Mostrando entradas con la etiqueta Guerra Mediática. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Guerra Mediática. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de agosto de 2024

Fernando Buen Abad: Guerra mediática, caminos para una comunicación desde, con y para los pueblos

 

Por Naily Barrientos Matos

Una mirada a la dominación mediática global desde la hegemonía del capital y sus consecuencias realizó el filósofo y catedrático de la comunicación Fernando Buen Abad, en la jornada inaugural de la IV Convención Científica Internacional, auspiciada por la Universidad de Las Tunas, desde este 16 de mayo y hasta el venidero 19.

Desde la virtualidad, el experto en Semiótica señaló que las universidades tienen mucho que aportar, desde el análisis de la realidad, en la creación de una propuesta emancipadora frente al modelo mercantil de una noción única del mundo.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

Guerra mediática: no la hemos entendido

 

Tomado de La Jornada

Por Fernando Buen Abad Domínguez

Director del Instituto de Cultura y Comunicación y Centro Sean MacBride de la Universidad Nacional de Lanús.

Algunos dudan de que estemos en el epicentro de una guerra mediática híbrida. No ven que están desplegadas todas las armas ideológicas, financieras y militares del capitalismo. Algunos no se percatan de que hablamos los lenguajes colonizantes que nos imponen; que compramos compulsivamente sus tecnologías; que relatamos la historia con las premisas lógicas de ellos; que financiamos sus monopolios mediáticos; que regimos nuestras vidas con valores y cultura que nos infiltran. Piensan que es conspiranoia. ¿En qué guerra las víctimas financian a sus victimarios?

jueves, 7 de febrero de 2019

La miseria imperial hecha sentido común contra Venezuela

Tomado de ALAI. Agencia Latinoamericana de Información.
Por Rafael Bautista S.

La “edad de la inocencia” ha dejado de ser un patrimonio etario y se ha impuesto como la fisonomía “democrática” de la opinión pública. En las redes sociales se puede comprobar cómo esta democratización dista mucho de ser un ejercicio político y se constituye más bien en la domesticación y masificación de la población mundial. Esto se destaca en el complot contra Venezuela. Mientras toda la historia de invasiones gringas nos da todos los argumentos para subrayar la crisis de credibilidad de la demagogia imperial, basta la exaltación de la mitología gringa (“libertad de expresión”, “sistema democrático”, “derechos humanos”, etc.) para que la opinión pública tribute sus prejuicios coloniales como única moneda admitida por la retórica informativa del dólar.

martes, 5 de febrero de 2019

¡Psyops! Esta es la operación que implementa el imperialismo para afectar al pueblo


Tomado de "Con el Mazo Dando".

Como parte de la estrategia dirigida a derrocar al Gobierno Bolivariano por la fuerza, el imperialismo norteamericano ha puesto en marcha una serie de acciones con el fin de generar un clima de tensión dentro del país, que derive en una explosión social o un quiebre de la institucionalidad. 

martes, 20 de febrero de 2018

La Historia y la “guerra no convencional” contra la Revolución Bolivariana

Por Hugo Morales Karell

Desde finales de la segunda mitad del pasado siglo, los tanques pensantes se han afanado en teorizar sobre las diferentes formas de agresión. En tal sentido, han formulado las más diversas teorías sobre cómo lograr sus propósitos guerreristas, tratando de “dejar a un lado” las usanzas de las guerras convencionales que se practican desde el antiguo imperio romano.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Por qué urge seguir martillando sobre la Guerra No Convencional

Tomado de CubaDefensa
José Ramón Rodríguez Ruiz

¿Sabe usted qué es la Guerra No Convencional? ¿Se ha preguntado por qué debe interesarle o por qué algunas personas insisten en que se conozca más este fenómeno? ¿En qué medida está vinculada la Guerra No Convencional como forma de agresión con el futuro de los pueblos del Sur y con el de Cuba en particular?

lunes, 10 de abril de 2017

Como dijo Galeano: "LA GUERRA SE VENDE MINTIENDO".


