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domingo, 2 de junio de 2019

Las telecomunicaciones en Cuba 1959-2019


Tomado de La Pupila Insomne
Por Omar Pérez Salomón

El pasado 2 de mayo se presentó en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, el Directorio Telefónico 2019 de ETECSA, dedicado a La Habana por sus 500 años. Durante el acto, Eusebio Leal Spengler, Historiador de la Ciudad de La Habana expresó: “Pienso que va llegando la hora, y los tiempos así lo determinan y lo exigen, de que todo el mundo comprenda la importancia que tiene esa comunicación, el valor y el sacrificio que supone para los trabajadores de la telefonía y el avance significativo que hemos alcanzado en los últimos años. Hace una década nadie imaginaría el imperativo del teléfono, las conexiones de internet. Una de las novedades de la telefonía es mantenernos en contacto con el mundo en todo tiempo”.
En este sentido, las páginas del Directorio Telefónico recogen una reseña sobre la evolución de las telecomunicaciones durante los 60 años de Revolución, que comparto con los lectores.

martes, 17 de julio de 2018

El contexto comunicacional, también terreno de cambios, lucha e integración

Más de 400 delegados asisten al XXIV encuentro del Foro de Sao Paulo. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Tomado de Cubadebate
Por Sergio Alejandro GómezDeny Extremera San MartínIrene Pérez.

Las asignaturas pendientes de América Latina y la izquierda regional en la soberanía de los medios y las políticas comunicacionales, la mediatización de la política y el escenario de Internet como una de las plataformas en que se soporta y expande el poder cultural, económico y político de la derecha y de Estados Unidos, fueron centro de análisis el lunes en la segunda jornada del XXIV Foro de Sao Paulo, en La Habana.

No puede haber política sin cultura. Taller Arte y Cultura del XXIV Foro de Sao Paulo

Tomado de REDH-Cuba

En el contexto del XXIV encuentro del Foro de Sao Paulo, que tiene por sede a Cuba, tuvo lugar un taller de Arte y Cultura que contó con la participación de importantes intelectuales y artistas del continente.
No se pude asumir ninguna estrategia de resistencia política, de emancipación efectiva de los pueblos, sin la contribución de la cultura.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

La política de la gobernanza de Internet: el imperialismo por otros medios

Conexiones de Internet en el mundo
Tomado de ALAI. Agencia Latinoamericana de Información.
Por Richard Hill. Presidente de la Association for Proper Internet Governance.

Estados Unidos se empeña en estructurar intencionalmente[1] la gobernanza de Internet de manera a garantizar la libertad corporativa sin restricciones y para favorecer su propio aparato de vigilancia en apoyo a su política exterior[2], bajo el pretexto de "combatir el terrorismo".  Por la misma razón, por lo general rechaza que ciertos servicios deben ser servicios públicos (o bienes públicos); y rechaza cualquier rol gubernamental en la supervisión, y sobre todo la regulación, de Internet.

miércoles, 4 de enero de 2017

TICs, Internet, derechos humanos y ETNs

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Radio Habana Cuba
Tomado de ALAI, Agencia Latino Americana de Información
Por Richard Hill y Parminder Jeet Singh.

Hoy que las sociedades humanas se encuentran cada vez más sometidas al dominio corporativo, es quizás en el área digital donde encontramos la expresión más clara y contundente de esta tendencia preocupante.  No sólo que las empresas transnacionales (ETN) del sector digital están presentes en prácticamente todos los sistemas sociales, incluyendo los que ocupan los escalones más altos del poder, y en la organización de la vida personal de los individuos, sino que su forma es a menudo más monopólica y más global que en el caso de otros sectores.

Esto genera una situación peligrosa donde, a medida que las ETN digitales comienzan a controlar aspectos importantes de nuestras vidas sociales y económicas, se vuelven cada vez más difíciles de controlar a través de regímenes políticos basados en Estados nacionales.  Tienen la capacidad de llevar a cabo sus operaciones de forma remota y desplazar fluidamente sus sedes y sus bases de operaciones, como lo evidencia el nivel inédito de evasión fiscal por parte de estas empresas.

Por lo tanto, necesitamos, primero, un nuevo conjunto de principios mundiales de políticas que guíen el trabajo de las ETN digitales, dentro de los cuales los regímenes nacionales puedan armonizarse y trabajar eficazmente en cooperación.  Y segundo, de forma complementaria, necesitamos un nuevo instrumento global capaz de restringir los abusos de los DD.HH., tal como se describe en los principios globales ya planteados, pero aplicado al contexto de las ETN digitales.

A continuación, describimos brevemente el contexto digital de los DD.HH. en relación con las ETN digitales, refiriéndonos a algunos de los puntos[1] ofrecidos para su consideración por la Campaña Global para reivindicar la Soberanía de los Pueblos, Desmantelar el Poder de las Transnacionales y Poner Fin a la Impunidad.

1. Enfoque y alcance del Tratado sobre las ETN y otras empresas en relación a los DD.HH.

No está en cuestión que las leyes se apliquen tanto fuera de línea como online.  Por lo tanto, no debe haber ninguna duda de que todas las empresas deben respetar los DD.HH., tanto en línea como fuera de línea.  Y esto se aplica también a las empresas transnacionales activas en las tecnologías de información y comunicación –TICs– en general, y en Internet en particular.

Sin embargo, muchas empresas transnacionales de Internet parecen actuar como si estuviesen sujetas únicamente a las leyes del país en el que se han incorporado o, peor aún, como si las leyes nacionales vigentes no se aplicaran a ellas.  Consideremos, por ejemplo, Uber y AirBnB, cuyos modelos de negocio se basan en la premisa de que, respectivamente, las leyes laborales y de taxi y las leyes hoteleras, no se aplican a ellas.  Al negar la aplicación de las leyes nacionales, estas empresas intentan evitar el cumplimiento de ciertos DD.HH., en particular los derechos laborales.

