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sábado, 7 de septiembre de 2024

EE.UU: El bestiario (I)

Tomado del muro de FB de Gustavo de la Torre

A medida que pasan los años, se van destapando los horribles hechos que asolan a la sociedad estadounidense y que llevan la autoría del propio gobierno estadounidense o de instituciones con vínculos institucionales.

¿Quién puede asegurar que ya no siguen ocurriendo ejemplos como éste, si la propia sociedad de ese país convive hoy en día en un caos establecido "legalmente" por el propio sistema?

Droga, prostitución, represión policial, racismo, discriminación, explotación laboral de infantes, masacres por armas de fuego y un largo etcétera, mientras el poder político es manejado por el económico.

La barbarie se omite y se tergiversa en los medios para cubrir estos crímenes...y la versión se construye para que las nuevas generaciones crezcan justificando al victimario y criminalicen a las víctimas.

Repasemos la historia de un ejemplo, en el "país de la libertad" 

miércoles, 27 de marzo de 2019

Las historias macabras de la CIA


Tomado de Granma
Por  

El asesor de Seguridad Nacional de EE. UU., John Bolton, anunció recientemente el recrudecimiento de sanciones contra lo que él llamó las «fuerzas destructivas en el hemisferio». Con una fantasía digna de su torpe ejecutoria imperial –recordemos la famosa mentira de las «armas biológicas» cubanas, que tan mal parado le hizo quedar–, el señor asesor de «inseguridad» se refirió a «los opositores torturados en el tristemente célebre Combinado del Este, en Cuba; en el Helicoide, de Venezuela, y en la cárcel del Chipotle, en Nicaragua».
En Cuba jamás se ha torturado a un prisionero, ni siquiera a los que pagados por el Gobierno de Estados Unidos han cometido atroces crímenes contra nuestro país; para la Revolución Cubana el respeto de la integridad y la dignidad de los detenidos es algo sagrado.

martes, 20 de febrero de 2018

Base Naval de Guantánamo: una cárcel, mil historias


Tomado de CubaTV

Hace dos años conocí a Abdul Gany, periodista de Afganistán. Al conocernos, una de sus primeras preguntas fue sobre Guantánamo. Para las personas de su país, Guantánamo es el nombre de la base militar que alberga  una cárcel donde están presos varios hombres de su nación que no tuvieron  ningún juicio justo, acusados presuntamente de terrorismo.

lunes, 7 de noviembre de 2016

Informe detalla errores e incompetencia en las detenciones de presos de Guantánamo

Cuba exigirá a EE.UU. la devolución de Guantánamo en un evento internacional de paz
Imagen de archivo de la cárcel de Guantánamo EFE
Tomado de elDiario.es
Por Spencer Ackerman.
Traducido por Javier Biosca Azcoiti.

Un respetado grupo de investigación en Afganistán ha acusado a Estados Unidos de grave incompetencia por la larga detención de ocho afganos en la cárcel de Guantánamo.
La organización sin ánimo de lucro Afghanistan Analysts Network señala que "los múltiples y evidentes errores" no solo han hecho daño a los ocho detenidos, sino que han alimentado involuntariamente la insurgencia en Afganistán, la cual Estados Unidos no ha sido capaz de eliminar en 15 años de guerra. Este último informe debilita también la confianza en las afirmaciones estadounidenses de que los detenidos en Guantánamo son "lo peor de lo peor" en la guerra contra el terrorismo
La situación de los ocho detenidos afganos, así como un estudio de las amplias detenciones que llevó a cabo Estados Unidos al inicio de la guerra, vincula dos asuntos a los que el próximo presidente de Estados Unidos se tendrá que enfrentar de manera inmediata: el futuro de la guerra de Afganistán, la más larga de la historia de Estados Unidos, y el futuro de Guantánamo. Ambos han desafiado la voluntad de cierre que Barack Obama ha buscado o al menos declarado.
"Para Afganistán, las detenciones masivas y arbitrarias a principios de la intervención liderada por Estados Unidos fueron un factor escencial que empujó a muchos afganos a la insurgencia", señala la organización.
Kate Clark, autora del informe, titulado Kafka en Cuba, afirma que el legado de las redadas y el continuo funcionamiento de Guantánamo como centro de detención siguen impulsando el conflicto. "Las detenciones arbitrarias han dejado repercusiones en la población afgana, y siguen siendo utilizadas por los talibanes. ", explica Clark a The Guardian.
Seis de los ocho detenidos estudiados en el informe de la organización llegaron a Guantánamo en 2002 y 2003, al comienzo de sus operaciones como centro de detención. Los otros dos llegaron en 2007. Cinco de ellos aún permanecen en Guantánamo. Los otros tres fueron trasladados a Emiratos Árabes Unidos en 2015 y 2016 como parte de la última iniciativa de Obama por reducir el número de presos en Guantánamo, que actualmente está en 60. 
Los afganos, que antes eran mayoría en la prisión –220 del 781 hombres allí retenidos–, han sido prácticamente todos liberados.
Ninguno de los ocho hombres del informe fueron "acusados de llevar a cabo un particular ataque", sino que fueron acusados de tener turbias conexiones con grupos terroristas, insurgentes o sus financiadores. Tampoco los talibanes insistieron en la liberación de ninguno de ellos en el polémico intercambio de presos de 2014 por el sargento Bowe Bergdahl, del ejército estadounidense, un hecho que hace cuestionar su supuesta importancia en la insurgencia afgana.

