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sábado, 28 de septiembre de 2019

Sin miedo a la coyuntura

Presidente de Cuba, Díaz-Canel, con el pueblo, una tradición de nuestros dirigentes de la Revolución.
Tomado de Granma
Por Mario Miguel Díaz-Canel Bermúdez

«Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen. Y la pelea del mundo viene a ser la de la dualidad hindú: bien contra mal».
¿Quién no ha recordado esa frase de Martí en estos días desafiantes en que el adversario aprieta el cerco con renovadas esperanzas de rendirnos y lo mejor de Cuba se levanta para enfrentarlo, mientras otros trafican con el malestar y las carencias?
Los primeros, perceptible y poderosa mayoría, elevan la autoestima nacional y energizan más que cien barcos de combustible.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Quiénes mienten; quiénes salvan

Tomado de Granma
Por Elson Concepción Pérez

Un jefe del Departamento de Estado, un asesor de Seguridad Nacional y un senador republicano por el Estado de la Florida son capaces de inventar las mentiras más burdas, que luego los grandes medios a su servicio se encargan de repetir y un excéntrico presidente rubrica y exhibe como si fueran un trofeo de guerra. Eso ocurre hoy mismo en Estados Unidos.
Pero, ¡cuidado!, porque están tratando de denigrar una de las más hermosas obras humanas: la salud para todos y la solidaridad.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Declaración de la Federación de Mujeres Cubanas

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Con la hospitalidad y dignidad que nos caracteriza, las cubanas, como parte de todo nuestro pueblo, recibiremos al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y a su esposa Michelle.
Estamos conscientes de que esta visita forma parte del complejo proceso para alcanzar la normalización de las relaciones entre nuestros dos gobiernos. Será, por tanto, una oportunidad para mostrarles lo que hemos logrado en cuanto a igualdad de género y el protagonismo que tenemos las mujeres en la vida política, económica, cultural y social en nuestro país.
En su visita podrán constatar que percibimos igual salario por trabajo de igual valor, que nueve de las quince provincias cubanas tienen al frente del gobierno a una mujer, que la administración de justicia está también mayoritariamente en manos femeninas. En cada lugar que recorran se encontrarán con el trabajo abnegado de mujeres de todas las generaciones.
Constatarán cómo amamos a nuestra patria libre e independiente, a la que hemos defendido de agresiones de todo tipo. Con creatividad y consagración hemos resistido más de medio siglo de bloqueo económico, financiero y comercial, y hemos construido una sociedad donde los seres humanos son lo más importante. En esos valores de solidaridad, antimperialismo y soberanía nacional hemos educado a nuestros hijos e hijas. A ello no renunciaremos jamás.
Agrupadas en la Federación de Mujeres Cubanas, una organización no gubernamental de la sociedad civil —con estatus consultivo ante el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC)—, y de la que hoy forman parte más de cuatro millones de cubanas, alrededor del 90 por ciento de las mujeres mayores de 14 años, llevamos adelante programas específicos para desarrollar en nuestro país una plena cultura de la igualdad y la inclusión social.
Muchas de las metas del objetivo cinco, de la recién aprobada Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030, consagrado a lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas, son una realidad en nuestro país.
Conocemos que la señora Michelle Obama lleva adelante una importante iniciativa llamada “Let Girls Learn” con el objetivo de dar acceso a la educación a 62 millones de niñas en todo el mundo.
Le ofrecemos nuestra humilde experiencia en este campo pues el 100 por ciento de nuestras niñas asisten a la escuela independientemente del lugar donde vivan, el color de su piel, si tienen alguna discapacidad o están hospitalizadas.   Una cubana, Leonela Relys Díaz creó el método “Yo sí puedo” con el que se han alfabetizado millones de personas en el mundo.
De igual manera, será también una oportunidad para reiterar nuestra demanda de cesar con la inhumana política del Bloqueo contra nuestro país, que ha provocado múltiples privaciones, y nos ha impedido desarrollarnos aún más.
La Federación de Mujeres Cubanas apoya, además, las declaraciones de nuestro gobierno donde reclama el cese de la ocupación del territorio de la base naval de Guantánamo, de la Ley de Ajuste Cubano y la política de pies secos, pies mojados y la eliminación de los programas injerencistas dirigidos a provocar la desestabilización interna.  Estas políticas atentan contra la seguridad y tranquilidad de nuestras familias.
En estos días cobran más vigencia que nunca para todas las federadas, las palabras de la Presidenta por siempre de nuestra organización, Vilma Espín: “Socialismo para las mujeres cubanas significa libertad, independencia, soberanía, dignidad, justicia social, seguridad para la formación y desarrollo de los hijos, derecho a la igualdad, a la vida, a decidir el propio destino, a trabajar por el porvenir soñado y defenderlo con todas las fuerzas”.

lunes, 29 de febrero de 2016

Celebrada la VII Jornada de reflexión de Defensem Cuba en el local del Casal de l’Alba en Barcelona

VII Jornada Defensem por GTM (4)
Tomado del Blog Casal d'Amistat Catalá Cubá

45 compañeras y compañeros del movimiento de solidaridad con Cuba en Catalunya se dieron cita en el Casal de l’Alba de Catalunya en Barcelona para realizar las VII Jornadas de reflexión del movimiento de solidaridad con Cuba en Catalunya.

