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martes, 9 de septiembre de 2014

El 11-S rompe el régimen monárquico

Tomado de La Aurora, Organixación Marxista.

El próximo jueves 11 de septiembre, el pueblo de Cataluña volverá a salir masivamente a la calle para reivindicar su derecho a decidir su futuro político en una consulta.
El Gobierno del Partido Popular ha anunciado ya que no permitirá la consulta, que lo prohíbe la Constitución de 1978. En definitiva, que carece de la menor voluntad política para interpretar o reformar la Constitución como hizo en dos semanas para garantizar con el artículo 135 la prioridad de los derechos de los acreedores de deuda pública sobre los derechos sociales de los ciudadanos.

El proceso soberanista en Cataluña es la expresión territorial, social y democrática más importante de la crisis del régimen de la segunda restauración borbónica. Roto el pacto social que garantizaba el estado del bienestar, en proceso de privatización el sector público que lo sostenía, convertida la monarquía en una  marioneta de los intereses oligárquicos y de la corrupción, con una crisis fiscal territorial que incrementa continuamente la desigualdad, la razón por la que sale a la calle el pueblo y los trabajadores de Cataluña es porque no soportan más este régimen y porque quieren recuperar su derecho a decidir un régimen distinto. Quieren dejar de ser súbditos del Reino de España para convertirse en ciudadanos.

No otra ha sido la aspiración del Movimiento 15-M, de las Mareas, de las luchas sindicales y ciudadanas en el resto del estado. Lo que piden todos ellos son los derechos de ciudadanía, las garantías materiales de los mismos, que los planes de austeridad impuestos para rescatar a la banca les han ido robando uno a uno. Como en Cataluña, en el resto del Reino de España, lo que los movimientos sociales quieren es dejar de ser súbditos para convertirse en ciudadanos.

¿Tan distinto es lo quieren unos y otros? ¿Tan diferentes son las oligarquías que les oprimen? ¿No le son tan ajenas a unos y otros las instituciones del régimen monárquico corrupto?

La verdadera alternativa es, desde la movilización social y la construcción de mayorías electorales, recuperar nuestros derechos de ciudadanía, frenar este proceso deconstituyente a manos de las oligarquías, y abrir el camino a decidir qué marco social y político queremos para garantizar nuestra dignidad. 

El camino de la resistencia a la alternativa pasa por convertir la movilización en procesos constituyentes contra el régimen monárquico de 1978, por recuperar la soberanía de nuestros pueblos, y como iguales  forjar una confederación de repúblicas ibéricas.

Han convertido el Reino de España en un desahucio. Nosotros, con la movilización conjunta, volveremos a reconstruir la solidaridad republicana entre nuestros pueblos y una comunidad en la que cada uno sea el dueño de su casa.

Hay que convertir cada rincón del Reino de España en un 11 de setiembre por el derecho a decidir de todos y cada uno de nosotros.

viernes, 21 de marzo de 2014

Javier Couso: "Las Marchas de la Dignidad nos están indicando el camino"

Mesa redonda de ´El Ser Político. Filosofía de la Dignidad y de los Derechos Humanos´, este miércoles en el Ateneo de Madrid

Mesa redonda de ´El Ser Político. Filosofía de la Dignidad y de los Derechos Humanos´, este miércoles en el Ateneo de Madrid ALM

Más de una decena de intelectuales, sindicalistas, políticos o defensores de los derechos humanos se dan cita en el Ateneo de Madrid para participar en una mesa redonda en la que defienden la necesidad del 22-M, mientras miles de españoles continúan su avance a pie hasta la capital


Tomado de Público.es
Por Alejandro López de Miguel.

"Las Marchas de la Dignidad nos están indicando el camino; el ejemplo de esta movilización debe ser el inicio de la movilización del pueblo" defiende con rotundidad Javier Couso. Poco después de las siete de la tarde, ante el auditorio abarrotado del Ateneo de Madrid, el candidato a las elecciones europeas por Izquierda Unida llama a "unir política y pueblo", y a participar en las movilizaciones del próximo 22 de marzo. "Nos hace falta marchar por la dignidad, por un país que se deba a los ciudadanos y no a las élites financieras", asegura.

Apenas 3 días antes de la llegada de las Marchas de la Dignidad a la capital, donde confluirán en una "gran manifestación" para clamar contra las políticas que han cercenado derechos sociales, laborales y de vivienda del Gobierno de Rajoy, once intelectuales, activistas, sindicalistas o figuras políticas se han dado cita en la mesa redonda El Ser Político, debate Filosofía de la Dignidad y de los Derechos Humanos, en el mismo escenario donde hace unas semanas tuvo lugar la presentación formal del 22-M.