Por Gustavo dela Torre Morales

Las invasiones militares imperialistas no se mueven por fines humanitarios, no son instrumentos diplomáticos ni pacíficos, no son métodos de conservación del medio ambiente: la guerra es un instrumento devastador, de aniquilamiento, de genocidio... un instrumento de colonización.

Las llamadas "Primaveras", las afamadas "Revoluciones de Colores" y gran parte de los titulados movimientos "rebeldes" por parte de la gran prensa (todas con asesoramiento y financiación de potencias imperialistas_ auto tituladas democráticas y libertarias) han sido creadas para crear golpes de Estados, justificar incursiones militares, imponer sanciones como el bloqueo económico, propiciar inseguridad y caos mediante acciones terroristas por parte de grupos antisociales (que la prensa capitalista llama “pacíficos”) o paramilitares, sólo con el objetivo de “torcerle el brazo” (como dijo Barack Obama en entrevista a Vox) y derrocar gobiernos llamados “molestos”. Sí, son esos sistemas políticos alternativos no alineados a los designios del Tío Sam y sus lacayos.

Pero, regresando a la frase de Galeano… lo peor no es, únicamente, la mentira en sí, orquestada por élites en búsqueda de grandes recursos, crear oportunidades de grandes negocios, gestionar el control y el poder sobre zonas geoestratégicas; sino el aniquilamiento de pueblos como resultados de las guerras; además del daño ecológico ocasionado al planeta (lo cual tendrá sus secuelas en años venideros y como boomerang, las nefastas consecuencias se revertirán sobre el propio ser humano).

Es la mentira en la cual cooperan lucrativamente los grandes monopolios de la “in”-formación… sí, formación de opinión pública, de crear borregos que asimilen como propios conceptos de odio, xenofobia, vandalismo, banalidad, frivolidad, enajenación, individualismo, egoísmo, discriminación, etc.

Es la mentira creada con vil manipulación para que se acepte el asesinato, el genocidio, el crimen contra otros seres humanos… es la mentira creada para que la resignación y la subyugación sea la normalidad… la mentira que sigue facilitando el poder de gobernar a la élite política que impone recortes económicos contra la mayoría social, deroga derechos, expolia recursos ajenos, discrimina, reprime y, para colmo, vive de la corrupción, del fraude, de paraísos fiscales y de vender guerras.

El mayor enemigo de los pueblos es el imperialismo y su sistema económico capitalista.

Digamos ¡No! A la Guerra No Convencional que se está llevando a cabo contra gobiernos constitucionales de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Irán o Cuba (con el vil servilismo de las burguesías locales o de financiados grupúsculos de oposición que edulcoran como disidencia)… Digamos ¡No! a la guerra imperialista que se está llevando a cabo contra los pueblos de Siria, Palestina y Yemén.

¿Dónde están las ansiadas y tan afamadas democracia y libertad en Irak, Afganistán, Libia o en Honduras y Puerto Rico? ¿En qué ayuda el capitalismo a países de África o latinoamérica? ¿Por qué México o Colombia, inmersos en el capitalismo, son países con alto índice de torturas y asesinatos de líderes campesinos, indígenas, sindicalistas, ambientalistas o de periodistas que denuncian la corrupción del sistema y los gobiernos?

Los grandes medios pagados por el gran capital o los alternativos financiados por organizaciones al servicio del imperialismo son los que le largan las piernas a las mentiras, son los que te sumergen en la incultura y te convierten en cómplice involuntario del crimen.

Culpan a Venezuela o a Siria de ser “amenazas” para sus regiones, cuando nunca han invadido otros pueblos y crearon conquistas sociales para sus pueblos… entonces, ¿Qué son EEUU y los gobiernos europeos que conforman la OTAN y que sí han invadido, bombardeado y declarado la guerra contra otros pueblos dentro y fuera de sus regiones geográficas?


NO COMPRES LAS MENTIRAS QUE TE VENDEN O SERÁS CÓMPLICE Y CULPABLE DE LOS CRÍMENES DE LAS GUERRAS.

lunes, 6 de junio de 2016

La guerra sicológica y la lucha ideológica

Imagen tomada de internet
Tomado de La Pupila Insomne
Por Fabián Escalante Font.

