, en el Oriente Medio y en Ucrania, han sido un fracaso absoluto. En Siria, no sólo no se han conseguido los objetivos de derribar a Bashar Al Assad e imponer un régimen terrorista mercenario, sino que se ha creado la avalancha más grande de seres humanos que buscan refugio de toda la historia. En Irán no se ha logrado derribar el gobierno antiimperialista, sino que se ha acabado aceptando el plan de desarrollo de energía nuclear para fines no militares que antes se consideraba inaceptable. La desestabilización de Ucrania ha impuesto un gobierno neonazi pero el bloque de la UE y EEUU no ha logrado el objetivo que perseguía: desestabilizar Rusia. En todos los casos, el uso del derecho a veto de Rusia y China ha impedido la instrumentalización de la ONU para fines imperialistas. Asimismo, la emergencia de nuevas fuerzas en el panorama global, como América Latina, han imposibilitado el desarrollo de la estrategia unilateral de occidente. Todo esto ha afectado las expectativas de beneficio derivadas de la escalada militar que se había previsto y que ha quedado en suspenso.
Las crisis cíclicas del capitalismo
Fue Karl Marx el primero en describir el carácter cíclico de las crisis económicas, como característica inherente al modo irracional de producción capitalista. Importantes aportaciones han sido hechas a esta teoría desde entonces, para describir la tendencia natural del capitalismo en crisis cada vez más destructivas. Las crisis están relacionadas con el agotamiento de las formas de acumulación de capitales, con la necesidad constante del capital de abrir nuevos mercados y encontrar nuevas maneras de especular y concentrar riqueza.
En las últimas décadas, las crisis han sucedido en intervalos variables de entre 5 y 10 años. Como en tantas otras materias, la categorización de las crisis económicas es siempre discutible, ya que los datos pueden ser interpretados de manera muy diferente. Asimismo, no existe un único hecho, ni un momento preciso, en el que la crisis estalla, sino que la crisis es un conjunto de condicionantes que, en el transcurso de un proceso, cambian la tendencia. Con todo tipo de reservas, podríamos decir que las últimas grandes crisis económicas con efectos globales han sido:
- 1973: primera crisis del petróleo (Wikipedia)
- 1979: segunda crisis del petróleo (Wikipedia)
- 1982: crisis de la deuda de América latina (Wikipedia)
- 1987: crack bursátil de Wall Street (Wikipedia)
- 1993: crisis monetaria (Wikipedia)
- 1997: crisis financiera asiática (Wikipedia)
- 2001: crisis de las .com (Wikipedia)
- 2008: crisis de las subprime (Wikipedia)
La alternativa a las crisis
Las crisis del capitalismo son cíclicas y se reproducen regularmente, pero eso no quiere decir que sean inevitables, sino que son una condición inseparable del sistema capitalista mismo, y, por tanto, un motivo más para superarlo.
Las crisis suelen ir seguidas de periodos de crecimiento económico, promovidos por los estados a través de políticas keynesianas. Y este es el aspecto más preocupante de la crisis que se acerca: que la última crisis fue en 2008 y no lo ha seguido ningún período de expansión. Por el contrario, hemos vivido un ciclo completo de contracción generalizada, con políticas de austeridad que han tenido efectos criminales sobre la clase trabajadora. Comienza a evidenciarse que los poderes oligárquicos no tienen la intención de volver aplicar políticas keynesianas para corregir los efectos más extremos de su enriquecimiento salvaje. La caída de la Unión Soviética, y sin un enemigo de clase organizado y capaz, la oligarquía no ha encontrado hasta el momento ninguna resistencia importante a su programa reaccionario. Siempre ha sido convencida de que el capitalismo es y debe ser salvaje, sin complejos de ningún tipo, ahora está volviendo a poner en práctica esta idea.
Cuando estalló la crisis de 2008, los grandes líderes del mundo occidental hicieron grandes declaraciones sobre la necesidad de reformar, de refundar, incluso, el capitalismo. Dijeron que había que poner límites a los poderes financieros, que era imprescindible que los poderes públicos y los organismos internacionales regularan los excesos de los mercados. Pero no: se siguió desregulando, se rescató las entidades financieras con los impuestos públicos y se condenó a la pobreza a amplias capas de la población. Ahora estamos a las puertas de una nueva crisis especulativa y todo indica que todo este programa de austeridad volverá a repetirse: volverán a recortarnos derechos, a contenernos los salarios y reducir los servicios sociales. Sin embargo, toda crisis es también un momento de oportunidad, un periodo de debilidad, y depende fundamentalmente de la clase trabajadora organizada saber aprovecharlo.
En el ámbito interno, Europa y EEUU viven el momento de mayor crecimiento de los movimientos populares desde hace medio siglo. El incremento de la pobreza y las desigualdades, el derrumbe del espejismo de la clase media y la sociedad del consumo, comienza a articularse, tanto en EEUU como en la UE, en forma de movimiento social y político. La clase trabajadora se dispone a amenazar la hegemonía neoliberal que ha reinado hasta ahora. La oligarquía de la UE ya hace un tiempo que huele de cerca la amenaza de coaliciones progresistas con programas políticos contrarios al neoliberalismo. La victoria de Syriza en Grecia, el auge de la izquierda en España o la victoria de Corbyn en la dirección del Partido Laborista, han sido leídos como síntomas innegables del cambio de tendencia. En EEUU la elección de un candidato que se declaraba socialista en las primarias del Partido Demócrata es la imagen que define mejor el fin de la hegemonía neoliberal.