"Estamos en un momento crítico, en el que por un lado lo tenemos más fácil y por otro más difícil que nunca. Desde los años 80, los ricos han iniciado una revolución salvaje, han pasado a la ofensiva, y sí: tenemos que acostumbrarnos a la idea de que ahora son ellos los revolucionarios. Con tal de salvar los intereses de un capital financiero que ni siquiera existe, están dispuestos a poner el planeta patas arriba, a convertirlo en un desierto, a matar a millones de personas de hambre", razona Carlos Fernández Liria, escritor y profesor de filosofía en la Universidad Complutense.

"Por otro lado, lo tenemos más fácil que nunca: ahora que son ellos los revolucionarios nihilistas y salvajes, somos nosotros los que podemos pasar a reivindicar cosas de sentido común", afirma Fernández Liria. "Las Marchas piden cosas muy de sentido común, muy de decencia común. Muchos hombres y mujeres han estado dispuestos a lo largo de la historia a perder su vida por su dignidad. Efectivamente: merece la pena conservar la dignidad, y por eso desde la izquierda podemos hacer un discurso muy conservador, a ver si ahora tenemos mucho éxito" defiende.

Junto al profesor de filosofía, la jornalera del SAT Mari García, que ha participado en las Marchas integrada en la columna andaluza, se muestra decidida: "La dignidad es algo que tenemos las personas, las mujeres y hombres que hemos conseguido unirnos en esta lucha común por estas marchas. Algunas de estas personas llevan en la carretera desde el 1 de marzo, porque la dignidad es algo que tenemos y por eso estamos marchando. Nos quieren convencer que no hay otra alternativa, que estamos saliendo del túnel, que se ve luz al final del túnel. Y sí, es verdad: estamos saliendo, pero de las fábricas, de las escuelas, de los hospitales, porque nos están recortando todo. "Nuestros jóvenes tienen que emigrar porque no se les da ningún tipo de futuro", asegura García, pero insiste en que no es tiempo de exiliarse, sino de luchar. "Si tenemos que hacer la desobediencia civil, lo haremos. Si ellos nos roban nuestro futuro, nuestros sueños, nosotros no les dejaremos dormir con nuestros gritos".

Mientras dialogan, miles de españoles caminan hasta Madrid distribuidos en seis columnas partidas desde todas las comunidades autónomas, a las que se unirán otras dos columnas de ciudadanos: una de españoles "forzados al exilio" por la situación económica y social del país y otra integrada por los manifestantes que residen en la capital. Por no hablar de los 750 autobuses y dos trenes fletados para la ocasión, y sin contar con quienes viajarán en furgonetas o coches particulares; todo para darse cita en la estación de Atocha el próximo sábado a las 17 horas, y sin billete de vuelta.

Ricos y pobres 

"La deuda es algo tan grande que nunca la podremos pagar, pero también es tan injusta que no la tenemos que pagar. Resulta que a estas alturas del milenio reivindicar la dignidad es reivindicar pan, trabajo y techo". Nunca nos dijeron que los derechos tenían fecha de caducidad, pero resulta que sí", afirma Julio Rodríguez Bueno, coordinador de la tertulia El Ser Político.

"Hay que acabar con la impunidad. Emilio Botín, las hermanas Koplowitz... hay que señalarles con nombre y apellidos", defiende Irene Moreno Gil, de la PAH, después de leer un poema de Mario Benedetti sobre la dignidad. "La pobreza no es un fenómeno natural; hay pobres porque hay ricos. Los trabajadores y trabajadoras fabricamos todo lo útil y todo lo bello de este país, y por eso no es momento de pedirle a los poderosos que hagan nada. Es el momento de ponernos manos a la obra". 

El abogado y doctor en DDHH, Carlos Alberto Ruiz Socha, se unía a su compañera en la mesa a la hora de señalar a quienes consideran los responsables de la crisis: "El señor [Rodrigo] Rato, que acaba de ser fichado por otra de estas empresas criminales... no vale lo mismo que los 15 asesinados el 6 de febrero en Melilla", se lamentaba.

