Mostrando entradas con la etiqueta CiU. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CiU. Mostrar todas las entradas

viernes, 24 de octubre de 2014

Artur Mas dá un repentino (esperado) giro de timón

Tomado de Aurora, Organización Marxista.
Por Miguel Salas.

Un golpe de timón se ha producido en la política catalana. Artur Mas y CiU han cambiado el objetivo que unificaba el proceso que tenía que llevar a una consulta el próximo 9 de noviembre. Es difícil saber como afectará al proceso soberanista tan masivo en Catalunya, pero no hay duda de la desorientación que ha generado y de la división entre las fuerzas políticas que apoyan el derecho a decidir.

Una secuencia de los acontecimientos de las últimas semanas debería incluir los siguientes elementos:
  • 11 de septiembre 2014. Una impresionante V llena las dos más grandes avenidas de Barcelona, Diagonal y Gran Vía. Se calcula que participa un 25% de la población de toda Catalunya. Carme Forcadell de la ANC (Asamblea Nacional Catalana) pide en su discurso: "Parlament, President, pongan las urnas".
  • 17 de septiembre. El Parlament aprueba una resolución que insta al president a convocar la consulta, "con todas las garantías democráticas y de participación posibles" y al gobierno a organizarla.
  • 19 de septiembre. El Parlament aprueba la Ley de Consultas con 106 votos a favor y 28 en contra.
  • 27 de septiembre. Artur Mas firma solemnemente la convocatoria de la consulta del 9N.
  • 29 de septiembre. Lo nunca visto. Sin apenas tener tiempo de leerla el Tribunal Constitucional decide en un tiempo record suspender cautelarmente la Ley de Consultas del Parlament.
  • 3 de octubre. En una reunión plenaria de los partidos favorables a la consulta con el gobierno los partidos de izquierda, desde ERC a ICV-EUiA y CUP, presionan a Mas para que siga adelante con la consulta porque comprueban que el gobierno está poniendo el freno.
  • 9 de octubre. Nueva reunión sin avances evidentes. Mas vuelve a insistir en que habría que ir a unas elecciones, que sólo él puede convocar, pero no quiere hacerlo sin tener previamente un acuerdo con ERC.
  • El lunes 13 de octubre se celebra la tercera reunión entre el gobierno de la Generalitat y las fuerzas políticas comprometidas con la consulta. Ya avanzada la noche, la reunión acaba en desacuerdo. El gobierno desconvoca la consulta. Rajoy fue uno de los primeros en celebrar la suspensión.
  • El martes 14, Mas aparecía en una rueda de prensa para anunciar que en vez de la consulta se organizaba un proceso de participación ciudadana para el 9N. Una burla para los millones de personas que durante tres años han participado en movilizaciones masivas cuyo objetivo principal era poder votar para decidir qué futuro político debía tener Catalunya. Pasados los días se ha ido aclarando, no mucho la verdad, en qué consistirá ese proceso participativo. Porque es cierto que habrá urnas, que se podrá votar, que habrá papeletas con las mismas preguntas… pero no será nada parecido a una consulta. No habrá convocatoria ni censo, la gente se tendrá que inscribir, no habrá reglamento, las mesas estarán controladas por voluntarios y voluntarias… Los organizadores de las consultas ciudadanas que se realizaron desde el 2009 han declarado que su consulta, organizada por personas y entidades privadas, tenía más y mejores garantías que la propuesta de Mas.
Escuchando la rueda de prensa de Mas se encuentra la verdadera explicación del cambio. Buena parte la dedicó a quitarse de encima su propia responsabilidad. Atacó al resto de partidos e intentó endosarles la responsabilidad, dedicó mucho menos de su tiempo a denunciar la antidemocrática prohibición de la consulta por el Tribunal Constitucional y la política de Rajoy respecto al proceso soberanista, aunque en algún momento dijera que el Estado español es el adversario, y, sobre todo, definió lo que es su verdadero objetivo político: la convocatoria de unas elecciones con una lista formada básicamente por CiU y ERC. Una rueda de prensa destinada también a crear un relato de la suspensión de la consulta que no coincide con la realidad. Se presenta como una división de los partidos lo que es una decisión de CiU de echar para atrás y de no aceptar la presión de la izquierda que quería seguir adelante con los preparativos de la consulta.

Para Mas y los suyos la consulta del 9N, sarcásticamente convertida en proceso participativo, no es más que un episodio que habría que pasar porque lo importante serían las elecciones, pero, eso sí, elecciones solo si hay una lista "de país" que integrara a CiU y ERC. No hay que ser demasiado listo para darse cuenta de que la maniobra de Mas consiste en intentar salvar su propio pellejo y el de su partido y, sobre todo, intentar situarse por encima de los partidos para aparecer como "salvador" del proceso. Desde hace meses, y ya fue confirmado en las elecciones europeas, CiU baja y baja en las encuestas y con el tema Pujol todavía pendiente de saber cómo y de qué manera afectará a su electorado.

Durante estos mismos días, empieza a operar una reunión de partidos auspiciada por la ANC y Omnium Cultural con el objetivo de apoyar la consulta y debatir sobre los elementos políticos para un "Estado propio", pero también se pone encima de la mesa el debate sobre "una república catalana". En una reunión el mismo día que Mas suspende la consulta se acepta que el proceso participativo no es la consulta y se debate sobre elecciones plebiscitarias o constituyentes. En la siguiente reunión se habla de establecer un nuevo objetivo político, unas alianzas unitarias que no sean la lista única de CiU. Se tantean cambios de políticas económicas, posibilidad de establecer acuerdos con sindicatos y mareas ciudadanas, todo el país debe estar representado sin exclusiones.

El potente movimiento partidario del derecho a decidir, y en su mayor parte favorable a la independencia de Catalunya, tenía desde el principio una cita fijada en el calendario, el momento en el que hubiera que responder directamente a decisiones del Estado. El momento llegó cuando el Tribunal Constitucional prohibió la consulta convocada bajo el amparo de legislación aprobada por el Parlament de Catalunya. Al día siguiente las plazas de prácticamente todos los pueblos de Catalunya se llenaron de gente en protesta por lo que consideraban una decisión antidemocrática. La siguiente cita era la consulta del 9N. El gobierno Mas ha sido incapaz de responder a ese envite, se ha rendido a la presión, tanto del Estado como de los poderes fácticos, tanto catalanes como españoles. Se ha quemado como gobierno y como dirección política. Ha convertido la exigencia de millones de catalanes en una parodia de consulta.

No ha sido una decisión de última hora. Desde hacía semanas era bastante evidente que el gobierno de la Generalitat no estaba preparando la consulta. Pasaban los días y se dejaba pasar el cumplimiento de los plazos, en la calle la movilización continuaba, con numerosos actos, una gran encuesta casa por casa promovida por la ANC (Asamblea Nacional Catalana) repartos de propaganda, entre ellos los de la campaña Esquerres pel SiSi (Izquierdas por el SiSi) [Plataforma que cuenta con el apoyo de organizaciones, asociaciones, diputados y personalidades de todo el ámbito de la izquierda catalana] pero el gobierno y sus consejeros seguían con declaraciones confusas e incluso contradictorias. Un día uno decía que habría consulta y al día siguiente otro comentaba que había que aceptar la legalidad (se sobreentiende la "legalidad" decidida por el Tribunal Constitucional, no la legalidad que emana de las decisiones del Parlament catalán) Cuando en la reunión del 13 de octubre Mas propuso la parodia de consulta lo hizo a sabiendas que no podía ser aceptada por el resto de partidos y la hizo para romper el acuerdo y elegir su propio camino.