Un futuro tratado sobre las ETN debe ser claro y plenamente aplicable a las empresas que operan en el mundo en línea y debe preservar el derecho democrático de los pueblos a tomar las decisiones de política pública.  Dado que las ETN digitales pueden operar desde cualquier Estado y trasladarse con facilidad de un Estado a otro, un tratado de este tipo debe reconocer que son entidades globales, que deben estar sujetas a normas globales, lo que exige contar con un mecanismo para hacer cumplir estas normas globales.

2. Obligaciones extraterritoriales de los Gobiernos en relación a las ETN y a los DD.HH.

Muchos de los productos y servicios TIC más populares son proporcionados por las ETN, particularmente en el caso de Internet, que está dominado por unas pocas empresas.  Los gobiernos deberían tener la obligación de asegurar que las ETN con sede u operaciones en su territorio respeten los DD.HH. a nivel mundial.

Dichos derechos incluyen el derecho a la privacidad.  Sin embargo, ese derecho particular se viola regularmente, al obligar a los usuarios a renunciar a sus derechos mediante la aceptación, con un simple clic, de contratos de adhesión, si desean utilizar los llamados servicios ‘gratuitos’ ofrecidos por las empresas dominantes de Internet.

Los servicios en cuestión no son para nada gratuitos: son pagados con los datos que los usuarios proporcionan.  Esos datos son valiosos y son monetizados por las empresas de Internet, principalmente en forma de publicidad dirigida.[2]

Si bien los Estados tienen el deber de proteger los DD.HH., lo que vemos en la práctica con respecto a las transnacionales digitales es que son capaces de cooptar al Estado donde tienen su sede (en particular Estados Unidos), a tal punto que el Estado ya no cumple con su deber.  Las negociaciones de TPP, TPIP y TISA son un ejemplo: Estados Unidos (y otros Estados) impulsan acuerdos comerciales que reducirían la capacidad de otros Estados para proteger la privacidad y otros derechos ciudadanos.

3. Un instrumento de cumplimiento en relación con la aplicación del Tratado

Se ha propuesto la creación de un Tribunal Internacional sobre Empresas Transnacionales y Derechos Humanos, que funcionaría como complemento a los mecanismos nacionales, regionales y universales y garantizaría el acceso a un foro judicial independiente para que las personas y comunidades afectadas obtengan justicia por las violaciones a sus derechos civiles, políticos, sociales, económicos, culturales y ambientales.

Un tal Tribunal es particularmente necesario en el campo de las TIC, incluyendo Internet, debido a la naturaleza global del campo y a las dificultades para obligar a las ETN dominantes a cumplir las leyes nacionales.

Además, se necesitan tratados especiales para cuestiones específicas de las TIC e Internet, por ejemplo en lo que concierne a nombres de dominio y direcciones de Internet, privacidad, vigilancia, cifrado, uso de datos personales, uso de algoritmos, etc., porque las leyes nacionales no los tratan adecuadamente.  En particular, hay grandes divergencias entre las jurisdicciones, pero las TIC en general, e Internet en particular, son fenómenos globales que deben ser gobernados globalmente.  La situación con relación a los nombres de dominio y las direcciones de Internet es particularmente clara, dado que una entidad estadounidense, la ICANN, sujeta a la ley estadounidense, ahora tiene un control total sobre ellos, al menos nominalmente.

En ausencia de tratados específicos y de un Tribunal Internacional, en la práctica son las empresas privadas dominantes que crean y hacen cumplir sus propias leyes, mediante contratos de adhesión impuestos a sus usuarios.

4. Gobernanza democrática

Como ya se ha señalado, gran parte del campo de las TIC está dominado por unas pocas ETN.  Es importante reclamar el derecho soberano de los Estados a regular esas empresas, en particular para proteger los DD.HH. y colocar la democracia por encima del poder corporativo.

Se ha puesto de moda, en particular en el ámbito de Internet, el elogio a lo que se llama un modelo de gobernanza "multi-stakeholder" (multisectorial, o de las múltiples partes interesadas).  Si bien hay consenso que es importante consultar a todas las partes interesadas para tomar decisiones, algunos de los proponentes de ese modelo afirman que todos los interesados deben tener iguales derechos de toma de decisiones.  Esto implica dar poder de veto a las empresas privadas, impidiendo que los gobiernos puedan implementar políticas públicas que sean de interés para toda la ciudadanía.

No se discute que la democracia sea un derecho humano fundamental.  Por lo tanto, el Tratado sobre las ETN debe garantizar que se utilicen mecanismos[3] democráticos para tomar decisiones de política pública en relación con las TIC en general, e Internet en particular.  Todas las personas deben ser capaces de influir en las decisiones que afectan su uso de las TIC e Internet, y tienen derecho a un acceso asequible y no discriminatorio, libre de censura y vigilancia.

En particular, el tratado debe abordar una cuestión que surge en la práctica: cuando un ciudadano de un país cuestiona algún aspecto de su relación con una ETN digital, la empresa responde a menudo que la relación no está sujeta a la ley o jurisdicción del país del ciudadano, sino más bien a la ley y jurisdicción del país de origen de la ETN, a menudo EE.UU.  Esto hace muy difícil que los ciudadanos puedan proteger sus derechos.

Por ejemplo, ¿qué recurso efectivo tiene un ciudadano cuando su proveedor de servicios en la nube, basado en EE.UU, cambia unilateralmente sus términos y condiciones, o cierra su negocio perdiendo todos los datos del ciudadano?