Estamos abocados a una nueva crisis especulativa, a un nuevo ciclo de reacción y movilización. Depende de la capacidad de organizarnos de la clase trabajadora que seamos capaces de aprovecharlo para construir una alternativa social y revolucionaria.

lunes, 8 de febrero de 2016

Las trampas del TTIP

Protesta contra el TTIP
Foto: Friends of the Earth Europe
Tomado de ALAI (Agencia Latinoamericana de Información)
Por Germán Gorraiz López.

A comienzos del 2013 comenzó su singladura el llamado Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP por sus siglas en inglés) con el objetivo de “relanzar el intercambio de bienes, servicios e inversiones entre EE.UU. y la Unión Europea” y que podría atracar en puerto en el 2017 tras culminar recientemente la UE y EE.UU. la última ronda de conversaciones. Sin embargo, aunque todos los países apoyan políticamente unas negociaciones que deberían finalizar para principios del 2017 y que en teoría tan sólo implican la eliminación de aranceles, la normativa innecesaria y las barreras burocráticas, en la práctica estarían plagadas de escollos, como la normativa alimentaria y fitosanitaria. Así, entre los principales escollos para conseguir un acuerdo satisfactorio para las dos partes, estaría la normativa de la UE que prohíbe la utilización de hormonas y limita las autorizaciones de organismos genéticamente modificados (OMG) amén de las reglas de trazabilidad y etiquetado, las tarifas agrícolas y las denominaciones de origen en el sector agroalimentario. A ello se sumaría el sector financiero ( la FED ha pedido expresamente que no se incluya dicho sector en la ronda de negociaciones), el gas natural ( la UE quiere eliminar todo tipo de restricciones a su libre exportación) y finalmente el escollo del ‘Buy American Act’ , barrera proteccionista impuesta en 1933 en EE.UU. que blinda “de facto” los mercados públicos estadounidenses a los inversores extranjeros para las contrataciones públicas (se estima que los mercados de EE.UU. únicamente están abiertos en un 32%, mientras que en Europa lo están en un 85%).
La letra pequeña del TTIP: el TISA y el ISDS

