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martes, 6 de agosto de 2013

El “caso Bárcenas” continúa ensombreciendo la legislatura de Rajoy

Mariano Rajoy

Tomado de CubaDebate.

El debate parlamentario del pasado jueves sobre el caso Bárcenas cerró el curso político solo a medias. No lo hizo para el PSOE y el resto de la oposición, que ven en la intervención de Mariano Rajoy solo y un punto y seguido en la gestión del escándalo del extesorero del PP. Y tampoco lo cerró para el partido mayoritario. A pesar de que el Gobierno da públicamente el asunto por zanjado, desde la Audiencia Nacional y, sobre todo, desde la cárcel de Soto Real puede ser condicionada la agenda política del PP y del Ejecutivo. Para empezar, los días 13 y 14 de agosto declararán como testigos María Dolores de Cospedal y Javier Arenas, y en la segunda quincena del mes volverá el debate a la diputación permanente del Congreso. El laberinto en el que Luis Bárcenas ha sumido a Rajoy lastra, de manera directa o por sus consecuencias políticas, una legislatura que aún no ha llegado a su ecuador.

Así lo interpretan desde la dirección del PSOE. Rajoy salió tocado de un debate que demostró que el Ejecutivo pende de un solo hilo, el de la mayoría absoluta. Se trata de una base muy sólida y, sin embargo, esta circunstancia puede convertirse en una carrera de obstáculos para afrontar más de dos años de legislatura sin acuerdos parlamentarios. Incluso en las filas populares, que vivieron la intervención del presidente como una liberación, saben que Bárcenas seguirá ensombreciendo la actividad de gobierno. Como apuntó Alfredo Pérez Rubalcaba en el último comité federal de los socialistas, Rajoy tiene tres volcanes en erupción: el político, el territorial y el económico y social.

EL FRENTE POLÍTICO

Pender de un hilo

Todos asumen que el próximo curso político el diálogo entre las principales formaciones será extremadamente complicado. El Gobierno tiene a toda la oposición enfrente y tiene complicado tejer complicidades con otros grupos. Ha quedado claro que el pleno extraordinario de esta semana no ha desactivado ni la moción de censura que planteó el PSOE ni las iniciativas parlamentarias de otras fuerzas. La “estabilidad política” a la que apeló la número dos del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, después del Consejo de Ministros, solo depende, por tanto, de la cantidad. Esto es, de la mayoría absoluta.

La única excepción es CiU. Josep Antoni Duran Lleida es uno de los líderes que se han mostrado más comprensivos con la situación que vive Rajoy por Bárcenas. No obstante, las relaciones con el Ejecutivo de su formación, que vive su propio caso de corrupción, pueden tensarse a partir de la Diada del 11 de septiembre con nuevos desafíos soberanistas de Artur Mas.

Todos en el Gobierno y en la dirección del PP están pendientes además de lo que pueda declarar Bárcenas al juez Pablo Ruz. Las acusaciones del antiguo responsable de finanzas llevan desde el pasado enero amenazando a los populares, pero esa nube negra persigue a sus principales dirigentes con más fuerza desde su ingreso en prisión el pasado 27 de junio. Por esta razón nadie en la oposición consideró suficientes las explicaciones de Rajoy, sobre todo con relación a los contactos mantenidos con el extesorero vía SMS incluso después de se conocieran sus cuentas no declaradas en Suiza.

Algo parecido opina la prensa internacional. El semanario británico The Economist afirmó sin medias tintas: “Rajoy se aferra a su puesto de trabajo”. El análisis de la BBC subraya que la mayoría de españoles ya dudaban de Rajoy antes, y que esta comparecencia resulta insuficiente para ganar la partida de la confianza. La agencia Reuters, en una dura crónica, señala que “sus explicaciones de una hora de duración en una esperadísima comparecencia en sede parlamentaria no convencieron” a la mayoría, y recuerda que “la desconfianza creciente ante la clase política y los casos de corrupción que han sacudido la vida pública española han llevado al PP a caer vertiginosamente en los sondeos de intención de voto”.