5. Derechos de las personas afectadas

Como ha afirmado la Coalición Just Net[4]:

“Internet se ha convertido en una infraestructura social de vital importancia que tiene un profundo impacto en nuestras sociedades.  Somos todos ciudadanos y ciudadanas de un mundo mediado por Internet, ya seamos la minoría que lo utiliza o la mayoría que no lo hace.  En nuestro mundo, Internet debe contribuir al avance de los DD.HH. y la justicia social. La gobernanza de Internet debe ser verdaderamente democrática.  (…)

“Las oportunidades para que las mayorías puedan participar en los beneficios reales de Internet y materializar plenamente su enorme potencial, se frustran debido al creciente control de Internet por quienes tienen poder: las grandes corporaciones y algunos gobiernos nacionales. Ellos usan sus posiciones centrales de influencia para consolidar el poder y establecer un nuevo régimen global de control y explotación; y bajo el pretexto de favorecer la liberalización, en realidad refuerzan el dominio y la rentabilidad de las grandes empresas en detrimento del interés público, e imponen la posición predominante de ciertos intereses nacionales en detrimento de los intereses y bienestar globales.

“El orden existente de gobernanza global de Internet es inadecuado.  Carece de democracia; se caracteriza por la ausencia de legitimidad, de rendición de cuentas y transparencia; por una excesiva influencia de las corporaciones que se traduce en subordinar las instancias regulatorias; y da muy pocas oportunidades para la participación efectiva de las personas, especialmente de los países en desarrollo.  Esta situación sólo puede remediarse a través de cambios fundamentales en los mecanismos actuales de gobernanza”.

Un tratado sobre las ETN con respecto a los DD.HH. será un paso importante hacia los cambios fundamentales que requerimos.

(Traducción ALAI).

Richard Hill es Presidente de la Association for Proper Internet Governance.
Parminder Jeet Singh es integrante de IT for Change, India.
Ambos son miembros de la Coalición Just Net.

lunes, 15 de junio de 2015

Los poderes del imperio y la Internet en Cuba

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Tomado de La Pupila Insomne
Por Omar Péres Salomón.

En los últimos meses varias noticias publicadas por medios de comunicación refieren pronunciamientos de poderes estadounidenses en relación con el acceso a Internet en Cuba. En todos los casos se manifiestan los aires injerencistas que provienen del norte y ratifican que los objetivos del imperio en relación con Cuba no han cambiado.
 
 La última fue divulgada  por el estadounidense Tracey Eaton en su blog The Along the Malecon, donde da cuenta que el pasado 11 de junio el Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de EEUU aprobó un proyecto de ley que asignaría 17,5 millones dólares para programas de “libertad en Internet” en la mayor de las Antillas. En el mismo se plantea: “La recomendación del Comité continúa la directiva de financiación de $ 17,5 millones para la expansión del libre acceso a la información en Internet, de acuerdo con la sección 7078 de esta Ley. El Comité apoya el trabajo para mejorar el acceso a la información y a medios de comunicación independientes, incluyendo la expansión operativa a través de adquisiciones competitivas otorgadas a programas probados en campos que proporcionen acceso sin control y sin censura a Internet para un gran número de usuarios, y la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías”.

Por su parte, un despacho de la agencia de prensa AP fechado el 9 de junio informa que Estados Unidos dijo tener la impresión de que el gobierno cubano aún no ha decidido una estrategia sobre cómo modernizar su infraestructura en el área de telecomunicaciones. Según este medio, la Subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson, dijo que, “si bien no tiene duda alguna del interés de las autoridades cubanas para avanzar en ese ámbito y tras numerosas reuniones que han sostenido con empresas y expertos estadounidenses, no creo que han tomado una decisión aún”.

En mayo el diario español El Mundo publicó una noticia en la que anunciaba que Silicon Valley iniciaba la tarea de digitalizar y subir a Cuba a Internet. Según este medio Facebook auspició el evento Coding for Cuba, con el objetivo de construir herramientas de hardware y software dirigidas a “ayudar” a los cubanos a mejorar su conectividad y acceso a la información.

Es conocido que en menos de un año directivos de Google han visitado Cuba en dos ocasiones. A partir de las preguntas que realizaron en el recorrido que efectuaron por instituciones cubanas se evidenció su interés en el sector no estatal y que su principal objetivo era buscar información sobre las redes cubanas, la conectividad y programas que se desarrollan, así como presentarse como el hada madrina que puede solucionar los problemas de infraestructura para la conectividad y ampliación del ancho de banda que presenta nuestro país. La realidad es que no presentaron ningún proyecto concreto, ni respuestas a las preguntas que les realizaron en varios centros relacionadas con las limitaciones para acceder desde Cuba a varios servicios de Google.

En la visita de la delegación encabezada por Daniel Sepúlveda, Subsecretario de Estado y coordinador para la política internacional de las comunicaciones de Estados Unidos en marzo de este año, se evidenció también la intención de accionar con el sector no estatal.

Lo cierto es que el gobierno cubano tiene concebido el programa de informatización del país, que incluye la modernización de la infraestructura de telecomunicaciones y del equipamiento informático, la actualización del marco legal, la seguridad tecnológica, el desarrollo de contenidos, aplicaciones, servicios, comercio electrónico y del capital humano.

Cuba asumirá los propósitos planteados en el “Programa Conectar 2020”, para el desarrollo mundial de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones”, de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), sostuvo hace cerca de un mes Ernesto Rodríguez Hernández, Director General de Informática del Ministerio de Comunicaciones de Cuba.

Creo que en sentido general los principales objetivos del programa son alcanzables en el 2020: Un 60% de penetración del servicio móvil es posible si tenemos en cuenta que este año se activarán alrededor de un millón de líneas para cerrar el 2015 con cerca de 3,5 millones de usuarios – un millón de ellos con servicio de correo electrónico -,  y esa tendencia creciente se va a mantener. Es factible lograr que en el 2020 el 50% de los hogares cubanos tengan acceso a Internet vía alámbrica o inalámbrica. A las personas que ya poseen acceso a la red de redes en sus viviendas a través de sus instituciones, se unirán otras en los próximos meses de manera gradual y paulatina, comenzando por aquellas que residen en el área de cobertura de los puntos de conexión inalámbrica (Wifi) que se pondrán en servicio en zonas públicas en La Habana, las capitales provinciales y otras ciudades del país, y posteriormente por vía alámbrica y a través de los móviles.