De hecho, la posición de Mas y CiU siempre ha ido a remolque de la movilización y de los principales problemas políticos del país. Vale la pena recordar que cuando se discutía un nuevo Estatut en Catalunya, Mas (entonces en la oposición) pactó con Zapatero un primer recorte del Estatut que se estaba negociando, y que posteriormente el Tribunal Constitucional a iniciativa del PP decapitó, haciendo caso omiso de la decisión del Parlament catalán y del referéndum que lo aprobó. ¡Menuda democracia la del Tribunal Constitucional! Posteriormente la posición de CiU fue buscar un pacto fiscal parecido al concierto económico vasco. También fracasó, cuando ya en la calle se pedía un cambio en las relaciones entre Catalunya y España. Creyó que bajo el impulso de la movilización podría sacar réditos electorales y adelantó las elecciones autonómicas. Otro fracaso, pasó de 62 a 50 diputados. Ahora lo apuesta todo a unas elecciones con una lista única. Quien acepte ir con CiU se arriesga también a un fracaso, o ¿habría que hacer caso omiso de las políticas de recortes y de los numerosos casos de corrupción que le afectan?

No hay ninguna duda de que este golpe de timón ha desorientado y causado enorme inquietud, pero de momento nada indica que el movimiento soberanista se esté deshinchando. El éxito de la concentración, unas 110.000 personas, convocada por la ANC y Omnium Cultural el domingo 19 en Barcelona confirma que está bien vivo. Las dirigentes de estas asociaciones, Muriel Casals y Carme Forcadell, han explicado que a pesar de que no era la consulta que defendían proponen convertir el 9N descafeinado en una nueva movilización para demostrar la decisión mayoritaria del pueblo, han exigido unidad de los partidos y que se convoquen elecciones en un plazo de 3 meses. Parafraseando a Shakespeare, la música sigue sonando bien solo que el músico toca falso.

Las elecciones son la posibilidad de seguir avanzando en el proceso soberanista. Se abre un gran debate social y político. Está en discusión si para tener una mayoría solvente en el futuro Parlament habría que presentar una lista lo más amplia posible encabezada por Mas, posición defendida por CiU, que de momento rechaza ERC. Está en discusión si debiera ser una lista de personalidades independientes apoyada por los partidos y también lo está la propuesta de un acuerdo o entesa de las izquierdas para que la ruptura con el Estado español tenga un contenido social y de cambio en las políticas que hasta ahora ha aplicado CiU. Así mismo hay un debate sobre el necesario contenido constituyente del nuevo Parlament, que pudiera relacionarse con procesos constituyentes en el resto del Estado español..

El tiempo político y social es apasionante. Los días cuentan ahora como semanas o meses. Hay que estar muy atentos. Interesa a la población de Catalunya y también al resto de España. 

Lo que ocurra tendrá repercusión en todo el Estado.