Los asistente, representantes de asociaciones, casales y organizaciones solidarias de tarragona, Lleida, Girona y Barcelona , analizaron la situación actual del movimiento solidario y realizaron propuestas para mejorar, tanto en los aspectos organizativos como comunicativos. Con sentido autocrítico y positivo se realizó balance de las actividades realizadas, con más de sesenta intervenciones .

Todo ello, después que el Compañero Joaquín Lacke, representante del ICAP, presentara un documental con motivo del 55 aniversario de la fundación del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y explicara la situación y perspectivas del movimiento de solidaridad.

La Cónsul General de Cuba en Barcelona ,Mabel Arteaga, explicó la situación actual de la economía y la sociedad cubana y las relaciones con los Estados Unidos y el peligro que la desinformación de los medios de comunicación hagan creer que no existe el bloqueo , ni las injerencias y las agresiones.

Como conclusiones que serán llevadas a las próxima asamblea mensual del 02 de Abril están:

– Llevar a cabo acciones de denuncia contra el bloqueo que continua igual que antes del restablecimiento de relaciones.

-Denunciar las injerencias de los regímenes dela UE y Usa en la vida de los cubanos y cubanas.

– Exigir el cierre de la ilegal Base de Guantánamo y su restitución a soberanía cubana.

-Campaña explicativa de la situación de los presos políticos ( Leonard Peltier , Mumya Abu Jamal , Oscar Lopez Rivera ) y de la prisionera Ana Belén Montes en cárceles de los Estados Unidos .

-Mejorar nuestra sistema de comunicación en los medios alternativos y sistematizar la comunicación con los medios de comunicación tradicionales.

-Seguir participando en el Plan de Comunicación establecido por Cubainformación.

Tras la jornada, se realizó un almuerzo colectivo, con lo aportado por cada uno de los participantes.


Viva Cuba !!!
Abajo el Bloqueo !!!
Viva la solidaridad internacionalista !!!!

Barcelona 27 de Febrero de 2016

Fotos: Gustavo de la Torre Morales y Nelson Nielsen.

lunes, 18 de enero de 2016

Declaración de Oscar López Rivera sobre Ana Belén Montes

Osacar López y ana Belén
Dos paradigmas de dignidad: Oscar López y Ana Belén
Tomado de Bohemia, Revista de Actualidad General.
Por Liset García
El amigo Ernesto Robles, de la Mesa de Trabajo por Ana Belén Montes en Puerto Rico, acaba de enviar al héroe cubano René González, para que la circule, una declaración de Oscar López Rivera, el patriota puertorriqueño preso en Estados Unidos hace 34 años.
Resalta la calidez del reclamo de este hombre, quien permanece confinado, pese a las voces que exigen justicia para él desde diversas partes del mundo. Ahora, él también se ha sumado a la batalla por la excarcelación de su coterránea Ana Belén Montes.
Declaración de Oscar López Rivera sobre Ana Belén Montes:
“En otra nota, varios compañeros y amigos me han preguntado como me siento teniendo el nombre de Ana Belén Montes al lado del mío en la campaña por mi excarcelación. Para mí seria un gran honor. Creo que todo puertorriqueño que ame la justicia y la libertad debe estar orgulloso de Ana Belén. Lo que ella hizo fue más que heroico. Ella hizo lo que toda persona que  cree en la paz, la justicia y la libertad y en el derecho de toda nación a gobernarse a sí misma en la mejor forma posible y sin  la intervención o amenaza de nadie, hubiese hecho. Ella hizo lo que hizo porque sabía que el gobierno de Estados Unidos tenía la intención de destruir al gobierno cubano e imponer sobre el pueblo cubano un sistema diseñado por Wáshington, otro cambio de régimen. Los objetivos del gobierno estadounidense eran criminales y si ella no hubiese actuado como actuó habría apoyado esos actos. Vamos todos a estar orgullosos de ella, a apoyarla y demandar su excarcelación.”
Oscar López Rivera

lunes, 12 de enero de 2015

Celia en el recuerdo vivo y personal

Celia Sánchez
Celia Sánchez: (9 de mayo de 1920 Oriente, Cuba - 11 de enero de 1980, La Habana, Cuba). Combatiente revolucionaria, política e investigadora cubana. Integró el Movimiento 26 de Julio durante la Guerra de Liberación Nacional de Cuba, desde donde organizó por orientaciones de Frank País la red clandestina de campesinos que fue vital para la supervivencia de la guerrilla dirigida por Fidel Castro. Tras el triunfo de la Revolución Cubana en 1959 asumió importantes tareas y responsabilidades, siendo participante activa de los momentos más trascendentales de las primeras décadas del período revolucionario. Es conocida como la flor autóctona de la Revolución (Foto de Granma).
Tomado de CubAhora
Por Dilbert Reyes Rodríguez.

Demasiada integridad había en Celia Sán­chez, una de las heroínas cubanas de mayor trascendencia en las etapas de guerrilla y de Revolución triunfante, como para conformarse con mirarla a través de un solo prisma.

La niña que naciera en un lugar recóndito del Oriente de Cuba —como era entonces aquel pobladito de Media Luna, alrededor del central azucarero— sintetizó en sí misma la esencia de los valores humanos y la obra buena que prodigó la familia donde quiera que asentó, encabezada por el extraordinario filántropo doctor Manuel Sánchez Silveira.

Infante traviesa, joven impetuosa, rebelde, divertida, curiosa, familiar, amante de lo bello y natural, devota de la Patria, soldado de lo justo y sobre todo, fiel; resultaron en la conjunción magnífica que fue Celia Sánchez Manduley.