En estos días, al calor de los últimos acontecimientos políticos ocurridos en nuestro país, -el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos- muchas personas se preocupan y con razón, de las capacidades del Imperio para desestabilizar nuestra sociedad desde adentro y me pareció oportuno precisar el concepto de guerra sicológica, y el de lucha ideológica, en tanto conociéndolos estaremos en mejores condiciones de enfrentar y superar los nuevos combates que se avecinan.
El concepto de “guerra sicológica” se comenzó a formar en Estados Unidos a finales de la década del 40, en el pasado siglo, con el inició de lo que se denominó la “guerra fría”. Es precisamente en 1951 que va a figurar por primera vez en el diccionario del Ejército norteamericano bajo la siguiente definición:
“La guerra sicológica, es el conjunto de acciones emprendidas por parte de una o varias naciones en la propaganda y otros medios de información contra grupos enemigos, neutrales o amigos de la población, para influir en sus concepciones, sentimientos, opiniones y conductas, de manera que apoyen la política y los objetivos de la nación o grupo de naciones a la cual sirve esta guerra sicológica”.
Probablemente por ello, uno de los adalides de la “guerra fría”, representante legal de la conocida “United Fruit Company”, John Foster Dulles, secretario de Estado de aquel país en los años cincuenta, expresara un poco después:
“Hemos gastado millones de dólares preparándonos para la guerra de las armas, pero hemos gastado poco para la guerra de las ideas y ahora sufrimos fracasos que no se pueden compensar con nuestro poderío militar”.
En la misma época, el director de la Agencia de Información de Estados Unidos, USIA enriquecía el concepto con la siguiente idea:
“La simple introducción de la duda, en el cerebro de las personas, ya significan un gran éxito”
La guerra sicológica es pues, un conjunto de acciones enemigas, que utilizando los medios masivos de comunicación e información, pretenden influir en grupos de personas o sociedades, y hacer variar sus sentimientos, opiniones y conducta. Su fin es socavar y desestabilizar al país, organización o persona objeto del proyecto. En otras palabras, la “guerra sicológica” es el arte de la manipulación de la conciencia social. Es necesario desenmascararla y denunciarla sistemáticamente, por todos los medios a nuestro alcance.
Un ejemplo de lo que por estas vías el enemigo ha realizado fue la ley de la “patria potestad” de 1961, una acción de guerra sicológica en la cual la CIA y sus aliados de entonces, lograron a través de diversos medios, (propaganda, rumores, falsificación de documentos oficiales, programaciones radiales, etc.) confundir y atemorizar a un sector de la población cubana con el fin de que enviaran a sus hijos a Estados Unidos y así sacaron del país a más de 15,000 niños en tanto sus padres, aterrados por las calumnias circuladas, creyeron que el gobierno revolucionario iba a “reeducar” a sus hijos en la URSS y quitarles sobre ellos la patria potestad.
Cuba en todos estos años ha sido un laboratorio para estos “guerreros fríos”. Entre los actos preparatorios para la invasión mercenaria de Bahía de Cochinos la CIA creo una radio, localizada en un cayo de Honduras que se denominóRadio Swan, cuya misión consistía en transmitir las 24 horas del día noticias manipuladas, rumores, campañas de descredito y todo aquello que contribuyera a confundir a los cubanos, de manera de desarmarlos en vísperas de la agresión. Más recientemente la mal llamada Radio y TV Martí la sustituyó en tales fines.
Millones de octavillas han arribado a nuestras costas o han sido regadas desde el aire en función de estos objetivos, mientras que en el extranjero, expertos, politólogos, conferencistas, cineastas y documentalistas han trabajado con iguales propósitos. Ha sido una guerra en toda la extensión de la palabra, pero sin hacer un solo disparo.
En la década de los ochenta, durante la feroz y despiadada guerra desatada por Estados Unidos contra Nicaragua, la Agencia Central de Inteligencia estadounidense, inventó, para las fuerzas contrarrevolucionarias un “Manual de Operaciones para la Guerra Sicológica” para entrenar a sus “guerrilleros” que entre otras muchos conceptos, incluidos el asesinato político, puntualizaba:
“La guerra de guerrillas es esencialmente una guerra política. Por eso sus áreas de operaciones exceden los límites territoriales de las guerras convencionales, para adentrarse en la conciencia del hombre (….) el ser humano debe ser considerado como el objetivo prioritario de la guerra política, y concebido como el blanco militar de la guerra de guerrillas, el ser humano tiene su punto más crítico en la mente. Una vez alcanzada su mente, ha sido vencido el animal político, sin recibir necesariamente balas. La guerra de guerrillas nace y crece en un ambiente político; en el combate constante por dominar esa área de mentalidad política que es inherente a todo ser humano, y que colectivamente constituye el “ambiente” en que se mueve la guerra de guerrillas, y que es donde, precisamente, se define su triunfo o fracaso. Esta concepción de guerra de guerrillas como guerra política, convierte a las operaciones sicológicas en el factor determinante en los resultados. El blanco es entonces, las mentes de la población, de toda la población, nuestras propias fuerzas, las del enemigo y la población civil”.