En la letra pequeña de dicho Tratado aparece la introducción de la cláusula ISDS de resolución de conflictos entre Inversor y Estado en los acuerdos, cláusula que limita seriamente la capacidad de los Estados para luchar contra la crisis financiera y económica (las multinacionales estadounidenses podrían utilizar el ISDS para desafiar las regulaciones de la UE destinadas a proteger al público y al medio ambiente y demandar a los gobiernos europeos y así maximizar sus beneficios) así como del llamado Consejo de Cooperación Regulatoria, lo que supondría según Sol Sánchez, coordinadora general de ATTAC España que “estos tratados estarían para siempre en crecimiento y no sólo se interpondrían con las leyes futuras sino que además podrían reformar las ya existentes en los Estados firmantes, en suma, un verdadero gobierno directo de las Corporaciones” . La Eurocámara no puede negociar ni incorporar enmiendas al tratado pero habría elaborado su propia opinión, reflejada en el Informe Lange que habría sido aprobado por liberales, socialistas y populares tras pactar una enmienda que dice que el arbitraje incluido en el TTIP será un sistema “no discriminatorio” con las empresas locales o extranjeras del que formen parte “jueces independientes” y que “no anteponga los intereses privados a los públicos”. Asimismo, habría introducido otra resolución para mantener los niveles de protección existentes para los trabajadores europeos basada en una resolución que obliga a Estados Unidos a respetar los estándares laborales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), resolución que sólo sería papel mojado pues en breve la Eurocámara podría aprobar el TISA (el llamado TTIP de servicios) que apuesta por abrir los mercados nacionales europeos a países como Taiwan, Hong Kong , Corea del Sur y posiblemente China que no han suscrito los 8 Convenios fundamentales con la OIT ( entre ellos los relativos a libertad sindical, defensa del trabajo digno o convenios colectivos), lo que podría tener como efecto colateral el finiquito de las normas laborales reconocidas individualmente por los 28 países de la UE. Francia y Alemania ya expresaron serias reservas a la Comisión ante algunos precedentes en los que las multinacionales han impuesto sus criterios frente a los legisladores gracias a estos sistemas de resolución de conflicto inversor-Estado (en inglés, ISDS) y dado que el euro-Parlamento tiene potestad para tumbar todo el TTIP una vez hayan concluido las negociaciones, no sería descartable en el 2017 el rechazo de la mayoría europarlamentaria a la aprobación de dicho Tratado debido a una tardía reafirmación de la soberanía europeísta por parte franco-alemana coadyuvada por los efectos colaterales de la imposición de sanciones a Rusia, dibujándose un escenario a cinco años en el que se pasaría de las guerras comerciales al proteccionismo económico bajo el eufemismo de Fomento del Consumo de Productos nacionales con la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

Lo desconocido de quien promueve la campaña de austeridad contra Grecia y España

Tomado de NuevaTribuna.es
Por Vicenç Navarro
Cualquier lector que haya seguido de cerca las noticias sobre Grecia recordará que una figura clave de la imposición de las políticas de austeridad al pueblo griego, que han tenido un impacto devastador para aquel país, fue el Presidente del Eurogrupo, el Ministro de Finanzas de Holanda, el Sr. Jeroen Dijsselbloem, que lideró el ataque (y no hay otra manera de decirlo) a Grecia, forzándola a que aplicara las recetas neoliberales que han causado tanto daño, no solo a las clases populares griegas, sino a las de todos los países -incluyendo España- cuyos gobiernos han aplicado dichas recetas. Tal personaje fue especialmente duro en las exigencias fiscales, acusando al gobierno Syriza de no hacer el trabajo que tenía que hacer, a saber, recoger fondos públicos para pagar las deudas que el gobierno griego había heredado del gobierno conservador liberal anterior. Y este mismo señor ha estado presionando con particular insistencia y mano dura al gobierno español para que haga más recortes y ajustes del gasto público, aplicando las mismas políticas públicas que causaron un enorme daño al pueblo griego, liderando el sector más duro del Eurogrupo, el cual forman los Ministros de Economía y Finanzas de los países de la Eurozona, que él preside. Después de Grecia, Dijsselbloem ha escogido España como su punto de mira, exigiéndole unos recortes de nada menos que de 9.000 millones de euros, que desmantelarían todavía más el ya muy subfinanciado Estado del Bienestar español. España es uno de los países con un gasto público social por habitante en sanidad, en educación, en escuelas de infancia, en servicios domiciliarios, en vivienda social, en servicios sociales y un largo etcétera, más bajos de la UE-15. Pero tal personaje ha puesto como prioridad de su labor el que se gaste incluso menos, pues según él, el déficit público de España es hoy el problema mayor que tiene este país, punto de vista que, por cierto, es ampliamente sostenido por la mayoría de economistas neoliberales que tienen gran proyección mediática en los medios de información y persuasión españoles (incluyendo los catalanes).
¿Quién es este personaje, el Sr. Dijsselbloem?
Lo que no se conoce –porque no se ha publicado en ninguno de los mayores medios de información- es quién es este señor. Dicho personaje ha jugado un papel clave en convertir Holanda en un paraíso fiscal en el que las mayores empresas europeas (incluyendo españolas) y norteamericanas evitan pagar sus impuestos en los países donde se realiza la producción, la distribución o el consumo de sus productos. La política impositiva de tal país está diseñada para atraer a compañías multinacionales que establecen su sede en Holanda. Las ventajas fiscales y subsidios públicos, así como su tratamiento sumamente favorable a las rentas del capital, son bien conocidos en el mundo financiero y empresarial.
Ello explica que haya muchas compañías que establezcan su sede en Holanda (desde la compañía minera canadiense Gold Eldorado a la estadounidense Starbucks, la lista es enorme). En realidad, algunas de estas compañías solo tienen en Holanda una dirección postal, sin edificio siquiera, como es el caso de los grupos musicales Rolling Stones o U2, del Sr. Bono, que se ha hecho famoso y rico a base de supuestamente defender a los pobres del mundo (ver el artículo de David Hollanders “What Europe Needs to Know About The Dutch Tax Haven”, Social Europe Journal, 05.01.16). Muchos de los beneficios fiscales y subsidios, así como las transacciones financieras no son públicos, e incluso miembros del Parlamento holandés no tienen acceso a esa información. 

