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sábado, 12 de octubre de 2019

“Nadie va a quitarnos la confianza en el futuro que les debemos a nuestros hijos en la Patria que los padres nos ganaron de pie”

Tomado de Cubadebate

Discurso pronunciado por el Presidente de la República de Cuba, Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, en la toma de posesión de su cargo, en la Cuarta Sesión Extraordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 10 de octubre de 2019, “Año 61 de la Revolución”.

Querido General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba;
Queridos compañeros de la Generación Histórica;
Compañero Esteban Lazo, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado; Integrantes del Consejo de Estado;
Diputadas, diputados;
Pueblo de Cuba:

Es 10 de Octubre y los cubanos debemos felicitarnos. “[…] el primer día de libertad e independencia de Cuba”, como lo llamó Carlos Manuel de Céspedes, tiene todos los derechos para ser uno de los más celebrados en nuestro calendario nacional, por sus fuertes resonancias, desde aquel minuto de 1868 hasta este en que hemos renovado el juramento de servicio incondicional a la Patria.

Constitución y democracia. El valor de los símbolos 150 años después


Por Hassan Pérez Casabona


La historia está plagada de símbolos. No hablamos de una mera relación que deba subordinarse a coincidencia alguna. Se trata de algo más profundo, una especie de vasos comunicantes entre las mejores tradiciones e ideas de los pueblos que fluye —ya sabemos muchas veces como parte de un torbellino, otras desde la singularidad de hacerlo a contracorriente— con el propósito de que la desmemoria no se enseñoree entre quienes estamos llamados a preservar, multiplicar y enriquecer el legado que nos entregaron nuestros predecesores.

jueves, 12 de septiembre de 2019

La Revolución Cubana: símbolo de juventud y valentía


Tomado de Revista Cuba Socialista
Por Guenadi Ziuganov

Hace exactamente 60 años, en enero de 1959, triunfó la Revolución Cubana. Anteriormente la isla dependía totalmente de los Estados Unidos. Después del triunfo revolucionario fue Cuba precisamente el primer país del hemisferio occidental en iniciar la construcción del socialismo. Los logros que ha alcanzado en esa dirección han sido reconocidos por todo el mundo. La Isla de la libertad continúa materializando ideas progresistas, provoca la furia de los círculos imperiales y despierta la admiración de millones de personas sencillas de nuestro planeta.

lunes, 23 de julio de 2018

Cuba va por más

Foto: Estudios Revolución
Tomado de Granma

Discurso pronunciado por Miguel M. Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del Primer Periodo Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 22 del julio del 2018. «Año 60 de la Revolución».

jueves, 19 de abril de 2018

El pueblo de Cuba demuestra que la nueva dirección del país es CONTINUIDAD.

Tomado de blog Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí

Declaración de la Asociación de Cubanos en Cataluña José Martí.

19 de abril de 2018.
Este 19 de abril de 2018 se vuelve un día de gran significado histórico; tanto por la conmemoración del aniversario 57 de la primera derrota infligida al imperialismo en América Latina, en su intentona criminal de invasión militar por Playa Girón en 1961, como por la finalización de otro exitoso proceso electoral que ha culminado con la constitución de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular y la selección del Consejo de Estado y su presidente, el compañero Miguel Mario Díaz Canel Bermúdez.

Asumo la responsabilidad con la convicción de que todos los revolucionarios seremos fieles a Fidel y a Raúl


El nuevo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba abordó las posturas de continuidad del gobierno que encabezará, en especial en cuanto a la relación con el pueblo, las relaciones internacionales y el liderazgo del Partido Comunista de Cuba, al frente del cual continúa el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Tomado de Granma

En la mañana de este 19 de abril, día histórico en que ya no solo se conmemora la primera derrota del imperialismo yanqui en América sino la toma de posesión de un nuevo gobierno en Cuba que hace evidente en las más altas esferas de dirección del país la continuidad de las nuevas generaciones con el legado de la generación histórica que fundó la Revolución cubana, el compañero Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, pronunció su primer discurso.

Apoyo tu elección y palabras, compañero Miguel Díaz Canel

Fotos PL
Felicidades, compañero Miguel Díaz Canel Bermúdez, te apoyo en todo, tus palabras han salido del alma de un gran revolucionario y martiano-comunista, cubano de pura cepa.

Tengo 79 años, he conocido en carne propia al imperio y sus genocidios y abusos, pero también he vivido, disfrutado, apoyado y defendido a esta Revolución dirigida por ese Gigante que es FIDEL, porque él vive entre nosotros por siempre. 

¡Viva nuestro CONSEJO DE ESTADO!
!VIVA CUBA LIBRE Y SOBERANA! 
!PATRIA O MUERTE!
!VENCEREMOS! 

Fe Esperanza Caridad Morales Sánchez
Isla de la Juventud. Cuba

domingo, 25 de marzo de 2018

Constituyen en Cuba las Asambleas Provinciales del Poder Popular

Tomado de Granma

Este domingo quedarán constituidas las asambleas provinciales del Poder Popular, las cuales estarán conformadas por los 1 265 delegados electos por el pueblo el pasado 11 de marzo, quienes, tras tomar posesión de sus cargos, elegirán, mediante voto secreto, a los presidentes y vicepresidentes de estos órganos.
Al acto de constitución de las Asambleas Provinciales están invitados los diputados recién electos por sus respectivos territorios, así como también representantes de las organizaciones políticas, sociales y de masas, señala la ACN.