Esta definición treinta años después de las primeras operaciones, explica la experiencia adquirida por los servicios y organismos especializados de Estados Unidos en su actuar contra nuestros pueblos. Numerosas instituciones “no gubernamentales” (ONG) han surgido a la palestra pública, con tales fines. Entre ellas el Fondo Nacional la Democracia (National Endowment for Democracy – NED), el Instituto Internacional Republicano (International Republic Institute- IRI), junto a la archireaccionaria “Heritage Foundation”, ocupan un lugar privilegiado. Fabrican artículos, campañas, imágenes de personas y todo lo que imaginar se pueda, para lograr sus fines: confundir, engañar, desviar. Por otra parte, en cada embajada norteamericana, dependiendo de la CIA, la USIA u otra agencia especializada, una sección se ocupa del trabajo con los medios masivos y las campañas mediáticas.
Cada día aparecen en la prensa capitalista, o en otros novedosos medios, (incluyendo la red de redes), noticias, debates o artículos de opinión, relativos a conflictos políticos, sociales, laborales o de otra naturaleza, con tonos críticos, que en aparente neutralidad enjuician tal o cual situación o la actuación de determinada personalidad política o de cualquier esfera social, con las secretas intenciones de formar o crear un estado de opinión determinado. Así, día tras día, se van acumulando informaciones en nuestras psiquis, que más tarde devienen en juicios, estados de ánimos, opiniones adversas, contradicciones, que tienen la finalidad de actuar sobre un escenario determinado, modificarlo o incluso cambiarlo. Es precisamente eso, lo que los especialistas han denominado “guerra sicológica”, cuyo fines políticos e ideológicos, resultan evidentes.
Al escribir estas líneas, me vienen las imágenes de aquella magnífica película norteamericana “Moviendo la cola del Perro” en que actúan Robert de Niro y Dustin Hoffman, en la cual, un presidente norteamericano, atribulado por el escándalo de una aventura amorosa, vísperas de su reelección, contrata a un productor de Hollywood para fabricar una guerra inexistente, producir héroes, y desviar así la atención de la opinión pública. Esa esa es la finalidad, hacer creer, ganando las mentes y las simpatías, lo que precisamente no existe. De manera tal, las campañas de “guerra sicológica”, lo que pretenden es descomponer una sociedad, desacreditar a sus líderes, instituciones y organizaciones de vanguardia, introducir la duda, la desconfianza, subvertir políticamente el área donde se proyecta, ablandarla, descomponerla, para después, apoderarse de ella.
Hoy se han creado nuevas modalidades y a partir del desmoronamiento del campo socialista europeo surgieron los denominados “golpes blandos”, “rebeliones populares” estimuladas por centros ideológicos externos para derrocar un gobierno existente, con el apoyo mediático internacional de sus organismos de información. A ello le han agregado la utilización de los poderes fácticos, como los casos de Honduras, Paraguay y Brasil o las campañas de desabastecimiento y descredito en Venezuela, todos con la perspectiva de erosionar la opinión pública local e internacional para realizar el cambio gubernamental perseguido.
Es decir, la guerra sicológica es esencialmente una acción externa, premeditada, con una finalidad ideológica, realizada combinando métodos clandestinos y convencionales, que pueden recurrir incluso al crimen político como lo es el caso de la líder indigenista Berta Cáseres recientemente asesinada en Honduras por sus luchas en la defensa de la tierra de sus ancestros. La lucha ideológica es la batalla de las ideas a la cual nos llamó Fidel, aquella que debemos librar contra toda forma de “guerra sicológica”, penetración ideológica, o como quieran llamarla. Es un concepto que se extiende a todas las formas del pensamiento, a las corrientes políticas, culturales, filosóficas, económicas y sociales existentes. Ella es la que traza las pautas de un régimen socioeconómico determinado y de ella derivan las acciones que en todos esos campos se desarrollan. La propagación de las ideas socialistas, el estudio del marxismo leninismo, y en nuestro caso la profundización en el pensamiento martiano y fidelista, permite exponer ideas, contrastar ejemplos, persuadir, debatir, proponer y alcanzar una sociedad más justa y equitativa. La actividad ideológica revolucionaria no puede ser esquemática o dogmática y debe conocer cuáles son los ejes de la guerra sicológica, para en consecuencia tenerlas en cuenta en su accionar, que por supuesto, persigue objetivos más abarcadores, en tanto expone las ideas sociales más avanzadas de nuestra era. Para ello será necesario que se apoye en nuestros medios de comunicación, las organizaciones políticas y de masas, canales insustituibles para dialogar con el pueblo; persuadir y convencer acerca de nuestras verdades y razones. En suma hay que discutir, pensar y analizar más, utilizar todos los espacios posibles, en los que incluimos también los centros de estudio e investigaciones del pensamiento martiano, guevarista, militar, cultural, político y económico. Y sobre todo profundizar en el pensamiento político y social de Fidel Castro, donde podemos encontrar las causas más nobles y solidarias emprendidas por nuestro pueblo en más de medio siglo.
La prensa y los medios de comunicación audiovisual, al igual que todas las organizaciones políticas y sociales del país, deben jugar un papel fundamental en esta lucha a través de la crítica, la exposición de nuestras realidades, los errores en que hemos incurrido y también reflejar los profundos cambios que la Revolución ha realizado en nuestra sociedad, la cual transitó de un ejemplo de consumismo, a uno profundamente solidario e internacionalista. Esos son nuestros mejores valores, los que convencen y persuaden, los que necesitamos para enfrentar los nuevos combates, los que están presentes en el día a día de todos los cubanos.