Ante este panorama, el PSOE mantendrá la ruptura de relaciones, pero no quiere que esto afecte a las instituciones. Por tanto, buscará, por ejemplo, una fórmula para renovar el Consejo General del Poder Judicial, aunque el Ejecutivo aprobará en solitario la ley que cambia totalmente el órgano de gobierno de los jueces.

El caso Bárcenas, además, ha puesto de manifiesto otro de los puntos débiles de Rajoy: la credibilidad. Como en una especie de carné de conducir, el presidente del Gobierno ha ido perdiendo los puntos de los que debe echar mano cuando más los necesite.

Los incumplimientos del programa electoral, las promesas sobre los impuestos luego superadas y los trompicones en las explicaciones sobre el escándalo del antiguo responsable de finanzas del PP, entre otras, han terminado por dejar al presidente sin apenas puntos de credibilidad. Las encuestas de Metroscopia para EL PAÍS muestran desde hace meses esa caída de la confianza en el presidente, lo que ha dado pie a una situación potencialmente paradójica: que se crea más a Bárcenas, quien puede mentir como imputado, que al propio jefe del Gobierno.

Las referencias de Rajoy a su honradez o la negación de la financiación ilegal y los sobresueldos quedan debilitadas por esa falta de credibilidad. Con ese lastre tendrá que cargar en la segunda parte de la legislatura ante problemas como el soberanismo en Cataluña. A este respecto, incluso en el PP existen corrientes subterráneas que podrían convertirse en otro obstáculo. El amago de José María Aznar y algunos gestos de Esperanza Aguirre muestran que hay un PP sin respaldo entre los dirigentes, pero que sintoniza con las bases en algunas propuestas, como la política fiscal.

Agrava la situación la crisis institucional que avanza en los últimos años y que ya afecta también a un presidente del Tribunal Constitucional en entredicho. En el fragor del debate del jueves sobre Bárcenas pasó inadvertido que el portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran, lanzó una dura andanada desde la tribuna contra Francisco Pérez de los Cobos, poniendo en cuestión la cabeza de la institución que debería ejercer como árbitro en el cumplimiento de la Constitución.

EL FRENTE TERRITORIAL

Esperando a la Diada

El volcán territorial está preparando la erupción. En septiembre se celebrará la Diada de Cataluña y, previsiblemente, la mayor exaltación de los planes soberanistas de Mas. Rajoy no ha respondido aún a la carta del presidente de la Generalitat, pero es evidente que rechazará la consulta, lo que abrirá una nueva confrontación. Si no hay acuerdo de base debería haber negociación, pero La Moncloa sostiene que no habrá margen, porque no acepta bajo ningún concepto la consulta y tampoco ve posible un pacto fiscal.

Santamaría habla de estabilidad, pero Rajoy tendrá que hacer frente a esa ofensiva con la debilidad política que tiene en este momento y con dificultades para buscar complicidades. No las tiene ni con sus barones, según se vio en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera. Muchos, además, empiezan a escenificar desencuentros con el Gobierno para el final de sus legislaturas. Y en los próximos meses debe empezar la negociación del sistema de financiación autonómica, cuya vigencia caduca el próximo año. Esa negociación no suele ser pacífica y menos si hay elecciones autonómicas a la vista y si, como ocurre ahora, no hay mucho margen presupuestario para el acuerdo.

A este respecto, la rebelión de la Comunidad de Madrid, la joya de la corona del PP, parece incluso más grave dentro del partido que los constantes encontronazos con José Antonio Monago. Al final, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, consiguió aplacar al presidente extremeño y hasta le concedió un techo de déficit para 2013 del 1%, mayor que el 0,69% de 2012 y, sobre todo, en contra del criterio general. Esta decisión desató un sentimiento de agravio y, junto con el trato concedido a Cataluña, recrudeció la tirantez en las relaciones con el Ejecutivo de Ignacio González. Este decidió oponerse no solo al objetivo de déficit a la carta acordado en el CPFF, sino también a la senda prevista los próximos años. Y lo hizo horas después de recibir una amenaza del propio Montoro, que en la previa de la reunión había advertido al consejero madrileño, Enrique Ossorio, de que, si se niegan a recuperar el impuesto de Patrimonio eliminado hace años por Esperanza Aguirre, deberán atenerse a las consecuencias.

