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lunes, 9 de julio de 2018

Drogas y relaciones económicas

Tomado de ALAI. Agencia de Información Latino Americana
Por Críspulo Pataquiva.

Las relaciones entre Estados Unidos de América y Colombia retornan al escenario del narcotráfico. Doscientas nueve mil hectáreas de cultivos de coca son el punto central de una agenda que asombra por su comprobada inoperancia. Más de 30 años de esta guerra solo han servido para llenar de muerte al país.

miércoles, 25 de abril de 2018

Las drogas en la política exterior de EEUU: El caso ecuatoriano

Foto: igadi.org
Tomado de ALAI. Agencia de Latino América de Información.
Por René Báez.

El New York Times calificó al catedrático liberal Noam Chomsky como “el intelectual vivo más importante”. Tiempo atrás, Guy Sorman lo había incorporado a su selección de los “verdaderos pensadores de nuestro tiempo”. El prestigio del profesor del MIT tiene sólidos pilares. A su condición de autoridad máxima en el campo de la lingüística, añade una vasta obra -una treintena de títulos- dedicada a la disección de la política exterior de su país, particularmente al análisis de sus impactos en América Latina. Un estilo diáfano y sin concesiones singulariza el discurso chomskiano.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Mafias y adictos no creen en muros


Tomado de Razones de Cuba
Por Francisco Arias Fernández.

Recientemente el comisionado nacional de Seguridad de México, Renato Sales Heredia, atribuyó la creciente violencia que estremece a su país a la disputa de grupos criminales por controlar la oferta y el tráfico de drogas, como el fentanilo y los opioides, que tienen como destino a Estados Unidos, el principal consumidor de drogas a nivel mundial, como lo ha reconocido recientemente el Departamento de Estado y el propio mandatario Donald Trump.

domingo, 19 de febrero de 2017

EEUU: el narcoestado más poderoso del mundo

Tomado de Misión Verdad
Por William Serafino.

Para que sea aplicado el calificativo "narcoestado" a un determinado país, este debe cumplir con algunas prerrogativas esenciales: permitir que carteles del narcotráfico operen con libertad en el territorio (tanto en la producción como en la distribución de drogas), que el sistema financiero (los bancos) esté involucrado en dichas actividades y que el Estado, sobre todo, sea cómplice y parte activa del negocio. Porque eso es el narcotráfico, un negocio más.
Sin embargo como el calificativo fue creado por las corporaciones mediáticas, es aplicado contra países que no protegen y apoyan el narcotráfico (Venezuela, Bolivia, Cuba, etc.) o contra aquellos que sí pero que son sólo los obreros de esa industria global (Colombia, Afganistán, etc.). Nunca contra los verdaderos dueños del negocio, quienes cumplen a cabalidad los requisitos para ser un "narcoestado": los bancos de Estados Unidos y sus agencias como el Departamento del Tesoro, la CIA y la DEA.

El narcotráfico salvó al sistema financiero de EEUU en 2008

  • Según declaraciones que diera en su momento el jefe de la unidad antidroga de la ONU en 2009, el dinero proveniente del narcotráfico le permitió a los bancos estadounidenses más afectados (JP Morgan, Goldman Sachs, Wells Fargo, Deustche Bank, Citibank, entre otros) disminuir los daños de la crisis financiera de 2008.
  • El británico The Guardiancitando las declaraciones del funcionario de la ONU, afirmó que los 352 mil millones provenientes de orígenes ilícitos (narcotráfico, contrabando de armas, etc.) que lavaron los bancos estadounidenses durante 2008, "mantuvo el sistema financiero a flote a la altura de la crisis mundial". Agregó el comisario: "El producto del crimen organizado era el único capital líquido de inversión disponible para algunos bancos al borde del colapso del año pasado (…) Los préstamos interbancarios (en EEUU) se financiaron con dinero proveniente del comercio de drogas y otras actividades ilegales".
  • El Departamento del Tesoro, la CIA y la DEA nunca sancionaron a estos bancos por lavar dinero y hacer negocios con el narcotráfico, poniendo en evidencia su complicidad con el negocio.

¿Cuánto dinero del narco lava el sistema financiero estadounidense?

