Mostrando entradas con la etiqueta Petróleo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Petróleo. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de diciembre de 2025

La guerra y el latrocinio no son garantes de la paz.

Por Gustavo de la Torre Morales.

Desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad, EEUU ha acumulado el mayor récord en lanzar toneladas de bombas sobre otros países, récord en intervencionismo militar que han llegado a llamarles con el eufemismo de "intervención humanitaria", récord en injerencias y complots de espionajes, récord de asesoramiento y ejecución de golpes de Estado contra otras naciones, récord en la creación y finanCIAción de grupúsculos u organizaciones terroristas, récord en la aplicación de sanciones y medidas restrictivas o bloqueos económicos como fórmula de presión y chantaje, récord en asesinatos extrajudiciales de dirigentes políticos, sindicales o diplomáticos.

viernes, 10 de mayo de 2019

El nuevo plan para la «transición» en Venezuela


Tomado de Contexto Latinoamericano. OceanSur
Por Rafael González Morales

Después de cuatro meses de intensas presiones, sanciones y planes desestabilizadores contra Venezuela, puede afirmarse que el gobierno estadounidense ha diseñado e implementado una estrategia fallida. Partieron de premisas falsas, los pretextos para la escalada no han sido creíbles, los instrumentos de agresión están desgastados, el autoproclamado se está desinflando, la coalición internacional está estancada y no existe consenso sobre el empleo de la fuerza militar contra Caracas.

martes, 19 de febrero de 2019

Confirmado: Estados Unidos cerca militarmente a Venezuela


Tomado de Cubadebate
Por: Sergio Alejandro GómezEdilberto Carmona Tamayo.

Los recientes movimientos de tropas estadounidenses, reportados por fuentes públicas y medios de prensa, confirman que Washington se dispone a cercar militarmente a la República Bolivariana de Venezuela bajo la excusa de una supuesta “intervención humanitaria”.

¿Crisis humanitaria en Venezuela o interés por el petróleo?


Por Gustavo de la Torre Morales

Toda la prensa ¿libre?, que tanto vomita de libertad de expresión, justicia y democracia (entre ella la española_ tanto la pública como la privada), han dedicado bits, pixels y tinta para mentir, manipular y engañar sobre los casos de Cuba, Bolivia y Nicaragua; aunque últimamente se han cebado con la República Bolivariana de Venezuela.

viernes, 8 de febrero de 2019

¿Humanitarios los yanquis?

Tomado de Facebook
Por Gustavo de la Torre Morales

¿No entiendo cómo es posible que no se comprenda la voluntad mostrada por el gobierno de EEUU y se condene su "ayuda humanitaria"?

Aunque también es raro que el ejército de EEUU en Siria, impidieron el acceso de un convoy humanitario a la localidad de Hayyin, en el este de la provincia de Deir Ezzor, cuya situación de la población esta en condiciones críticas; sin embargo las fuerzas de EEUU en compañía de la llamada Fuerzas "Democráticas" de Siria (FDS) se negaron rotundamente a cualquier negociación para faciluitar el arribo de la asistencia, enviada por el Gobierno sirio en coordinación con el Centro ruso para esos fines en Siria.

¿No son "humanitarios" los yanquis?

Las nueve razones de EE.UU. para declarar la guerra a Venezuela

Tomado de Trinchera de Nuestra América
Por Nazanín Armanian
Big Stick o “Gran Garrote” es el nombre puesto por el presidente Roosevelt a la incipiente política imperialista de EEUU para América Latina: lo había sacado del dicho africano que reza “habla suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos“. La propia experiencia de Washington en las últimas décadas y en todo el planeta ha mostrado cuán erróneo es este concejo.

jueves, 28 de abril de 2016

Valores y valore$


Tomado de AlMayadeen
Por Iroel Sánchez

Desde que se encontró con el presidente cubano, Raúl Castro, en Panamá en abril de 2015, Barack Obama ha insistido todo el tiempo en que él defiende valores universales y Cuba no, a pesar de que el gobierno de La Habana es signatario de más del doble de tratados internacionales sobre Derechos Humanos que el de EEUU y de que si ambos países están en el mismo universo y asisten a los mismos foros internacionales no hay que sacar muchas cuentas  para saber cuál de los dos representa mejor los valores universales. Sin embargo, ni ese análisis ni la información que lo sustenta han logrado abrirse paso entre las principales agencias de prensa, televisoras y periódicos internacionales.
Y he aquí que a menos de un mes de haber abandonado La Habana,  a donde viajó con la misión autoasignada de defender esos valores, Barack Obama aterriza en Riad, la capital de Arabia Saudita, el principal aliado de Washington en el mundo árabe, un aliado tan cercano que el primer presidente afroamericano lo visita por cuarta vez en apenas ocho años.
En este privilegiado país, bendecido con frecuencia por la visita del Air Force One, existe una monarquía absoluta, donde el Rey concentra en sí el poder legislativo, ejecutivo y judicial, nunca han ocurrido elecciones y el Consejo de Ministros está formado solo por hombres miembros de la familia real. Arabia Saudita es de los lugares del planeta donde más se aplica la pena de muerte, incluidos menores, las mujeres tienen prohibido salir sin permiso de sus maridos o padres y no pueden manejar.  
Pero ni ahora ni antes Obama abogó en Riad por los “valores universales”, la democracia, los derechos humanos, las libertades civiles, ni se reunió con opositores ni habló a la sociedad civil como hizo en La Habana. En un país donde la centralización es tan alta que su economía es prácticamente propiedad de la familia real y la línea entre los bienes del estado y la fortuna de la realeza es tan delgada que se vuelve invisible, el presidente de EEUU no ha tenido la idea de encontrarse allí con “emprendedores” locales al estilo de la sesión que sostuvo en una cervecera del puerto habanero.
Lejos de intentar alentar a los ciudadanos saudíes para que cambien su país de acuerdo a los valores que EEUU dice defender, la presencia del presidente Obama en la capital de Arabia Saudita buscó otros objetivos: Aplacar la ira saudí por el pacto nuclear que Washington ha suscrito con Irán, prometer a las monarquías del Consejo de Cooperación del Golfo, al cual asistió Obama en Riad, la venta de armamento que representa un alto ingreso para empresas estadounidenses y neutralizar la amenaza saudita de retirar 700 000 millones de dólares de los mercados estadounidenses si avanza en el Congreso estadounidense la aprobación de una Ley que permitiría a las familias víctimas de los atentados del 11 de septiembre demandar en tribunales norteamericanos al gobierno saudí con base en una parte censurada de la investigación sobre esos hechos que se dice señalaría la responsabilidad del gobierno de Riad en los ataques.
No caben dudas. Los valores que defendió el presidente de EEUU en el Gran Teatro de La Habana, se vuelven otra cosa cuando se cotizan en bolsa y se llaman petrodólares. Es que si usted tiene mucho petróleo, le compra armas a EEUU y funciona como un portaaviones de Washington en una zona estratégica los valores pasan de su acepción espiritual a la otra que tiene que ver con la contabilidad. 

lunes, 21 de marzo de 2016

Los emails de Hillary Clinton revelan el plan secreto de EE.UU en Libia: Dinero, poder y petróleo.

Leyenda: En ventana, de izda. a dcha: Recursos acuíferos – Agua subterránea – Embalses o depósitos – Tubería terminada / planificada Mapa recuadro inferior izqda: Grandes sistemas acuíferos
Tomado de Iniciativa Debate
Por Ellen Brown
Global Research – Rebelión.

