Mostrando entradas con la etiqueta Derecha Latinoamericana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Derecha Latinoamericana. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de junio de 2018

Mundial y Judicialización de la Política: La persecución contra Rafael Correa

Expresidente de Ecuador Rafael Correa

Tomado del blog de Virgilio Hernández Enríquez
Por Virgilio Hernández Enríquez (1)

A partir del jueves 14 de junio el planeta está a la expectativa de los sucesos del mundial Rusia 2018, a pesar de que en esta justa deportiva no participa el Ecuador, no cabe duda que en el mundo globalizado se ha convertido en un hecho que concentra la atención de capitales, despliegue de medios de comunicación y la atención de millones de habitantes del globo, por tanto, el país permanecerá a la expectativa de los acontecimientos del Mundial Rusia 2018. Paulatinamente se han ido imponiendo las reglas del “Flair Play” y se espera que lejos de los entramados, no siempre transparentes que rodean a la FIFA, el ganador sea resultado del mejor juego, la aplicación de las normas y las adecuadas decisiones de los árbitros que garanticen un justo desenvolvimiento de las distintas confrontaciones deportivas.

jueves, 14 de diciembre de 2017

AMÉRICA LATINA EN LAS URNAS


Tomado de Contexto Latinoamericano. OceanSur
Por Anisley Torres Santesteban.
Los balotajes, las denuncias de fraude, la vuelta al ruedo político de rostros conocidos, ya bien expresidentes o excandidatos, se han vuelto una constante en América Latina. Y como novedad de la segunda década del siglo XXI, un giro de timón a la derecha que pone en seria duda la supervivencia a largo plazo de los proyectos alternativos, progresistas o de izquierda en esta región. Aunque mejor vale decir que están agónicos pero no vencidos, pues las victorias sobre la izquierda han sido pírricas, en algunos casos, abiertamente secuestrado el triunfo.

domingo, 21 de mayo de 2017

Radiografía de la violencia en Venezuela

Foto: Carlos García Rawlins / Reuters.
Tomado de Notas Periodismo Popular.
Por Marco Teruggi, desde Caracas.
La estrategia callejera de la derecha tiene tres niveles. El primero es el de la movilización, con diputados en primeras líneas, banderas de Venezuela, inventos como el hombre desnudo sobre la tanqueta, personas en ejercicio de su “derecho a la protesta”. El objetivo es mostrar masividad, construir la idea de “un pueblo contra el régimen”. Ocurre generalmente entre las 11 y las 15hs.
¿Cuántos son en realidad? Apogeos de unos quince mil, descensos a pocos miles, según las fechas y el desgaste. Para saberlo hay que mirar las imágenes que suben a las redes: si predominan rostros y planos cerrados, entonces fueron pocos; si abren el ángulo de las cámaras sobre la movilización, al tiempo que lo cierran -con una curva que no permite ver más allá, por ejemplo- entonces rondan sus quince mil. También se puede ir al terreno para ver, con los riesgos que eso implica: varias personas sospechadas de ser chavistas fueron golpeadas y linchadas.
El segundo nivel es el de la confrontación, presentada como represión. Ahí actúan los grupos de choque: encapuchados, con escudos -como escenas de películas de la edad media- bombas molotov, cables de acero cruzados de lado a lado de la calle, aceite quemado en el piso, armas caseras y pistolas. Actúan organizados en células, son generalmente muy jóvenes, con preparación, financiamiento, y a la vez improvisación.
La activación de esta fase callejera ocurre cuando la movilización se encuentra con los cordones de policía que impiden el paso al centro político de Caracas, por lo general cerca de las 14. Se superpone en el inicio con los momentos de mayor concurrencia, donde algunos diputados todavía presentes denuncian asfixia por los gases lacrimógenos. Cuando la movilización se desarma, estos grupos quedan concentrados en un punto central -como en la autopista Francisco Fajardo, en Caracas- o dispersos en varios puntos de la ciudad y el país, según cómo haya sido planteada la convocatoria del día.
Esos dos primeros niveles son los que se transforman en noticias, imágenes, relatos para las redes sociales y los grandes medios de comunicación del mundo que construyen día tras día la matriz de opinión contra Venezuela. La movilización es inflada en su cantidad -“multitudes”, “el pueblo”, etc.- y los grupos de choque, aun cuando su violencia es evidente, son presentados como jóvenes que son “reprimidos brutalmente por la dictadura de Maduro”.
El tercer nivel de la estrategia callejera es el de las sombras y el que debe ser estudiado con mayor detenimiento. Opera a veces interior del primero, aunque casi siempre empieza a partir el segundo, y toma toda su fuerza, por lo general, al finalizar la tarde o directamente en la noche. Cuando sucede al interior del primero y/o segundo nivel se traduce centralmente en destrozos de infraestructura e instituciones públicas, y en heridos y muertos, que pueden ser policías, integrantes de los grupos de choque, o personas que pasaban cerca de la zona del conflicto.
La derecha acusa automáticamente al gobierno de ser responsable de los hechos, tanto de los destrozos como de las muertes: ahí entra el argumento de los “colectivos”. Las investigaciones arrojan conclusiones muy distintas a esas versiones: de los 39 fallecidos desde el 6 de abril, solo cuatro fueron a manos de cuerpos de seguridad -para lo cual hay 18 efectivos detenidos o solicitados- y los demás fueron producto de saqueos (13), disparos por civiles (4), barricadas (6), objetos contundentes (1), todavía por definir (11). Estos 11 casos, según las investigaciones en curso, habrían sido, en su mayoría, asesinados desde dentro de las mismas movilizaciones. Tales fueron, por ejemplo, los casos de Armando Cañizales “que falleció producto de un disparo por arma de fuego, pero se le extrajo una esfera metálica cromada de 8mm de diámetro”, y de Juan Pablo Pernalete, que habría sido asesinado por una pistola de perno cautivo disparada a quemarropa por dos encapuchados -como indica la autopsia y el video.
Los autores de los crímenes -por fuera de los cuatro de la policía y ocho electrocutados durante un saqueo- pueden ser parte de los grupos de choque, o personas solitarias que producto de un llamado al odio, la violencia y la venganza contra el chavismo, pasan a operar por cuenta propia. Tal es el caso de quien lanzó una botella de agua congelada desde su casa sobre un grupo chavista, y mató a una persona que pasaba por ahí.  
Es el tercer nivel entonces. Su peligro está en el anonimato. Se despliega con fuerza cuando las movilizaciones están dispersas y las matrices de comunicación ya construidas. El último caso paradigmático tuvo lugar la semana pasada en el estado Carabobo. Ahí se registraron destrozos a locales, instituciones públicas, camiones de carga, barricadas, el centro y varias zonas fueron tomadas por grupos de choque que llegaron a correr el rumor de que iban a asaltar las viviendas de los chavistas. El resultado fue cinco muertos, negocios cerrados, cenizas, calles desoladas, un odio/miedo/rencor/pánico dentro de la población.
En ese caso se trató de un despliegue de violencia en más de once puntos en simultáneo, que no solamente fue en zonas de clases medias-altas, como suele suceder por ser territorios opositores y gobernados por la derecha, sino que ingresó a las zonas populares de Valencia donde, justamente, se encuentra mayoritariamente el chavismo. Lo mismo había ocurrido en El Valle, zona popular de Caracas, días atrás -con un saldo de 11 muertos, entre los cuales los electrocutados- y antes en Barquisimeto, en la Ciudad Socialista Alí Primera, donde fue asesinado un niño de 14 años.
Esa es una de las modalidades del tercer nivel. Otra es el ataque sobre la población que sucede, por ejemplo, en zonas de frontera como Táchira. Ahí circulan mensajes por Whatsapp o volantes como este: “Mototaxis, taxistas, autobús, busetas, que a partir de este comunicado labore, se atendrá a las consecuencias. Negocio que abra le lanzamos granadas, mototaxi que trabaje se va a desaparecer, los buses y busetas que veamos trabajando se van a quemar con todo y pasajeros. Queremos al pueblo en la calle apoyando a los jóvenes que la están guerreando y luchando por un país libre. Atte.” Hasta la fecha más de siete autobuses fueron quemados. Es un intento de instalar un control de territorio en manos de grupos armados -que cuando aparecen públicamente son presentados como manifestantes pacíficos.
Otra forma más del tercer nivel es el asesinato selectivo a chavistas que no ha cesado. El último caso tuvo lugar en Anzoátegui la semana pasada, donde dos dirigentes estudiantiles fue asesinados al finalizar una asamblea: se escucharon, dijo el periódico local, unos 23 disparos. ¿Cuántos cuadros medios del chavismo han sido ultimados hasta la fecha? Todavía no existe un número certero.
La construcción mediática sobre Venezuela está conformada por el primer y el segundo nivel, presentados de manera falsa. El resultado es eficaz: gran parte del continente piensa que existe un “gobierno autoritario o dictadura que reprime a un pueblo”. Una idea que permeó en el sentido de común de muchos, incluso de sectores de la intelectualidad que se reivindican de izquierda. Es la operación de superficie, de masas. El tercer nivel, subterráneo, alejado de las cámaras, es el que intenta llevar al país al punto del enfrentamiento civil.
¿Hasta dónde quieren y pueden llevar este nivel? En esa respuesta, su concreción o no, se juega, entre factores, la posibilidad de que el escenario se agudice hasta el punto de no-retorno, o que se retorne a la vía democrática a través del llamado a la Asamblea Nacional Constituyente realizado por Nicolás Maduro.
@Marco_Teruggi