  • Un informe del año 2011 de la división antidrogas de la ONU reveló que los carteles de droga estarían lavando en el sistema financiero global aproximadamente 1,6 billones de dólares, lo que corresponde al 2,7 del PIB mundial. Según la misma ONU, de esos 1,6 billones, 580 mil millones se lavan anualmente en el sistema financiero estadounidense, con base a datos de 2009.
  • Aunque el informe publicó cifras más generales sobre el comercio ilícito (narcotráfico, contrabando de armas, evasión fiscal y trata de personas), en lo que corresponde estrictamente a la cocaína como negocio global, en Estados Unidos se concentró la mayoría de las ganancias, en menoscabo de los productores reales como Colombia: 35 mil millones de dólares. ¿Cómo las agencias federales de los Estados Unidos sancionan a los bancos si estos impulsan la economía a partir del narcotráfico? En el capitalismo no hay espacio para los dilemas morales, todo es negocio.

Los verdaderos narcos

Aunque en películas y series de televisión se muestren a jefes de cárteles del narcotráfico ("El Chapo" Guzmán, Pablo Escobar, entro otros) como los amos del negocio, lo cierto es que sólo son ejércitos obreros que le hacen el trabajo sucio de los verdaderos dueños de la fábrica: los bancos estadounidenses y del Reino Unido.
Tres importantes bancos estadounidenses y otro originario de Suiza (HSBC) pero con operaciones en EEUU, han estado involucrados en el negocio del narcotráfico. Entre los bancos gringos están Bank Of America, Wachovia (hoy Wells Fargo) y Citibank.
  • El primero de ellos fue acusado directamente por el FBI en el año 2012 por lavar dinero proveniente del narcotráfico, específicamente del mexicano Cártel de Los Zetas. La declaración jurada de la agencia de inteligencia de que el cártel mexicano de la droga (Los Zetas) ha canalizado dinero a través de una empresa con sede en Texas (Tremor Enterprises LLC), dedicada a las carreras de caballo, que funciona con cuentas de Bank of America. La investigación no trascendió y Bank Of America salió ileso.
  • En 2011 el banco Wachovia protagonizó uno de los escándalos de narcotráfico más grandes de Estados Unidos y el mundo. No sólo utilizó sus cuentas para transferirle millones de dólares al Cártel de los Zetas a través de sus "casas de cambio" en México, sino que manejó y blanqueó el efectivo utilizado para transportar 22 toneladas de cocaína hacia Estados Unidos. Wells Fargo compró el banco ese mismo año sin ninguna traba legal. El monto transferido por Wachovia a México fue de 378 mil millones de dólares, un tercio del PIB mexicano.
  • HSBC fue multado por reguladores estadounidenses por lavar 1 mil 100 millones de dólares del Cártel de Sinaloa de "El Chapo" Guzmán entre 2006 y 2008, a través de sus cuentas y secretos bancarios. Esta sanción, más que un respeto a la ley, puede entenderse como parte de la disputa interburguesa por centralizar el negocio financiero y sacar del juego a sus competidores.
  • Por su parte Citigroup en 2012 fue acusado de lavar dinero del Cártel de Los Zetas a través de su filial en México, Banamex USA. Según la investigación citada por el medio Bloomberg, casi 70 millones de dólares de Peña Argüelles (testaferro de Manuel Treviño, líder de Los Zetas) a través de las cuentas de Citigroup. El informe de los reguladores estadounidenses confesó que "la disposición a aceptar y mantener una relación de cliente identificada con la actividad ilícita principal es reveladora en cuanto al apetito de la junta (de Citigroup y su filial mexicana) para el lavado de dinero". A finales de 2014 una declaración jurada de un detective del FBI en Massachusetts afirmó ante el Departamento de Justicia de EEUU que Citigroup envió decenas de millones de dólares del narcotráfico a Colombia para evitar sanciones y problemas legales. La investigación no trascendió y Citigroup salió ileso.
  • Este dato confirma la conexión entre el narcotráfico y la clase política y financiera de Estados Unidos: el Secretario del Tesoro de la Administración Obama, Jack Lew, fue banquero y alto directo de Citigroup.

