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jueves, 21 de abril de 2016

Fidel, el PCC y Cuba

Tomado de Miradas desde Cuba.
Por Rigoberto Herrera González.

El día de ayer puede marcarse como histórico por varias razones, pero para mí será por la presencia una vez más del indiscutible líder de esta Revolución en la Clausura del 7mo Congreso del PCC, Fidel es Fidel no hay duda alguna que su sola presencia llena a cualquier cubano identificado con su patria y su lucha, pero cuando habla y más con esa vehemencia y visión de futuro a uno se le ponen  los sentimientos a flor de piel, pero además te pone a reflexionar a la vez que este va expresando cada una de las frases de sus discurso.

El Congreso del PCC es el evento más importante que se realiza en nuestro país, por ser esta institución la responsable de definir el decursar de las líneas políticas, económicas y en materia de sociedad de nuestra nación por constituir el faro y guía del país, único representante legítimo de la revolución y su pueblo.  Por tanto las decisiones que tomen sus delegados y el nuevo Comité Central encabezado por su secretariado y la dirección de este que radica en el Buró Político y la figura de su primer y segundo secretario deben constituir el sentir del cubano de a pie, de ese que como nosotros damos lo mejor de sí para lograr que nuestra nación se desarrolle próspera y sostenible. Es por ello que este congreso catalogado por nuestro presidente y reelecto Primer Secretario del PCC como de tránsito, por la renovación natural generacional, tenía varias metas y expectativas de antemano.

Es por ello que el brillante Informe Central presentado por Raúl, refleja el decursar no solo de la organización partidista durante el periodo de 5 años que trascurrió del evento anterior al actual, sino de la nación de forma general y las principales proyecciones que debemos tener para su futuro inmediato. Las críticas realizadas por parte del General de Ejército en su informe no podemos verlas como dificultades y problemas que tenemos y ya, no son obstáculos, los cuales debemos darle una solución eficiente y sensata, pero sobre todo valorar y reflexionar en que se hizo mal y cómo podemos mejorarlo o perfeccionar para no volver a incurrir en ellos.

Este congreso se realiza en un momento en el cual nuestro país mantiene un proceso de normalización de relaciones diplomáticas con el gobierno de los Estados Unidos, ese que justamente financió a los mercenarios que hace justamente 55 años invadieron por Playa Girón y a los cuales el pueblo de Cuba convocado y dirigido por ese gigante que marca nuestra historia de nombre Fidel Castro venció en menos de 72 horas. Es por ello que este cónclave tenía matices históricos especiales, algo que Raúl también se refirió en sus intervenciones. Hoy como en Girón el pueblo está junto a la Revolución y su partido, único porque representa a la mayoría de los cubanos que identifica la convicción martiana de un partido que aglutinase a todos los cubanos en pos de su independencia y soberanía, esa que disfrutamos desde el 1ro de enero del 1959.


Del Congreso podemos hacer varios artículos, pero creo que no se puede dejar de mencionar estos elementos que marcaron su historicidad y vigencia, y sobre todo lo que representó para todos los cubanos ver nuevamente a Fidel, líder y fundador de este, el PARTIDO COMUNISTA DE CUBA, el partido de todos los cubanos. Gracias Fidel por tanta dedicación y enseñanza, gracias por seguir al pie del cañón junto a tu pueblo, gracias por continuar la obra creadora y revolucionaria del Apóstol. Hoy estamos más conscientes de que Cuba es un país de futuro, de hombres y mujeres más preparados y humanos. Por todas estas cosas y muchísimas que nos ha legado, hoy Fidel, el PCC y Cuba son uno solo. Yo Soy Cuba.

viernes, 14 de agosto de 2015

La realidad y los sueños

Fidel con los "hibacushas", sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki. Foto: Roberto Chile
Fidel con los “hibacushas”, sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki, en el Palacio de las Convenciones, el 2 de marzo de 2012. Foto: Roberto Chile/ Cubadebate
Tomado de CubaDebate
Por Fidel Castro Ruz

Escribir es una forma de ser útil si consideras que nuestra sufrida humanidad debe ser más y mejor educada ante la increíble ignorancia que nos envuelve a todos, con excepción de los investigadores que buscan en las ciencias una respuesta satisfactoria. Es una palabra que implica en pocas letras su infinito contenido.

Todos en nuestra juventud oímos hablar alguna vez de Einstein y, en especial, tras el estallido de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, que puso fin a la cruel guerra desatada entre Japón y Estados Unidos. Cuando aquellas bombas fueron lanzadas, después de la guerra desatada por el ataque a la base de Estados Unidos en  Pearl Harbor, ya el imperio japonés estaba vencido. Estados Unidos, el país cuyo territorio e industrias permanecieron ajenos a la guerra, pasó a ser el de mayor riqueza y mejor armado de la tierra, frente a un mundo destrozado, repleto de muertos, heridos y hambrientos. Juntos, la URSS y China habían perdido más de 50 millones de vidas, sumadas a una enorme destrucción material. Casi todo el oro del mundo fue a parar a las arcas de Estados Unidos. Hoy se calcula que la totalidad del oro como reserva monetaria de esa nación alcanza 8 mil 133,5 toneladas de dicho metal. A pesar de ello, haciendo trizas los compromisos suscritos en Bretton Woods, Estados Unidos, declaró unilateralmente que no harían honor al deber de respaldar la onza Troy con el valor en oro de su papel moneda.

Tal medida decretada por Nixon violaba los compromisos contraídos por el presidente Franklin Delano Roosevelt. Según un elevado número de expertos en esa materia, crearon así las bases de una crisis que entre otros desastres amenaza golpear con fuerza la economía de ese modelo de país. Mientras tanto, se adeuda a Cuba las indemnizaciones equivalentes a daños, que ascienden a cuantiosos millones de dólares como denunció nuestro país con argumentos y datos irrebatibles a lo largo de sus intervenciones en las Naciones Unidas.

Como fue expresado con toda claridad por el Partido y el Gobierno de Cuba, en prenda de buena voluntad y de paz entre todos los países de este hemisferio y del conjunto de pueblos que integran la familia humana, y así contribuir a garantizar la supervivencia de nuestra especie en el modesto espacio que nos corresponde en el universo, no dejaremos nunca de luchar por la paz y el bienestar de todos los seres humanos, con independencia del color de la piel y el país de origen de cada habitante del planeta, así como por el derecho pleno de todos a poseer o no una creencia religiosa.