lunes, 2 de enero de 2017

No hay Cuba sin Fidel


Tomado de CubaDebate
Por Johana Tablada

No habrá monumentos, ni esculturas, ni avenidas, ni plazas que lleven su nombre pero no habrá Cuba sin Fidel y eso lo sabemos todos. Hay una obra imborrable que marcó un antes y un después en la historia de Cuba, de América Latina y en la historia universal y que aún despierta admiración por la rara coherencia entre el noble sueño de una generación y su legado. El que revise hoy las prioridades del proyecto de presupuesto que aprobó el parlamento cubano en diciembre del 2016 comprenderá.
Perdurará en su pueblo que, por primera vez en la historia, alcanzó su libertad, su dignidad, su independencia y soberanía con un proceso que suscita la admiración y respeto del mundo entero y que ha conducido a Cuba el lugar número 44 en el índice de desarrollo humano.
Es una obra joven e inacabada, siempre asediada, en la que sobran los aciertos con beneficios para todos y en el que se acumularon también errores, pero ninguno de la magnitud de los que hoy se nos acusa. Son reconocidos los modelos de educación, salud, bienestar social y participación política de Cuba, un sueño lejano en cualquier latitud. Ausentes están en Cuba grandes vergüenzas de la humanidad, como el hambre, la muerte por enfermedades curables, el terrorismo, el crimen organizado, la impunidad de la corrupción.
Ha sido difícil asistir en las últimas semanas a la operación de “caracter assasination” contra un hombre de la estatura de Fidel. Las calumnias y acusaciones no son nuevas y, desde el inicio, acompañan la propaganda contra la Revolución, única via de sustentar una política de bloqueo y agresión cuyo verdadero propósito es asfixiar la economía, aislar internacionalmente a Cuba y restablecer a un gobierno que responda a los intereses de Estados Unidos.
Esta política fracasó. No ha funcionado y no va a funcionar. El mérito mayor de Fidel fue su capacidad de inspirar a muchos en la búsqueda de un sistema alternativo al que quiere imponer el capital transnacional. También lo fue su optimismo y su fe en la victoria.
Fidel no fue ni un dictador, ni un asesino, ni deja cuentas millonarias, ni gobernó a Cuba por la fuerza. Eran famosos sus intercambios con el pueblo en cualquier lugar, sin protocolo, sin distancias, sin temor a decirle la verdad.
Siempre que me preguntaron por qué tuvimos el mismo presidente tantos años; yo respondía que el pueblo sentía que mientras Fidel estuviera al frente de Cuba sus intereses estarían protegidos, que nadie quedaría desamparado, que las personas más humildes a las que la Revolución abrió las puertas al conocimiento, a una vida más digna y al disfrute de los derechos humanos no tendrían miedo de perderlos.
Parecería que aquellos que no pudieron vencerlo en vida sintieran que sería más fácil derrotarle después de muerto. Nada más lejos de la verdad. Las imágenes de dolor sincero, de genuino respeto y de íntimo pesar que desde Cuba llegaron a todos los confines del mundo devolvieron a un Fidel cercano a su pueblo, a un líder querido e inolvidable.

jueves, 29 de diciembre de 2016

La Conceptualización del Modelo: Análisis de sus características y perspectivas (II)

1ro-mayo-2013
Tomado de Socialismo.cu
Fuente original: Granma
Por Jesús Pastor García Brigos.


III
En los nuevos documentos aprobados en el VII Congreso del PCC se precisaron tres aspectos fundamentales para la estrategia a desarrollar. Por un lado la “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista” resume los principios y las bases teóricas que informan el proceso de construcción del socialismo en las actuales condiciones de Cuba. Los “Lineamientos de la Política Económíca y Social del Partido y la Revolución 2016-2021” marcan la ruta de las acciones a emprender a corto plazo, en tanto que el “Plan de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos” –cuya cuantificación se completara en 2017- fija los objetivos y las proporciones fundamentales para iniciar el proceso de desarrollo sostenible del país a largo plazo.[1]

Originalmente no se previó la discusión masiva de la Conceptualización y el Plan 2030 entre la militancia del PCC y otros niveles de dirección social, pero en el propio Congreso del PCC se informo que los mismos se aprobarían solo como proyectos en ese conclave y que posteriormente se recogerían los resultados de su discusión para su aprobación definitiva.[2]

Una breve valoración del contenido de estos documentos permite –no obstante- destacar algunos elementos de importancia para comprender la dirección de las transformaciones actuales del modelo económico y social cubano.

El documento de Conceptualización recoge en 330 párrafos y cuatro capítulos diferentes, importantes definiciones en torno a los principios que sustentan el modelo, las relaciones de propiedad sobre los medios de producción, la planificación y las relaciones sociales.[3]

Luego de exponer las fortalezas y debilidades con que se deben enfrentar las transformaciones a emprender, los elementos más destacables en el documento se refieren a las relaciones de propiedad. En ese sentido –y a diferencia de documentos anteriores- destaca el mayor detalle en cuanto al reconocimiento del mercado en los párrafos (94, 103 y 212)[4] en un marco de preponderancia de la propiedad estatal y la planificación (211 y 214), así como en lo referido a su regulación (246 a 250), aspectos que abordan un tema no resuelto satisfactoriamente en la experiencia del llamado socialismo real y que supone una transformación profunda en relación a la visión anterior sobre la decisión de no contar con el mercado en la construcción del modelo socialista cubano.

De igual modo, a partir de la definición del papel esencial de la propiedad estatal en modelo (122 y 123), se abre el análisis a la posibilidad de separar la propiedad de la gestión (136), sin que se opere una privatización o enajenación de los derechos del propietario (130), cuestión que constituye actualmente un punto de debate sobre cómo lograr su concreción. También se incluye a la cooperativa como una forma de propiedad social (159).

Igualmente se reconoce a la propiedad privada de personas naturales y jurídicas nacionales y extranjeras (174), así como su papel complementario en el modelo (91) y se delimita claramente la diferencia entre la pequeña propiedad personal o familiar –el llamado trabajo por cuenta propia- de las pequeñas empresas o PYMES (181 y 182). A esto se añade la posibilidad de asociación entre la propiedad privada y cooperativa nacional con empresas estatales (169), como una nueva variante de propiedad mixta.

