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martes, 28 de enero de 2014

“Contra Cumbre” de Miami: se destapó la mafia terrorista cubano-venezolana

Tomado de Contrainjerencia.
Por Jean Guy Allard

Fíjese usted en estas tres crápulas: el coronel venezolano Julio “El Sabañón” Rodríguez Salas, represor asesino del golpe anti-Chávez de 2002; Ramón “Ramoncito” Saúl Sánchez, ex miembro de Omega 7, grupo terrorista responsable de una cadena de atentados en EEUU y Canadá en los años 60-70; y Carlos Alberto Montaner cuya pandilla contrarrevolucionaria se dedicaba a colocar bombas en tiendas y cines de La Habana en los primeros años de la revolución cubana.

Al observar a estos tres personajes “estrellas” de la Cumbre anti-Celac de Miami, uno se sorprende que los “servicios especiales” del Departamento de Estado que se dedica a organizar “eventos” en cualquier parte del mundo – de Kiev al Cairo - para darle un “empujón” a las causas que privilegia, no haya encontrado otras figuras con un mínimo de credibilidad para encabezar la reunión que organizaron este sábado en la Universidad Internacional de la Florida (FIU).

Tampoco se fijaron que sus “líderes” cubano-venezolanos desenmascaraban el mecanismo detrás de sus maniobras de desestabilización en Cuba, Venezuela y demás países latinoamericanos progresistas.

“El Sabañón”, “Ramoncito” y el dinosauro Montaner son solo tres de los ejemplares que apestaban a CIA en el Díaz-Balart Hall de la FIU.

La FIU está haciendo el trabajo de la CIA con las universidades de América Latina. Fueron contratados por la Marina EEUU, la Quinta Flota, como asesor para una eventual invasión de Venezuela, nos señala un experto.

El traidor Huber Matos, cuyos lazos con el narco ya no son un secreto; la ex magistrada venezolana corrupta Gisela Parra, vinculada a Henrique Capriles y reclamada en Caracas por extraer ilegalmente expedientes; y el ex ministro boliviano Carlos Sánchez Berzain, prófugo de la justicia boliviana, son otros de los que se seleccionaron como representantes de América Latina.

Para detallar las hazañas que caracterizan a unos de estos cabecillas de la mafia golpista que se expresó en Miami, hay que precisar lo siguiente.

EL SABAÑON DA LA ORDEN DE DISPARAR

“El Sabañón” es un coronel venezolano que dirigió con un núcleo de militares traidores, las maniobras asesinas del efímero golpe de estado de 2002 en Venezuela. El hecho fue revelado nada menos que por el jefe de la conspiración, Pedro Carmona, en su libro “Mi testimonio ante la historia” donde lo nombra como uno de los asesores para la redacción del infame Decreto instituyendo el régimen fascista.

Aquel 11 de abril de 2002, cuando la Policía Metropolitana atada a la oligarquía vende patria, dirigida por Lázaro Forero, Henry Vivas e Iván Simonovic disparó a mansalva, contra el pueblo, “El Sabañón” tronaba en el centro de operaciones de los uniformados conjurados.

Los archivos revelan que Ramón Sánchez, más conocido como "Ramoncito", entre 1970 y 1982, integró sucesivamente el llamado Frente de Liberación Cubano, la organización Abdala, Alpha 66 y Jóvenes de la Estrella. Lo localizan también en la llamada Organización para la Liberación de Cuba, en Cuba Independiente y Democrática del propio narco-simpatizante Hubert Matos, además de Omega 7.

Perteneció luego a la CORU, la organización que ordena la destrucción en pleno vuelo de un DC-10 de Cubana de Aviación. Terrorista y asesino, fue inculpado y encarcelado con la matrícula carcelaria número 05059-054, aunque liberado el 24 de noviembre de 1986, gracias a decisiones complacientes de los tribunales, inspiradas por sus controladores de la Inteligencia que hoy lo mantienen activo.

En cuanto a Carlos Alberto Montaner, arrestado en La Habana en diciembre de 1960 con material explosivo, fugado gracias a su mamá y a la complicidad de una embajada, y reciclado por la CIA en intelectual madrileño-miamense, predicador de la “democracia” versión gringa, no se jacta de sus amistades con golpistas hondureños, ecuatorianos y paraguayos, y de su apoyo al carmonazo de 2002.