EL FRENTE ECONÓMICO

Examen en septiembre

El Gobierno habla de recuperación, y de algo parecido a lo que fueron los brotes verdes para José Luis Rodríguez Zapatero. Los principales dirigentes del PP esgrimen en cada comparecencia la mejora de los datos de paro de los últimos meses y el superávit comercial. Aun así, el momento de medir esa supuesta recuperación será otoño, cuando la cifra de empleo no esté condicionada como ahora por la estacionalidad de una temporada turística excepcionalmente buena.

Las previsiones del FMI no han sido buenas y, en el ámbito social, en septiembre se notará el efecto de la reducción de becas y la subida de tasas universitarias. Rajoy tienen todos los frentes abiertos y, pese a poseer la mayoría suficiente para afrontarlos, también se enfrentará a las dificultades y a la soledad a las que Luis Bárcenas está condenando al Gobierno.

(Con información de El País)

jueves, 1 de agosto de 2013

Las mentiras del discurso de Mariano Rajoy sobre Bárcenas, cita a cita

Tomado de "el diario.es"
Por Ignacio Escolar.


Mariano Rajoy: "No es la primera vez que hablo de esta materia. Ya lo hice en una comparecencia abierta para todos los españoles a principios del pasado mes de febrero"

Falso. Aquella "comparecencia abierta para todos los españoles" fue su famoso discurso a través de una pantalla de plasma. En aquella ocasión, ni siquiera se atrevió a pronunciar la palabra "Bárcenas" ni tampoco quiso cuestionar la actuación de su extesorero, a pesar de que ya entonces habían aparecido sus millones en Suiza.

"En numerosas ocasiones y en diversos escenarios se me ha preguntado sobre el mismo. Otra cosa es que mis explicaciones no gusten."

Falso. El problema no es que sus explicaciones no gusten. El problema es que no ha dado ninguna. Decir "la segunda ya tal" no es dar explicaciones. Decir "todo es falso salvo algunas cosas" no es dar explicaciones. Manipular las pocas preguntas que permite a la prensa para poder leer un papel como respuesta no es dar explicaciones. Y comparecer ante los diputados como ha hecho hoy, sin permitir un debate parlamentario más fluido y evitando a cambio la habitual rueda de prensa de verano no es dar explicaciones.

"No comparezco por ninguna otra razón, Señorías, y mucho menos porque me inquiete en lo personal esa irreflexiva Moción de Censura, de la que hablaré luego y que yo tendría especial gusto en debatir, si ello fuera gratuito para España. "

Falso. Su intención inicial fue irse de vacaciones sin acudir antes al Congreso; por eso su partido rechazó las peticiones de otros grupos para que hablase allí. Solo lo ha hecho después de que la oposición amenazase con una moción de censura para obligarle a comparecer, después de que la prensa internacional cuestionase sus silencios y después de que sus propios votantes den más veracidad a la palabra del imputado Bárcenas que a la suya.

"Ésta es una historia que comenzó hace más de cuatro años, a principios de 2009, cuando, un buen día, nos enteramos de que al tesorero del Partido Popular lo habían imputado por el llamado "caso Gürtel".

Falso. Esta es una historia que comenzó mucho antes, hace más de dos décadas, cuando el caso Naseiro quedó cerrado en falso y el PP echó al jefe pero mantuvo en el puesto a los demás hombres de la tesorería, incluido Luis Bárcenas. ¿O es que acaso el presidente del PP, que lleva lustros en cargos de dirección, quiere hacernos creer que no sabía absolutamente nada sobre cómo funcionaba la financiación de su partido?