La igualdad de todos los ciudadanos a la salud, la educación, el trabajo, la alimentación, la seguridad, la cultura, la ciencia, y al bienestar, es decir, los mismos derechos que proclamamos cuando iniciamos nuestra lucha más los que emanen de nuestros sueños de justicia e igualdad para los habitantes de nuestro mundo, es lo que deseo a todos; los que por comulgar en todo o en parte con las mismas ideas, o muy superiores pero en la misma dirección, les doy las gracias, queridos compatriotas.

Fidel Castro Ruz
Agosto 13 de 2015
1 y 23 a.m.

martes, 12 de mayo de 2015

Ramonet: cambio climático, armas nucleares y capitalismo amenazan la humanidad

14
Tomado de ContraInjerencia.

El intelectual hispano-francés Ignacio Ramonet afirmó hoy aquí en declaraciones a Prensa Latina que el cambio climático, las armas nucleares y el capitalismo ultra liberal amenazan la existencia de la humanidad.

Poco antes de partir de Rusia tras asistir a la conmemoración del aniversario 70 de la victoria sobre el fascismo, una de las figuras más relevantes del movimiento altermundista dijo a esta agencia de noticias que se impone luchar contra esas nuevas amenazas.

La victoria sobre el fascismo hace 70 años significó la salvación del planeta, fue una forma de sobrevivir, pero hoy se ciernen sobre el mundo otros peligros, otras batallas que hay que dar, sostuvo.

Como dice el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, hoy es el cambio climático uno de esos peligros y hay que movilizarse contra él, también son espadas de Damocles contra nuestra especie el armamentismo nuclear y la forma de capitalismo neoliberal, ultra liberal, reiteró.

Es decir, 70 años después de la derrota de la Alemania nazi, la humanidad sigue enfrascada en luchas para lograr una sociedad más justa y más solidaria, comentó.

Nacido durante la Segunda Guerra Mundial (5 de mayo de 1943) en Redondela, Pontevedra, Galicia, España, Ramonet creció en Tánger, Marruecos, donde se instalaron sus padres, españoles republicanos, quienes huían del franquismo.
Tras egresar de la Universidad de Burdeos regresó a Marruecos y en 1972 volvió a París donde se inició como periodista y crítico cinematográfico. Posteriormente se doctoró en semiología e Historia por la Escuela parisina de Altos Estudios en Ciencias Sociales.

Catedrático de Teoría de la Comunicación en la Universidad Denis-Diderot (París VII), es especialista en geopolítica, estrategia internacional y consultor de la ONU.

Fue uno de los promotores del Foro Social Mundial de Porto Alegre que propuso el lema “Un mundo mejor es posible”, y es autor de más de 20 libros entre los que sobresalen las entrevistas autobiográficas Cien horas con Fidel y Mi primera vida (testimonio del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez).
Al referirse a su presencia en Moscú, Ramonet agradeció la invitación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y resaltó que él y el mandatario cubano, Raúl Castro, expresaron la solidaridad de toda América Latina y el Caribe con la victoria contra el nazismo.

Ellos mismos y sus pueblos, como representantes de la corriente progresista latinoamericana y caribeña, tuvieron que enfrentar otra forma de imperialismo que trataba de dominar a la región, como quiso en Europa la Alemania nazi, reflexionó el intelectual.

Al referirse a la celebración del aniversario 70 de la victoria en Rusia, Ramonet indicó que fue un triunfo de los aliados, pero aclaró que la carga más importante recayó en el Ejército y el pueblo soviéticos, que perdieron más de 20 millones de vidas para salvar al mundo del horror nazi.

sábado, 9 de mayo de 2015

Nuestro derecho a ser Marxistas-Leninistas

Foto: Roberto Chile
Tomado de CubaDebate

Pasado mañana, 9 de mayo, se conmemorará el 70 aniversario de la Victoria del pueblo soviético en la Gran Guerra Patria. Dada la diferencia de hora, cuando elaboro estas líneas, los soldados y oficiales del Ejército de la Federación de Rusia llenos de orgullo, estarán ejercitando en la Plaza Roja de Moscú con los rápidos y marciales pasos que los caracterizan.

Lenin fue un genial estratega revolucionario que no vaciló en asumir las ideas de Marx y llevarlas a cabo en un país inmenso y solo en parte industrializado, cuyo partido proletario se convirtió en el más radical y audaz del planeta tras la mayor matanza que el capitalismo había promovido en el mundo, donde por primera vez los tanques, las armas automáticas, la aviación y los gases asfixiantes hicieron su aparición en las guerras, y hasta un famoso cañón capaz de lanzar un pesado proyectil a más de cien kilómetros hizo constar su participación en la sangrienta contienda.

De aquella matanza surgió la Liga de las Naciones, una institución que debía preservar la paz y no logró siquiera impedir el avance acelerado del colonialismo en África, gran parte de Asia, Oceanía, el Caribe, Canadá, y un grosero neocolonialismo en América Latina.

Apenas 20 años después, otra espantosa guerra mundial se desató en Europa, cuyo preámbulo fue la Guerra Civil en España, iniciada en 1936. Tras la aplastante derrota nazi, las naciones cifraron sus esperanzas en la Organización de las Naciones Unidas, que se esfuerza por crear la cooperación que ponga fin a las agresiones y las guerras, donde los países puedan preservar la paz, el desarrollo y la cooperación pacífica de los Estados grandes y pequeños, ricos o pobres del planeta.

Millones de científicos podrían, entre otras tareas, incrementar las posibilidades de supervivencia de la especie humana, ya amenazada con la escasez de agua y alimentos para miles de millones de personas en un breve lapso de tiempo.

Somos ya 7 300 millones los habitantes en el planeta. En el año 1800 solo había 978 millones; esta cifra se elevó a 6 070 millones en el año 2000; y en el 2050, según cálculos conservadores, habrá 10 mil millones.

Desde luego, apenas se menciona que a Europa Occidental arriban embarcaciones repletas de emigrantes que se transportan en cualquier objeto que flote, un río de emigrantes africanos, del continente colonizado por los europeos durante cientos de años.

Hace 23 años, en una Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo expresé: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.” No sabía entonces sin embargo cuán cerca estábamos de ello.

Al conmemorarse el 70 aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria, deseo hacer constar nuestra profunda admiración por el heroico pueblo soviético que prestó a la humanidad un colosal servicio.