martes, 10 de enero de 2017

Nicaragua: sus éxitos y la ofensiva imperialista

Nicaragua:  sus éxitos y la ofensiva imperialista
Tomado de TeleSur
Por Ángel Guerra

En la segunda fase de la Revolución sandinista, Nicaragua, que siempre aparecía en el sótano entre los países de América Latina y el Caribe, rivalizando en pobreza y marginación con Haití, ha tenido avances sociales significativos. Sin embargo, estos y la resplandeciente victoria electoral del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en las elecciones del 6 de noviembre pasado, en las que Daniel Ortega, su candidato a la presidencia, obtuvo el  72.5 de los votos, han sido recibidas con un silencio atronador por las corporaciones mediáticas y hasta por medios progresistas que no han comprendido la trascendencia del sandinismo en la geopolítica de la izquierda regional.

Es natural que así sea en lo que concierne a los medios dominantes, pues ese resultado electoral contradice a los teóricos del “fin de ciclo ”progresista”, que se alegraron enormemente y argumentaron que sus tesis se confirmaban ante las derrotas electorales de los gobiernos populares en los comicios presidenciales argentinos, los parlamentarios en Venezuela, el referendo sobre la repostulación de Evo Morales en Bolivia y el golpe de Estado parlamentario-mediático-judicial en Brasil.

De modo que no puede haber duda: la victoria electoral del FSLN constituye un magnifico augurio para las elecciones de febrero en Ecuador, donde la fórmula Lenín Moreno-Jorge Glass, de Alianza País goza de una importante aceptación y podría imponerse en primera vuelta apoyada en la popularidad de su líder y fundador Rafael Correa.

La rotunda victoria obtenida por Daniel Ortega, con un 62 por ciento de participación electoral –cifra que pocos países alcanzan en nuestra región-, fortaleció políticamente a la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América(ALBA), mecanismo de unidad, integración y concertación  política más avanzado al sur del río Bravo, cuya concepción y práctica es fundada en una relación de solidaridad y complementación entre sus miembros, como también en el reconocimiento de los grados de desarrollo como principio rector de los apoyos mutuos desde que fuera constituido por Fidel Castro y Hugo Chávez en diciembre de 2004.

Nicaragua ha diseñado una batería de programas sociales tales como Hambre Cero, Plan Techo, Usura Cero, Merienda Escolar, Bono Productivo y Casas para el Pueblo, que en su conjunto se dirigen a la disminución y erradicación del drama de la pobreza. Una encuesta  que abarca el período 2009-2014,  asesorada y validada por el Banco Mundial, reveló que la pobreza general decreció de 42.5 a 29.6 por ciento, en tanto la pobreza extrema se reducía de 14.6 a 8.3 por ciento.  La investigación dio como resultado que 70 por ciento de los nicaragüenses clasifica en la categoría de no pobre, algo inimaginable en los duros 17 años de gobiernos neoliberales que precedieron al regreso de Daniel Ortega a la presidencia en 2007. Estos arrasaron con los inmensos logros alcanzados por la primera fase del sandinismo pese a estar sometido a una cruenta guerra de desgaste y mediática por Estados Unidos, que llegó a minar los puertos de Nicaragua para aislarla del mundo y tuvo una expresión muy sangrienta en los embates de la contra, financiada y armada por el gobierno de Ronald Reagan.  Hasta el analfabetismo, erradicado en esos años volvió a florecer con el neoliberalismo. Ortega debió relanzar la campaña alfabetizadora, coronada de nuevo con el mayor éxito. Los programas contra la pobreza en el país centroamericano han tenido el mérito de no basarse en el asistencialismo sino en dotar a las familias de los medios que les permitan incorporase al trabajo productivo, construir o reparar sus viviendas, o, en el caso de los niños y niñas,  recibir un importante suplemento alimenticio con el desayuno escolar.

Muchas familias pasaron de no tener nada a ser parte de la cadena productiva al proporcionarles el Bono Productivo gallinas y vacas no solo para su subsistencia sino para crear un excedente que les permite llevar al mercado leche, huevos y queso. La experiencia comprende alianzas del gobierno con los empresarios. La FAO, por otra parte reconoce que Nicaragua logró entre 1990 y 2014 reducir el índice de población subalimentada de un 50.5 por ciento a un 16 por ciento. Todas las cifras mencionadas son más que elocuentes y demuestran que el país de los volcanes dejó de estar en el sótano de las estadísticas regionales gracias al regreso del sandinismo al gobierno y que el éxito electoral del FSLN obedece a ese cambio ostensible.

¿Por qué en una subregión, donde como en México y salvo en Costa Rica, masas enteras emigran a Estados Unidos, Nicaragua es la excepción? y también: ¿por qué a diferencia de sus vecinos el crimen organizado no campea a sus anchas?

Los éxitos del sandinismo, pese a estar el país atado al Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y República Dominicana, en una región históricamente caracterizada por las intervenciones y la injerencia del imperialismo estadounidense, han hecho que el Grupo de Trabajo del Foro de Sao Paulo, que cobija a partidos de izquierda y movimientos sociales diversos de América Latina y el Caribe decidiera sostener una reunión de reflexión en Managua los días 11 y 12 de enero, con posterioridad al 10, en que se realizará la toma de posesión de Daniel Ortega y su vice Rosario  Murillo. Justamente, el domingo 8 y lunes 9 se ha estado analizando por los participantes el Consenso de Nuestra América, documento que se propone analizar las causas de las mencionadas derrotas electorales o golpes de Estado exitosos contra los gobiernos populares luego de una cadena de victorias que parecía imparable y el contragolpe que aquellos y los movimientos sociales deben asestar al imperio.