En la clausura del Primer Taller Nacional de Informatización y Ciberseguridad, el Primer Vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, expresó:

“Las acciones de divulgación sobre el evento han permitido informar al pueblo la determinación de la dirección de la Revolución en llevar a cabo un proceso de informatización de la sociedad, masificando el uso de las TIC, satisfacer las necesidades crecientes de información y servicios, elevar el bienestar de la población y acelerar el desarrollo económico y social, y dar a conocer las razones de Cuba y nuestra verdad en la red.
“Un tema como este no puede verse des­vinculado del resto de los grandes temas a los que se enfrenta el país, y existe la voluntad y disposición efectiva del Partido y el Gobierno cubanos de desarrollar la informatización de la sociedad y poner Internet al servicio de to­dos, facilitando una inserción efectiva y au­téntica de los cubanos en ese espacio.
“El bloqueo a Cuba, aunque algunos no lo quieran considerar, ha limitado el acceso a fi­nanciamiento, tecnología, sistema, infraestructura, software y aplicaciones. El reconocimiento de su fracaso como política por parte del presidente Obama y el anuncio de realizar inversiones en el sector de las telecomunicaciones para que el pueblo cubano pueda ac­ceder a las mismas, es un reconocimiento de ello. El cambio de táctica, pero no de los ob­jetivos de la política del gobierno de Es­tados Unidos hacia Cuba, acentúa la necesidad de que avancemos más en el proceso de informatización cubano”.

En resumen, en el campo de las tecnologías de la información y las comunicaciones, el imperialismo norteamericano tiene un plan dirigido a subvertir el orden y la constitución cubana, empleando las redes y aplicaciones informáticas.

“A un plan” -dijo José Martí- “obedece nuestro enemigo: el de enconarnos, dispersarnos, dividirnos, ahogarnos. Por eso obedecemos nosotros a otro plan; enseñarnos en toda nuestra altura, apretarnos, juntarnos, burlarlo, hacer por fin a nuestra patria libre. Plan contra plan.”

sábado, 6 de junio de 2015

Ciberespacio: un sector de desarrollo estratégico

En Cuba se estructura una política para el perfeccionamiento de la informatización de la sociedad. Foto: Abel Rojas Barallobre
Defensa política y ciberseguridad, preservación del capital humano, soberanía tecnológica, así como la integración de la innovación con la producción y comercialización, son principios de la estrategia cubana de informatización de la sociedad que marchan en consonancia con preceptos vigentes en Nuestra América

Tomado de Juventud Rebelde
Por Yurisander Guevara, Mayte María Jiménez y Loraine Bosch Taquechel.

Lograr que las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) se conviertan en un sector de desarrollo estratégico, con una economía basada en el conocimiento, es una premisa para Cuba, aseguró el viceministro de Comunicaciones Wilfredo González, al intervenir durante la apertura de la Primera Conferencia Internacional Nuevos escenarios de la Comunicación Política en el Ámbito Digital 2015.

Sobre esta estrategia de desarrollo y acceso a las TIC destacó que en la Isla se estructura una política para el perfeccionamiento de la informatización de la sociedad que se diseña sobre los principios de la defensa política y la ciberseguridad; la preservación del capital humano; la soberanía tecnológica y la integración de la I+D+I (investigación, desarrollo e innovación) con la producción y comercialización.

Además, comentó, el país impulsa una estrategia nacional para el desarrollo de la conexión por banda ancha, y el programa Red Cuba conecta servicios y productos en toda la nación.

Informó González que en el archipiélago se implementa el reordenamiento de la infraestructura tecnológica, y hoy cuenta con un acceso de más de tres millones de cubanos a la telefonía móvil y unas 800 000 cuentas de correo en la plataforma digital Nauta.

También se potencia la televisión digital y la interconexión de las redes del país, como parte de las acciones del programa nacional de informatización de la sociedad.

Ciberseguridad en la mira

Lograr una cooperación mancomunada entre nuestros países para afianzar la lucha contra las ciberamenazas es uno de los propósitos de esta conferencia, apuntó por su parte el secretario ejecutivo del Consejo de Informatización y Ciberseguridad de Cuba, Senén Casas.

Significó que debe combatirse la militarización del ciberespacio, el empleo de sistemas informáticos encubiertos para agredir a otros países, el ciberdelito, el ciberterrorismo, así como el espionaje a Gobiernos y comunidades completas.

Señaló que Internet debe tener una gobernanza democrática y participativa. En este sentido dijo que Cuba privilegia el uso de las TIC y las oportunidades que ofrece el ciberespacio para el desarrollo de la sociedad.

Apuntó que el enorme capital humano formado por la Revolución es una fortaleza y reiteró la voluntad del Gobierno para desarrollar la informatización de la sociedad de forma ordenada, regulada y segura, en aras de satisfacer la demanda creciente de servicios, elevar el bienestar de la población y acelerar el desarrollo económico de la nación.

Este proceso es conducido, dijo, por la máxima dirección del país a través del Consejo de Informatización y Ciberseguridad.

Subrayó que Cuba se proyecta en la arena internacional a nivel político, operacional y técnico, para ampliar las capacidades nacionales en la mitigación del impacto de eventos nocivos generados en el ciberespacio.

Informó que durante 2014 y en lo que va de este año más de 130 naciones han sido notificadas con ataques cibernéticos perpetrados contra computadoras cubanas para afectar instituciones militares, científico-técnicas y financieras ubicadas en otras naciones.