El negocio del siglo

  • El narcotráfico representa el 8% de todo el comercio internacional. En comparación a bienes económicos como el petróleo, el gas, los servicios y los productos tecnológicos, el tráfico de drogas es el que ofrece el mayor margen de ganancia a nivel mundial. Ningún otro producto tiene un diferencial tan abismal como la droga desde su producción, transporte y venta final. Esa industria no sólo dinamiza la industria financiera como vimos con anterioridad, sino el aparato de producción capitalista en distintas esferas: la industria química y farmacéutica, de transporte, de logística y de armas.
  • Estados Unidos según RAND Corporation gasta anualmente 100 mil millones de dólares en drogas, convirtiéndose en el país de mayor consumo y por ende el mercado de drogas más grande del planeta. Ese es el estímulo primordial para que todos los cárteles del narcotráfico quieran distribuir sus productos ahí y para que los bancos utilicen el dinero generado en ventas para aumentar sus inversiones y ganancias especulativas.
  • En tal sentido, Estados Unidos y su aparato financiero, de seguridad, defensa y judicial, protege el más rentable de sus negocios, pues lo oxigena como potencia económica y financiera. La base del poderío del dólar, además de las armas nucleares y bases militares en todo el planeta, tiene sustento en las ganancias del narcotráfico.
  • Una investigación del Daily Mail afirma que los cárteles mexicanos más gigantescos (Sinaloa, Juárez, Golfo, Los Zetas, Los Caballeros Templarios, etc.) tienen cuanto menos 70 bases operativas para distribuir distintos tipos de drogas en los Estados Unidos. Esas áreas de influencia, ampliamente conocidas por la DEA, la CIA y el FBI, están ubicadas en fronteras terrestres y marítimas de los Estados Unidos, configurando una amplia red de distribución y comercialización que toca todos los rincones del país. Datos que evidencian la complicidad de las agencias federales y la base territorial del negocio del siglo de la banca estadounidense. El narcoestado más gigantesco del mundo.
  • El siguiente mapa (elaborado por la DEA) evidencia la red de distribución que tienen los cárteles mexicanos en los Estados Unidos. De costa a costa, de este a oeste, de norte a sur, fluye la droga en ese narcoestado llamado Estados Unidos, que enjuicia a lo demás con lo que más carece: control del narcotráfico en su país.

lunes, 1 de agosto de 2016

Marco Rubio y el escándalo de drogas que involucra a su familia en EEUU

marco-rubio-sanciones
Tomado de Con el Mazo Dando

La hermana del senador estadounidense Marco Rubio, un recalcitrante detractor de la Revolución Bolivariana, habría estado involucrada en una importante operación antinarcóticos en el año 1987 al sur de Florida.
Según reseña Últimas Noticia, citando una cadena informativa estadounidense, hay documentos públicos en la fiscalía de Miami, donde se ordena la confiscación de la casa donde vivía Bárbara Rubio con su esposo, Orlando Cicilia.
De acuerdo a la información, las autoridades sospecharon que en dicha residencia se realizaban actividades que violaban la ley de drogas en Estados Unidos. Otra propiedad de la pareja, situada en North Miami Beach, también fue objeto de una orden de incautación por el mismo motivo.
Bárbara Rubio no fue acusada. Sin embargo, su esposo fue condenado a 25 años de prisión por conspiración para distribuir cocaína y marihuana.
La organización para la que trabajaba estuvo involucrada en la muerte y descuartizamiento de un informante federal. El jefe de la banda, quien también fue aprehendido, era Mario Tabraue, un coleccionista de animales exóticos que mantenía en su casa de Miami. Tabrau fue condenado a 100 años de prisión pero resultó beneficiado con una reducción del 85% de la pena y ahora está libertad.

lunes, 18 de julio de 2016

“¿Enfermos o malditos?”