Hace 35 años de la desaparición física de la mujer temeraria y delicada, pujante y maternal, que con su adiós el 11 de enero de 1980, arrancó lágrimas profundas en el pueblo; sin embargo, tan grande fue su huella que anda entre los cubanos, en aquellos que la guardan y la prefieren viva en sus historias personales.

TORMENTA

Como rabiosos perros cazadores, los sanguinarios hombres de la tiranía buscaban desesperados a la mujer que se movía como un fantasma en la ciudad de Manzanillo. Sabían que era un pilar de la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, pero no daban con ella.

Desde el número 122 de la calle Pedro Figueredo, a pocos metros de la jefatura de la policía, la familia escuchaba a ratos el chillido de las patrullas al salir de cacería. Esa calle era particularmente peligrosa, y por tanto, im­pensada para cualquier maniobra revolucionaria.

Tal vez por eso, y también porque al lado vivía un sargento del cuerpo represivo, el segundo piso del 122 era uno de los lugares preferidos para la labor clandestina de la temeraria Celia.

Mirta Hernández pasaba por muy poco los 20 años. Era la sobrina del dueño de la casa, y sus habilidades al timón de una guagüita Ford, color gris, la convirtieron en ejecutora de la mayoría de las órdenes impartidas por Celia desde la referida residencia.

“La primera vez que llegó a casa la trajo el jefe de la célula del Movimiento 26 de Julio a la cual pertenecíamos, y cuya misión era servir de puente entre el llano y la Sierra. Celia vino acompañada por un joven herido que hubo que operar”, cuenta Mirta.

“Desde entonces, fue mucha la gente que pasó por aquí. Tanto un mensajero que bajaba de la loma, como algún combatiente que iba para allá. Hasta de Pinar del Río llegaban los futuros guerrilleros a entrevistarse con Celia, o mejor dicho, con Norma, que era su nombre de guerra en mi casa.

“Sin embargo, nuestra misión más frecuente era el envío de armas, ropas, medicinas, alimentos y otros pertrechos que trasladábamos en mi guagüita hasta un bosque cercano a El Marabuzal, desde donde Celia mandaba los hombres a la Maestra.

“El cuarto del segundo piso se convirtió en una especie de puesto de mando. El acceso a la azotea le permitió memorizar los cambios de guardia de la jefatura de la policía, los recorridos de las patrullas y otros movimientos rutinarios de la estación. Entre cuatro paredes pasaba los días completos, sobre el escritorio, elaborando planes, preparando órdenes, es­cribiendo siempre en clave. Como pocos, su capacidad de trabajo era extraordinaria.

“No niego que la suerte también jugó su pa­pel, pues las dos veces que vivimos momentos de tensión, Celia no estaba en casa. No obstante, las cosas le salían bien por esa manera tan discreta y meticulosa de prepararlo todo, cuidando el más mínimo detalle, evaluando hasta la saciedad cada posibilidad, cada riesgo.

“Una vez salió de la casa cuando la mu­chacha que hacía la limpieza fue a encargar unos pasteles a mi mamá, y le dijo que eran para los alzados.

“Nosotros pensábamos que la joven no conocía nada de aquello y al contárselo a Ce­lia, ordenó salir de allí de inmediato, y la sa­qué en mi carro, enmascarada solo con un paño de cabeza y unos espejuelos de armadura negra pertenecientes a Fidel, y que habían sido arreglados en la óptica de Manzanillo.

“De ella aprendí muchas cosas de guerra, por ejemplo, cómo tener la casa siempre lista ante un registro sorpresivo, a través de meticulosos métodos para esconder objetos comprometedores como armas cortas y paquetes de medicinas bajo las tejas del techo, marcándolas para no perderme en caso de emergencia.

“Uno no alcanzaba a medir su valentía e in­teligencia, y también era difícil descubrir cómo conjugaba tanta delicadeza y temeridad.

“En una ocasión, muy preocupada por su propia defensa en caso de un enfrentamiento con la policía, le pregunté por qué andaba siem­pre desarmada. Entonces, en voz baja me reveló un secreto:

—La única arma que cargo encima la llevo en el ajustador—. Era una cápsula de cianuro.

—Si me agarran, no duro cinco minutos viva— dijo tranquilamente”.

FLOR

Desde el 2 de noviembre de 1976, a Ca­ridad Pantoja no le cabe en el cuerpo el orgullo de haber sido, junto a Celia, las dos primeras mujeres diputadas a la Asamblea Nacio­nal del Poder Popular por el municipio de Manzanillo.

“Fue como concederle carácter oficial a aquella inigualable cualidad de andar siempre preocupada por los demás.

“En calidad de diputada, Celia siempre preguntaba por la atención a los planteamientos de la población, indagaba constantemente por los problemas más acuciantes del municipio. Sostenía que al pueblo no debía engañarse en el más mínimo asunto. Había que responder a todo con claridad, decir qué se podía hacer, y lo que no, por qué.

“Como persona, Celia era una fuente inagotable de valores humanos. La distinguía su inalterable dulzura, y por eso a veces costaba trabajo imaginar a la mujer famosa por su proverbial arrojo en la clandestinidad y en la Sierra.

“Desde el estrado en la Asamblea siempre nos hacía señas a los de Manzanillo para que compartiéramos con ella en los recesos.

“Su ternura y comprensión eran tan magnánimas, que en una ocasión, planeada una reunión entre ambas en el hotel donde dor­mía­mos los diputados, olvidé la hora de la cita, salí y regresé mucho después del mo­mento pactado.