"Prácticamente cualquiera podía ser detenido"

El grupo defiende que en el núcleo de las detenciones estadounidenses está la ignorancia. Estados Unidos confió durante los primeros años de la guerra en aliados afganos que llevaron a cabo redadas masivas, muchas de las cuales tenían el objetivo de saldar viejas cuentas. "Prácticamente cualquiera podía ser detenido", escribe la organización. En parte del país, tribus enteras fueron víctimas de sus rivales apoyados por Estados Unidos, un "vínculo claro", apunta Clark, al auge del periodo insurgente talibán. 
Se dijo que los detenidos eran miembros de "múltiples organizaciones", incluyendo algunas con objetivos incompatibles o diferente composición tribal. De entrada, "tales acusaciones no tienen sentido", declara la organización. Sugiere además que Estados Unidos tuvo que crear casos contra ellos "de forma retroactiva" para ocultar el error original de su detención después de que el Tribunal Supremo diese en 2004 a los presos de Guantánamo el derecho a impugnar su detención.
"Se proponen una serie de asociaciones sin sentido como prueba de delito; el detenido que conocía a X, quien a su vez conocía a Y, quien conocía a Z y este a Bin Laden. En el caso de los ocho detenidos, se confió a menudo en informes brutos de inteligencia y rumores", documentos que pretendían resumir un interrogatorio e incluso torturas.
"Hay una sensación del ejército estadounidense jugándosela por intentar justificar esas detenciones", señala Clark.
La torpeza militar y de inteligencia ha sido agravada por una estructura legal estadounidense muy servicial a las peticiones militares y sin preocuparse por no sobrepasar los límites judiciales . Por consiguiente, los jueces estadounidenses aceptaron al pie de la letra dudosas afirmaciones fácticas. Tres de los casos llevaron a Estados Unidos a afirmar que "la organización misionera quietista Jamat al Tabligh es una tapadera de al Qaeda", revela la organización.
Por ejemplo, Wali Mohammed, uno de los ocho detenidos estudiados por la organización, descubrió en una audiencia no judicial sobre Guantánamo en 2005 que "había admitido que hacía negocios con los talibanes". Él contestó, según la transcripción: "No dije que había hecho negocios con los talibanes. Dije que había hecho negocios con el Banco de Afganistán".
El 26 de septiembre, la junta de libertad de Guantánamo decretó que la detención de Mohammed "ya no era necesaria".
En la misma línea, autoridades del ejército de Estados Unidos liberaron a importantes figuras talibanes de Guantánamo mientras continuaban deteniendo a hombres que, probablemente, eran inocentes. Al menos dos altos miembros talibanes, Abdul Qayer Zaker y Abdul Rauf Khadem, regresaron a Afganistán en 2007 y volvieron a la insurgencia. Otro preso, Shahzada, liberado en 2003 y asesinado en batalla, se cree que es el responsable de varias masacres de civiles.
Una portavoz del Pentágono, la teniente coronel Valerie Henderson, ha afirmado: "somos conscientes del informe, pero rechazamos el ofrecimiento a comentarlo".

jueves, 11 de agosto de 2016

Flint: Crímenes del Capitalismo

Tomado de ALAI, Agencia Latino Americana de Información
Por Mumia Abú-Jamal

Desde el comienzo de la vida humana en comunidad, los pueblos han construido ciudades a los bordes de los ríos, porque el agua, el agua fresca, era, y es, la fuente de la vida.

Cairo (que antes de crecer y ser Cairo, se llamó Fustat), dependía del río Nilo; Londres, (que antes de eso era la colonial ciudad romana de Londinio) fue construida a los bordes del río Támesis; París (originalmente conocida como Par-Ísis, o La Casa de Ísis) creció de las aguas del río Siena; Roma creció hasta llegar a ser imperio al borde del Río Tíber.

Las ciudades se nutrieron de las aguas de los ríos, y crecieron.

Flint, Míchigan, es llamada como el Río Flint, por las duras y oscuras rocas de flint (picapiedra) que forman el cauce del río.

La fábrica de automóviles General Motors usó por décadas las aguas del Río Flint, y después de usarlas, tiraba al río sus desperdicios químicos y las irradiaciones, hasta que llegó a convertir esas aguas en la actual combinación corrosiva, tóxica. En verdad, cuando las aguas llegaron a ser tan ácidas que malograban partes de los automóviles, la General Motors abandonó esa fábrica, cerrando allí sus operaciones.

Esas son las aguas que los oficiales del gobierno de Míchigan, con los llamados poderes administrativos de emergencia, para ahorrar dinero, llevaron a los hogares de Flint; aguas que malogran y disuelven metales, fueron consideradas lo suficientemente buenas para alimentar a seres humanos residentes en una ciudad moderna de los Estados Unidos.

Miles, decenas de miles, de seres humanos envenenados, por ganancias, por dinero.

¿Por qué eso no es un crimen?

¿Por qué, en primer lugar, no fue un crimen envenenar un río?

Eso no fue crimen por la misma razón que hoy no es crimen ordenar el envenenamiento de miles de seres humanos por ganancias de las corporaciones y del estado norteamericano.

Miles de seres humanos –muchos de ellos niños– con veneno en el cerebro, en el hígado, los riñones, en los pulmones, en sus huesos -- en muchos casos por toda su vida; tanto así que aún los sabelotodo de las corporaciones de los medios de comunicación ya están hablando de juicios por daños y perjuicios... ¡Hablan de dinero que no puede curar nada!

¿Cuándo un crimen no es crimen?

Cuando lo cometen las grandes corporaciones.  Cuando los hacen los gobiernos.
El gobierno de los Estados Unidos, con sus ejércitos, cometió genocidio en Irak, destruyó una de las más grandes y antiguas civilizaciones del mundo, genocidio basado en mentiras, ignorancia y arrogancia. Torturaron iraquíes en cárceles infernales manejadas por norteamericanos; y acusaron a unos cuantos guardias de la clase baja.

El gobierno yanqui abrió una cámara de torturas en Cuba, suspendió la Constitución --y a eso le llamó, justicia. (En verdad, en la Bahía de Guantánamo, Cuba, hay un antro llamado, Campo Justicia,  -- ¡no estoy bromeando!)***

En una sociedad capitalista, solo vale el dinero.  Todo es sobre los Benjamines -- el dinero es más importante que la persona. Ganancias. Solo ganancias.  Y punto aparte.

En las cárceles del estado de Míchigan, no hay un solo prisionero que haya cometido un crimen más horrendo que el crimen cometido por el Gobernador de ese estado.

Sus crímenes, no importa lo graves que fueron, son crímenes menores.  El gobierno de Míchigan, por unos cuantos dólares, cometió horrendos crímenes contra miles --ésos si son crímenes mayores.

