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miércoles, 18 de abril de 2018

Vuelven los ataques de la CIHD, cuando no tiene un minúsculo ápice de moral frente a Cuba.


Por Gustavo de la Torre Morales.

Es muy sabido que la política hacia Cuba, por parte de las administraciones de EEUU y sus instrumentos de colonización, es de descalificación de la Revolución cubana, de manipulación mediática, de desinformación sobre la realidad interna del país y de la verdadera actuación de la mayoría de la sociedad cubana en el desarrollo de su sistema político.

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en su propio sitio web declara ser un “órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA)”, y cuya función es ser el “encargado de la promoción y protección de los derechos humanos en el continente americano”, en más de una ocasión, ha lanzado mensajes, en los cuales enarbola defensas hacia miembros de la llamada “disidencia” cubana (tan edulcorada por la prensa al servicio del gran capital).

Es necesario esclarecer que esa “disidencia”, dentro de Cuba llamada como contrarrevolución, no es más que grupúsculos financiados desde EEUU y Europa para cumplir los objetivos propagandísticos anticubanos dirigidos desde la CIA, y puestos en marcha desde los primeros años del triunfo de la Revolución cubana.

martes, 17 de abril de 2018

Quince preguntas y respuestas sobre lo que pasó con Cuba en Perú

La asistencia de Cuba a la Cumbre de las Américas es un derecho legítimo, ganado con el apoyo de los gobiernos de la región. Foto: Roberto Suárez
Tomado de Granma.
Por Yisel Rodriguez Milan.


Si usted estuvo frente a su televisor, escuchó la radio, leyó periódicos, o navegó por internet durante la última semana, habrá consumido mucha información sobre la VIII Cumbre de las Américas, que tuvo lugar en Lima, Perú.
Se trata de la segunda en la que participa Cuba desde que en el 2015 el Gobierno Revolucionario decidiera tomar parte en ese espacio, conquistado gracias a la resistencia del pueblo cubano y a la presión unánime ejercida por las naciones de la región y su amenaza a la Organización de Estados Americanos (OEA) con dejar de asistir a las Cumbres si permanecía la exclusión de la Isla.
Sin embargo, a pesar de los muchos datos que circularon, hay personas que pudieron no entender lo sucedido durante los últimos siete días. Experiencias de comunicación de grandes y controvertidos eventos como este –plagados de denuncias, reclamos, declaraciones y discursos fuertes que han tenido lugar en diferentes partes dentro del mismo–, demuestran la necesidad de sistematizarlo todo una vez que la tormenta se apaciguó.
Por eso, Granma invita a repasar la respuesta a estas 15 preguntas frecuentes sobre lo que sucedió con Cuba en Perú.

domingo, 15 de abril de 2018

Bombas en Siria y provocaciones en Perú: Estados Unidos abandona la diplomacia


Bombardeo de EEUU, Francia y Reino Unido contra Siria.

Tomado de Granma
Por 
El bombardeo ordenado por Estados Unidos contra Siria y las provocaciones de la OEA en Lima, teledirigidas por Washington con el objetivo de la VIII Cumbre de las Américas, confirman que la actual administración republicana tiene el mínimo interés por la diplomacia.
Mientras comenzaban a caer las bombas al otro lado del mundo, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) pronunciaba en Lima un cínico discurso sobre la «enfermedad de la corrupción», sin pronunciar nombres de países en específico, pero con una marcada intencionalidad hacia los gobiernos progresistas de la región.

Cumbre de Perú: Alerta Evo sobre pretextos para criminalizar gobiernos


Tomado de Pensando Américas.

El presidente boliviano, Evo Morales, alertó este sábado sobre pretextos que pretenden utilizar para derrocar gobiernos legítimos y democráticos, y criminalizar gobiernos de cambio, como mismo antes utilizaron la lucha contra el comunismo, el narcotráfico y el terrorismo.
En su discurso en la sesión final de la Cumbre de Las Américas en Lima, Morales reiteró su respeto 'al hermano Lula Da Silva', y proclamó al mundo que ninguna medida como en encarcelamiento del líder brasileño puede encarcelar a la conciencia de un pueblo.

Cuba le responde a Estados Unidos: no cejaremos en nuestro empeño de construir el socialismo

Replica del Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, en respuesta al discurso del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence.
Tomado de CubaMINREX

“No espere que Cuba ceda en un milímetro de sus principios ni ceje en su empeño de construir el socialismo”, dijo este sábado en Lima el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, quien utilizó el derecho a réplica para responder al discurso del vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence.
Pence, el sustituto del presidente Donald Trump en la VIII Cumbre de las Américas, se refirió de manera ofensiva a Cuba y Venezuela en su discurso en la sesión plenaria del evento.

miércoles, 11 de abril de 2018

¿Quién le dio autoridad a Rosa María Payá y la plebe mercenaria de la CIA, para reemplazar a la sociedad civil de Cuba?


De Gustavo de la Torre Morales.

