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sábado, 26 de enero de 2013

El centenario martiano

Escalinata de la Universidad de La Habana.

Tomado de Granma.

Con una recepción en el Palacio Presidencial el domingo 25 de enero de 1953 se iniciaban los festejos oficiales del gobierno golpista de Fulgencio Batista por el centenario martiano. "Para encontrar ejemplos de tan egregia conducta, es menester remontarse a las enseñanzas de Jesús y auscultar en las calidades políticas de patriotas como Hidalgo y como Lincoln", decía Batista en un superficial discurso leído durante 15 minutos, en el que arbitrariamente encontró esas solas referencias a su aparente búsqueda de las esencias martianas. Todo lo demás fueron los trillados lugares comunes en que se desposeía a Martí de su filo revolucionario. Para el tirano, el Martí destacable era el beatíficamente sacado de contexto de la concordia en la familia cubana, el de la república de paz y armonía, lograda, desde luego, con la decisiva ayuda de nuestros vecinos del norte.

Ni siquiera la evocación de la figura de José Martí frenó el apetito depredador de los detentadores del poder. Se hizo pagar al pueblo el costo de la conmemoración y gran parte de la recaudación fue a parar, como siempre, a unos cuantos bolsillos enriquecidos. Se impuso por decreto el descuento de un día de salario a los empleados públicos, dos pesos a cada profesional y, lo más indignante, un centavo a cada niño matriculado en las escuelas públicas y privadas.

Bochornoso contraste, el mismo día 28 de enero de 1953 el Diario de Cuba denunciaba que no existía una carretera para llegar a Dos Ríos, lugar donde cayera Martí el 19 de mayo de 1895.

Como era usual, no faltó el irritante espectáculo de las emperifolladas señoras alcaldesas entregando dadivosamente "canastillas martianas" a los niños pobres nacidos el 28 de enero en los hospitales, en medio del consabido torneo de fotos posadas para la prensa.

La explanada frente al Capitolio Nacional fue el escenario para el acto gubernamental presidido por Batista la noche del 27 de enero, con la obligada asistencia del cuerpo diplomático y decenas de invitados extranjeros. Lamentablemente —aunque con el corazón puesto en Martí, no en sus traidores de turno— dos cumbres de la cultura continental, la chilena Gabriela Mistral y el cubano Fernando Ortiz, fueron los oradores de aquella velada.

Entre los invitados, viajó a Cuba María Mantilla, quien entregó a Batista el grillete que había llevado Martí durante los meses terribles del presidio político, en su juventud. Con ese motivo la prensa daría a conocer una carta que le hicieron llegar las mujeres martianas. Tras varios párrafos centrados en el enaltecimiento de la patriótica conmemoración, la emotiva queja:

"Releemos de nuevo El presidio político en Cuba, obra que no solo debe enorgullecer al cubano sino al género humano mismo y sentimos que nos da un vuelco el corazón angustiado. José Martí llevó ese grillete en la pierna y en el alma —en el alma donde la tuvo a usted, María, y a Cuba entera con un amor que desafió el tiempo, y sin embargo no lloró ‘porque no hay derecho a llorar lágrimas mientras otros lloran sangre’. Hoy, de vivir, lloraría pecho adentro lágrimas infinitas al contemplar a su tierra sin libertades, sin justicia, sin democracia. Con todo lo malo y todo lo bueno que cabe suponer a un gobierno constitucional, siempre factible de sustituir por otro mejor mediante el ejercicio del sufragio, la República, María, sufre otra vez el grillete de la dictadura —precisamente cuando creíamos que ya en Cuba era imposible el retorno al cuartelazo y a la asonada militar. Y usted sabe que José Martí escribió miles de páginas condenando las desgracias cívicas acaecidas en la mayoría de las repúblicas de la que él llamara Nuestra América.

"Usted no sabe cómo se violan y destrozan domicilios, se arrestan y privan de libertad a hombres, niños y mujeres, se amordazan las voces más puras del país, se mutilan las libertades de prensa, palabra y pensamiento, que impiden el libre movimiento de los ciudadanos. Todo el país vive como en vilo esperando lo peor. La economía de la nación ha entrado en crisis desde que el usurpador asumió por la fuerza mecanizada del ejército los poderes públicos.

"En tan tristes condiciones hemos visto celebrar oficiosamente el Centenario del Natalicio de José Martí, que debió ser de glorificación y de ejemplo.

"Entregó usted, María, el grillete que laceró a Martí precisamente a quien ha puesto grilletes al pueblo de Cuba. Duélenos en nuestro sentir de mujeres cubanas representativas de lo mejor de la conciencia nacional, que tal haya sucedido."
Marcha de las Antorchas
La fuerza unitaria de Martí
 
La verdadera conmemoración del centenario iba a mostrarse alejada de palacios y oropeles, ajena a brindis ostentosos y retóricas de salón, negadores de la vida y prédica de quien había echado su suerte junto a los pobres de la tierra y vislumbrado un mundo que se nos venía encima amasado por los trabajadores. Transitaría junto al sudor y al libro en multitud de talleres y escuelas, en la energía de los jóvenes dispuestos al sacrificio emulador, en las manos infantiles con una sencilla flor como ofrenda.

En La Habana, vértice del poder despótico y de la represión, iban a representarse las más empinadas manifestaciones populares, con la bicentenaria universidad figurando nuevamente como centro.