Debemos tener muy presente que Washington desencadenó una contraofensiva hacia los gobiernos progresistas a partir de la incursión y bombardeo yanqui-uribista en territorio ecuatoriano contra un destacamento de las FARC en misión de paz, que encabezaba el comandante Raúl Reyes. También, el precedente golpe de Estado frustrado contra el presidente Hugo Chávez y luego los exitosos contra sus homólogos Manuel Zelaya, en Honduras; Fernando Lugo en Paraguay y Dilma Rouseff, en Brasil. Además de los también frustrados contra los gobiernos de Evo y Correa.

No olvidar nunca la guerra multidimensional del imperialismo contra la Venezuela bolivariana, dentro de la cual la guerra económica y medíatica son componentes fundamentales aunque no únicos. Ni tampoco la permanente política subversiva de Estados Unidos contra Cuba. Aunque se hayan restablecido las relaciones diplomáticas, ahí siguen el bloqueo y los fondos del presupuesto estadounidense para financiar a la contrarrevolución.

Nicaragua sandinista, donde también se planifica el golpe blando ha ido siempre solidaria con sus hermanos del ALBA y las causas justas de nuestra América, como la lucha por la independencia de Puerto Rico, el derecho de Argentina sobre Las Malvinas y de Bolivia a contar con una salida al mar. Una razón más por la que merece apoyo y reconocimiento a sus logros.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Campanas del Neoliberalismo doblan por la Patria Grande

unnamed
Tomado de Razones de Cuba
Por Ana Hernández Hernández
Las campanas del restablecimiento del neoliberalismo doblan con fuerza en Nuestra América por estos tiempos y apuestan, sea como sea, echar por tierra los proyectos de libertad y emancipación, que no pocos gobiernos en la región han librado en las últimas décadas.
Por supuesto que la derecha latinoamericana, siempre marioneta de los apetitos imperiales, juega un papel protagónico en tal sentido, pues lograr la subordinación de los pueblos a los intereses de Estados Unidos es su mayor apuesta, de la cual siempre ha sacado valiosas tajadas y marcados dividendos para sus propósitos personales.
En la Patria Grande, desde hace casi 20 años, se inició una ola revolucionaria que de forma imprevista echó abajo la tesis del pensamiento unipolar y de la victoria del capitalismo, enrumbando así los pueblos al Sur del Río Bravo hacia un camino que los llevaría a dejar de ser el patio trasero del norte hegemónico.
Todo comenzó al triunfar Hugo Chávez en las elecciones presidenciales efectuadas en Venezuela en 1998, y continuó después en Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia y otros países.
Claro está que este viraje en los pueblos de Latinoamérica, donde se apostaba por la inclusión social y se le daba voz a quienes siempre se les había negado, molestó mucho al imperio y comenzaron amenazas de golpes de Estado, magnicidio, sanciones económicas, e incluso intervenciones militares; todas con una planta matriz desde la tierra del águila herida y con el respaldo de los no pocos muy mal paridos que quedan en estas tierras.
Estas campanadas de Neoliberalismo que resuenan por la América nuestra andan detrás de múltiples propósitos, pero por encima de todo prevalece la ansiedad de poner los tentáculos en las riquezas infinitas de estos lares…. ¿Cómo encaminarían sus apetitos…? , ya lo anuncian los comodines imperiales que han subido a la presidencia en Argentina, Paraguay y Brasil.
Las muestras son inequívocas en un vistazo a la Argentina de Mauricio Macri, de ese “flamante” presidente que apostó y engañó a sus electores con llevar adelante “un gobierno de la sonrisa”. Allí ha aparecido la privatización, el achicamiento del Estado, despido de trabajadores  y la negativa clara y evidente a una expresión libre, materializada con el cierre de la sede de TeleSur en tierra argentina.
Cuando dos de las más importantes economías de la región han caído en manos oligarcas, es casi obvio que estas irán a parar a la Alianza del Pacífico y la Asociación Transpacífico, que es lo mismo que decir el ALCA, un engendro del entonces presidente de EEUU, el señor W. Bush, y cuyo proyecto fue sepultado, precisamente en la argentina región de Mar del Plata. Sin embargo, hacia allá van Brasil y Argentina, o de lo contrario “Vivir para ver”.
Consumado el poder del Neoliberalismo en ambas naciones, una por estrecho margen electoral, más la ayuda vendepatria de la prensa, y otro por el vergonzoso y manipulado juicio contra la legítima presidenta Dilma Roussef, ahora se recrudece el interés por Venezuela, Bolivia y Ecuador.
Sumando todo así, este guión, escrito desde Estados Unidos y dirigido para ser ejecutado por la recalcitrante derecha de América, va enfilado a acabar con proyectos sociales y con organismos  que apuestan por una mayor y mejor integración. Tal es el caso de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA; la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac),Unasur, Mercosur, Petrocaribe, entre otras dirigidas al beneficio común de los pueblos.
Con la devolución de algunas naciones a los brazos de la derecha, ya se frotan las manos, se afilan los dientes, comienzan a sacar cuentas y hasta sueñan con paraísos, pero olvidan que los pueblos son los pueblos y cuando despiertan cada cien años, como dijera el poeta, son una maquinaria que si retroceden es sólo para buscar impulso.
Ante esta arremetida neoliberal, solo es preciso con ojos bien abiertos mirar ¿Qué vive Argentina  de Macri hasta hoy?: tarifazos, despidos, violencia, amenazas, recortes sociales …
¿Qué ha comenzado o comenzará a vivir Brasil? Esta será la misma película o quizás peor, porque han sentado en la silla presidencial a un corrupto y carente de toda posibilidad de dirección.
Para no pocos entendidos, solo en la UNIDAD de los pueblos estará la definitiva posibilidad de que el Neoliberalismo no siga doblando sus campanas en esta Patria Nueva, y para los organismos de integración, aunque estos tienen como fe no inmiscuirse en los asuntos internos de las naciones, SÍ tendrán que ser más enérgicos y hacer prevalecer con gran vehemencia la idea de Fidel al expresar:
 “Frente a los grandes grupos que hoy dominan la economía mundial, ¿hay acaso lugar en el futuro para nuestros pueblos sin una América Latina integrada y unida? ¿Es que no seríamos capaces de ver que únicamente unidos podemos discutir con Estados Unidos, con Japón y con Europa? ¿Es que solo cada uno de nosotros puede enfrentar esa colosal tarea? Las grandes potencias económicas no tienen amigos, solo tienen intereses”.

martes, 6 de septiembre de 2016

Emotiva carta de Dilma Rousseff: “No desistan de la lucha”