Hace tiempo que los críticos cuestionan que la intervención violenta en Libia fuera necesaria. Los correos electrónicos de Hillary Clinton que recientemente han visto la luz confirman que toda la operación no tuvo tanto que ver con proteger al pueblo libio de un dictador como con el dinero, la banca y abortar el proceso hacia la soberanía económica africana.
Los medios de comunicación calificaron la breve visita de Hillary Clinton a Libia en octubre de 2011 como una “vuelta al ruedo”. “¡Llegamos, vimos, murió!” alardeó Hillary en una entrevista concedida a la CBS cuando se supo de la captura y brutal asesinato del líder libio Muamar el Gadafi.
Pero la vuelta al ruedo fue prematura, según opinan Scott Shane y Jo Becker en el New York Times. El Departamento de Estado de EE.UU. relegó a Libia a un segundo plano “mientras el país se desintegraba en un caos que desembocaría en una guerra civil cuyas consecuencias fueron la desestabilización de la región, lo que alimentó la crisis de refugiados en Europa y permitió que el Estado Islámico estableciera una base segura en el país, que Estados Unidos ahora intenta desesperadamente contener”.
EE.UU. y la OTAN justificaron su intervención por razones humanitarias cuando se conocieron informes de atrocidades masivas; pero las organizaciones de derechos humanos cuestionaron estas afirmaciones tras averiguar la falta de evidencias. Sin embargo, en la actualidad sí que están teniendo lugar atrocidades verificables. En palabras de Dan Kovalik en el Huffinton Post, “la situación de los derechos humanos en Libia es desastrosa y miles de detenidos [incluyendo niños] se pudren en cárceles sin ser sometidos a un proceso judicial […] Los secuestros y asesinatos planificados están fuera de control”.
Antes de 2011, Libia había conseguido la independencia económica, contaba con su propia agua, su propia alimentación, su propio petróleo, su propio dinero y su propio banco estatal. Con Gadafi, había dejado de ser uno de los países más pobres para convertirse en el más rico de África. La educación y los tratamientos médicos eran gratuitos; la vivienda se consideraba parte de los derechos humanos y los libios participaban en un original sistema de democracia local. El país se jactaba de tener el sistema de irrigación más grande del mundo, el proyecto del Gran Río Artificial, que trasportaba agua desde el desierto a las ciudades y las zonas costeras; Gadafi estaba embarcado en un programa para extender este modelo por toda África.
Pero eso fue antes de que las fuerzas de EE.UU. y la OTAN bombardearan el sistema de irrigación y crearan el caos en el país. Hoy en día, la situación es tan desesperada que el presidente Obama ha pedido a sus asesores que le presenten opciones, incluyendo un nuevo ataque militar, y parece que el departamento de defensa está listo para llevar a cabo “cualquier tipo de operación militar que se precise“.
Es evidente que la “vuelta al ruedo” de la secretaria de Estado fue prematura, si consideramos que, oficialmente, la intervención se hizo por motivos humanitarios. Pero sus correos electrónicos recientemente desvelados muestran otros objetivos ocultos detrás de la guerra de Libia, y parece que estos sí se consiguieron.
¿Misión cumplida?
Un tercio de los 3.000 correos electrónicos del servidor privado de Hillary Clinton que vieron la luz a finales de diciembre de 2015 proceden de su asesor de confianza Sidney Blumenthal, el abogado que defendió a su marido en el caso de Mónica Lewinsky. Uno de ellos, datado el 2 de abril de 2011, dice entre otras cosas:
“El gobierno de Gadafi guarda 143 toneladas de oro y una cantidad similar de plata… Este oro fue acumulado con anterioridad a la rebelión en curso y pensaba utilizarse para establecer una moneda panafricana basada en el dinar libio. El plan tenía como objetivo proporcionar a los países africanos francófonos una alternativa al franco CFA .
En un “comentario de fuente”, el correo electrónico desclasificado añade:
“Según algunos expertos, estas cantidades de oro y plata están valoradas en más de 7.000 millones de dólares. Agentes de inteligencia franceses descubrieron este plan poco después de que se iniciara al actual levantamiento, y ese fue uno de los factores que influyeron la decisión del presidente francés Nicolás Sarkozy de involucrar a Francia en el ataque a Libia. Según estos expertos, los planes de Sarkozy estaban motivados por el deseo de:
1- Conseguir una cuota mayor de la producción petrolera libia.
2- Aumentar la influencia francesa en el norte de África.
3- Mejorar la situación política interna en Francia.
4- Proporcionar al ejército francés la oportunidad de reafirmar su posición en el mundo.
5- Abordar las preocupaciones de sus asesores sobre los planes de Gadafi de suplantar a Francia como potencia dominante en el África francófona.”
Tal y como puede observarse, no existe mención alguna a preocupaciones humanitarias. Los objetivos son dinero, poder y petróleo.
El periodista de investigación Robert Parry proporciona más detalles explosivos de los correos recién publicados. Entre ellos, la admisión de crímenes de guerra cometidos por los rebeldes, la presencia de asesores estadounidenses de operaciones especiales en Libia casi desde el comienzo de las protestas y la existencia de grupos de Al-Qaeda dentro de la oposición respaldada por EE.UU. Se reconoce que la propaganda que justificó la intervención violenta se basó en meros rumores. Parry sugiere que, en un principio, pudieron haber sido creados por el propio Blumenthal. Entre estos asuntos estaría la extraña afirmación de que Gadafi contaba con una “policía violadora” relacionada con el reparto de Viagra entre sus tropas, una acusación planteada posteriormente por la embajadora de EE.UU., Susan Rice, ante la ONU. Parry pregunta retóricamente:
“¿Creen ustedes que para la administración Obama habría sido más fácil conseguir que el público apoyara este “cambio de régimen” explicando que los franceses querían saquear la riqueza libia y mantener la influencia neocolonial francesa en África, o que los estadounidenses responderían mejor si la propaganda difundía que Gadafi estaba distribuyendo Viagra entre sus tropas para que pudieran violar a más mujeres mientras sus francotiradores mataban a más niños inocentes? ¡Bingo!”
El derrumbe del sistema financiero global
Los intereses occidentales no se tomaron a la ligera la iniciativa de Gadafi de establecer una moneda africana independiente. Sarkozy afirmó en 2011 que el líder libio suponía una amenaza para la seguridad financiera en el mundo. ¿Cómo podría ese diminuto país de 6 millones de habitantes constituir tamaña amenaza? Vamos a situarlo dentro de contexto.
En las economías occidentales, son los bancos y no los gobiernos los que crean la mayor parte del dinero, como recientemente reconoció el Bank of England. Esto ha ocurrido así desde hace siglos, mediante el proceso conocido como préstamos sobre la “reserva fraccional”. En su origen, estas reservas eran en oro. Pero en 1933, el presidente de EE.UU. Franklin Roosvelt sustituyó a nivel interno el oro por reservas creadas por el banco central, aunque el oro continuó siendo la reserva de moneda a escala internacional.
El 1944, se crearon el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Bretton Woods, New Hampshire, para unificar a escala global este sistema de dinero creado por los bancos. Una regla del FMI afirmaba que ningún dinero en papel podía tener respaldo en oro. El suministro de dinero creado de forma privada mediante las deudas que generan un interés exige la existencia de una incorporación continua de deudores y a lo largo del siguiente medio siglo la mayor parte de los países en vías de desarrollo acabaron endeudados con el FMI. Los préstamos estaban vinculados a determinados requisitos, entre los que se encontraban la implantación de programas de “ajuste estructural” que implicaban medidas de austeridad y la privatización de activos públicos.
Después de 1944, el dólar estadounidense se equiparó al oro pudiendo usarse ambos indistintamente como reserva de moneda global. En la década de los setenta, cuando ya no fue capaz de mantener el respaldo en oro para el dólar, Estados Unidos hizo un trato con la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) para “respaldar” el dólar con petróleo, dando lugar al “petrodólar”. El petróleo se vendería exclusivamente en dólares estadounidenses, que se depositarían en Wall Street y otros bancos internacionales.
En 2011, descontento con la reducción del valor de los dólares que la OPEP obtenía por su petróleo, el Irak de Saddam Hussein rompió el pacto y empezó a vender petróleo en euros. Al poco tiempo se produjo el cambio de régimen, acompañado por la destrucción generalizada del país.
También en Libia, Gadafi rompió el pacto. Pero él no se limitó a vender su petróleo en otra moneda. Todos estos acontecimientos son explicados en detalle por el bloguero Denise Rhyne:
“Durante décadas, Libia y algunos países africanos han intentado crear un patrón oro panafricano. Gadafi y otros jefes de Estado deseaban una “moneda fuerte” independiente y panafricana.
Bajo el liderazgo de Gadafi, las naciones africanas se han reunido al menos en dos ocasiones para buscar esa unificación monetaria. Los países debatieron la posibilidad de utilizar el dinar libio y el dírham de plata como las únicas monedas posibles para comprar petróleo africano.
Hasta la reciente invasión de EE.UU. y la OTAN, el Banco Central de Libia (BCL) emitía la moneda del país. Este banco era independiente y pertenecía en su totalidad al Estado. Todos los extranjeros tenían que utilizarlo para hacer negocios con Libia. El BCL emitía dinares utilizando las 143,8 toneladas de oro del país.
Gadafi (que presidió la Unión Africana en 2009) ideó y financió un plan para unificar los Estados soberanos de África con una moneda basada en el patrón oro (los Estados Unidos de África). En 2004, el Parlamento Panafricano (que congregaba a 53 naciones) estableció los planes tendentes a crear la Comunidad Económica Africana, que tendría una sola moneda-oro en 2023.
Las naciones africanas productoras de petróleo planeaban abandonar el petrodólar y exigir el pago en oro para su petróleo y su gas”.
Una posibilidad factible
Gadafi había ido más allá de organizar un golpe de Estado económico africano: había demostrado que podía conseguirse la independencia económica. Su grandioso proyecto de infraestructuras, el Gran Río Artificial, estaba convirtiendo regiones áridas en el granero de Libia, y el audaz proyecto de 33.000 millones de dólares se había financiado sin intereses y sin crear deuda externa, a través del propio banco público libio.
Eso podría explicar por qué esta infraestructura fundamental fue destruida en 2011. La OTAN no solo bombardeó el sistema de canales y tuberías, sino que terminó con el proyecto al destruir la factoría que fabricaba las tuberías necesarias para repararlo. La paralización de un sistema de irrigación civil que daba servicio al 70 por ciento de la población no tiene visos de ser una intervención humanitaria. El profesor canadiense Maximilian Forte lo explica claramente en su rigurosamente documentado libro Slouching toward Sirte: NATO’s war in Lybia and Africa:
“El objetivo de la intervención militar de EE.UU. era trastocar un modelo de independencia emergente y una red de colaboración dentro de África que habría permitido incrementar el nivel de autonomía africano, contrario a las ambiciones geoestratégicas, económicas y políticas de las potencias extracontinentales europeas, concretamente, de EE.UU.”
Misterio resuelto
Los correos desclasificados de Hillary Clinton han sacado a la luz otro enigma puesto de manifiesto por los analistas en un primer momento. ¿Por qué los rebeldes establecieron su propio banco central a las pocas semanas de iniciarse el conflicto? Robert Wenzel escribió en The Economic Policy Journal en 2011:
“Esto sugiere que lo que aquí tenemos es algo más que un puñado de rebeldes andrajosos, ya que cuentan con apoyos muy sofisticados. Nunca antes había escuchado que se creara un banco central a las pocas semanas de un levantamiento popular”.
Todo resultaba muy sospechoso, pero, tal y como concluía Alex Newman en un artículo de noviembre de 2011:
“Puede que nunca lleguemos a saber con seguridad, al menos públicamente, […] si una de las verdaderas razones para el derrocamiento de Gadafi fue salvar a la banca mundial y el corrupto sistema monetario global”.
Así habría quedado todo –en meras sospechas que no pueden verificarse, como tantas otras historias de fraude y corrupción- si no se hubieran publicado los correos electrónicos de Hillary Clinton tras una investigación del FBI. Dichos correos otorgan un peso sustancial a las sospechas de Newman: la intervención violenta no fue básicamente para garantizar seguridad a la gente, sino para asegurar la banca mundial, el dinero y el petróleo.
Nota
1: El franco CFA (franco de la comunidad financiera africana por sus siglas en francés) es la moneda común de 14 países africanos, casi todos ellos antiguas colonias.
Ellen Brown es abogada, fundadora del Public Banking Institute, y autora de doce libros, incluído el superventas Web of Debt . Su última publicación, The Public Bank Solution, explora con gran acierto los modelos de banca pública desde una perspectiva histórica y global.
Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo.