lunes, 23 de mayo de 2016

La guerra de IV generación en Bolivia: El caso Zapata

En la era de la informática y las comunicaciones globalizadas la guerra no tiene por objetivo matar sino conquistar y controlar cerebros
Tomado de La Época
Por Katu Arconada.

La propaganda es el uso sistemático más o menos deliberadamente planeado de símbolos, principalmente mediante sugestión y técnicas psicológicas similares, con la intención de alterar y controlar opiniones, ideas, valores y, en última instancia, cambiar acciones públicas con arreglo a unas líneas predeterminadas. Se mueve en una estructura determinada sin la cual no pueden comprenderse sus aspectos psicológicos y culturales.

J.A.C. Brown, Técnicas de persuasión.

Durante los 10 años de revolución democrática y cultural en Bolivia, los Estados Unidos, con el apoyo de la derecha nacional y regional, han puesto en marcha diferentes tácticas y estrategias para lograr sus objetivos geopolíticos y geoestratégicos.

Así como el proceso de cambio boliviano ha atravesado por diferentes fases desde la victoria de Evo Morales y el MAS en diciembre de 2005, teorizadas [1] por el Vicepresidente Álvaro García Linera, también la derecha y el imperialismo han venido modificando sus estrategias para erosionar este proceso, que podemos definir como cinco intentos diferentes de golpe.