Por último, en lo referido a la propiedad no estatal, se establece que no se permitirá su concentración (104), asunto que deberá ser resuelto mediante la regulación del excedente o plusvalor que se genera en su gestión (134, 176 y 185).

A diferencia de los Lineamientos aprobados en el 2011, se destaca en este documento el peso y la importancia que se otorga a la participación de los trabajadores en la gestión económica (64, 65, 151, 153, 254 y 263), para lo que se subraya la importancia de la información y la comunicación (110 y 111).
El documento concluye reiterando la complejidad de los cambios a realizar, sin aplicar terapias de choque, por lo que los resultados solo se obtendrán gradualmente (315). Esta condición supone un análisis muy fino en torno a la velocidad de los cambios y su repercusión en la población, cuyas expectativas se centran en el logro de mejorías visibles a corto plazo.

Un análisis de los Lineamientos 2016-2021[5] permite acotar en el corto plazo algunos aspectos a concretar de la definición conceptual realizada. En este documento resalta la continuidad con los vigentes en el quinquenio que ahora concluye, ya que se mantienen o se modifican en alguna medida el 87,5% de estos últimos, lo cual se corresponde con la indispensable conclusión del 77% que quedo en proceso de implementación en 2016. A ello se añaden 50 nuevos lineamientos, para totalizar 274, cifra inferior en 39 a la versión precedente.

Algunos aspectos novedosos en la nueva versión del documento se refieren a: la necesidad de la emisión de una ley de empresas (10); la creación de una instancia nacional para la atención a las cooperativas (16); acotar y crear un mercado de deuda pública (44 y 45); ampliar el sector no estatal como una solución de empleo (141) y desarrollar una política de comunicación social (264).

En relación al proyecto de Plan 2030 se define la visión de nación que se desea alcanzar como soberana, independiente, socialista, democrática, prospera y sostenible. Como fuerzas motrices del plan se proponen seis ejes estratégicos que incluyen: Gobierno eficaz y socialista e integración social; Transformación productiva e inserción internacional; Infraestructura; Potencial humano, ciencia, tecnología e innovación; Recursos naturales y medio ambiente; y Desarrollo humano, justicia y equidad. En torno a estos seis ejes se establecen 22 objetivos generales y 106 objetivos específicos.

Finalmente, el documento recoge como sectores estratégicos para la economía cubana los siguientes, enfatizando en el próximo quinquenio: Construcciones; Electroenergético; Telecomunicaciones; Logística integrada de transporte, almacenamiento y comercio; Logística integrada de redes e instalaciones hidráulicas; Turismo; Servicios profesionales; Agroindustria no azucarera e industria alimentaria; Farmacéutico, biotecnológico y producciones biomédicas; Agroindustria azucarera y de sus derivados; e Industria ligera.

A estos sectores debiera añadirse la minería, especialmente la industria del níquel dado el peso que tiene como primer producto exportable del país.

En los sectores señalados se destaca el peso otorgado a los cinco sectores que aseguran la infraestructura necesaria para el desarrollo del país y que aparecen en primer orden. Por otra parte, -además del caso de la minería ya apuntado- se aprecia la ausencia de algunos sectores como el metalúrgico y el metal-mecánico que resultan de importancia para el aseguramiento de los sectores de apoyo a la infraestructura productiva y de servicios. De igual modo, la industria cultural o creativa merecería un destaque por su identidad propia y su potencial económico dentro de lo que pudiera ser la industria ligera considerada en un sentido más amplio.

Desde luego, el análisis del Plan 2030 deberá retomarse una vez que estén listos los cálculos que permitan una visión más precisa de los potenciales previstos, lo que se prevé concluya en el próximo año.

Para concluir el análisis, conviene examinar algunos elementos que incidirán en desarrollo de los próximos 15 años de la economía cubana.

Entre los factores externos cabría destacar:

–El impacto de la permanencia del bloqueo económico de EEUU contra Cuba. Desde que el 17 de diciembre de 2014 se planteó por la administración de Barack Obama la decisión de levantar esta medida punitiva contra Cuba, prácticamente poco o casi nada se ha hecho y las perspectivas para avanzar en este sentido son inciertas en estos momentos. En este sentido, tomando en cuenta que el bloqueo deberá ser levantado por acuerdo del Congreso de EEUU, la mayoría de los analistas no esperan que la supresión del mismo se produzca antes de 2018 o 2020, lo cual supone la continuidad de elevados costos para la economía cubana.

–La incierta evolución de la economía mundial en los próximos años, donde no se aprecian tendencias favorables para los principales rubros de exportación cubanos, entre otros aspectos.[6]

–La dinámica de las relaciones económicas internacionales del país, en las que se observa la permanencia de restricciones financieras –incluyendo la IED- y limitaciones comerciales con los principales mercados. Según análisis econométricos realizados[7] los limites para un financiamiento sostenible suponen –en relación al PIB- un saldo de cuenta corriente menor a -1%; una deuda externa no mayor del 40%; un déficit comercial menor a -2% y un crecimiento del PIB mayor del 4%.

Entre los factores internos pueden señalarse:

–La velocidad y secuencia de los cambios estructurales indispensables a realizar.[8]
–La reducción de la dependencia externa en referencia a que:

+ El crecimiento del 1% del PIB supone un incremento de 1,5 a 3% en las importaciones.

+ La capacidad de sustituir importaciones, así como la expansión de las exportaciones demanda mayores importaciones a corto plazo.[9]

–La aplicación de la ciencia y la técnica para el incremento de la productividad del trabajo.