El teatro en la VIII Cumbre de las Américas empieza su función: desfile de mercenarios, los discursos editados con odio, el dinero pasando de cuenta en cuenta desde los presupuestos del Estado del gobierno de Estados Unidos basados en el pago del contribuyente hasta quedarse en los bolsillos de empresas intermediarias y mercenarios que se prestan para el show mediático; la comparsa de los grandes medios buscando la instantánea que sirva en el montaje de mentiras, los cables y misivas orquestando con burdos detalles la farsa del performance para la gran prensa “libre”, los cabecillas de las organizaciones que sirven de instrumentos coloniales (como la OEA) queriendo lucir serviles, los gobiernos de turno siendo harlots  falderos levantando el dedo para acusar a los “molestos” y el Tío Sam con cara de arrogancia hala de los hilo para su sucia guerra contra los pueblos que decidieron tener la dignidad de ser libres y no esclavos.

jueves, 5 de abril de 2018

Cientos de soldados, aviones y helicópteros con Trump en Cumbre de las Américas de Lima


Tomado de Pensando Américas

Un total de 568 militares, cuatro aviones Awac y dos helicópteros de combate Blackhawk, con armamento no precisado, darán seguridad al presidente de EE.UU., Donald Trump, en Perú, por la VIII Cumbre de las Américas.
Así lo precisa la resolución legislativa 2607, aprobada hoy por la Comisión de Defensa del Parlamento peruano, la cual precisa que la fuerza militar permanecerá 18 días, contados desde ayer y, según el presidente del grupo legislativo, Javier Velásquez, dará también seguridad a la cita presidencial del 13 y el 14 de abril.

domingo, 25 de marzo de 2018

Ser el hombre nuevo que nos legó el Che

Montaje: Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí
Tomado de Juventud Rebelde

Declaración Final del Foro cubano Juventudes Pensando Américas.

Ante la convocatoria de participación en el foro de jóvenes que se desarrollará como parte de la 8va. Cumbre de las Américas, que se efectuará en Lima, Perú, los jóvenes cubanos realizamos el Foro Juventudes Pensando Américas.

martes, 20 de marzo de 2018

Cuando el lobo quiso parecer Caperucita

Tomado de Juventud Rebelde
Por Yuniel Labacena Romero

El lobo, aunque se vista de seda, lobo se queda. Esta podría ser la lección para quienes intentaron disfrazar de caperucitas a ciertos especímenes que, con el perverso fin de convertir a la 7ma. Cumbre de las Américas en Panamá no ya un bosque, sino en un verdadero zarzal, buscaron en ese encuentro enredar la verdad sobre la sociedad cubana.

martes, 28 de abril de 2015

RETRATO DE LAS AMÉRICAS EN LA CUMBRE

Tomado de TriContinental.