“Llegué cuando el carro protocolar partía y Celia asomaba la cabeza para decirme en voz alta: —Cari, mi vida, discúlpame que no te esperé más tiempo, pero es que tengo una reunión en el Consejo de Estado.

“De pronto, la informal olvidadiza no era la que tenía que ofrecer disculpas. Aquello solo pasaba con Celia.

“También recuerdo una vez que convocó para una recepción a mujeres combatientes o relacionadas con la lucha revolucionaria, e inspirada por esa tierna pasión en el cuidado del detalle, montó un pequeño salón con departamentos de corte y costura, peluquería, manicuri y maquillaje, para embellecer a todas las mujeres de aquel heterogéneo grupo.

“Era una fiesta verla al otro día narrando cómo sus maridos no las reconocían al salir del saloncito, todas arregladitas y hermosas. Celia impresionaba por sus actos siempre cargados de sensibilidad y amor. Era ciertamente una flor”.

MADRE DE TODOS

“Mis 15 años eran muy poca edad para servir en la guerrilla. Esa era la opinión de Fidel, y para convencerlo de lo contrario solo podían mediar las palabras y la insistencia de Celia”.

Por eso Edemis Tamayo Núñez le agradece su permanencia en la Sierra, y la integración luego del pelotón Mariana Grajales.

“Muchas de las Marianas le agradecemos por su ayuda en el gran paso de niñas a mujeres. Sus preocupaciones maternales la hicieron asumir hasta el diseño de nuestro uniforme, cerrado y con dos bolsillos grandes a los costados. Era tan delicada que aún teniendo autoridad para decidir, pedía las opiniones de ‘las muchachitas’, como nos llamaba.

“Fidel hizo del pelotón un grupo de mujeres temerarias y Celia le puso el toque maternal y profundamente humano.

Siempre tenía tiempo para ayudarnos y enseñarnos de la vida, porque éramos muy jóvenes y guajiras casi todas.

“Pero Celia prodigaba ese trato no solo al pelotón, sino a todo el que recibiera sus atenciones. Quien tuviera la posibilidad de llegar a ella salía complacido. Era comadre de muchos y madrina de cuanto vejigo nacía, porque su carácter y dulzura la llevaban automáticamente a convertirse en eso, en una madre”.

Y es que así la recuerda también el manzanillero Luis Lastre, cuyo padre, Emilio, fue desaparecido en 1958 por los sanguinarios paramilitares de Masferrer. Luis y Olga fueron dos de las decenas de niños, serranos y llaneros, acogidos por la Celia maternal que dedicó a ellos hasta sus espacios privados.
“La recuerdo ágil, al tanto de cada detalle, repartiendo caricias por toda la granja de Santa María del Mar (loma), siempre dulce”, cuenta Luis.

“A las niñas hablaba mucho de la postura, los modales, el vestuario. A las adolescentes las orientaba sobre los cambios biológicos, sus primeras relaciones amorosas.

“Un día, inocente, le pregunté qué era la medalla en la cadenita de uno de sus tobillos; a lo cual respondió con una sonrisa y la explicación sobre cuánto de personal tiene un resguardo. Al crecer y conocer su historia comprendí de un golpe todas sus razones.

“De La Habana no regresé a Manzanillo siendo el niño desamparado, sino el maestro en formación que salió del regazo de Celia, como también salió enfermera mi hermana y muchos otros hombres y mujeres de bien”.

Cuando hay tanto de cabal, la muerte solo arrastra el cuerpo consigo, y nada, absolutamente nada se lleva del ejemplo vivo y personal. Eso pasó en los cubanos con Celia Sánchez Manduley: de la Revolución “la fibra más íntima y querida”; de la historia patria, el rostro femenino y el carácter.

Ex prisioneros políticos palestinos y libaneses de cárceles sionistas saludan 56 Aniversario del Triunfo de la Revolución y regreso de Los Cinco

Tomado de CubaMINREx

Líbano, 12 de enero  de 2015.  Una nutrida delegación de la Comisión Palestina-Libanesa de Atención a los Prisioneros en las Cárceles Sionistas, trasladó al  Embajador de Cuba en el País de Los Cedros, René Ceballo Prats,  un saludo por el 56 Aniversario del Triunfo de la Revolución cubana y el regreso de Los Cinco a la Patria.
 
En un emotivo encuentro en la sede de la Embajada cubana,  Anwar Yassine, ex prisionero en las cárceles israelíes por 17 años, miembro de la Directiva del Comité Libanés por la Liberación de Los Cinco y  del Comité Central del Partido Comunista Libanés (PCL), acompañado por una decena de ex combatientes y ex prisioneros políticos palestinos y libaneses, expresaron un saludo revolucionario por el 56 Aniversario del Triunfo de la Revolución y por el regreso a Cuba de Gerardo, Antonio y Ramón.

Anwar Yassine, quien presidió la delegación, felicitó al pueblo cubano  por la victoria obtenida, la cual consideró y siente como propia y fortalece las esperanzas de que un día, más temprano que tarde, lograran la liberación de todos los prisioneros palestinos y árabes de las abominables cárceles sionistas.

Indicó que Cuba, su resistencia y defensa de su soberanía nacional  son paradigmas para los pueblos del mundo y felicitó por el nuevo aniversario.

El Embajador cubano agradeció la visita y expresó la seguridad de que Cuba continuará apoyando la causa palestina, de los pueblos árabes y todas las causas justas en el mundo y envió un saludo solidario a todos los prisioneros palestinos y libaneses en cárceles de Israel.