Desde el sábado 24 de enero, acogida a la protección todavía respetada de la autonomía, la FEU había comenzado a reunirse con representaciones de la segunda enseñanza, de las secciones juveniles de los partidos de oposición y las mujeres martianas para concretar las actividades de recordación.

De las numerosas sugerencias debatidas surgieron varios acuerdos: representación de obras de Martí en el teatro universitario; inauguración de un rincón martiano en la universidad; firma en la escalinata del Libro de oro del centenario; impresión y distribución de folletos con pensamientos de Martí; desfile con antorchas hasta la Fragua Martiana la noche del 27 de enero; manifestación hasta el monumento en el Parque Central, el miércoles 28 a las 2:00 de la tarde.

Se invitó al pueblo a participar en todas estas actividades, mediante un llamamiento suscrito el 26 de enero por la FEU y los centros de segunda enseñanza de La Habana, la Sección Juvenil Auténtica, la juventud ortodoxa, la juventud del Partido Socialista Popular, la Unión Nacional de Empleados Públicos y el Frente Cívico de Mujeres del Centenario Martiano. El llamamiento aparecía con el visto bueno de Joaquín Peláez como presidente de la FEU, cargo para el que había sido elegido dos días antes, en sucesión de Álvaro Barba.

Un hecho excepcional se reflejaba en el documento. Por primera vez aparecían unidas en un propósito común las juventudes auténticas, ortodoxas y socialistas. Se rompía así, en las bases juveniles, el pertinaz desprecio de los dirigentes de los partidos auténtico y ortodoxo a los militantes comunistas. Martí oficiaba como fuerza unitaria para algunos sectores de la juventud cubana, fugazmente desvinculados de los intereses partidarios.

Ese mismo fenómeno se manifestaba en un singular evento que se iniciaba ese día en el local del Sindicato de los Yesistas, situado en Xifré entre Maloja y Estrella: el Congreso Martiano en Defensa de los Derechos de la Juventud. Promovido por la FEU, buscaba extender extramuros las acciones populares contra la tiranía. Los contactos que se habían logrado espontáneamente en la base meses atrás, cuando la campaña de juramento a la Constitución se expandió a lo largo del país, sirvieron de basamento a la organización del congreso.

Para la celebración del congreso juvenil martiano se había integrado una comisión gestora que trabajó arduamente durante varias semanas. Formaron parte de esa comisión, entre otros, Léster Rodríguez, Raúl Castro Ruz y René Crucet por los estudiantes universitarios. Ataúlfo Pichardo, presidente de la Escuela de Artes y Oficios de La Habana, Omar Borges, dirigente juvenil ortodoxo, y contó con el entusiasta apoyo del dirigente nacional de la juventud socialista Flavio Bravo.

Con la participación de más de 200 delegados de todo el país, el congreso sesionó los días 26 y 27 de enero como un verdadero tribunal de conciencia contra el régimen. La procedencia de los jóvenes delegados cubría un amplio abanico social e ideológico: estudiantes de las universidades de La Habana, Santa Clara y Santiago de Cuba, institutos de segunda enseñanza, escuelas normales de maestros, de comercio, de artes y oficios, jóvenes obreros, trabajadores agrícolas, profesionales universitarios, artistas, deportistas, dirigentes juveniles comunistas, ortodoxos, auténticos, católicos, masones...

Entre los numerosos acuerdos adoptados era recogida la plataforma de demandas que los partidos políticos de oposición exigían del régimen: plena vigencia de la Constitución de 1940, lo que implicaba el restablecimiento de los denominados derechos democráticos, incluida la democracia sindical; y celebración inmediata de elecciones generales, libres, con garantías efectivas para todos los partidos, y regidas por el Código Electoral de 1943.

Abogaban los representantes juveniles por el establecimiento real de una serie de medidas de carácter estratégico en lo económico y político, como el desarrollo de una radical reforma agraria que otorgara gratuitamente la tierra a los campesinos; cese del robo del tesoro público e imposición de la honestidad en la administración del Estado; protección de la economía nacional frente a la penetración de capital extranjero; y adopción de una política exterior soberana e independiente, que abriera nuestro comercio exterior con todos los países del mundo.

Se reconocía la necesidad de una lucha unitaria de los jóvenes cubanos para beneficio de todo el pueblo, y se erigía en derecho de los jóvenes y obligación del Estado la satisfacción de las necesidades económicas y sociales de la juventud.

Los alentadores resultados del congreso juvenil martiano llevaron a concebir esperanzas de continuar más allá del evento la lucha unida de los jóvenes. De ahí que dejaran constituido un comité permanente integrado por un presidente, Léster Rodríguez y 15 vicepresidentes, entre los que se encontraban Joaquín Peláez, presidente de la FEU, Flavio Bravo, presidente de la juventud socialista, Max Lesnick, secretario general de la juventud ortodoxa, Antonio Santiago, presidente de la juventud auténtica, Armando Hidalgo, secretario de la Cámara Nacional Ajefista y Luis Fuentes, presidente de la juventud católica de Santiago de Cuba.

El consejo permanente también estaba integrado por 10 secretarios: propaganda, Raúl Castro; finanzas, Cecilio Martínez; actas, Aramís Taboada; asuntos femeninos, Concepción Portela; obreros, Gustavo González; estudiantes, Orlando Benítez; campesinos, Enrique Benavides; culturales, Juan Bradman; jurídicos, Juan Blanco; deportivos José Ocejo. Y seis delegaciones, una por cada provincia.

