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martes, 28 de junio de 2016

País, nación, patria, pueblo, ciudadanía; términos afines pero no sinónimos


Tomado de CubaDebate
Por: Néstor del Prado.

Ha venido aplicándose, para bien, la práctica de conceptualizar antes de debatir, esto forma parte del método científico, que no es solo de y para los científicos; de lo contrario se produce confusión semántica, y el pensamiento y la comunicación tendrán alta probabilidad de fallar. La conceptualización del modelo económico y social cubano, que ya se discute en múltiples y diversos colectivos, es una buena práctica. Pretendemos esclarecer el significado textual y sobre todo contextual de los términos relacionados en el título de este artículo. Por varias razones es arriesgado abordar el tema a debate en toda su complejidad, con menos de 2 000 palabras. Pero si pretendemos motivar un debate culto y constructivo, vale el intento.

Comparto un marco conceptual elemental.

País: Territorio en que habitan personas, delimitada por una división política y administrativa. La ONU reconoce a países. Deben tener un Gobierno reconocido por sus habitantes legalmente registrados.

Nación: territorio en que habitan personas con origen, costumbres, cultura común. Un país puede tener varias nacionalidades; por ejemplo Bolivia se declara plurinacional.

Patria: Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. Se puede tener más de una patria.

Voy a citar al Dr. Cs. Eusebio Leal Spengler, prominente intelectual cubano que no necesita presentación, y que como pocos combina ciencia y poesía.

Cito: “Cuando alguien me pregunta sobre Cuba siempre le digo las tres dimensiones: el país, la nación, la patria. El país es un territorio; me acuerdo que de niño le decían a los chinos, paisanos, porque venían de un país; también en España es muy frecuente escucharlo, son paisanos, gente vecina del país; el país es la montaña, es el entorno, es el pequeño pueblo, es una región.

La nación es un concepto, un concepto de leyes, una constitución, una aspiración.

La patria es la poesía, es un sueño, es la tradición, es la lucha, es la sangre derramada por las añoranzas, es todo lo que forma en el hombre una identidad”. Fin de la cita.

Pueblo.

Esta palabra proviene del término latino populus y permite hacer referencia a tres conceptos distintos: a los habitantes de una cierta región, a la entidad de población de menor tamaño que una ciudad y a la clase baja de una sociedad.
No obstante, la definición de pueblo es compleja, polémica y no exenta de ambigüedad.

Pueblo, en teoría política y derecho constitucional, es el sujeto de la soberanía nacional entendida como soberanía popular.

El pueblo está formado por todos los individuos que a los ojos de la ley están en igualdad de condiciones.

El pensamiento de José Martí es amplio en la conceptualización de pueblo. Partió de ella desde la definición de quienes lo dirigirán al asegurar “Quien en sí condensa un pueblo es digno de figurar entre los que van a su cabeza”.

Fidel en La Historia me Absolverá lo definió, desde el enclave de la lucha revolucionaria, de una manera descriptiva y concreta.

Ciudadano y ciudadanía.

Para los cubanos en una etapa no muy lejana, decirle a una persona ciudadano era casi una ofensa. Recordemos aquel pasaje de la película “El hombre de Maisinicú”, en que Alberto Delgado-encarnado magistralmente por Sergio Corrieri-, le respondió furioso al militar que le llamó ciudadano: “Que coño ciudadano; ¡compañero, tan compañero o más compañero que usted!”.

La noción de ser ciudadano contribuye al desarrollo de la identidad y al sentido de pertenencia a una comunidad. La persona debe ejercer su ciudadanía con responsabilidad, exigiendo respeto por sus derechos (civiles, políticos, económicos, …) y, a la vez, cumpliendo con sus obligaciones. De este modo se puede construir una sociedad democrática y más justa.

Existe una serie de puntos fundamentales que hace de una persona un buen ciudadano, que hace lo que más puede en pos del progreso de todos, y estos pueden servir a modo de autoevaluación para asegurarse a cada paso de estar respetando y haciendo respetar los derechos que otorga una ciudadanía. Entre estos:
  1. mantener una línea coherente de acción, tratando a los demás del mismo modo que esperamos que nos traten
  2. actuar dentro de los límites de la Ley
  3. promover el cuidado del medio ambiente
  4. proponer tantos cambios como consideremos necesarios para mejorar la calidad de vida, siempre con una actitud constructiva
  5. evitar la violencia siempre que sea posible, anteponiendo el diálogo como medio de resolución de conflictos
  6. respetar los derechos de los demás seres vivos
  7. ser partícipe de la vida en la ciudad, de su historia y de sus decisiones, disfrutando de sus buenas épocas y ayudando a reconstruirla durante sus crisis más duras
Cabe mencionar que ser ciudadano no implica ser oriundo de un lugar, sino que responde a dos factores fundamentales: la documentación y la identidad. Ante la Ley, una persona debe reunir una serie de requisitos para ser considerada ciudadana, entre los que se encuentra la descendencia directa o indirecta de otro ciudadano, con diferentes limitaciones en cada país. Pero existe asimismo un sentimiento en cada uno que representa su lazo con un territorio, y esto excede la situación legal.

La República de Cuba, que es el nombre oficial del Estado cubano, en su Constitución comienza expresando: “Nosotros, ciudadanos cubanos”. En su capítulo II dedicado a la ciudadanía en los artículos 28 y 29 se establecen los requisitos para adjudicar ciudadanía por nacimiento o por naturalización. En el artículo 32 se expresa que no se admite la doble ciudadanía.