Explicó que atacan nuestras plataformas tecnológicas para de ahí afectar a otros países, por lo que se han establecido mecanismos de cooperación con más de una decena de naciones y están concertados encuentros de trabajo con una cantidad similar.

Resultan significativos los resultados en la aplicación de convenios intergubernamentales con Rusia y China, países que contribuyen a la informatización segura de la sociedad, subrayó.

No se puede temer a los desafíos del ciberespacio e Internet. La informatización debe estar acompañada de la seguridad necesaria que permita brindar oportunidades a nuestros pueblos para participar de forma activa en la construcción de una sociedad más justa, próspera, sostenible, libre y democrática, concluyó.

Salto tecnológico y cultural

¿Está acompañado el salto tecnológico de la humanidad de un salto cultural? ¿Bajo qué circunstancias las TIC maximizan su papel de cambio político?

Estas fueron algunas de las interrogantes que marcaron el debate del panel Uso político de las TIC y su impacto en las relaciones internacionales, primero de los tres previstos en el programa del evento, realizado este viernes.

Raúl Garcés, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana y moderador del panel, destacó que el uso social de las TIC en la comunicación política no es un fenómeno nuevo, pues las redes sociales —que no son solo tecnológicas—, han sido una herramienta de movilización y cambios a través de la historia.

Movimientos como Occupy Wall Street (en EE.UU.), el 15 M (en España) y Yo Soy el 132 (en México) trascendieron todas las lógicas de la política tradicional al articularse desde las redes, dijo Garcés.

El consultor de comunicación estratégica para los Gobiernos de Ecuador y Brasil, Amauri Chamorro, presentó un interesante estudio sobre las manipulaciones que hoy se ejercen desde las redes contra Rafael Correa y Dilma Rousseff, primeros mandatarios de esas dos naciones, respectivamente.
Este comunicador consideró que hay un ala conservadora en América Latina utilizando las TIC para interferir en la opinión pública y afectar la gobernabilidad sin asumir la responsabilidad de sus acciones. Esa desestabilización trabaja en nichos de personas fácilmente influenciables, acotó.

Afirmó Chamorro que estas agresiones son articuladas por supuestas organizaciones sociales con objetivos paramilitares que buscan deslegitimar los procesos de cambio en América Latina, aupadas por una estructura con financiamiento transnacional, partidos de derecha, influenciadores en redes sociales y los medios de comunicación privados.

En este sentido, bien contundente fue la presentación realizada por José Alfredo Moreno Valero, viceministro del Poder Popular para la Comunicación y la Información de Venezuela, quien repasó las principales agresiones mediáticas de las que ha sido víctima su país tras el triunfo de la Revolución Bolivariana.

Moreno Valero afirmó que todas estas acciones buscan generar una impresión de «Estado forajido» que justifique la intervención extranjera. «Son nuevas técnicas de guerra psicológica para manipular a la gente», consideró.

Por su parte, Pedro Miguel, editorialista del diario mexicano La Jornada, explicó que Internet es un nuevo escenario bélico, resultado de las asimetrías experimentadas por la humanidad durante el siglo XX. Agregó que el ciberespacio es una extensión del espacio físico que hay que defender y por ese motivo instó a que nuestros países inviertan en una infraestructura capaz de permitir soberanía tecnológica pues, recordó, hoy Internet es dominado casi en su totalidad por Estados Unidos.

En este panel también la vicerrectora de la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) Ailyn Febles explicó a los visitantes cómo ha avanzado el proceso para la constitución de la Unión de Informáticos de Cuba, una organización social que se inserta dentro de las políticas públicas del Gobierno expresadas en el Plan Nacional de Informatización.

Cooperación vs. Ciberamenazas

Sobre la ciberseguridad y la necesidad de establecer espacios de cooperación internacional con los Estados miembros de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) para denunciar ataques, así como la creación de un marco de seguridad informática de confianza y una infraestructura propia y segura en Internet también debatieron los participantes durante esta primera jornada.

Fernando Cuesta, delegado de Argentina, contó su experiencia como ciudadano en las redes sociales. «En nuestro país se tomó la iniciativa de crear una red social propia, porque seguir otras significa estar sometido a sus reglas.

«Ello nos ha permitido el intercambio de ideas, analizar contenidos —aun sin saber si es conveniente o no crear estas plataformas—, además de significar el disfrute de un lugar propio», argumentó.

El viceministro de Comunicaciones Wilfredo González comentó sobre la necesidad de defender la soberanía tecnológica: «No se trata de competir, sino de tener nuestros valores, marcar la identidad como nación y trabajar en función de ello, aportar en el uso de herramientas nacionales desde el punto de vista cognoscitivo».

El delegado salvadoreño Ronald Chávez se refirió al tema de la inclusión, para lo cual su país creó el programa de alfabetización, específicamente la digital, con el programa «Una niña, un niño, una computadora».

«Esto significa un triunfo, porque se colocan las TIC en función de la sociedad, la familia y la comunidad; se hace a la población parte del proceso de transformación que vive el país y se le suma a la generación de contenidos», sentenció.

domingo, 22 de febrero de 2015

“El derecho de todos a Internet supone deberes en relación con su uso adecuado”

Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Miembro del Buró Político del PCC y Primer Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros en la clausura del Primer Taller de Informatización y Ciberseguridad.


Por su importancia en el ámbito nacional e internacional,  les entrego la intervención de Miguel Díaz-Canel Ber­mú­dez, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Primer Vicepresidente de los Con­sejos de Estado y de Ministros, en la clausura del Primer Taller Nacional de Infor­matización y Ciberseguridad. La Habana, el 20 de febrero del 2015, “Año 57 de la Revolución”.