Hoy es posible la sólida alianza entre los pueblos de la Federación Rusa y el Estado de más rápido avance económico del mundo: la República Popular China; ambos países con su estrecha cooperación, su avanzada ciencia y sus poderosos ejércitos y valientes soldados constituyen un escudo poderoso de la paz y la seguridad mundial, a fin de que la vida de nuestra especie pueda preservarse.

La salud física y mental, y el espíritu de solidaridad son normas que deben prevalecer, o el destino del ser humano, este que conocemos, se perderá para siempre.

Los 27 millones de soviéticos que murieron en la Gran Guerra Patria, lo hicieron también por la humanidad y por el derecho a pensar y a ser socialistas, ser marxistas-leninistas, ser comunistas, y a salir de la prehistoria.
Firma-Fidel-8-mayo2015
Fidel Castro Ruz
Mayo 7 de 2015
10 y 14 p.m.

lunes, 2 de febrero de 2015

Fidel: directo, irónico y contundente

Foto: Ismael Francisco
Tomado de La Jornada
Por Tatiana Coll Lebedell

Los cubanos, dotados siempre de un sentido del humor agudo, exclamaron: “¡Tenía que ser el 17 de diciembre!” cuando se dio a conocer la noticia del diálogo iniciado entre Estados Unidos y Cuba, pero sobre todo la liberación y el regreso completo de los cinco presos cubanos a su tierra natal. El 17 de diciembre es, para los cristianos, el día de San Lázaro, y para muchos cubanos, el de Babalú Aye, el “sanador de las enfermedades”; día que cerró una herida dolorosa por el muy injusto juicio y encarcelamiento en Estados Unidos de Ramón, Gerardo, Antonio, René y Fernando, condenados porque trabajaron sagazmente “en las entrañas del monstruo” para evitar actos terroristas contra Cuba. Esta es sin duda alguna una gran victoria del pueblo de Cuba, una condición absolutamente imprescindible, sin la cual no se habría iniciado el diálogo.

Una segunda victoria incuestionable es el reconocimiento, frente a Fidel Castro, de que 54 años de bloqueo despiadado y actos terroristas no lograron doblegar al pueblo de Cuba. El cambio de estrategia estadunidense es importante, a pesar de que viene acompañado del lenguaje intervencionista acostumbrado: los funcionarios obamistas de todo nivel no dejan de decir que no cesarán absolutamente ninguno de los mecanismos y recursos para lograr una “Cuba democrática”, al estilo patio trasero, y cuyo fin es “empoderar a los emprendedores privados”. El cambio sería mucho más importante si fuera realmente respetuoso de la soberanía ganada a pulso por Cuba, pero esto, en medio de la desestabilización que promueven en Venezuela, Argentina, Bolivia y Ecuador, sería cuando menos totalmente incompatible.

Los pequeños cambios planteados: permiso a los estadunidenses para viajar a Cuba, enviar remesas de 500 dólares, comprar puros y ron por 400 y usar su tarjeta de crédito, pero sobre todo cierto “desbloqueo” de operaciones bancarias (que incluso permitiría operar a la futura embajada cubana sin tener que llevar los salarios del personal en una valija), significan un respiro importante que posibilitará a todos, cubanos e inversionistas en Cuba, moverse en este mundo globalizado con algo más de normalidad.

Este pequeño paso ha levantado todo un revuelo de especulaciones, a las cuales Fidel responde con una reflexión breve, directa, irónica y contundente, dirigida muy especialmente a la Federación Estudiantil Universitaria, igual que aquel memorable discurso pronunciado en 2005.

En tono irónico aborda las falacias de la riqueza, de la cual dice que “escapó milagrosamente”, para analizar el planteamiento que ha hecho el multimillonario más grande de Estados Unidos, quien cree que el sistema de producción y distribución actual convertirá “de generación en generación a los pobres en ricos”. Tres mil años han pasado desde aquella Grecia de brillantes filósofos y las oligarquías siguen dominando sobre las espaldas de sus esclavos. “Observen bien –les dice a los universitarios– las realidades de este conocido, globalizado y muy mal repartido planeta Tierra”, con sus “enigmáticos” problemas, donde no existe el capitalismo de rostro humano.

Le “abruma” darse cuenta de que han pasado 70 años desde su ingreso a la universidad. Sin duda alguna declara que hoy día preferiría estudiar ciencias. Reconoce que desde aquellos años se inspiró en Carlos Marx y Lenin, pero señala: “Advierto, sin embargo, que las ideas revolucionarias han de estar siempre en guardia a medida que la humanidad multiplica sus conocimientos”. Precisión certera, pues no es a partir de algún esquematismo que define las coordenadas de los principios esenciales de la revolución cubana.

Aprovecha el hecho de que el primer saludo entre Barack Obama y Raúl Castro se produjo en el funeral de Nelson Mandela, para plantear de manera decisiva, esencial, lo crucial en estos complejos momentos. “Hace varios años que las tropas cubanas derrotaron de forma aplastante al ejército racista de Sudáfrica”; en aquellos momentos no existió ninguna posibilidad de negociación pacífica, la poderosa burguesía sudafricana tenía bombas nucleares suministradas por Israel y eran instigados por Ronald Reagan a utilizarlas. “Esto determinó a los cubanos a dar un golpe contundente contra los racistas en Cuito Canavale, antigua base de la OTAN”. Sólo así se obligó a negociar. Por segunda ocasión en su historia, Cuba estaba bajo la amenaza directa de las bombas nucleares, e igual que en la Crisis de Octubre, se sostuvo con honor. Después sobrevino el periodo especial: el doble bloqueo, el asedio, y nunca, en ningún momento, Cuba ha “levantado bandera blanca, algo que no hicimos ni haremos jamás”. No hay rendición alguna, no la ha habido bajo circunstancias tempestuosas y difíciles, no la habrá bajo falsas promesas de paraísos monetarios.

La dignidad de los pueblos está por delante de cualquier negociación y operación política. Así termina Fidel diciendo: “No confío en la política de Estados Unidos, ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique un rechazo a una solución pacífica de los conflictos o peligros de guerra. Los graves peligros que amenazan hoy a la humanidad tendrían que ceder paso a normas que fuesen compatibles con la dignidad humana”.