–El papel que puedan jugar el sector privado y el cooperativo como fuentes de empleo y en la producción de bienes y servicios de baja intensidad de capital.

–La reducción de las tensiones socioeconómicas internas, especialmente en lo referido al ingreso de los trabajadores como elemento clave para el incremento de la productividad del trabajo.

–El papel de los factores de movilización política, en especial los niveles de participación y consenso de la población en la toma de decisiones.

Las proyecciones de crecimiento en los próximos cinco años elaboradas por analistas extranjeros [10] prevén tasas ascendentes de 4 a 5%, pero condicionadas por el levantamiento del bloqueo de EEUU. Sin ese condicionamiento, los estimados se sitúan en torno al 3 a 4%.

En general, la creación de condiciones mínimas para que la economía cubana se encamine hacia una senda de desarrollo supone crecimientos entre 5 y 7% y la elevación de la tasa de inversiones a entre 20 y 25% sobre el PIB. Esto último demanda un crecimiento acelerado de la IED[11]. Por otro lado se requiere elevar la retribución y la motivación laboral en función del trabajo aportado, cerrar las brechas de equidad y elevar la inclusión social.

En general puede afirmarse que una de las mayores complejidades del proceso de actualización del modelo económico cubano es que supone costos inevitables, que no se corresponden con las expectativas a corto plazo de la población. Por ello se requiere alcanzar una información, una cultura económica y una participación en la toma de decisiones a un nivel elevado, con el objetivo de neutralizar los efectos que esta contradicción entre costos y expectativas supone.

A pesar de las dificultades, ello solo será posible bajo el socialismo, que sigue siendo condición para el desarrollo del país.

NOTAS

[1] En lo adelante estos documentos se referirán en el texto como Conceptualización, Lineamientos 2016-2021 y Plan 2030. Ver PCC (2016, 2016a y 2016b).
[2] Es de destacar que hasta el cierre del mes de julio habían participado en la discusión –que debe concluir en septiembre- 704 643 personas, las que habían realizado 95 482 propuestas. Aunque la discusión se realiza con grupos seleccionados, los documentos se encuentran a disposición del público que puede emitir sus criterios a través de diferentes vías.
[3] Ver PCC (2016).
[4] En lo adelante se refiere entre paréntesis el número del párrafo que recoge el planteamiento.
[5] Ver PCC (2016b).
[6] Ver Rodríguez (2016a).
[7] Ver especialmente Quiñones (2015).
[8] La compatibilización adecuada de medidas de corto plazo con elementos estratégicos de largo alcance es uno de los temas más complejos a resolver. Ver Hidalgo (2016).
[9] Ver Quiñones (2015) y también Hidalgo y Cribeiro (2015).
[10] Ver EIU (2016).
[11] Se ha planteado que la misma debe alcanzar entre 2 000 y 2 500 millones de dólares anuales.

BIBLIOGRAFÍA

-Castro, Fidel (2004) “Discurso pronunciado en la clausura del VIII congreso de la UJC el 5 de diciembre de 2004” en http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2004/esp/f051204e.html
-Castro, Raúl (2015) “Discursos e intervenciones del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba General de Ejército Raúl Castro Ruz” en www.cuba.cu/gobierno/raul/discursos/index2.html
-Castro, Raúl (2016) “Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba, 16 de abril de 2016” en periódico Juventud Rebelde, Especial, p. 5.
-Espina, Mayra (2012) “Retos y cambios en la política social” en Pável Vidal y Omar Everleny Pérez (Compiladores) “Miradas a la economía cubana. El proceso de actualización”, Editorial Caminos, La Habana, 2012.
-Espina, Mayra (2015) “Reforma económica y política social de equidad en Cuba” en Mayra Espina y Dayma Echevarría (Coordinadoras) Cuba: los correlatos socioculturales del cambio económico, Ruth Casa Editorial y Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2015.
-Fernández, Oscar (2012) “Rasgos esenciales del modelo de funcionamiento económico en Cuba. Limitaciones y retos de las transformaciones en marcha” Economía y Desarrollo Nº 1, Enero-Junio del 2012.
-García, Jesús, Rafael Alhama, Roberto Lima y Daniel Rafuls (2012) “Cuba: propiedad social y construcción socialista” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 2012.
-Hidalgo, Vilma y Yordanka Cribeiro (2015) “Estrategia de crecimiento y equilibrio macroeconómico en Cuba” revista Economía y Desarrollo, Nº 153, Edición Especial 2015.
-Hidalgo, Vilma (2016) “El modelo económico cubano: reflexiones desde una perspectiva macroeconómica” revista Economía y Desarrollo Nº 156, 2016 y http://www.cubayeconomia.blogspot.com Septiembre 4 2016.
-PCC (1976) “Plataforma Programática del Partido Comunista de Cuba. Tesis y Resolución” Departamento de Orientación Revolucionaria del CC del PCC, La Habana, 1976.
-PCC (1986) “Programa del Partido Comunista de Cuba” Editora Política, La Habana, 1986.
-PCC (1992) “IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Discursos y documentos” Editora Política, La Habana, 1992.
-PCC (1997) “Resolución Económica V Congreso del Partido Comunista de Cuba. La Habana, 8-10 de octubre de 1997” Editora Política, La Habana, 1997.
– PCC (2011) “Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución” Abril 18 de 2011 en www.juventudrebelde.cu/file/pdf/suplementos/lineamientos-politica-partido-cuba.pdf
-PCC (2016) “Conceptualización del Modelo Económico y Social Cubano de Desarrollo Socialista” VII Congreso del PCC, La Habana, abril de 2016 en http://www.cubadebate.cu
-PCC (2016a) “Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030: Propuesta de Visión de la Nación, Ejes y Sectores Estratégicos” VII Congreso del PCC, La Habana, abril de 2016.
-PCC (2016b) “Actualización de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución para el período 2016-2021 aprobados por el VII Congreso del Partido Comunista de Cuba en abril de 2016 y por la Asamblea Nacional del Poder Popular en julio de 2016” en http://www.uschamber.com
-Piñeiro, Camila (2012) “Visiones sobre el socialismo que guían los cambios actuales en Cuba” TEMAS Nº 70, Abril-Junio del 2012.
-Quiñones, Nancy (2015) “El déficit externo de Cuba: una visión desde la sostenibilidad” Editorial UH, La Habana, 2015.
-Rodríguez, José Luis (2016) “Lineamientos para la política económica y social: Una mirada a su evolución 2011-2016” en La Jiribilla N° 770, Abril 9 al 15 de 2016 en http://www.jiribilla.cu
-Rodríguez, José Luis (2016a) “Complejidades y perspectivas de la economía cubana en 2016 y 2017 (I y II)” Cubadebate, agosto 2016 en http://www.cubadebate.cu
–The Economist Intelligence Unit (EIU) (2016) “Country Report Cuba” June 1st2016 en http://www.eiu.com