Pero ésos son crímenes de los poderosos.

Esos crímenes no importan.

Ésos son crímenes del capitalismo.

Traducción libre del inglés enviado por Fatirah Aziz, Litestar01@aol.com, hecha en REFUGIO DEL RIO GRANDE, Texas.
--© ‘16maj

*** (Nota del autor de este blog): La Base Naval estadounidense ubicada en territorio cubano, en Guantánamo, es una instalación que se mantiene de manera ilegal y contra la voluntad del pueblo y gobierno cubanos, la cual es punto esencial en las reuniones sostenidas con el gobierno de Estados Unidos y que tiene que ser retirada de Cuba y entregado esa porción de territorio actualmente usurpado.

Esa Base, desde la administración de George W. Bush, fue convertida en cárcel ilegal de detenidos despojados del derecho a procesos judiciales legales y que han sido objetos de horrendas torturas. El gobierno de EE.UU. no ha respondido ante el mundo por sus crímenes, dentro y fuera de sus fronteras.


lunes, 21 de marzo de 2016

GUANTÁNAMO Y LA BASE: LA CUBA QUE RECIBIRÁ HOY A OBAMA

Tomado de web MINREX
Por Arleen Rodríguez Derivet

Guantánamo. Escribo ese nombre y pienso en todo lo que alimentó mi primer sentido de pertenencia a un lugar geográfico: el barrio polvoriento con camino al río Jaibo y el potrero de Alejo donde jugaba en mi infancia. Antes de que me hiciera mujer, la calle se vistió de asfalto, se levantaron biplantas sobre viejos ranchos y un Hospital General Docente, un tecnológico de la salud y una facultad de Ciencias Médicas cubrieron de esperanza las tierras donde antes solo pastaban las vacas.
Por allí se entraba y aun se entra a la ciudad. “Hey, hey, aguante un poco”, se puede leer todavía en la pared gastada de la que fue, en tiempos de República neocolonial, la bodega de mi abuelo canario, quien nunca tuvo habilidad para los negocios y, como tantos, terminó trabajando en la Base Naval, donde también trabajaría mi padre.
A la Base nunca le llamamos Guantánamo. Tampoco sus ocupantes. Ellos le decían Gitmo, una contracción del topónimo que evitaba las confusiones y en mascaraba la identidad real de los 117 kilómetros cuadrados ocupados a la entrada de esa formidable bahía, donde se vivieron algunos de los momentos más calientes de la Guerra Fría y después han sufrido vejación, torturas y negación de todo derecho personas de lenguas y credos remotos que ya jamás podrán oír sin temblar de odio la palabra Guantánamo.
Hasta esa época más reciente, de Campo Delta con sus presos encapuchados y en un limbo jurídico digno de un territorio sin leyes, jamás escuchamos a nadie gritar “Abajo Guantánamo”. Recuerdo la protesta de muchos coterráneos, cuando decenas de pacifistas norteamericanos y de otras nacionalidades, gritaban la consigna marchando por sus propias calles hace algunos años. Sin embargo, posiblemente en ningún otro momento se hizo tan visible la irregularidad en que se opera esa porción del territorio cubano.
Y la verdad es que ni la historia ni las demandas sobre ese trozo cortado a la nación comenzaron con los abusos de George W. Bush en el siglo XXI. Ambas acumulan razones y legajos desde la primera Constitución republicana hasta el editorial de Granma que da la bienvenida al presidente Obama.
Si lo sabré yo, que nací con la Revolución y viví la confrontación, antes que en los libros o los medios de prensa, en el pequeño mundo de la familia, los vecinos, los amigos, como hija de un trabajador de la Base en el contexto efervescente del cambio revolucionario.
Para cuando comencé la escuela, en la única frontera cubana en tierra, ya habían asesinado a dos jóvenes soldados que cuidaban el perímetro y a un pescador, padre de una niña de mi misma edad. Y en la ciudad de Guantánamo todavía se hablaba con vergüenza de la zona de tolerancia que por casi 60 años tuvo la prostitución local para el “franco americano”*.
Hasta la gente menos politizada se enorgullecía del desprecio que despertaban los marines en el pueblo. Y llovían las anécdotas: de la vez que un humilde chófer sacó con sus manos al yanqui que quiso entrar a caballo en el parque Martí, de
los que apedrearon al tren La Titina que llevaba a las “chicas USO” a bailar con la oficialidad norteamericana en Caimanera un siete de diciembre. De la rebeldía que estremeció a ese poblado cuando de una lancha de la Base echaron a golpes y causaron la muerte a Chicle, un obrero negro que luchaba por un día de trabajo.
Imposible contar en unas líneas las dudas y las lágrimas, las incomprensiones y malentendidos que me hicieron preguntarle a mi padre un día por qué trabajaba allí. “Porque cuando la necesidad me obligó a buscar trabajo a la edad en que ustedes pueden darse el lujo de estudiar, yo tuve dos opciones: ser guardia de Batista o ser obrero de la Base”.
Fue tras el boom constructivo que abrió la II Guerra Mundial. Casi 10 000 hombres llegaron a trabajar en la ampliación de la Base. Gente de toda Cuba que buscaba un empleo y se apostaba a esperar que llegaran los marines a seleccionar a quién le tocaba la suerte de trabajar por unas horas, y al otro día, de nuevo a “luchar”.
Con los años creció mi interés por saber más de aquel mundo donde nuestro padre pasaba todas las horas del día y nosotros nunca tuvimos el derecho a entrar. Leí libros, encontré fotos y lo interrogué sin piedad. Le debo un texto con esas narraciones tremendas que algunas veces me hicieron reír y muchas veces me hicieron llorar.
Todos los años van colegas míos de medios nacionales e internacionales a buscar los recuerdos de mi padre, uno de los dos cubanos que todavía cruzan mensualmente la única frontera cubana en tierra, para cobrar las pensiones de los poquísimos que llegaron a tener jubilación.
Por el camino quedaron mujeres y hombres como mi abuelo, quien al jubilarse en 1959 perdió ese derecho. Suerte que la nación tenía ya trabajo y pensiones para los miles que quedaron sin empleo y sin seguridad. Hasta el día de su muerte en 1984, abuelo tuvo una chequera otorgada por el Estado cubano para el que, sin embargo, nunca llegó a trabajar debido a su edad.
En el amplio patio de su casa, a la entrada de Guantánamo, me enseñó a escribir y a imaginar el mundo que vendría con la Revolución. Tenía dos sueños fijos: que se levantara un hospital en esa zona, según él la más sana de la ciudad, y que le devolvieran a Cuba el territorio ocupado por la Base Naval por su enorme potencialidad para el desarrollo local. El primer sueño se le dio con creces. El segundo se ha convertido en el mío también con una ilusión agregada: jubilarme e irme a vivir en la tierra reconquistada para escribir allí las historias que en exclusivas me contaron mi abuelo y mi padre de esa parte de Guantánamo por la que sufrimos tanto.
*Así se conocía la «invasión» de marines norteamericanos que inundaban la ciudad en sus horas de asueto.