PD: México está irremediablemente atrapado en el crimen de Estado de Ayotzinapa. ¡Vivos los llevaron, vivos los queremos!

martes, 14 de octubre de 2014

Lo que no podrá olvidarse nunca


Ayer, domingo 12 de octubre, por la mañana, la edición dominical en Internet del The New York Times —órgano de prensa que en determinadas circunstancias traza pautas sobre la línea política más conveniente a los intereses de su país—, publicó un artículo que tituló “Tiempo de Acabar el Embargo a Cuba”; con opiniones de lo que a su juicio, debe seguir el país.

Hay momentos en que tales artículos son suscritos por algún prestigioso periodista, como alguien a quien tuve el privilegio de conocer personalmente en los primeros días de nuestra lucha en la Sierra Maestra con los restos de una fuerza que había sido casi totalmente eliminada por la aviación y el ejército de Batista. Éramos entonces bastante inexpertos; ni siquiera concebíamos que dar esa impresión de fortaleza a la prensa constituía algo que pudiera merecer una crítica.

No era así como pensaba aquel valiente corresponsal de guerra con una historia que le dio nombre en los tiempos difíciles de la lucha contra el fascismo: Herbert Matthews.
Nuestra supuesta capacidad de lucha en febrero de 1957 era un poco menor, pero más que suficiente para desgastar y derrotar al régimen.

Carlos Rafael Rodríguez, dirigente del Partido Socialista Popular, fue testigo de lo que, después de la Batalla del Jigüe ―en que una unidad completa de tropas selectas fue obligada a capitular tras 10 días de combate, expresé sobre mi temor de que las fuerzas del régimen fueran a rendirse en julio de 1958, cuando sus tropas élites se retiraban precipitadamente de la Sierra Maestra, a pesar de estar entrenadas y asesoradas por los vecinos del norte. Habíamos encontrado la forma adecuada para derrotarlas.

Era ineludible extenderme un poco en este punto si deseaba explicar el ánimo con que leí el mencionado ar­tículo del periódico norteamericano el pasado domingo. Citaré sus partes esenciales que irán entre comillas:

“…el Presidente Obama debe sentir angustia al contemplar el lamentable estado de las relaciones bilaterales que su administración ha intentado reparar. Sería sensato que el líder estadounidense reflexione seriamente sobre Cuba, donde un giro de política podría representar un gran triunfo para su gobierno.

“Por primera vez en más de medio siglo, cambios en la opinión pública estadounidense y una serie de reformas en Cuba, han hecho que sea políticamente viable reanudar relaciones diplomáticas y acabar con un embargo insensato. El régimen de los Castro ha usado dicho embargo para excusar sus fallas y ha mantenido a su pueblo bastante aislado del resto del mundo. Obama debe aprovechar la oportunidad para darle fin a una larga era de enemistad, y ayudar a un pueblo que ha sufrido enormemente desde que Washington cortó relaciones diplomáticas en 1961, dos años después de que Fidel Castro llegó al poder.”

“…el deplorable estado de su economía ha obligado a Cuba a implementar reformas. El proceso se ha vuelto más urgente a raíz de la crisis financiera en Venezuela, dado que Caracas le proporciona petróleo subsidiado. Con el temor de que Venezuela tenga que recortar su ayuda, líderes en la isla han tomado pasos importantes para liberalizar y diversificar una economía que históricamente ha tenido controles rígidos.”

“…el gobierno cubano ha comenzado a permitir que sus ciudadanos se empleen en el sector privado y que vendan propiedades como automóviles y casas. En marzo, la Asamblea Nacional de Cuba pasó una ley con el fin de atraer inversión extranjera. (…) En abril, diplomáticos cubanos comenzaron a negociar los términos de un tratado de cooperación que esperan firmar con la Unión Europea. Han asistido a las primeras reuniones preparados, ansiosos y conscientes de que los europeos van a pedir mayores reformas y libertades ciudadanas.

“El gobierno autoritario sigue acosando disidentes, quienes frecuentemente son detenidos por períodos cortos. La Habana no ha explicado la sospechosa muerte del activista político Oswaldo Payá.”

Como puede apreciarse una acusación calumniosa y gratuita.

“El año pasado se flexibilizaron las restricciones de viaje para los cubanos, lo cual permitió que disidentes prominentes viajaran al exterior. En la actualidad, existe un ambiente de mayor tolerancia para aquellos que critican a sus líderes en la isla, pero muchos aún temen las repercusiones de hablar francamente y exigir mayores derechos.

“El proceso de las reformas ha sido lento y ha habido reveses. Pero en conjunto, estos cambios demuestran que Cuba se está preparando para una era post-embargo. El gobierno afirma que reanudaría con gusto las relaciones diplomáticas con Estados Unidos sin condiciones previas.

“Como primer paso, la Casa Blanca debe retirar a Cuba de la lista que mantiene el Departamento de Estado para penalizar países que respaldan grupos terroristas. Actualmente, las únicas otras naciones en la lista son Sudán, Irán y Siria. Cuba fue incluida en 1982 por su apoyo a movimientos rebeldes en América Latina, aunque ese tipo de vínculos ya no existen. Actualmente, el gobierno estadounidense reconoce que La Habana está jugando un papel constructivo en el proceso de paz de Colombia, sirviendo de anfitrión para los diálogos entre el gobierno colombiano y líderes de la guerrilla.

“Las sanciones por parte de Estados Unidos a la isla comenzaron en 1961 con el objetivo de expulsar a Fidel Castro del poder. A través de los años, varios líderes estadounidenses han concluido que el embargo ha sido un fracaso. A pesar de eso, cualquier iniciativa para eliminarlo ha traído consigo el riesgo de enfurecer a miembros del exilio cubano, un grupo electoral que ha sido decisivo en los comicios nacionales. (…) la generación de cubanos que defienden el embargo está desapareciendo. Miembros de las nuevas generaciones tienen distintos puntos de vista, y muchos sienten que el embargo ha sido contraproducente para fomentar un cambio político. Según una reciente encuesta, el 52 por ciento de norteamericanos de origen cubano en Miami piensan que se debe terminar el embargo. Una amplia mayoría quiere que los países vuelvan a tener relaciones diplomáticas, una posición que comparte el electorado norteamericano en general.

“Cuba y Estados Unidos tienen sedes diplomáticas en sus capitales, conocidas como secciones de interés, que desempeñan las funciones de una embajada. Sin embargo, los diplomáticos estadounidenses tienen pocas oportunidades de salir de la capital para interactuar con el pueblo cubano y su acceso a los dirigentes de la isla es muy limitado.