-Zabala, María del Carmen (2013) “Retos de la equidad social en el actual proceso de cambios económicos” en Omar Everleny Pérez y Ricardo Torres (Compiladores) “Miradas a la economía cubana. Entre la eficiencia económica y la equidad social” Editorial Caminos, La Habana, 2013.

El Sistema del Poder Popular y la participación socialista

Tomado de Socialismo.cu
Fuente original: Granma
Por Jesús Pastor García Brigos.

Acabamos de pasar por el proceso de consulta popular de dos documentos de nuestro Partido Comunista llamados a ocupar un importante lugar en nuestra vida cotidiana luego de su aprobación definitiva por el Comité Central. Pero no significa que los intercambios sobre los temas abordados en los documentos se detengan: todo lo contrario.
La conceptualización de nuestro proceso de construcción socialista tiene que ser una tarea permanente. Como Fidel acertadamente señala en su entrevista con Ignacio Ramonet, «…la teoría y la práctica del socialismo están por desarrollar y por escribir»[1].Y en ese mismo lugar más adelante, refiriéndose a la economía, nos alerta del peligro de utilizar las categorías del capitalismo «como instrumento en la construcción del socialismo»[2], algo que es válido para todo lo concerniente a nuestra actividad social, si lo entendemos con la profundidad re­querida.
Uno de los temas que reiteradamente se menciona en los documentos partidistas es el de la participación.