Nuestro presidente Raúl Castro expresó en la clausura del VII Congreso del PCC, que dentro del conjunto de tareas principales a su cargo, dedicará el tiempo necesario al proceso de reforma de la Constitución de la República.
.
En mi modesta opinión las diferencias entre país, nación y patria quedan bastante claras. No así la conceptualización actualizada y contextual de los términos pueblo y ciudadanía. Los de Sociedad y Estado, no caben en este artículo por razón de espacio.

En la Constitución vigente, aparecen estos términos frecuentemente.

ARTÍCULO 3.-En la República de Cuba la soberanía reside en el pueblo, del cual dimana todo el poder del Estado.

ARTÍCULO 9.-El Estado:

a)    realiza la voluntad del pueblo trabajador y

—encauza los esfuerzos de la nación en la construcción del socialismo; —mantiene y defiende la integridad y la soberanía de la patria;
—asegura el avance educacional, científico, técnico y cultural del país

En este artículo aparece indistintamente pueblo, nación, patria y país.

ARTÍCULO 14.-En la República de Cuba rige el sistema de economía basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y en la supresión de la explotación del hombre por el hombre.

ARTÍCULO 15.-Son de propiedad estatal socialista de todo el pueblo

ARTÍCULO 69.-La Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado. Representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo.

Es necesario lograr una adecuada conceptualización, de manera que en cada documento rector, comenzando por la Constitución y siguiendo con los que están hoy a debate, se emplee el término más apropiado.

Comparto una reflexión del politólogo, sociólogo, investigador y profesor universitario Juan Valdés Paz, del que aprendí en mi vida estudiantil universitaria el valor de tener valor para debatir. Cito: “Nosotros tenemos una batalla terminológica. Hay una cantidad de términos que nacieron y crearon las revoluciones, las que fundaron el régimen burgués o las que crearon otras experiencias, que son las que acuñaron algunos como democracia, ciudadanía, igualdad, soberanía, fraternidad, etc.. Está toda esa terminología que crearon las revoluciones y que nos hemos dejado arrebatar, que el discurso liberal dominante del capitalismo ha cogido para sí. Entonces se da la paradoja de que quien habla de ciudadanos es Obama, no nosotros; y por el contrario, nos preocupa cuando alguien emplea el término, lo miramos raro, pensamos “y este qué se trae”. Decimos que lo que existe es el pueblo, pero resulta que el pueblo es el conjunto de los ciudadanos. El depositario de los derechos humanos es la persona, y esta vive en una polis, en una República, es un ciudadano. Vamos a usar las categorías como son. Es el ciudadano el que quiere y construye el socialismo, no es el socialismo el que inventa al ciudadano”. Fin de la cita.

Toma cada vez más protagonismo el término consenso, aunque no siempre se domine; en algunas de mis clases de técnicas de dirección pregunto, compruebo la confusión y explico. Consenso no es sinónimo de acordar por mayoría, precisamente intenta evitar lo que la votación casi siempre asegura: unos ganan y otros pierden. Es un acuerdo, con el que nadie está totalmente de acuerdo, pero contra el cual nadie quiere hacer valer su desacuerdo, porque está convencido que el acuerdo logrado, es el óptimo alcanzable, dentro del desacuerdo. Llegar al consenso, requiere altas dosis de diálogo, paciencia y tiempo, pero sobre todo, tener la entereza de aceptar que, dialogar, no significa solo escuchar a la otra parte, para luego imponer un criterio prefijado.

Voy a expresarlo de una manera algo conductista.

Para que haya consenso se deben producir las siguientes declaraciones:
  • Considero que las opiniones se expresan con honestidad y libertad, en un ambiente de franqueza y democracia
  • Estoy convencido de que los demás entienden mis puntos de vista, y yo entiendo los puntos de vista de los demás
  • Aunque la opción acordada no es la de mi preferencia, la respaldaré por considerar que es la mejor para los intereses del grupo.
Estamos pensando y repensando para diseñar y construir el futuro, sabemos que será el último ejercicio estratégico de la llamada dirección histórica, que prefiero llamar fundadora del socialismo. También la de Martí y la de Céspedes fueron direcciones históricas.

Sin una legítima democracia; sin un sistemático y constructivo debate; sin cultivar consecuente y creativamente la ciencia, y desarrollar y aplicar la tecnología y la innovación; sin el respeto a la dignidad humana; sin la participación efectiva del pueblo; sin pasar del decir al hacer; sin que los hechos confirmen la validez de la teoría, no habrá socialismo que nos encamine al comunismo.

Para concluir y motivar el debate culto y enriquecedor, comparto las siguientes ideas, que espero ustedes critiquen y enriquezcan.
  1. El concepto de Revolución de Fidel debe ser entendido y aplicado a plenitud
  2. Raúl Castro Ruz, y la Revolución, son merecedores de toda nuestra confianza participativa
  3. Cuando lo legal y lo moral no andan de amigos, las cosas no funcionan bien
  4. Hay problemas cuya solución puede aplazarse, otros demandan una solución, sin improvisaciones, pero con urgencia
  5. Ningún ciudadano debe sentirse excluido de opinar y participar
  6. La Constitución de la República, como Ley fundamental, debe transformarse en la más revolucionaria de estos tiempos
  7. La unanimidad aparente o falsa es el motor de la disfuncionalidad social y el caldo de cultivo de la involución política
  8. El Estado ha de conjugar con sabiduría y sistemática rectificación su rol regulador y de garante del bien y el orden de la Sociedad, con el de propiciador de la plena participación ciudadana
  9. El control es necesario, el gubernamental y el ciudadano; pero las regulaciones sin consenso generan el germen de su incumplimiento
  10. Estamos frente al mayor reto de toda la historia revolucionaria de la Patria, desde la lucha iniciada el 10 de octubre de 1868. Yo confío junto a Fidel, en que “el pueblo cubano vencerá”.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Nación, cultura nacional y ciudadanía


Tomado de La Jiribilla, Revista de Cultura Cubana
Por Ambrosio Fornet.