Compañeras y compañeros que presiden la clausura del Primer Taller Nacional de Informatización y Ciberseguridad;

Compañeras y compañeros miembros de la comunidad informática de Cuba:

Cómo emocionan esas imágenes que vi­mos al principio de esta sesión de trabajo, y creo que la causa fundamental está en que cada victoria genera nuevas victorias.

Sin duda hemos asistido a un taller nacional que ha propiciado un debate honesto y sincero, crítico y justo, amplio y participativo, serio y comprometido, realista y objetivo y también visionario, que ha devenido en un ejercicio democrático y público alrededor de un proceso complejo, retador, necesario, que tiene que ser abordado en la multi y la interdisciplinariedad, con visión de país y contando con la participación institucional y ciudadana, el cual debe abarcar transversalmente todos los escenarios y ámbitos de la vida política, económica y social del país, y constituir un imprescindible apoyo y soporte al perfeccionamiento integral de nuestra sociedad socialista, próspera y sostenible.

Hablamos, por supuesto, de la informatización en Cuba.

Una vez más se impone el método de la consulta y la participación masiva como algo esencial en nuestra práctica revolucionaria.

Elocuentes son los datos de participación en el evento. Este evento, que forma parte de un esfuerzo que viene realizando el país para asegurar el proceso de informatización de la sociedad, tuvo la participación —como aquí se expresaba— de más de 11 500 profesionales de las tecnologías de la informática y las comunicaciones, a través de videoconferencias y de 21 auditorios a lo largo y ancho del territorio nacional.

Conocemos las prioridades para la informatización segura de la sociedad y los pasos que se implementan para la creación de la Unión de Informáticos de Cuba, cuyo comité organizador en las próximas semanas dará los pasos en cada provincia para dar a conocer la propuesta de estatutos, ir creando las organizaciones de bases, o sea, los clubes y las organizaciones territoriales y avanzar en un proceso que nos debe conducir posteriormente al congreso, donde se elegiría la dirección nacional.

Comento esto, porque sé que fueron de las cosas que se plantearon como inquietudes en el evento.

Durante tres jornadas, un grupo de expertos debatieron un total de 71 ponencias que impactan en estas esferas.

El foro-debate en la red, como se expli­caba, contó con la participación de más de 73 000 internautas, que emitieron 1 346 criterios con propuestas de solución asociados a la temática, que en su mayoría evidencian respaldo a las acciones que se desarrollan e identifican las inquietudes y expectativas en torno al tema.

Me daban también un dato que abarca la participación en las redes sociales, que se extiende a más de dos millones de participantes.

Las acciones de divulgación sobre el evento han permitido informar al pueblo la determinación de la dirección de la Revolución en llevar a cabo un proceso de informatización de la sociedad, masificando el uso de las TIC, satisfacer las necesidades crecientes de información y servicios, elevar el bienestar de la población y acelerar el desarrollo económico y social, y dar a conocer las razones de Cuba y nuestra verdad en la red.

El Taller nos deja también expectativas, insatisfacciones, y por esas razones, de he­cho, se impone su continuidad y sistemática alimentación con nuevas ideas y propuestas. Es, por tanto, solo el inicio de la continuidad de una inmensa tarea estratégica que vamos a construir y que ya estamos construyendo.

Hay muchas preguntas, preguntas inteligentes por responder, y las respuestas, por supuesto, llegarán con la implementación de la estrategia. Además, se han aportado propuestas que serán tomadas en cuenta.

El tema es complejo, no hay recetas ni una respuesta única y se necesita trabajar con visión de país y con la participación intersectorial, interdisciplinaria y abierta que permita construir una estrategia nacional que ponga esta tecnología y la infraestructura que debe acompañarle al servicio de la construcción del socialismo próspero y sostenible que se pretende.

Un tema como este no puede verse des­vinculado del resto de los grandes temas a los que se enfrenta el país, y existe la voluntad y disposición efectiva del Partido y el Gobierno cubanos de desarrollar la informatización de la sociedad y poner Internet al servicio de to­dos, facilitando una inserción efectiva y au­téntica de los cubanos en ese espacio.

Hablemos también de las premisas. Hay que referir cómo el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el acto por el aniversario 15 del Palacio Central de Computación, el 7 de marzo del 2006, afirmó que “la informática se convertirá en una poderosísima fuerza científica, económica y política para Cuba”.

Muchos han sido los esfuerzos en estos años, que van desde la enseñanza de la compu­tación en las carreras universitarias y en el sistema general de educación, hasta el desarrollo del programa de los Joven Club de Computación, los cuales socializaron y pusieron al alcance de todos estas tecnologías.

En estos años se han creado otras instalaciones especializadas en la enseñanza de las ciencias de la computación, como son la Universidad de las Ciencias Informáticas y los politécnicos de esa disciplina y este propio centro, el CITI.

Se han incorporado en varias esferas productivas y de servicios modernas tecnologías. Son numerosas las instituciones que desarrollan software y aplicaciones, y está presente en el perfeccionamiento de los servicios de salud la incorporación de nuevas tecnologías para detectar y combatir enfermedades también con soluciones informáticas.

El enorme capital humano formado por la Revolución es innegable y constituye la principal fortaleza con que contamos para enfrentar los desafíos y retos futuros. Este evento ha visibilizado ese potencial.

El bloqueo a Cuba, aunque algunos no lo quieran considerar, ha limitado el acceso a fi­nanciamiento, tecnología, sistema, infraestructura, software y aplicaciones. El reconocimiento de su fracaso como política por parte del presidente Obama y el anuncio de realizar inversiones en el sector de las telecomunicaciones para que el pueblo cubano pueda ac­ceder a las mismas, es un reconocimiento de ello. El cambio de táctica, pero no de los ob­jetivos de la política del gobierno de Es­tados Unidos hacia Cuba, acentúa la necesidad de que avancemos más en el proceso de informatización cubano.