Presidenta de Brasil Dilma Rousseff. Foto: Globo.
Tomado de CubaDebate

Hoy, el Senado Federal tomó una decisión que entra en la historia de las grandes injusticias. Los senadores que votaron por el impeachment escogieron lastimar la Constitución Federal. Decidieron por la interrupción de un mandato de una presidente que no cometió crimen de responsabilidad. Condenaron a una inocente y consumaron un golpe parlamentario.
Con la aprobación de mi apartamiento definitivo, políticos que buscan desesperadamente escapar del brazo de la Justicia tomaron el poder unidos a los derrotados en las últimas cuatro elecciones. No llegan al Gobierno por el voto directo, como yo y Lula hicimos en 2002, 2006, 2010 y 2014. Se apropian del poder por medio de un golpe de Estado.
Es el segundo golpe de Estado que enfrento en mi vida. El primero, el golpe militar, apoyado en la truculencia de las armas, de la represión y la tortura, se me presentó cuando era una joven militante. El segundo golpe parlamentario, acontecido hoy, a través de una farsa legal, me derriba del cargo para el que fui elegida por el pueblo.
Se trata de una clara elección indirecta, en la que 61 senadores sustituyen la voluntad expresada por 54.500.000 votos. Es un fraude, contra el que todavía vamos a recurrir a todas las instancias posibles.
Sorprende que la mayor acción contra la corrupción de nuestra historia, como consecuencia de medidas adoptadas y las leyes promulgadas a partir 2003 y profundizadas en mi gobierno, lleven justamente al poder a un grupo de corruptos investigado.
El proyecto nacional progresista, incluyente y democrático que represento está siendo interrumpido por una poderosa fuerza conservadora y reaccionaria, con el apoyo de una prensa partidista y venal. Se capturarán las instituciones del Estado para ponerlas al servicio del más radical liberalismo económico y el retroceso social.
Acaban de derrumbar a la primera mujer presidente de Brasil, sin ninguna justificación constitucional para este juicio político.
Pero el golpe no se acaba de cometer contra mí y mi partido. Este fue sólo el comienzo. El golpe golpeará indistintamente cualquier organización política progresista y democrática.
El golpe está en contra de los movimientos sociales y sindicales y contra los que luchan por los derechos en todas sus acepciones: el derecho al trabajo y la protección de las leyes laborales; derecho a una jubilación justa; derecho a la vivienda y a la tierra; derecho a la educación, la salud y la cultura; derecho de la juventud a protagonizar su historia; derechos de los negros, los indígenas, la población LGBT, mujeres; derecho a hablar sin ser reprimido.
El golpe es contra el pueblo y contra la nación. El golpe es misógino. El golpe es homofóbico. El golpe es racista. Es la imposición de la cultura de intolerancia, los prejuicios, la violencia.
Les pido a Brasil y los brasileños que me oigan. Hablo a los más de 54 millones que votaron por mí en 2014. Hablo a los 110 millones, que apoyan la elección directa como forma de elección de presidentes. Hablo fundamentalmente a los brasileños que, durante mi gobierno, superaron la pobreza, alcanzaron el sueño de la casa, comenzaron a recibir atención médica, entraron en la universidad y dejaron de ser invisibles a los ojos de la nación, pasando a tener derechos que siempre les fueron negados.
La incredulidad y el dolor que nos golpean en momentos como éste son malos consejeros. No desistan de la lucha.
Oigan bien: creen que nos ganaron, pero están equivocados. Sé que todo el mundo va a luchar. Habrá contra ellos la oposición más firme, incansable y llena de energía que un gobierno golpista pueda tener.
Cuando el presidente Lula fue elegido por primera vez en 2003, llegamos al gobierno cantando juntos que nadie debía tener miedo de ser feliz. Por más de 13 años, llevamos adelante con éxito un proyecto que promovió la mayor inclusión social y reducción de las desigualdades de la historia de nuestro país.
Esta historia no termina así. Estoy segura de que la interrupción de este proceso por el golpe de Estado no es definitiva. Volveremos. Para continuar nuestro viaje hacia un Brasil donde el pueblo es soberano.
Espero que sepamos unirnos en defensa de las causas comunes para todos los progresistas, independientemente de su afiliación partidaria o posición política. Propongo que luchemos todos juntos contra el retroceso, en contra de la agenda conservadora, en contra de la extinción de los derechos, por la soberanía nacional y el pleno restablecimiento de la democracia.
Dejo la presidencia como entré: sin haber incurrido en ningún acto ilegal; sin haber traicionado ninguno de mis compromisos; con dignidad y llevando en el pecho el mismo amor y admiración por los hombres y las mujeres brasileñas y la misma voluntad de seguir luchando por Brasil.
Viví mi verdad. Di lo mejor de mi capacidad. No huí de mis responsabilidades. Me emocioné con el sufrimiento humano, me conmoví con la lucha contra la pobreza y el hambre, combatí la desigualdad.
Me embarqué en buenas peleas. Perdí algunas, gané muchas y, en este momento, me siento inspirada en Darcy Ribeiro para decir: no me gustaría estar en el lugar de aquellos que se consideran vencedores. La historia será implacable con ellos.
A las mujeres brasileñas, que me cubrieron con flores y afecto, les pido que crean que se puede. Las futuras generaciones de brasileñas sabrán que la primera vez que una mujer ocupó la Presidencia de Brasil, el machismo y la misoginia mostraron sus caras más feas. Hemos abierto un camino de una sola vía hacia la igualdad de género. Nada nos hará retroceder.
En este momento, no voy les voy a decir adiós. Estoy segura de que se puede decir “hasta dentro de poco”.
Concluyo compartiendo con ustedes una maravillosa inspiración del poeta ruso Maiakovski:
“No estamos contentos, por supuesto,
Pero ¿por qué razón deberíamos estar tristes?
El mar de la historia es agitado
Las amenazas y guerras, habremos de atravesarlas,
Las romperemos por la mitad,
Cortándolas como corta una quilla”
Un fuerte abrazo a todos los brasileños, que comparten conmigo la creencia en la democracia y el sueño de la justicia.
Jueves, 1 de Setiembre de 2016

sábado, 3 de septiembre de 2016

#YoApoyoADilma #NoImpeacment #NoGolpesDeEstado



En 1964 tuvo lugar un Golpe de Estado contra el presidente João Goulart por militares brasileños con el apoyo del gobierno de los Estados Unidos...

En 2016 se ha llevado a cabo un Golpe Parlamentario contra Dilma Rousseff por parte de poderes políticos y jurídicos corruptos y el visto bueno desde el gobierno de los Estados Unidos...

En ambos, se asesinó a la democracia, se apaleó al pueblo y el derecho constitucional del pueblo fue pisoteado.

viernes, 2 de septiembre de 2016

La impudicia de los enemigos de la democracia

Tomado de ALAI, Agencia Latino Americana de Información
Por Fernando de la Cuadra.

Por dos veces vi de cerca la muerte: cuando fui torturada por días seguidos, sometida a vejaciones que nos hacen dudar de la humanidad y del propio sentido de la vida;
Y cuando una enfermedad grave y dolorosa podría haber abreviado mi existencia.
Hoy sólo temo la muerte de la democracia…
 Dilma Rousseff

Después de un largo, complejo y traumático proceso de nueve meses, finalmente fue consumado el golpe parlamentario contra la presidenta Dilma Rousseff. Ella se encuentra destituida definitivamente, pero probablemente por razones de “mala conciencia” fue rechazada la inhabilitación para ejercer cualquier cargo público por un periodo de ocho años. Los extenuantes y acalorados debates de los últimos días sólo dejan transparentar que independientemente de la razón, el ardor y la pasión con que eran pronunciados los discursos de cada senador, la decisión de los “honorables” ya estaba tomada.

Quienes eran a favor de la acusación de que la Jefa de Estado había cometido un crimen de responsabilidad contemplado en el ordenamiento jurídico, solamente reforzaron su posición de siempre, no encontrando en la defensa de la presidenta ningún argumento que les permitiera cambiar de opinión. Y aquellos que estaban en contra del proceso, reforzaron aún más la convicción de que la mandataria no cometió ningún delito, pues simplemente utilizó las herramientas administrativas que otorgaba la propia Constitución y las normativas de la política presupuestaria del país. Los decretos de recursos suplementarios y las llamadas “pedaladas” fiscales no representarían en hipótesis alguna una trasgresión susceptible de ser sancionada con la cesación en el cargo de la gobernante.