Hoy en día es difícil que un debate que tenga como centro la idea de Nación pueda ocupar espacios recurrentes en las redes, porque las redes mismas aspiran a ser consideradas paradigmas de una cultura transnacional y la idea de Nación ha pasado a formar parte de los arcaísmos en el vocabulario  de la ideología posmoderna. Para suscitar algún interés, el tema tendría que enmascararse con un título como “nación, tradición y nuevas tecnologías”, por ejemplo, y ser enfocado como un conflicto de lenguajes en el que lo tradicional mostrara siempre su carácter inmovilista. Pero la realidad ha demostrado que en países como los nuestros, donde la Nación es o tiende a verse con frecuencia como un proyecto inconcluso, esa categoría se mantendrá vigente y seguirá siendo tercamente asediada por los estudiosos de la historia y la cultura.

viernes, 6 de junio de 2014

La vida, transparente y honesta, amplía triunfo del FSLN en 2011


Tomado de la Coordinadora con la Revolución de Nicaragua y el ALBA
Por Edwin Sánchez

I
Los que más hablan de totalitarismo y dictadura, autoproclamándose “demócratas”, son quienes en los hechos lo desenvainan en su versión más autoritaria, al no asimilar que el pueblo escoja a los gobernantes que quiera, respalde y participe de la propuesta votada.
 
El ala extremista de la derecha nicaragüense no da muestras de cambiar, en el futuro mediato, su rechazo casi genético del Frente Sandinista. Aborrecen sus victorias electorales y difaman su visión nacional, compartida con otros sectores, para empujar el desarrollo del país y promover el protagonismo económico de los excluidos del sistema heredado.

II Luz verde

Dos años y medio después de la aplastante derrota de la derecha antidemocrática, la sociedad nicaragüense reiteró su enorme confianza en el gobierno del presidente Daniel Ortega y la escritora Rosario Murillo, por el cual votó masivamente.

El último estudio de la Cid-Gallup detalla que un 66% de los encuestados valora positivamente la Administración del presidente Ortega, lo que va en línea con los comicios de 2011.

En enero pasado, M&R, en su investigación de campo, comprobó que el 65.3% de los nicaragüenses miraba al comandante Ortega como un demócrata, y ese mismo dato daba una intensa luz verde a su gestión.

Tan elevados porcentajes son reflejos fehacientes de que la población identificó a la dirigencia sandinista que promueve el modelo de Fe, Familia y Comunidad, como la más sensible ante los temas sociales. Es, además, merecedora de su confianza para enrumbar la nación a su destino tantas veces pospuesto: “Tierras de Oro” la llamó desde lejos el poeta Antonio Machado, en su canto de despedida a Rubén Darío.

III Partido de las multitudes

Urnas, calles, plazas y sondeos de opinión, confirman de una manera sostenida el altísimo margen de ventaja del FSLN sobre otras agrupaciones partidarias.

Los comicios de aquel noviembre dejaron claro quién es quién en Nicaragua. El Frente Sandinista amplió su base y contó con el apoyo de electores no necesariamente rojinegros, que lo convirtió en la principal fuerza política. Es el único partido multitudinario de la República: el comandante Ortega goza del 78% de opiniones positivas y Rosario un 72 %.

En la acera opuesta, el pueblo puso en su lugar a las fracciones que no han logrado adaptarse a su papel de minoría, porque prefieren usurpar la voz de la sociedad desde su “liderazgo” de papel periódico.

IV El “reino de lo artificial”

Dejemos claro las razones por las cuales los antidemócratas no toleran los triunfos electorales del sandinismo a pesar de todas las evidencias.

A través de las páginas fatales de la historia, escribiría Rubén, una élite conservadora, nutrida a su vez de los más arcaico del liberalismo, se considera la ungida para gobernar, hacer y deshacer.

Después de los 80 del siglo pasado, se recicló, asumiendo “apostolados” que no se le conocen juventud: se presentan como los “campeones de la democracia”, y después de haber perdido los sufragios recurren a cuanta limpia bandera sean capaces de arrebatar a las causas justas para tapar su escaso carisma.

Ellos no sienten que su comportamiento y actitud debe corresponderse con los números en rojo de partidos como el PLI, con un anémico 4% de apoyo popular. Desprecian a la ciudadanía. Nada les importa que la población los desapruebe con un lastimoso 54% de índice negativo, tal es el caso de Eduardo Montealegre.

Estos representantes del pasado se colocan por encima de la sociedad. Peor: ellos se juzgan la dirección suprema de Nicaragua, los dueños de su historia, de su cultura y hasta de la verdad. Son los que han hecho del poder su propiedad señorial.
Desde esa hegemonía cultural, que el gobierno esté en otras manos es un insoportable “pecado” ante Dios y la patria.