sábado, 29 de agosto de 2015

Políticos británicos obstaculizan el informe secreto sobre su papel en la invasión de Irak


Tomado de RT Actualidad.

El diario 'The Independent' ha publicado testimonios relativos a la intervención del Reino Unido en Irak: diferentes políticos británicos parece que quieren obstaculizar la difusión de la investigación sobre la guerra. Las pesquisas, que arrancaron hace más de cinco años, podrían sacar a la luz detalles inconvenientes para algunos de los actores importantes de la palestra internacional. 

En marzo de 2003 George W. Bush era el presidente de EE. UU. y Tony Blair el primer ministro de Reino Unido, su principal aliado internacional. Minutos antes del comienzo de la invasión de Irak, que se produjo dos años después del atentado contra las torres gemelas de Nueva York, ambos líderes mantuvieron una conversación telefónica que todavía permanece en secreto.

El contenido de esa conversación es apenas una pequeña parte de la tonelada de documentos que conforman el llamado 'Informe Chilcot': la investigación independiente que el Reino Unido inició en el año 2009 para determinar cómo su Gobierno se involucró en la campaña bélica estadounidense.

Raza Kazim, de la Comunidad Islámica de los Derechos Humanos, indica que EE.UU., Reino Unido y otras partes interesadas se han encargado de retrasar su publicación. "Evidentemente tienen cosas que ocultar. Está claro que hay preocupación por lo que podría pasar respecto a lo que Bush o Blair hicieran o acordaran", afirma.

Luego de varios aplazamientos, se esperaba que el reporte pudiera ser publicado este año. Sin embargo, hubo nuevos retrasos. Algunos medios informaron que EE.UU. está bloqueando nuevos documentos cruciales de la investigación que estarían vinculados a conversaciones sobre Irak que Bush y Blair mantuvieron en 2002 en el rancho del entonces jefe de la Casa Blanca. Según la excusa oficial, su divulgación pondría en riesgo la seguridad nacional.

Los expertos sostienen que tanto estos retrasos en la divulgación como las negativas del Departamento de Estado estadounidense a comentar la existencia del informe se basan sobre todo en el impacto político que podría provocar no solo en los países implicados, sino también a nivel internacional.
A John Chilcot, director de la investigación, se dirigieron los familiares de soldados británicos muertos en la invasión a Irak para exigirle que la publicación del informe no se retrasase más allá de diciembre. En caso contrario, apelarán a tribunales internacionales.

Robert Valencia, escritor y analista político, sostiene que este reporte responderá a cuestiones relacionadas con los abusos de los derechos humanos durante la invasión de Irak y a preguntas como por qué se fabricó la idea de que había armas de destrucción masiva en Irak o por qué tanto EE.UU. como Reino Unido invadieron un país como Irak "cuando la guerra del terror debería de estar enfocada en Afganistán".

A día de hoy se sabe que las armas de destrucción masiva, que públicamente fueron el argumento para la invasión, nunca existieron. Pero hay razones para pensar que muchas otras verdades sobre el accionar y las intenciones de dos de las mayores potencias occidentales en ese conflicto permanecen ocultas detrás de este informe. Verdades que, tarde o temprano, tendrán que salir a la luz.

miércoles, 17 de junio de 2015

Mónica Bruckmann “La lógica capitalista convierte los recursos naturales en mercancía”

Tomado de FaceBook
Fuerte original: Comité Socialista de Estudios/ Ciudad Caracas.