Pero esta constatación en realidad no explica nada, porque parece apuntar una obviedad que esconde precisamente el embrollo más problemático de la cuestión: la génesis del Golpe. Todos los indicios existentes permiten sostener que este golpe venía siendo urdido desde el mismo día en que Dilma Rousseff venció las elecciones de 2014. Faltaba encontrar la brecha que permitiera dar un envoltorio “jurídico” a la acusación constitucional. Otras tentativas habían fracasado, como por ejemplo, la pretensión de impugnar el resultado de las elecciones que daban como victoriosa a la candidata del Partido de los Trabajadores o la instauración de un proceso en el Tribunal Superior Electoral (TSE) para rechazar las cuentas de la campaña electoral de 2014.

Al final de cuentas es evidente que el juicio es político. La presidenta Dilma podrá haber cometido muchos errores durante su mandato, pero ninguno que justifique su destitución por medio de un recurso tan dudoso como este proceso impulsado y sentenciado por los parlamentarios. Son ellos quienes ciertamente serán juzgados por la historia y por la comunidad internacional, por el desprecio demostrado en la defensa de los valores y las reglas del juego democrático, que en una de sus cláusulas pétreas señala que aquellos partidos o conglomerados que son derrotados en una contienda electoral deberán esperar otra oportunidad en las próximas elecciones.

Ahora que se encuentra confirmado el alejamiento definitivo de la presidenta, el hasta ahora interino Michel Temer prepara con su equipo ministerial las medidas que aplicará hasta el final de su mandato. La mayoría de dichas medidas son orientadas por el principio de austeridad, como los cambios propuestos en el sistema previsional o los cortes que se aplicarán a las políticas sociales. La idea es “reconfigurar” hacia abajo por los menos cinco de los programas considerados emblemáticos de las administraciones petistas, tales como Bolsa Familia, Minha Casa Minha Vida, Ciencia sin Fronteras, Programa Nacional de Acceso a la Enseñanza Técnica y el Empleo (Pronatec) y la Transposición del Rio San Francisco.

Junto con ello el gobierno instalado deberá lanzar otros programas visiblemente impopulares, como la eliminación del Programa Nacional de Alfabetización, la disminución sustantiva de recursos para la educación media y universitaria (especialmente de becas para la enseñanza superior), la reducción del programas Más Médicos (fin de la contratación de médicos cubanos) o el recorte de recursos para la Reforma Agraria y las acciones de apoyo a la agricultura familiar. Lo anterior es una consecuencia inevitable del hecho de tener actualmente un presidente que no fue electo y que, por lo tanto, no propuso ninguna agenda para ser aprobada por los ciudadanos.

En este momento trágico para la historia del país en que la democracia ha sido herida de muerte, solo cabe esperar que los brasileños se rebelarán ante la displicencia mostrada por el congreso para proteger las conquistas y avances democráticos mantenidos con mucho esfuerzo a lo largo de las tres últimas décadas de vida republicana.

miércoles, 31 de agosto de 2016

La conciencia tranquila de Dilma. ¿Se puede decir lo mismo de sus verdugos?

(Foto: Lula Marques/AGPT)
Foto: Lula Marques/AGPT
Fuente original: Socialista Morena
Traducido por ALAI, Agencia Latino Americana de Información
Por Cynara Menezes.

Con un discurso coherente y una postura nuevamente orgullosa, serena y digna ante los verdugos, la presidente Dilma Rousseff asegura un lugar en el panteón de las víctimas de la injusticia histórica. Si este golpe se concreta, y parece que lo hará, Dilma va a estar al lado de João Goulart, Salvador Allende, Juana de Arco, Sacco y Vanzetti y tantos otros grandes hombres y mujeres inmolados por las fuerzas reaccionarias "en nombre del pueblo". Al igual que ellos, la palabra "honor" se adapta como un guante a la biografía de Dilma. En el lado opuesto, en el de los cobardes y traidores, estarán los que la condenaron, y esto incluye a los lamentables medio de comunicación que dominan nuestro país.

"La historia se repite, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa": la frase de Marx se hace eco en nuestras cabezas como una mala broma. Es imposible no comparar la presencia de Dilma en el plenario del Senado, cercada de las aves de rapiña de traje y corbata, con la famosa foto de la joven Dilma rodeada de los cuervos de verde oliva y los quepes del tribunal militar de la dictadura. Pero, por extraño que parezca, el ejército logró tener un mínimo de vergüenza en la cara y optó por ocultar los rostros del registro de la historia. Los golpistas de hoy ni ese pudor tienen y caminan con el rostro descubierto y todavía cazan, como moscas, a los reporteros de la televisión para que los exhiban frente a las cámaras.

La propia Dilma se encargó de recordar la semejanza trágica entre los dos episodios. "No cometí ningún delito de responsabilidad. Los cargos contra mí son injustos y poco razonables. Cesar definitivamente mi mandato es como someterme a una pena de muerte política. Este es el segundo juicio al que estoy sometida en el que la democracia tiene un asiento, conmigo, en el banquillo de los acusados", expresó.

"La primera vez, fui condenada por un tribunal especial. De aquella época, además de las marcas dolorosas de la tortura, quedó el registro, en una imagen, de mi presencia ante mis verdugos, en un momento en que los miraba de frente, ya que ocultaban sus rostros, por temor a ser reconocidos y juzgados por la historia. Hoy, cuatro décadas después, no hay detención ilegal, no hay tortura, mis jueces llegaron aquí con el mismo voto popular que me llevó a la Presidencia. Tengo para todos el mayor respeto, pero mantengo la cabeza erguida, mirando a los ojos de mis jueces".

La conciencia de Dilma brillaba en su voz, ahogada a veces, y en su mirada. ¿Quién allí, entre los que la juzgaban en aquella sala podría decir que también está con la conciencia tranquila? ¿Quién de los que dieron el veredicto anticipado de "culpable" a la presidenta, podría decir que duerme el sueño de los justos? ¿Quién entre los participantes de ese escenario tiene de hecho estatura moral para condenarla? ¿Y quién lejos de la Cámara del Senado, en la tranquilidad de sus hogares, puede afirmar con el corazón abierto que se está derrocando una presidenta honesta por el bien de nuestro país? La mentira es incompatible con el amor a la patria, a pesar de las camisetas verde amarillo de la selección con las que estas personas salieron a las calles para pedir la cabeza de una mujer inocente.

Yo y muchos brasileños, votantes o no de Dilma, vamos a seguir defendiendo su mandato hasta el final. No porque encontramos en su gobierno el mejor de los mundos; no porque estemos de acuerdo con todo lo que Dilma hizo en su cargo; sino por una cuestión de principios, porque esto es lo que hay que hacer. Personas verdaderamente honestas tienen principios y nunca renuncian a ellos. Sólo los corruptos renuncian a sus principios.

Vuelvo a Dilma: "A los casi setenta años de edad, no será ahora, después de ser madre y abuela, que vaya a abdicar de los principios que siempre me han guiado. Ejerciendo la presidencia he honrado el compromiso con mi país, con la democracia, con el estado de derecho. He sido inflexible en la defensa de la honestidad en la gestión de la cosa pública. Por lo tanto, antes de que las acusaciones contra mi sean expuestas en este proceso, no puedo dejar de sentir, en la boca, nuevamente, el sabor áspero y amargo de la injusticia y la arbitrariedad. Y por eso, como en el pasado, resisto. No esperen de mí el obsequioso silencio de los cobardes".