Cinco golpes en 10 años

1. Golpe anti-constituyente: Evo Morales toma posesión el 21 de enero de 2006, el 1 de mayo de ese mismo año nacionaliza los recursos naturales pasando a ser propiedad de todo el pueblo boliviano, y el 6 de agosto instala la Asamblea Constituyente. La respuesta inmediata fue la llegada de Philip Goldberg como Embajador de Estados Unidos. Goldberg había sido Asistente Especial del Embajador Richard Holbrooke, artífice de la desintegración de Yugoslavia y la caída de Milosevic, y más adelante Embajador en Kosovo, donde tuvo un rol importante en la separación de los Estados de Serbia y Montenegro y la desintegración de Yugoslavia. El objetivo era claro, la balcanización de Bolivia.

2. Golpe cívico prefectural: Una vez finalizada la Asamblea Constituyente, pero antes de la aprobación de la Constitución Política del Estado en referéndum, durante todo el 2008 se producen una serie de acciones sediciosas coordinadas y planificadas de toma de instituciones públicas en Cochabamba, Sucre, Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija.

3. Golpe terrorista-separatista: Tras fracasar el golpe cívico-prefectural y ser derrotada la derecha boliviana, primero militarmente en septiembre de 2008 en Pando, y después políticamente en enero de 2009 al ser aprobada la Constitución en referéndum con el 61% de los votos, se pasa a una nueva modalidad de golpe con la llegada de un grupo de terrorista extranjero encabezado por Eduardo Rozsa, mercenario de la guerra serbo-croata (de nuevo los Balcanes, nada es casualidad). El objetivo era claro, defender Santa Cruz de cualquier cerco indígena-campesino, y buscar su secesión, dicho por el propio Rozsa en su última entrevista [2] a un canal húngaro, país de donde provenía su familia. El golpe terrorista-separatista fue desarticulado por la inteligencia boliviana con el asalto al Hotel Las Américas de Santa Cruz en abril de 2009.

4. Golpe a las organizaciones sociales: Durante 2011 y 2012, al no poder derrocar mediante la fuerza al gobierno boliviano, se intenta desestabilizar la base social del proceso de cambio, el núcleo duro de apoyo al gobierno del Presidente Evo, las organizaciones sociales. La estrategia central de este nuevo golpe pasó por el intento de quebrar el movimiento indígena originario campesino mediante el conflicto del TIPNIS, inflado artificialmente, y las marchas, coordinadas con la Embajada de Estados Unidos [3]. Dentro de este nuevo tipo de golpe podemos encuadrar también los intentos de desestabilización de la Policía y las Fuerzas Armadas.

5. Golpe mediático: Tras el fracaso de los intentos de golpe anteriores y la contundente victoria de Evo Morales y el Movimiento al Socialismo en octubre de 2014 con el 61% de los votos, se activa un nuevo golpe, basado en una estrategia de desestabilización y construcción masiva de mentiras en los medios de comunicación y redes sociales. Esta nueva fase golpista, que comienza en 2015, abandona la disputa política tradicional, pues Evo es invencible en el ámbito de la gestión gubernamental, y despojándose de todo resquicio de ética política, comienza una batalla mediática en un territorio geoestratégico cada vez más soberano que comienza a construir unas nuevas relaciones geopolíticas con el Sur del mundo, léase China, Rusia o Irán.

La guerra de IV generación

Esta fase de golpe mediático contra el proceso de cambio boliviano se inscribe en el concepto de Guerra de IV Generación. Fourth Generation Warfare o 4GW es como los estrategas militares estadounidenses definen una guerra en la era de la informática y las comunicaciones globalizadas, guerra donde el objetivo no es matar, sino conquistar y controlar cerebros, guerra sin frente ni retaguardia donde las balas apuntan a las vulnerabilidades psicológicas de la población [4].

La Guerra de IV Generación comienza a diseñarse en 1989 con la publicación de un documento por parte de oficiales del Ejército de los Estados Unidos titulado “El rostro cambiante de la guerra: hacia la cuarta generación” [5]. Esta idea se desarrolla en el libro “La transformación de la guerra. La más radical reinterpretación del conflicto armado desde Clausewitz” del israelí Martin Van Creveld. En esta publicación ya se teoriza sobre el reemplazo de bases militares por bases mediáticas, el reemplazo de militares por expertos en contrainsurgencia y comunicación/marketing político, y el reemplazo de operaciones militares por operaciones psicológicas.