Procesos brutales de devastación ambiental y de expulsión de poblaciones locales, que son fundamentalmente indígenas y campesinas en el caso de América Latina, es lo que ha generado la lógica del sistema capitalista que privatiza la naturaleza y convierte los recursos naturales en "commodities", en un proceso de financiarización que viene generando crecientes conflictos socio ambientales en toda la región.
Así lo indicó la socióloga, científica política y profesora de la Universidad Federal de Río de Janeiro, Mónica Bruckmann, quien estuvo como invitada en el Congreso Internacional "Inventar la Democracia del Siglo XXI", que se efectuó en Caracas.
Bruckman destacó que como prioridad tienen que colocarse los intereses nacionales, que implican un desarrollo tecnológico importante para poder romper con la inserción dependiente y primario exportadora de la región en el sistema mundial.
"Es importante que las poblaciones participen de las decisiones en relación a los recursos que se encuentran en los territorios donde ellas viven y, también, la gestión ambiental", afirmó la socióloga.
—¿Cuál cree debe ser la postura de la región latinoamericana frente a la de los llamados países desarrollados que priorizan la industrialización por encima de los recursos naturales?
— Creo que nuestra región históricamente se insertó en el sistema mundial como una región exportadora de materia prima sin valor agregado, de manera dependiente y subordinada a los intereses más dinámicos de la economía mundial y hoy tenemos una oportunidad de grandes avances, de procesos y proyectos de integración regional. En varios países están luchando intensamente por construir políticas de soberanía en relación a estos recursos naturales, de tal manera que ellos estén dirigidos fundamentalmente a atender las necesidades de sus pueblos y las de desarrollo integral, que significa no solamente procesos de industrialización para atender sus mercados internos, el mercado interno regional, sino sobre todo una agenda ambiental que es fundamental en este momento.
Por ejemplo, según datos de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) gran parte de los conflictos sociales que se produjeron en los últimos cinco años tienen que ver con la minería, la actividad extractiva, y de éstos 35% tienen que ver con la minería de oro, que es la que se produce a cielo abierto, devasta el paisaje, contamina los recursos hídricos, expulsa poblaciones campesinas retirándoles la posibilidad de reproducción, inclusive de subsistencia, y esto ha generado procesos de gran conflictividad.
En segundo lugar, está como responsable de conflictos sociales, por 23%, la minería de plata y, luego, la de cobre por alrededor de 17%. Después vienen los otros minerales que se producen en la región. Por lo que la agenda ambiental es fundamental, no tiene que ver solo con la posibilidad de desarrollos tecnológicos que permitan disminuir al menor nivel posible el impacto ambiental. Hay tecnologías de extracción que deberían ser erradicadas, como esta minería a cielo abierto por su capacidad destructiva y devastadora pero, al mismo tiempo, esta extracción tiene que estar de acuerdo a intereses nacionales, a intereses de las poblaciones donde los recursos se encuentran. De lo contrario, estamos avanzando a un proceso de recolonización en el mundo a través del cual nuestros países están entregando a precios irrisorios los recursos naturales que no son renovables. Gran parte de los países de la región han abdicado de las llamadas regalías, que es el derecho legítimo de los Estados de apropiarse de la renta minera por la apropiación de un recurso natural no renovable, entonces solo se aplican los impuestos a la ganancia de las empresas sin considerar que la regalía es un impuesto que depende del lucro de la empresa y del giro del negocio, eso es un concepto que no tiene nada de revolucionario y que viene del pensamiento económico neoclásico, pero eso se está tratando de erradicar y con esto los Estados pierden la posibilidad de recaudación económica que puede ser dirigida a sectores fundamentales de la sociedad como es el caso de Venezuela. Venezuela es el único país que tiene una regalía en torno al 33%, además de otros impuestos, y que ha permitido que el Estado venezolano se apropie de la renta petrolera que estuvo en manos de la oligarquía venezolana por tantas décadas.
—¿El primer paso para que la región haga frente a estos desafíos es tener una agenda ambiental común?
— Creo que ya se han venido dando estos primeros pasos. De hecho, cuando el doctor Alí Rodríguez Araque asumió la Secretaría General de la Unasur (Unión Suramericana de Naciones) la primera propuesta que él tuvo, inclusive fue presentada a la Cumbre de Presidentes en Lima en el 2012, fue empezar a trabajar para construir una visión y una estrategia común regional para aprovechar los recursos naturales de los países en pro del desarrollo integral de la región y de nuestros pueblos. Esta propuesta fue acogida por los jefes de Estado y se convirtió en un mandato para iniciar reuniones y debates que permitan profundizar sobre este tema en América del Sur e iniciar un conjunto de investigaciones, que se hicieron durante la gestión del doctor Araque en la Secretaría General del organismo de integración.
—¿Los mecanismos de integración regional han contribuido al desarrollo de estos temas?
— Se han dado los primeros pasos pero todavía estamos muy lejos de tener una estrategia común y no necesitamos tener una estrategia consensual pero, por lo menos, algunos puntos centrales en relación a los cuales podamos desarrollar una política de bloque, una política continental que nos permita tener una presencia en mejores condiciones en ese proceso de reconfiguración del orden económico y geopolítico mundial. Creo que hay un proceso de profundos cambios en este momento y la región no puede quedar al margen. La región tiene condiciones de participar activamente en la definición de estos cambios desde los intereses locales, nacionales, regionales y continentales, pero para esto hay que avanzar en un proceso de darle contenido a esta visión y, luego, ir a la formulación de estrategias regionales que es lo mismo que hace Europa, lo mismo que está haciendo África en estos momentos. Los países africanos están preocupados en empezar a desarrollar una estrategia común de gestión de los recursos naturales que es lo que hizo China, nación que tiene una política muy concreta en relación a esto, es decir, nosotros tenemos mucho que hacer en este campo, es nuestro gran déficit diría yo.
—¿Qué elementos diferencian esta integración sur-sur que surgió con el impulso que dio el Comandante Chávez?
—Definitivamente el impulso que Chávez le dio a la integración regional fue fundamental. Esa visión tan clara que tuvo de la unidad de los pueblos inspirado en el pensamiento, en la obra política de Simón Bolívar fue definitiva y él plantea esto con el inicio del siglo y, también, en un momento en que gobiernos progresistas van consolidándose en la región que es el caso de Brasil, de Argentina, posteriormente Bolivia, Ecuador y luego Uruguay. Hay todo un avance de las fuerzas progresistas en la región, hay un cambio de color del voto, inclusive porque muchas poblaciones que estuvieron históricamente excluidas comienzan a ejercer el voto a través de sistemas de ejercicio electoral más inclusivos que permitían que, por ejemplo, poblaciones campesinas y analfabetas pudieran votar aun sin saber leer ni escribir. Después esto cambia rápidamente porque una de las políticas que desarrolla el gobierno de Evo Morales (Bolivia) y que se hizo aquí en Venezuela fue trabajar intensamente por erradicar el analfabetismo y esto significó un gran salto para la posibilidad de concientización de esos pueblos. En todo caso, la actuación de Chávez fue muy definitiva para que este proceso se abriese como un gran campo de actuación continental. Fue Chávez quien inventó esta idea fantástica de la Unasur, fue Chávez quien impulsó la creación de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) que son dos instrumentos de este siglo, fundamentales para repensar no solamente la integración entre nuestros pueblos sino la posibilidad de avanzar hacia la unidad.
—El Comandante Chávez hablaba de la consolidación de la Zona Económica de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). ¿Qué importancia tiene que se consolide ese objetivo?
— Es que nosotros estamos pasando por cambios muy importantes: de considerar a nuestro vecino un potencial enemigo para considerarlo un aliado con el cual se pueden desarrollar relaciones de cooperación y, además, esto da la posibilidad de comenzar a pensar en intereses comunes. Por ejemplo, si pensamos la relación entre Chile y Bolivia, que es compleja por los problemas históricos de guerra inclusive entre los países que ocasionaron la pérdida de la salida de Bolivia al mar, pero que sin embargo tienen complementariedades económicas muy importantes. Imaginemos que Chile llegue a un acuerdo con Bolivia para abastecer de energía a través del gas boliviano a la región norte de Chile, así se evitaría que se atraviese el territorio chileno de sur a norte con líneas de conducción de energía y esto tiene un impacto ambiental que podría reducirse drásticamente si se pensase en una estrategia energética de Chile a partir de una alianza con Bolivia. Son cuestiones que tienen que estar en el centro de la agenda, el cómo pensamos la complementariedad económica que tenemos, de manera que podamos potenciar los recursos disponibles, disminuir el impacto ambiental y tener una política más eficiente para conseguir los objetivos comunes.
—¿Cómo ve el escenario internacional con la caída de los precios del petróleo?
—El fracking es un tema que tiene que ser estudiado en profundidad. De hecho, es en el 2005 que se inicia la producción de hidrocarburos no convencionales a través de la tecnología del fracking y esto causa, por sustitución, una caída muy drástica del precio internacional del petróleo. Estados Unidos comienza a autoabastecerse de petróleo pero no deja de importar, eso es un dato muy importante. En todo este período no solamente no dejó de importar petróleo sino que elevó un poco su importación, lo que nos lleva a pensar que se está haciendo una reserva estratégica importante. Pero el fracking es una aventura muy peligrosa porque las perforaciones a tres mil metros de profundidad necesitan volúmenes enormes de agua, además, demanda una inyección de, según los cálculos que hemos hecho, dos cisternas de gran porte de ácidos y es un coctel de ácidos que la sociedad estadounidense está exigiendo que las empresas sean transparentes en relación al contenido de estos ácidos. Con eso se está contaminando las reservas de agua, se está impactando geológicamente la capa freática y, la verdad es que nunca antes la humanidad tuvo una capacidad tan grave de impactarla a través de estas perforaciones. Tenemos ya procesos muy claros de inducción al sismo que van de 3,5 a 5 grados en la escala de Richter producto del fracking. La vida útil de un pozo de fracking es entre seis y doce meses, por lo tanto, esto duplica la necesidad de perforaciones con todos los efectos medio ambientales que esto significa, incluyendo la contaminación del agua, de la cual solo 20% retorna a la superficie, lo que quiere decir que esta contaminación y estos ácidos que diariamente se inyectan van a permear hacia el territorio y van a tener un potencial de contaminación todavía mayor. Sin embargo, hay una cuestión más grave y es que Estados Unidos tiene un estrés hídrico muy grande y procesos muy acelerados de desertificación. Por lo tanto, el agua destinada a ser agua potable va para la industria del fracking y esto está generando problemas de morbilidad humana y protestas sociales crecientes. El estado de Nueva York, por ejemplo, después de haber solicitado un informe sobre los efectos del fracking en la salud pública que fue entregado en diciembre de 2014 decidió, hace pocos meses, prohibir esa práctica y es probable que esto se expanda hasta otros estados. Es decir, el costo político, social y ambiental de Estados Unidos a través del fracking es muy alto, lo que nos lleva a pensar que es insustentable. Además, la caída del precio del petróleo no podría ser debajo de los 35 dólares que es el precio límite para que el fracking sea viable y hemos visto que los primeros meses de este año el petróleo comenzó sistemáticamente una recuperación del precio internacional. Desde mi punto de vista, y considerando que era imposible que una institución con tanta información como lo es el servicio geológico de ese país no fuese capaz de prever las consecuencias del fracking, lo que se desarrolló fue una estrategia para producir una caída abrupta de los precios del petróleo y resolver tres grandes problemas en la región. En primer lugar, desestructurar la OPEP, que tiene que ver con el mercado mundial energético y que fue una cosa que no consiguió, en segundo lugar, la caída del Gobierno Bolivariano en Venezuela, que es la primera reserva de petróleo, y en tercer lugar, la privatización de las reservas de presal (rocas en la costa brasileña que tienen potencial para la generación y acumulación de petróleo) en Brasil, lo que es una gran disputa en estos momentos.
Ninguno de estos objetivos se consiguió y ya el tiempo, el ciclo del fracking se ha terminado. Ahora vemos que estamos en un proceso de recuperación y las consecuencias y la factura política que el gobierno de Obama, y quien suceda en la presidencia, va a tener que pagar son muy altas.
—¿Y esa gran reserva que está preparando EEUU tiene algún objetivo político particular?
—Reservas estratégicas que permitan garantizar una soberanía energética por un cierto tiempo son fundamentales. En el caso del fracking, por ejemplo, hay un gran nivel de exportación de carbón porque Estados Unidos está produciendo más carbón y China y Europa están comprando cantidades importantes. Entonces, los países se preocupan en generar estas reservas sobre todo cuando el precio está tan bajo, ahí hay una oportunidad que fue creada a partir del propio fracking y que genera la posibilidad de que Estados Unidos tenga un abastecimiento de este mineral fundamental para la economía, durante un periodo más largo.
—¿Esta contingencia con los precios del petróleo va a permitir a los países de la región avanzar en el área agrícola, productiva?
—Sí, definitivamente creo que son temas muy urgentes que se tienen que poner en la agenda, en la medida en que la región consolide los instrumentos diplomáticos, de elaboración de políticas regionales. En el caso de Unasur, por ejemplo, existen 12 consejos ministeriales que están en plena actuación. Se dan avances y retrocesos pero son los espacios donde se están produciendo las políticas regionales y es necesario una discusión estratégica que sea capaz de enmarcar todos estos avances y estas políticas a partir de una visión estratégica común que es lo que le va a dar sentido, mayor dinamismo y la posibilidad de avanzar rápidamente en torno a objetivos comunes para conducir las negociaciones que la región tiene que tener en estos momentos con China, a partir de la participación de algunos países en los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y con la Unión Europea. Ir a estos espacios de negociación sin mínimos acuerdos estratégicos entre los países de la región puede ser y, de hecho es un gran problema.
—¿La integración latinoamericana no tiene retroceso?
—Los retrocesos siempre son posibles sobre todo cuando los avances se realizan, como es en el caso de la integración suramericana y latinoamericana, a partir de los Gobiernos, pero es muy importante pensar que a este proceso de integración de los Gobiernos, de los Estados, debe acompañarlo un proceso de integración de los pueblos, un proceso de mutuo reconocimiento, de intercambio cultural, de crear una identidad común y en la medida que avancemos en la incorporación de los pueblos y los movimientos sociales seguramente serán mucho más difíciles los retrocesos.