Tomado de La Mala Palabra
Por Féliz Edmundo Díaz*
El viernes en la noche, según Buena Fe, empezando el “Fin de semana” por aquel estribillo de “…viernes, sábado y domingo…”, recibimos mi esposa y yo la grata visita de nuestra amiga Alina Perera Robbio y su compañero, pareja indispensable para compartir lo mismo un vaso de agua fría, un jugo de mango o un sorbo de café, siempre acompañado de obligadas tertulias e intercambios, matizados por una que otra oportuna frase jocosa del visitante, que cortan, momentáneamente, “el hilo” del tópico de turno para retroalimentar el deseo de seguir hablando en serio.
Las últimas veces, hemos hecho los resúmenes con un brinco a las heladerías de la zona que, sin competencia alguna, según Alina, ofertan un helado aceptable por un precio pagable… y si alguien piensa que Nestlé es la competencia, aclaro, que no todos podemos darnos ese gustazo, además, el “último grito” de Nestlé: el helado con galleticas lo inventamos los cubanos hace años, aunque ellos recién lo hayan patentado…
Bueno, para entrar en calor o sea en el sentido de estas líneas, les cuento que este viernes, entre los temas del Congreso de la UPEC y las sesiones de la Asamblea Nacional, de las soluciones a las ya familiares dificultades que nos acompañan por generaciones, fruto de nuestras acciones e inacciones y del férreo  bloqueo impuesto por sucesivas administraciones norteamericanas, incluida la del “hermano Obama”, el amigo Walter Martínez nos interrumpió la secuencia del encuentro con sus comentarios sobre el último (en esos minutos) evento de violencia en los Estados Unidos de América, específicamente el tiroteo en Dallas que resultó en la muerte (¿ajusticiamiento?) de cinco policías a manos de un francotirador, momento en el que Alina deslizó, en voz baja, una lapidaria frase: ese país está enfermo…, palabras que motivaron otro par de comentarios, antes de la despedida, cerca ya de la medianoche.
Minutos después, entre jarro y jarro de agua “del tiempo” para extraer el calor que los helados no habían alcanzado a sofocar, seguía retumbando en mi cabeza la idea de Alina sobre la enfermedad del país vecino y, respetando la tesis de mi amiga, me dispensé el derecho de cuestionar si el padecimiento de nuestro vecino del Norte era consecuencia de una enfermedad o una maldición.
Mis cercanos y los no tan, saben que soy ateo, lo que no me limita a imaginar que la vida de una persona o un país, amén de apariencias o exuberancias materiales, pueda resultar tan miserable como la Malvino Fortuna, aquel personaje del añorado espacio “Aventuras”,  cuyas  desgracias emulaban con los efectos de las peores maldiciones de los cuentos de hadas y brujas, y no importa que la norma humana  casi imponga que “mi arañazo duele más que la sutura con “siete puntos” en la cabeza del otro”, porque muchos de nosotros no hemos olvidado, bien aprendido del humanismo socialista, dolernos por el dolor ajeno, todavía hoy cuando los encantos del egoísmo y la avaricia carcomen a unos y encuentran cabida en las conductas de otros.
Con estos pensamientos eché una mirada atrás para mirar hacia los primeros inmigrantes ingleses que llegaron para quedarse al Norte de nuestro continente y, a partir de ahí, se me hizo bastante difícil dilucidar si la violencia de “esa especie” era genética o bien aprendida… primero el asentamiento, después, sangre y muerte mediantes, las usurpaciones a las poblaciones originarias, a las que dejaron en pequeños espacios que la modernidad denomina “reservas” y no “campos de concentración”, pero a los “recién llegados” no les alcanzaba la tierra y otra vez, sangre y muerte mediantes, les arrancaron un pedazo a México y otro a Canadá, y compraron Alaska, y se metieron en una guerra contra España, para entonces casi ganada por los cubanos, y nos convirtieron en el laboratorio en el que ensayaron la mezcla de los bares, los juegos y la prostitución que a posteriori desarrollaron en Las Vegas, o quisieron “hacer” Las Vegas en La Habana, cuyo orden de acontecimientos no altera la esencia de depravación.