miércoles, 27 de agosto de 2014

DE PUJOL, DEL PUJOLISMO Y SU PUJOLANDIA

Pujol cara
Jordi Pujol
Tomado del Blog La Ratera


Por Antoni Bárbara Molina
Escribo estas cuatro notas de respuesta al cuestionario que me propone el amigo Salvador, un 25 de agosto de 2014. Justo cuando se cumple un mes del día en que Jordi Pujol se apareció con su famoso comunicado de in/ex/culpación público sobre algunos olvidos tributarios.
Significo lo anterior porque soy consciente de la inmensa hemeroteca generada al respecto del tema a lo largo de este mes de agosto, de la diversidad, policromía, autoría, intención, naturaleza y antagonismo de los análisis, pero lo hago además situado ante una incertidumbre intangible, un vacío de lo inmediato repleto de gritos, lamentos y proclamas a modo de estampa del averno mitológico. Parece bastante poco discutible el diagnóstico del fiasco pujolista, pero sigue abierto el pronóstico (lo difícil es el pronóstico) de lo que va a suponer en el acontecer de corto y medio plazo.
Sabemos que la estrategia de la “familia”, naturalmente, es el contraataque jurídico y la maniobra de dispersión incluida su demanda legal contra la Banca andorrana por chivata. Además del toque irrenunciable de victimismo ni que esta vez resulte ya muy raído y traído. Falta conocer la agenda inmediata del otrora-honorado y no sabemos, hoy por hoy, de reclamadas comparecencias parlamentarias o en tribunales. Solo sabemos que el cadáver hiede y que en el escenario del 9N se impone su incineración súbita, su entierro –en sentido mediático por supuesto- o su congelación para toma de muestras de ADN en el futuro… Y así las cosas, hablemos Salvador, compañero del alma, compañero…
La declaración de 25 de julio. Intuyo que la evidencia de los hechos, tras largos años de maniobras, dilaciones y obstaculizaciones, de los delitos de ÉL, Pujol, persona humana (explicados por él mismo como faltas, errores o pecados) eran ya imposibles de ocultar. La realidad iba a saltar a la opinión pública de forma imparable e inmediata como final parcial de complejos trámites jurídicos y procedimientos de instrucción tortuosos. Las aportaciones/informaciones de cuentas opacas, en Andorra y otros paraísos fiscales, las circunstancias de los hijos, las declaraciones del entono, …
El petardo iba a explotar ya y en cualquier caso era mejor intentar controlar la deflagración y sobretodo su onda expansiva. Tan inaplazable como inoportuno en plena efervescencia soberanista, y ante hechos ciertos e inevitables era mejor intentar llevar la iniciativa. Consulta rápida a los íntimos en el sentido más siciliano de la “familia” y una vez constatado el diagnóstico funesto, pasó al abordaje frontal exculpatorio del problema siguiendo el método ancestral y doctrinal ante este tipo de entuertos que creo que era “examen de conciencia, dolor por los pecados, contrición perfecta y propósito de enmienda…“ Y penitencia redentora.
Porque en definitiva no se trató de una inculpación sino de una disculpa/exculpación. ¡Aquel gran líder, acaparado y entregado a la causa redentora del país, no había tenido tiempo en estos 34 últimos años para atender a sus obligaciones tributarias!
Parece difícil, sin embargo, que haya optado a partir de unas neuronas demostradamente eficientes como las del cerebro de este ex honorable, ex, ex, por esta jerga argumental que de pueril, supera lo patético y alcanza lo grotesco. Toda la historia de la herencia, la preservación para la gran causa patriótica y su manejo clandestino no superaría una criba para un cuento infantil… con escarnios como el de su propia hermana/cuñado ajenos al presunto mangoneo.
De ahí mi lectura sobre lo desesperante y urgente del momento, la sospecha coherente de estar tan solo ante la parte visible (visibilizada) del iceberg, en un intento de apaciguar las reacciones más viscerales de los enemigos y las más comprometidas de los amigos. Dilatar las respuestas en el sopor agosteño, desenfundar el viejo jersey de viejo jubilado de la “caseta” de Queralbs, e intentar con su maestría habitual promover adhesiones “humano-piadosas” y ganar algo de tiempo para la defensa. Y el contraataque (como opción predilecta si posible).
No había caso de usar otra vez la senyera y la imagen de ataque a Cataluña, en su persona honorable y honorada, porque esta vez la deshonra era insoslayable, él ya no era el caudillo de los años ochenta, CiU tampoco es la de entonces, y sobretodo Cataluña está metida hasta las cejas en otros diferendos y batallas. Ni siquiera la bandera es la misma, ahora cuatribarrada pero profusamente “estelada” en guión de combate independentista. Ni siquiera él es el General/Conseller en cap. Demasiado lastre y contundencia para siquiera intentar medrar o atemperar en la tormenta, así que sus Más/amigos tienen que aceptar su entrega ritual al sacrificio para salvar la causa mayor, aun con la frustrante y dolorosa aceptación de la “legalidad”. Esta vez, en materia tributaria y penal, española, pero también catalana.
Algunas primeras reacciones públicas a la “carta”, expectantes y atentas al tono de las respuestas, intentan acotar el tema a “lo privado”. ¡Qué autentica pasión demuestra la derecha con eso de lo “mixto” o lo “público-privado”! Una vez más se cumple la norma y el dinero era público y los beneficios privados. Aquí como es costumbre: Lo privado es sagrado y es extensible a los vínculos de familia carnal y político-confesional. Lo público es la cantidad de millones desaparecidos, ocultados, negados, impagados… lo de siempre.
Por el contrario en este escenario tragicómico el recurso manido de algunos sectores nacionalistas sobre la perversidad del gobierno de España, se queda sin substancia y ya ni en el núcleo convergente más pujolista, ya ni en la Universidad de verano de Prada, nadie se atreve a sostener con una pose mínima el maniqueo argumento tantas veces infalible y siempre útil. Aquí la instrumentalización de “la culpa es del otro” se queda sin otro “otro” que el protagonista. Se palpa una cierta atmósfera de decepción cierta, de frustración, de enorme desconcierto. Incluso de traición. Que ya ni los banqueros amigos de Andorra serán de fiar (tomen nota queridas Montserrats Caballes, Sánchez Vicarios, y otras altas personalidades del acervo patrio).
Ahora, en un escenario de ruinas sobre todo morales (que ahora mismo el cojín económico no es lo más preocupante) y de vergüenzas humillantes, Jordi y su clan Pujol están maniobrando a todo gas para capear el temporal, su temporal. Ahora, “tot si val”, y si hay que morir será matando… y eso si que dibuja un ambiente de auténtico pánico, de terror nacional. Todavía tiernas las vivencias del caso Bárcenas que pudieran servir de pista sobre como esfumar un escándalo monumental se intuyen notorias diferencias. Pujol no va a ir por cien motivos a la cárcel y la ausencia de ese elemento de presión contundente supone una perspectiva muy amplia y abierta para el devenir de “mantas” al aire y la posible erupción de otros “casos” concatenados, o no, de destapes con tarjeta de acuse de recibo y respuestas-vendetta a remitente. Habrá que seguir la 2ª y 3ª parte de la saga.
Me preguntas, Salvador, por el posible fin la “era Pujol”. Creo sinceramente que la auto-inmolación es definitiva, aunque esto no niegue futuras (y no tan lejanas) maniobras de desagravio y rehabilitación públicos por parte de cómplices y de acólitos. Lo veremos si un mínimo de salud acompaña.
Pero en todo caso el fenómeno del “pujolismo” como tal se ha agotado y además -algo impensable- va a pasar a la historia como una tremenda farsa, mucho más próxima al sainete costumbrista que a la tragedia épica.
La figura de Doña Marta, su ilustre Ferrusola, merece un capítulo aparte. Hay quien afirma, y sabe de qué habla, que detrás del personaje Pujol era la discreta “metressa” quien movía los hilos más sutiles y complejos de ese ovillo. La mano que tejía la trama socio-cultural-político-doméstica. Sea cual sea el final del libro, el capítulo de la gran dama, nacional-clerical-conservadora y de su elitismo xenófobo va a tener muchas páginas.
Esta vasta familia omnipresente en su Cataluña, “pujolandia y más allá del Ebro según hemos visto y leído, ilustra como pocas esas formas de la burguesía catalana, fundamentalmente práctica y materialista, que precisamente ejerce desde lo antagónico: desde la pretendida altura de miras patrias y desde la espiritualidad escénica. Esa clase que antes, durante y después del franquismo viaja a Suiza y otros destinos explícitos con regularidad y una cierta molestia para transportar unas cosillas y dejar claros algunos asuntillos de unos números bancarios…
La historia va a esclarecer que aquella veneración, respeto u honorabilidad hacia el personaje, que como bien sitúas incluía a mucha izquierda histórica, eran sólo una expresión, autóctona y autónoma claro está, del cultivo habitual y tópico de regímenes populistas: miedo, resignación y autoinculpación o inculpación mutua y recíproca de nacionalismo a nacionalismo. En eso estamos unos decenios después.
Estos días se pueden leer y oír cosas impensables hace solo unos meses: sobre fariseísmo, ambigüedad, oportunismo, sobre redes tupidas de intereses, nepotismo, corrupciones y corruptelas, sobre hijos y nueras, e incluso emerge ya algún análisis sociológico acerca del histrionismo del don Jordi que siempre ha sido un inigualable actor de su propia obra. Su auto-biografía va a ser un libreto digno de Re-lectura.
Para concluir con ese pujolismo cultural anotar como la caída del gran líder, la mezquindad de su tropiezo y su mismo manejo van a liquidar incluso aureolas que parecían inmutables y permanentes. No digo ya las de integridad, coherencia o mesianismo sino incluso las de real demócrata, o auténtico antifranquista.
Propones Salvador reflexionar sobre la incidencia en el proceso soberanista en curso. Del tema se viene hablando aunque algunos intentan deslindarlo. Es una evidencia notoria que este escándalo tizna de forma importante algunas -no a todas, por supuesto- de las posiciones y sentimientos que se exhiben estos días. Por más que se jure y se perjure la genética Pujol impregna hasta aquí una determinada formulación nacionalista, radicalmente pragmática del seny, prudentemente secesionista de la rauxa, que intenta con serias dificultades sobrevivir al descarnado escenario presente que paradójicamente han propiciado y pilotado.
Este drama tiene connotaciones familiares, y aquí debemos incluir a la familia “política”, a los de “casa”, a CDC y allegados subalternos. Los entramados pasan por lo biográfico, pero también por lo empresarial, lo social, cultural, vecinal, festivo, lo humano y lo divino. ¿Cómo esfumar ahora los reconocimientos de “paternidad” política del Sr. Mas hacia el “pare Pujol”? ¿O donde ocultar los círculos sólidos y herméticos de amistad, relación, parentesco, endogamia, veraneo, compadreo, colegüismo de clan autosuficiente, complicidad, percepción de estatus cortesano, y sentimiento de “clase”? Hoy toca matar al padre, y como el propio padre decía “si ara toca, toca”. Ni que decir que a ERC le van creciendo flores impensadas en cualquier maceta, incluidas las que no riega ni cultiva. Interesante vivir un rato más para ver como se conjuga una vez más lo de Esquerra con lo de Republicana, por supuesto de Catalunya.
Queda por resarcir las víctimas de toda esta putrefacción prolongada e impune. Queda por rehabilitar y pedir públicas enmiendas a los fiscales Jiménez Villarejo y Mena, queda por sentenciar que Banca Catalana no era Cataluña. Queda por desagraviar a la bandera catalana, la senyera de todos los catalanes, de aquel mal uso a que fue sometida y humillada para envolver defecciones y deposiciones. Queda el juicio inapelable de la historia, pero aquella que escriben los pueblos agraviados, que no unos determinados biógrafos autorizados.
Pero por más paletadas de cal amnésica que aboquen unos al caso Pujol, o por más aquelarres demoníacos que le dediquen otros desde le nacionalismo español, más españolista y más rancio unitarista, habrá un antes y un después del 25 de julio, día del Santiago, aquel que cerraba España y al que ahora abrazan, indefenso y por la espalda, tantos peregrinos de postal como Rajoy y la Merkel.
Para quien esto escribe todo este impúdico episodio de latrocinio y desvergüenza reitera lo sabido, o que debiera ser sabido: los ladrones catalanes, españoles, europeos y mundiales planetarios roban, oprimen y expolian a los y las trabajadoras, a la gente sencilla, a los pueblos. Eso que se denomina: lucha de clases. Esa que para los aristócratas, los burgueses, los capitalistas y sus secuaces, o los insignes prohombres patrios como el que aquí nos ha ocupado no existe. Y ya sé que hoy el internacionalismo se lleva más bien poco por que se tapa más bien mucho… pero a algun@s nos gusta y alimenta.