Por Claudio Katz, Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA.
Los grandes medios de comunicación presentaron la Cumbre de Panamá como el inicio de una nueva era de convivencia. Ponderaron el fin de la guerra fría y atribuyeron a Obama una postura de distención opuesta a la belicosidad de Maduro. También contrastaron la reintegración de Cuba a la región con el aislamiento de Venezuela y evaluaron al encuentro como un éxito de la diplomacia estadounidense. Este diagnóstico fue expuesto antes y después del cónclave, como si la reunión no hubiera aportado nada relevante.
Pero este relato omitió que 33 de los 35 mandatarios presentes rechazaron la imputación de Venezuela como una “amenaza a la seguridad estadounidense”. Todos reclamaron la derogación de la orden ejecutiva, que dispone bloqueos de bienes y restricciones a los visados de ciudadanos de ese país. Esta exigencia fue expuesta en enfáticos discursos que ningún socio del imperio contradijo. El propio Obama prefirió retirarse del plenario para eludir esos cuestionamientos. En un marco adverso, Estados Unidos debió posponer su agenda.
EL LIBRETO Y LA REALIDAD
Obama necesitaba ganar la pulseada desatada por el decreto contra Venezuela para retomar las iniciativas de hegemonía imperial. El afianzamiento de esa dominación fue el objetivo inicial de la primera Cumbre (Miami-1994) y del lanzamiento posterior del ALCA (Quebec-2001). El naufragio de este proyecto en Mar del Plata (2005) determinó el aislamiento del gigante del Norte en el último cónclave (Cartagena-2012). La creación de nuevos organismos sin presencia estadounidense (UNASUR-2008 y CELAC-2011) acentuó ese retroceso e incentivó el reconocimiento de Cuba.
Después de 53 años, David le ganó al Goliath. El imperio no pudo quebrar la Revolución Cubana y Obama debió liberar a los cinco luchadores que mantenía cautivos. Raúl Castro inauguró el retorno del país a los encuentros presidenciales, con un categórico reclamo de inmediata derogación de la orden contra Venezuela.
Todas las teorías que han contrapuesto el “nuevo realismo diplomático” de Castro con el “vetusto radicalismo discursivo” de Maduro, ignoran el concertado liderazgo que asumieron ambos gobiernos en la batalla contra el decreto yanqui. Esta unanimidad fue acompañada con fuertes discursos de otros mandatarios.
Ninguno de los presidentes derechistas (Colombia, Perú, Paraguay) sostuvo el ataque a Venezuela. Incluso los pequeños países del Caribe que Obama visitó antes de la reunión rechazaron el atropello del Departamento de Estado. Lo mismo ocurrió con Chile, Costa Rica y Uruguay que mantienen grandes distancias con el proceso bolivariano.
La decepción de los funcionarios estadounidenses fue mayúscula y los voceros de 26 ex presidentes derechistas sólo atinaron a objetar una “compra de voluntades” por parte de Maduro. Como es habitual no aportaron ningún indicio de ese tráfico.
A Panamá arribaron todas las figuras del golpismo antichavista. Hicieron mucho ruido pero tuvieron poco impacto sobre la Cumbre. Han quedado muy debilitados por el fracaso de la última asonada y no pudieron responder con guarimbas, a la detención de los conspiradores Leopoldo López y Antonio Ledezma.
También los líderes de la contrarrevolución cubana llegaron en masa desde Miami, portando su nuevo disfraz de “representantes de la sociedad civil”. Con ese maquillaje retomaron su proyecto de restaurar el viejo status de la isla como casino, prostíbulo o eslabón del narcotráfico. 
La delegación de los gusanos incluyó al propio asesino del Che y ensayó todo tipo de provocaciones. Promovieron cacerolazos, griterías frente a las embajadas, interrupciones en las conferencias de prensa y conflictos con los custodios. Pero no lograron alterar el clima político de la Cumbre.
Obama recurrió a las sonrisas para lidiar con la generalizada oposición a su decreto. Optó por la discreción y no pudo impedir la ausencia de una declaración final del encuentro. Un borrador plagado de criterios neoliberales -en materia de salud, cambio climático y transferencias de tecnología- terminó en el archivo.
Los grandes medios omitieron estos datos. Sólo vieron lo que previamente habían imaginado. Invirtieron la realidad y presentaron como un logro estadounidense la derrota que sufrió Obama. Mantuvieron la distorsión informativa que caracteriza su labor y nuevamente abandonaron cualquier vestigio de profesionalidad periodística.
ACTITUDES Y ARGUMENTOS
El contraste de proyectos que afloró en la Cumbre fue anticipado por un contrapunto de actitudes. Obama desembarcó en Panamá con un gran despliegue de aviones, helicópteros y autos blindados. Esa demostración no guardó ninguna proporción con las necesidades de seguridad del mandatario. Sólo apuntó a recordar que el potencial destructivo del imperio no es una ficción de Hollywood.
En cambio Maduro se dirigió de inmediato al barrio popular de El Chorrillo, para homenajear a las víctimas de la última invasión de los marines (1989). Recordó el derrocamiento de un dictador designado por los propios estadounidenses y ondeó la bandera panameña en un lugar olvidado por todos los funcionarios.
Esta misma conducta adoptó Evo durante su estancia. Proclamó que “estamos mejor sin la embajada norteamericana” y refutó el mito de una próxima “ayuda” estadounidense a Cuba. Destacó que el imperio debería indemnizar a la isla por el acoso que impuso durante medio siglo.
El cuestionamiento de la orden ejecutiva contra Venezuela dominó la Cumbre. El propio Obama descalificó la presentación de ese país como una “amenaza” y justificó el decreto como una formalidad burocrática. Pero no pudo explicar por qué razón mantenía esa disposición.