"No quiero decir que la Policía Nacional o la Guardia Civil sean asesinos, pero sí que dentro de ambos cuerpos hay asesinos y torturadores", razonaba Rodríguez Bueno. "¿La Policía es nuestra enemiga? No lo sé, pero está de parte de nuestros enemigos. En todo caso llamo a la calma, a salir a las calles", afirmaba, incidiendo no obstante en el interés de los organizadores en reivindicarse de manera pacífica.

Antonio Ruíz Muñoz, también jornalero del SAT, se mostraba optimista: "La historia no termina el 22-M. Me gustaría que de aquí surgiese un objetivo, ver que es posible cambiar la situación. Si los que estamos caminando y en la lucha somos una minoría, tenemos que lograr que se convierta en mayoría. Trabajemos para cambiar esto. No nos paremos más, no nos fijemos más en las diferencias. Si nos une la libertad, nos une que todo el mundo tenga pan, un libro o un techo, ¿qué esperamos? El 22 ya está conseguido, vamos a por el 23. Vamos a organizarnos para cambiar esto", defendía.
 
Por su parte, Manuel Sanlés Olivares, profesor de filosofía, se ha mostrado muy crítico con la Lomce, la ley aprobada por el ministro Wert que "reduce en un 60% las materias impartidas en filosofía en Bachillerato. La persona que se cuestiona lo establecido es molesta para aquellos que quieren imponer una forma de pensar, imponer un pensamiento único, una forma de vivir y de pensar", razona el profesor.

Rapapolvo a los sindicatos

Micrófono en mano, varios asistentes han criticado duramente a los líderes de UGT y CCOO, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo, tras su reciente encuentro con el presidente del Gobierno: "¿Qué están haciendo Méndez y Toxo, que no se van a sus casas? ¿A qué están esperando?, preguntaba una activista del 15-M.  "¿De qué estaban esos dos hablando con Rajoy?", cuestionaba otro de los asistentes. "Son unos traidores que no se merecen estar ahí. Lo digo consciente de que no debería decirlo porque tenemos que buscar la unidad, pero hay algunos que están en línea con los poderes fácticos".

El acto se ha prolongado durante casi tres horas, contando también con la participación de Hamid Hosseini y Elisa Favaro Carbajal, y con María Victoria Caro Bernal como moderadora. La ausencia del alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, y la del impulsor de la iniciativa Podemos y presentador de La Tuerka, Pablo Iglesias no han restado brillo al encuentro, clausurado con la música de la Orquesta Solfónica del 15-M.

Todo para lograr un objetivo: explicar y razonar los motivos por los que consideran necesaria la acción del próximo sábado, pero también las del domingo y el lunes, además de denunciar otros aspectos de la situación actual y poner el foco de atención en las marchas, mientras los caminantes continúan devorando kilómetros en dirección a la capital.

viernes, 20 de julio de 2012

Miles se manifiestan en España contra nuevos recortes.

Manifestación en Madrid en la Puerta del Sol, 19 de julio de 2012. REUTERS/Sergio Pérez
Tomado de CubaDebate.

Cientos de miles de personas salieron el jueves a la calle en toda España para protestar contra las nuevas medidas de austeridad aprobadas por el Gobierno del Partido Popular con la meta de reconducir el abultado déficit público del país, en la primera gran movilización de un verano que los sindicatos auguran cargado en tensión social.

La protesta, convocada el mismo día en que el Congreso convalidó los ajustes fiscales y de la función pública por un importe de 65.000 millones de euros en dos años y medio, se produce al final de una semana marcada por las manifestaciones espontáneas, sobre todo de funcionarios, uno de los colectivos más afectados por los ajustes.

“En épocas de vacas flacas hay que recortar, pero no de la base, sino de las alturas. Hay que recortar de personal eventual, de asesoría, pero no de la gente que trabaja. Y se deben administrar los recursos públicos con criterio”, dijo a Reuters Benjamín, funcionario de 62 años, criticando las ayudas a los bancos cuando éstos reparten beneficios y aprueban jubilaciones con asignaciones millonarias.

Bajo la consigna “Quieren arruinar el país. Hay que impedirlo” las principales calles de 80 ciudades españolas se llenaron de manifestantes que, muchos con carteles con tijeras simbolizando los recortes, expresaban su oposición al ajuste y se quejaron de la brecha que se estaba abriendo entre ciudadanos y clase dirigente.

“Mercado-caPPital-gestores-ladrones”, “No sobran maestros, sí políticos con privilegios”, “No podemos apretarnos el cinturón y bajarnos los pantalones a la vez”, rezaban algunos de los carteles en las manifestaciones.