Hablamos de «participación activa del pueblo», «participación y control populares», «participación ciudadana», que «los colectivos laborales participan», etc. Pero ¿nos estamos refiriendo siempre a lo mis­mo?, ¿qué nos dicen cada una de esas expresiones, qué contenidos podemos en­tender que ellas nos quieren transmitir y qué contenidos necesitamos que ellas nos transmitan?
Podría parecer que se habla mucho sobre la participación en nuestra sociedad. Pero en realidad, ¿se habla lo suficiente, y, sobre todo, se debate y profundiza sobre lo que es necesario para avanzar en este decisivo aspecto de nuestro proceso de construcción socialista?
Por encontrarnos ante un nuevo proceso de reuniones de rendición de cuenta de los delegados de circunscripción, nos detendremos solamente en este aspecto de la participación en la labor de nuestro sistema del Poder Popular.
El sistema del Poder Popular, como for­ma de organización de nuestro Estado desde 1976, es la única institución política de nuestra sociedad en cuya labor podemos y debemos intervenir todos, y el único cu­yas decisiones son de obligatorio cumplimiento para todos por igual. Esto refuerza su importancia en el momento actual de importantes cambios en nuestra actividad económica, que tenemos que garantizar tributen eficiente y eficazmente a la consolidación y sostenibilidad de nuestro socialismo indiscutiblemente próspero.
Subrayar su lugar decisivo en nuestra sociedad, no significa ignorar su necesaria articulación con otras importantes instituciones políticas de nuestra so­ciedad, todo lo contrario. En primer lugar con nuestro Par­tido Comunista. Y —precisamente co­mo expresión concreta para nuestras condiciones de lo que debe ser la participación en la construcción socialista—, su articulación con la amplia red de organizaciones existentes, muchas de ellas creadas por la revolución. Muy im­portante en este sentido su articulación con la CTC y los sindicatos, la Unión de Jóvenes Co­mu­nistas, los CDR, la FMC, la ANAP, y las organizaciones estudiantiles, continuadoras de la herencia de luchas de la Federación Es­tudiantil Univer­si­taria.
El General de Ejército Raúl Castro, Pri­mer Secretario de nuestro Partido, en la clausura al seminario impartido a los De­legados electos para la experiencia de Matanzas en 1974 señalaba que en la medida que ellos «van a ejercer gobierno, a intervenir en to­das las decisiones estatales que afectan a la comunidad, que van a tener facultades para apoyar y contribuir al desarrollo de todas las actividades económicas y sociales de trascendencia nacional que tienen lugar en esta provincia, en la medida en que, a través de esos representantes, las masas van a participar sistemática y regularmente en los asuntos del gobierno de la sociedad y en la discusión y solución de todos los problemas estatales, es significativa y trascendente esta experiencia».
Es muy importante volver una y otra vez a estudiar su intervención en esa actividad, igual que otras intervenciones que ha hecho sobre el tema, y sobre todo lo que Fidel ha insistido en múltiples ocasiones, analizando el contenido de la actividad estatal, en particular de sus órganos representativos. No en busca de recetas, sino contextualizando y desarrollando con­secuentemente sus ideas de acuerdo con nuestra propia experiencia, y atendiendo a los estudios que sistemáticamente se realizan por los investigadores. Hoy podemos y debemos profundizar en lo que debe ser la labor de gobierno en la sociedad, lo que es necesario y posible luego de más de 50 años de obra revolucionaria, y en la necesaria atención a los cambios ocurridos en la misma, para en­frentar tendencias que no contribuyen al desarrollo socialista, y demandan especial atención del Estado.
En tal sentido, es muy necesario reflexionar acerca del importante momento en el ejercicio del gobierno socialista que constituyen las reuniones de rendición de cuenta de los delegados de circunscripción, empezando por preguntarnos: ¿son las reuniones de rendición de cuenta efectivamente espacio para gobernar?
La rendición de cuenta no se limita al delegado de circunscripción. Es un ejercicio esencial en el funcionamiento del modo de gobernar la sociedad. En ella se realiza el derecho de quienes eligen, de co­nocer, valorar, y pronunciarse en consecuencia acerca del desempeño de los elegidos como parte del sistema —sean órganos o personas—, y la obligación de estos, de expresar su responsabilidad ante quienes los eligieron. Es un principio esencial en el funcionamiento de la sociedad.
La reunión de rendición de cuenta del delegado de circunscripción tiene que comprenderse y consecuentemente de-sarrollarse de manera efectiva como un acto de gobierno estatal, vital para el cabal ejercicio de lo que Raúl indicaba en Matanzas, para que «las masas» puedan «participar sistemática y regularmente en los asuntos del gobierno de la sociedad y en la discusión y solución de todos los problemas estatales…».
¿Hemos reflexionado lo suficiente acerca de lo que puede y debe ser hoy «participar sistemática y regularmente en los asuntos del gobierno de la sociedad y en la discusión y solución de todos los problemas estatales?; ¿acerca de lo que puede y debe ser gobernar la sociedad en un proceso de transformación socialista?
Desde su accionar en las reuniones de rendición de cuenta, los ciudadanos tienen la posibilidad, el deber y el derecho de intervenir en el gobierno del país, labor que en términos prácticos se traduce en cuestiones tales como la elaboración y control de la ejecución de los planes locales y la planificación general de la sociedad cubana; tienen el espacio, la posibilidad para ejercer el derecho y cumplir con el deber de intervenir y controlar como Estado todo el funcionamiento de la sociedad cubana.
Fuera de ese acto, el ciudadano interviene a través de su delegado y los delegados provinciales y diputados electos por ellos, lo cual subraya la importancia de estos representantes.
Estas reuniones son el único espacio del que dispone un ciudadano para intervenir directamente, de forma individual en un importante ejercicio colectivo, en la labor de gobierno estatal (además, por supuesto, del acto de nominación de de­legados de cir­cunscripción y, como individuo, en los procesos de votación). La reunión de rendición de cuenta tiene que materializar la esencia socialista del go­bierno estatal de la nación cubana, que no puede delegar poder en los representantes: como se ha reiterado, el po­der lo tienen los electores.
Ello no le resta autoridad a los representantes, todo lo contrario. Tienen la autoridad que emana de realizar una labor tal que haga efectivo el involucramiento de quienes lo eligieron, y la responsabilidad de garantizar el poder del pueblo en nuestra democracia socialista. Es una tarea nada sencilla, que no podemos reducir a la simple transmisión de demandas y explicaciones, «respuestas a planteamientos», ni a la imprescindible atención a los problemas más inmediatos de la vida cotidiana de una comunidad; tenemos que materializar cada vez con mayor fuerza, sobre la base de las propias potencialidades que ha desarrollado la Revolución, que los ciudadanos participen «sistemática y regularmente en los asuntos del gobierno de la sociedad y en la discusión y solución de to­dos los problemas estatales» y que se ga­rantice el ejercicio efectivo del poder de los interesados en la consolidación de nuestro de-sarrollo socialista: el poder del «pueblo». Porque al hablar de pueblo hoy, de poder del pueblo, participación popular, y todas esas expresiones que a diario empleamos, no po­demos dejarnos arrastrar por el lenguaje neutral y desmovilizador, por formulaciones abstractas que pueden incluso abrir las puertas a enfoques liberales que hoy se nos ofrecen como «novedosos» planteamientos de­mo­cra­tiza­dores; el poder del pueblo hoy más que nunca no se puede asumir como alegoría, se tiene que comprender e implementar pensando en el actor concreto del proceso, el pueblo en política: «pueblo, si de lucha se trata», como lo convocara Fidel en La Historia me absolverá, que hoy tiene que expresarse con su presencia plena en el desarrollo de la actividad política para conducir las necesarias transformaciones económicas, garantizando la consolidación del contenido socialista de nuestro desarrollo. Con­firma la importancia de esta afirmación el modo en que transcurre el proceso de restablecimiento de relaciones entre Cuba y Es­tados Uni­dos, con las nada ocultas intenciones de este último de materializar en la sociedad lo que sus tanques pensantes han diseñado para destruir el desarrollo socialista.
No podemos descuidar la importancia de unirnos en el barrio para arreglar una calle, limpiar un terreno, o enfrentar las actividades delictivas y antisociales en nuestro entorno más inmediato. Pero hoy podemos y es inaplazable, consolidar sistemáticamente estas reuniones como espacio de participación ciudadana en la labor de gobierno estatal de la nación, indispensable en el ejer­cicio del Poder del pueblo para la lucha en las condiciones actuales, participando sistemática, regular y efectivamente en los asuntos del gobierno de la sociedad, en la discusión, solución, ejecución y control de todos los problemas estatales, como parte de nuestro sistema en constante perfeccionamiento.
El necesario debate está planteado.
*Investigador Titular del Instituto de Fil­o­sofía, Citma
[1] Ver Cien horas con Fidel. Conver­sa­ciones con Ignacio Ramonet, Tercera Edición, Oficina de Publicaciones del Consejo de Es­tado, La Habana, 2006, p. 440.
[2] Idem., p 441.

miércoles, 16 de marzo de 2016

¿Tiene el pueblo cubano “la libertad de escoger sus líderes políticos”?