miércoles, 3 de junio de 2015

¿Quién le teme al programa nuclear civil de Irán?

Tomado de Voltaire.org
Por Therry Meyssan



La Casa Blanca divulgó un expediente de prensa que supuestamente explica a los periodistas qué es la resolución 1929 del Consejo de Seguridad de la ONU  [1]. Como de costumbre, los grandes medios de la prensa occidental se han hecho eco del contenido de ese documento y de la gigantesca campaña de publicidad montada en torno a él, sin la menor reflexión crítica.
Según la prensa occidental –o sea, según la Casa Blanca, cuyos términos repite como una cotorra la prensa occidental– la resolución fue adoptada por «una base muy amplia» y constituye «una respuesta a la constante negativa de Irán a plegarse a sus obligaciones internacionales en lo tocante a su programa nuclear». Veamos cuál es la realidad.
De los 15 miembros del Consejo de Seguridad, 12 votaron a favor (incluyendo a los 5 miembros permanentes), 1 se abstuvo y 2 votaron en contra [2]. Tras esa «base muy amplia» se esconde en realidad la aparición de una nueva tendencia: por vez primera en la historia del Consejo de Seguridad de la ONU, un bloque de naciones emergentes (Brasil y Turquía, con el apoyo del conjunto de países no alineados) se enfrentó a los miembros permanentes (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) y a los vasallos de estos últimos. O sea, esa «unanimidad menos dos votos» expresa en realidad la existencia de una fractura entre el directorio de los Cinco Grandes y lo que nuevamente debemos llamar el Tercer Mundo (por analogía con el Tercer Estado  [3]), que son aquellos países cuya opinión no se toma en cuenta.
Brasil desempeñó un papel protagónico en la elaboración del Tratado de Tlatelolco, documento que estipula que América Latina es una «zona desnuclearizada». Turquía se esfuerza por hacer del Medio Oriente otra «zona desnuclearizada». Nadie duda de la sinceridad de Brasil y Turquía en cuanto a su oposición a la proliferación de las armas nucleares. Nadie duda tampoco que Turquía, país que tiene una frontera común con Irán, se mantiene especialmente vigilante para impedir que Teherán obtenga la bomba atómica.
¿Cómo se explican entonces los votos de Brasil y Turquía contra la resolución 1929? Como veremos más adelante, la problemática que plantean las grandes potencias no es otra cosa que una cortina de humo tendiente a esconder el debate de fondo en el que Irán y los países no alineados cuestionan los privilegios de esas mismas potencias.
El mito de la bomba iraní
En tiempos del sha Reza Pahlevi, Estados Unidos y Francia instauraron un vasto programa tendiente a dotar a Teherán de la bomba atómica. Se admitía, debido a la historia misma de Irán, que no se trataba de un Estado expansionista y que las grandes potencias podían confiarle sin peligro ese tipo de tecnología.
A pesar de lo anterior, los occidentales interrumpieron el programa a principios de la Revolución Islámica, lo cual dio lugar a un largo litigio financiero alrededor de la empresa Eurodif. Las autoridades iraníes afirman que nunca se retomó aquel programa.
El ayatola Khomeini y sus sucesores condenaron la fabricación, almacenamiento y uso de armas nucleares, e incluso la amenaza de recurrir a ella, como actos contrarios a los valores religiosos de la fe islámica. Según ellos, el uso de armas de destrucción masiva que matan indistintamente a civiles y militares, a partidarios y adversarios de un gobierno, es moralmente inaceptable. Dicha prohibición adquirió fuerza de ley a través de la puesta en vigor del decreto emitido por el Guía Supremo de la Revolución, el ayatola Khamenei, el 9 de agosto de 2005.
Los dirigentes iraníes han dado ya muestras de su respeto por ese principio, y lo han hecho de forma que ha costado además muy caro al pueblo iraní. Durante la guerra que emprendió Irak contra Irán (de 1980 a 1988), Sadam Husein dio orden de disparar andanadas de misiles no dirigidos contra las ciudades iraníes. El ejército iraní respondió haciendo lo mismo… hasta que se produjo la intervención del imam Khomeini. El imam Khomeini ordenó el cese del lanzamiento de misiles iraníes, invocando el principio anteriormente expuesto, y prohibió todo lanzamiento indiscriminado de misiles sobre las ciudades enemigas. Irán prefirió sufrir una guerra de más larga duración antes que ganarla mediante el uso de armas que mataban indiscriminadamente  [4].
Conociendo el modo de funcionamiento de ese país, no parece posible que un grupo de individuos hayan podido pasar por alto la noción teológica anteriormente mencionada e incluso la memoria de los mártires de aquella guerra para instaurar un vasto programa secreto de investigación y fabricación de la bomba atómica.
La posición iraní es incluso anterior a la legislación internacional. No fue hasta 1996 que la Corte Internacional de Justicia de La Haya estableció el carácter criminal de toda destrucción masiva y estipuló que el principio mismo de la disuasión nuclear, o sea la amenaza de perpetrar un crimen, constituye en sí mismo un crimen  [5]. La decisión de la Corte Internacional de Justicia de La Haya no es, sin embargo, de obligatorio cumplimiento sino que tiene únicamente un carácter de consulta, razón por la cual las grandes potencias no la tienen en cuenta [6].
El mito de un supuesto programa nuclear iraní de carácter militar fue fabricado por los anglosajones después de las invasiones, también orquestadas por los anglosajones, contra Afganistán e Irak. El plan estratégico anglosajón consistía en apresar posteriormente a Irán en una tenaza conformada por sus dos vecinos. En aquel momento, los servicios estadounidenses y británicos diseminaron informaciones falsas sobre ese tema, al igual que lo habían hecho anteriormente sobre el supuesto programa de armas de destrucción masiva de Sadam Husein. Los datos transmitidos a los aliados y a la prensa provenían por lo general de un grupo de exiliados iraníes, los llamados Muyahidines del Pueblo. Posteriormente resultó que aquellos exiliados inventaban sus informaciones en función de las necesidades. Se trataba de individuos que vivían en Irak y que, ni siquiera recurriendo al apoyo de familiares residentes en el país, tenían la posibilidad real de penetrar en Irán la organización, extremadamente compartimentada, de los Guardianes de la Revolución. Hoy en día, los expertos estadounidenses reconocen que aquella fuente carecía de valor. Los únicos que siguen creyendo en ella son los neoconservadores y los servicios secretos franceses, que protegen en Francia la sede mundial de los mencionados Muyahidines  [7].
Esa maniobra de intoxicación fue lo que sirvió de basamento al voto de las resoluciones 1737 (el 23 de diciembre de 2006)  [8] y 1747 (el 24 de marzo de 2007)  [9].
Washington abandonó las acusaciones contra Irán el 3 de diciembre de 2007, cuando el almirante John Michael McConnell, director nacional de la inteligencia estadounidense, hizo público un informe de síntesis. Aquel documento señalaba que hacía años que Irán había abandonado todo programa nuclear de carácter militar y que, de retomarlo, nunca sería capaz de producir una bomba atómica antes de 2015, cuando más [10]. Con la publicación de aquel informe, el almirante McConnell no buscaba simplemente poner fin a la polémica sino que pretendía, sobre todo –y conforme a la línea de un grupo de oficiales superiores reunidos alrededor del viejo general Brent Scowcroft– suspender el proyecto de guerra contra Irán, dado que Estados Unidos no disponía ya en aquel momento de los medios económicos y militares necesarios  [11]. Nuestros lectores recuerdan seguramente nuestro análisis de aquellos acontecimientos publicado en estas mismas columnas, donde anunciamos el cambio de política que iba a producirse en Washington 6 horas antes de la sorpresiva publicación de aquel informe  [12].
El almirante William Fallon, comandante del CentCom, y sus homólogos iraníes llegaron entonces a un acuerdo, con el consentimiento del ya entonces secretario de Defensa Robert Gates, bajo la supervisión del inspirador de los oficiales superiores, el general Scowcroft. Se había trazado un escenario de distensión destinado a permitir que Estados Unidos pudiera salir de Irak con la frente en alto. Pero el clan Bush-Cheney, esperanzado aún con aquella guerra, logró obtener la adopción de nuevas sanciones contra Irán con la resolución 1803 (el 3 de marzo de 2008)  [13], a la que inmediatamente siguió la renuncia del almirante Fallon  [14]. Y de nuevo, seguramente recordarán nuestros lectores aquel episodio, que nosotros describimos detalladamente en estas mismas columnas  [15].
Y finalmente se produjo el intento del clan Bush-Cheney por eludir la oposición del Estado Mayor estadounidense poniendo el ataque contra Irán en manos de Israel. Fue en función de ese objetivo que las fuerzas armadas israelíes alquilaron dos bases aéreas militares en Georgia, desde las cuales sus bombarderos hubiesen podido atacar Irán sin necesidad de reabastecerse en vuelo. Pero aquel proyecto se vio bruscamente interrumpido por la guerra de Osetia del Sur y el bombardeo de las bases israelíes en Georgia por parte de Rusia.
En definitiva, el general Scowcroft y su protegido, Barack Obama, se apoderaron de aquella polémica y la utilizaron para hacer llevar adelante sus propios planes. Ya no se trataba de preparar una guerra contra Irán sino de presionar fuertemente a Teherán para obligarlo a cooperar con los anglosajones en Afganistán y en Irak. En efecto, las fuerzas occidentales se empantanaron en aquellos dos teatros de operaciones, mientras que los iraníes gozan de gran influencia entre las poblaciones azeríes afganas y los chiítas iraquíes.
Lo interesante es que el general Scowcroft, el mismo que desinfló el mito nuclear iraní en diciembre de 2007 y recibió como una bofetada las sanciones contra Irán en marzo de 2008, se ha convertido ahora, en 2010, en el gran propagandista de esas mismas sanciones.