jueves, 12 de junio de 2014

La sucesión es una estafa

http://www.telam.com.ar/advf/imagenes/2014/06/538c625d16cb2_260x173.jpg
Tomado de La Aurora.

Hoy el Congreso (11 de junio) vota una Ley Orgánica para que el Príncipe Felipe sea coronado.

Es un día gris para la soberanía ciudadanía y los pueblos en el Estado. Es el Rey quien decide quién es el nuevo Jefe de Estado del Reino.

El Congreso rinde pleitesía y la mayoría votará la Ley. La ciudadanía en su mayoría desea votar y decidir.

Cuando cada diputado y diputada digan su voto en voz alta a favor de esta Ley Orgánica de Sucesión, estará coartando la capacidad de decidir de las millones de personas que automáticamente no podrán ejercer sus derechos de ciudadanía.

El Congreso efectúa una estafa democrática al no poner a elección la Jefatura del Estado. El acuerdo entre el PP y el PSOE en torno a la sucesión de Juan Carlos I con su hijo Felipe ahonda el foso entre las instituciones, el Estado y la mayoría ciudadana.

Los jefes del PSOE sellan un pacto que conculca su republicanismo. Los candidatos a la renovación del PSOE renuncian con esta Ley a dar la voz y la decisión a la ciudadanía.

El nuevo Rey y Jefe de Estado es un clavo ardiente que no lavará la mala imagen de corrupción y de inutilidad de la Corona. La estabilidad que esgrimen para mantener esa institución monárquica es una ilusión; un espejismo en la árida crisis económica y el desprestigio mayúsculo de la actuación política y del estamento político.

Felipe Rey sólo prolongará una  agonía cuya fecha de caducidad la dictan las tendencias de fondo y la conciencia aún emergente que muestran las elecciones europeas.

El Rey que abdica ha agotado cualquier estimación de la población. El Rey nuevo no cuenta con ningún fervor popular. Sus valedores son los jerarcas del Estado, de las finanzas y de la economía, lo jefes del PP y del PSOE, UPyD y C's. PNV y CiU se abstendrán en la Ley de Sucesión, pero el presidente catalán, Mas de CiU, anuncia que irá a la Coronación.

Las manifestaciones han juntado al republicanismo ideológico con la concepción de querer decidir y votar la Jefatura de Estado: Referéndum, Ya!. Conseguir cortar el nudo gordiano institucional coronado necesita aunar todas las fuerzas con procesos constituyentes desde cada pueblo.

La concepción republicanista de poder votar, conviene haga causa común con las propuestas de República Española, junto a los procesos por unas Repúblicas Catalana, Vasca y Gallega. 
Es hora de caminar por una Confederación Libre de las Repúblicas Ibéricas.

jueves, 16 de enero de 2014

Los ilusos, el capitalismo y la dura realidad: España en protestas sociales

Bomberos en manifestación de protesta contra los recortes del gobierno del CiU. Plaza Cataluña, Barcelona, España. Hoy 16 de enero de 2014. Foto: Gustavo de la Torre M
Hay muchos ilusos que se creen que el capitalismo es fuente de prosperidad (bueno, es cierto, para los poderosos, que acumulan sus "oportunas fortunas" a costa del latrocinio; promoviendo el individualismo y la división de la sociedad).

Pero la mayoría social es ahogada en lentejuelas del consumismo desmesurado, el cual es producto del expolio de recursos naturales ajenos y la explotación de mano de obra barata en países menos desarrollados.

Esa mayoría, vive entre recortes sociales y el despojo de derechos elementales (como la seguridad ciudadana, en este caso específico que deseo mostrar).

España, un país del llamado Primer Mundo y miembro de la rica Unión Europea, padece de una crisis, provocada principalmente por los bancos (bajó la administración de corruptos), los mercados inversores parásitos y la abundante corrupción de los politicos (PP-PSOE-CiU... etc.).

Aquí les dejó imágenes de otra manifestación más contra los tijeretazos del Gobierno, tanto de Rajoy (Presidente de España) como de Artus Mas (Presidente de Cataluña). 

Está vez los manifestantes son los Bomberos de Barcelona, quienes también sufren las políticas neoliberales de "austeridad", impuestas desde la troika Europea.

 Fotos: Gustavo de la Torre Morales

viernes, 1 de marzo de 2013

El PP mantendrá el uso de las balas de goma por parte de los antidisturbios "porque no hay medio más disuasorio y eficaz"

Esther perdió un ojo de un pelotazo policial.
Tomado de Insurgente.