Pero una vez concluidas las movilizaciones que se gestaron al calor de la conmemoración, y con la presión de una serie de acontecimientos que vinieron a ocupar el primer plano en el interés público, el consejo permanente devino inoperante hasta esfumarse en la inacción y el olvido.

La Marcha de las Antorchas

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Marcha de las Antorchas el 28 de enero de 1953
La noche del lunes 26, el mismo día en que la FEU llamaba al pueblo para la conmemoración del centenario en la universidad y comenzaba sus sesiones el Congreso Martiano en Defensa de los Derechos de la Juventud, varios autos del buró de investigaciones y un carro-jaula de la policía se detenían frente a una casona colonial marcada con el número siete en la calle Navarrete, Marianao.

En la casa, donde vivía Tomasa Crespo, una veintena de mujeres hacían los últimos ajustes para su participación en las actividades de los siguientes días, mientras que ejemplares de un pequeño volante que habían hecho imprimir pasaban de mano en mano. El volante, con más de cien firmas, constituía un nuevo golpe de las mujeres martianas contra el régimen. Era un llamado a rechazar los impuestos forzosos para costear los actos conmemorativos: "El espíritu del Maestro está lo suficientemente enraizado en la conciencia de nuestro pueblo" —se leía en el cuarto párrafo—"para que quienes detentan el poder, de espaldas a sus prédicas, obliguen a la ciudadanía a contribuir económicamente para llevar adelante un plan de festejos protocolares y oficiosos, organizados por una comisión que hará uso de altísimas recaudaciones logradas por métodos dictatoriales, sin que los contribuyentes puedan ejercer fiscalización alguna".

Después de varias contundentes argumentaciones, el manifiesto finalizaba: "¡Hónrese a los mártires y fundadores de la nacionalidad, al Apóstol en el centenario de su advenimiento, no con impuestos y gabelas para costear actos irreverentes, sino ganando una paz decorosa, que solo puede obtenerse librando a la patria de la humillación y el sojuzgamiento!"

El propio jefe del buró de investigaciones, comandante Antolín Falcón, tocó a la puerta y penetró escoltado por varios de sus agentes. La escena que seguiría tuvo una conclusión que a nadie asombraba. Después de leer el volante, el jefe represivo expresó: "Estos pensamientos de Martí no caben en estos momentos en el gobierno." "Martí es el que no cabe en este desgobierno", ripostó Aida Pelayo.

Durante el trayecto hacia el buró de investigaciones el carro-jaula atraía la atención de los transeúntes por los gritos a coro de las mujeres que iban detenidas. Sus voces fueron reconocidas por los tripulantes de un automóvil que se cruzó con ellas y que, cambiando de dirección, las siguió hasta el buró de investigaciones, a la salida del viejo puente sobre el río Almendares en la margen del Vedado. Se trataba de Fidel que viajaba en compañía de Alfredo, el Chino, Esquivel y Aramís Taboada, también abogados. Fidel se hizo cargo de la representación legal del grupo de mujeres detenidas. "Y no se movió de allí hasta que en la madrugada salió en libertad la última de las compañeras", diría Rosita Mier muchos años después.

El grupo de mujeres martianas detenidas en esta oportunidad estaba formado por Aida Pelayo, Carmen Castro Porta, Pastorita Núñez, Tomasa Crespo, Olga Román, Rosita Mier, Josefa Denis, Eloísa Irigoyen, Mercedes Rodríguez, María Antonia Fariñas, Eloísa Martínez y otras. Aida Pelayo y Rosita Mier fueron nuevamente detenidas y llevadas al buró de investigaciones la tarde del 27 de enero, donde les fue comunicada una amenaza colectiva para las mujeres martianas si participaban en la marcha de las antorchas. Dejadas en libertad, pocas horas después participaron retadoramente esa noche en la marcha con todas las compañeras.

Mientras tanto, desde temprano en la mañana del martes 27 grupos de estudiantes entraban y salían del hospital Calixto García y del estadio universitario en desusual trasiego de palos y pequeños recipientes de lata en desuso. Otros se aparecían con puntillas y, al rato menudeó el ruido de los martillos. Se trataba de la preparación de las rústicas antorchas que, con estopa, alquitrán y gasolina se completarían más tarde para ser utilizadas en el desfile anunciado para esa noche.

La posibilidad de un choque con las fuerzas policiacas acució la imaginación y a los palos se adicionaron grandes clavos con las puntas salientes, que transformaron las antorchas en amenazantes armas para el probable enfrentamiento.

Durante las primeras horas de la noche, en tanto frente al Capitolio se desarrollaba el acto oficial patrocinado por el régimen, filas de estudiantes y gentes del pueblo arribaban ininterrumpidamente al área universitaria hasta integrar una enorme masa bulliciosa. La plaza Cadenas y la monumental escalinata quedaron abarrotadas. Una visión a distancia descubría la fantástica perspectiva de miles de serpenteantes lengüetas de fuego que comenzaron a deslizarse hacia Infanta y San Lázaro a las 11:30 de la noche.

Varios carros con equipos de los noticieros cinematográficos y de la televisión se adelantaban tomando escenas del desfile que estaba encabezado por una gigantesca bandera sostenida por muchachas universitarias y de la enseñanza media. Detrás, el ejecutivo en pleno de la FEU.

El río de llamas bajaba por San Lázaro hasta la calle Espada. Sobre la marcha se sumó el contingente que acababa de clausurar el congreso juvenil martiano. Las mujeres martianas aportaban otro nutrido bloque.