La peligrosidad de Venezuela es una fantasía insostenible. El país no invadió territorios ajenos, no mantiene guerras con sus vecinos y ha sido un activo promotor de las negociaciones de paz en Colombia. Por el contrario Estados Unidos gestiona enormes bases militares en Perú, Paraguay, Colombia y las Antillas, maneja los mares desde Comando Sur de Miami, controla los cielos con radares de última generación y convalida el arsenal que instalaron los británicos en Malvinas.
Además, el Pentágono espía en forma descarada a los diplomáticos, funcionarios y presidentes de la región, intercepta los correos electrónicos de todos los individuos y supervisa los servidores estratégicos de Internet. Venezuela no desestabilizó a ningún gobierno, pero el imperialismo es el principal artífice de los golpes parlamentarios, judiciales, destituyentes y policiales de los últimos años.
Estados Unidos no renunció a las invasiones del pasado. Tampoco se encuentra “más preocupado” por Medio Oriente, China y Ucrania que por América Latina. La orden ejecutiva contra Venezuela es un primer tanteo de escaladas de mayor alcance.
Los funcionarios estadounidenses justifican su agresión con denuncias de violaciones a los derechos humanos. Pero no aportan pruebas de ninguna índole. Dictan lecciones de democracia ocultando los recientes informes de torturas de la CIA, la continuidad de Guantánamo y la vigencia de la pena de muerte en su propio territorio.
El Departamento de Estado evita, además, cualquier comparación de Venezuela con las administraciones derechistas de la región. Ninguna acusación contra el gobierno bolivariano tiene el alcance de los asesinatos en Honduras, los crímenes en México o las persecuciones en Colombia y Perú.
La delegación económica estadounidense intentó alumbrar en Panamá un pequeño Davos tropical. Propició la presencia de multimillonarios y estrellas de Wall Street en los foros empresariales y presentó el lema de la Cumbre (“Prosperidad con equidad”), como una realización en curso. Tampoco faltaron los elogios a las empresas transnacionales que esquilman a la población.
Los expertos yanquis exaltaron al capitalismo silenciando los sufrimientos que impone ese sistema a todos los desposeídos. Contrapusieron las desventuras de los gobiernos “populistas” con los logros de las administraciones guiadas por el mercado, sin hablar de la precarización laboral en Perú, del desastre de la jubilación en Chile o de la tragedia de los emigrantes en Centroamérica.
Los neoliberales exhibieron a Panamá como un modelo exitoso. Resaltaron las torres que brotan por toda la ciudad, omitiendo su financiación con dinero lavado del narcotráfico. Alabaron el crecimiento del istmo, sin mencionar la segmentación social y el trabajo informal de una población condenada a duros trabajos en la construcción y los servicios de hotelería.
Todo el establishment ensalzó la convocatoria de Obama a olvidar el pasado y hablar del futuro. Los medios contrastaron ese pragmatismo con las “lecciones de historia” que ensayaron sus oponentes. Descalificaron la reivindicación de Panamá en la gesta de Bolívar que hizo Maduro y el legado de intervenciones imperiales que recordó Raúl Castro.
Pero este desprecio mediático del pasado quedó naturalmente acotado a Latinoamérica. Los escribas del Norte nunca extienden esa mirada a la trayectoria de Estados Unidos. Jamás se burlan de los Padres Fundadores o de la guerra librada contra el hitlerismo. Su hostilidad hacia la historia sólo irrumpe cuando esa revisión ilustra la continuidad de la opresión imperial.
LOS LÍMITES DE UNA CONTRAOFENSIVA
Estados Unidos arremete contra Venezuela para controlar la mayor reserva petrolera del planeta. La primera potencia utiliza actualmente su provisión de crudo por medio del shale para desestabilizar el proceso bolivariano, acentuando la depreciación internacional del combustible.
Estados Unidos no tolera las alianzas extra-regionales que concertaron Chávez y Maduro. Tampoco digiere la voluntad de resistir una confiscación petrolera semejante a la perpetrada en Irak o Libia. 
La confrontación en curso es frivolizada por los analistas que presentan el conflicto entre Obama y Maduro como un “choque de vanidades”. Acusan al mandatario venezolano de exagerar la disputa, para distraer a la población de sus necesidades inmediatas.
Con ese tipo de tonterías intentan enmascarar el proyecto estadounidense de manejo de los recursos naturales de América Latina. La apropiación de la renta petrolera venezolana es el primer paso de una recaptura general de tierras, aguas y minerales del continente.
Obama impulsa este plan con una nueva combinación de zanahorias y garrotes. Por eso negocia con Cuba sin abandonar la beligerancia. Reabriría la embajada en la isla, pero mantiene fuertes exigencias para levantar el bloqueo.
El presidente estadounidense se fotografió con Raúl Castro, pero también se reunió con los gusanos de Miami. Complementó su amigable retórica con la protección de los golpistas que adiestra Washington.
Esta política repite la estrategia de negociar con Irán sin cerrar las puertas al bombardeo. La misma pulseada que Obama mantiene con los lobbies de Israel y Arabia Saudita se extiende a los ultraderechistas cubano-americanos. Su estrategia es avalada por Hilary Clinton y cuestionada por los candidatos republicanos a la presidencia. 
Ambas formaciones juegan el mismo partido de la plutocracia estadounidense, adaptando sus políticas a las necesidades de ese sistema. Pero cualquiera sea el mandatario que suceda a Obama deberá lidiar con las mismas dificultades, para recuperar el terreno perdido en el patio trasero.
La primera potencia no logró revertir en Panamá el golpe sufrido en Mar del Plata y Cartagena. Esta vez no se cayó el ALCA, pero el afianzamiento de la Alianza del Pacífico será inviable sin una recomposición del poder geopolítico estadounidense. La OEA ha perdido funcionalidad y la Cumbre no generó ningún esbozo de la estructura requerida por el imperio para restaurar su primacía.