“Es una auténtica agresión contra trabajadores en paro, de la función pública, autónomos, profesionales, contra las capas medias que se van a ver empobrecidas directamente por la aplicación de este plan”, dijo el líder de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, en una rueda de prensa en Madrid antes del inicio de la manifestación en la capital.

Las medidas incluyen entre otras cosas, la subida del tipo general del IVA del 18 al 21 por ciento así como la inclusión en el tipo general de servicios que tenían un IVA reducido (como servicios funerarios, cine, peluquería, asistencia sanitaria o dental, entre otros).

Con esos recortes, que afectan también a las prestaciones por desempleo y a determinadas deducciones por vivienda habitual (tanto en régimen de compra como de alquiler), el Gobierno espera cumplir los objetivos de déficit público pactado con la Unión Europea, que supondrán pasar de un déficit del 8,9 por ciento del PIB en 2011 al 2,8 por ciento en 2014.

En la manifestación de Madrid, hasta un camión de bomberos se sumó a las protestas, donde también estuvo presente una columna de ciegos que consiguió contagiar sus consignas a los que caminaban a su alrededor.

“Nos manifestamos porque nosotros estamos para servir al Estado, no para que nos recorten”, dijo a Reuters una mujer de 28 años, policía municipal, que no quiso facilitar su nombre.

“Estamos siempre jugándonos la vida y estamos a favor del ciudadano. Ellos (los políticos) se ponen en contra de nosotros, cuando les estamos sirviendo y cubriendo las espaldas en muchísimas ocasiones. Me siento aquí como una ciudadana, porque tengo un hijo, un marido, una familia… Estamos aquí municipales, nacionales, bomberos, de todo…”, explicó.

PROTESTAS EN AGOSTO

El movimiento de protesta ha ido en aumento desde que la semana pasada el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó los recortes más duros de la democracia, y los sindicatos advirtieron que las acciones se extenderían al mes de agosto, pese a ser un periodo tradicionalmente vacacional, dada la seriedad de la situación.

“Tristemente hoy que se aprueban estos recortes, la prima de riesgo esta al alza…. por lo tanto creo que tenemos toda la legitimidad para exigir que haya una rectificación en profundidad para no arruinar a España y no arruinar el proyecto europeo”, dijo el secretario general de UGT, Cándido Méndez.

Los sindicatos consideran que este recorte, sumado a la reforma laboral que el Gobierno aprobó al poco de llegar al poder a finales de año, plantea un panorama desolador que sólo destruirá empleo e incluso se podría superar el umbral de los seis millones de parados.

“Es suicida. Este recorte de 65.000 millones no va a alcanzar para cumplir los objetivos de déficit y va a (…)profundizar la caída de la economía. Va a destruir empleos en cientos de miles en nuestro país”, agregó Toxo antes de la manifestación.

El otoño también se augura movido. Los sindicatos han convocado una huelga del sector público para septiembre y en el País Vasco y Navarra habrá una huelga general para el 26 de ese mes, que podría ser preludio de otro gran paro a nivel nacional.

De hecho, la última huelga general, celebrada el 29 de marzo por la reforma laboral, fue convocada en un primer momento por los sindicatos vascos, y después se extendió al resto del territorio.

(Con información de Reuters)

Imagen de la protesta en Burgos. Foto: Santi Otero/EFE.


Un grupo de bomberos en la manifestación convocada en Ciudad Real.Foto: Beldad/EFE.

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Los actores Carlos y Javier Bardem durante la concentración madrileña. Foto: Kiko Huesca/EFE
Manifestantes, con un cartel contra los recortes del Gobierno de Rajoy.Foto: AFP

Policías, en la manifestación en Madrid. Foto: Dominique Faget/AFP
En Madrid los manifestantes se han desgañitado con eslóganes contra el Gobierno. Foto: Dominique Faget/AFP


miércoles, 18 de julio de 2012

Mil 440 marchas contra Mariano Rajoy en solo seis meses.


En los lentes de un policía antidisturbios se refleja un bombero que formó parte ayer de una más de las tantas manifestaciones que se organizan en Madrid para protestar contra las severas medidas de austeridad impuestas por el gobierno del conservador Mariano Rajoy. Foto AP
Tomado de La Jornada.
Periódico La Jornada
Martes 17 de julio de 2012, p. 27
Por Armando G. Tejeda.