Todo ello de la mano de una guerra fratricida entre confederados y separatistas, donde niños, mujeres y ancianos eran considerados tan letales enemigos como el soldado del otro bando, o los magnicidios que, para hacerlos más democráticos y mejorar el estilo de Roma y  los complots de sus senadores, conjuraban a senadores, congresistas, representantes, la CIA, el complejo militar industrial y la mafia; pero como la violencia intrínseca de ese sistema es incontenible surgió la necesidad de llevarla a Asia, cuya primera prueba fue Japón, le siguió Corea hasta partirla en dos, Vietnam y Filipinas, y brincaron para África, el Medio Oriente y no les menciono Latinoamérica porque, invasiones, golpes de estado y Operación Cóndor mediantes, siempre nos consideraron su traspatio o, más exactamente, los otros, esos mestizos, incultos, cuyo derecho a la vida estaba signado por la cantidad de materias primas que podíamos producir para alimentar la economía del Imperio.
Para que se tenga una idea de hasta dónde pueden llegar los límites de la violencia en ese país, solo basta hacer una simple comparación: Hitler pasó a la historia como una de las criaturas más abominables que ha pisado la Tierra por cuanto hizo para demostrar “su tesis” de la raza superior, dirigiendo todo su poder al exterminio de poblaciones enteras, particularmente contra el pueblo judío que, hoy por desquite, “predestinación”, enfermedad o maldición, trata de hacerle lo mismo al pueblo palestino; pero siguiendo con Hitler, este orientó experimentar los límites de tolerancia al frío, el calor y el hambre, o los efectos de diferentes sustancias químicas y radioactivas sobre seres vivos, mas todo ese horror fue contra sus enemigos.
Y ¿qué nos ha legado la historia del Norte revuelto y brutal? El exterminio de las poblaciones originarias, la Guerra de Secesión, MK – Ultra (experimentos con sustancias químicas y radioactivas sobre sus propios soldados), las bombas nucleares, las de hidrógeno, el Napalm, el Agente  Naranja, las municiones de uranio empobrecido que matan riquísimo, el escándalo Irán – Contras, del que poco se habla sobre la inundación con drogas al Bronx, en Nueva York, en una ecuación donde el dinero para el rescate de rehenes y la guerra sucia en Nicaragua salía de la venta de drogas a los negros y estos… que se jodan, pa’ estos el KKK y, para los demás, la exacerbación de los sentimientos de discriminación en todas sus formas.
¿Para qué tanta grandeza? ¿Para qué tanta acumulación? Los Estados Unidos de América lo acumulan todo; el PIB más alto del mundo, los mayores bancos, los mayores fraudes de las agencias aseguradoras, los mayores arsenales nucleares y convencionales, la mayor cantidad de armas, desde pistolas a fusiles de asalto, en poder de sus ciudadanos, los mayores índices de violencia y muerte, consumo de drogas, prostitución y pornografía, en fin, los mayores desarrollos de la ciencia y la tecnología y las peores aberraciones en las mentes de los hombres.
Hace casi 90 años, en el batey de Birán, en el oriente de Cuba, nació un hombre especial que devino en uno de los más formidables enemigos de los Estados Unidos de América, país sobre el que, hace un tiempo, expresó algo así como que, al igual que le sucediera al Imperio romano, estos habían transitado por los períodos de surgimiento, expansión, esplendor  y declive, por lo que inexorablemente se dirigían hacia su extinción, la que ocurriría más temprano que tarde; al siempre inmenso Fidel solo le preocupaba hasta dónde estarían dispuestos a llegar los Estados Unidos de América con tal de evitar su inevitable muerte como Imperio y si arrastrarían consigo a toda la humanidad.
Personalmente creo que los Estados Unidos de América siguen siendo el peor enemigo de los pueblos y que estén enfermos o malditos no atenúa para nada su peligrosidad; en cualquiera de los casos, nuestra única opción es luchar contra los efectos de la infección de su enfermedad o de sus encantamientos y maldiciones.
*Editor de La Mala Palabra.