"Mas, la sensación de la noche fue una columna como de 500 jóvenes, perfectamente formados, que iban detrás de Fidel. Se veía que estaban bien entrenados por la demostración de disciplina y cohesión que dieron" —detalla Aida Pelayo. "Cuando comenzamos a corear los gritos de ‘¡Revolución! ¡Revolución!’, resaltaban las voces de estos jóvenes. Era como un torrente atronador que hizo más espectacular e impresionante la nutrida manifestación."

"Se movilizaron compañeros de La Habana y Pinar del Río para participar en ella" —relata Melba Hernández. "De la universidad bajaron miles de jóvenes con sus antorchas. Entre ellos íbamos nosotros, ya como un grupo organizado. Fue un hermoso y emocionante homenaje al Apóstol aquel desfile para esperar el 28 de enero."

"A la manifestación de las antorchas nosotros nos incorporamos para hacer una demostración de decisión y fuerza. Presentamos varios bloques que fueron organizados por Abel y José Luis Tasende", precisa Jesús Montané.

Desde Espada, la muchedumbre siguió a la calle 27 hasta detenerse en la esquina de Hospital. En la Fragua Martiana, José Machado, Machadito, fue uno de los oradores. "Esta manifestación" —dijo con vibrantes palabras— es expresión de las ideas libres sembradas en la juventud cubana por las prédicas de José Martí". Al finalizar gritando "¡Libertad!", fue coreado por la masa enardecida que enarboló con energía —refulgente anticipo de futuros fusiles— las llameantes antorchas martianas.

En contrario a lo previsto, ningún choque se produjo con las fuerzas represivas. No hubo policías a lo largo del recorrido. Ante sus invitados extranjeros y con la prensa internacional focalizada en la conmemoración del centenario, el régimen asumió una fachada de paz y respeto a los derechos democráticos. Ya era bastante enojoso que algunos periódicos reprodujeran casi diariamente los partes médicos sobre el estado agónico del joven estudiante Rubén Batista Rubio.

De ahí que el desfile también multitudinario que al siguiente día marchó desde la universidad hasta la estatua de Martí, en el Parque Central de La Habana, tampoco fuera interceptado. Fue otra oportunidad para que los jóvenes dirigidos por Fidel dieran una nueva demostración de su organización y adiestramiento; marcharon cogidos del brazo, en bloques uniformes, tan disciplinadamente "que oí a varios que al vernos pasar comentaron: esos que van ahí son los comunistas", todavía recuerda Melba Hernández.

"Para el pueblo habanero que participaba y observaba el desfile desde las aceras, puertas y balcones, constituyó una sorpresa ver pasar a aquel compacto grupo de jóvenes que disciplinadamente marchaban por la calle San Lázaro dando gritos de ‘¡Revolución! ¡Revolución!’ Sin embargo, pocos sabían que se trataba de jóvenes comandados por Fidel Castro y que muchos de ellos ya habían recibido alguna instrucción militar. Recordamos a Abel corriendo de un lado para otro impartiendo instrucciones a los jefes de grupos de los 500 compañeros que desfilaban bajo nuestra organización, al lado de obreros y estudiantes que miraban hacia el Apóstol en un momento trágico de la patria", diría Montané varios años después al recordar aquella tarde del 28 de enero de 1953, fecha en que el insumiso pueblo cubano arribaba sin libertad al día exacto del centenario martiano.


(Fragmentos tomados del libro El Grito del Moncada, de Mario Mencía)

jueves, 25 de octubre de 2012

La base fundamental de la Revolución radica en la unidad del pueblo.


Por mucho que aparezcan pitonis@s por todos lados profetizando descalabros que nunca llegan, principalmente "amparados" por los umbrales del imperialismo y sus seguidores, el pueblo de Cuba sigue dando muestras de la fortaleza de todas sus fuerzas sociales y política.

De la misma manera que el compañero Fidel Castro (Comandante en Jefe) se levanta entre las tantas muertes anunciadas, para darle la merecida patada a quienes vomitaron las pérfidas mentiras sobre su estado de salud, el pueblo cubano igualmente levanta su bandera de resistencia junto a su proceso social para decir en estas elecciones ¡Viva Cuba, Socialista!

Muy merecidamente Fidel les llamó aves de mal agüero, por dedicarse a la sucia y vil tarea de desinformar, blasfemar, mentir, injuriar y tergiversar la realidad cubana, sólo con el único fin de ser serviles a la política imperialista de agresión contra Cuba.

Las elecciones llevadas a cabo este domingo 21 de octubre pasado, para seleccionar a los delegados municipales, se llevó a cabo con la participación del 91,9% de un total de más de 8 millones de cubanos.

La lección más grande de democracia la está dando Cuba a resto del mundo, llevando a cabo procesos electorales que no llevan consigo el gasto de campañas millonarias, ni el premio a monopolios mediáticos por cubrir candidatos, ni el favoritismo de grandes capitales que esperan un futuro beneficio, ni el privilegio a candidatos partidista de ningún tipo.

En Cuba son elecciones limpias, claras, donde el pueblo denomina, debate y elige por el voto directo, secreto y libre.

Una vez más se demuestra que la base fundamental de la Revolución cubana radica en la unidad del pueblo.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Multitudinarias protestas en España contra recortes sociales y rescates bancarios

Tomado de Cubadebate.
Fotos tomadas de Cubadebte y Librered.
 