V Entre lo divino y lo mundano


De acuerdo a la información de “El Nuevo Diario”, el tercer período constitucional del Presidente Constitucional Daniel Ortega “presenta la mejor calificación por parte de la población, por encima de los gobiernos de Chamorro, Alemán y Bolaños”.

Claro, para la élite conservadora esto viene a ser como el hundimiento del Titanic, pero de los egos, y ahora quieren agarrarse de la tabla de salvación que para ellos significa el documento de la Conferencia Episcopal, y hasta exigen un diálogo como si Nicaragua fuera Irak.

Envanecidos no alzan ni a ver las mesas de diálogos que el Gobierno de Reconciliación y Unidad realiza desde 2007 con productores, trabajadores, empresarios, cooperativas, gremios…

Si una parte de la jerarquía católica no quiere admitir la verdad expuesta en las urnas y el corazón, en las avenidas y la esperanza, en las encuestas y los Nuevos Tiempos, acusando la realidad como “como actos reprobables a los ojos de Dios”, es volver a los viejos tiempos del desafortunado Giordano Bruno. La Iglesia Católica también es una institución humana.

No se puede canonizar a los magistrados cuando rubricaron los triunfos de Alemán y Bolaños, y luego mandarlos a la hoguera cuando el comandante Ortega obtiene el favor del pueblo.

Cid Gallup señaló: “Desde que se permiten realizar encuestas en Nicaragua ha habido cuatro presidentes. El mejor evaluado después de un período similar en el poder es Daniel Ortega. Pero en este, el tercer período constitucional, es cuando presenta la mejor calificación”. (El Nuevo Diario).

Podrán anatematizar al sistema electoral, declarar heréticos a los árbitros, condenar de impenitente al CSE, pero la vida, transparente y honesta, no solo ha confirmado los resultados del año 2011, sino que los ha ampliado.


El Sandinismo apoyado por el pueblo avanza con nuevas conquistas sociales, muy a pesar de la opisición y el asesoramiento que recibe ésta del imperialismo.

¿Qué es el chavismo?

El Chavismo sigue presente en la mayoría de los venezolanos, dicen las encuestas. (Foto: Archivo)
Tomado de TeleSur
Por Ana Cristina Bracho

Si muchos han dicho que la opinión pública es la suma de las opiniones individuales en un lugar, algunos han descubierto que es la matriz que dirigen los dueños de los medios de difusión del pensamiento. Esa gente que no es mucha pero es muy fuerte, trabaja creando los patrones con los que se mide la realidad y nos penetra avanzando en la guerra psicológica contra la esperanza bolivariana.

Venden todo, como lo dice Carola Chávez, en kit. Las contrarrevoluciones son kits que se ponen de moda: el libro que explica porque el chavismo no puede ser, el mono con el estampado de bandera, el top que dice “me fui a luchar por Venezuela”, el teléfono con cámara y Twitter. Pero en medio de descubrir que para algunos el país se hace tomando fotos para el Facebook, vive la gente que se despierta todos los días para salir al trabajo, que de allí corre a estudiar y que puede preguntarse al final del día, tras la guarimba y el especulador, el anaquel vacío y la cola, ¿qué es el chavismo?

Esa es la pregunta que estamos peleando. Para algunos el chavismo es una penosa imposición de los indeseables y andan abriéndose espacio a machetazos creando escenarios de confusión donde buscan incluso en personajes de la ultraderecha hacer nacer un Chávez, un Ghandi o un Mandela.

Andan convenciéndose y convenciéndonos que someternos es la única historia posible, que pretender otra cosa es enfilarse a la lista de Estados fallidos o Estados forajidos sin mirar que esta clasificación es un castigo impuesto a todo el que intenta la libertad.

Pero entonces, ¿qué es el chavismo para nosotros que juramos defenderlo?, ¿qué legitima nuestra resistencia?, ¿qué pensamos cuando la economía se hace cada vez más compleja? Esas son las preguntas a colectivizar.

La realidad siendo como es, el chavismo tiene que seguir siendo una respuesta a las dificultades materiales y morales de la gente. No puede subir a la abstracción, ni descender a lo publicitario.

El chavismo es la habilidad de un hombre que asumimos como nuestra responsabilidad: la capacidad de gobernar siendo pueblo y para que el pueblo gobierne. La capacidad de mover la estructura del Estado para mejorar la estructura social. Sin ello, podríamos perder el brillo joven de sinceridad y esperanza que es el chavismo como promesa de hacer entre todos, todo el trabajo.

jueves, 10 de octubre de 2013

El comienzo de la Revolución Cubana_10 de Octubre de 1868

Tomado de Granma.