“En 2009, la administración Obama tomó una serie de pasos importantes para flexibilizar el embargo, facilitando el envío de remesas a la isla y autorizando a un mayor número de cubanos radicados en Estados Unidos a viajar a la isla. También creó planes que permitirían ampliar el acceso a telefonía celular e internet en la isla. Aún así, sería posible hacer más. Por ejemplo, se podría eliminar los límites a las remesas, autorizar mecanismos de inversión en las nuevas microempresas cubanas y expandir las oportunidades para norteamericanos que deseen viajar a la isla.

“Washington podría hacer más para respaldar a las empresas norteamericanas que tienen interés en desarrollar el sector de telecomunicaciones en Cuba. Pocas se han atrevido por temor a las posibles repercusiones legales y políticas.

“De no hacerlo, Estados Unidos estaría cediendo el mer­cado cubano a sus rivales. Los presidentes de China y Ru­sia viajaron a Cuba en julio con miras a ampliar vínculos.

“El nivel y envergadura de la relación podría crecer significativamente, dándole a Washington más herramientas pa­ra respaldar reformas democráticas. Es factible que ayu­de a frenar una nueva ola migratoria de cubanos desesperanzados que están viajando a Estados Unidos en balsas.

“Una relación más saludable podría ayudar a resolver el caso de Alan Gross, un experto en desarrollo que lleva casi cinco años detenido en la isla. Más aún, crearía nuevas oportunidades para fortalecer la sociedad civil, con lo cual gradualmente se disminuiría el control que ejerce el estado sobre la vida de los cubanos. Si bien la Casa Blanca puede tomar ciertos pasos unilateralmente, desmantelar el embargo requeriría una acción legislativa en Washington”.

“… varios líderes del hemisferio se reunirán en Ciudad de Panamá con motivo de la séptima Cumbre de las Américas. Varios gobiernos de América Latina insistieron en invitar a Cuba, rompiendo así con la tradición de excluir a la isla por exigencia de Washington.

“Dada la cantidad de crisis a nivel mundial, es posible que la Casa Blanca considere que darle un giro sustancial a su política respecto a Cuba no es una prioridad. Sin embargo, un acercamiento con la isla más poblada del Caribe que incentive el desbloqueo del potencial de los ciudadanos de una de las sociedades más educadas del hemisferio, podría representar un importante legado para la administración. También ayudaría a mejorar las relaciones de Estados Unidos con varios países de América Latina y a impulsar iniciativas regionales que han sufrido como consecuencia del antagonismo entre Washington y La Habana.”

“…a raíz de la invitación a Cuba a la cumbre, la Casa Blanca no ha confirmado si Obama asistirá.

“Tiene que hacerlo. Sería importante que hiciera presencia y lo considerara como una oportunidad para de­sencadenar un logro histórico.”

¡¡¡¡Una de las sociedades más educadas del hemisferio!!!! Eso sí que es un reconocimiento. Pero, por qué no lo dice de una vez, que en nada se parece a la que nos legó Harry S. Truman cuando su aliado y gran saqueador del tesoro público Fulgencio Batista asaltó el poder el 10 de marzo de 1952, a solo 50 días de las elecciones generales. Aquello no podrá olvidarse nunca.

El artículo está escrito, como puede apreciarse, con gran habilidad, buscando el mayor beneficio para la política norteamericana en la compleja situación, cuando los problemas políticos, económicos, financieros y comerciales se acrecientan. A ello se suman los derivados del cambio climático acelerado; la competencia comercial; la velocidad, precisión y poder destructivo de armas que amenazan la supervivencia de la humanidad. Lo que hoy se escribe tiene una connotación muy diferente de lo que divulgaban hace solo 40 años cuando nuestro planeta se veía ya obligado a albergar y abastecer de agua y alimentos al equivalente de la mitad de la población mundial actual. Esto sin mencionar la lucha contra el Ébola que amenaza la salud de millones de personas.

Añádase que dentro de unos días la comunidad mundial expondrá ante Naciones Unidas si está de acuerdo o no con el bloqueo a Cuba.

Fidel Castro Ruz
Octubre 13 de 2014
8 y 30 p.m.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Carta de Fidel a Nicolás Maduro: El recuerdo de Hugo Chávez no dejó de estar presente

Encuentro de Fidel y Maduro en La Habana, el 21 de diciembre de 2013. Foto: Alex Castro.
Encuentro de Fidel y Maduro en La Habana, el 21 de diciembre de 2013. Foto: Alex Castro.
Tomado de CubaDebate.

Al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro.

Querido Nicolás:


Fue un pronunciamiento valiente y brillante, a la altura del heroico Presidente Hugo Chávez, quien en ese mismo sitio fue capaz de descubrir la diabólica política del imperio que amenaza la vida de nuestra especie.

Ese mismo día finalizada la reunión en la ONU, tuve también el privilegio de ver el emocionante encuentro que tuviste en el Bronx con niños, jóvenes y adultos que, con enorme orgullo, expresaron los valores y sentimientos de esa área de la ciudad de Nueva York. Las imágenes de los que allí expresaban los sentimientos de lo que un pueblo desea y merece vivir, son inolvidables y constituyen un mensaje de paz. El recuerdo de Hugo Chávez no dejó de estar presente un solo segundo.

Todavía emocionado por tan inolvidables recuerdos, te envío un fuerte abrazo que ruego hagas extensible a tu delegación y a tu valiente pueblo.

Fidel Castro Ruz
Septiembre 24 de 2014
9 y 32 a.m.

martes, 2 de septiembre de 2014

El Diablo en Somos Jóvenes No. 35

Tomado de El Diablo Ilustrado

Quisiera estar en ese remoto e inefable rincón de tu espíritu, donde guardas… no sé, esas pequeñas alegrías que se atesoran como resguardos que alientan cada paso. Grande ambición para un humilde escribano de los tiempos; pero hay señales que me llegan de cuando en cuando como savia palpitante, de una pureza tal, que no tengo otro remedio que curarme de mí mismo y dar lo que no alcance mi bien. Estoy endeudado con tus sueños, tengo la inmerecida obligación de tocarte ¬–aun en la distancia (y no) que implica una hoja impresa¬– sin traicionar jamás ese empeño de permanecer en este tierno y fiel compromiso de ser… El Diablo Ilustrado     

Las grandes cosas suceden en los grandes corazones, dijo nuestro José Martí. De ahí la importancia de depurarnos cada día, de remontarnos sobre los bajos instintos o, incluso, sobre las buenas obras que logramos, para hacerlas –si no perfectas, por imposible- lo mejor que alcance nuestra fuerza espiritual. No es tarea fácil, cada paso en la vida trae al menos dos opciones y, por lo regular, la que más ilumina es la del sendero más empedrado, la que implica más renuncias, más darse que recibir. Pero el atajo de lo ventajoso no llega muy lejos, las pobres almas que lo escogen terminan reduciendo su mundo a unos pocos placeres elementales; solo quienes se proponen altos sueños –conocen, es cierto, de sacrificios y hasta penurias- llegan al umbral de la felicidad, esa que da le orgullo de ser coherente con lo que se piensa. 