Los sindicatos y los colectivos sociales afectados por los recortes vaticinaron un otoño caliente. Este sábado prendieron la caldera de las movilizaciones con las marchas que confluyeron en una concentración en la plaza de Colón. Decenas de miles de personas reclamaron un giro en las políticas del Gobierno o un referéndum para que la ciudadanía se pronuncie sobre los recortes sociales y presupuestario y el rescate. La movilización de este 15-S es, según los convocantes, un toque de atención: “La llave de la huelga general la tiene el Gobierno, la tiene el presidente del Gobierno. Dependerá de cómo responda a este clamor popular. A lo mejor es el desenlace inevitable”. Palabra de Ignacio Fernández Toxo, líder de CC OO.
 
Las marchas contra las políticas que está aplicando Mariano Rajoy partieron puntualmente a las diez y media de la mañana hacia la plaza de Colón, preparada desde primera hora para acoger la protesta. La manifestación convocada por la llamada Cumbre Social quería ser la respuesta de toda la sociedad contra la “fractura social sin precedentes” a la que llevan las políticas de recortes iniciadas por el PSOE en 2010 y multiplicadas por el PP este año, según reza la declaración pactada en la cumbre. Los convocantes alertan también de una “involución ideológica de carácter conservador” y de “síntomas preocupantes de autoritarismo político” en los últimos meses.
 
Las marchas han atraído a Madrid a miles de trabajadores de todos los puntos de España. La mayoría de ellos se han agrupado por colores en función del colectivo al que pertenecían. Decenas de autobuses los han acercado a Madrid.
 
Los convocantes de la marcha coincidieron en hacer una enmienda a la totalidad a las políticas que ha aplicado el Gobierno de Mariano Rajoy, a quien reclamaron su dimisión. Los manifestantes y quienes hablaron desde el escenario insistieron en que no sabían que era peor: si el hecho de que el Gobierno del PP esté haciendo todo lo contrario de lo que decía en su programa que iba a hacer o el que ahora está diciendo: que lo tiene que hacer porque ignoraba la situación del país. “No sé que es peor, que mientan o que no supieran la realidad del país”, clamó el líder de UGT, Cándido Méndez.
 
Los secretarios generales de UGT, Cándido Méndez, y CC.OO., Ignacio Fernández Toxo, han sido los intervinientes ‘estrella’ de la concentración convocada este sábado en la madrileña plaza de Colón por la Cumbre Social, y han aprovechado sus intervenciones ante cientos de miles de personas para recomendar al presidente, Mariano Rajoy, que escuche a los ciudadanos que se expresan “alto y claro” contra sus medidas de austeridad.
 
Pasado el mediodía, Méndez se ha encargado de abrir las intervenciones, afirmando que la imagen de la plaza de Colón es “muy contundente” y “no necesita ninguna explicación y justificación”. “Aquí hay mucha gente que no se quiere resignar, que está hasta la coronilla. Nunca con tanta soberbia, con tantas malas artes, se había hecho tanto daño a la inmensa mayoría de la sociedad, porque sólo se protege a las élites económicas y financieras”, ha criticado, acusando al Gobierno de comportarse con “arrogancia y prepotencia” en España y con “sumisión y servilismo” en Europa.
 
Antes de dar por concluida la concentración, otras dos representantes de colectivos sociales han leído un manifiesto conjunto de las 150 asociaciones convocantes, en el que las 900 organizaciones firmantes expresan “con una sola voz” su “profundo rechazo” a las políticas actuales y a la posibilidad de un rescate que conlleve más recortes, y exigen una reforma fiscal y más lucha contra el fraude.
 
Además, cuestionan “democráticamente la legitimidad del Gobierno” por aplicar un programa diferente al electoral y creen que una medida tan “trascendente” como un rescate “no puede tomarla el Ejecutivo por sí solo” sino que debe ser el pueblo en las urnas. “La ciudadanía debe tener la posibilidad de expresarse”, insisten.
 
Finalmente, critican la “involución ideológica y de carácter neoconservador y confesional” que está impulsando el PP y alertan de la “ruptura social sin precedentes” que se puede provocar y de los “síntomas preocupantes de autoritarismo político” que ya se perciben.
 
La protesta se celebra en un momento de máxima tensión para el Gobierno, en compás de espera para pedir o descartar el rescate, con los mercados de especulación financiera al acecho y, de remate, en plena precampaña de las elecciones vascas y gallegas de octubre. Y llega cuatro días después de otra manifestación multitudinaria, la de la Diada en Barcelona, que ha llevado al Ejecutivo catalán a resucitar consignas secesionistas y presionar, así, para lograr un nuevo modelo de financiación más beneficioso para Cataluña. Una semana de protesta en la calle da inicio al otoño caliente que el Gobierno ya anticipó que tendría.
 
(Con información de El País)





 

viernes, 20 de julio de 2012

Miles se manifiestan en España contra nuevos recortes.

Manifestación en Madrid en la Puerta del Sol, 19 de julio de 2012. REUTERS/Sergio Pérez
Tomado de CubaDebate.

Cientos de miles de personas salieron el jueves a la calle en toda España para protestar contra las nuevas medidas de austeridad aprobadas por el Gobierno del Partido Popular con la meta de reconducir el abultado déficit público del país, en la primera gran movilización de un verano que los sindicatos auguran cargado en tensión social.

La protesta, convocada el mismo día en que el Congreso convalidó los ajustes fiscales y de la función pública por un importe de 65.000 millones de euros en dos años y medio, se produce al final de una semana marcada por las manifestaciones espontáneas, sobre todo de funcionarios, uno de los colectivos más afectados por los ajustes.