jueves, 3 de marzo de 2016

Instan a Estados Unidos rendir cuentas por violaciones en Centro de Detención de la Base Naval de Guantánamo

Tomado de la web Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba MINREX

Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos llaman al Gobierno de Estados Unidos a garantizar se rinda cuentas por las violaciones de derechos humanos en el Centro de Detención en la Base Naval de Guantánamo.

Seis Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos llamaron nuevamente a que se rinda cuentas ante las violaciones de derechos humanos cometidas durante los catorce años en que ha estado en funcionamiento el Centro de Detención en la Base Naval de Guantánamo, en territorio cubano ilegalmente ocupado por Estados Unidos.
En enero de 2016, al cumplirse catorce años desde la creación de ese centro de torturas, cuatro de esos procedimientos especiales remitieron al Gobierno de Estados Unidos una carta abierta pidiendo que implementaran totalmente sus obligaciones en materia de Derecho Internacional Humanitario y de Derechos Humanos, y pusieran fin a la impunidad en las violaciones cometidas como parte de la llamada “guerra contra el terrorismo”. 
Ahora, luego de la presentación por el Gobierno estadounidense de un plan para el cierre del Centro de Detención en Guantánamo, estos procedimientos especiales reiteran la necesidad de que todos los detenidos sean formalmente acusados y enjuiciados en tribunales ordinarios, respetando las normas del debido proceso y los estándares de juicios justos. De no ser el caso, llaman a que sean liberados y que si es apropiado, reciban la correspondiente compensación.

Asimismo, reiteran la necesidad de establecer un mecanismo de supervisión independiente e investigar, enjuiciar y condenar a todos aquellos que cometieron torturas y otras violaciones de derechos humanos y del derecho internacional humanitario.
El Relator Especial sobre la tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes; el Relator Especial sobre la promoción y la protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo; la Relatora Especial sobre la independencia de jueces y abogados; el Presidente-Relator del Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria; la Presidenta-Relatora del Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias y el Experto Independiente sobre la promoción de un orden internacional democrático y equitativo, concluyen que el cierre del Centro de Detención en Guantánamo es una absoluta necesidad y debe ser una prioridad fundamental del Presidente y del Congreso de los Estados Unidos. 

(CubaMinrex/ Misión Permanente de Cuba en Ginebra)

lunes, 29 de febrero de 2016

Guantánamo: lo que ocultan las promesas no cumplidas por Obama

Guantánamo: lo que ocultan las promesas no cumplidas por Obama (por Silvina Romano)
Tomado de Web CELAC.

Por Silvina Romano.