El Ejecutivo del conservador Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP), fue de nuevo el objeto de las críticas y las numerosas movilizaciones en todo el país para repudiar las medidas anticrisis con las que se mutilan numerosos derechos laborales y sociales. De nuevo lideradas por funcionarios públicos de todos los ámbitos -justicia, Guardia Civil, bomberos, policía, ejército, enseñanza, universidad, salud y muchos más-, las manifestaciones se propagaron en plazas públicas y calles céntricas de las ciudades con la misma consigna: Esto es un atraco y Rajoy, dimisión.

Desde su llegada al poder, el gobierno de Rajoy ha aprobado medidas y reformas que han dado un vuelco en el modelo del Estado de bienestar, como los aumentos del IVA e impuestos del IRPF, los recortes en salud y educación, la disminución a los salarios de los servidores públicos y la desaparición de programas vitales para los más desfavorecidos, como el plan de la dependencia y la supresión de una parte del subsidio por el desempleo. En paralelo, el gobierno solicitó a la Unión Europea y al Fondo Monetario Internacional un crédito de 100 mil millones de euros para rescatar el sistema bancario.

Todas estas medidas han provocado que Rajoy se haya convertido, en sólo seis meses, en el Ejecutivo más repudiado y en menos tiempo en la historia de la joven democracia española. Un dato de la Delegación del Gobierno en Madrid lo confirma: desde enero se han realizado mil 440 manifestaciones contra el gobierno sólo en la capital española, lo que refleja con nitidez el creciente malestar y la crispación que se vive en un país que sus propios conciudadanos ven al borde del colapso.

El malestar social ya abarca todos los sectores de la administración pública, que en conjunto rechazó los recortes aprobados el pasado viernes: supresión del aguinaldo y reducción salarial. Primero fueron los médicos, enfermeras y trabajadores de la salud pública. Después surgió la marcha verde, encabezada por los profesores de la escuela pública, que estuvieron apoyados por los estudiantes, padres de familia y la comunidad educativa.

Poco más tarde apareció la marcha negra de los mineros de las cuencas de Asturias, León, Palencia y Aragón, que luchan contra la extinción de su actividad productiva amenazada por los recortes del presupuesto general del Estado.

Ahora, tras la aprobación del último plan de ajuste -que fulmina 65 mil millones de euros en dos años- se han intensificado las protestas y los colectivos en pie de guerra contra el gobierno de Rajoy: la Guardia Civil, la policía municipal y nacional -incluidos los agentes antidisturbios-, las agrupaciones de militares que aglutinan a los soldados y efectivos de bajo rango, los bomberos y, por último, los jueces y fiscales del conjunto del aparato de justicia, que amenazan con una huelga general inminente si no se retiran tanto los recortes como el plan de reforma de la justicia. A ellos hay que sumar los ciudadanos indignados, que se han organizado en torno al movimiento del 15M.

En Madrid se concentran las principales protestas, con miles de funcionarios -sobre todo policías, bomberos y funcionarios de justicia- que volvieron a convertir la capital en un caos vial, al cerrar vías centrales e intentar llevar su indignación hasta las puertas del Congreso de los Diputados, institución que desde el pasado miércoles está cercada por un hermético dispositivo policial.

Los funcionarios apuntaban al Congreso para expresar que los que nos están robando están ahí, e insistían en que o el gobierno da marcha atrás o esto va a arder como nunca. Las marchas llevaron estas reivindicaciones también a la sede del PP, otro lugar protegido de forma permanente ante el malestar social y el repudio que provocan sus dirigentes entre gran parte de la sociedad.

La tensión ha llegado a tal punto que instituciones que por tradición se han alineado con la derecha española y mantienen silencio ante las medidas gubernamentales, como son la Guardia Civil y el Ejército, han decidido alzar la voz y hasta amenazar con no dar marcha atrás a sus protestas. En la Guardia Civil no vamos a tolerar que se nos utilice como cabeza de turco para pagar desmanes económicos de otros, expresó en un comunicado la Asociación Unificada de la Guardia Civil. Mientras, la Asociación Unificada de Militares Españoles advirtió que no descarta manifestarse de forma pública contra los recortes para expresar el malestar e inquietud instalados en el colectivo, tras conocer la rebaja de retribuciones y derechos.

A ello hay que sumar la amenaza de huelga de todas las asociaciones de jueces y fiscales del país, que por primera vez en la historia firmaron un comunicado conjunto en el que expresan abiertamente su postura de enfrentamiento abierto al gobierno y al ministro del ramo, Alberto Ruiz Gallardón, quien intentó aprobar una reforma para controlar el Poder Judicial y nombrar un presidente del Consejo General del Poder Judicial de su confianza. Esto terminó por incendiar aún más los ánimos en el sector.