Es un principio básico de la democracia no condenar a los ciudadanos injustamente. Cuando esta premisa -fundamental en cualquier sociedad considerada "civilizada"- se viola, entramos en la barbarie. Cuando esta regla inquebrantable se rompe, todo puede estar permitido: que entren en nuestras casas en medio de la noche, que secuestren a nuestros hijos, padres, hermanos y hermanas, y arresten, torturen y maten a la gente sólo por manifestarse contra el autoritarismo. Esta película ya la vimos antes.

"No tengo ninguna duda de que, esta vez también, todos seremos juzgados por la historia. Dos veces vi de primera mano la cara de la muerte: Cuando fui torturada durante días seguidos, sometida a crueldades que nos hacen dudar de la humanidad y del propio sentido de la vida; y cuando una enfermedad grave y extremadamente dolorosa pudo haber abreviado mi existencia. Hoy en día sólo temo la muerte de la democracia, por la que muchos de nosotros, presentes aquí en esta Cámara, luchamos con el mejor de nuestros esfuerzos ", recordó Dilma.

Nunca olvide, presidenta: la historia está de su lado. No es sobre su cabeza que estará estampada la marca de golpista, de enemiga de la democracia, y mucho menos de corrupta. En cuanto a los que ahora la condenan, por desgracia, sabemos que poco les importa el juicio de la historia. No les preocupa ni les importa el sucio papel que están desempeñando frente a la nación e incluso frente a sus familias. Consumar este golpe les significará a los derrotados en las urnas lo que siempre persiguen: dinero y poder. ¿Qué representa tener una conciencia tranquila, frente a lo que para ellos es la verdadera razón de existir?

sábado, 6 de agosto de 2016

La guerra contra la historia

Tomado de La Pupila Insomne
Por Sara Rosenberg

Si hay una guerra silenciosa y constante es la guerra contra la historia de los pueblos. Ya decía Rodolfo Walsh que la burguesía pretende borrar la historia de las luchas del pueblo, porque el secuestro de nuestra historia y nuestra memoria es un modo de hacer que estemos empezando siempre de cero, es un robo –a veces a mano armada- de la identidad del pueblo, de sus luchas y de su capacidad de organizarse y aprender para seguir adelante.
Ayer, el episodio de la orden de detención contra Hebe de Bonafini, nos llenó a todos de bronca, de impotencia, de necesidad de reaccionar contra este nuevo hecho de barbarie de la dictadura neoliberal. La gente salió a la calle y el juez del partido burgués-judicial que había emitido la orden tuvo que dar marcha atrás. Habían tocado profundamente no sólo a una persona, a una Madre de Plaza de Mayo, sino a un símbolo nuclear de la lucha contra el terrorismo de estado.
Pasada la tormenta de las redes y las calles, ganada esta batalla, es necesario preguntarnos con profundidad las razones y las sin razones de esta orden de detención. La burguesía no actúa espontáneamente, no fue casual que la orden se emitiera el mismo día de una gran movilización contra el tarifazo y las políticas de hambre del gobierno macrista, que estaba siendo “visitado” por el secretario de estado americano, Kerry, de paso hacia Brasil. Y el mismo día en que se está negando a Venezuela la legítima asunción de la presidencia del Mercosur, utilizando al gobierno títere de Paraguay y al ilegítimo y provisional gobierno de Brasil.
La prensa internacional informó que Kerry le había entregado a Macri algunos archivos desclasificados sobre la represión en Argentina. No dijo más, ni a qué venía ni para qué necesitaba hacer esa escala, aparte de “profundizar los buenos vínculos de amistad”, es decir -leído desde nuestra historia- profundizar el sabotaje a las conquistas sociales y a la unidad latinoamericana.
Durante los doce años de gobierno kirchnerista, no hubo día en que las calumnias y la manipulación mediática no se ejercitaran contra cada una de las medidas del gobierno, contra los gobernantes, contra todo aquello que significara un avance en políticas sociales. Se pervirtió el discurso político y se transformó el debate en un espectáculo, porque esa es la única arena donde los políticos de la derecha y sus tecnócratas tenían alguna posibilidad. Envilecieron constantemente la misma vida política del país. Degradaron la discusión, alteraron datos y pruebas. El pedido de detención de Hebe de Bonafini forma parte y es la continuación de esta estrategia de acusación infundada, de dictadura judicial, de basura mediática.
Por eso hablo de la estrategia de guerra contra nuestra historia, de guerra contra nuestra memoria de lucha y resistencia. Atacar a nuestros símbolos de resistencia, crear dudas sobre su ética y sobre su recorrido de lucha ha sido una constante. Desgraciadamente hay sectores de la sociedad que se han dejado engañar y que se siguen dejando engañar porque están completamente sometidos por la propaganda y ya son incapaces de tener un pensamiento social, un sano y verdadero sentimiento de amor a sus semejantes, sectores que han sido embrutecidos con el discurso del miedo, de la competitividad, del consumo. El discurso del capitalismo criminal. Y esos sectores que trágicamente son también parte del pueblo, son utilizados contra si mismos y contra sus semejantes.
Hay muchos ejemplos de guerra contra la historia y todos tienen que ver con aquello que decía Goebels, repite una mentira incesantemente y se volverá verdad; esa técnica de propaganda es tan amplia que hoy si preguntas a un joven educado
en colegios de Europa quien derrotó a los nazis, muchos te contestarán que los Estados Unidos. Cuando sabemos que fue el heroico pueblo ruso el que venció a los nazis y que en esa guerra hubo 26 millones de rusos que perdieron su vida. También parte de la tragedia en España es que se ha escondido y se ha manipulado tanto la historia de la guerra civil, que las nuevas generaciones ni siquiera saben que todavía los asesinados por el fascismo franquista siguen esperando una reparación, siguen en las cunetas y desaparecidos sin que nadie haya sido juzgado por los crímenes.
La guerra, la lucha por la historia de nuestros pueblos es importantísima, y adjunto la carta que Hebe de Bonafini escribió al juez que mandó detenerla, como ejemplo de esa lucha:
Al Sr. Juez de la Nación
Marcelo Martínez de Giorgi
Me dirijo a Ud. Para manifestarle el motivo de la respuesta a su citación.
Que desde el año 1977, más precisamente el día 8 de Febrero de ese año, vengo padeciendo las agresiones de la mal llamada justicia, implementada por jueces de la Nación. En ese momento empezó mi calvario, hice 168 presentaciones por mi hijo Jorge, luego en conjunto reclame por mi otro hijo Raúl, que fue desaparecido en diciembre del mismo año, en una constante peregrinación por los juzgados, siempre padecí las mismas injusticias, las mismas agresiones. Luego en mayo de 1978, desapareció también mi nuera María Elena, nada cambio.
Siempre la misma ignominia, la misma indiferencia, yo sentía como la denominada justicia era cómplice de los asesinos militares y marinos. Una justicia sin solidaridad, sin sentir por los otros, sin sufrir por ellos.
Después de un tiempo en el año 2001, más precisamente un 25 de mayo, a mi hija María Alejandra que se encontraba sola en mi casa, mientras yo estaba de viaje, la torturaron casi hasta matarla. Y allí otra vez mi peregrinación para ver si encontraba algún juez que nos muestre el valor de la Justicia, y que esta existía, pero otra vez la burla y la sin razón.
Y llego el caso Schoklender, allí las madres con gran esfuerzo aportamos voluntariamente 60 cajas con pruebas, junto con 40 backup, y otros elementos más, primero a Oyarbide y después a ud. que ni siquiera leyeron algo de lo aportado.
Asistimos cuantas veces nos llamaron a declarar, hicimos pericias de las firmas que constataron que no eran mías, siempre a disposición por la verdad, incluso hace unos meses asistí voluntariamente a su despacho para informarme ante la indigna marcha de la causa.
Y otra vez sufrimos en carne propia la burla, que nos castiga a todas, ancianas de 85 a 90 años, y nos condena a pagar las deudas, injustas y ajenas.
Las madres siempre vamos a defender los valores de solidaridad social, extender las manos a los vulnerados, por sus sueños, en este tiempo y en los que vendrán. Y vamos a luchar para que alguna vez nos enfrentemos con jueces probos que nos ayuden a sentir en nuestros cuerpos el valor de la Justicia.
Hebe de Bonafini – Presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo
******************************
Aprovecho este artículo para felicitar de todo corazón y con una admiración absoluta el 90 cumpleaños de nuestro querido Comandante, historia viva, historia humana y Hombre Nuevo, que nosha enseñado a no claudicar nunca.
Venceremos, gracias comandante Fidel Castro, Cuba es un ejemplo de dignidad y resistencia, es la Historia que nos empuja a seguir luchando.