(Cubaminrex/ Embacuba Líbano)

miércoles, 7 de enero de 2015

La mejor medicina

Tomado de Bohemia
Por Claudia Rodríguez Herrera


Durante el reciente Rumbón de la victoria, en La Tropical, los Cinco héroes cubanos, luchadores antiterroristas, compartieron escenario con los músicos y confraternizaron con el público. Al concluir, Gerardo Hernández Nordelo accedió a conversar, muy brevemente, con esta reportera de la revista Bohemia:

Nosotros en estos 15 años vivimos de todo, la mitad de las cosas que nos pasaron ni siquiera nuestra familia las sabe porque no queríamos asustarlos ni que tuvieran preocupaciones.

Sufrimos momentos amargos, pero en los pocos días que llevamos en Cuba, te lo digo con honestidad, hemos olvidado todo gracias al amor de nuestro pueblo que ha sido la mejor medicina para sanar estas heridas.

Es realmente indescriptible la alegría que hemos sentido, el orgullo de ser cubanos, que siempre lo tuvimos muy adentro del corazón, pero hoy se ha multiplicado.

Ver a los rumberos hoy, vistiendo los colores de la bandera cubana, eso nos conmovió, al igual que el afecto que nos demuestra el pueblo dondequiera que vamos. Ese es el mejor bálsamo.

Quiero aprovechar la oportunidad para saludar a los compañeros y compañeras de BOHEMIA. Allá era la revista que con más sistematicidad nos llegaba y la leíamos con mucho interés. Los felicito por el trabajo que están haciendo.

Nuestro héroe Gerardo Hernández (I), con su esposa Adriana (D), a su arrivo a la patría, en La Habana, el 17 de diciembre de 2014.    AIN  FOTO/ Estudios Revolución/

Nicolás Maduro pide respeto a EEUU tras encuentro con Joe Biden

Tomado de Libre Red
Fuerte: PL

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, y el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, celebraron una reunión el jueves durante la toma de posesión de la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, donde ambos asistieron como invitados. Maduro insistió que su país quiere desarrollar relaciones respetuosas con EEUU.

De acuerdo con el líder venezolano, la reunión con Biden ha sido de carácter cordial y se celebró en un ambiente de respeto mutuo, que según Maduro, es lo que debe prevalecer en el futuro en las relaciones de los dos países.

“Lo he dicho a Biden, y ya hemos hablado de eso mil veces con Estados Unidos en público y en privado, que queremos relaciones de respeto más nada”, dijo Maduro, citado por Telesur.

El presidente venezolano también dijo que iba a tratar en la próxima Cumbre de las Américas y de la Comunidad de países de América Latina y el Caribe (CELAC) de que se retiren las sanciones estadounidenses contra varios funcionarios venezolanos.

lunes, 29 de diciembre de 2014

Si no creyera en la esperanza…

Alas para ti (Acrílico sobre lienzo). Foto: Alberto Sautúa


Tomado de Juventud Rebelde
Por Alina Perera, Osviel Castro Medel, Odalis Riquenes Cutiño, Sara Cotarelo, Glenda Boza Ibarra, Lisandra Gómez Guerra y Elayna Espin.

Junto con otras palabras, esperanza es un  término clave si se habla de la Revolución Cubana. Pueden arrostrarse múltiples problemas, librarse batallas ciclópeas, siempre y cuando se entienda el sentido de todo el esfuerzo y se aviste la luz en el camino.

Pero lo que convertiría cada empeño en imposible, cada paso en seguro desplome, sería la ausencia de la esperanza. Por eso brilló en todo su esplendor, durante las horas más oscuras de lo que hemos dado en llamar «período especial», la decisión de un cubano tan comprometido y sensible como el reverendo Raúl Suárez, quien cuando hablaba a pocos o a muchos coterráneos, decía negarse de cuajo a que le arrebataran la esperanza.

Era algo así como un «ahí sí que no…». Era un plantarse,  porque perder a la señora de las posibilidades, dejar de creer en ella —«si no creyera en la esperanza…», nos ha cantado el inmenso Silvio—, entrañaba y entraña la derrota, el vencimiento.

Durante la primera quincena de este diciembre, en las provincias de La Habana, Cienfuegos, Sancti Spíritus, Granma y Santiago de Cuba, nuestro diario emprendió una expedición con tres preguntas, buscando justamente si la esperanza todavía habita allí en lo profundo y sólido de nuestra resistencia, allí donde otros términos salvadores como «inspiración», «ilusión» y «anhelo» obran prodigios.

La Revolución abrió una hermosa etapa de esperanza para los cubanos: ¿Sigue despertando el mismo sentimiento? ¿De qué fuentes, hablando de país, se alimenta ese estado espiritual? ¿Cuáles amenazas podrían debilitar esa premisa imprescindible para seguir luchando y venciendo?

Cubanos menores de 35 años de edad compartieron sus puntos de vista a partir de tales preguntas. Desde las provincias mencionadas, confesaron su sentir estudiantes universitarios, de nivel medio o de especialidades técnicas, amas de casa, obreros, trabajadores por cuenta propia, maestros, jóvenes desvinculados, dirigentes de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM).