"El juez Garzón, que era el instructor, acusaba al señor Bárcenas de haber cobrado comisiones ilegales. Poco después supimos que la operación judicial había venido acompañada de una cacería en la que, entre otros, participaron el juez instructor y el entonces ministro de Justicia, que tuvo que presentar la dimisión por este episodio."

Falso. El ministro de Justicia dimitió por cazar sin la licencia adecuada para la comunidad autónoma en la que estaba, no por coincidir en público –junto con decenas de personas más– con el juez Garzón. Si Bermejo quisiera conspirar con Garzón habría hecho lo que ha hecho el actual ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que se ha reunido en secreto con uno de los abogados de los procesados en la Gürtel.

"Estaba muy reciente un episodio en el que una persona que hoy, con toda justicia, se sienta en el banco azul, el ministro de Industria, Energía y Turismo, había experimentado en carne propia una injustificada persecución por acusaciones que después se revelaron como totalmente falsas."

Falso. Las acusaciones contra el ministro José Manuel Soria no se relevaron falsas. Lo que pasó fue algo muy distinto: que el presunto delito de cohecho había prescrito.

"Aún bajo el anterior Gobierno, en julio de 2011, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid archiva la causa contra él y en octubre de ese mismo año ratifica el archivo."

Falso. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid depende en gran medida de la Asamblea de Madrid, que era y sigue siendo del PP. Además, el juez Pedreira retiró la imputación a Luis Bárcenas después de innumerables presiones por parte del PP, tras varias gestiones de su intermediario, el abogado Trías Sagnier, y bajo la solapada amenaza de acabar como Baltasar Garzón por no haber rechazado las escuchas en prisión que sirvieron para sacar de la Audiencia Nacional al juez que destapó la Gürtel.

"Cuando tras varios recursos sobre la competencia del Tribunal el sumario vuelve a la Audiencia Nacional, el instructor en ese órgano jurisdiccional, en marzo de 2012, decide reabrir la causa contra el ex tesorero. Es decir, bajo el Gobierno anterior se archiva la causa y bajo este Gobierno se le vuelve a imputar."

Falso. No fue el juez: fue la sala. Y lo hizo porque las evidencias eran palmarias, como después se demostró.

"La Justicia ha actuado en este caso sin interferencia alguna del poder político."

Falso. Las presiones del PP sobre el caso Gürtel han sido innumerables y bastante obvias. No solo sacaron de la carrera judicial al juez Garzón, después de cuestionar a cada paso su investigación. No solo presionaron al juez Pedreira hasta que retiró la imputación a Luis Bárcenas. No solo se personaron como acusación popular en el caso para, desde dentro, torpedear la investigación e intentar que la justicia retirase las acusaciones contra el extesorero. No solo cambiaron al fiscal en cuanto llegaron al poder, y también a la cúpula antifraude que investigaba el caso. No solo el propio Rajoy llamó por teléfono al presidente del CGPJ para interesarse por el tema un día antes de que Barcenas acudiese a testificar. Es que las "interferencias" continúan hoy para apartar del caso al titular del juzgado número cinco, Miguel Carmona.

"Di crédito al señor Bárcenas, Señorías. Era una persona de confianza en el partido. No fue tesorero más que un año, pero desde mucho antes había tenido responsabilidades importantes como gerente."

Falso. Luis Bárcenas estuvo oficialmente como tesorero un año, pero extraoficialmente continuó llevando las cuentas del PP un año más.

"Creí en su inocencia. Lo hice hasta el momento en que, a los cuatro años de iniciadas las investigaciones, llegaron datos que confirmaban la existencia de cuentas millonarias en Suiza, no declaradas a la Hacienda Pública, a nombre del señor Bárcenas."

Falso. El apoyo de Mariano Rajoy a Luis Bárcenas no terminó cuando el presidente supo de sus millones en Suiza. El Gobierno tuvo noticia de esas cuentas a finales de noviembre de 2012 y el extesorero siguió con secretaria, despacho, coche oficial, sueldo y abogados pagados por el PP hasta que se fue de la lengua, y aparecieron sus papeles en El País. Es más, al día siguiente de que se publicasen en prensa los detalles sobre la cuenta en Suiza, Mariano Rajoy siguió mandando abrazos y su apoyo por SMS a Bárcenas. "Se fuerte", decía Rajoy.

