
El 11 de septiembre de este año, las calles de Barcelona volverán a
llenarse de cientos de miles de personas para reclamar soberanía y
democracia. La conmemoración tendrá este año una importancia añadida. En
primer lugar porque se conmemorarán los 300 años de la derrota catalana
contra los ejércitos borbónicos que dieron lugar a la Diada. En segundo
lugar, porque llegamos en un contexto de completa movilización popular
por la consulta del 9 de noviembre.
#RepúblicaCatalana
Los y las comunistas de Cataluña estaremos en la calle, con la mayoría
del pueblo, exigiendo también soberanía y democracia, como lo hemos
estado siempre. Con la misma energía que el PSUC defendió la Generalitat
de Catalunya del 36 al 39, con el mismo compromiso que combatimos el
fascismo franquista durante 40 años, con la misma implicación que
gritamos Llibertat, Amnistia i Estatut d’Autonomia en 1977, con la misma
convicción que hemos participado en las más recientes movilizaciones
estos últimos años. Nosotros estaremos donde hemos estado siempre, junto
al pueblo, porque somos pueblo y compartimos los mismos anhelos de
soberanía y democracia. Estaremos porque estamos convencidos de que la
reivindicación del derecho a la autodeterminación del pueblo de
Catalunya no sólo es legítima y justa, sino que además es democrática,
es necesaria y es estratégica desde una perspectiva revolucionaria.
Estaremos porque tenemos la certeza de que el actual movimiento de masas
por la consulta en Catalunya es el punto más flaco del Imperialismo
borbónico centralista español y uno de los puntos débiles del proyecto
de dominación económico y militar atlántico. Estaremos porque, al fin y
al cabo, somos el Partido de los y las Comunistas de Cataluña, y esta
definición implica que tenemos un proyecto de transformación social y de
construcción nacional para nuestro país. Un proyecto social y nacional
que tras el último Congreso de julio tiene para los y las comunistas una
definición bien clara: la República Catalana.
#RupturaDemocràtica
Los y las comunistas saldremos a la calle este 11 de septiembre, junto
al pueblo, por la República Catalana. Y lo haremos también porque, lejos
de la imagen confusa que los medios quieren proyectar, nuestro
posicionamiento en favor del proceso es un ataque frontal a los
intereses de la burguesía catalana. La misma burguesía que durante 4
décadas apoyó una dictadura fascista y la represión brutal que esta
llevó a cabo sobre las clases populares y las naciones ibéricas. La
misma burguesía que durante los últimos 30 años ha sometido a nuestro
país a un gobierno mafioso, clientelista y explotador. Una burguesía de
chanchullos, capitalistas chapuceros, ladrones e incompetentes. La misma
burguesía que mientras canta Els Segadors se vende al país a trozos,
privatiza los bienes que son de todos y explota el territorio. La misma
burguesía "business-friendly", amiga de los casinos, los prostíbulos y
el turismo temático, que sin escrúpulos administra el patrimonio de
nuestro pueblo en beneficio de los intereses del capitalismo
especulativo y de unas minorías corruptas. La misma burguesía que
mientras se llena la boca de patriotismo, se llena los bolsillos de
riqueza expoliada a la clase trabajadora catalana para acumularla en
paraísos fiscales. Los y las comunistas estaremos en la calle este 11 de
septiembre, pero también para denunciar la estrategia oportunista de
exaltación patriótica barata de la burguesía catalana y de sus cómplices
de la pequeña burguesía radical. Una estrategia con la que pretende
tapar con humo el expolio de su gestión, para continuar su carrera
privatizadora y conseguir una posición de más fuerza ante la competencia
capitalista de Madrid. Una estrategia centrada en capitanear el proceso
soberanista para, llegado el momento, frustrarlo en favor de una
renovada relación más beneficiosa para sus intereses económicos; como lo
ha hecho siempre, al margen de la voluntad popular. Una estrategia que
lleva al país a un nuevo escenario de frustración cuando los poderes
ilegítimos de España impidan el desarrollo de la consulta del 9 de
noviembre, tal como todo parece indicar que sucederá. Los y las
comunistas estaremos en la calle porque sabemos que no habrá República
Catalana sin Ruptura Democrática.
#UnitatComunista
Este 11 de septiembre los y las comunistas nos encontraremos en la calle
mientras continuamos trabajando por la unidad comunista, un proceso que
consideramos trascendente para la articulación de una alternativa a la
Cataluña de los especuladores. Un proceso que este otoño, acabará con la
división histórica y agrupará la mayoría de los comunistas de Cataluña
en una única organización revolucionaria, con un único proyecto
estratégico. Llamamos a la Clase Trabajadora y a todas las clases
populares a participar activamente en el momento histórico que vivimos, a
salir a la calle este 11 de septiembre y a comprometerse con la unidad.
Nosotros estaremos en la calle porque militamos en la calle: con los
movimientos sociales, con las asociaciones populares, por la República
Catalana y por la Ruptura Democrática. Estaremos para afianzar de nuevo
nuestro compromiso con la Clase Trabajadora. Estaremos porque apostamos
por una alianza democrática y social, por un Frente de Izquierdas que
reúna la Clase Trabajadora y la mayoría popular en la construcción de
una nueva sociedad, más justa, más igualitaria, más soberana, más
solidaria, más libre y más democrática.
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Nota del autor del blog.
En la concentración realizada este 11 de septiembre, marcó una pauta que ha asustado a la élite burguesa de todo el país, incluyendo a los oportunistas que se encuentran en el gobierno de España.
Ahora habrá que ver cómo la prensa (dirigida por los centros de poder del gobierno) tergiversa la realidad vivida en la manifestación; disminuyendo con creces la cantidad de participantes para que su repercusión no alcance su impactante significado.
El reclamo del pueblo catalán, amén que se centra en alcanzar una mayor independencia gubernamental en referencia del resto de la península; realmente centra su reclamo en protestas
contra los recortes económicos a los servicios públicos, contra las
privatizaciones, contra los desahucios, contra la corruptela bancaria y
el complicismo del gobierno.
También las protestan incluyen una denuncia contra las medidas de "austeridad"
impuestas por la Troika Europea (liderada por Alemania con su Primer
Ministro Angela Merkel) y las trabas leguleyas aprobadas por el gobierno
central español que deterioran la identidad y cultura del pueblo
catalán.
Todo pueblo tiene derecho a decidir su futuro y camino.