Siempre hay tiempo para ser mejor; a veces no se puede o no se sabe, lo peor es cuando no se quiere porque es más simple y aparentemente provechoso el egoísmo, la trampa, las dobleces. Ya dijo El Maestro que no hay más repugnantes cosas que sentimientos e indignaciones postizos. 
 
La vida se hace cada día, en cada instante tenemos la oportunidad de crecer, de rectificar algo que no estuvo bien; siempre es tiempo para decir ¿cómo he sido? ¿qué ha guiado mi comportamiento realmente? ¿soy honesto con los demás, conmigo mismo? Y tras el examen tomar decisiones que pueden conllevar hasta cambios importantes en la personalidad y el carácter. Claro que para esto hace falta fortaleza espiritual e ir cultivando el alma para que el conocimiento ayude a nuestras reflexiones y a hacernos de un proyecto a seguir.
 
Llegar lejos, más allá de las apariencias, es algo que solo se consigue con una gran honestidad y las máscaras son como moscas que nos rondan y se nos posan cotidianamente. Nuestro Martí nos advierte: importa poco que las cosas se quiten de faz, si siguen en las entrañas.
 
Profundizar en la vida, en la relación con todo lo que nos rodea (las personas, la naturaleza, el arte, la historia, -que nos circunda en el tiempo-, el acontecer mundial…) es una manera de crecer que nos abre las puertas hacia estadíos más altos de la especie humana y te harán merecedor de los mejores afectos, del más elevado amor.
 
En una carta escribió Martí: hay en la esencia del alma una voz solemne e imperiosa, que se oye en son de inexplicable alegría cuando bien se obra, y en penetrante palabra acusadora cuando se ha obrado poco cuerdamente. Claro que todo esto depende del ser que se somete a juicio a sí mismo, que se calibra con sinceridad. Hay quienes pasan por los días sin revisarse, importándole poco cómo actúan, buscando solo el beneficio (casi siempre material) que les pueda sacar a los otros. Diría Martí: se labra mucho el oro. ¡El alma apenas! Pero estos son infelices, con más o menos objetos, que no es mi ocupación central; sobre todo, porque estoy seguro que tú no eres así.
 
La vida termina siempre juzgando a quienes la han tallado. Cada cual es escultor de su propia vida y ella termina premiando a su creador(a) con la felicidad o no, con que le hayan moldeado. Cada hora de tesón, sacrificio, entrega, que inviertes en esculpirla, será premiado al final con la belleza.
 
No con ánimo de sermón, te invito a caminar los días con ternura. Aprovecha el privilegio de vivir y búscale el sentido a este lugar que ocupas en el mundo. No te canses de aprender, de buscar; en los libros y en la vida, y recuerda que la vida se nos da y la merecemos dándola.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre


La sociedad mundial no conoce tregua en los últimos años, particularmente desde que la Comunidad Económica Europea, bajo la dirección férrea e incondicional de Estados Unidos, consideró que había llegado la hora de ajustar cuentas con lo que restaba de dos grandes naciones que, inspiradas en las ideas de Marx, habían llevado a cabo la proeza de poner fin al orden colonial e imperialista impuesto al mundo por Europa y Estados Unidos.

En la antigua Rusia estalló una revolución que conmovió al mundo.

Se esperaba, que la primera gran revolución socialista tendría lugar en los países más industrializados de Europa, como Inglaterra, Francia, Alemania y el Imperio Austrohúngaro. Ésta, sin embargo, tuvo lugar en Rusia, cuyo territorio se extendía por Asia, desde el norte de Europa hasta el Sur de Alaska, que había sido también territorio zarista, vendido por unos dólares al país que sería posteriormente el más interesado en atacar y destruir la revolución y al país que la engendró.

La mayor proeza del nuevo Estado fue crear una Unión capaz de agrupar sus recursos y compartir su tecnología con gran número de naciones débiles y menos desarrolladas, víctimas inevitables de la explotación colonial. ¿Sería o no conveniente en el mundo actual una verdadera sociedad de naciones que respetara los derechos, creencias, cultura, tecnologías y recursos de lugares asequibles del planeta que a tantos seres humanos les gusta visitar y conocer?¿Y no sería mucho más justo que todas las personas que hoy, en fracciones de segundo se comunican de un extremo a otro del planeta, vean en los demás un amigo o un hermano y no un enemigo dispuesto a exterminarlo con los medios que ha sido capaz de crear el conocimiento humano?

Por creer que los seres humanos podrían ser capaces de albergar tales objetivos, pienso que no hay derecho alguno a destruir ciudades, asesinar niños, pulverizar viviendas, a sembrar terror, hambre y muerte en todas partes. ¿En qué rincón del mundo se podrían justificar tales hechos? Si se recuerda que al final de la masacre de la última contienda mundial el mundo se ilusionó con la creación de las Naciones Unidas, es porque gran parte de la humanidad la imaginó con tales perspectivas, aunque no estuviesen cabalmente definidos sus objetivos. Un colosal engaño es lo que se percibe hoy cuando surgen problemas que insinúan el posible estallido de una guerra con el empleo de armas que podrían poner fin a la existencia humana.

Existen sujetos inescrupulosos, al parecer no pocos, que consideran un mérito su disposición a morir, pero sobre todo a matar para defender privilegios bochornosos.

Muchas personas se asombran al escuchar las declaraciones de algunos voceros europeos de la OTAN cuando se expresan con el estilo y el rostro de las SS nazis. En ocasiones hasta se visten con trajes oscuros en pleno verano.