El PP ha rechazado este miércoles en el Congreso apoyar una iniciativa del PSOE que pretendía instar al Gobierno a suspender "inmediatamente" el uso de pelotas de goma por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y sustituir este tipo de material disuasorio por otros dispositivos similares menos lesivos. También se ha opuesto a un texto de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) que pedía directamente la prohibición de las pelotas de goma.
El texto al que el PP ha adelantado su rechazo instaba al Ministerio del Interior a "dar instrucciones precisas para que se suspenda inmediatamente el uso de las pelotas de goma" por parte de las Fuerzas de Seguridad, reemplazándolas por "otros dispositivos disuasorios menos lesivos" cuyo uso "tenga un potencial menos dañino y que no pueda en ninguna circunstancia causar graves lesiones e incluso la muerte de personas".
El secretario primero de la Mesa de la Comisión de Interior, Federico Cabello, ha sido el encargado de fijar la posición del PP durante el debate de las proposiciones no de ley del PSOE y la Izquierda Plural. Ha defendido el uso que hacen los agentes de estos dispositivos para, según ha dicho, "restituir la seguridad ciudadana" y permitir el ejercicio del derecho de manifestación. A su juicio, hoy por hoy no existe ningún otro medio "disuasorio" que sea más "eficaz" que las pelotas de goma.
Tras subrayar que es "esencial" que quienes utilizan este material tengan una "formación especializada", Cabello ha dicho estar convencido de que cuando los agentes las usan lo hacen siempre de acuerdo al principio de "proporcionalidad" e incluso "con mesura". Así lo demuestra, desde su punto de vista, el hecho de que cuando se producen disturbios en manifestaciones el número de heridos entre los policías suele ser "igual o superior" al que se registra entre los manifestantes.
Durante su intervención, el socialista Carlos Corcuera ha mostrado a sus compañeros una pelota y una bala de goma de las que utilizan los agentes. "No hace falta se un experto para imaginarse el daño que puede ocasionar esta pelota", ha dicho.
Corcuera ha exhibido este material antidisturbios, después de recordar el caso de Esther Quintana, quien perdió un ojo tras recibir un pelotazo durante la manifestación de la huelga general del pasado 14 de noviembre en Barcelona, y el de otra manifestante llamada Consuelo que también fue herida por una pelota de goma durante los disturbios que se produjeron en la denominada Marcha Minera de Madrid el pasado mes de julio.
El portavoz del PNV, Emilio Olabarria, ha mostrado su apoyo a la iniciativa del PSOE, pero ha acusado de "maniqueismo" a los socialistas por defender ahora que se dejen de usar las pelotas de goma cuando bajo mandato del PSOE se han producido, según sus cálculos, una veintena de muertes por su utilización.
Desde Izquierda Plural, su portavoz de Interior, Ricardo Sixto, ha defendido su proposición no de ley abogando expresamente por la prohibición del uso de las pelotas de goma por parte de la Policía, la Guardia Civil y todas las policías autonómicas.
En representación de CiU, su portavoz de Interior, Jordi Jané, ha admitido que este asunto requiere "una solución" pero que ésta ha de adoptarse después de realizar un estudio "serio" sobre las consecuencias de la utilización de este tipo de material. Por eso ha defendido que sea Interior quien elabore ese estudio y lo remita a la Cámara en un plazo de seis meses.

lunes, 26 de noviembre de 2012

¿Y si Mas sí leyó bien la jugada?

Artur Mas
Tomado del Blog "Quien mucho abarca" de Tercera Información.

CiU ha bajado mucho. Se ha pegado una buena costalada. Mas pedía una mayoría extraordinaria y se ha encontrado con un 30% raspadísimo que sólo le permite asegurarse el gobierno porque ninguno de los otros partidos llega al 15%. Para hacernos una idea: en vez de una mayoría extraordinaria ha sacado un punto y medio más que Rubalcaba en las generales del 2011. Hoy los análisis coinciden todos: se equivocó lanzándose a los brazos de un soberanismo nítido. ¿Y si no fue así? ¿Y si acertó?

Esta legislatura catalana ha sido breve pero intensa: la legislatura no comenzó el 11 de septiembre sino que ya venía Mas de ser la vanguardia de la troika, de recortar en todo, facilitar la privatización de la sanidad (con un consejero de la patronal de la sanidad privada), introducir el euro por receta, amparar a un matón como Felip Puig… Todo ello apoyado en el PP y apoyando al PP en Madrid. Al 11 de septiembre Mas no fue con la petición de independencia sino con la de un pacto fiscal. Y la gente en la calle demostró que no estaba por parchear un modelo que veían agotado.

En buena parte Mas ha hecho algo parecido a lo que intentó Rubalcaba en su campaña del año pasado. Cuando fue proclamado candidato hizo un discurso socialdemócrata como si la Historia empezara de cero, como si no hubiera participado en el gobierno que puso los cimientos al desmantelamiento del país, como si en plena campaña de imagen no estuviera cambiando la constitución para hacer de los recortes el único rumbo admisible. ¿Quiere eso decir que Rubalcaba se equivocó haciendo ese discurso socialdemócrata? No: probablemente era el único que podía hacer, lo que pasa es que no coló porque la gente no es imbécil del todo.

Algo así podría haber sucedido a Mas. Es muy posible (y los resultados de ERC vendrían a confirmarlo) que efectivamente la exigencia de un nuevo marco político que rompa con el actual fuera el único discurso posible. Que el problema de Mas no haya sido el discurso sino que nadie se haya creído su súbita conversión en el Moisés catalán tras haber sido, como presidente, un vulgar Rajoy de Sant Jaume. No hay forma de saber qué resultados habría tenido CiU si en vez de agarrarse a la bandera hubiera intentado defender los recortes antisociales y las palizas policiales: ni las encuestas nos sirven para ello dado que ninguna acertó, ni de lejos, la costalada que se iba a pegar Mas.

Una lectura rápida al pluralísimo Parlament resultante de las elecciones señala el éxito de aquellos partidos que han conseguido aparecer como algo nuevo y rupturista: desde el nacionalismo español (pero fresquito) de Ciutadans al independentismo nítido de ERC pasando, claramente, por la irrupción de las CUP. Y con ICV-EUiA en tierra de nadie, con lo que sería un grandísimo resultado electoral si viviéramos un momento de normalidad y se antoja muy escaso en tiempos de conflicto social y político tan agudo.

Los partidos que huelen a viejo, a régimen, se han despeñado o en el mejor de los casos estancado. Y eso es algo previsible. Lo viejo ya ha caducado, por mucho que lo nuevo no emerja con la fuerza necesaria. Mas intentó que CiU oliera a nuevo, a ruptura, a superación de un marco agotado. Pero la mochila está muy cargada y aparecer como rupturista con el bagaje histórico y reciente de CiU exige unas tragaderas excesivas.

¿Qué resultado habría sacado CiU si no hubiera hecho una campaña en torno a la independencia sino defendiendo seguir igual, recortando y pegando, apoyándose en el PP y apoyando al PP, siguiendo de guardián del 78…? Es algo que no sabemos, pero podemos intuir que no mucho mejor que el que sacó ayer. A lo mejor Mas no leyó tan mal la jugada.

________________________________________________________________________

Nota autor del blog:

Como nota agrego un simple comentario, el cual también puse en la web fuente del artículo:

No se equivocó (Artur Mas) en pregonar la independencia, porque era su excusa perfecta para tapar su fracasado gobierno (el cual ha estado en contubernio con el PP en todo momento). Era la forma de pasar por Santo frente a los catalanes, cansados de tantas palizas en las manifestaciones y palizas en los beneficios sociales que van perdiendo. La “independencia” era la manera de congraciarse con la población catalana y fomentar con mayor fuerza el razonable reclamo catalán de que Madrid le diera un merecido trato mucho más justo.

Mas tampoco se ha equivocado con las elecciones, ya que sabe que así el paquete que conlleva la reclamación de independentismo no le tocaría al CiU solamente… si las cosas salen mal, la culpa queda repartida… con un porcentaje, también alto, para los soberanistas de izquierda.