Tomado de ALAI (América Latina en Movimiento)
Por Arnold August**

En el contexto de relaciones Cuba-EE.UU., el 2 de marzo, 2016 en Ginebra, Antony J. Blinken (secretario de Estado adjunto del Departamento de Estado de los EE.UU.) emitió una Declaración Nacional en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. En su declaración Blinken resalta entre otros puntos que Obama, durante su visita a Cuba en marzo, “...destacará que sería mejor para el pueblo cubano que existiera un ámbito donde la gente se sienta libre de escoger sus partidos políticos y sus líderes...”
Vamos a concentrarnos por el momento sobre el tema de “escoger sus líderes.”
La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) electa en 2013 tiene un mandato de cinco años. Como primer paso antes de comenzar sus nuevos períodos de sesiones se reúne para elegir de entre sus miembros a su Presidencia (Presidente, Vicepresidente y Secretario) de la ANPP.
De entre los diputados, la ANPP también elige posteriormente al Consejo de Estado. Este se compone del Presidente del Consejo de Estado y el Primer Vicepresidente, otros Vicepresidentes, un Secretario y 23 miembros más, para un total de 31 integrantes. El Presidente del Consejo de Estado es asimismo Jefe de Estado y de Gobierno (Consejo de Ministros). El actual Presidente de estos dos órganos es Raúl Castro. Por último, la Constitución expresa que “el Consejo de Estado es responsable ante la Asamblea Nacional del Poder Popular y le rinde cuentas de todas sus actividades”.
Cuba no tiene un “sistema presidencial” ni se propone tenerlo. El Presidente del Consejo de Estado es elegido de entre los diputados que, a su vez, son elegidos por los ciudadanos.
Tomemos como ejemplo a Raúl Castro de acuerdo a una descripción muy resumida de algunos pasos previos a su elección como Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros. En las elecciones generales de 2013, fue electo diputado, para la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento), de un municipio en Santiago de Cuba, su provincia de origen. Aun cuando haya un solo candidato por escaño, el candidato necesita 50%, por lo menos, del voto popular. En las elecciones generales de 2013, Raúl Castro recibió 98.04% del voto. Este porcentaje fue uno de los más altos entre los 612 diputados elegidos.
La Comisión de Candidaturas Nacional (CCN) es la encargada de organizar la nominación y elección de la Presidencia de la ANPP y del Consejo de Estado. Comienza las consultas con los diputados tan pronto como son electos. Las elecciones de  2013  se celebraron el 3 de febrero.
El proceso electoral concluye el 24 de febrero 2013; este es el día en que la recién electa ANPP se reúne para quedar constituida. Cada diputado o diputada tiene derecho a proponer a cualquier diputado para cualquier cargo en la Presidencia de la ANPP y el Consejo de Estado.
Antes de la constitución del nuevo mandato de la ANPP, el 24 de febrero, la CCN entrega a cada diputado un tabloide con las biografías de los diputados electos, así como las de los miembros salientes del Consejo de Estado (Entrevista. Reus González).
Este proceso fue explicado, además, en una entrevista separada con la CCN Cuando el diputado llega a la oficina de la CCN, después de haber tenido tiempo suficiente para estudiar el tabloide, se les entrega a él o ella dos hojas en blanco: una para las propuestas para el Consejo de Estado y otra para la Presidencia de la ANPP. La persona puede entonces confeccionar una lista personal de sugerencias que también incluye sus preferencias para cargos específicos, como Presidente y Vicepresidentes del Consejo de Estado y la Presidencia de la ANPP. La lista no se firma y se deposita en secreto (Entrevista. Pérez Santana, Marchante Fuentes y Fajardo Marín).
El diputado Daniel Rafuls Pineda (en ese momento) se extendió en este proceso. Señaló que la CCN le entregó personalmente la lista de biografías de todos los diputados varios días antes de su cita del 7 de febrero en la sede de la Comisión. De esa manera, tuvo “toda la libertad del mundo para tomar [su] decisión” (Daniel Rafuls Pineda. Mensaje electrónico al autor, 15 de marzo de 2008).
El diputado Jorge Gómez (del grupo musical Moncada) relató su experiencia con este proceso.  Hizo igualmente un recuento interesante del período de enero a febrero de 2008. En aquel momento, en 2006, Fidel Castro ya había entregado temporalmente su cargo de Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros al Primer Vicepresidente, Raúl Castro. El 19 de febrero de 2008 hizo público su anuncio del día anterior: “No aspiraré ni aceptaré el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe.”
Según Gómez, en su reunión privada en la sede de la CCN que tuvo lugar antes del anuncio hecho por el líder cubano, él había propuesto a Fidel Castro para Presidente del Consejo de Estado. Escribió igualmente el nombre de Raúl Castro como Primer Vicepresidente y el de José Ramón Machado Ventura como el siguiente Vicepresidente, junto con sus otras propuestas para ese órgano. Jorge Gómez también indicó su selección para la Presidencia de la ANPP en la otra hoja que le entregaron.
Después de una pregunta sobre la continuidad de la Dirección de la Revolución, el diputado —no miembro del PCC— era de la opinión de que, ante la ausencia de Fidel Castro quien ocupaba un cargo formal en el Consejo de Estado, era necesario “que se reforzara con la Dirección histórica de la Revolución”.
A otra pregunta sobre un artículo del diario Granma, de febrero de 2008, que informaba que Fidel Castro había sugerido a la CCN que Machado Ventura fuera nominado como Primer Vicepresidente, Gómez respondió que esta era una preocupación lógica de Fidel. Su objetivo ha sido garantizar en todo momento que no se perdiese la esencia de la Revolución. Gómez estimaba que Machado Ventura, por ser uno de los líderes históricos de la Revolución que tiene una vasta experiencia, debía ser nominado (Entrevista. Jorge Gómez Barranco).