“En épocas de vacas flacas hay que recortar, pero no de la base, sino de las alturas. Hay que recortar de personal eventual, de asesoría, pero no de la gente que trabaja. Y se deben administrar los recursos públicos con criterio”, dijo a Reuters Benjamín, funcionario de 62 años, criticando las ayudas a los bancos cuando éstos reparten beneficios y aprueban jubilaciones con asignaciones millonarias.

Bajo la consigna “Quieren arruinar el país. Hay que impedirlo” las principales calles de 80 ciudades españolas se llenaron de manifestantes que, muchos con carteles con tijeras simbolizando los recortes, expresaban su oposición al ajuste y se quejaron de la brecha que se estaba abriendo entre ciudadanos y clase dirigente.

“Mercado-caPPital-gestores-ladrones”, “No sobran maestros, sí políticos con privilegios”, “No podemos apretarnos el cinturón y bajarnos los pantalones a la vez”, rezaban algunos de los carteles en las manifestaciones.

“Es una auténtica agresión contra trabajadores en paro, de la función pública, autónomos, profesionales, contra las capas medias que se van a ver empobrecidas directamente por la aplicación de este plan”, dijo el líder de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo, en una rueda de prensa en Madrid antes del inicio de la manifestación en la capital.

Las medidas incluyen entre otras cosas, la subida del tipo general del IVA del 18 al 21 por ciento así como la inclusión en el tipo general de servicios que tenían un IVA reducido (como servicios funerarios, cine, peluquería, asistencia sanitaria o dental, entre otros).

Con esos recortes, que afectan también a las prestaciones por desempleo y a determinadas deducciones por vivienda habitual (tanto en régimen de compra como de alquiler), el Gobierno espera cumplir los objetivos de déficit público pactado con la Unión Europea, que supondrán pasar de un déficit del 8,9 por ciento del PIB en 2011 al 2,8 por ciento en 2014.

En la manifestación de Madrid, hasta un camión de bomberos se sumó a las protestas, donde también estuvo presente una columna de ciegos que consiguió contagiar sus consignas a los que caminaban a su alrededor.

“Nos manifestamos porque nosotros estamos para servir al Estado, no para que nos recorten”, dijo a Reuters una mujer de 28 años, policía municipal, que no quiso facilitar su nombre.

“Estamos siempre jugándonos la vida y estamos a favor del ciudadano. Ellos (los políticos) se ponen en contra de nosotros, cuando les estamos sirviendo y cubriendo las espaldas en muchísimas ocasiones. Me siento aquí como una ciudadana, porque tengo un hijo, un marido, una familia… Estamos aquí municipales, nacionales, bomberos, de todo…”, explicó.

PROTESTAS EN AGOSTO

El movimiento de protesta ha ido en aumento desde que la semana pasada el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó los recortes más duros de la democracia, y los sindicatos advirtieron que las acciones se extenderían al mes de agosto, pese a ser un periodo tradicionalmente vacacional, dada la seriedad de la situación.

“Tristemente hoy que se aprueban estos recortes, la prima de riesgo esta al alza…. por lo tanto creo que tenemos toda la legitimidad para exigir que haya una rectificación en profundidad para no arruinar a España y no arruinar el proyecto europeo”, dijo el secretario general de UGT, Cándido Méndez.

Los sindicatos consideran que este recorte, sumado a la reforma laboral que el Gobierno aprobó al poco de llegar al poder a finales de año, plantea un panorama desolador que sólo destruirá empleo e incluso se podría superar el umbral de los seis millones de parados.

“Es suicida. Este recorte de 65.000 millones no va a alcanzar para cumplir los objetivos de déficit y va a (…)profundizar la caída de la economía. Va a destruir empleos en cientos de miles en nuestro país”, agregó Toxo antes de la manifestación.

El otoño también se augura movido. Los sindicatos han convocado una huelga del sector público para septiembre y en el País Vasco y Navarra habrá una huelga general para el 26 de ese mes, que podría ser preludio de otro gran paro a nivel nacional.

De hecho, la última huelga general, celebrada el 29 de marzo por la reforma laboral, fue convocada en un primer momento por los sindicatos vascos, y después se extendió al resto del territorio.

(Con información de Reuters)

Imagen de la protesta en Burgos. Foto: Santi Otero/EFE.


Un grupo de bomberos en la manifestación convocada en Ciudad Real.Foto: Beldad/EFE.

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Los actores Carlos y Javier Bardem durante la concentración madrileña. Foto: Kiko Huesca/EFE
Manifestantes, con un cartel contra los recortes del Gobierno de Rajoy.Foto: AFP

Policías, en la manifestación en Madrid. Foto: Dominique Faget/AFP
En Madrid los manifestantes se han desgañitado con eslóganes contra el Gobierno. Foto: Dominique Faget/AFP


miércoles, 18 de julio de 2012

Mil 440 marchas contra Mariano Rajoy en solo seis meses.


En los lentes de un policía antidisturbios se refleja un bombero que formó parte ayer de una más de las tantas manifestaciones que se organizan en Madrid para protestar contra las severas medidas de austeridad impuestas por el gobierno del conservador Mariano Rajoy. Foto AP
Tomado de La Jornada.
Periódico La Jornada
Martes 17 de julio de 2012, p. 27
Por Armando G. Tejeda.