Tampoco la derecha latinoamericana salió airosa de la reunión presidencial. Actualmente muchos conservadores ensayan una reinvención con discursos sociales, compromisos de asistencialismo y perfiles juveniles. Proclaman la disolución de las ideologías, despolitizan las campañas electorales y enfatizan la centralidad de la gestión.
Esta estrategia convive con acciones más directas. En Argentina promovieron recientemente un golpe judicial con el estandarte de un fiscal que trabajó para Israel. En Brasil impulsan marchas callejeras para realinear la política exterior del país en sintonía con Estados Unidos. En México buscan perpetuar un estado de guerra social.
Pero ninguna de estas acciones ha modificado el escenario legado por rebeliones sociales que modificaron las relaciones de fuerza, forzaron concesiones de los capitalistas yreavivaron las demandas nacionales y democráticas. Este proceso continúa abierto e incluye un piso ideológico de avances en la conciencia popular, que limita la contraofensiva derechista.
LAS OBSTRUCCIONES INTERNAS
La Cumbre corroboró el significativo nivel de autonomía política que ha logrado América Latina. Pero esa mayor independencia coexiste con el estancamiento de todos los proyectos de integración económica.
Mientras se inauguran nuevas sedes de organismos regionales y se despliega una gran retórica a favor de la acción común, las principales iniciativas de complementación económica languidecen. El anillo energético, la infraestructura compartida, el manejo conjunto de las reservas, los sistemas cambiarios coordinados y los fondos de estabilización monetaria permanecen como simples propuestas.
La perpetuación de la inserción internacional de América Latina como proveedora de materias primas no es responsabilidad exclusiva de los gobiernos derechistas. El mismo esquema de especialización exportadora, agricultura intensiva, minería de cielo abierto y maquilas industriales se verifica en las administraciones de signo opuesto. La suscripción de tratados de libre comercio tampoco es patrimonio de los presidentes neoliberales.
Además, todos acuerdan en forma individual convenios con China que agravan la primarización. Aceptan compromisos de exportaciones básicas e importaciones de manufacturas, que no incluyen obligaciones de inversión productiva o transferencia de tecnología. Esta postura preserva las viejas fracturas entre países que privilegian los intereses de sus burguesías locales en las negociaciones externas.
Esta adaptación al orden neoliberal global puede desembocar en traumáticas consecuencias, si se confirma un giro económico adverso en el escenario internacional. Las materias primas ya no aumentan, el crecimiento se ha frenado y la valorización del dólar estimula la salida de capitales. Ciertos gobiernos comienzan a implementar devaluaciones, que anticipan agresiones al nivel de vida popular.
Más peligroso es el giro económico de varios gobiernos centroizquierdistas. En Brasil ya aceptaron la agenda impuesta por la Bolsa, designaron ministros seleccionados por las grandes empresas y preparan programas de ajuste fiscal diseñados por los bancos.
Este curso de adaptación al establishment desmoraliza a la población y facilita la canalización derechista del descontento. En algunos países ya se insinúan estas tendencias, como respuesta a las frustraciones generadas por las vacilaciones del progresismo. También se vislumbra una tentación coercitiva de presidentes que confunden las demandas populares con la desestabilización derechista.
El punto crítico de América Latina no se ubica actualmente en la resistencia a Estados Unidos. El mayor problema radica en la estabilización de modelos capitalistas adversos a las aspiraciones de las mayorías populares.
La significativa soberanía política que ha logrado América Latina en los últimos años no es sostenible con orientaciones económicas regresivas. La experiencia demuestra que las aspiraciones de autonomía decaen con el afianzamiento del poder burgués. Sólo un camino de ruptura total con el neoliberalismo, protagonismo popular, radicalización política y confrontación con la clase capitalista puede pavimentar el camino hacia segunda independencia.
ALEGRÍA EN LA OTRA CUMBRE
Los grandes medios tampoco registraron en Panamá la realización de una importante Cumbre de los Pueblos. En esa actividad confluyeron movimientos sociales que durante tres días compartieron un intenso programa de debate antiimperialista.
En la inauguración de ese evento fue muy visible por qué razón Panamá no es Miami. Hubo múltiples exigencias al imperio para que pida disculpas por la invasión de 1989 e indemnice a las víctimas. En las mesas de trabajo se analizaron demandas de larga data, como el levantamiento del bloqueo a Cuba, la devolución de Guantánamo, la independencia de Puerto Rico y el fin de la ocupación inglesa de Malvinas.
El encuentro reforzó la campaña mundial que reunió millones de firmas para exigir la derogación del decreto contra Venezuela. En numerosas ciudades del continente ese reclamo fue acompañado por movilizaciones y apuntalado por la adhesión de reconocidos intelectuales.
La Cumbre de los Pueblos consolidó una tradición de reuniones paralelas a los cónclaves presidenciales. A diferencia del encuentro oficial el evento popular fue coronado con una importante declaración final. En ese cierre hubo un estallido de entusiasmo cuando se percibió el triunfo logrado contra el decreto de Obama.
Ese clima aportó el mejor barómetro para evaluar lo sucedido en Panamá. Se obtuvo un éxito diplomático que afianza las esperanzas populares en América Latina.