“Puede” que lo único no haya calculado del todo fuera la respuesta de Bruselas y no quede más remedio que estar fuera de la zona Euro… pero aun así, las familias adineradas que representa el CiU ya tienen en sus manos los principal del pastel: bancos (lo que es un ente fundamental).

Ahora queda ver la movida de ERC, en sus igual ansias de independentismo… ¿Harán pactos con el enemigo de CiU para esto? Sólo hay que tener en cuenta que Pactar con el diablo es deberle favores… y el diablo nunca hace pactos limpios, siempre hay letra pequeña en sus contratos.

By Gustavo de la Torre Morales on nov 26, 2012

viernes, 26 de octubre de 2012

La gran estafa en Catalunya (I).


Tomado de Rebelion.org

Vicenç Navarro

Público

Catalunya es uno de los poquísimos países de la Eurozona en el que el Gobierno, a pesar de ser uno de los gobiernos que han llevado a cabo con mayor intensidad la política de recortes de gasto público, incluyendo gasto público social, y haber apoyado reformas laborales orientadas a facilitar el despido de los trabajadores y empleados, no ha perdido sustancialmente el apoyo popular que determinó su victoria electoral -hace casi dos años-, victoria basada en parte en un programa electoral que excluía el desarrollo de tales políticas, tal como también, por cierto, hizo el Partido Popular que gobierna actualmente en España (que sí ha sufrido una pérdida de apoyo electoral). ¿Cómo es que la política de recortes ha tenido un coste electoral al partido gobernante en España y a la gran mayoría de los partidos gobernantes en la UE, y no la ha tenido en Catalunya?

Las causas de esta situación, claramente excepcional, es que tal Gobierno de la Generalitat de Catalunya, que tiene pleno control de los mayores medios públicos de información públicos, tales como Catalunya Ràdio y la Televisió de Catalunya (TV3, C33, 3/24, etc.), y que goza del apoyo de la mayoría de medios de información privados, ha sido exitoso en promover el mensaje de que “no hay alternativas” a tales políticas, debido al enorme déficit público que había dejado el Gobierno tripartito anterior (y que se encontró “inesperadamente” cuando llegó al Gobierno) y también al “expolio de Catalunya por parte de España” que había creado un enorme agujero en las arcas de la Generalitat de Catalunya. El término un tanto belicista de “expolio” se refiere al déficit fiscal de Catalunya versus el Estado español, es decir, la diferencia entre lo que los ciudadanos que viven en Catalunya contribuyen con sus impuestos y lo que reciben del mismo Estado a través del gasto público.

De esta lectura de las causas del problema financiero de tal Gobierno, la coalición gobernante CiU (una coalición de un partido liberal, Convergència Democràtica de Catalunya, perteneciente a la Internacional Liberal, y un partido cristianodemócrata, Unió Democràtica de Catalunya, perteneciente al grupo del Partido Popular Europeo, el mismo, por cierto, al que pertenece el Partido Popular) ha propuesto (además de recortar el gasto público para reducir el déficit y así corregir los supuestos excesos de gasto incurridos por la coalición de partidos de izquierdas que constituyeron el Gobierno anterior), una redefinición de la relación financiera entre el Estado central español y la Generalitat de Catalunya, proponiendo un pacto fiscal encaminado a desarrollar un concierto económico semejante al existente en el País Vasco y en Navarra. Esta petición, a partir de la manifestación del 11-S (que exigía un Estado propio para Catalunya) que reunió a un millón y medio de personas en las calles de Barcelona, se convirtió, en manos del Gobierno Mas, en un mero eslabón en el camino hacia la independencia de Catalunya, objetivo que no estaba en el programa electoral de CiU ni tampoco era un objetivo deseado por el Gobierno de la Generalitat para tal manifestación del 11-S que, según CiU, debería haberse centrado en la demanda por un pacto fiscal entre Catalunya y el Estado español. Es obvio que el Gobierno Mas quedó desbordado por la propia manifestación y que intenta ahora canalizar esta protesta (que en otros países hubiera sido en contra del propio Gobierno) hacia el Estado español. El enorme enfado popular hacia los recortes, entre muchos otros agravios, se intenta canalizar, no en contra de la Generalitat y su partido, CiU, sino hacia el Gobierno de España gobernado por el mayor aliado que CiU ha tenido en el desarrollo de sus políticas.

Las contradicciones del argumentario de CiU

En la línea argumentativa de CiU hay varios hechos que se ignoran y/o ocultan. Veamos los datos. La deuda de la Generalitat pasó de ser el 7% del PIB catalán en 2003 (cuando inició su mandato el primer tripartito) al 17% en 2010 (cuando terminó el mandato del 2º Gobierno tripartito). Durante este periodo, el gasto público social en los servicios públicos del Estado del bienestar subieron como nunca antes habían subido: en esos cuatro años se aumentó el gasto en protección social en 1.025 euros por habitante, pasando de 3.781 euros a 4.806 euros, mientras que en los cuatro años anteriores el aumento había sido de 768 euros, es decir 257 euros por habitante menos.

En 2010, el Gobierno Mas comenzó su gobierno con el intento de bajar tal deuda pública. Pero a pesar de los enormes recortes, cuya intensidad no tenía precedentes ni en Catalunya ni en España, la deuda pública se disparó pasando del 17% del PIB en Catalunya al 22% en 2012, uno de los mayores incrementos de la deuda pública ocurridos en los países de la Eurozona. Las causas de ello eran previsibles, tal como indicamos unas pocas voces, marginadas cuando no insultadas en tales medios públicos de la Generalitat (ver ”Comentario del profesor Navarro a los hechos vergonzosos que ocurrieron en la entrevista que le hizo Manel Fuentes en Catalunya Ràdio” en www.vnavarro.org).

Los recortes del Gobierno Mas, junto con los del Gobierno del PP (aprobados en las Cortes Españolas con el apoyo del partido gobernante en la Generalitat de Catalunya, CiU), acentuaron de una manera muy marcada la recesión económica, con la consecuente bajada de actividad económica y disminución de los ingresos al Estado. Se ha mostrado una vez más que las políticas de austeridad han sido un suicidio económico, tal como incluso el Fondo Monetario Internacional (que ha sido una de las instituciones que más ha presionado a los gobiernos para que se hagan tales recortes de gasto público, incluyendo el social) ha tenido que reconocer en un reciente informe (ver mi artículo “Los neoliberales deberían pedir perdón al pueblo al pueblo español, incluido el catalán”, El Plural, 22.10.12).

Pero la otra causa del descenso de los ingresos al Estado era la bajada de impuestos que el Gobierno español, con el apoyo de CiU había llevado a cabo durante el periodo de expansión económica. Tal bajada de impuestos creó un crecimiento del déficit público estructural del Estado (y de la Generalitat), dato silenciado en la mayoría de medios de la Generalitat de Catalunya. En realidad, según los datos del Ministerio de Hacienda, la aplicación de la reforma fiscal del 2006 (aprobada con el apoyo de CiU) a nivel del estado español (y que naturalmente afectó a los ingresos de la Generalitat) significó una bajada de ingresos (equivalente a 19.540 millones de euros) en 2007, bajada de impuestos que fue muy acentuada en el impuesto de Sociedades y en las rentas superiores. El impacto de tal bajada de impuestos en los ingresos al Estado, que también afectaba a la Generalitat, ha sido una de las noticias menos visibles en los medios de mayor difusión en Catalunya. Tal bajada de impuestos causó, como he indicado, un aumento del déficit público estructural, tanto del Estado como de la Generalitat de Catalunya, déficit que apareció con toda claridad cuando el crecimiento económico se frenó y finalmente se colapsó, resultado del estallido de la burbuja inmobiliaria.