UNA JUNGLA DE MALHECHORES QUE ASESORAN LA CASA BLANCA

De la mafia cubanoamericana de Miami, liderada por grupos asociados a la CIA desde su creación, se conoce de su historial de medio siglo de acciones criminales contra Cuba. Solo recordar que los bonzos de la Fundación Nacional Cubano Americana financiaron a Luis Posada Carriles y subsidiaron la compra de “drones” para bombardear la Plaza de la Revolución en La Habana en el medio de una millonaria concentración del pueblo.

Por otro lado, hace falta repetir que en Miami radica una importante “comunidad” de asesinos, terroristas, estafadores de toda América Latina reunidos en estructuras “legitimadas” por los políticos cubanoamericanos presentes en Washington y asesoradas por los propios órganos de inteligencia estadounidenses.

Además de El Sabañón, la pandilla venezolana opositora reúne personeros tales como: el exteniente José Antonio Colina, el vice almirante Carlos Molina Tamayo, José Antonio Colina Pulido, Eligio Cedeño, Nixon Moreno, Raúl Díaz, Nelson Mezerhane, Patricia Poleo, Johan Peña, estos últimos todos vinculados al asesinato del fiscal Danilo Anderson.

La mediocridad de la selección de quienes se pretenden portavoces de la democracia en el continente, ilustra perfectamente el desprecio de Washington hacia América Latina y su incapacidad crasa de entender la voluntad de soberanía de los latinoamericanos y caribeños frente al dominio imperial.

martes, 7 de agosto de 2012

¿Será “patrocinador del terrorismo”? EEUU prestó sus sicarios a Pinochet.

El excanciller chileno Orlando Letelier, asesinado en Washington en 1976 por sicarios bajo las órdenes de Augusto Pinochet.
Tomado de Contrainjerencia.

Por JEAN-GUY ALLARD

Siniestra casualidad. Mientras Estados Unidos promociona a través de su red mediática su lista anual de países “patrocinadores del terrorismo”, en Chile se desclasifican los archivos de la DINA, la gestapo de Pinochet, donde se confirma la presencia en Chile, en los años del Plan Condor, de sicarios y terroristas cubanoamericanos formados por la CIA y “facilitados” a la dictadura chilena para sus operaciones más sucias.

Los nuevos elementos que documentan esta colaboración mortífera surgen con la publicación de un intercambio de comunicaciones entre la fiscalía norteamericana, el FBI y altos cargos de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) durante el año 1977.

Joya de estos archivos de la DINA, el telex dirigido a la cancillería chilena por Eugene Propper, el fiscal que investigó la muerte del excanciller Orlando Letelier en Washington, solicita información sobre la entrada o salida de Chile de Guillermo Novo, Orlando Bosch y Alvin Ross Díaz.

Está hoy documentado que Guillermo Novo Sampoll – este mismo terrorista que fue encarcelado con Luis Posada Carriles en Panamá en el 2000 – había sido contratado por la DINA, con Ross Díaz junto a otros dos asesinos cubanoamericanos, José Dionisio Suárez y Virgilio Paz, para matar a Letelier.

El excanciller fue asesinado el 21 de septiembre de 1976 en el barrio diplomático de la capital estadounidense, con su colaboradora Ronni Moffit,

El ministro de Relaciones Exteriores, Patricio Carvajal, pidió entonces al jefe de la DINA, Manuel Contreras, que busque la fecha de entrada y de salida de Chile de Novo, Bosch y Ross-Díaz.

En respuesta, la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), la policía secreta del régimen pinochetista, remitió un informe con datos no solo sobre Novo y Bosch sino sobre otros dos matones cubanoamericanos presentes en Chile, José Dionisio Suárez y Rolando Otero Hernández.

En un proceso judicial adaptado a los terroristas del imperio, los “anticastristas” fueron más tarde sentenciados a penas de prisión… que luego se disolvieron por la magia de los poderes ocultos de la inteligencia imperial. Gracias a jueces cómplices en el caso de Novo y Ross… y del propio presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, en el caso de Suárez y Paz.