El gobierno de Obama presentó un plan al Pentágono para el cierre de la cárcel de Guantánamo, donde se encuentran 91 “terroristas” y que en su momento de mayor ocupación albergó a 779 prisioneros. La propuesta es enviar a los detenidos que tienen el visto bueno de Defensa para ser puestos en libertad a terceros países y trasladar al resto a alguna prisión dentro de Estados Unidos (cárceles que se encuentran en Carolina del Sur, Kansas y Colorado). Esto último cuenta con la desaprobación del Congreso desde hace tiempo.  De modo que las opciones son las siguientes: 1) que el Congreso revoque la ley de defensa del 2010 en la que se prohíbe el traslado de los prisioneros de Guantánamo a EEUU; 2) que Obama traslade a los prisioneros apelando al poder que le da la Constitución, si logra reducir el número de detenidos a aquellos que no podrían ser trasladados, es decir, algo así como 40 hombres; 3) dejar la cárcel en funcionamiento a ver qué decide el nuevo presidente[1].
Con respecto a la opción 2), hay que recordar que el Ejecutivo apeló a su poder para abrirla, pero ahora parece improbable que lo utilice para cerrarla[2]. Obama se basó en este poder para ordenar el bombardeo de fuerzas de EEUU a Siria, sin autorización del Congreso y violando las leyes internacionales;  también apeló a su poder extraordinario para expandir la vigilancia del Estado en las redes, a los fines de recolectar información sobre potenciales terroristas (emails, chats, mensajes, llamadas, etc.) al interior del territorio estadounidense. Pero para cerrar Guantánamo esperará el apoyo del Congreso (aunque los antecedentes muestran la escasa probabilidad de contar con esta ayuda).
El asunto de Guantánamo adquirió visibilidad hace unos años, cuando el senado presentó un informe con las estrategias de tortura para la obtención de información por parte de la CIA en la guerra contra el terrorismo, dando cuenta de los abusos que se llevan a cabo en prisiones como la de Guantánamo[3]. En su momento, se asumió que el abuso a los Derechos Humanos había sido “brutal” y “profundamente erróneo”[4] y Obama declaró: “Continuaré usando mi autoridad como presidente para garantizar que nunca más recurramos a estos métodos”. Sin embargo nada sucedió, dejando claro que una cosa es llegar al gobierno y otra muy distinta es tener el poder[5] suficiente como para doblegar la voluntad de los mandos militares que son los que ostentan buena parte de la toma de decisión en un país gobernado por una élite poderosa que opera tras una fachada de democracia pluralista perfecta.
Esta élite del poder (cúpula de la clase dominante) está compuesta también por un núcleo de empresarios cuyos intereses están directamente asociados al “despegue” del “complejo-industrial carcelario” de EEUU en las últimas décadas. Este concepto se utiliza para dar cuenta de los intereses compartidos entre gobierno y empresas que utilizan la vigilancia, el poder de policía y la cárcel como soluciones a problemas que en realidad, encuentran su raíz en cuestiones económicas, sociales y políticas [6]. Este complejo industrial carcelario es promovido por el Estado y administrado por empresas como Corrections Corp of America (CCA) y GEO Group, líderes en la alianza de la industria correccional, con un negocio de 70 mil millones anuales[7].
Uno de los argumentos reales (y no en el plano de la supuesta preocupación ética que genera la tortura) para cerrar Guantánamo es que cada preso cuesta a las arcas estadounidenses una media de 4.4 millones de dólares al año. Esto no es una excepción, pues al interior de EEUU, sólo en 2010 se han gastado 80 mil millones de dólares en el complejo-industrial carcelario[8]. Estados Unidos es líder en cantidad de presos, 2.2 millones de personas en la cárcel y más de 4.8 millones en libertad condicional (China cuenta con 1.7 millones de presos y Rusia con 670,000). Los negros y latinoamericanos son los presos preferidos, conformando el 39% de los presos[9].
Ante este escenario, el cierre de Guantánamo puede ser analizado como parte de una problemática mucho más profunda ya que pone en discusión no sólo las estrategias “válidas” para luchar contra el “terrorismo” a nivel internacional, sino que remite a la pregunta de quiénes “mandan” en EEUU y los negocios e intereses detrás del encarcelamiento masivo; qué sociedad pretende construir (o destruir) la clase dominante estadounidense. Esto es nada menos que preocupante cuando son estos sectores los que presionan para elaborar y poner las reglas sobre la democracia y la justicia a nivel internacional; además de ser cuestiones de por sí inquietantes en un año electoral.
[1]http://www.nytimes.com/interactive/2016/02/23/us/guantanamo-bay-obama.html?hp&action=click&pgtype=Homepage&clickSource=story-heading&module=second-column-region&region=top-news&WT.nav=top-news
[2] Luego del 9/11, los fiscales del Ejecutivo manipularon la ley para otorgar al gobierno de Bush las atribuciones para crear Guantánamo. A su vez, el Congreso aprobó la Autorización para el uso de Fuerza Militar, que autoriza al presidente como Comandante en Jefe del Ejército durante tiempo de Guerra a mantener abierta la cárcel de Guantánamo, forzar la interrogación de los detenidos (acto que es considerado como “tortura” en el resto del mundo) y llevar a cabo otras acciones extraordinarias a determinar en el marco de la guerra contra el terrorismo. Ver: http://www.truth-out.org/opinion/item/26837-congress-ignores-obama-s-dramatic-use-of-executive-power-except-when-the-president-plans-to-close-guantanamo
[3]Ver por ejemplo: Guantánamo Force-Feeding Causing Agony, Says US Judge http://www.truth-out.org/opinion/item/23962
[4] http://www.elmundo.es/internacional/2014/12/09/5487240c268e3eb4218b456d.html
[5] http://www.atilioboron.com.ar/2008/11/obama-al-gobierno-no-al-poder.html
[6] http://www.publiceye.org/defendingjustice/overview/herzing_pic.html
[7] http://www.huffingtonpost.com/john-w-whitehead/prison-privatization_b_1414467.html
[8]https://www.americanprogress.org/issues/criminal-justice/news/2015/05/28/113436/8-facts-you-should-know-about-the-criminal-justice-system-and-people-of-color/
[9] http://www.huffingtonpost.com/les-leopold/how-did-we-become-incarceration-nation_b_8452628.html

sábado, 2 de enero de 2016

Un muy infeliz Año Nuevo en Guantánamo.

Por Amy Goodman y Denis Moynihan.