lunes, 9 de mayo de 2016

Las drogas: el negocio en EEUU y la ceguera de la ONU

Por Marco A. Gandásegui h.

La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) celebró a mediados de abril una sesión especial (UNGASS, siglas en inglés) para tratar el tráfico ilegal de las drogas que se ha convertido en un problema global. El mundo esperaba una declaración de los gobiernos de los 193 países miembros de la ONU que pusiera en perspectiva algún tipo de solución o mitigación de la plaga que está atacando el mismo tejido social de países que van desde Colombia hasta EEUU, y desde Afganistán a México.

Según los analistas de las diferentes capitales mundiales, el UNGASS aprobó una resolución que deja intacto lo existente: la ‘guerra contra las drogas’, el desconocimiento de los problemas de salud que representa el problema y el desinterés en establecer estrategias reales para combatir la epidemia.

Desde 1961 el convenio de la ONU sobre las Drogas ha centrado su atención en la criminalización y la erradicación de las drogas. Sin embargo, hay suficiente evidencia que indica que esta política ha fracasado en reducir la producción y consume. Aún peor, la política ha tenido repercusiones negativas sobre los derechos humanos, la salud y el desarrollo a escala global. ¿Qué explica esta obstinación con la ‘guerra contra las drogas’ y el rechazo de soluciones más realistas para contribuir al bienestar de una porción creciente de la población mundial?

Veamos dos ejemplos. En América Latina los países andinos eran los productores principales de cocaína a fines del siglo pasado. Colombia seguía en importancia a Bolivia y Perú. Sin embargo, cuando Bolivia decidió poner fin a la producción para la exportación tuvo que expulsar del país a los agentes de la DEA de EEUU. La experiencia peruana fue similar.

En la década de 1980, Colombia producía el 10 por ciento de la cocaína que era exportada a EEUU. Sin embargo, cuando EEUU intervino militarmente en Colombia para acabar supuestamente con la producción de cocaína, el país se convirtió rápidamente en el exportador principal de la región. Según la ONU, Colombia produce el 90 por ciento de las hojas de coca, materia prima de la cocaína.

EEUU ha invertido más de 30 mil millones de dólares en el ‘Plan Colombia’ que consiste en la ‘Guerra contra las drogas’. Según cálculos del gobierno de Bogotá, han muerto 220 mil civiles y más de 5 millones de personas han sido desplazados por los efectos del conflicto armado.

En 2002 EEUU invadió Afganistán, en el centro asiático, para derrocar al gobierno de los Talibán (Estudiantes del Corán) que consideraba su enemigo. Los talibán habían erradicado el cultivo de la amapola promovido por los ‘Señores de la Guerra’ que lo antecedieron. Cuando las tropas norteamericanas ocuparon Afganistán lo primero que hizo Washington fue restablecer la producción industrial de la amapola para la exportación a EEUU.

Los efectos de esta producción de cocaína y heroína en Colombia y Afganistán, respectivamente, tiene dos efectos catastróficos para EEUU.

En primer lugar, las calles de sus ciudades son inundadas por drogas ilícitas que arruina la vida de los jóvenes, especialmente de esos reprimidos (llamadas ‘minorías’). EEUU tiene el 25 por ciento de las personas privadas de libertad en el mundo. La política carcelaria y la represión de los consumidores de drogas afectan sobre todo a la población reprimida (‘minorías). Aunque las personas de ascendencia europea (blancas) consumen cinco veces lo que consume la población negra, estos últimos tienen 10 veces más prisioneros por consumo de drogas.

En segundo lugar, genera rentas extraordinarias para los carteles bancarios que operan en ese país. Se calcula que EEUU concentra la mitad del circulante mundial que genera el tráfico ilícito de drogas que supera los 950 mil millones de dólares.

EEUU y Rusia encabezaron la oposición a la discusión en torno a la necesidad de reformular la política de la ONU. Panamá siguió la pauta sentada por las potencias mundiales y se abstuvo de presentar alternativas viables para poner fin al flagelo.

La Declaración final si incluye un llamado tibio a reducir las penas carcelarias asociadas con el consumo de drogas. Además, plantea la necesidad de aumentar los servicios de salud para los adictos.  Sin embargo, el Observatorio Global sobre las Drogas, con sede en Gran Bretaña, calificó al documento aprobado por la UNGASS como “una vergüenza, va en contra de la ciencia, la razón y la evidencia de varias décadas de esfuerzos inútiles”.

5 de mayo de 2016

Marco A. Gandásegui, hijo, profesor de Sociología de la Universidad de Panamá e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA) 

lunes, 13 de enero de 2014

Chomsky: "Las drogas son un instrumento de EE.UU. para criminalizar a los pobres"

Tomado de RT Actualidad.



El analista político estadounidense Noam Chomsky opina que la guerra contra las drogas en EE.UU. es "un fraude total" y fue utilizada principalmente para criminalizar a las minorías raciales.