"¿Me equivoqué al confiar en una persona inadecuada? Sí. Cometí el error de creer a un falso inocente, pero no el delito de encubrir a un presunto culpable."

Falso. Las maniobras para proteger al presunto culpable siguieron después de aparecer el dinero en Suiza. Y también es falso que Rajoy encubriese a un falso inocente. Solo aplicó el protocolo del partido, lo mismo que sigue haciendo, por ejemplo, con Carlos Fabra.

"¿Se han pagado sueldos? Sí. ¿Se han pagado remuneraciones complementarias por razón del cargo? Sí. ¿Se han pagado anticipos o suplidos a justificar por gastos inherentes al desempeño del cargo? También, como en todas partes."

Falso. En "todas partes" no se pagan esos "suplidos a justificar por gastos inherentes al desempeño del cargo" que el resto del país llama sobresueldos. La mayor parte de los partidos no pagan sobresueldos a sus cargos públicos. Lo normal en muchos de ellos es justo lo contrario: que los cargos públicos aporten un porcentaje de su sueldo al partido, en vez de duplicar o triplicar el sueldo público gracias al partido (cuyo dinero es también público). La diferencia es que no todos los partidos, o casi ninguno, nada en la abundancia, como el PP.

"Declarar los ingresos privados a Hacienda ya es una responsabilidad individual. De eso, ni el señor Bárcenas ni nadie que no sea la Hacienda Pública sabe nada".

Falso. No se sabe "nada" porque sus principales dirigentes han incumplido un compromiso que el propio Rajoy asumió: mostrar sus declaraciones de la renta. Y pagar en negro es un delito doble: del que no lo declara y del que lo utiliza.

"Mis declaraciones de renta y de patrimonio de los últimos diez años están a la vista de todo el mundo, Señorías, y me parece que tienen bastante más valor que un renglón escrito al vuelo en un papel arrugado."

Falso. Lo que el presidente define como "un renglón escrito al vuelo en un papel arrugado" es una prueba sometida a investigación judicial en la Audienca Nacional. Y los peritos que han evaluado esa prueba han concluido que el papel es original y que se escribió a lo largo de 20 años. Además, gran parte de los "renglones" están avalados por otra documentación, empezando por las propias cuentas oficiales del PP depositadas en el Tribunal de Cuentas. 

"Lo que sí sabemos es que el único hecho probado hasta hoy es el del dinero que ha aparecido en las cuentas del señor Bárcenas en la banca suiza."

Falso. También está probado, entre otras cosas, que Luis Bárcenas trabajó durante más de dos décadas en la cocina del PP y que nunca tuvo responsabilidad directa en ninguna adjudicación ni recalificación. Y que, por tanto, es muy difícil que pudiese robar un solo euro sin la ayuda de más gente del PP.

"Ése el único hecho cierto hasta ahora, como es cierto que desde hace cuatro años el señor Bárcenas ya no es tesorero del Partido Popular y que desde hace más de tres no ostenta ninguna representación política, ni siquiera militancia en ese partido."

Falso. El único hecho cierto sobre la relación de Luis Bárcenas y el PP que hasta hace solo cinco meses cobraba el segundo sueldo más alto del PP. No está mal, para no ser siquiera militante.

"Nosotros no presentamos imputados en las listas electorales"

Falso. De hecho, ahí está el grupo parlamentario Gürtel de las cortes valencianas para demostrar que es mentira. 

"Dejemos que los jueces trabajen, Señorías. Una vez que la especie está lanzada, lo único sensato que se puede hacer no es agitarse, ni amplificarla, sino dar tiempo a que el juez resuelva lo que proceda."

Falso. Lo único sensato que se puede hacer es dimitir.

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