Por otra parte, en el ciberespacio hemos enfrentado la agresión para subvertir ideológicamente a nuestra juventud, como parte de su pretensión de formar una plataforma de restauración capitalista, neocolonial y neoliberal. Conocidos son los proyectos Pirami­deo y Zunzuneo, orientados a fomentar la desideologización y desmovilización revolucionaria en nuestros jóvenes. Por un lado, se apoya con medios, dinero, cursos, viajes, intercambios y tecnología a sus mercenarios; y, por otra parte, se le niega a un pueblo digno y heroico su derecho al desarrollo. De igual forma, se conocen los planes de espionaje a gobiernos y personas utilizando perversamente estas tecnologías.

La primera denuncia pública de este tema fue formulada por nuestro presidente, el Ge­neral de Ejército Raúl Castro Ruz, en la inauguración de la Segunda Cumbre de la Co­munidad de Estados Latinoamericanos y Ca­ribeños, CELAC, en La Habana, el 28 de enero del 2014, cuando expresó: “El año pasado fue develada la existencia de un sistema global de espionaje de las comunicaciones por parte del gobierno de Estados Unidos, del que fueron blanco indiscriminado jefas y jefes de Estado y de Gobierno, organismos internacionales, partidos políticos, empresas y ciudadanos de la región en flagrante violación del Derecho Internacional y de la soberanía de los Estados.

“Otro asunto que genera gran preocupación por sus potencialidades para provocar conflictos internacionales es el empleo encubierto e ilegal por individuos, organizaciones y Estados de los sistemas informáticos de otras naciones para agredir a terceros países. Algunos gobiernos han expresado incluso la posibilidad de responder a esos ataques con armas convencionales. El único camino para prevenir y enfrentar estas novedosas amenazas es la cooperación mancomunada entre todos los Estados, al igual que para evitar que el ciberespacio se convierta en un teatro de operaciones militares”, fin de la cita.

Estas verdades no pueden ser olvidadas, y cualquier análisis que las obvie es incompleto e injusto. Yo diría que contando con pocos recursos y mucha voluntad se ha hecho mucho, aunque no todo lo que necesitamos, ni de la manera más coherente y eficiente, y por estas razones hablamos de informatización y de ciberseguridad.

Es este, entonces, un marco propicio para, a partir de estos razonamientos, ratificar la voluntad política del Partido y el Gobierno cubanos para avanzar en un amplio proceso de informatización que garantice el uso seguro y amplio de Internet de manera inclusiva en función del desarrollo del país.

El Estado trabajará para que este recurso esté disponible, accesible y costeable para todos.

Debemos entender que derecho y responsabilidad coexistirán. Hay una responsabilidad del Estado y la sociedad para que esto se haga efectivo, pero también presupone la convivencia con otros derechos fundamentales: el derecho a la información, la comunicación, la participación, la rendición social de cuentas, unido a la responsabilidad individual y colectiva.

El derecho a Internet se acompaña, por tanto, de los deberes del ciudadano y de las organizaciones e instituciones para con la sociedad. Es, por tanto, totalmente responsable reconocer que el derecho de todos a Internet supone deberes en relación con su uso adecuado y conforme a la ley, y supone también la responsabilidad de velar por la defensa del país y su integralidad.

Internet debe ser una herramienta al servicio del desarrollo humano sostenible del país y su inserción efectiva en el concierto de naciones.

Internet y el acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones en general ofrecen oportunidades para que las personas, las organizaciones y las comunidades puedan desarrollar su pleno potencial, promover su desarrollo sostenible y mejorar la calidad de vida.
Internet no resuelve los problemas por sí solo, pero puede ayudar a respaldar las estrategias en función del desarrollo social.

Son los problemas fundamentales de la sociedad, sus desafíos económicos, sociales y culturales los que deben estar en el centro de la estrategia y demandar su uso creativo e intensivo.

El desarrollo de la ciencia es inconcebible hoy sin Internet, y la participación de nuestros científicos en las corrientes principales de la ciencia está mediada por la capacidad de acceder a una Internet de calidad. La estrategia de acceso a Internet debe ser diseñada, desarrollada e implementada sobre la base de la más amplia participación y para contribuir y potenciar el desarrollo humano sostenible.

El acceso a Internet supone al mismo tiempo desafíos y oportunidades, pero constituye una acción necesaria para el desarrollo de la sociedad en las condiciones contemporá­neas. La estrategia a su acceso debe convertirse en un arma fundamental de los revolucionarios para lograr la participación social en la construcción del proyecto de sociedad que queremos, desde un diseño integral de país. En tal sentido, la estrategia de uso de esta herramienta para el desarrollo humano sostenible, de acuerdo con el modelo de sociedad cubano, tiene que ser liderada por el Partido y debe involucrar a todas las instituciones y a la sociedad para lograr el más pleno uso de sus potencialidades en función del desarrollo nacional.

Internet como medio de acceso a la información y a la comunicación, impone desa­fíos a las formas hasta ahora prevalecientes de organización y participación social.

El socialismo le otorga un lugar preferencial al derecho a la información como condición para el pleno ejercicio de la crítica y la participación del pueblo. Internet plantea de­safíos a las formas tradicionales de comunicación social, al uso de los medios de comunicación, al papel de los individuos en el espacio público y exige la existencia de políticas, normas y formas de funcionar nuevas que deben alinear infraestructuras, servicios y contenidos para garantizar ese derecho.

Internet, además de un espacio de acceso a la información, es un espacio para la comunicación social, la cooperación, la asociación y el trabajo en sus más variadas manifestaciones y como tal debe favorecerse.