Con extraordinaria admiración y respeto hacia Carlos Manuel de Céspedes y todos los patriotas que protagonizaron el gesto redentor de tomar las armas para luchar por la independencia e iniciar así el camino glorioso de la Revolución Cubana, celebramos hoy el 145 aniversario del alzamiento de La Demajagua.
Aquel 10 de Octubre de 1868, con su inmensa carga de decisión, rebeldía y valor revolucionarios, se inscribió para siempre en nuestra historia como la fecha que marca el comienzo del intenso proceso de luchas de los cubanos.
El colonialismo, desde aquel sublime día y no obstante todos los recursos bélicos, de tropas y de propagandas que invirtió para impedirlo, tuvo que enfrentar una prolongada guerra de liberación que sacudió los cimientos de la dominación extranjera en Cuba y que a la larga significaría la causa de su derrota en esta tierra caribeña.
Si el patriotismo ejemplar, la abnegación, el sacrificio y la sangre derramada por nuestros heroicos mambises, en los 30 años de lucha y de rebeldía que median entre 1868 y 1898, no concluyó con la victoria absoluta de la causa revolucionaria, fue porque entonces el imperialismo norteamericano —siguiendo una política fría y calculadora, de manera oportunista y criminal— interpuso su garra para frustrar el triunfo de las armas cubanas, ocupar militarmente el país y asegurar su dominio económico y político sobre la isla.
No pudieron los yankis, sin embargo borrar del corazón de nuestro pueblo la siembra de virtudes, tradiciones patrióticas y combativas, dignidad y amor por la libertad, que a lo largo de nuestras guerras de independencia se fueron afincando en la conciencia nacional como la raíz a la propia tierra.
Ni pudieron evitar que el ejemplo y las enseñanzas de nuestros valientes mambises y sus más relevantes jefes, encabezados por Carlos Manuel de Céspedes, Ignacio Agramonte, Calixto García, Antonio Maceo, Máximo Gómez y José Martí, fructificaran con nueva fuerza en las generaciones posteriores de cubanos que continuaron el combate.
Los frutos de la hazaña impar de los hombres que fundaron la nación cubana, fueron en definitiva mucho más poderosos que la penetración imperialista.
Y la lucha prosiguió. Las banderas de Yara, de Guáimaro, de Baraguá y de Baire, no fueron abandonadas, las tesis radicales no fueron olvidadas. Sobre aquella tradición creada por el pueblo de Cuba, a partir de la conciencia engendrada en el heroísmo y en el combate mambí del siglo pasado, comenzó a brotar el nuevo y aún más radical y avanzado pensamiento revolucionario.
En ese proceso de continuidad histórica, de objetivos de liberación nacional y social en correspondencia con las circunstancias de la época se enlazan —como eslabones inseparables— el 10 de Octubre de 1868, el 24 de Febrero de 1895, el 26 de Julio de 1953 y el 1ro de Enero de 1959.
No por casualidad Fidel ha proclamado, refiriéndose a la acertada estrategia de la lucha armada que condujo al triunfo revolucionario, que ello no constituye un mérito particular de los hombres que la elaboraron. Ellos recibieron la valiosa experiencia de nuestras luchas en el terreno militar y político, pudieron inspirarse en las heroicas contiendas por nuestra independencia, rico caudal de tradiciones combativas y amor a la libertad, y nutrirse del pensamiento político que guió a la revolución mambisa.
"Lo importante para abrir el camino hacia el futuro en determinadas circunstancias —ha dicho Fidel— es la voluntad inquebrantable de lucha y la propia acción revolucionaria. Sin el Moncada no habrían existido el Granma, la lucha de la Sierra Maestra y la victoria extraordinaria del 1ro. de Enero de 1959. De igual modo, sin la epopeya del 68 y el 95 Cuba no sería independiente y el primer país socialista de América, sino casi con toda seguridad, un estado más del odioso imperialismo yanki. El sentimiento nacional se habría frustrado para siempre y ni siquiera se hablaría el español en nuestra hermosa tierra. Sobre la sangre y el sacrificio de sus hijos se ha fundado la Patria independiente revolucionaria y socialista de hoy".
Lo que comenzó el 10 de Octubre de 1868 Carlos Manuel de Céspedes —aquel de quien Martí dijo que no fue más grande cuando proclamó a su Patria libre, sino cuando reunió a sus siervos y los llamó a sus brazos como hermanos—, los cubanos de hoy rendimos el más apasionado homenaje de gratitud a los fundadores de la nación.
¡Viva Cuba libre!

martes, 14 de mayo de 2013

Hay una expresión del compañero Fidel de hace muchos años: "si el socialismo es un sueño nuestro, ¿por qué no nos dejan realizarlo?"

Foto: Kim Manresa.
Entrevista realizada por La Vanguardia a Hugo Pons, la cual titularon:


Internacional | 12/05/2013
Por Felix Flores.

Hablar con un economista Cubano, en este caso el doctor Hugo Pons, ya no es hablar del bloqueo de estados unidos, que también (“un bloqueo que se manifiesta en términos de guerra económica, que trasciende las relaciones bilaterales y se convierte en un instrumento multilateral”, como bien saben algunas grandes empresas españolas), sino hablar de “cambios y transformaciones”, de “elevar el nivel de eficiencia del sistema empresarial”. Pons, vicepresidente de la asociación de economistas y asesor del consejo de estado, entre otros organismos, explicó en Barcelona los “lineamientos” económicos surgidos de congreso del partido comunista en el 2010, que se resumen en 55 objetivos. Bajo el primero, que es preservar el socialismo, hay novedades.

¿Cuáles son los nuevos lineamientos de la economía Cubana?

Pasaron de 291 a 313. Su lanzamiento y discusión tuvo la participación de más de tres millones de opiniones, en todo el país, desde los barrios hasta el congreso.

¿El congreso del partido comunista del 2010?

Sí. Lo que pasa es que los lineamientos se discutieron antes. Y eso le da una connotación diferente: ya no es que el partido hizo los lineamientos y los discutió con la población sino que recogió una serie de estudios que se hicieron con anterioridad y se elaboraron como indicaciones de política económica esencialmente, de política institucional, de políticas públicas. El 60% de los lineamientos se modificaron recogiendo el sentir popular y los criterios de la gente. Y a partir de ahí se produce un proceso de aplicación, y ese proceso avanza, partiendo de ejercicios y experimentos concretos.