La independencia energética de los Estados emergentes

La preocupación de Irán por su independencia energética data de hace 60 años. Ya en tiempos de la monarquía imperial, el primer ministro Mohammad Mosaddegh nacionalizó la Anglo-Iranian Oil Company y expulsó a la mayoría de los consejeros y técnicos británicos. Desde su punto de vista, similar al de otros súbditos del sha, el objetivo de su acción no era tanto recuperar una fuente de financiamiento como garantizar al país los medios necesarios para su desarrollo económico. El petróleo iraní debía garantizar el crecimiento de la industria iraní.
Considerándose perjudicado, Londres llevó el caso ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Y lo perdió. Los británicos recurrieron entonces a Estados Unidos para organizar un golpe de Estado  [16]. Al término de la «operación Ajax», Mosaddegh fue arrestado y reemplazado en el poder por el general ex nazi Fazlollah Zahedi. El régimen del sha se convirtió entonces en el más represivo del planeta.
La Revolución Islámica que derroca al sha retoma aquella exigencia de independencia energética. Anticipándose al agotamiento de sus recursos petrolíferos, Teherán incluye en su vasto programa de investigación científica y técnica la investigación nuclear de carácter civil, teniendo sobre todo en cuenta que, según los geólogos iraníes, el país parece disponer en abundancia de uranio utilizable, riqueza más importante que el petróleo.
Al no disponer de combustible nuclear, Teherán lo obtiene gracias al presidente argentino Raúl Alfonsín. Se firman tres acuerdos con Argentina, en 1987 y 1988. Las primeras entregas de uranio enriquecido al 19,75% tienen lugar en 1993  [17]. Pero los acuerdos con Argentina se interrumpen por causa de los atentados de Buenos Aires, en 1992 y 1994, atribuidos a Irán pero probablemente perpetrados por el Mossad [israelí] que se había instalado en Argentina durante la dictadura del general Videla  [18].
En 2003, Irán firma el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación Nuclear, que toma en cuenta los progresos científicos. En virtud de las nuevas disposiciones, los firmantes deben notificar al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) las instalaciones que tienen en construcción, mientras que en el pasado no estaban obligadas hasta 6 meses antes de su puesta en marcha. Debido al cambio de reglas, Teherán confirma la construcción, entonces en marcha, de las nuevas unidades de Natanz y Arak. Como el Protocolo Adicional no incluye medidas transitorias para pasar de un sistema jurídico al otro, el entonces presidente Mohammed Khatami acepta discutir las modalidades con un grupo de contacto integrado por la Unión Europea, Alemania, Francia y Gran Bretaña (UE+3) y suspende el enriquecimiento de uranio como muestra de su deseo de resolver la situación.
Al ser electo como presidente de la República Islámica, a mediados de 2005, Mahmud Ahmadinejad estima que su país ha concedido al OIEA suficiente tiempo para la realización de las inspecciones necesarias para la transición y que el Grupo de los Tres ha retrasado el proceso de forma voluntaria como medio de prolongar indefinidamente la moratoria iraní. Y decide por lo tanto retomar el proceso de enriquecimiento de uranio.
A partir de ese momento, los europeos –que consideran con desprecio a Irán como el «régimen de los ayatolas»  [19] – afirman que los iraníes han faltado a su palabra. La administración Ahmadinejad señala por su parte que, como todos los gobiernos del mundo, su compromiso es cumplir con los tratados ratificados por el parlamento nacional, no con la política de la anterior administración. Y comienza entonces el conflicto jurídico. Alemania, Francia y Gran Bretaña obtienen el apoyo del G8 y convencen a la Junta de Gobernadores del OIEA para que lleve el litigio al Consejo de Seguridad de la ONU.
El voto del 4 de febrero de 2006 en el seno de la Junta de Gobernadores del OIEA es una anticipación del que tendría lugar el 9 de junio de 2010 en el Consejo de Seguridad de la ONU. Las grandes potencias conforman un bloque mientras que Cuba, Siria y Venezuela votan en contra.
Furiosa ante la humillación, la administración Ahmadinejad decide retirar la firma iraní del Protocolo Adicional. Ese acto hace caducos los compromisos de la administración Khatami y cierra la polémica con el grupo UE+3. El Consejo de Seguridad de la ONU replica exigiendo una nueva suspensión del enriquecimiento de uranio (resolución 1696 del 31 de julio de 2006)  [20]. A la luz del derecho internacional esa resolución carece de todo basamento jurídico ya que la Carta de las Naciones Unidas no autoriza al Consejo de Seguridad para exigir que un Estado miembro renuncie a uno de sus derechos para «restablecer la confianza» de otros Estados hacia él.
Desde entonces, Irán –con el apoyo de 118 Estados no alineados– se niega a someterse a las sucesivas exigencias del Consejo de Seguridad de la ONU basándose para ello en el artículo 25 de la Carta de la ONU. Esta estipula, en efecto, que los Estados miembros no están obligados a aceptar las decisiones del Consejo de Seguridad cuando dichas decisiones no se corresponden con el contenido de la Carta. Sutilmente, el debate jurídico internacional ha pasado, del control del programa iraní por el OIEA, a convertirse en una prueba de fuerza entre las grandes potencias y las potencias emergentes. O más bien ha regresado al punto de partida de los años 1950 ya que la cuestión del control por parte del OIEA no es más que un episodio en la lucha entre las potencias dominantes y el Tercer Mundo.