martes, 21 de abril de 2015

CUMBRE EN PANAMÁ

panama
Tomado del Blog de Luis Britto García
Por Luis Britto García.
1
Dijo Bolívar que en Panamá bien podría situarse la capital del mundo. El Libertador planeó la apertura del canal interoceánico, creó el enorme bloque geopolítico de la Gran Colombia para administrarlo y defenderlo, y convocó un Congreso Anfictiónico en el Istmo para integrar a los países liberados. A la postre, Estados Unidos favoreció la secesión de Panamá, excavó el Canal en beneficio propio y creó la Organización de Estados Americanos para mantener a latinoamericanos y caribeños desunidos y sumisos.  
2
Noticia inquietante para América y el Caribe el anuncio de una reunión de la OEA, sea cual fuere su índole. La X Conferencia Interamericana, reunida en Caracas en 1954, dio permiso a Estados Unidos para intervenir en cualquier país que éste considerara comunista, lo que se tradujo en la Invasión a Guatemala que derrocó al gobierno democrático de Jacobo Arbenz, y en la invasión a República Dominicana que depuso al demócrata Juan Bosch.  De la VIII Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores para servir de Órgano de Consulta en aplicación del TIAR, realizada en Punta del Este, Uruguay, entre el 22 y el 31 de enero de 1962. salió la expulsión de Cuba del Sistema Interamericano, y el refuerzo del bloqueo. Sólo la determinación de latinoamericanos y caribeños puede impedir resultados funestos. Por ejemplo, Hugo Chávez Frías propuso así en la III Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, realizada en Margarita en 2001, los principios rectores de una integración de América Latina y el Caribe fundamentada en la justicia y la solidaridad entre los pueblos, con el auspicioso nombre de ALBA o Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América. Según expresó el mandatario venezolano, "Es hora de repensar y reinventar los debilitados y agonizantes procesos de integración subregional y regional, cuya crisis es la más clara manifestación de la carencia de un proyecto político compartido. Afortunadamente, en América Latina y el Caribe sopla viento a favor para lanzar el ALBA como un nuevo esquema integrador que no se limita al mero hecho comercial sino que sobre nuestras bases históricas y culturales comunes, apunta su mirada hacia la integración política, social, cultural, científica, tecnológica y física" (Colussi 15-3-2005).  En la IV Cumbre de las Américas, reunida en Mar del Plata en noviembre de 2005, se derrotó el ALCA, el plan de convertir a toda Nuestra América en un Área de Libre Comercio subordinada a Canadá y Estados Unidos.
3
Desde octubre de 2014 Estados Unidos ha dejado de ser la primera potencia económica del mundo. La sustituye China, que se convirtió en el segundo socio comercial de América Latina, y construye un nuevo canal interoceánico por Nicaragua. La nación norteña sólo puede concurrir a una Cumbre de las Américas en son de revancha o de recuperación de hegemonía.  A fuerza de intervenciones, ha dejado en Europa, Medio Oriente y parte del África un rosario de naciones destruidas. A partir del Decreto que declara “amenaza para Estados Unidos” a Venezuela, ésta es el nuevo objetivo a aniquilar.   Desde el 8 de abril se reúne Obama con los presidentes del Caricom, seguramente para torcerles el brazo a fin de que cumplan con la intimación de John Kerry de renunciar a los hidrocarburos a precios solidarios que les proporciona Petrocaribe. Las embajadas estadounidenses se esfuerzan por forjar un cerco contra Brasil, Argentina, Ecuador, Bolivia, Nicaragua: contra todos los países que esbozan políticas independientes.
4
Junto con sus misiones diplomáticas y sus oficinas de Seguridad, apresta Estados Unidos sus Agentes de Influencia: pandillas subsidiadas para promover los intereses de dicho país fingiéndose Organizaciones no Gubernamentales. Por la plata baila el perro, y por los dólares generosamente vertidos por la USAID, la NED, Freedom House  e infinidad de otras pantallas hacen cabriolas miríadas de entes con bolsillos y planes fieles a Washington. Jean-Guy Allard compila amablemente el prontuario de algunos integrantes de esta tarifada comparsa. Carlos Ponce Silem, director de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, financiada por la NED. Ernesto  Tinoco Egui, protagonista de los disturbios terroristas de 2014 en Venezuela y del asalto violento contra nuestra sede diplomática en Buenos Aires. Carlos Correa, director de Espacio Público, organización que según papeles desclasificados de la FOIA fue uno de los principales distribuidores de cuatro millones de dólares gastados entre 2008 y 2010 por organizaciones estadounidenses en el soborno de ONGs y periodistas venezolanos. Para muestra basta un dólar (“La CIA ya tiene lista su delegación ‘venezolana’ a la Cumbre de Panamá”, www.resumenlatinoamericano.org.3/4/2015).
5
Con razón advierte Stella Calloni que  “Las reuniones que se adelantarán desde el próximo 6 de abril en  Panamá corresponden, entre otras a las mal llamadas ‘sociedades Civiles’ además  de varias Sub-cumbres de  miembros de la Justicia, sindicalistas, parlamentarios  y  otros,  bajo control y financiamiento de diversas ONGS, de las miles que existen en América Latina y que forman parte de la RED de Fundaciones como la NED, la USAID y otros, además de Human Rights Watch, máscara de la CIA en derechos humanos y tantas otras incluyendo a europeas que trabajan con la misma finalidad”. 
6
Señala Olmedo Beluche que el llamado Foro de la Sociedad Civil, organizado por la Cancillería panameña, en realidad expresa la política exterior de Estados Unidos; que una “Comisión misteriosa se reserva el derecho de admisión, sin que estén claros los criterios”; que el embajador estadounidense en Panamá advirtió que inundarán el evento con una delegación de más de mil participantes y que en ella es posible que abunden opositores venezolanos y cubanos (Olmedo Beluche: “Dos cumbres, dos visiones”; La Prensa, 1-4-2015). El Imperio trata de convertir la Cumbre en farsa abismal para incriminar a los países insumisos con los temas de los Derechos Humanos y la Libertad de Expresión, que utiliza contra todos y sobre los cuales no acepta exámenes de nadie. 
7
Afortunadamente, junto con este Aquelarre de Títeres se reúne otra Cumbre de los Pueblos, de movimientos sociales, sindicales y culturales, que puede contrarrestar y vencer a los portavoces del Imperio. Ya que éste convoca una Cumbre, se pueden plantear en ella los temas culminantes de la actualidad de Nuestra América: Cese del Bloqueo contra Cuba; Derogatoria del Decreto contra Venezuela; Independencia de Puerto Rico; Retiro de las bases militares de Estados Unidos y de la OTAN; Respeto de esas potencias por la Declaratoria de América Latina y el Caribe como Zona de Paz; Anulación de la Deuda Impagable; Denuncia de los Tratados de Libre Comercio y de los Infames Tratados contra la Doble Tributación; Examen de las violaciones contra el Medio Ambiente y los  Derechos Humanos en Estados Unidos y Canadá, Reestructuración o disolución de la OEA y sustitución por las organizaciones que verdaderamente representan a Nuestra América. No sería la primera vez que Estados Unidos va por ALCA y sale trasquilado.

