Por Gustavo de la Torre Morales.
La historia de la América Latina y el Caribe está matizada
con el dolor que lleva en su piel, como resultado del sufrimiento de los
atropellos y desmanes de las que han sido víctimas sus pueblos y, por otro
lado, sus luchas intermitentes, pero constantes, por la rebeldía que corre en
sus venas, por construir procesos propios que les garantice libertades y
desarrollo.
Después de las amarguras vividas por las barbaridades de la colonización, cayó a golpes de martillo todo el peso del imperialismo estadounidense con su política Monroe; el cual, hasta nuestros días, sigue viendo a América del Sur como su patio trasero.



