Mientras el reloj muestra la cuenta regresiva hasta Año Nuevo y el mundo da la bienvenida al 2016, otro reloj continúa haciendo tic tac, contando los días, las horas y los segundos transcurridos desde el 23 de mayo de 2013, día en que el presidente Obama prometió dejar en libertad a todos los prisioneros que ya hubieran sido absueltos pero aún se encontraran recluidos en la base de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo.
Ese reloj fue creado por el periodista independiente Andy Worthington y se halla en Internet, en gtmoclock.com. El 22 de enero se conmemora el séptimo aniversario del día en que Obama suscribió la Orden Ejecutiva 13492, que dispone el cierre de la prisión de Guantánamo en el transcurso de un año. Al agotarse el tiempo de Obama en la Casa Blanca, se desvanecen también las posibilidades de cerrar este tristemente célebre gulag. Actualmente, hay 107 hombres recluidos allí, 48 de ellos fueron absueltos y esperan su liberación desde hace casi seis años. Además de los obstáculos impuestos desde hace mucho tiempo por el Congreso liderado por los republicanos a las iniciativas tendientes a cerrar la prisión insular, según informó recientemente Reuters, el Pentágono mismo podría estarse resistiendo a dar cumplimiento a la orden de cerrar Guantánamo, aunque supuestamente se encuentra bajo control civil del comandante en jefe Obama.
La orden ejecutiva emitida por Obama en 2009 dispuso la creación de un grupo de trabajo para la revisión de casos de los prisioneros de Guantánamo, presidido por el entonces fiscal general Eric Holder. El grupo de trabajo incluía a representantes de los departamentos de Justicia, Defensa, Estado, Seguridad Nacional, de la Oficina del Director Nacional de Inteligencia y del Estado Mayor Conjunto. La decisión de liberar a todos los prisioneros que hubieran sido absueltos contó con el consentimiento unánime de esas autoridades. Si bien algunos de esos prisioneros ya han sido liberados, resulta impactante pensar que muchos hombres, algunos de los cuales han estado detenidos por más de diez años, siguen recluidos por tiempo indeterminado sin que medien cargos en su contra.
Tariq Ba Odah es uno de los hombres cuya liberación ya ha sido determinada. “Fue destinado a Guantánamo en febrero de 2002. Se acerca a los catorce años de detención por tiempo indeterminado, casi nueve de esos años los ha pasado en huelga de hambre, recluido en aislamiento”, sostuvo su representante legal, Omar Farah, del Centro para los Derechos Constitucionales, en el noticiero de Democracy Now!. “El presidente tiene que insistir para que el Departamento de Defensa y todos los demás organismos actúen de conformidad con los objetivos que él mismo ha declarado y garanticen la inmediata liberación del Sr. Ba Odah”.
La huelga de hambre a la que se refiere Farah ha reducido a Tariq Ba Odah a la sombra del hombre que alguna vez fue. “Visité al Sr. Ba Odah en marzo y en abril de este año y lo hallé en un estado físico totalmente desastroso” relató Omar Farah. “Según afirma el gobierno, no lo digo yo, el Sr. Ba Odah pesa solamente 33,5 kilogramos, lo que representa el 56% del peso corporal que sería seguro para él”. Ba Odah es alimentado por la fuerza dos veces por día mediante una sonda nasogástrica. La fuerza con la que los carceleros militares colocan las sondas provoca intenso dolor y ha sido calificada como tortura por la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
Tariq Ba Odah es originario de Yemen, pero como en ese país se desarrolla una guerra civil, el gobierno de Obama no autoriza la liberación de ciudadanos yemeníes directamente hacia su país natal. Farah afirmó: “Existe un país extranjero, otro país, dispuesto a aceptarlo y proporcionarle asistencia médica y rehabilitación. Se trata de una persona que está extremadamente enferma. Y el último paso en el acuerdo para su liberación, aparentemente consiste en la sencilla tarea de enviar su historia clínica”. El Pentágono se niega a dar a conocer su historia clínica haciendo alusión a normas de privacidad. “Es mentira. Y es una terrible mentira”, dijo Farah. “Yo estaba sentado junto al Sr. Ba Odah cuando dio su consentimiento informado por escrito para la entrega de su historia clínica, a mí como su abogado y a los efectos específicos de la negociación de su liberación”.
En su último artículo, los periodistas de Reuters Charles Levinson y David Rohde (ex periodista del periódico The New York Times que estuvo cautivo del talibán en Afganistán durante siete meses hasta que escapó) hacen referencia al caso de Ba Odah señalando que “funcionarios del Pentágono vienen imponiendo obstáculos burocráticos para impedir que se concrete el plan del presidente de cerrar Guantánamo”.
El Pentágono afirma que procederá a la liberación de los primeros diecisiete prisioneros en enero, pero eso nunca se sabe. Sin embargo, sí podemos estar seguros de que, puntuales como un reloj, los activistas pacifistas de la organización Witness Against Torture, vestidos con overoles naranjas como los prisioneros de Guantánamo, realizarán una vigilia, como cada 22 de enero, en conmemoración del aniversario de la orden ejecutiva de Obama para el cierre de Guantánamo.
El pasado Día de Acción de Gracias, una delegación de Witness Against Torture viajó a Cuba y, en un lugar visible desde la base estadounidense, llevó a cabo una acción simbólica llamada “La alimentación forzada no es un banquete en Guantánamo”.
Según explicaron los activistas, la acción consistió en: “Doce personas, todas ellas ayunando ese día, sentadas a la mesa frente a platos vacíos, para representar el terrible dolor que padecen, tanto en el pasado como en la actualidad, quienes están en huelga de hambre en Guantánamo. En la cabecera de la mesa, había un integrante de la organización, vestido como un detenido, sentado frente al horrible aparato utilizado para la alimentación forzada”. Todos los hombres vestían overoles naranjas y cada uno de ellos contó sus motivos para estar allí. Después de cada orador, el grupo cantaba:
“Valor, hermano musulmán,
No estás solo en el camino
Caminaremos a tu lado
Y cantando acompañaremos a tu espíritu hasta su hogar”.

© 2015 Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: Verónica Gelman y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Devolver Guantánamo a Cuba

Tomado de Pensando América.
Por Stella Calloni. 
Prestigiosa periodista argentina, colaboradora de Prensa Latina.