Cómo respondió CiU a la crisis

Cuando el déficit público se incrementó, la respuesta de CiU fue apoyar medidas de recortes de gasto público llevadas a cabo por los gobiernos españoles y más tarde, cuando gobernó la Generalitat de Catalunya, realizarlas con gran intensidad con la intención –según declaraciones de los portavoces del Gobierno CiU- de impresionar a Bruselas de la “seriedad y compromiso del Gobierno de la Generalitat”, homologando seriedad con la voluntad de tomar medidas impopulares (tal como también ha dicho y hecho el portavoz del Gobierno del PP en España). Estos recortes se hicieron con el argumento de que “no había otra alternativa”, mensaje promovido activamente por los medios de información, tanto públicos como privados, ocultando que sí que había alternativas. Veámoslas.

CiU aprobó en las Cortes Españolas la propuesta del Gobierno Zapatero de congelar las pensiones, incluyendo, naturalmente, las pensiones catalanas (con el fin de ahorrar 1.200 millones de euros, dedicados a reducir el déficit público). Podría haber tomado, sin embargo, otras medidas que hubieran conseguido incluso más fondos. Así, CiU podría haber apoyado el mantenimiento del impuesto de patrimonio (con lo cual se habrían conseguido 2.100 millones de euros) en lugar de eliminarlo, como hizo. O podría haber apoyado la eliminación de las rebajas (que respaldó) en el impuesto de sucesiones (por valor de 2.552 millones de euros), o podría haber apoyado revertir la bajada de impuestos (que había aprobado) de las personas que ingresaban más de 120.000 euros al año, consiguiendo 2.500 millones.

Un tanto idéntico podría haber hecho con los recortes, incluso más intentos, realizados por el Gobierno del PP, presidido por el Sr. Rajoy. Así, en lugar de apoyar los recortes del Gobierno Rajoy (que han impuesto una reducción de 6.000 millones de euros en la sanidad pública, que tendrá como consecuencia el desmantelamiento de tal servicio público), CiU podría haber apoyado la anulación de la bajada de impuestos de sociedades (que CiU había aprobado) de las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año (que representan un 0,12% de todas las empresas de España), consiguiendo con ello 5.300 millones de euros para el erario público (incluyendo a la Generalitat de Catalunya).

O CiU podría haber apoyado en las Cortes Españolas la reducción del subsidio que el Estado da a la Iglesia Católica para impartir docencia de religión católica en las escuelas públicas (incluidas las catalanas) a fin de ahorrar 600 millones de euros, permitiendo evitar los recortes a los servicios domiciliarios a las personas con discapacidades y dependientes. Y aquí, en Catalunya, el Gobierno CiU podría haber reducido su déficit a base de aumentar los ingresos a la Generalitat de Catalunya en lugar de centrarse tanto en los recortes. Incluso el Gobierno Cameron de Gran Bretaña, con afinidades políticas a las del Gobierno Mas, intentó reducir el déficit público, no sólo recortando el gasto público, sino también aumentando los impuestos. El Gobierno Obama de EEUU intentó una reducción del déficit a base de un equilibrio 50%/50%. Y el Gobierno socialista francés acaba de aprobar un presupuesto en el que el 80% de la reducción del déficit público se ha hecho a costa de aumentar los impuestos del capital y de las grandes fortunas, y sólo un 20% a base de más recortes del gasto público. No así el Gobierno Mas. El 98% de la reducción del déficit se ha hecho a base de recortes.

El mayor problema del retraso social de Catalunya y de España es la escasez de recursos del Estado, incluyendo de la Generalitat de Catalunya

El Gobierno Mas podría haber evitado muchos de sus recortes si hubiera recogido fondos ya existentes en Catalunya. Catalunya no es pobre. Su PIB per capita es el 110% del promedio de la UE-15. Su gasto público social, sin embargo, es sólo el 73% del promedio de la UE-5. Si fuera el 110%, Catalunya se gastaría casi 20.000 millones más que no se gastan, porque la Generalitat no los recoge. La Generalitat podría haber recogido, por ejemplo, 2.788 millones de euros mediante las siguientes medidas: 1.000 millones de euros a través de un impuesto finalista progresista que fuera a la sanidad pública, tal como ha hecho el Gobierno canadiense; 600 millones de euros a base de gravar los beneficios exuberantes del capital financiero (tal como ha sugerido, paradójicamente, el Fondo Monetario Internacional); 400 millones de euros manteniendo el impuesto de sucesiones; 538 millones de euros a base de recuperar el impuesto de patrimonio, modificándolo para centrarse en las grandes fortunas; 150 millones modificando las multas y sanciones para hacerlas progresivas (es decir, que una multa sancionadora sea mayor en la medida en que los ingresos de la persona o institución sancionada sean mayores, tal como ocurre en los países nórdicos); 150 millones de euros en impuestos verdes, haciendo pagar 5 euros por cada vuelo que despegue de aeropuertos catalanes, y así un largo etcétera.

Ninguna de estas medidas, por cierto, hubiera afectado a la mayoría de la ciudadanía a la que sí, en cambio, le afectan los recortes en sanidad, educación y otros servicios públicos de la Generalitat. Y, naturalmente, podría también reducirse, camino de eliminarse, el enorme fraude fiscal, muy acentuado entre las rentas superiores de Catalunya y en las grandes empresas. Aplicando a Catalunya la metodología utilizada por los técnicos de Hacienda para calcular el tamaño del fraude, éste es en Catalunya de 18.000 millones de euros (cifra que los propios técnicos consideran muy conservadora). CiU no se ha distinguido, ni en las Cortes Españolas ni en el Parlament de Catalunya, por haber iniciado o apoyado medidas correctoras de tal fraude.

Otras fuentes de ingreso para la Generalitat de Catalunya, que hubieran evitado los recortes, hubieran sido apoyar el aumento de impuestos al tabaco y al alcohol que hubieran podido recoger 200 millones, fondos que hubieran repercutido en mayores ingresos para Catalunya, o exigir a las mutuas patronales de accidentes y enfermedades laborales que paguen al sistema sanitario público catalán los gastos de atender a los pacientes accidentados o enfermos por causas laborales, y que hoy no pagan (representando un déficit de la sanidad pública de 230 millones de euros).