(TEXTO/FOTOS: LUIS BRITTO)
 

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Rajatabla: www.monteavila.gob.ve

Dictadura Mediática en Venezuela: www.minci.gob.ve
La invasión paramilitar: Operación Daktari: www.minci.gob.ve
El Imperio Contracultural: del Rock a la Postmodernidad:
El pensamiento del Libertador: Economía y Sociedad:

Señor Obama, no estamos anclados al pasado, es el pasado el que aún tienen anclado a nuestro presente.


Por Gustavo de la Torre Morales.


En los últimos meses, han sido muy rápidas y sorpresivas las noticias de la supuesta nueva proyección del Presidente Barack Obama hacia Cuba, comunicada el pasado 17 de diciembre y reafirmadas recientemente en la Cumbre de las Américas, en abril de este año_ aunque dicho cambio de la política de su gobierno está motivado por el visible aislamiento regional que está padeciendo Estados Unidos y con el temor que la integración del cono Sur de América y el Caribe con China y Rusia se haga más fuerte.


Siendo aún Candidato nominado a la Presidencia, Barack Obama ya prometía establecer una nueva política con Cuba, una “puerta abierta” a los viajes de cubanoamericanos y al envío de remesas para que las familias cubanas “no dependieran del gobierno de Castro”, según palabras del propio Obama en un artículo de opinión publicado en el Miami Herald, en el 2007: "Todos conocemos el poder de la libertad y las oportunidades que América en su mejores momentos ha fortalecido tanto y avanzado. Si se despliegan sabiamente, esos ideales tendrán un efecto transformador en los cubanos de hoy como lo hicieron en mi padre hace más de 50 años (1). De esta manera, el futuro presidente, creía que dicho acercamiento facilitaría el objetivo del Carril II, de la Ley Torricelli (2): la principal arma ideológica para terminar con la Revolución cubana.


Sin embargo, para justificar su “apertura” con Cuba, en mayo del próximo año, frente al cavernícola fardo de la Fundación Nacional Cubano-Americana, en Miami, dijo: Que no haya confusión acerca de esto. Voy a mantener el embargo. Nos proporciona la palanca para presentarle al régimen una opción clara: Si toman pasos significativos hacia la democracia, empezando por la liberación de todos los presos políticos, tomaremos las medidas necesarias para comenzar la normalización de relaciones " (3). Por supuesto, no podía eliminar el bloqueo económico contra Cuba y la subversión interna en el país caribeño, ya que eran, para quienes han hecho de la hostil política exterior, un lucrativo negocio.


En aquel entonces, Barack Obama omitió de un plumazo toda la historia de agresiones sufridas por Cuba durante casi medio siglo. Deseaba comenzar una nueva etapa donde la guerra estaba en el área ideológica, derrocar la “dictadura” en Cuba, vendiéndole lentejuelas al pueblo cubano: una vuelta al pasado de los años 50 con casinos, juegos y prostitución (junto al resto de calamidades del paquete capitalista).


Aunque con obstáculos en su camino, Barack Obama, ya siendo presidente, comienza su carrera en la política hacia Cuba, incumpliendo, junto a otras tantas promesas, el cierre de la ilegal cárcel de la Base Naval de Guantánamo.


Ha tomado siete (7) años en el despacho oval, para que el presidente norteamericano, optara por la difícil tarea de finalmente comunicar en público el rotundo fracaso de la política llevada a cabo contra Cuba. Su alocución del 17 de diciembre de 2014 comenzó así: En el cambio más significativo de nuestra política, en más de cincuenta años, terminaremos ese enfoque obsoleto que por décadas fracasó en promover nuestros intereses y, en cambio, comenzaremos a normalizar la relación entre los dos países” (4). 


En la reciente Cumbre de las Américas, el 11 de abril, frente a la oleada de críticas recibidas por los mandatarios de la mayoría de los países, por la escalada constante de agresiones de todo tipo provenientes de los diferentes gobiernos norteamericanos, el mandatario Obama en la Primera Sesión de Plenarias expuso: Hacemos un reclamo acerca de estar abiertos al cambio. Así que yo diría simplemente que podemos, supongo, pasar mucho tiempo hablando de los agravios del pasado, y supongo que es posible utilizar a Estados Unidos como una excusa a mano, de vez en cuando, por los problemas políticos internos que pueden estar ocurriendo. Pero eso no va a traer progreso (...) No va a hacer que nuestros países más productivo o más competitivos en una economía global” (5).