El Ejecutivo del conservador Mariano Rajoy, del Partido Popular (PP), fue de nuevo el objeto de las críticas y las numerosas movilizaciones en todo el país para repudiar las medidas anticrisis con las que se mutilan numerosos derechos laborales y sociales. De nuevo lideradas por funcionarios públicos de todos los ámbitos -justicia, Guardia Civil, bomberos, policía, ejército, enseñanza, universidad, salud y muchos más-, las manifestaciones se propagaron en plazas públicas y calles céntricas de las ciudades con la misma consigna: Esto es un atraco y Rajoy, dimisión.

Desde su llegada al poder, el gobierno de Rajoy ha aprobado medidas y reformas que han dado un vuelco en el modelo del Estado de bienestar, como los aumentos del IVA e impuestos del IRPF, los recortes en salud y educación, la disminución a los salarios de los servidores públicos y la desaparición de programas vitales para los más desfavorecidos, como el plan de la dependencia y la supresión de una parte del subsidio por el desempleo. En paralelo, el gobierno solicitó a la Unión Europea y al Fondo Monetario Internacional un crédito de 100 mil millones de euros para rescatar el sistema bancario.

Todas estas medidas han provocado que Rajoy se haya convertido, en sólo seis meses, en el Ejecutivo más repudiado y en menos tiempo en la historia de la joven democracia española. Un dato de la Delegación del Gobierno en Madrid lo confirma: desde enero se han realizado mil 440 manifestaciones contra el gobierno sólo en la capital española, lo que refleja con nitidez el creciente malestar y la crispación que se vive en un país que sus propios conciudadanos ven al borde del colapso.

El malestar social ya abarca todos los sectores de la administración pública, que en conjunto rechazó los recortes aprobados el pasado viernes: supresión del aguinaldo y reducción salarial. Primero fueron los médicos, enfermeras y trabajadores de la salud pública. Después surgió la marcha verde, encabezada por los profesores de la escuela pública, que estuvieron apoyados por los estudiantes, padres de familia y la comunidad educativa.

Poco más tarde apareció la marcha negra de los mineros de las cuencas de Asturias, León, Palencia y Aragón, que luchan contra la extinción de su actividad productiva amenazada por los recortes del presupuesto general del Estado.

Ahora, tras la aprobación del último plan de ajuste -que fulmina 65 mil millones de euros en dos años- se han intensificado las protestas y los colectivos en pie de guerra contra el gobierno de Rajoy: la Guardia Civil, la policía municipal y nacional -incluidos los agentes antidisturbios-, las agrupaciones de militares que aglutinan a los soldados y efectivos de bajo rango, los bomberos y, por último, los jueces y fiscales del conjunto del aparato de justicia, que amenazan con una huelga general inminente si no se retiran tanto los recortes como el plan de reforma de la justicia. A ellos hay que sumar los ciudadanos indignados, que se han organizado en torno al movimiento del 15M.

En Madrid se concentran las principales protestas, con miles de funcionarios -sobre todo policías, bomberos y funcionarios de justicia- que volvieron a convertir la capital en un caos vial, al cerrar vías centrales e intentar llevar su indignación hasta las puertas del Congreso de los Diputados, institución que desde el pasado miércoles está cercada por un hermético dispositivo policial.

Los funcionarios apuntaban al Congreso para expresar que los que nos están robando están ahí, e insistían en que o el gobierno da marcha atrás o esto va a arder como nunca. Las marchas llevaron estas reivindicaciones también a la sede del PP, otro lugar protegido de forma permanente ante el malestar social y el repudio que provocan sus dirigentes entre gran parte de la sociedad.

La tensión ha llegado a tal punto que instituciones que por tradición se han alineado con la derecha española y mantienen silencio ante las medidas gubernamentales, como son la Guardia Civil y el Ejército, han decidido alzar la voz y hasta amenazar con no dar marcha atrás a sus protestas. En la Guardia Civil no vamos a tolerar que se nos utilice como cabeza de turco para pagar desmanes económicos de otros, expresó en un comunicado la Asociación Unificada de la Guardia Civil. Mientras, la Asociación Unificada de Militares Españoles advirtió que no descarta manifestarse de forma pública contra los recortes para expresar el malestar e inquietud instalados en el colectivo, tras conocer la rebaja de retribuciones y derechos.

A ello hay que sumar la amenaza de huelga de todas las asociaciones de jueces y fiscales del país, que por primera vez en la historia firmaron un comunicado conjunto en el que expresan abiertamente su postura de enfrentamiento abierto al gobierno y al ministro del ramo, Alberto Ruiz Gallardón, quien intentó aprobar una reforma para controlar el Poder Judicial y nombrar un presidente del Consejo General del Poder Judicial de su confianza. Esto terminó por incendiar aún más los ánimos en el sector.

Trabajadores de la tv pública valenciana protestan en vivo

Una de las protestas y hechos más llamativos del día fue la que protagonizaron los trabajadores de la Televisión Pública de Valencia (RTVV), que ante el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de mil 295 trabajadores (75 por ciento de la plantilla) decidieron tomar por asalto el estudio de televisión y megáfono en mano interrumpieron la emisión habitual para denunciar la corrupción político-mediática que ha provocado la bancarrota de la comunidad autónoma y, por ende, de la RTVV. Después de varios minutos de intervención, la policía desalojó a los trabajadores.

lunes, 14 de mayo de 2012

Un año del #15M: La dinámica de lo impensado.

Tomado de La Jornada.