Las regulaciones de Internet deben ser coherentes con las normas, principios y políticas sociales y deben ser transparentes para todos los ciudadanos, dejando claramente establecidos derechos y deberes. En tal sentido, las regulaciones y normas que rigen el acceso a Internet y su uso, deben ser coherentes con la legislación vigente y alinearse con los principios generales de la Constitución y demás leyes y ajustarse a las cambiantes necesidades del desarrollo social.

Internet es una herramienta al servicio de la identidad y la cultura nacional y de la inserción soberana y universal de los cubanos, incluida la soberanía tecnológica.

El fomento y universalización del acceso y uso de Internet deben formar parte del proceso de desarrollo cultural nacional en su más amplio sentido y deberá acompañarse del fomento de la producción cultural nacional, la promoción de sus valores y la más amplia difusión nacional e internacional. Es parte de la infraestructura básica para el desarrollo de las actividades económicas y empresariales del país y el desarrollo de las capacidades nacionales en este campo y al propio tiempo una actividad económica con alto potencial de desarrollo.

En este contexto deberá fomentarse la crea­ción de una infraestructura de Internet de acuerdo con nuestras posibilidades, que sirva de base para el desarrollo de las actividades económicas a todos los niveles: los estatales, las cooperativas y de los sectores cuentapropistas.

Al propio tiempo, Internet propiamente dicha tiene un potencial generador de servicios y de actividades económicas que constituyen ellas mismas fuentes generadoras de empleos, recursos y crecimiento económico. Es esta una plataforma para el desarrollo na­cional que está sujeta al control social. Ade­más de garantizar una gestión efectiva de sus recursos, es imprescindible establecer mecanismos de rendición de cuenta que permitan verificar en qué medida el uso de este recurso está en función de las metas del desa­rrollo del país y del mejoramiento de la calidad de vida de los cubanos.

Es un deber y una responsabilidad administrativa controlar que los recursos puestos en función de metas sociales se usen en esa dirección y que el uso de los recursos disponibles se pongan en función de apoyar las metas prioritarias de la nación.

En el transcurso del evento y como parte de su intenso debate, hemos reconocido co­mo problemas existentes la ausencia de política, la implementación lenta y carente de integralidad, la fragmentación, la sectorialización, el marco regulatorio fragmentado, sectorializado y desintegrado, la ineficiencia de los servicios, una determinada desprofesionalización y dispersión de los recursos humanos, existencia de ilegalidades, centralización del desarrollo de la infraestructura, falta de transparencia en el uso de los recursos de la Internet cubana, limitaciones del acceso en las instituciones, dependencia tecnológica, insuficiente dinámica de desarrollo de servicios y contenido, complejidad en la aprobación del acceso a Internet de personas e instituciones, todas las cuales atentan contra el logro de una adecuada informatización de la sociedad.

Sería bueno también considerar como pro­blemas y desafío la capacidad de los centros de datos nacionales, la falta de dispositivos de acceso, la legislación nacional coherente con los principios ordenadores, la educación en Internet y sobre Internet, la educación a través de Internet, la gestión y acceso al conocimiento y la cultura general integral en In­ternet, los estándares libres y de código abierto, la participación on line en los asuntos pú­blicos, la protección de los consumidores en Internet, la salud y los servicios sociales en las redes, las soluciones jurídica y judicial de las actuaciones relacionadas con Internet, el te­ma audiovisual, que es hoy el código de co­municación fundamental con las nuevas ge­neraciones, y la automatización, que tiene que responder a las problemáticas que plantea la situación demográfica del país.

Y yo pido que siempre que hablemos de informatización le incorporemos la automatización, como una línea de desarrollo esencial para el país en los tiempos actuales.

La solución de los mismos debe ser contenido esencial de las bases, ejes estratégicos y prioridades de la estrategia de informatización y ciberseguridad de la nación cubana para definitivamente lograr un servicio de calidad en función de los objetivos supremos del país.

Antes de concluir, quiero sumarme al agradecimiento al CITI, a la CUJAE y a los organizadores de este evento, entre los que se encuentran el Ministerio de Comu­ni­ca­ciones, el Minint, las Fuerzas Armadas Re­vo­lucio­narias y el Ministerio de Edu­ca­ción Superior.

Compañeras y compañeros:

Este sistema de trabajo es dirigido por la máxima instancia del Partido, el Estado y el Gobierno, a través del Consejo de Infor­mati­zación y Ciberseguridad, creado hace dos años, con la misión de proponer, coordinar y controlar las políticas y estrategias integrales, asociadas al proceso.

En correspondencia con los riesgos y amenazas identificadas en el ciberespacio se diseñan acciones para proteger nuestra soberanía y afianzar la cooperación internacional en materia de ciberseguridad con otras naciones como China y Rusia, países con los cuales recientemente firmamos convenios de colaboración.

Las opiniones generadas del taller y el foro-debate en la red contribuirán a enriquecer las proyecciones de trabajo a corto y mediano plazo.

Solo la integración de la inteligencia colectiva, como el resultado de la formación del capital humano creado en estos más de 55 años de Revolución, permitirá alcanzar los resultados esperados.

La única forma en que Cuba puede integrarse soberanamente a Internet, es con una visión de nación y una infraestructura con servicios nacionales integrados que beneficien al universo de sus instituciones, organizaciones y ciudadanos. Necesitamos distinguirnos como país socialista por una Internet y por una informatización con todos y para el bien de todos.

No podemos temer a los desafíos que im­pone una red como Internet; no podemos renunciar al proyecto de una sociedad más justa, libre y democrática que sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre y que se haga efectiva en el contexto que nos ha tocado vivir.

La informatización e Internet deberán acompañar la oportunidad de todos los cubanos de participar de forma activa en la construcción del país socialista, próspero y sostenible que compartimos en nuestras aspira­ciones.

Trabajemos todos por lograr la necesaria informatización de la sociedad cubana: en esta batalla también venceremos.

Muchas gracias (Aplausos).

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