Señor Barack Obama, ¿Cómo se atreve a pedirnos que olvidemos el pasado? ¿Cómo olvidarnos del pasado, si bajo tu propia firma se aprueba un Decreto Legislativo, el cual declara a la República Bolivariana de Venezuela como una “amenaza extraordinaria e inusual” para la seguridad Nacional de Estados unidos? No podemos olvidar que los decretos firmados, declarando a Irak, Afganistán, Libia, Siria y Yemen de amenazas, tuvieron un solo final: intervención militar y desestabilización dentro de esos países, con el coste de vidas humanas y grandes pérdidas económicas. ¿Cómo quiere que olvidemos esto?


Señor Barack Obama, ¿Cómo olvidarnos del pasado si aún el bloqueo contra Cuba sigue su marcha de sanciones a bancos internacionales por haber realizado transacciones comerciales con Cuba? ¿Cómo olvidarnos del pasado, si aún, desde tu propio país, con el asesoramiento de la CIA (institución estatal bajo tu mando) y con financiamiento de grupúsculos y organizaciones que han llevado a cabo actividades terroristas contra nuestros países de la región, se aparecen en Panamá para crear caos y promover espectáculos mediáticos que sirvan para seguir demonizando a nuestros gobiernos elegidos constitucionalmente? ¿Cómo confiar en que el pasado no nos alcanzará nuevamente si en público reconoces que en ocasiones “hay que torcer un brazo” para alcanzar los objetivos e intereses de Estados Unidos? ¿Intereses y objetivos de Estados Unidos? ¿Y los intereses y objetivos del resto de pueblos qué? Por supuesto, no valen nada frente al apetito voraz del imperialismo.


No sólo es ver el peligro inminente que asecha al planeta y a la humanidad por tantas guerras de rapiña, promocionadas bajo puro engaño desde el mismísimo Congreso estadounidense, o la negativa de su gobierno a firmar tratados que ayuden a aliviar las consecuencias del cambio climático por emisión de gases; es también la empecinada actitud injerencista y hegemónica de la política estadounidense, hoy sustentada por usted como Presidente, en los asuntos internos de nuestras naciones, sólo porque no cumplen con las expectativas y con los valores norteamericanos.


¿Desde cuándo la democracia se logra con el financiamiento de la subversión, la desestabilización de gobiernos constitucionales, el apoyo a los golpes de estado, la represión de los pueblos a través de las guerras, la creación de mentiras, el manejo de la opinión pública y la ejecución de acciones encubiertas?_ ¡Ah!, claro, es para imponer la “Democracia” capitalista. Prácticas que aún, desde hace siglos, se mantienen vigentes. ¿Se cree el señor Obama que somos idiotas o que seguimos siendo incultos?


Señor Presidente, Barack Obama, nosotros no estamos anclados al pasado, sino que es el pasado el que aún la política imperial tienen anclado a nuestro presente.


Señor Obama, sus palabrerías de “democracia” y “libertad” están manchadas con la sangre derramada en ese pasado que ahora quiere que olvidemos en un chasquido de dedos. En esa democracia a la que nos invita, prevalece el poder del dinero y no la voluntad del pueblo. Debería mejor ocupar su tiempo en preocuparse en los asuntos domésticos de su país, que no son pocos ni menos importantes por el constante reclamo de la sociedad estadounidense.


Como bien recordara Ricardo Alarcón de Quesada, Doctor en Filosofía y Letras y que hasta hace poco presidió el Parlamento cubano: “fue un filósofo norteamericano quien escribió, por aquellos tiempos no tan lejanos, que quien olvida el pasado será condenado a repetir sus errores. Porque la Historia es implacable cuando juzga a quienes pretenden ignorarla.”

(1)_ The Senator Obama op-ed about his Cuba policy. 2007: “We all know the power of the freedom and opportunity that America at its best has both embodied and advanced. If deployed wisely, those ideals will have as transformative effect on Cubans today as they did on my father more than 50 years ago.” Cita de palabras textuales del Presidente Barack Obama.
(2)_ En el año 1992, el Congreso de Estados Unidos aprobó la llamada ley Torricelli (nombre oficial: Cuban Democracy Act); la cual contiene dos carriles de aplicación de la política norteamericana hacia Cuba: El Carril I refuerza la política de sanciones comerciales hacia la isla; el Carril II, o también llamado “Track Two”, proclama favorecer la democratización de Cuba a través de una política que fomente los contactos y comunicaciones con la isla; lo cual ayudaría a socavar desde dentro el sustento ideológico de la Revolución cubana.
(3)_ Obama speech: “Don’t be confused about this. I will maintain the embargo. It provides us with the leverage to present the regime with a clear choice: If you take significant steps toward democracy, beginning with the freeing of all political prisoners, we will take steps to begin normalizing relations.”
(4)_ “In the most significant changes in our policy in more than fifty years, we will end an outdated approach that, for decades, has failed to advance our interests, and instead we will begin to normalize relations between our two countries.”  Cita de palabras textuales del Presidente Barack Obama.
(5)_ “We do make a claim about being open to change. So I would just say that we can, I suppose, spend a lot of time talking about past grievances, and I suppose that it’s possible to use the United States as a handy excuse every so often for political problems that may be occurring domestically. But that’s not going to bring progress (...) It’s not going to make our countries more productive or more competitive in a global economy.” Cita de palabras textuales del Presidente Barack Obama.

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