LA CIA/CORU AL SERVICIO DE LA OPERACIÓN CONDOR

El 11 de junio de 1976, en Bonao, República Dominicana, Orlando Bosch Avila, creó – bajo orientaciones precisas de la CIA y en un entorno proveído por la agencia – la Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU) que reunió los elementos más peligrosos del terrorismo cubanoamericano de aquella época, empezando por individuos tales como Luis Posada Carriles, agente de la CIA entonces oficial de la DISIP – la policía secreta venezolana.

El general chileno Manuel Contreras, exjefe de la DINA, reveló hace unos años que en Bonao, estaba presente su agente Michael Townley, personaje clave del atentado contra Letelier. Pronto, la CORU se asociará a la Operación Cóndor promovida por Pinochet, y convendrá acuerdos secretos con la DINA chilena.

Posada vinculará los servicios especiales venezolanos a las acciones terroristas de la Operación Cóndor. Según el afamado autor cubano José Luis Méndez Méndez, “el recluta a Otero Hernández, quien había colocado bombas contra intereses norteamericanos en Florida y se había refugiado en Venezuela y lo envía a Chile para penetrar y conocer los planes que estaba desarrollando la DINA”.

Se sabe que en Chile, Otero Hernández se vinculó con el oficial DINA Michael Townley,

Townley es ahora un protegido de la ley norteamericana, bajo el programa de protección de testigos, y vive tranquilamente en la ciudad de Miami, santuario del terrorismo continental.

BOSCH EN CHILE DURANTE MESES

El documento especifica que Orlando Bosch entró a Chile el 3 de diciembre de 1974 con el nombre de Pedro Antonio Peña, con nacionalidad dominicana, y se quedó hasta agosto del año siguiente.

Entró junto a Novo Sampoll que viajaba bajo su propio nombre y con pasaporte norteamericano legitimo.

Bosch regresó a Chile en diciembre de ese año, en esa ocasión con pasaporte chileno con nombre falso, prueba material de la estrecha colaboración de Chile con el jefe de la CORU.

Bosch, fallecido en 2011 en Miami, ordenó y orientó con Luis Posada Carriles, el atentado de 1976 contra un avión civil cubano en el que fallecieron 73 personas. “La Operación Cóndor y la CORU actúan en alianza cuando el 21 de septiembre de 1976 es asesinado Letelier y el 6 de octubre estalla en pleno vuelo el avión de Cubana, a menos de 15 días de diferencia”, subraya Méndez, autor de Las Alas del Condor.

LA DINA SATISFECHA

Según los documentos desclasificados, tanto en el caso de Novo Sampoll como de José Dionisio Suárez, la DINA aseguró irónicamente que no existían “antecedentes negativos” sobre su estancia en Chile.

Lo mismo opinaba la DINA de Rolando Otero Hernández.

En otro documento, el entonces director del FBI, Clarence M. Kelley, agradece al jefe de la DINA “sus esfuerzos por facilitar el arresto de Rolando Otero Hernández”, a quien califica de “fugitivo de la justicia americana”…

Especialistas atribuyen a Otero Hernández, el atentado “nunca explicado” que provocó la muerte de 29 personas en el Aeropuerto Internacional La Guardia, en Nueva York, el 29 de diciembre de 1975. Cuando el FBI ya sabía de la responsabilidad del terrorista en atentados ocurridos apenas 28 días antes en Miami contra edificios federales, incluyendo las oficinas del FBI.

En julio de 1980, el candidato presidencial Ronald Reagan, en una conversación con el periodista Brian Crozier, expresó que era “bueno que botaron a Letelier fuera…”. En el momento del asesinato de Letelier, el candidato a la vicepresidencia de Reagan, George HW Bush, era el director de la CIA.

Todos los sobrevivientes de esta colaboración entre la CORU, una criatura de la CIA, y la DINA, viven hoy tranquilamente en Miami. Sin problema alguno. Bajo la protección del Estado norteamericano, con muchos otros terroristas, asesinos, torturadores, mercenarios que vendieron sus servicios a su patria imperial.

La que inscribe en su “lista” de patrocinadores del terror a los países que rechazan su poder hegemónico y que se niegan a arrodillarse ante su voluntad de dominar.

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