Después del petróleo, el uranio

La similitud entre el comportamiento de ayer de las grandes potencias ante el petróleo iraní y su actual comportamiento ante el uranio iranio resulta impresionante.
Antes de la Segunda Guerra Mundial, los anglosajones impusieron a Irán contratos leoninos para extraer su petróleo sin pagarlo a un precio justo  [21]. También impidieron que Irán se dotara de grandes refinerías para procesarlo, de forma tal que los iraníes tenían entonces que pagar altos precios por la gasolina que la British Petroleum producía refinando en el extranjero el petróleo que les robaba.
Hoy en día, las grandes potencias pretenden prohibir que Irán pueda enriquecer su uranio para convertirlo en combustible. De esa manera Irán no tendría la posibilidad de utilizar sus propias riquezas minerales y se vería obligado a venderlas a bajo precio. En 2006, los anglosajones impusieron al Consejo de Seguridad una resolución que exige que Teherán suspenda sus actividades vinculadas al enriquecimiento, incluyendo la investigación y desarrollo. Y después le propusieron a Irán comprarle el uranio en bruto y venderle uranio enriquecido.
La reacción de Mahmud Ahmadinejad ante ese chantaje es exactamente la misma que la de Mohandas K. Gandhi ante una situación similar. Los británicos prohibían a los indios tejer el algodón. Les compraban entonces a bajo precio el algodón que les prohibían utilizar y les vendían a altos precios las telas fabricadas en Manchester con el algodón indio. El Mahatma Gandhi violó la ley imperial y procesó él mismo el algodón utilizando una rueca rudimentaria, que se convirtió así en el símbolo de su partido político. De la misma manera, los ingleses habían instaurado un monopolio sobre la explotación de la sal y cobraban un exorbitante impuesto por ese producto de primera necesidad. Gandhi violó la ley imperial, atravesando el país en una épica marcha, y fue él mismo a recoger la sal. Fue a través de ese tipo de acciones que la India logró recuperar su soberanía económica.
Es en ese contexto que deben analizarse las enérgicas declaraciones que hizo Mahmud Ahmadinejad en el momento de la puesta en marcha de las centrífugas iraníes. Sus declaraciones expresan la voluntad de Irán de explotar por sí mismo sus propios recursos minerales y de dotarse así de la energía indispensable para garantizar su desarrollo económico.
En todo caso, en el Tratado de No Proliferación nada prohíbe el enriquecimiento de uranio  [22].

El Protocolo de Teherán

En ocasión de la cumbre de Washington sobre la seguridad nuclear (los días 12 y 13 de abril de 2010), el presidente de Brasil, Lula da Silva, propone sus buenos oficios a su homólogo estadounidense, y le pregunta qué tipo de medida pudiera restablecer la confianza y parar la espiral de resoluciones del Consejo de Seguridad.
El señor Lula da Silva, quien aspira a convertirse en secretario general de la ONU, actúa como intermediario entre las grandes potencias y las pequeñas. Sorprendido, el presidente Obama se reserva momentáneamente su respuesta. Finalmente, Obama envía una carta a Lula da Silva, el 20 de abril de 2010  [23]. En ella indica que una medida que se había negociado en 2009, y que fue posteriormente abandonada, arreglaría las cosas. Irán podría cambiar el uranio insuficientemente enriquecido por uranio ligeramente enriquecido. Ese intercambio pudiera tener lugar en un tercer país, como Turquía, por ejemplo. Eso permitiría que Teherán alimentara su reactor con fines médicos sin necesidad de realizar él mismo el proceso de enriquecimiento del uranio. El señor Obama hizo llegar una carta similar a su homólogo turco, documento que no se hizo público.
El presidente de Brasil viaja inmediatamente a Moscú, donde, en el marco de una conferencia de prensa común, el presidente ruso Medvedev confirma (el 14 de mayo) que desde el punto de vista ruso esa medida sería considerada como una solución aceptable  [24]. El señor Lula da Silva se une al primer ministro turco en Teherán, donde se firma el esperado documento con el presidente Ahmadinejad (el 17 de mayo)  [25].
Mahmud Ahmadinejad confirma entonces que, si se aplica el acuerdo, su país no tendrá necesidad de proceder al enriquecimiento de uranio pero que, ante una posible ruptura del Protocolo, Irán debe aprender a dominar esa técnica. Irán proseguirá por lo tanto sus investigaciones.
En un giro de 180 grados, Washington presenta entonces en el Consejo de Seguridad un proyecto de resolución que ya había negociado por antemano con los demás miembros permanentes. Luego de 3 semanas de melodrama, el Consejo somete a debate ese texto, casi tal y como había sido presentado. Únicamente para guardar las formas, los negociadores occidentales envían por fax a Teherán sus observaciones sobre el Protocolo, sólo 4 horas antes de la apertura de la reunión del Consejo de Seguridad en Nueva York  [26]. Ya no quieren un acuerdo temporal sino que exigen que Irán renuncie totalmente a la técnica de enriquecimiento del uranio. El Consejo de Seguridad adopta la resolución 1929 con los votos favorables de los miembros permanentes, incluyendo los de Rusia y China (el 9 de junio)  [27].
Es un duro golpe para Brasil, Turquía, Irán y los 118 países no alineados que los apoyan. Es evidente que lo que quieren las grandes potencias no es impedir que Irán pueda enriquecer uranio para fabricar bombas, sino impedir el acceso de Irán a una tecnología que garantizaría su independencia.

Las consecuencias de la resolución 1929

Las contradicciones internas de los dirigentes rusos se manifiestan en los días posteriores. Una avalancha de declaraciones contradictorias confirman y niegan que el embargo previsto en la resolución 1929 se aplique también a las entregas de misiles tierra-aire rusos S-300. Finalmente, el presidente Medvedev decide interrumpirlas, lo cual implica que, desde el punto de vista técnico, un posible bombardeo contra Irán se convierte en una opción militar creíble.
Washington prosigue la escalada agregando a las sanciones de la ONU sus propias sanciones, y la Unión Europea sigue su ejemplo. Este nuevo dispositivo busca privar a Teherán de la energía necesaria para la economía de su país. En él se prohíbe a las empresas que tienen intereses en Occidente la venta a Teherán de gasolina refinada o de cualquier otro tipo de combustible [28]. Como primera consecuencia de esas medidas unilaterales, la empresa francesa Total se ve obligada a retirarse de Irán. El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, anuncia por su parte que las empresas agroindustriales de su país no pueden arriesgarse a proporcionar etanol a Irán. Ambos anuncios constituyen verdaderas catástrofes económicas, no sólo para los iraníes, sino también para franceses y brasileños.
Moscú entra entonces en estado de ebullición. Los partidarios del primer ministro Vladimir Putin se sienten engañados. Para ellos, las sanciones contra Irán no deben desestabilizar el país. Ellos habían admitido la posición del presidente Dimitri Mevdeved a favor de la cooperación con Estados Unidos con la condición de que las sanciones serían solamente las de la ONU. Y ahora se ven ante el hecho consumado: la resolución del Consejo de Seguridad está siendo utilizada para justificar las medidas unilaterales de Washington y de la Unión Europea tendientes a asfixiar a Irán. En audiencia ante el Senado, el secretario estadounidense de Defensa Robert Gates se congratula por la confusión que reina en el Kremlin y ante el «enfoque esquizofrénico» de la cuestión iraní por parte de Rusia.
Alemania también apuesta por la escalada. La canciller Angela Merkel ordena la confiscación de los materiales destinados a la construcción de la central nuclear de Busher y la detención de los ingenieros rusos que estaban reuniendo dichos materiales. En Moscú, la tensión va en aumento y el embajador ruso en la ONU lanza un llamado a la razón a sus interlocutores del Consejo de Seguridad.
En Pekín, las cosas no parecen tampoco muy claras. China aceptó votar la resolución 1929 a cambio de que Washington renunciara a nuevas sanciones contra Corea del Norte. Pekín, que no creía tener posibilidades de asumir simultáneamente la defensa de Teherán y de Pyongyang, cedió terreno inútilmente ya que Estados Unidos vuelve a la carga en la reunión del G8, en Toronto.
En Teherán, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional (iraní) subraya en una declaración que el Consejo de Seguridad de la ONU carece de competencia para adoptar la resolución 1929  [29]. Desde Caracas, el presidente de Venezuela Hugo Chávez anuncia que su país no aplicará una decisión que carece de basamento jurídico. Concretamente, Caracas proveerá gasolina a Teherán y le propondrá los servicios bancarios que le están siendo negados.
Irán decide manifestar su enfado posponiendo por un mes toda nueva negociación y estableciendo condiciones para la reanudación de las conversaciones. Teherán invierte la retórica dominante aceptando discutir sobre la aplicación del Tratado de No Proliferación como medio de «restablecer la confianza» de los occidentales, a condición de que a su vez éstos últimos «restablezcan la confianza» de Irán y de los no alineados. El presidente Ahmadinejad exige para ello que los negociadores emitan una declaración que no debería plantearles ningún problema, si son de buena fe, y que eliminaría la sospecha sobre la aplicación de una política de «doble rasero». Se trata de que exijan que Israel firme el Tratado de No Proliferación (y que acepte por lo tanto el régimen de inspecciones del OIEA y la desnuclearización progresiva) y que se comprometan ellos mismos a aplicar el Tratado de No Proliferación (o sea que comiencen desde ahora a destruir sus propios arsenales nucleares).
Visto desde Occidente, esto parece una respuesta dilatoria: Teherán pone condiciones irrealistas que manifiestan su deseo de ruptura. Visto desde el Tercer Mundo, Teherán pone el dedo en la contradicción fundamental del Tratado de No Proliferación, que desde hace más de 40 años permite que las grandes potencias conserven su ventaja nuclear, tanto militar como civil, para dominar el mundo mientras que impide el acceso de las potencias emergentes al club nuclear.
De forma nada sorprendente, Washington reacciona reactivando la polémica. El director de la CIA, Leon Panetta, declara en un programa de gran audiencia que, según recientes informaciones, Irán ya dispone de uranio ligeramente enriquecido en cantidad suficiente como para fabricar bombas [30]. La acusación es absurda ya que Irán sólo dispone de uranio a menos del 20%, mientras que las bombas atómicas se fabrican con uranio enriquecido al 70 e incluso al 85%. Poco importan los hechos y la lógica. «El más fuerte siempre tiene la razón».