Veamos cómo ha ido desarrollando el Ejercito de los Estados Unidos estas teorías: “Incluyen actividades psicológicas y guerra psicológica y abarca aquellas acciones políticas militares, económicas e ideológicas planeadas y conducidas para crear en grupos extranjeros enemigos, hostiles, neutrales o amigos, las emociones, actitudes o conducta favorable para el logro de las políticas y los objetivos nacionales”.

También el Ejército de Chile ha teorizado sobre la cuestión: “El conjunto de actividades psicológicas que se desarrollan para influir en las opiniones, emociones, actitudes y conductas de países aliados, enemigos, neutrales y organismos internacionales, de modo que se facilite la consecución de objetivos político-estratégicos y estratégicos”.

Operaciones no lineales de amplio espectro

La Guerra de IV Generación está sustentada en la geostrategia estadounidense y en el concepto de simultaneidad operativa [6].

Este concepto no es algo nuevo en el campo de la estrategia militar, sino que fue creado en las décadas de los 20 y 30 en Rusia por los teóricos militares Triandafillov y Tukhachevskii y plantea entender al enemigo como un sistema al que hay que colapsar, buscar su centro de gravedad y golpearlo donde sea más vulnerable. El centro de gravedad es lo que permite mantener la estabilidad y cohesión. Si se ataca el centro de gravedad impides la libertad de acción y logras que tu objetivo se tambalee [7].

No es muy difícil pensar lo sucedido en Bolivia en las últimas semanas de la campaña por el referéndum para la reforma parcial de la Constitución como una operación lineal de amplio espectro, donde el espacio geográfico, la campaña, no era tan importante como el centro de gravedad al que había que golpear. Si el proceso de cambio tiene un centro de gravedad que otorga estabilidad y cohesión, esa es la figura de Evo Morales.

La combinación de esta estrategia de simultaneidad operativa para erosionar el centro de gravedad del proceso de cambio, unida a una operación psicológica muy bien planeada en la Embajada de Estados Unidos, ejecutada por un operador de la CIA, el paraperiodista, ex director de inteligencia en el gobierno del MIR y ex narcotraficante Carlos Valverde, y sustentada por el Cartel de la Mentira conformado por los medios de comunicación Página Siete, Erbol, El Deber y ANF, ha dado lugar a que la Guerra de IV Generación se haya plasmado en Bolivia en el parcialmente exitoso, en la medida en que impulsó la victoria del No en el referéndum constitucional, “Caso Zapata”.

OPSIC: El Caso Zapata

Al igual que en la guerra clásica, en la guerra psicológica también se busca aniquilar, controlar o asimilar al enemigo [8]. En el Caso Zapata el teatro de operaciones fue toda la sociedad boliviana a través de los medios de comunicación.

El Caso Zapata se trata de una operación de inteligencia destinada a desacreditar la figura del Presidente Evo Morales, hasta el momento intocable, trabajando y construyendo percepciones a partir de algunas medias verdades y muchas mentiras. Todo ello amplificado en el campo de los medios.

Para entender cómo se manipulan las noticias a través de los medios de comunicación, vamos a remitirnos a tres conceptos teóricos:

1. Agenda Setting: Teorizado por Mccombs y Shaw, define como los medios pueden tener en sus manos la priorización y jerarquización de determinados temas, influyendo en las preocupaciones e imaginarios de los grupos de personas a los que va dirigido. Si se satura la sociedad con determinadas informaciones distorsionadas, se acaba instalando una idea. De alguna manera es la versión (pos)moderna del dicho de Goebbels de que una mentira repetida mil veces se termina convirtiendo en una verdad.

En el Caso Zapata, y sobre todo a raíz de la “polémica” sobre el presunto hijo del Presidente, es claro que el Cartel de la Mentira conformado por los periódicos Página Siete y el Deber, la red de emisoras Erbol y la Agencia de Noticias Fides (ANF) instalaron el tema aún por encima de otras noticias más importantes para el país, con el único objetivo de erosionar la figura del Presidente Evo Morales, apelando a los imaginarios de las clases medias e intentándolo ligar, aún por elevación, a un caso de tráfico de influencias para “humanizar” su figura e igualarlo a los anteriores y corruptos gobiernos neoliberales.