Nosotros tenemos un adversario bastante poderoso como lo es nuestro vecino más próximo: Estados Unidos. Le advertimos que resistiríamos el bloqueo, aunque eso podía implicar un costo muy elevado para nuestro país. No hay peor precio que capitular frente al enemigo que sin razón ni derecho te agrede. Era el sentimiento de un pueblo pequeño y aislado. El resto de los gobiernos de este hemisferio, con raras excepciones, se habían sumado al poderoso e influyente imperio. No se trataba por nuestra parte de una actitud personal, era el sentimiento de una pequeña nación que desde inicios de siglo era una propiedad no solo política, sino también económica de Estados Unidos. España nos había cedido a ese país después de haber sufrido casi cinco siglos de coloniaje y de un incalculable número de muertos y pérdidas materiales en la lucha por la independencia.

El imperio se reservó el derecho de intervenir militarmente en Cuba en virtud de una pérfida enmienda constitucional que impuso a un Congreso impotente e incapaz de resistir. Aparte de ser los dueños de casi todo en Cuba: abundantes tierras, los mayores centrales azucareros, las minas, los bancos y hasta la prerrogativa de imprimir nuestro dinero, nos prohibía producir granos alimenticios suficientes para alimentar la población.

Cuando la URSS se desintegró y desapareció también el Campo Socialista, seguimos resistiendo, y juntos, el Estado y el pueblo revolucionarios, proseguimos nuestra marcha independiente.

No deseo, sin embargo, dramatizar esta modesta historia. Prefiero más bien recalcar que la política del imperio es tan dramáticamente ridícula que no tardará mucho en pasar al basurero de la historia. El imperio de Adolfo Hitler, inspirado en la codicia, pasó a la historia sin más gloria que el aliento aportado a los gobiernos burgueses y agresivos de la OTAN, que los convierte en el hazmerreír de Europa y el mundo, con su euro, que al igual que el dólar, no tardará en convertirse en papel mojado, llamado a depender del yuan y también de los rublos, ante la pujante economía china estrechamente unida al enorme potencial económico y técnico de Rusia.

Algo que se ha convertido en un símbolo de la política imperial es el cinismo.

Como se conoce, John McCain fue el candidato republicano a las elecciones de 2008. El personaje salió a la luz pública cuando en su condición de piloto fue derribado mientras su avión bombardeaba la populosa ciudad de Hanói. Un cohete vietnamita lo alcanzó en plena faena y nave y piloto cayeron en un lago ubicado en las inmediaciones de la capital, colindante con la ciudad.

Un antiguo soldado vietnamita ya retirado, que se ganaba la vida trabajando en las proximidades, al ver caer el avión y un piloto herido que trataba de salvarse se movió para auxiliarlo; mientras el viejo soldado prestaba esa ayuda, un grupo de la población de Hanói, que sufría los ataques de la aviación, corría para ajustar cuentas con aquel asesino. El mismo soldado persuadió a los vecinos que no lo hicieran, pues era ya un prisionero y su vida debía respetarse. Las propias autoridades yankis se comunicaron con el Gobierno rogando que no se actuara contra ese piloto.

Aparte de las normas del Gobierno vietnamita de respeto a los prisioneros, el piloto era hijo de un Almirante de la Armada de Estados Unidos que había desempeñado un papel destacado en la Segunda Guerra Mundial y estaba todavía ocupando un importante cargo.

Los vietnamitas habían capturado un pez gordo en aquel bombardeo y como es lógico, pensando en las conversaciones inevitables de paz que debían poner fin a la guerra injusta que le habían impuesto desarrollaron la amistad con él, que estaba muy feliz de sacar todo el provecho posible de aquella aventura. Esto, desde luego, no me lo contó ningún vietnamita, ni yo lo habría preguntado nunca. Lo he leído y se ajusta completamente a determinados detalles que conocí más tarde. También leí un día que Mister McCain había escrito que siendo prisionero en Vietnam, mientras era torturado, escuchó voces en español asesorando a los torturadores qué de­bían hacer y cómo hacerlo. Eran voces de cubanos, según McCain. Cuba nunca tuvo asesores en Vietnam. Sus militares conocen sobradamente cómo hacer su guerra.

El General Giap fue uno de los jefes más brillantes de nuestra época, que en Dien Bien Phu fue capaz de ubicar los cañones por selvas intrincadas y abruptas, algo que los militares yankis y europeos consideraban imposible. Con esos cañones disparaban desde un punto tan próximo que era imposible neutralizarlos sin que las bombas nucleares afectaran también a los invasores. Los demás pasos pertinentes, todos difíciles y complejos, fueron empleados para imponer a las cercadas fuerzas europeas una bochornosa rendición.

El zorro McCain sacó todo el provecho posible de las derrotas militares de los invasores yankis y europeos. Nixon no pudo persuadir a su consejero de Seguridad Nacional Henry Kissinger, de que aceptara la idea sugerida por el  propio Presidente cuando en momentos de relajamiento le decía ¿Por qué no le lanzamos una de esas bombitas Henry? La verdadera bombita llegó cuando los hombres del Presidente trataron de espiar a sus adversarios del partido opuesto ¡Eso sí que no podía tolerarse!

A pesar de eso lo más cínico del Sr. McCain ha sido su actuación en el Cercano Oriente. El senador McCain es el aliado más incondicional de Israel en las marañas del Mossad, algo que ni los peores adversarios habrían sido capaces de imaginar. McCain participó junto a ese servicio en la creación del Estado Islámico que se apoderó de una parte considerable y vital de Irak, así como según se afirma, de un tercio del territorio de Siria. Tal Estado cuenta ya con ingresos multimillonarios, y amenaza a Arabia Saudita y otros Estados de esa compleja región que suministra la parte más importante del combustible mundial.

¿No sería preferible, luchar por producir más alimentos y productos industriales, construir hospitales y escuelas para los miles de millones de seres humanos que los necesitan desesperadamente, promover el arte y la cultura, luchar contra enfermedades masivas que llevan a la muerte a más de la mitad de los enfermos, a trabajadores de la salud o tecnólogos que según se vislumbra, podrían finalmente eliminar enfermedades como el cáncer, el ébola, el paludismo, el dengue, la chikungunya, la diabetes y otras que afectan las funciones vitales de los seres humanos?