miércoles, 22 de junio de 2016

La batalla por la Patria Grande

Tomado de ALAI, Agencia latinoamericana de Información.
Por Simona V. Yagenova.
Politóloga, especialista en estudios sobre movimientos sociales. 

En el plano geoestratégico mundial asistimos a una transición intrasistémica cuyo desenlace para la humanidad es incierto.  Transición porque algunos de los pilares y reglas del juego geopolítico están modificándose [1], e intrasistémica porque se efectúa dentro del modo de acumulación del sistema capitalista.

Se constata una crisis del modo de acumulación capitalista, que tiene rasgos tanto cíclicos como sistémicos que implica una nueva reconcentración de los capitales, e una intensificación de la disputa inter-imperialista por territorios, bienes naturales, recursos energéticos y mano de obra barata, que se desarrolla de manera paralela a una crisis civilizatoria, ambiental, sustentado en imaginarios y modos de vida-consumo que no son sustentables a largo plazo. Diversos estudiosos del tema (Harvey, Dierkxsens, Houtard, Amin, Wallerstein, Lowy) han planteado que las contradicciones sistémicas se agudizan, lo que ofrece oportunidades para trascender hacia una sociedad post-capitalista (Dierkxsens), o hacia un lento proceso de caos y barbarie que llevaría a la destrucción del planeta y de la humanidad (Luxemburg,). 

El sistema mundial actual carece de un mecanismo arbitral independiente, no existen efectivos contrapesos, como tampoco mecanismos democráticos que permitiese al ciudadano -mundo ejercitar su voz y voto en los ámbitos supranacionales e insuficiente correlación mundial para transitar hacia otro sistema mundial distinto. En este sentido, los Estados se constituyen aún en un eslabón estratégico para cualquier estrategia de transformación del orden mundial. 

Mientras se gestan esfuerzos para la constitución de un mundo multipolar encabezado por los BRICS y países del ALBA, mediante una serie de acuerdos políticos relativos a una eventual transformación del  sistema financiero internacional, alianzas económicas, políticas y diplomáticos que buscan reducir el margen de maniobra de los EEUU, el Imperio impulsa una nueva ofensiva mediante modalidades de la guerra descentralizada, el uso del sicariato y ejército privados, la sofisticación del sistema de espionaje, y una guerra mediática impulsada desde las empresas privadas de comunicación como brazos ideológicos para la estrategia de control y manipulación de población. Existe una creciente brecha entre la ciudadanía mundial y los poderes fácticos que adquieren cada vez más poder y aspiran a robustecer el sistema de dominación y saqueo total. La dramática situación que se vive en Iraq, Siria y Libia, demuestra lo que sucede cuando se desatan las fuerzas destructivas del capital sobre los territorios y pueblos donde se sitúan recursos energéticos de vital importancia para la reproducción del modelo.

Hoy por hoy, no existe una correlación de fuerza política-social mundial que tenga posibilidad de revertir o modificar el contenido del modelo sustancialmente. Esto, implica, a corto plazo, que se asiste a un contexto mundial cuyos rasgos sobresalientes son la inestabilidad acompañada por un renovado ciclo de militarización y ofensiva imperialista que tiene como sujeto principal al Imperialismo Estadounidense, la OTAN y las empresas trasnacionales.

Cuando en el 2014, el mandatorio cubano Raúl Castro proclamó  a nombre de los países integrantes de la Comunidad de Estado Latinoamericanos  y Caribeños ( CELAC) que nuestra región es una “ Zona de Paz” y solicitó a los estados miembros  respetar plenamente la resolución emitida,  se tenía plena consciencia, a lo menos por parte de los países del ALBA, de las amenazas que se cernían sobre la Patria Grande y de la fragilidad que prevalece  aún en el ámbito de los procesos de integración regional.

La contraofensiva imperial y de las fuerzas de derecha contra los gobiernos progresistas de la región ha sido una parte consustancial de la dinámica socio-política de la región, por lo que en sí, no es novedoso. Basta recordar la larga historia de intervenciones, los Golpes e intentos de Golpe de Estado que se registraron durante la última década.  Sin embargo, es evidente, que esta ofensiva se ha acrecentado durante los últimos seis meses, dirigiéndose especialmente contra Brasil mediante un golpe de Estado contra la Presidenta Vilma Rousseff y una intensificación de la campaña internacional en contra a República Bolivariana de Venezuela.

La compleja estrategia de desestabilización que se ha  aplicado en contra de la Revolución Bolivariana, si bien reproduce viejos modus operandi del siglo XX, boicot económico, intentos de Golpe, violencia opositora, campaña orquestada de la derecha internacional etc.( URSS, Guatemala, Cuba, Chile, Nicaragua etc.) ha incorporado nuevas modalidades que en su conjunto consisten  en una densa estrategia de guerra de “ baja intensidad“ que involucra a los EEUU, capitales transnacionales, las empresas mediáticas, y fuerzas políticas de derecha.  Intentos de golpe de Estado, la conformación de grupos paramilitares, la guerra económica, la divulgación de información falsa y distorsionada sobre la realidad venezolana, el financiamiento de operativos de desestabilización interna, las guarimbas y promoción de violencia fascista que han dejado más de decenas de personas asesinadas. Durante el 2014 se provocaron más de 18 mil incidentes de violencia fascista y terrorista con la respectiva pérdida de vidas, quema de puestos de salud, escuelas, universidades, autobuses, en fin  destrucción material y  sabotaje al aparato productivo, todo  con  el intento de crear un clima de zozobra y terror en la ciudadanía.

Esta ofensiva surge en un contexto de indudables impactos de la crisis económica mundial sobre los países progresistas o de izquierda.  A pesar de ello, ha existido un claro compromiso político de no sacrificar las políticas sociales dirigidas hacia la población más vulnerable, ni modificar la ruta trazada de continuar impulsando los procesos de cambio social, tal como lo demuestra la Venezuela, Bolivia  y Ecuador. Su enorme debilidad, sin embargo, reside de no haber propiciado medidas que permitiesen una transición más decidida hasta un sistema poscapitalista.   