Trabajadores de la tv pública valenciana protestan en vivo

Una de las protestas y hechos más llamativos del día fue la que protagonizaron los trabajadores de la Televisión Pública de Valencia (RTVV), que ante el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de mil 295 trabajadores (75 por ciento de la plantilla) decidieron tomar por asalto el estudio de televisión y megáfono en mano interrumpieron la emisión habitual para denunciar la corrupción político-mediática que ha provocado la bancarrota de la comunidad autónoma y, por ende, de la RTVV. Después de varios minutos de intervención, la policía desalojó a los trabajadores.

sábado, 14 de julio de 2012

¿Qué esperaban los españoles?

Foto tomada de internet.
Mariano Rajoy, estando en la oposición se dedicaba únicamente (en cada sección del Congreso de Diputados o en sus apariciones en los espacios de los medios) a censurar, criticar, diabolizar y ofender (como si fuera paladín para dar ejemplo alguno) a sus "compañeros" del anterior gobierno_ y con esta observación no doy ningún alago para los del PSOE (que quede bien claro), ya sacaré sus elefantisismos en otro momento.

Sin embargo, Rajoy, que prácticamente no hablaba durante su campaña electoral para no meter el delicado casco que ahuyentara a sus seguidores y a los enfurecidos con el PSOE y se viera el fangal de su corral, ahora quiere de vez en cuando poner la cuchareta. Cada vez que abre la boca es para decir una cosa frente a sus coterráneos y después con dócil y servicial ejemplar se hace el presidente durillo frente a la Unión Europea que no dejará de poner su mano dura en su país; pero claro, con eso cumplirá con quienes le ponen condiciones.

Todo lo prometido se vuelven palabras que quedan en la lejanía por "lo que el viento se llevó". Se realizan drásticos recortes a la sanidad, la educación, la ciencia e investigación, se recortan salarios de los funcionarios, se aprueba impositivamente una reforma laboral que pone más precariedad en los derechos de los trabajadores (¿Pero tenían derechos?), etc. Creo que deberíamos llamarle "Mariano manos-tijeras Rajo-hoy".

El peor ejemplo que ha dado un presidente en los últimos años, fue el categorizar que no se inyectaría dinero a Bankia y sin dar tiempo a pestañear ya pasaban los millones de euros a salvaguardar la estafa y defalco cometido por miembros de ese partido y su cohorte satelitales que dirigían esta institución financiera. ¡Vaya desvergüenza!

En estos días se anunció, para colmo, la subida del IVA próximamente.

Pero el PP no es el único en esta intifada de recortes y precariedades, también está la "gestión" del CiU (Convergencia i Uniò) en Cataluña, el cual no ha dejado escapar oportunidad para sentarse en el traspatio a darse unos chupitos con el PP Catalán para cuadrar bien la caja para los ricos.
La indignación en el Estado Español ha entrado en el cuerpo del pueblo, y cada vez más porque entre los indecisos y los que confiaron en el Partido Popular, están viviendo medidas cruentas que sólo ahogan cada vez más la economía del país y la economía de las familias de la clase media y baja.

Son más de 5 millones los desempleados en este país, con una tasa de paro del 24,4%, el doble de la Unión Europea, de ellos el 48% son jóvenes sin posibilidades algunas y que cuelgan en el mercado laboral en espera de una oportunidad.

Las manifestaciones del 15-M y de otros sectores han recibido como respuesta "democrática" las porras y bastonazos sobre la piel, el arresto indiscriminado, forzoso e irracional de diversos jóvenes y compañeros de manifestaciones; donde muchos fueron "capturados" en sus propias casas días después y encarcelados sin procesos ni causas justificadas.

Recientemente, el día 12 de este mes de julio, cerca de 400 funcionarios, entre policías nacionales, bomberos de Madrid y otras personas de otros colectivos, se apostaron frente al Congreso de los diputados para protestar contra los recortes anunciados por el presidente de Gobierno, Mariano Rajoy. incluso hasta exigieron la dimisión del éste.

Frente a las sedes nacionales del PP y PSOE se apostaron también grupos para protestar por los recortes; sin embargo, la policía antidisturbio repartió benévolamente "estímulos corporales", donde narices rotas o contusiones fueron los premios que se dejaron contra los manifestantes. ¡Vaya porquería la democracia capitalista!