2. Gatekeeper: Utilizado en 1947 por el psicólogo Kurt Lewin, fue aterrizado en el ámbito periodístico por David White y alude a la función de “portería”, filtro utilizado en los medios de comunicación para decidir qué noticias pasan y cuáles no, además de en qué orden de importancia. Es por eso que han tenido mucha más relevancia en todo el Cartel de la Mentira las declaraciones del narcoperiodista Carlos Valverde o una falsa tía de Gabriela Zapata, que las explicaciones del Presidente Evo o el Vicepresidente Álvaro García Linera, e incluso la comprobación mediante pruebas documentales de las mentiras del Caso Zapata por parte del Fiscal General del Estado Ramiro Guerrero.

3. Newsmaking: Pero el Gatekeeper necesita del Newsmaking de manera complementaria, termino trabajado por Mauro Wolf, uno de los más importantes teóricos de la comunicación, que proponía que “se trata de entender cómo puede ocurrir que instrumentos muy potentes desde el punto de vista de la cantidad de los flujos informativos, a menudo, determinan un empobrecimiento de la calidad de la información, una depreciación de la función periodística” [9]. Es decir, el filtro no es sólo del periodista o el redactor, sino corresponde a la línea editorial de un periódico. Lo que un determinado medio publica es el mandato concreto del dueño del medio. En el Caso Zapata, es clara la intencionalidad política de los medios de derecha, y podemos poner como ejemplo a Página Siete, en manos de la familia Garafulic, responsables de la capitalización de empresas públicas durante el neoliberalismo, y con vínculos familiares con la diputada de la UDI pinochetista chilena Mónica Zalaquett.

Los tres elementos anteriores son parte de una OPSIC perfectamente planificada para formar una opinión pública que no hubiera sido posible por supuesto sin la colaboración, voluntaria en muchos casos, como la del Sr. Valverde, quien recibió como ha quedado demostrado y denunciado, información de la Embajada de Estados Unidos, e involuntaria de muchos periodistas paraopositores que se han prestado a ser parte de la operación con tal de golpear el proceso de cambio y fortalecer la opción del No en el referéndum.

Plan Cóndor mediático contra los gobiernos progresistas

La operación psicológica contra el proceso de cambio boliviano tenía un Plan A, que era conseguir manipular lo suficiente el estado de ánimo de la población boliviana como para que ganara la opción del No. Pero se complementaba con un Plan B que era instalar la idea del fraude en caso de que hubiera ganado el Sí, junto con un estallido de violencia los días posteriores a la promulgación de resultados por parte del Tribunal Supremo Electoral.

Esta operación forma parte de un Plan Cóndor mediático contra los procesos de cambio en América Latina y el Caribe, que con diversas tonalidades y colores, está en marcha en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Argentina y Brasil.

Si bien es cierto que la lucha de clases en nuestra América contó con viento a favor la última década y media, se ha entrado en una etapa de turbulencias y los medios de comunicación –especialmente las redes sociales (que incluso generan contenidos/noticias que luego son dadas como ciertas por los mass media)– son el nuevo campo de batalla donde se va a dirimir la continuidad y la profundidad del ciclo progresista.

* Analista internacional.

1 Las tensiones creativas de la revolución:
3 Embajada de Estados Unidos admite contactos con dirigentes del TIPNIS:
4 Descrito de manera amplia en Ramos, Mario: “Los ‘nuevos’ métodos de guerra que emplea el imperialismo” [CLASE]. (Programa Latinoamericano de Educación a Distancia – Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires, 2016).
6 Simultaneidad operativa y su aplicación a operaciones no lineales de amplio espectro y a la lucha contraterrorista:
7 ‘Nuevos’ modelos de guerra y potenciales amenazas al Estado ecuatoriano:
8 Ramos, Mario: “Operaciones psicológicas” [CLASE]. (Programa Latinoamericano de Educación a Distancia – Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Centro Cultural de la Cooperación, Buenos Aires, 2016).
9 Los emisores de noticias en la investigación sobre comunicación:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...