El gran experimento consiste en el trasvase de una importantísima fuerza de trabajo del sector público a un nuevo sector privado…

Esos pequeños negocios, sobre la base del trabajo por cuenta propia, verdaderamente descargan el gasto público. Y la gente lo está asumiendo. En estos momentos son alrededor de 400.000 personas. Puede que, como tendencia, en un par de años pudiera llegarse a un millón de personas.

Lo que se corresponde con la liquidación de medio millón de empleos públicos…

En parte, porque se ha abierto la posibilidad de que los profesionales, que estaban un poco limitados en términos de hacer un trabajo particular lo puedan hacer. Hay quien realiza una actividad y realiza la otra… eso incluso está vinculado con la situación en términos demográficos de Cuba, y de esperanza de vida, y de un 18,4% ya en condiciones de adulto mayor. Eso tiene un impacto en el contexto laboral, y hace que en un par, tres o cuatro años se convierta en una necesidad preservar esa fuerza de trabajo. El trabajo por cuenta propia tampoco es algo completamente nuevo. Nunca desapareció totalmente en el país. Creció a inicios de los noventa como consecuencia de la desaparición del campo socialista y el surgimiento del periodo especial en Cuba, estuvo a la altura de 50.000 trabajadores por cuenta propia. Se aplicaron medidas de este tipo como un, digamos, financiamiento para que las personas que tenían que salir de sus puestos de trabajo por un reordenamiento recibieran un 60% del salario durante un periodo de tiempo y encontraran otra actividad. Unas 70 actividades económicas fueron autorizadas a través de licencias. ¿Dónde está el cambio con las condiciones actuales? Han crecido a 181 las actividades en que se puede trabajar por cuenta propia. Por otra parte, ese tipo de actividad se estimula incluso desde la política tributaria; no hay una política tributaria que busca frenar ese proceso. Todo lo contrario: tanto es así que durante varios años no es necesario pagar impuestos.

¿Cuántos años?

Los primeros cinco no se paga por los primeros cinco trabajadores que se contratan. Ahí estamos hablando de una proyección de pequeña empresa. Pero es importante tener claro que el peso fundamental de la actividad económica no pasa a ese sector. Sigue siendo de carácter estatal. Hay una idea que se plantea, de que el 45% del PIB en el 2015 o el 2016 se genere a partir de las nuevas formas de gestión, pero no es sólo a través del trabajo por cuenta propia, sino a través de nuevas formas como la cooperativa, por ejemplo. El trabajo por cuenta propia tiene también un efecto importante desde el punto de vista del beneficio social, que avanza en función de descargar al estado de un gasto público que permitirá fortalecer acciones desde el punto de vista social a través de la inversión. Y que contribuye a elevar los niveles de calidad de vida de la población, porque determinados servicios que están en manos de ese trabajador privado no los presta el estado o no los puede prestar en las mismas condiciones. Y se combina con la posibilidad, por ejemplo, de alquiler y compra venta de viviendas.

¿Cómo hace ese pequeño emprendedor para financiarse?

Los bancos. Una nueva política de créditos y de préstamos… todo esto responde también a un proceso de experimentación. Se irá avanzando en la medida en que se creen las condiciones para que la banca pueda cumplir también su papel. Y en ese sentido, una reorganización del sector bancario, porque necesita también sus garantías., y una de las líneas en que se trabaja con mayor fuerza es precisamente desde la banca, en función de asegurar los riesgos… la banca redimensiona sus tasas de interés y tiene ofertas de tasa de interés que ha ido trayendo como consecuencia el aumento de los depósitos en cuenta corriente. Por tanto, hay fenómeno en cuenta de ahorro.

¿Cuánto supone el interés?

De memoria no lo manejo, pero anda alrededor del 2,5%. Todavía no es una tasa de interés con alto nivel de estímulo. Se tendrá que perfeccionar esa relación entre la oferta y la demanda. Se seguirá ajustando el proceso bancario en la misma medida que se van aplicando una serie de acciones sobre la política monetaria, sobre la política financiera, sobre el sistema de precios…

Me imagino que para un Cubano medio lo complicado va a ser tener que plantearse un día pagar impuestos.

Bueno, para el Cubano medio lo fue. Ya no lo es. Entre 1992 y 1994, una de las acciones que se llevó a cabo en Cuba fue la ampliación de los parlamentos obreros, en el arranque del periodo especial. Entre otras cosas que hubo que hacer en aquel momento fue lograr el concurso de todo el mundo ante lo que se nos venía encima. Y se crean parlamentos en que se discutieron una buena cantidad de decisiones, leyes… como parte de ello se discutió la recuperación, después de muchos años, del impuesto como un proceso de incremento al presupuesto nacional. Y recuerdo que todos estuvimos de acuerdo en que eso se aplicara. Como una de las modalidades del impuesto estaba el impuesto personal. Se discutió y se aprobó. Para el Cubano medio en términos prácticos no es noticia que se aplique en determinados momentos; sin embargo, para el gobierno, y teniendo en cuenta el criterio popular, no es el momento todavía que requiera ser aplicado de manera inmediata. Pero sí llegará a aplicarse. ¿Qué sucede? Que no es el elemento más importante en este momento. Sin embargo, se conoce su funcionamiento. Todos los viernes en tv hay un espacio de consulta sobre el sistema tributario, y es posible acceder a una cuenta de correo de la oficina tributaria a la que uno puede dirigirse. Por tanto, la gente tiene más información sobre este tema, que está entre los 55 objetivos que caracterizan los lineamientos. Tres de ellos están dedicados a elevar los niveles de comunicación y de información. Todavía se puede ser más eficaz.