Por Marcos Roitman Rosenmann

En medio de los preparativos del 15-M para celebrar su primer aniversario, Bankia, el cuarto grupo bancario de España, debió ser rescatado. El gobierno decide seguir inyectando dinero para salvarlo de la bancarrota. Se habla de nacionalización, pero en realidad es una medida de distracción. Sanear, crear un banco malo y luego reprivatizar. Esa es la verdad. La indignación crece. Los recortes en educación, sanidad, los escándalos políticos, la corrupción y el desempleo al alza son el caldo de cultivo que da vitalidad al 15-M, por mucho que la derecha política, social y mediática lo den por muerto.


Sólo en Madrid las asambleas de barrios y pueblos han convocado en 15 plazas del centro de la capital reuniones abiertas donde discutir sobre el desempleo, la cultura, la privatización del agua, la crisis económica, la inmigración, los recortes en sanidad, vivienda, las políticas de género, la desobediencia civil y la elaboración de estrategias. Madrid será durante días un hervidero de propuestas democráticas. La Puerta del Sol y las plazas de Callao, Tirso de Molina, Jacinto Benavente, Santa Ana, El Carmen, Descalzas, Pontejos, Opera y Mayor volverán a llenarse y ser un espacio de participación ciudadana. Es el reto que asume el 15-M en su convocatoria. Pero también el gobierno se apresta a contrarrestar el llamado a la movilización. Se disparan las alarmas y se visualiza a los convocantes como sectores antisistema y alborotadores profesionales. Es la concepción manejada desde los despachos del ministerio de Interior e interiorizada por los cuerpos de seguridad del Estado. Así, en el centro de Madrid se preparan para actuar 20 Unidades de Intervención Policial, nueve de las cuales proceden de Valladolid y La Coruña. Cada una de ellas cuenta con 50 hombres operativos. A lo anterior hay que sumar las fuerzas antidisturbios, los helicópteros, la policía municipal y los agentes de paisano. La criminalización de los movimientos sociales es una realidad. Considerados enemigos públicos y cuasi terroristas se buscará cualquier escusa para actuar y deslegitimar el 15-M.

La situación no puede ser peor. Ni política, ni social ni económicamente se avista una salida democrática a la crisis. El capitalismo más abyecto y excluyente se consolida, haciendo trizas las promesas de trabajo estable, salud universal, educación pública de calidad y empleo juvenil. En su lugar tenemos trabajos precarios, contratos basura, salarios de hambre y sobrexplotación, siendo la juventud el sector más damnificado. En España, seis de cada 10 jóvenes, entre 18 y 30 años, viven con sus padres y el paro alcanza a 50 por ciento de ellos. En un tiempo récord las movilizaciones habidas hace un año fueron merecedoras de atención. Su aparición no dejó indiferente y a sus participantes se les apellidó indignados. Por su manera de proceder y aglutinar a gran número de la población juvenil, se dijo, el éxito de la convocatoria radicaba en ser hija de las nuevas tecnologías de la comunicación. La revolución de los internautas. Mensajes a móviles, Twitter, correos electrónicos, web. Spanishrevolution. El 15-M sería adjetivado como un movimiento de rebeldía y protesta asimilable al mayo francés de 1968.

Pero esta interpretación resulta insuficiente y manipuladora. Sin restar importancia a la participación de la juventud, el 15-M no puede ser descontextualizado. Su originalidad requiere un análisis menos ligado a la sociedad espectáculo. En cuanto producto de la crisis actual del capitalismo, es un nuevo movimiento social ciudadano, heterogéneo, donde confluyen diversas tradiciones políticas articuladas en la lucha por la democracia. Anarquistas, socialistas, comunistas, autogestionarios, progresistas y también apartidistas. En sus comisiones de trabajo no se diferencia por edad, sexo o condición socioeconómica. Cuando se reivindica democracia real ya, y se protesta contra la corrupción de los partidos políticos, el poder omnímodo de los banqueros, los recortes sociales, el paro juvenil, la privatización de la salud, la enseñanza, el calentamiento global o un sistema electoral que distorsiona la voluntad popular, se desnudan regímenes políticos de explotación.

En todas las reivindicaciones del 15-M hay, tras de sí, una historia, un camino recorrido por los diversos movimientos sociales de clase, genero, étnicos, ecologistas o culturales que llevan actuando hace siglos. La memoria colectiva, los triunfos y derrotas, los avances y retrocesos, facilitan comprender movimientos tan desiguales y contradictorios como el mal llamados de indignados. No son espontáneos ni generacionales. Forman parte de un intento de rescate de la política, secuestrada por los mercados. En su interior confluyen parados de larga duración, trabajadores, mujeres, estudiantes, profesionales, jubilados, intelectuales, amas de casa, gays, lesbianas y jóvenes. Su consolidación expresa un momento constituyente, donde las nuevas formas del pensar y del actuar construyen ciudadanía política, al tiempo que demandan democracia real ya, justicia social y dignidad. Su presencia despierta conciencias. Sin embargo, no es el todo, es parte de la solución, pero no es la solución. Su cauce transcurre en el interior de las luchas democráticas que tratan de sobrevivir a un capitalismo salvaje adscrito a un acentuado proceso de involución política. Hoy, su futuro depende de contrarrestar un poder que ha decidido criminalizar todas las reivindicaciones democráticas provenientes de los movimientos sociales, cerrando espacios de participación ciudadana y democrática. Esta decisión, sin parangón en la historia contemporánea de la España del postfranquismo, puede tener consecuencias impensables, entre otras la emergencia de un régimen totalitario, siendo la destrucción del 15M un objetivo prioritario. Las cartas están sobre la mesa. El futuro entra en una dinámica de lo impensado.

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