Si hoy resulta posible prolongar la vida, la salud y el tiempo útil de las personas, si es perfectamente posible planificar el desarrollo de la población en virtud de la productividad creciente, la cultura y desarrollo de los valores humanos ¿Qué esperan para hacerlo?

Triunfarán las ideas justas o triunfará el desastre.

Fidel Castro Ruz
Agosto 31 de 2014
10 y 25 p.m.

jueves, 21 de agosto de 2014

La verdadera amistad

El líder histórico de la Revolución Cubana da a conocer su reciente encuentro con el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, en artículo que hizo llegar al programa televisivo Mesa Redonda Informativo
Ayer recibí la visita del Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, quien realizó un viaje al exterior relacionado con la defensa de importantes intereses petroleros de su país.

A su paso por Cuba aprovechó para hacer un contacto conmigo y saludarme personalmente como había prometido, el 13 de agosto del presente año cuando tuve el privilegio de cumplir 88 años. Ese día me había obsequiado algunas frutas, entre ellas, unas pequeñitas como perlas, que yo ni siquiera había visto nunca y son de excelente sabor. También me regaló un uniforme deportivo, obsequio de los atletas venezolanos que buscan laureles para su país.

Me alegró extraordinariamente que cumpliera tan pronto su visita, no solo por el honor que implica su presencia y acción rápida, que requiere la difícil tarea de llevar adelante la épica lucha de Hugo Chávez, sino también por las actividades excepcionales que está realizando.

Nuestro mundo está viviendo un momento excepcional y único, cada día es mayor el número de personas que está pendiente de ello. Entre tales acontecimientos, uno de los más dramáticos es el genocidio que se lleva a cabo en la Franja de Gaza, donde 1,8 millones de seres humanos viven acorralados entre el desierto, el mar y el poderío militar de un país del Oriente Medio, donde el imperio más poderoso que ha existido nunca ha creado a lo largo de más de medio siglo, y a un costo, según algunos estimados, que se aproxima a cien mil millones de dólares, una potencia militar nuclear sofisticada y a la vez irresponsable. Muchas personas se preguntan: ¿Quién gobierna a quién, Estados Unidos a Israel o Israel a Estados Unidos?

Los hechos son visibles. Cohetes con blancos programados, bombarderos veloces y precisos, artillería blindada y tanques modernos, atacan edificios repletos de personas, así como a hospitales, escuelas e instalaciones de servicios; matando niños, jóvenes, ancianos, madres y padres indefensos.

Antes ocurrían hechos atroces. Sin remitirnos desde luego a pasados milenios, sino a luchas que sucedían antes de la Segunda Guerra Mundial: guerra de Etiopía, Guerra Civil de España, bombardeo de Guernica, guerra de Japón para conquistar a China, intervenciones de Estados Unidos en América Latina; hechos que causaban conmoción, pero que en nada se parecían a las espeluznantes escenas que hoy se observan en las imágenes que cada ciudadano ve hoy en sus hogares por televisión. Los políticos se turban y el caos se hace evidente en la política mundial.

Por ello resultó tan útil el encuentro con el Presidente Venezolano. Me pareció sin embargo que guardar silencio no beneficiaría a nadie. Con la mayor sinceridad lo felicité por lo que estaba haciendo por el pueblo mártir de la Franja de Gaza. Que los países que sufren una tragedia merecen una ayuda continua en la medida de los recursos de un país, por dura que sea su propia situación. Eso fue lo que hizo Cuba, aun en sus tiempos más difíciles, bajo el feroz bloqueo yanki que dura ya más de medio siglo.

Lo que hace hoy Venezuela es un ejemplo excepcional. Son conocidas las medidas púnicas del imperialismo contra ella, desde que intentaron derrocar a Chávez con el apoyo de la oligarquía fascista de Venezuela, y eliminarlo si fuera posible. Éste nunca vaciló y fue solidario con nuestra Patria en los tiempos más difíciles.

Felicité a Maduro por su extraordinaria solidaridad con el pueblo heroico de la Franja de Gaza. Apenas llegaron noticias del genocidio y el elevado número de niños, madres y personas heridas o asesinadas por los ataques genocidas de Israel, ordenó preparar un avión militarde carga, de fabricación norteamericana, que solo con grandes dificultades puede superar el bloqueo de piezas por sus fabricantes, y enviarlo con equipos, medicamentos y alimentos esenciales a Egipto con destino a Gaza; envió ademásal incansable Ministro de Relaciones Exteriores a El Cairo a fin de obtener el apoyo pertinente para hacérsela llegar a quienes desesperadamente lo necesitaban.

Desde entonces los valientes pilotos venezolanos transportan su carga salvadora, que permite salvar madres, niños y adultos de la muerte. Leía hoy sin embargo un despacho de la agencia AP procedente de Venezuela, en el que se publican declaraciones de la “Asociación de Clínicas y Hospitales de Venezuela, que agrupa” a “centros de salud privados del país”, pidiendo al Gobierno que se declare una “emergencia humanitaria” para hacer frente a la “escasez de insumos, medicamentos, equipos médicos y repuestos” que, aseguran, “ponen en riesgo la vida de la población.”

¡Qué enorme casualidad! Esta demanda se realiza precisamente cuando en la Franja de Gaza se produce el genocidio yanki-israelita de la zona más pobre y superpoblada de esa comunidad que ha vivido allí a lo largo de milenios.

Eso es lo que hace tan meritoria la conducta de Maduro y los militares y especialistas venezolanos que llevan a cabo tan ejemplar conducta ante la tragedia del pueblo hermano de Palestina.

Muchas cosas se podrían decir ante este hecho notable si el Homo Sapiens lograra vivir, lo que estaría en sus manos, y no se extermina a sí mismo.

Durante un recorrido por áreas que implican grandes perspectivas alimentarias, aparecen dos trabajadoras. Les pregunté si conocían al acompañante. Lo miraron bien y dijeron: “El presidente Maduro”, y sonrieron con picardía. Les pregunté qué nivel de escolaridad tenían. La más joven dijo: “12 grados”. La otra, todavía joven y fuerte, respondió que era graduada como profesora de Educación Física y Deportes, en lo que trabajó varios años. Finalmente les pregunté si estarían dispuestas a trabajar en Venezuela, y con entusiasmo me respondieron: “¡Por supuesto que sí!”.

No me extiendo si pretendo publicar este escrito hoy mismo, como le expresé al Presidente venezolano.











Fidel Castro Ruz
Agosto 20 de 2014
6 y 44 p.m

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