Las protestas en este país se extiende cada día a más sectores. Otro de ellos: el minero.
Foto tomada de RT_ enfrentamientos de los manifestantes frente a la sede del Ministerio de Industria con agentes antidisturbios dieron como resultado varios arrestos y más de 20 heridos.
Pero este gobierno que se ciñen a la casilla que le regalaron los yanquis con el Plan Marshall y a las exigencias Merkelnianas del la nueva época, no deja de ensombrecer con su pasado fascista, viendo cómo algunos de los dirigentes del gobierno o comunidades se expresan con tajante desprecio del pueblo para el cual, supuestamente, "trabajan". La "angelical" presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, apodó despectivamente a los jóvenes integrantes del 15-M como perro-flautas. Aunque personas con suma dignidad salieron en defensa de los ofendidos y en solidaridad formaron el movimiento de los Yayoflautas (Iaioflautas en catalán_ Iaios significa abuelos).

Para ponerle la tapa al pomo de las groserían de los burgueses del PP, la diputada Andre Fabra grita en el Congreso: "¡Qué se jodan!" al mismo tiempo que sus compañeritos del partido aplaudían eufóricos las nuevas medidas de recortes anunciadas por Rajoy.

Para mayor inri, la susodicha diputada se enfurece alegando manipulaciones de sus palabras porque no iban dirigidas al pueblo, sino a los del PSOE. ¿Pero aun estuviesen dirigidas a los diputados del PSOE, no se da cuenta esta "ilustrísima" de su conducta impropia, de su carencia moral, de su comportamiento indignante?

¿Qué se puede esperar de los descendientes de un sistema fascista, de quienes aplauden al capitalismo como fórmula salvadora de sostenibilidad de la explotación, de quienes creen que las diferencias sociales son obligatorias en el desarrollo, que la democracia se demuestra en el fortalecimiento de los poderosos y que los de abajo se salven como puedan, que la libertad de expresión está en la monopolización de los medios y la parcialización  de sus objetivos, que los recortes sociales son un mal que hay que sufrir inevitablemente en el llamado Estado de Bienestar, que los trabajadores se tiene que conformar con los derechos que el empleador les otorgue como migajas caritativas, que las protestas sociales se reprimen a palos o que el pueblo está para acatar mientras los políticos hacen sus funciones según los reclamos de los mercados, que sólo los bancos pueden ser salvados mientras la población se queda sin beneficios?

¿Qué se puede esperar de aquellos que se postulan como ejemplos de democracia mientras son cómplices de guerras de rapiña, de bloqueos económicos a pueblos, de colonizaciones y expolios de recursos ajenos, de amparar vuelos secretos de la CIA o mantener en el silencio la existencia de cárceles de tortura en sus suelos?

¿Qué se puede esperar de esos que dicen defender la democracia y la libertad y deponen recursos para sostener la subversión, acogen a grupúsculos que trabajaron como mercenarios en la difusión de mentiras y manipulaciones o aplauden los golpes de Estados en otros países contra presidentes constitucionales?

¿Qué esperaban los españoles de Mariano Rajoy, el Partido Popular y de todos aquellos que se bañan en la misma laguna burguesa?

lunes, 14 de mayo de 2012

Un año del #15M: La dinámica de lo impensado.

Tomado de La Jornada.

Por Marcos Roitman Rosenmann

En medio de los preparativos del 15-M para celebrar su primer aniversario, Bankia, el cuarto grupo bancario de España, debió ser rescatado. El gobierno decide seguir inyectando dinero para salvarlo de la bancarrota. Se habla de nacionalización, pero en realidad es una medida de distracción. Sanear, crear un banco malo y luego reprivatizar. Esa es la verdad. La indignación crece. Los recortes en educación, sanidad, los escándalos políticos, la corrupción y el desempleo al alza son el caldo de cultivo que da vitalidad al 15-M, por mucho que la derecha política, social y mediática lo den por muerto.