Conclusión

31 años después del comienzo de la Revolución Islámica, Irán no se ha desviado de su rumbo. A pesar de la guerra que las grandes potencias le impusieron a través de sus intermediarios, a pesar de embargos y sanciones de todo tipo, Irán sigue cuestionando el orden actual de las relaciones internacionales y sigue luchando por su independencia y por la de las demás naciones. Si se hace un recuento de las pasadas intervenciones de los diplomáticos y dirigentes iraníes ante la ONU, se observa en ellas que han venido denunciando constantemente el control que las grandes potencias ejercen sobre el resto del mundo gracias a su condición de miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y mediante su derecho de veto en el seno de ese órgano. Y la relectura de la prensa occidental demuestra que esta última se limita a reportar un escándalo tras otro como medio de escamotear las declaraciones de los diplomáticos y dirigentes iraníes  [31]
En ese contexto, la posición iraní sobre la cuestión nuclear no ha cambiado sino que ha ganado en profundidad. Irán ha propuesto convertir el Medio Oriente en una zona desnuclearizada y Teherán no ha dejado de promover ese proyecto, que sólo ahora acaba de ser sometido a examen en la ONU a pesar de la violenta oposición de Israel  [32]. Irán ha emprendido numerosas iniciativas en aras de que los países del Tercer Mundo aúnen sus puntos de vista sobre el tema nuclear. La más reciente de esas iniciativas ha sido la Conferencia Internacional sobre el Desarme Nuclear organizada por Irán en abril de 2010  [33].
El problema central en todo este asunto no es Irán sino la negativa de las grandes potencias a asumir sus propias obligaciones como firmantes del Tratado de No Proliferación, o sea a destruir lo más rápidamente posible sus propios arsenales nucleares. En vez de emprender ese camino, la administración Obama acaba de publicar su nueva doctrina nuclear, que prevé el uso del arma atómica no sólo como respuesta a un ataque nuclear, sino a título de primer golpe contra los Estados no nucleares que le oponen resistencia.
[1] «White House Fact Sheet on the new UN Security Council Sanctions on Iran», Voltaire Network, 10 de junio de 2010.
[2] Ver el acta de la sesión sobre la Resolución 1929, Red Voltaire, 9 de junio de 2010.
[3] Bajo el régimen monárquico que antecedió a la Revolución Francesa, la sociedad se dividía en tres estamentos: la nobleza, el clero y el llamado “Tercer Estado”. Este último no disponía de ningún poder político, aunque representaba el 95% de la población.
[4] «Iran does not need military coalition», por Kourosh Ziabari, Voltaire Network, 2 de abril de 2010.
[5] «Licéité de la menace ou de l’emploi d’armes nucléaires», Opinión de consulta del 8 de julio de 1996, Corte Internacional de Justicia, C.I.J. Compilación de 1996, p. 226.
[6] «La dissuasion nucléaire est contraire au droit international», por Francis Boyle, Réseau Voltaire, 21 de octubre de 2009.
[7] Ver nuestro dossier «Mujahedin-e Khalq».
[8] «Resolución 1737 del Consejo de Seguridad», Red Voltaire, 23 de diciembre de 2006.
[9] «Resolución 1747 del Consejo de Seguridad», Red Voltaire, 24 de marzo de 2007.
[10] «Irán: intenciones y posibilidades nucleares», fragmentos del National Intelligence Estimate (NIE), Red Voltaire, 17 de diciembre de 2007.
[11] «¿Por qué McConnell publicó el informe sobre Irán?», Red Voltaire/Horizons et débats, 17 de diciembre de 2007.
[12] «Washington decreta un año de tregua global», por Thierry Meyssan. Red Voltaire, 3 de diciembre de 2007.
[13] «Résolution 1803 del Consejo de Seguridad», Red Voltaire, 3 de marzo de 2008.
[14] «Pourquoi William Fallon a-t-il démissionné?», Réseau Voltaire/New Orient News, 14 de marzo de 2008.
[15] «La renuncia del almirante Fallon reactiva las hostilidades en Irak», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 13 de marzo de 2008.
[16] All The Shah’s Men: An American Coup and the Roots of Middle East Terror, por Stephen Kinzer (John Wiley & Sons, 2003).
[17] «Iran looks to Argentina for nuclear fuel», por Kaveh L Afrasiabi, Voltaire Network, 9 de noviembre de 2009.
[18] «Washington pretende rescribir la historia de los atentados de Buenos Aires», por Thierry Meyssan; «Ataques terroristas en la Argentina 1992 y 1994: no fueron de origen islámico», por James Fetzer y Adrian Salbuchi; Red Voltaire, 13 de julio de 2006 y 9 de noviembre de 2009.
[19] Esta expresión es simplemente risible ya que Mahmud Ahmadinejad representa a los veteranos de la guerra entre Irak e Irán y no tiene nada que ver con el alto clero chiíta, que en su mayoría se opone a su política.
[20] «Resolución 1696 del Consejo de Seguridad», Réseau Voltaire, 31 de julio de 2006.
[21] «BP-Amoco, coalición petrolera anglosajona», por Arthur Lepic, Red Voltaire, 10 de junio de 2004.
[22] «Traité sur la non-prolifération des armes nucléaires (TNP)», Réseau Voltaire.
[23] «Letter to Lula da Silva», por Barack Obama, Voltaire Network, 20 de abril de 2010.
[24] «Joint News Conference», por Dimitri Medvedev y Luiz Inácio Lula da Silva, Voltaire Network, 14 de mayo de 2010.
[25] «Joint Declaration by Iran, Turkey and Brazil on Nuclear Fuel», Voltaire Network, 17 de mayo de 2010.
[26] «Vienna Group’s Answer to Joint Declaration of Teheran», Voltaire Network, 9 de junio de 2010.
[27] «Resolución 1929 del Consejo de Seguridad», Red Voltaire, 9 de junio de 2010.
[28] A pesar de ser un país exportador de petróleo, Irán –debido al embargo que le fue impuesto desde el principio de la Revolución Islámica– no dispone de refinerías y se ve por lo tanto obligado a importar gasolina.
[30] Entrevista de Leon Panetta concedida a Jake Tapper, This Week, ABC, 27 de junio de 2010.
[31] Los lectores recordarán probablemente que Francia creó una secretaría de Estado para los Derechos Humanos, cuya principal actividad consistió en sabotear la participación iraní en la Conferencia Contra el Racismo realizada en Ginebra y conocida como «Durban II». La secretaria francesa de Estado Rama Yade incluso obtuvo identificaciones diplomáticas para militantes sionistas que interrumpieron el discurso del presidente iraní mientras que los embajadores de las potencias europeas abandonaban la sala en un gesto planificado de antemano. El lector interesado podrá leer el discurso allí pronunciado por el señor Ahmadinejad y evaluarlo a la luz del análisis que hacemos en este trabajo. Dicho discurso aborda el papel del Consejo de Seguridad de la ONU en la evidente impunidad que disfruta el apartheid israelí (Ver «El Consejo de Seguridad dio a los sionistas luz verde para proseguir sus crímenes», por Mahmud Ahmadinejad, Red Voltaire, 20 de abril de 2009). Para completar el cerco de censura alrededor de las posiciones de Irán, el alto funcionario francés Bruno Guigne, quien expresó públicamente su indignación por la explotación mediática de toda esta maniobra, fue inmediatamente depuesto por el presidente Sarkozy (Ver «Quand le lobby pro-israélien se déchaîne contre l’ONU», por Bruno Guigne, Réseau Voltaire, 24 de marzo de 2008.
[32] «Capacidades nucleares de Israel», Resolución adoptada en la décima reunión plenaria del OIEA, Red Voltaire, 18 de septiembre de 2009. «Aplicación de las salvaguardias del OIEA en el Oriente Medio», Resolución adoptada en la novena reunión plenaria, Red Voltaire, 17 de septiembre de 2009. «Creación de una zona libre de armas nucleares en el Oriente Medio», Informe presentado por la República Islámica de Irán en la Conferencia de la Partes encargada de examinar el Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares 2010, Red Voltaire, 4 de mayo de 2010.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...