Tienen ustedes 55 objetivos, nada menos…

Los lineamientos, que son 313, se integran en 55 objetivos proyectados hasta el 2016.

¿Cuáles son los más importantes?

El modelo de gestión, por ejemplo. Y en el modelo de gestión, elevar los niveles de eficiencia del sistema empresarial. El éxito de todo este proceso se centra también en la capacidad de las empresas de ser más eficientes.

Uno tiene la noción de que uno de las grandes problemas de la economía Cubana es que las decisiones pueden haber sido correctas pero luego, en el proceso de aplicación se ha ido perdiendo eficiencia…

Sí, estamos de acuerdo.

…lo cual lleva a pensar que en el fondo se trata de problemas de comunicación, de organización.

Mire, es la primera vez que me preguntan eso. Es la primera vez que converso con alguien que me analiza la causa o el proceso desde esa óptica. ¡Yo pienso que sí! O también influyen otros aspectos. Por ejemplo, toda la estructura institucional Cubana hasta inicios del periodo especial estuvo estructurada en correspondencia con haberse insertado en una comunidad internacional que se avenía a los objetivos y características del sistema económico Cubano. En el sistema de dirección y planificación de la economía, en los años 1975-1976, se introduce un diseño. En su aplicación hubo dificultades y deficiencias que fueron condicionantes, y hacia 1986-1989 se analiza que estuvieron determinadas por el impacto de copiar determinados instrumentos y formas de gestión y no adecuarlos a las particularidades de Cuba. A aquello el compañero Fidel lo denominó el “copismo”. Copiar mecánicamente y aplicar. Y ahí hay una disrupción entre lo que se pensó hacer y los instrumentos y las formas. Surge el periodo especial, y el piso sobre el que estructuraron esas instituciones y se diseñó ese quehacer que se estaba reanalizando para aplicarlo en función a las características nuestras, se quiebra… por tanto, no hubo más remedio que ir a una estrategia de supervivencia. Ahora yo creo que se está en condiciones de recuperar aquellas modificaciones que se empezaron a pensar, incorporando la experiencia de veinte años sin financiamiento multilateral, con un incremento del bloqueo consolidándose como una acción de guerra económica, con una cantidad de limitaciones extraordinarias… en 1996 empezó un proceso de crecimiento de la economía que todavía permanece, con independencia de ritmos más altos o más bajos, pero el PIB ha seguido creciendo, y ahora se está en condiciones de tomar toda esa experiencia, a través de los lineamientos y de aplicarlos. Por eso hablo de experimentación, a diferencia de antes.

A propósito del “copismo”, predomina la idea de que están ustedes básicamente interesados es en adaptar el modelo chino.

No. Los chinos son chinos. Esa es una vieja historia. Nosotros hemos estudiado esas experiencias, y están en función de elevar la calidad de vida de la gente. Pero en términos reales la diferencia está en los resultados. Nosotros aplicamos una política tributaria pero lo que hacemos después con los impuestos en función del bienestar de la sociedad es diferente de lo que hacen otros. No se benefician capas específicas sino la sociedad en su conjunto. Los chinos van ya por la tercera modificación de las estructuras y el funcionamiento de su sistema empresarial; en el caso nuestro, después de tantos años posiblemente esta sea verdaderamente la primera vez, la más profunda. Y lo estamos haciendo sobre la base de la experiencia propia.

Le planteo otro tópico. La economía Cubana la salvó Venezuela, gracias a petrocaribe…

¡Ah, petrocaribe, el ALBA…! Yo creo que no es así. La pregunta que habría que hacerse es la siguiente, y quizás soy un poco crudo: ¿Desde cuándo existe ese marco de relaciones comerciales entre Venezuela y Cuba? Desde hace catorce años. La economía Cubana cayó el 34,7% entre 1993 y 1994. El producto industrial Cubano había caído en 1993, entre otras cosas por una reducción de más del 50% del abastecimiento petrolero soviético. La economía empieza a crecer a partir del 96, un 0,7%, y desde entonces siguió creciendo hasta 2000-2001. El primer socio comercial de Cuba en aquel periodo era Canadá. Y la economía creció gracias a las relaciones económicas, comerciales, con Canadá. Y nadie dijo que la economía de Cuba dependía de Canadá. ¿Por qué dicen que la economía de Cuba depende de Venezuela y nadie dijo que dependía de Canadá?

Bueno, pero ustedes reciben petróleo venezolano a precio preferencial.

Sí es verdad que existen relaciones comerciales entre Cuba y Venezuela. Pero son mutuamente beneficiosas. No hay relaciones de subordinación. En la generación de electricidad en Cuba, que era extraordinariamente dependiente hace años, se ha alcanzado un alto grado de independencia generando electricidad sobre la base del ciclo combinado de petróleo con gas. Pero el desarrollo del gas en Cuba lo estamos haciendo con los canadienses, no con los venezolanos. Aparentemente hay una corriente de propaganda que trata de condicionar Cuba al desarrollo de Venezuela para desconocer la capacidad real Cubana de desarrollarse.

Pero, ¿qué pasaría con esta relación si Nicolás Maduro hubiera perdido las elecciones?

Lo mejor que podría haber pasado es que no pasó, para serle totalmente franco. Pero yo no creo que eso hubiera llevado a Cuba a un nuevo periodo especial como decían. Porque el nivel de dependencia que teníamos con la economía del campo socialista era de más del 80%, y el 75% sólo con la URSS.