Sólo en Madrid las asambleas de barrios y pueblos han convocado en 15 plazas del centro de la capital reuniones abiertas donde discutir sobre el desempleo, la cultura, la privatización del agua, la crisis económica, la inmigración, los recortes en sanidad, vivienda, las políticas de género, la desobediencia civil y la elaboración de estrategias. Madrid será durante días un hervidero de propuestas democráticas. La Puerta del Sol y las plazas de Callao, Tirso de Molina, Jacinto Benavente, Santa Ana, El Carmen, Descalzas, Pontejos, Opera y Mayor volverán a llenarse y ser un espacio de participación ciudadana. Es el reto que asume el 15-M en su convocatoria. Pero también el gobierno se apresta a contrarrestar el llamado a la movilización. Se disparan las alarmas y se visualiza a los convocantes como sectores antisistema y alborotadores profesionales. Es la concepción manejada desde los despachos del ministerio de Interior e interiorizada por los cuerpos de seguridad del Estado. Así, en el centro de Madrid se preparan para actuar 20 Unidades de Intervención Policial, nueve de las cuales proceden de Valladolid y La Coruña. Cada una de ellas cuenta con 50 hombres operativos. A lo anterior hay que sumar las fuerzas antidisturbios, los helicópteros, la policía municipal y los agentes de paisano. La criminalización de los movimientos sociales es una realidad. Considerados enemigos públicos y cuasi terroristas se buscará cualquier escusa para actuar y deslegitimar el 15-M.

La situación no puede ser peor. Ni política, ni social ni económicamente se avista una salida democrática a la crisis. El capitalismo más abyecto y excluyente se consolida, haciendo trizas las promesas de trabajo estable, salud universal, educación pública de calidad y empleo juvenil. En su lugar tenemos trabajos precarios, contratos basura, salarios de hambre y sobrexplotación, siendo la juventud el sector más damnificado. En España, seis de cada 10 jóvenes, entre 18 y 30 años, viven con sus padres y el paro alcanza a 50 por ciento de ellos. En un tiempo récord las movilizaciones habidas hace un año fueron merecedoras de atención. Su aparición no dejó indiferente y a sus participantes se les apellidó indignados. Por su manera de proceder y aglutinar a gran número de la población juvenil, se dijo, el éxito de la convocatoria radicaba en ser hija de las nuevas tecnologías de la comunicación. La revolución de los internautas. Mensajes a móviles, Twitter, correos electrónicos, web. Spanishrevolution. El 15-M sería adjetivado como un movimiento de rebeldía y protesta asimilable al mayo francés de 1968.

Pero esta interpretación resulta insuficiente y manipuladora. Sin restar importancia a la participación de la juventud, el 15-M no puede ser descontextualizado. Su originalidad requiere un análisis menos ligado a la sociedad espectáculo. En cuanto producto de la crisis actual del capitalismo, es un nuevo movimiento social ciudadano, heterogéneo, donde confluyen diversas tradiciones políticas articuladas en la lucha por la democracia. Anarquistas, socialistas, comunistas, autogestionarios, progresistas y también apartidistas. En sus comisiones de trabajo no se diferencia por edad, sexo o condición socioeconómica. Cuando se reivindica democracia real ya, y se protesta contra la corrupción de los partidos políticos, el poder omnímodo de los banqueros, los recortes sociales, el paro juvenil, la privatización de la salud, la enseñanza, el calentamiento global o un sistema electoral que distorsiona la voluntad popular, se desnudan regímenes políticos de explotación.

En todas las reivindicaciones del 15-M hay, tras de sí, una historia, un camino recorrido por los diversos movimientos sociales de clase, genero, étnicos, ecologistas o culturales que llevan actuando hace siglos. La memoria colectiva, los triunfos y derrotas, los avances y retrocesos, facilitan comprender movimientos tan desiguales y contradictorios como el mal llamados de indignados. No son espontáneos ni generacionales. Forman parte de un intento de rescate de la política, secuestrada por los mercados. En su interior confluyen parados de larga duración, trabajadores, mujeres, estudiantes, profesionales, jubilados, intelectuales, amas de casa, gays, lesbianas y jóvenes. Su consolidación expresa un momento constituyente, donde las nuevas formas del pensar y del actuar construyen ciudadanía política, al tiempo que demandan democracia real ya, justicia social y dignidad. Su presencia despierta conciencias. Sin embargo, no es el todo, es parte de la solución, pero no es la solución. Su cauce transcurre en el interior de las luchas democráticas que tratan de sobrevivir a un capitalismo salvaje adscrito a un acentuado proceso de involución política. Hoy, su futuro depende de contrarrestar un poder que ha decidido criminalizar todas las reivindicaciones democráticas provenientes de los movimientos sociales, cerrando espacios de participación ciudadana y democrática. Esta decisión, sin parangón en la historia contemporánea de la España del postfranquismo, puede tener consecuencias impensables, entre otras la emergencia de un régimen totalitario, siendo la destrucción del 15M un objetivo prioritario. Las cartas están sobre la mesa. El futuro entra en una dinámica de lo impensado.

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