Incursionar indagatoriamente desató múltiples aristas del pensar. Y de todo ello, a pesar de la diversidad, algunas tendencias pudieron ser definidas: resulta recurrente el anhelo por que la economía de la Isla mejore, pues de esa suerte dependen los proyectos futuros de la agenda individual y colectiva.
Lo otro que afloró con fuerza es el agradecimiento por medidas recientes tomadas en el país, las cuales impactan en sectores de gran sensibilidad como el de la vivienda o el transporte, o han hecho posible la apertura del trabajo no estatal.

Aunque no son pocos quienes desean acogerse a las oportunidades que ofrecen las nuevas figuras del trabajo por cuenta propia, existe un grupo que desea mantenerse vinculado a sus profesiones en el sector estatal, pues a pesar de las actuales adversidades del bolsillo, sienten amor por lo que hacen y no renuncian a la aspiración de alcanzar un nivel de vida aceptable a través de su desempeño.

Otras tendencias

La Revolución, según develó el sondeo, sigue despertando esperanzas entre los jóvenes. Y eso desde lo cotidiano se traduce, al decir de muchos de ellos, en un batallar que busca mejores condiciones de vida.

Un grupo importante coincide en que la Revolución es un proyecto de futuro, lo cual no es excluyente con el enfoque de que los tiempos actuales traen impronta propia y ponen a prueba, sin negar los sueños colectivos, la capacidad individual de cada cubano.

Entre las opiniones que apuntan a eso que los especialistas denominarían «fortalezas», se incluye la certeza que acompaña a muchos sobre la coherencia del pensamiento de los líderes de la Revolución, lo cual implica seguridad y confianza si se trata de quienes guían los derroteros del país.

Los entrevistados aluden, entre otras realidades que abren paso a múltiples posibilidades, al respaldo del pueblo al proceso revolucionario, a conquistas como el derecho de todos al sistema educacional y al de salud gratuitos, a la garantía de un empleo para cada graduado, y a la preponderancia de los valores morales positivos en la sociedad, a pesar de que otros, negadores de la virtud, han ganado espacio en estos años de resistencia.
El secreto del pez (Acrílico sobre lienzo).
 Por otra parte, algunas opiniones señalan eso que los estudiosos definirían como «amenazas», y que terminarían dejando poco espacio a la esperanza: la posibilidad de que la juventud, como motor impulsor de la Revolución, quedara a la vera del camino; la corrupción como mal que carcoma toda columna moral; no saber distinguir entre educación e instrucción; un desánimo que nazca de la imposibilidad de revertir esa situación torcida por cuenta de la cual el trabajo no es muchas veces el canal legítimo de acceso al bienestar y al «éxito».

Otras insatisfacciones y preocupaciones apuntan a un trabajo político ideológico no exento de formalismos; a vicios como la apatía, el desinterés y el no hacer el trabajo a conciencia; que no haya más personas vinculadas a la producción de bienes y servicios; y que el enemigo, que no descansa, aproveche cada brecha dejada por nuestras ineficiencias para urdir sus tramas en contra del mejoramiento de la sociedad cubana.

Ideas y emociones en La Habana

La Revolución dio esperanza a los pobres, nació para el beneficio del pueblo, y en tal sentido se convirtió en guía para el mundo, comenta Rebeca Mederos, informática de 29 años. Afirma que el regreso de los Cinco hace recordar alegrías inmensas como las vividas en enero de 1959, sin pasar por alto el acuerdo para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

Ella recuerda la lucha por el regreso de Elián y se alegra de que la juventud haya podido vivir momentos como los de este diciembre, cuando la Revolución ha dejado en claro, otra vez, su esencia de justicia, su defensa de la esperanza. «Si trabajamos duro, lograremos ser uno de los pueblos más admirados del mundo. Trabajar con eficiencia y garantizar bienestar a todos es de seguro lo más añorado».

En una parada de ómnibus, Frank Valdés Aguirre, de 31 años y también informático, expresa, a propósito de la esperanza, que este ha sido un fin de año inesperado, por las noticias: el regreso de nuestros tres hermanos y el anuncio del acuerdo de restablecimiento de relaciones con Estados Unidos. «Parece abrirse una época de esperanza para Cuba, siempre que ellos (los vecinos) se integren con la intención de que primen el respeto mutuo y el sentido de la solidaridad, como han hecho los pueblos de América Latina».

Aunque optimista y decidido a no dejar los caminos de la superación profesional, Antonio Castro Delgado, de 22 años, estudiante de cuarto año de Economía en la Universidad de La Habana y jefe de brigada de la FEU, confiesa preocupación por la complejidad que implican los cambios en la economía cubana. «Sé que habrá que librar batallas contra vicios como la corrupción. Quiero que mi futuro sea en Cuba y quiero progreso para ella. Si me preguntan qué características de la Revolución alimentan ese sentimiento llamado esperanza, diría que aquí siempre estaremos protegidos, que no habrá nadie desamparado».

Es indudable que la Revolución abrió una puerta amplia a todos los sectores sociales, especialmente a los jóvenes, argumenta Robersi Armenteros Pérez, estudiante de tercer año en la Facultad de Historia de la Colina.

Robersi alerta sobre cómo los jóvenes han sido foco de las acciones enemigas encaminadas a desvalorizar el proyecto social cubano. «Lo vemos en todas la denuncias que se han hecho, en los planes de la Usaid; no podemos estar ajenos, dar la espalda a esa información».

Gabriela Castillo Rodríguez, de 20 años y estudiante de tercer año de Historia en la Universidad de La Habana, entiende que Cuba necesita cambios desde lo económico. «Se están haciendo y todos deseamos que sean más rápidos, pero a veces cuesta trabajo entender que todo lleva su paso».