Es sorprendente que Holanda, sin embargo, no aparezca en la lista de paraísos fiscales. Y ello se debe a la activa movilización de la coalición gobernante en Holanda, formada por el partido socialdemócrata, al cual pertenece el Ministro de Finanzas, el Sr. Dijsselbloem, dirigiendo la política económica y financiera del país, y el partido radical de derechas, que aprobaron una ley en el año 2013 en la que se indicaba que Holanda no era un paraíso fiscal, por mucho que se le pareciera. El gobierno prácticamente prohibió el uso de tal término, lo cual no fue un obstáculo para que el gobierno holandés haya apoyado la realización de seminarios para empresarios extranjeros (realizados en el extranjero, el último en Ucrania) para enseñarles cómo evitar pagar impuestos en Holanda. Como bien indica David Hollanders, Holanda es un ejemplo de libro de texto de lo que es un paraíso fiscal. Como muestra tal autor, hay 12.000 empresas (que manejan un total de 4 billones de euros) que tienen una sede postal en Holanda, que incluyen el 80% de las cien empresas más grandes del mundo y el 48% de las mayores compañías que aparecen en la revista Fortune. Entre tales empresas con sede postal en Holanda hay empresas portuguesas, españolas (como la empresa que se benefició de la privatización de la empresa pública Aigües Ter Llobregat por la Generalitat de Catalunya – ver “Tots els camins porten a Holanda”, El Triangle, 23.12.15), griegas y otras, lo cual implica que Grecia, España, Portugal y otros países dejan de ingresar impuestos (millones y millones de euros) a las arcas del Estado debido a las políticas aprobadas por el gobierno holandés, del cual el Sr. Dijsselbloem es uno de los mayores responsables y arquitectos, el mismo personaje que acusa a Grecia y a España de tener excesivos déficits públicos, déficits públicos que no existirían si las grandes empresas pagaran los impuestos que tendrían que pagar si no tuvieran sus sedes fuera del país, incluyendo Holanda, situación favorecida y facilitada por tal señor. Se sabe que el Sr. Jean-Claude Juncker, hoy Presidente de la Comisión Europea, es otro personaje que hacía lo mismo cuando era Presidente y Ministro de Finanzas de Luxemburgo, otro paraíso fiscal donde un gran número de empresas internacionales, incluyendo españolas, tienen su sede. El Sr. Jean-Claude Juncker es también de los que presiona por todos los medios para que se apliquen las políticas de austeridad en Grecia y en España. Pero no se sabía tanto de este otro personaje, el Sr. Dijsselbloem. El cinismo y la indecencia, por no decir falta de ética, de tales personajes alcanzan ya niveles sin precedentes. Y esta es la Europa a la que se nos pide que pertenezcamos.

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