Después de que todos los diputados habían pasado por este proceso de proponer candidatos para la Presidencia de la ANPP y el Consejo de Estado, la CCN tabuló las boletas en hojas de papel. De acuerdo con la cantidad de votos, confeccionó la lista de 31 miembros del Consejo de Estado, incluidos sus cargos principales. La CCN elaboró otra lista con las tres propuestas para la Presidencia de la ANPP (Entrevista. Pérez Santana, Marchante Fuentes y Fajardo Marín.).
Según lo observado por el autor durante la constitución del nuevo mandato de la ANPP en 1998 y lo que pudo conocer en las entrevistas sobre el mandato de 2008, los últimos pasos de las elecciones ocurrieron de la manera siguiente. El día en que debía quedar constituida la ANPP (24 de febrero de 2008) la Presidenta de la CEN, María Esther Reus González, dirigió la ANPP hasta que se eligió a su Presidencia. Se presentó a los diputados la lista con los tres nominados: Ricardo Alarcón de Quesada para Presidente; Jaime Alberto Crombet Hernández-Baquero para Vicepresidente, y Míriam Brito Sarroca para Secretaria.
A continuación tuvo lugar un voto a mano alzada para determinar si los diputados estaban de acuerdo con estas tres nominaciones o si tenían cualquier otra propuesta. No hubo más propuestas. Por tanto, la lista con los tres nominados se hizo oficial. Entonces, se levantó la sesión de la ANPP para realizar el en voto secreto en el vestíbulo, fuera del salón plenario. Cuando los tres nominados resultaron electos y fueron anunciados por la CEN, las nuevas autoridades asumieron la Presidencia de la ANPP.
A continuación, se procedió de la misma forma para los 31 miembros del Consejo de Estado.  Raúl Castro fue elegido Presidente del Consejo de Estado y, de hecho, ocupa el cargo de Presidente del Consejo de Ministros, por tanto, Jefe de Estado y de Gobierno. (Entrevista. Balseiro Gutiérrez y Amarón Díaz, 2008; Entrevista. Pérez Santana).
De esta forma, las elecciones generales —que habían comenzado en julio de 2007 con las elecciones municipales de primera fase— concluyeron el 24 de febrero de 2008. Las elecciones generales 2012-2013 siguieron el mismo procedimiento comenzando en julio de 2012 y finalizando en febrero de 2013. Hubo 612 diputados ese año.
Las nominaciones y elecciones para la Presidencia de la ANPP y del Consejo de Estado pueden parecer bastante formales. Esto es cierto, especialmente si se las compara con las elecciones para las asambleas municipales y la propia ANPP; sin embargo, sería ingenuo creer que la Dirección de la Revolución no participa en la selección de los dirigentes para el más alto nivel del Estado.
En lo referente a los desempeños y las posiciones de Fidel Castro y Raúl Castro, es una cuestión de calidad y no —como frecuentemente alegan los Estados Unidos y sus voceros disidentes— una cuestión de nepotismo.
Raúl Castro asumió el liderazgo provisionalmente en 2006 cuando Fidel Castro cayó enfermo. Ocupó esta posición, de acuerdo con la Constitución, como Primer Vicepresidente del Consejo de Estado. El 24 de febrero de los años 2008 y 2013, Raúl Castro resultó electo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. Hay que considerar varios factores.
En primer lugar, ha participado ininterrumpidamente en la lucha desde el asalto al cuartel Moncada en 1953. Ha hecho sus propios aportes innovadores, incluso antes del triunfo de 1959. Uno de estos fue organizar la administración de los territorios liberados en el Segundo Frente Oriental “Frank País”. Esto equivalía prácticamente a un Estado dentro del Estado y sirvió como precedente, hasta cierto punto, para el nuevo Gobierno Revolucionario que se estableció en enero de 1959.
Ha habido muchos otros ejemplos del desempeño de Raúl Castro desde esa época como, por ejemplo, la institucionalización del sistema del Poder Popular en 1974-1976. El Sistema de Perfeccionamiento Empresarial comenzó en los años ochenta bajo su dirección en el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), de las que fue Ministro hasta 2008. A partir de su elección en 2008 como Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, al mismo tiempo que mantiene su posición como General de Ejército, ha continuado institucionalizando la dirección colectiva. Lo hace celebrando regularmente reuniones ampliadas (en las que participan otras personas independientemente de los miembros oficiales) del Consejo de Estado o del Consejo del Ministros, o de ambos.
Raúl Castro está igualmente al frente de los esfuerzos por poner fin a la burocracia y la corrupción de cuello blanco en las altas esferas. Al mismo tiempo, está realizando, junto con otros compañeros, innovaciones para preservar y perfeccionar el socialismo.
El sistema político cubano permite canales legales formales para que el pueblo pueda votar por sus líderes. Hay que insistir en que no se ajusta al pensamiento único estadounidense. Cuba no se rige por un sistema presidencial como el que existe en los Estados Unidos y en otros países.
No es el objetivo de este artículo mencionar más detalles y análisis de cómo ocurre esta elección y las elecciones generales. Sin embargo, así es como Raúl Castro fue elegido Presidente del Consejo de Estado (y por lo tanto, del Consejo de Ministros).
**Periodista y conferencista canadiense, el autor de los libros Democracy in Cuba and the 1997–98 Elections y más recientemente, Cuba y sus vecinos: Democracia en movimiento
En Twitter: @Arnold_August 
Su sitio web: www.lademocracia.com

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