Desde lo social —añade Gabriela— se van notando marcadas diferencias en los niveles de vida de las personas, los cuales van resultando inevitables, pero la protección esencial a la vida, el derecho de aprender y de tener salud, son una conquista para todos.

Para Jairo Millo Gómez, estudiante de quinto año de Derecho de la Universidad de La Habana, la esperanza radica en que el país ha ido cambiando. «Tenemos un tesoro que no todos saben valorar: por nacer en Cuba ya está garantizado estudiar y graduarte en lo que desees, si te lo propones».

Jairo, como futuro abogado, sostiene que «la Revolución es igualdad, es pensar en la mayoría». Él está entre quienes creen que los jóvenes deben conocer cómo funciona la política del país, pues a veces en las reuniones, en los contactos con las nuevas generaciones, no se dan las respuestas adecuadas, convincentes, a las diversas inquietudes. Cuando los problemas no son afrontados con claridad y valor, se puede recalar en la apatía.

A sus 24 años, la ama de casa Mayla Estévez Miranda tiene la ilusión de que su país pueda salir adelante: «Lo veo en los cambios que se han decidido, en la apertura de muchas cosas que nos tenían “trabados”, pero todavía queda mucho por hacer. No soy de las que ahora aporta, soy madre con una bebita de tres meses de nacida. Veo, entre las amenazas para la esperanza, que alguien sienta que aquí no puede vivir. Y aquí uno puede vivir y ser feliz: mi salud y la de mi bebé estuvieron y están garantizadas. Que tenga más o menos ropita, más o menos linda, no es lo urgente. Duermo tranquila porque sé que si mi hija lo necesita, tendrá la mejor atención del mundo y sin costo alguno».

La revolución sigue siendo eso, revolución

A la psicóloga Annia Poblador Serguera, de 31 años, la Revolución continúa inspirándole el mismo sentimiento que pudo despertar en los cubanos en 1959.

Cree que pese a dificultades y errores cometidos, el proyecto cubano se encamina al perfeccionamiento en acciones y políticas que mantienen como principal objetivo el bienestar del ser humano. Considera que si en algún momento existieran actitudes y procederes inadecuados de quienes dirijan, prácticas demagógicas o un gobierno que no sea revolucionario, podría ponerse en peligro la esperanza.

En Santiago de Cuba, José Vladimir Sarmiento, de 22 años y estudiante de cuarto año de Derecho de la Universidad de Oriente, sostiene que «la Revolución sigue siendo eso, Revolución: cambio constante, experimentación». Cree que despierta buenos ánimos en torno a alternativas de mejoría, de búsqueda de mejores condiciones de vida a través de la preservación del hombre y los principios que defendemos.

Para él la esperanza podría verse amenazada por una sensación de estancamiento, de quedarnos con tan solo una idea, con un modo de pensar que no permita abrirnos a otras posibilidades de mayores resultados. Afirma que la falta de participación popular podría ser otra amenaza y que tiene sumo valor seguir discutiendo las políticas del país en las asambleas del Poder Popular.

Al santiaguero Ernesto Leliebre, ingeniero informático de 27 años de edad, la Revolución le ha aportado la posibilidad de superación tanto en la vida profesional como social. Es alentador para él haber sido electo como dirigente juvenil en una importante entidad de las ciencias como el Centro de Biofísica Médica y que sus puntos de vista sean escuchados.

Ernesto alerta sobre la actitud de quienes buscan obtener dinero fácil y son partícipes de la corrupción, mal en el cual la juventud se adentra a veces sin reparar en las consecuencias negativas que ello entraña para la sociedad.

Sin trabas para los sueños

Maxiller Martínez Tovar soñó siempre con tener su negocio. Graduado como técnico medio en Servicios Gastronómicos, trabajó en el sector estatal hasta que en 2011, con la apertura hacia nuevas formas de gestionar la propiedad, abrió un pequeño restaurante. Lo que comenzó siendo un local para unos pocos comensales es hoy una de las más prestigiosas paladares de Cienfuegos, sueño hecho realidad para quien todavía no ha cumplido los 30 años.

«A pesar de las dificultades en cuestiones burocráticas, ya sea por desconocimiento o por resistencia al cambio de algunos, es una intención del Gobierno apoyar a quienes comenzamos en esta nueva forma de gestión económica», dice Maxiller.

Y añade: «Me interesa la prosperidad del lugar donde trabajo, y el buen trato a quienes buscan pasar allí un rato agradable en familia o en pareja. La Revolución, por suerte, no pone trabas para cumplir mis sueños».

Hablando de sueños se suma la historia de Víctor Alfonso Cedeño, a quien le obsesiona la realización audiovisual y que el público disfrute con los personajes que crea. Graduado como arquitecto en la Universidad Central Marta Abreu de Las Villas, su mayor satisfacción la encuentra dibujando animados. Es el autor de la serie Danny y el club de los berracos, cuyos capítulos recorrieron la Isla a través de memorias flash.

«Añoro, comenta, descubrir en los productos audiovisuales el universo cubano, lleno de personajes pintorescos. Creo que las series, aventuras, animados e incluso novelas de años atrás eran más atractivos».

A Vito, como le llaman sus amigos, no le interesa irse de su país. «Cuba está muy rica para hacer cosas. A veces me preguntan: ¿Qué tú quieres cambiar? Y yo respondo que Cuba es un gran terreno para crear».