Si algo  han demostrado los gobiernos de ultraderecha de Macri en Argentina y el golpista de Temer en Brasil, es que la derecha latinoamericana no tiene nada que ofrecer a su población más allá de repetir los desgastadas recetas neoliberales, favorecer a las elites políticas, al capital transnacional,  cerrar los espacios democráticos e imponer su gestión autoritariamente. Igualmente preocupante es la tibia reacción del gobierno uruguayo y chileno ante el Golpe de Estado en Brasil, lo que parece indicar por ahora una reconfiguración de las fuerzas de derecha y centroderecha en el cono sur.

El peso de revertir estos procesos, indudablemente, lo cargarán los movimientos sociales, y diversas expresiones de izquierda, quienes enfrentarán un doble reto: luchar frontalmente en contra de los retrocesos y construir consensos que permitan direccionar las fuerzas hacía una nueva etapa política que necesariamente debe partir de los aprendizajes habidos y de dar pasos más contundentes para salir de la trama del capital y hacía un nuevo modelo civilizatorio.

Los potenciales impactos de la contraofensiva están a la vista y trascienden por mucho las fronteras de la Patria Grande.

a) Podrían significar el debilitamiento del ALBA, CELAC. UNASUR y con ello los procesos de integración regional claves para enfrentar la intervención imperial, los planes de despojo del capital transnacional y resquebrajar los avances en la reconstitución de la patria grande como una zona de paz,cooperación solidaria, así como impulso al debate y construcción de un nuevo orden mundial y  alternativas sistémicas.

b) Podría implicar mayores retrocesos en los esfuerzos por constituir un mundo multipolar y por ende favorecer la expansión de control territorial de los EEUU mediante la ampliación de bases militares en los lugares donde se ubican los recursos estratégicos (petróleo, agua, minerales, etc.).

c) Potenciar procesos contra-revolucionarios que desestructuran los avances, e instauran un nuevo periodo de oscurantismo conservador;

d) Abre el enorme riesgo de que América Latina y el Caribe se conviertan en un teatro de operaciones bélicas con sus respectivas secuelas humanas y ambientales.

Pero no hay equivocarse, el tejido socio-político que se construyó durante los últimos 16 años tanto en el plano regional como al interior de cada uno los países no es el mismo que hace 30 años al inicio de la ofensiva neoliberal.  Desde los pueblos, movimientos y expresiones de las izquierdas se han tejido una memoria común de los agravios imperiales, del saqueo transnacional, de las rebeliones y revoluciones, de las derrotas y victorias; se ha construido pensamiento crítico,perspectivas estratégica de cambio social, agendas comunes, actualizando una rebeldía histórica propia de los pueblos de nuestra Patria Grande, que no se doblegará tan fácilmente ante las gastadas recetas de una cada vez más criminal y corrupta derecha latinoamericana.

Tanto Cuba como la República Bolivariana de Venezuela han dado enormes lecciones de dignidad ante la permanente agresión internacional que ha buscado resquebrajar los procesos revolucionarios.  El blindaje jurídico-político, un flexible repertorio táctico, la permanente movilización del pueblo, una fuerza armada formada y leal a la revolución, alianzas internacionales y una inteligente contraofensiva movilizando la solidaridad y combatiendo la manipulación y desinformación, constituyen indudablemente ingredientes claves del éxito.

Esta nueva ofensiva, enfrenta entonces a pueblos que están dispuestos a librar la batalla en defensa de la Patria Grande, en defensa de la vida y futuro de la humanidad.

Hemos recorrido un largo camino para lograr la liberación de nuestros pueblos. El siglo XXI nos ofrece la oportunidad para profundizar y trascender lo aprendido desde hace tanto.

a) Hemos aprendido de que dentro del marco del capitalismo no hay salida y futuro para la humanidad, y que hoy como nunca es necesario dar pasos claros y decididos hacia una nuevo modelo civilizatorio:

b) Hemos aprendido que recuperar la economía de las garras de las empresas transnacionales mediante proceso de nacionalización, ensancha la soberanía y nutre los presupuestos nacionales en pro de políticas de inversión social o desarrollo;

c) Hemos aprendido que la socialización de los medios de producción, la diversificación productiva, y  hacer partícipe al pueblo en las decisiones económicas, dignificando a los trabajadores, es un requisito clave para combatir la desigualdad,la sobreexplotación y subordinación política a los poderes oligárquicos. Hemos aprendido que es necesario crear poder popular territorial, la autogestión productiva y alimentaria, la agroecología, abandonar el modelo rentista y extractivista, así como crear circuitos productivos y de comercialización horizontales populares desde abajo para desplazar a los monopolios y las transnacionales.  Hemos aprendido que el boicot y des-inversión económico es una herramienta eficaz en contra de las empresas violadores de derechos humanos y ambientales.

d) Hemos aprendido que si es posible erradicar la pobreza, el analfabetismo, las enfermedades prevenibles y mejorar las condiciones materiales de nuestros pueblos mediante políticas sociales progresivas; y que éstas deben estar acompañadas de poder real de decisión e intensas batallas ideológicas –políticas.

e) Hemos aprendido que existen distintas formas y ámbitos donde impulsar las transformaciones, y estas se deben combinar dialécticamente en torno a un objetivo común. Esto implica confrontar las perspectivas cosificadas sobre el sujeto y la vía de la liberación o emancipación social.

d) Hemos aprendido que dentro de marco de la democracia  burguesa puedan existir oportunidades para una transición reformista, pero éstas más temprano que tarde  sucumben ante la capacidad de maniobra de la clase dominante, si no se radicalizan dialécticamente las estrategias.

e) Hemos aprendido que la democracia no es una categoría cerrada, sino una permanente dinámica socio-política que traslada y potencia el poder de participación y decisión de los pueblos y debe desmontar las relaciones patriarcales, clasistas, racistas y mercantilizadas.

e) Hemos aprendido que el sistema actual de dominación es muy complejo y requiere un abordaje que corresponde a su nivel de complejidad. Implica desconexión individual y colectivo de los mecanismos reproductores de este sistema, sean en el ámbito ideológico, político, económico o socio-cultural, subvirtiendo la hegemonía dominante en un permanente proceso de de-construcción  de lo existente y re-construcción en dirección de las alternativas sistémicas. Telesur, constituye indudablemente un importante aporte en esta dirección.

 f) Hemos aprendido que la lucha por un nuevo modelo civilizatorio tiene que ser necesariamente global y articulado, y que en esta dirección deben darse pasos mucho más claros y contundentes.

La batalla por la Patria Grande, la libren millones de hombres y mujeres latinoamericanos y caribeños quienes desde sus trincheras y micro-espacios de vida cotidiana, luchan en defensa de la vida, los bienes naturales, la memoria histórica, los derechos individuales y colectivos, la justicia, la equidad, y en contra del saqueo, la explotación y la intervención imperial.

En el centro de la batalla por la Patria Grande hoy se sitúa la defensa y movilización a favor de la República Bolivariana de Venezuela, cuyo pueblo erguido y digno, eleva la bandera de Bolívar y del Comandante eterno Hugo Chávez.

¡Aquí no pasarán! ¡Carajo!.


[1]  La transición hacia un mundo multipolar encabezado por los BRICS, el agotamiento de los recursos fósiles ( petróleo) y su paulatina sustitución por otras fuentes energéticas; cambios en el sistema financiero internacional y el previsible fin de la era del dólar y sus consecuentes repercusiones sobre la economía de los EEUU; ( ver análisis de Wim. Dierkxsens en www.mariwim.info,)

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...