Y ahora con Venezuela es de un 40%.

Con Venezuela es más bajo del 40% en términos reales, pero además sustentado en otros beneficios mutuos. Porque no se puede medir sólo las relaciones con Venezuela sino con américa latina, porque es que también el mundo ha cambiado; es con Venezuela, con ecuador, con argentina, Uruguay, México, Guatemala, honduras, incluso con el salvador, Nicaragua, panamá. Porque las relaciones son diferentes. Porque en el mundo, como bien dice correa, lo que hay es un cambio de época. El contexto es diferente. Yo no se si alguien se habrá entretenido en mirar el efecto hacia la sociedad venezolana del servicio que Cuba presta solamente a través de la atención médica.

Creo que es bien conocido.

Y en términos de futuro, eso es algo que se queda. Por lo tanto, estamos hablando de relaciones mutuamente beneficiosas. Claro, pudiera darse un gobierno en Venezuela que rompiera esas relaciones… bueno, eso puede ser, pero cuando uno escucha al pueblo de Venezuela ellos saben de qué están hablando.

¿Cómo valora la experiencia económica venezolana, que en catorce años no parece alentadora?

Bueno, depende, depende…

Los resultados electorales expresan mucho en ese sentido.

Sí, está bien… ahí hay que analizar. Valdría la pena ver la estructura productiva de Venezuela en 1990, 1995. Y la estructura en las condiciones actuales, en un país que sólo dependía del petróleo crudo, que abastecía el 4% de la demanda petrolera de EE.UU. Y que pasaba por trinidad-Tobago para ser refinado en un función de los intereses de EE.UU., mientras que el resto de la actividad económica estaba condicionado por las importaciones, con una altísima dependencia de importación de alimentos. Y hoy día no es así; ha ido cambiando en base a un desarrollo hacia adentro. Y ahí tiene el pacto social también.

Pero existe un desabastecimiento de productos básicos.

Bueno, es relativo. Si estoy acostumbrado a una marca y no la encuentro…

No, no. Estamos hablando de leche, por ejemplo.

Sí, bueno, también hay limitaciones por parte del sector privado, si importa o no, si produce o no. Venezuela no es un país cuya economía funcione sobre una base de bondad, ni financiera ni gestora por parte del sector privado. Por tanto, el desabastecimiento también se crea y se gestiona… es así como funciona. Y Venezuela es objeto de una campaña de propaganda política, mediática. Esas figuras se crean. En determinados momentos hay falta de leche; en otros momentos, de otros productos. Hay demoras en los procesos de importación desde el propio sector privado. Hay asuntos que indudablemente responden a acciones dirigidas a crear dificultades, eso lo creo también. Hay intereses detrás. Pero lo que es indudable es que desde el chavismo, desde Chávez hasta ahora, como dicen los mismos venezolanos honestos, ningún gobierno ha hecho tanto por este pueblo. ¿Cuántos años necesitó el capitalismo para desarrollarse? Entonces, ¿por qué los regímenes progresistas los devaluamos porque llevan veinte, treinta años, cuarenta, cincuenta, tratando de lograr el progreso? No puede ser. Se tarda años.

Pero, ¿se acaba el capitalismo o no se acaba?

Alguien con un altísimo reconocimiento académico dijo que el problema del capitalismo es que el socialismo indudablemente va a surgir: la misión es demorarlo todo lo que se pueda. Cuando usted analiza lo que está pasando en el mundo cada vez más hay que recurrir, desde el capital, a procesos más participativos. La recurrencia a esos procesos cada vez más participativos, de más cantidad de personas en la toma de decisiones de la política pública, es una necesidad del sistema… pero si no se logran los resultados, si sigue siendo un proceso cíclico, al final del camino lo que la gente piensa es que hay que cambiar el sistema. ¿No es cierto? Es un sistema que, porque no encuentra solución entre esa minoría que gobierna y distribuye, y los que requieren y necesitan, motiva en sí mismo la búsqueda de otra solución. Por eso el fracaso del neoliberalismo como proceso, con independencia de los avances, que tuvo algunos, no se puede negar.

¿Cuáles?

Bueno, yo diría, por ejemplo, la proyección diferente entre el fondo monetario internacional (FMI) y el banco mundial, el poner en evidencia los procesos de ajuste del FMI, esos que al final del camino todo el mundo los conoce… mire, los lineamientos de Cuba se asientan en el número uno, que es preservar el socialismo. Y preservarlo sobre la base y planteado de esta manera: un socialismo sustentable, propio y, como es lógico, autónomo y en beneficio de la sociedad Cubana. Porque no vemos otra solución. En ningún momento las medidas que se están aplicando llevan implícita una involución. Todo lo contrario, la confirmación de que la solución para Cuba es el socialismo, y el socialismo sobre la base de recursos propios y condiciones propias, características propias, tomando las experiencias del resto del mundo en la medida en que nos sean útiles para desarrollar nuestra propia sociedad. Y eso es lo que tiene el consenso popular. En el 2000 más del 90% de las personas votaron en un referéndum a favor de construir el socialismo y en función y con los criterios de los lineamientos que se propusieron y aprobaron en el congreso del partido y luego en la asamblea del poder popular. Hay una expresión del compañero Fidel de hace muchos años: si el socialismo es un sueño nuestro, ¿por qué no nos dejan realizarlo?


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