¿La esperanza?: inalterable en lo esencial

No todos piensan igual. Algunos dicen que durante años la Revolución abrió un camino de inmensas posibilidades y estiman que los tiempos nuevos ponen a prueba la capacidad individual para que cada quien se abra paso en la vida, de manera que los de mayores facultades y habilidades tienen la fortuna de prosperar. Otros creen que la esperanza es directamente proporcional a la suerte corrida hasta el momento. Unos terceros hablan de un estancamiento en las ilusiones, del que se saldrá en el futuro «con una mejor economía nacional».

El granmense Isdel Rodríguez es de los del primer grupo. Cuentapropista de 30 años, ha visto florecer sus finanzas «desde la honradez, sin hacerle daño a nadie». Para él, «la Revolución ha demostrado flexibilidad», y eso hizo posible que explorara fórmulas que antes parecían utópicas.

Elizandra Rodríguez, también de Granma, ama de casa de 24 años, expone con lenguaje sencillo que la Revolución continúa siendo un faro para los humildes, pero que tiene entre sus amenazas la mentalidad de algunos grupos que han hecho dinero mal habido y han cultivado cierto «complejo de superioridad».

Para la granmense Dayana Cedeño, de 26 años y dirigente de base de la UJC, la esperanza abierta por la Revolución se mantiene, aunque ha cambiado de matices por las realidades impuestas a partir del período especial. «Seguimos naciendo con el derecho a la salud, a la cultura, a la educación, pero las coyunturas no son las mismas de antes».

Ella asegura que otro sistema social no abriría las ilusiones como el nuestro, «imperfecto, con errores, pero enfocado en el ser humano». Y menciona entre las amenazas de cara al futuro la poca preparación cultural y político-ideológica de un segmento de la juventud.

Líber Fernández, maestro de 30 años en Granma, aborda la situación de las aulas cubanas antes de 1959: «Los salarios de los maestros eran míseros y muchos no tenían empleo. Hoy hay maestros que se mueven a otros sectores, pero la inmensa mayoría ama la profesión. No estamos desesperanzados».

Precisamente, entre los peligros para el presente y el futuro señala uno vinculado a las aulas. «Todavía muchos confunden instrucción con educación. Debemos mejorar en esta última, porque en muchos casos la escuela no ha logrado educar bien».

De la misma provincia, Alexeis Rodríguez, desvinculado y de 30 años, dice que «la esperanza es lo último que se pierde» y que la suya sigue inalterable. «Creo que seremos un gran país, pero no se puede pensar como hace 50 años».

Sobre las buenas noticias que han provocado emoción y alegría en la Isla, Lisandra Hechavarría Hidalgo, bayamesa de 28 años y graduada de Comunicación Social, expresa que lo sucedido en los últimos días demostró las inmensas razones que tuvo y tiene Cuba en la defensa de sus principios. «Sin ética es difícil cultivar una esperanza verdadera. Pienso que ahora podemos crecernos desde nuestra cultura e intercambiar sin miedos, con respeto».

Privilegio de pertenecer a esta nación

Alejandro Clemente Triana, de 23 años, no tiene mucho tiempo para sí. Siempre va de un lado al otro en la Universidad José Martí de Sancti Spíritus. Entre las responsabilidades como presidente de la FEU de su centro y las de alumno ayudante, las 24 horas del día se le vuelven breves y tensas.

Clemente, como todos lo nombran, ama su carrera: Biología Química. Por ello siempre prioriza en su agenda la impartición de clases prácticas a segundo año de la especialidad y la preparación de laboratorios.

«La oportunidad de obtener saberes y conocimientos, afirma, ha sido de las grandes posibilidades que me ha dado la Revolución. Por eso me mantendré vinculado a la profesión que elegí: el magisterio», dice.

Sobre los peligros que puede enfrentar la esperanza, opina que «en el camino hay obstáculos y amenazas; pero solo se truncarán nuestros proyectos si lo permitimos».

A la noticia expandida como pólvora por las redes sociales este 17 de diciembre, Rosana Zamora Hernández no daba crédito. «Creo que aunque esperé ese hecho, no estaba preparada. Sentí un apretón en el pecho y pensé que moriría de tanta alegría», expresa aún con los ojos humedecidos esta espirituana de 26 años.

El hecho significa, para ella, un antes y un después de la historia cubana. Sabe bien que desde su profesión, el periodismo, le toca ser consecuente con el futuro de la nación, que una vez más demostró la lealtad a los hombres que la enorgullecen.

El regreso de Tony, Gerardo y Ramón ha significado un aliento para los cubanos de dentro y fuera del país, porque ellos demuestran con su actitud que, pese a los años de encierro, no pierden esa necesidad de servir a la Patria.

«Hoy Cuba no es la simple Isla, aislada como se podía ver en otros tiempos», enfatiza Rosana, y afirma que todo lo que implica la palabra cubanía, allí donde contamos con la fuerza moral y la sensibilidad de hombres infinitos como Martí y Fidel, da motivos suficientes para querer ser siempre parte de esta nación.

Pero Rosana está despierta y alerta: «Jamás se podrá permitir la injerencia extranjera. Tenemos la responsabilidad de hacer un país mejor, de construir nuestros proyectos de vida en nuestros escenarios, hacerlos posibles para lograr disminuir los índices de emigración en busca de esa “vida perfecta” que nos venden otros. No podemos permitir que el aroma del capitalismo se cuele en las casas de la Cuba del presente y del mañana».

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