El pasado 28 de agosto la reunión de los Coordinadores gubernamentales de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños(CELAC) concluyó sus sesiones en Quito, Ecuador, reclamando oficialmente la devolución a Cuba del territorio de Guantánamo ocupado por Estados Unidos colonialmente y donde mantiene una base militar, violando toda legalidad internacional.
En este momento Ecuador está ejerciendo la presidencia protémpore de la CELAC y al finalizar la reunión el vicecanciller ecuatoriano Leonardo Arízaga señaló que la devolución de la base de Guantánamo a Cuba "constituye un elemento que contribuye a la estabilidad de América Latina y que este paso sería más que relevante para normalizar las relaciones entre La Habana y Washington, que acaban de abrir sus embajadas después de más de medio siglo de interrupción".
Además de haber utilizado ese territorio de Cuba para instalar una base militar, Estados Unidos creó allí un campo de concentración, un verdadero laboratorio de torturas y muerte en el marco de la llamada falsamente "guerra antiterrorista", trayendo ilegalmente al lugar decenas de supuestos terroristas desde Afganistán y otros países invadidos.
Estos prisioneros deben ser considerados víctimas de desapariciones forzadas, ya que fueron traídos en una operación ilegal típica de un terrorismo de Estado mundial, sin saber por qué ni adonde los llevaban, sin que sus familiares supieran su destino.
Todos han sufrido las más atroces torturas, ante débiles reclamos de los organismos que deberían exigir el cumplimiento de las leyes internacionales y de los derechos humanos básicos.
Esto significa una afrenta más para Cuba, un país bloqueado y atacado durante más de medio siglo, que ha logrado construir de la nada la mejor medicina no sólo gratuita para su pueblo sino solidariamente llevada a todos los países del mundo con urgentes necesidades. También los más altos niveles de educación, la cultura más 
avanzada que se pueda desarrollar como la contracara más luminosa del colonialismo, la solidaridad con los pueblos del mundo, la dignidad como una coraza de acero para resistir más de medio siglo.
Hay otro punto importante en la resolución de CELAC donde se establece la necesidad de que Cuba y Estados Unidos abran un diálogo bilateral "apegado al Derecho Internacional". La devolución de Guantánamo, así como el levantamiento del bloqueo, que es un acto de guerra, son pasos indispensables para que comience a ser realidad una verdadera relación de respeto a los planteos soberanos de Cuba. Pero también sería un mensaje pacificador para toda América Latina.
Esta resolución expresa una posición definida de la región, en favor de la soberanía del país caribeño, pero también es parte de la construcción de un territorio de paz, que es imprescindible lograr, ante los espejos en que América Latina se está mirando en estos momentos.
Las invasiones coloniales contra países de Medio Oriente, África del Norte, Asia, Europa y sus terrible consecuencias humanitarias, por una parte, y por la otra haciendo retroceder el mundo hacia etapas que parecían ya superadas, conformando colonias en países arrasados y bajo genocidio, donde además se está practicando uno de los más definidos procesos de recolonización: la destrucción de los sitios que son patrimonio de la 
humanidad, y que marcan la cuna de la civilización.
Si hay una evidencia del fascismo en regreso, son estas guerras coloniales, las matanzas indiscriminadas, los millones de muertos en las invasiones del siglo XXI, la ilegalidad absoluta del accionar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y sus ejércitos mercenarios, ante el criminal silencio de Naciones Unidas.
Las migraciones de miles de desesperados habitantes de esos territorios invadidos, donde mercenarios pagados por las potencias y tropas especiales de las mismas, secuestran, torturan, asesinan, sembrando de tumbas los grandes desiertos, suceden por los intentos de recolonizar toda África, y las guerras coloniales, más crueles, que están destruyendo países, produciendo genocidios, con el silencio cómplice de los organismos creados para impedir estas situaciones, dejando en el desamparo y la intemperie a millones de seres humanos.
También estas migraciones son manipuladas escandalosamente en un "reparto de refugiados", cuando los que deben recibirlos son los mismos gobiernos que están invadiendo, bombardeando y enviando oleadas de mercenarios a los países que están dejando en ruinas y desde donde huyen desesperadas miles y miles de personas, cosificadas en el lenguaje periodístico como si no fueran tales.
La reciente visita del papa Francisco a Cuba, que intentaron infructuosamente enlodar los mal llamados "disidentes", ya que son en realidad grupos creados y manipulados por el país interesado en destruir a Cuba, fue un 
claro mensaje, donde el Pontífice encontró un país en paz, donde fue recibido cálidamente por una población que es capaz de los mayores ejemplos de solidaridad en un mundo yermo, envenenado por las ambiciones brutales de un capitalismo en decadencia.
El Papa ha dicho con razón que estamos en guerra, porque cada una de estas están pensadas para abrir caminos a un estadio superior bélico, que confiesan sin ningún pudor.
Y también en referencia a los refugiados advirtió que la única solución es detener la guerra, lo que videntemente no aceptarán los responsables de esta situación, mientras que toda América Latina lucha por convertirse en 
un territorio de paz.
Lo sucedido en estos últimos días obliga a la reflexión, toda vez que nuestra región ha demostrado la capacidad para el diálogo, para la resistencia frente a un proyecto recolonizador que intenta instalarse por medio de golpes suaves o guerras de baja intensidad, que en realidad son siempre violentos en su accionar y sus efectos. Por esa razón, democratizar Naciones Unidas en estos tiempos es indispensable en la búsqueda de una justicia internacional, que se ha perdido en los laberintos de la sumisión de estos organismos a los mandatos de los señores de la guerra.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Los sucios secretos de la CIA: ¿Experimentó EE.UU. con seres humanos en Francia?

Tomado de RT Actualidad.

Drogas, descargas eléctricas, células cancerígenas o gas sarín son solo algunos de los espantosos instrumentos con los que EE.UU. perpetró macabros experimentos humanos durante la segunda mitad del siglo XX. En ocasiones, estas pruebas inhumanas eran realizadas sobre sus propios ciudadanos, pero en otras, su objetivo eran localidades extranjeras enteras. ¿Fue la CIA la responsable de 'la noche del apocalipsis' plagada de locura entre los habitantes de la ciudad francesa de Pont-Saint-Esprit? 

16 de agosto de 1951. La locura se extiende por la ciudad francesa de Pont-Saint-Esprit, en el departamento de Gard, entre aquellas personas que comieron pan de la panadería Briand. Inicialmente se pensó que las alucinaciones eran provocadas por la presencia en el pan de ergotina, un veneno que ataca a los cereales, pero posteriormente se demostró lo contrario: la CIA estaba implicada directamente en la administración de la droga LSD a la población en el marco de sus experimentos en humanos.

Actualmente Hank Albarelli, investigador especializado en los servicios secretos estadounidenses, está estudiando la sospechosa muerte de Frank Olson, un bioquímico de la CIA que llevó a cabo experimentos con drogas duras como el LSD y estuvo en Francia poco antes del trágico incidente, bautizado por algunos médicos locales como 'la noche del apocalipsis', que se saldó con siete muertos, 300 personas envenenadas y 50 ingresadas en centros psiquiátricos.

"No me cabe ninguna duda de que el incidente de Pont-Saint-Esprit fue un experimento secreto del Ejército estadounidense. Al principio tenía dudas, y creo que se debían al hecho de que yo mismo, en el fondo, esperaba que no fuera un experimento. Era duro imaginar que mi propio Gobierno hubiera podido llegar tan lejos", dice Albarelli.

¿Pudo la CIA haber puesto LSD en el pan?   

Para comprender lo que ocurrió en esta pequeña localidad francesa, es necesario remontarse a finales de la II Guerra Mundial, cuando se conocieron las atrocidades cometidas por los nazis en los campos de concentración. Tras los juicios de Núremberg (en los que se procesó a médicos y científicos que habían experimentado con humanos), el Servicio de Inteligencia estadounidense comenzó la operación Paperclip, en la que casi 1.500 científicos alemanes, incluidos criminales de guerra, fueron expatriados a EE.UU. a cambio de sus conocimientos y colaboración. 