Todas estas son medidas que CiU y su Gobierno podría haber apoyado en las Cortes españolas, y aprobado y/o llevado a cabo en su gobierno, y que no hicieron. Y el que no lo hicieran responde a causas políticas. Es decir, hubieran afectado a los grupos sociales o intereses financieros y económicos que CiU representa o a los que no se atreve a enfrentarse. Como dijo recientemente un dirigente de Cáritas en Catalunya, ¿cómo los políticos pueden dar tanto dinero a la banca (CiU ha sido el partido que más ha apoyado al PP en el rescate bancario), y tan poco dinero a las poblaciones vulnerables que hoy están sufriendo enormemente? La respuesta del Gobierno CiU al incremento de la pobreza fue hacer la Maratón Antipobreza de la televisión pública TV3, que recogió 4 millones de euros. Si CiU y su aliado en las Cortes y en el Parlament (el PP) hubieran aprobado un impuesto sobre las transacciones bancarias de corto plazo (la mayoría de clara orientación especulativa) la Generalitat habría obtenido 300 millones de euros. Todas estas son medidas que CiU podría haber llevado a cabo en su Gobierno que hubiera podido hacerse como alternativas a los recortes. Ahora bien, ¿cómo es que, con la evidencia existente, y que presento en este artículo, el Gobierno CiU no sólo no está perdiendo popularidad, sino que puede ganar por mayoría? La respuesta es el argumento del “expolio”.

El déficit fiscal es un problema, pero no es el mayor problema de Catalunya

En cuanto al “expolio”, hay que indicar que, detrás de tal término belicista existe una realidad que le cuesta mucho al Estado español reconocer. Y es que la contribución de los impuestos derivados de Catalunya es excesiva (según los parámetros comparativos de transferencias interregionales en la mayoría de países de la Eurozona), en relación a los fondos que recibe del Estado. Esta es una realidad, cuya falta de reconocimiento por parte del Estado Central es un indicador más de un problema mayor, que es el gran desequilibrio que existe en la relación Estado Central-versus Catalunya a favor del primero y a costa del segundo (ver mi artículo “El nacionalismo españolista”. Sistema, 05.10.12). La constante oposición del establishment español, centrado en Madrid, al reconocimiento de la plurinacionalidad de España, ha sido la mayor fuente de frustración en grandes sectores de la población catalana, una falta de reconocimiento que aparece también en la decisión del Tribunal Constitucional de vetar puntos clave del Estatuto de Catalunya aprobado por referéndum por la población catalana.

Complementando esta decepción hubo la falta de respuesta y protesta por parte del establishment español (cuyas Cortes Españolas habían aprobado previamente tal Estatuto), después del “cepillazo” -término ofensivo que incluso causó gracia en el establishment madrileño- a la propuesta aprobada por el Parlamento Catalán. La falta de protesta del Gobierno Zapatero a tal hecho por parte de aquel establishment fue un factor contribuyente a la generalización del enfado en Catalunya hacia el Gobierno central.

Pero el punto final que ha rebosado el vaso ha sido la victoria del PP, que fue el partido que había llevado el Estatuto al Tribunal Constitucional, y cuya postura hostil hacia las reivindicaciones en Catalunya se ha traducido en sus declaraciones y comportamientos. El Gobierno no ha tomado ninguna medida sancionadora, por ejemplo, contra el militar que amenazó con una intervención militar ocupando Catalunya, de nuevo un caso que demuestra no solo la enorme insensibilidad democrática del Gobierno PP sino también su hostilidad hacia Catalunya.

Ahora bien, dicho todo lo que he dicho, varias realidades necesitan añadirse. Una de ellas es que la mayor fuerza política que ha apoyado las políticas neoliberales que ha estado aprobando el PP y que están causando unos enormes daños a las clases populares catalanas ha sido precisamente CiU. Y la otra vertiente es que, en reciprocidad, la fuerza política que ha apoyado constantemente las políticas neoliberales y regresivas en Catalunya ha sido el PP. Tales políticas están desmantelando el Estado del bienestar en Catalunya convirtiendo un Estado universal (con derechos universales que se aplican a toda la ciudadanía) en un Estado asistencial (para las personas sin recursos o especialmente vulnerables) con un gran debilitamiento de la fuerza del trabajo y una disminución de los derechos laborales, todo ello acompañado con una disminución de los derechos civiles y aumento de la represión.

Esto ha sido ocultado en los medios de comunicación de la Generalitat de Catalunya que han jugado un papel clave con su silencio ensordecedor sobre la naturaleza de estos hechos. TV3 ha alcanzado unos niveles de instrumentalización desconocidos desde la era pujolista, enfatizando la inevitabilidad de esta reforma y el “expolio” de Catalunya por parte de España. Tal expolio, sin embargo, no puede explicar el enorme déficit social de Catalunya. Explica parte pero no todo. De hecho, los datos de gasto en protección social de 2007 para Catalunya, que son los últimos disponibles, muestran que si se destinaran los recursos que configuran el déficit fiscal (que la Generalitat considera que es el 8% del PIB catalán) a gasto social según la asignación actual del presupuesto de la Generalitat, el gasto social por habitante en Catalunya todavía estaría lejos de alcanzar la cifra que le correspondería por el nivel de riqueza que tiene. En realidad, pasaría de 5.475 unidades de poder de compra (upc, unidades monetarias que tienen idéntica capacidad de compra, estandarizando el poder adquisitivo de países con diferente nivel de riqueza) a 6.236 upc, una cantidad todavía muy lejos de los 8.210 upc que se debería gastar por el nivel de riqueza que tiene. La mayor causa del retraso social de Catalunya es la misma causa del subdesarrollo social de España (como documenté en mi libro El subdesarrollo Social de España), es decir, el enorme dominio de las fuerzas conservadoras sobre el Estado español (incluido el catalán) a lo largo de su historia, y que se ha cristalizado durante estos dos años en la alianza PP-CiU en las Cortes Españolas, y CiU-PP en el Parlament. Y ahora ambas formaciones políticas están agitando las banderas con fines electorales.

Esta es la gran estafa y el fraude existente hoy en Catalunya y en España. La coalición gobernante de Catalunya, que tiene gran responsabilidad en el retraso social de las clases populares de Catalunya, se presenta ahora como la gran defensora del pueblo catalán, convirtiendo a su máximo aliado, el PP, en su máximo adversario, enarbolando la bandera catalana para mantenerse en el poder y continuar siguiendo las políticas neoliberales que han hecho tanto daño.

Ahora bien, los enfadados que marcharon en las calles de Barcelona el 11-S pidiendo autogobierno y el derecho a decidir (lo cual comparto), deben ser conscientes de que en la medida que voten a tal partido y a tal Gobierno, el motivo de su enfado no se resolverá, pues una futura Catalunya bajo el Gobierno CiU será muy semejante a la Catalunya de hoy, con los mismos recortes, las mismas políticas fiscales regresivas, la misma instrumentalización de los medios públicos, el mismo retraso social de Catalunya y la misma inmunidad frente a la corrupción que ha salpicado tan extensamente a este partido y a este Gobierno. ¿Es esta la Catalunya que desean? No es la Catalunya por la que la generación de mis padres, mi generación y generaciones posteriores lucharon durante la dictadura para que nuestros hijos y nietos pudieran vivir libremente en una Catalunya con democracia, pluralidad y justicia social. Esta Catalunya no existe y tampoco existirá si las fuerzas conservadoras dominan la transición de esta Catalunya a la otra Catalunya.

Vicenç Navarro. Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...