Con la Guerra Fría como escenario, la CIA estaba tremendamente interesada en la manipulación psicológica: su objetivo era crear un suero de la verdad infalible, poder borrar recuerdos, convertir a los humanos en robots y programarlos para matar por medio de inhumados y macabros experimentos.

En 1948, un investigador de los laboratorios de Sandoz, Albert Hoffman, hizo un descubrimiento muy oportuno: una molécula que despertó el entusiasmo del servicio secreto, la dietilamida de ácido lisérgico o LSD. Temiendo que los rusos se hicieran con las muestras de los laboratorios de Sandoz, los estadounidenses compraron todas sus existencias.

El LSD deriva del mismo hongo del centeno que durante mucho tiempo se consideró responsable del incidente de Pont-Saint-Esprit. "Obviamente, aquel compuesto no llovió del cielo, ni estaba de forma natural en el entorno. Está claro que se distribuyó de una manera organizada y controlada (...) lo que sucedió en Pont-Saint-Esprit no es un hecho aislado, sino que es coherente con todos los demás experimentos realizados entre la población estadounidense, y sobre los cuales existe documentación fiable", cuenta Colin Ross, psiquiatra y autor del libro 'The CIA doctors' ('Los doctores de la CIA').    
Library of Congress
Los macabros experimentos de la CIA en territorio nacional
Que el servicio de inteligencia exterior estadounidense sea capaz de utilizar toda una ciudad como laboratorio para alcanzar sus metas no es ninguna novedad. Estos son algunos ejemplos de esos experimentos, reconocidos por el Gobierno de EE.UU.:

-En 1953, en la Universidad de Iowa y también en Nebraska, se inyectó yodo radiactivo en recién nacidos y mujeres embarazadas.
-En 1955, la CIA dispersó la bacteria causante de la tos ferina en la bahía de Tampa. Decenas de personas cayeron enfermas, de las cuales 12 murieron.  
-En 1955, la CIA reclutó a prostitutas en San Francisco, abrió dos burdeles y probó drogas en los clientes. Los encuentros sexuales fueron filmados a través de un vidrio de visión unilateral.
-En 1956 el Ejército liberó millones de mosquitos portadores de los virus de la fiebre amarilla y el dengue en las ciudades de Savannah y Avon. Hubo varios muertos y cientos de personas infectadas.
-En 1960, en Cincinnati, el Ejército financió un experimento consistente en someter a radiación a 90 indigentes y enfermos del hospital universitario. Algunos fallecieron al cabo de unas semanas.
-En 1966 el Ejército probó un virus en el metro de Nueva York y más tarde en Chicago. Se usaron bombillas eléctricas para ocultar los agentes biológicos. El objetivo era estudiar la propagación de agentes bioquímicos a gran escala.
banoosh.com/blog
¿Quién participaba y quiénes eran las víctimas?

Para dichos experimentos tanto el Ejército como la CIA fundaron laboratorios en las universidades más prestigiosas del país, como Yale, Stanford, Harvard o Columbia. Además, en ciertos hospitales a los pacientes se les redirigía hacia departamentos financiados por la CIA. En su entusiasmo por trabajar "en defensa de la nación", los investigadores acabaron por perder por completo el control.

"El doctor Kligman en Filadelfia aumentó la dosis 468 veces, cosa que llegó a asustar hasta a nuestros químicos. No podían creer que un doctor respetado fuera capaz de algo así", afirma el escritor Allen Hornblum, quien perdió su trabajo como guardia en la cárcel de Holmesburg, en Pensilvania, tras denunciar los experimentos con drogas, virus, células cancerígenas, plutonio o gas sarín que tenían lugar en el centro penitenciario.

Hornblum cuenta que "por un lado, había cientos y cientos de representantes de minorías, gente con muy poca formación, sobre todo afrodescendientes y de origen puertorriqueño; y por otro, había médicos blancos con sus batas impolutas y sus títulos de doctor o de profesor de medicina". "Era la receta perfecta para cometer abusos o causar un desastre. El interior de la prisión eran el lugar perfecto para llevar a cabo experimentos potencialmente polémicos porque así como las paredes de la cárcel mantienen a los reclusos dentro, también mantienen al público fuera, y así nadie puede enterarse de nada", mantiene.      

'La noche del apocalipsis', ¿misterio sin resolver? 

En 1951 los investigadores franceses también consideraron la teoría del LSD y llamaron a Albert Hoffman, el inventor de la droga. Ya en el lugar de los hechos, dijo que sin duda las alucinaciones se debían al consumo de LSD, pero al regresar a Suiza, cambió de opinión y afirmó haberse "equivocado". Las autoridades francesas querían una explicación, pero los documentos del Departamento de Sanidad Pública de 1951 muestran que el experto se volvió de repente inaccesible. 

"Si los científicos de Sandoz dicen que no parece tratarse de LSD, tendería a pensar que solo tratan de ocultar el hecho de que con toda seguridad la droga provino de Sandoz. Al fin y al cabo ellos eran los únicos proveedores. No es más que una tapadera", sostiene Ross.     

Tras décadas sin una explicación satisfactoria del incidente, Albarelli encontró durante su investigación un documento asombroso procedente de la Casa Blanca, que vinculaba el nombre de Frank Olson con Pont-Saint-Esprit. Sin duda, fue desclasificado por error. En él, uno de los directores de Sandoz confirma a un agente secreto que la causa del incidente de Pont-Saint-Esprit había sido el LSD.

Aunque EE.UU. ha revelado, sin querer, algunos de sus secretos acerca de su participación en el envenenamiento, la incertidumbre sobre el papel de las autoridades francesas todavía puede durar varios años más. Los documentos más comprometedores tardan 75 años en ser desclasificados. La dramática historia de Pont-Saint-Esprit sigue escondida en sus pequeñas calles y en sus edificios de piedra, pero aún quedan secretos por revelar.
 
 

Link directo del vídeo: 
http://actualidad.rt.com/actualidad/185424-secretos-cia-envenenar-francia

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