Hay cosas que "la clase dirigente blanca liberal no quiere que formen parte de la historia", afirmó Chomsky en una conferencia con estudiantes sobre los logros del movimiento estadounidense por los derechos civiles. Uno de esos aspectos se refiere a la criminalización de la vida de las personas pertenecientes a la raza negra.

"El movimiento de los negros llegó a su límite en cuanto se convirtió en un asunto de clase", indicó el analista y explicó que la clase media de minorías raciales representaba cierta amenaza para la hegemonía blanca. Por lo tanto, a finales de los años setenta las autoridades empezaron a 'reaccionar' con la "reinstitución de la criminalización de la población negra".

Chomsky subraya que "el instrumento que se utilizó para recriminalizar a la población negra fueron las drogas". "La guerra contra las drogas es un fraude, un fraude total. No tiene nada que ver con las drogas. […] En lo que ha sido exitosa la guerra contra las drogas es en criminalizar a los pobres. Y los pobres en EE.UU. resultan ser en su mayoría negros y latinos", indica el analista estadounidense.  

Chomsky incluso llegó a calificar la guerra contra las drogas como "una guerra de razas". "Es una guerra de razas. Casi en su totalidad; desde el principio, las órdenes dadas a la Policía de cómo lidiar con las drogas fueron: 'No hace falta ir a los suburbios y detener al corredor de bolsa blanco que esnifa cocaína por la tarde, sino que hay que ir a los guetos, y si un chico tiene un porro en su bolsillo, meterlo en prisión'. Así que todo empieza con la acción policial, no de la propia Policía, sino de las órdenes que se les dan", subraya el experto.

"La población negra ahora está en condiciones de empobrecimiento y privaciones extremadamente graves, por lo que si nos fijamos en los últimos 400 años de la historia de EE.UU., hay solo 20 o 30 años de relativa libertad para representantes de esa raza. Y eso es una cicatriz real en la sociedad", asegura Chomsky.

El analista concluyó que aunque no se puede negar "el gran logro del movimiento por los derechos civiles" del país, no hay que pasar por alto el hecho de que "puso en marcha fuerzas que podrían tratar de revertir cambios conseguidos con el fin de defender los privilegios de clase”.

martes, 29 de enero de 2013

La CELAC ha surgido sobre el acervo de doscientos años de lucha por la independencia y se basa en una profunda comunidad de objetivos.



Intervención del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba en la Primera Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), Santiago de Chile, 28 de enero de 2013.
(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)
Excelentísimo Señor Sebastián Piñera, Presidente de la República de Chile:
Estimados Presidentes, Primeros Ministros y Jefes de Delegaciones:
Pueblo hermano de Chile:
Sea mi primer pensamiento para honrar la memoria de Salvador Allende, insigne latinoamericano y patriota que entregó su vida por la independencia de su nación y la justicia social. Pensamos como él, cuando dijo: "la historia es nuestra y la hacen los pueblos".
La existencia de la CELAC nos permitió encarar los desafíos del 2012 con más conciencia de quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos, en medio de circunstancias convulsas y complejas.
Vamos construyendo, en la dura realidad, trabajosamente, el ideal de una América Latina y Caribe diversa, pero unida en un espacio común de independencia política, de control soberano sobre nuestros enormes recursos naturales para avanzar hacia el desarrollo sostenible, la integración regional y el enriquecimiento de nuestra cultura.
Los obstáculos no han sido ni serán menores. Las amenazas a la paz son crecientes y la injerencia en los asuntos de nuestra región continúa. Las trasnacionales, fundamentalmente norteamericanas, no renunciarán al control de los recursos energéticos, hídricos y minerales estratégicos en vías de agotamiento. La concepción estratégica de la OTAN es cada vez más agresiva y se orienta claramente en ese sentido. A dos décadas del fin de la Guerra Fría, crecen los enormes arsenales nucleares y convencionales que, como ha dicho Fidel, no podrán matar el hambre ni la pobreza.
El orden económico internacional es injusto y excluyente, atrapado en una crisis global a la que, por ahora, no se vislumbra solución. El cambio climático avanza inexorablemente ante la falta de voluntad política de los gobiernos de los países desarrollados.
Sin nuestra unidad, nada sería posible y todo lo logrado se perdería. En la llamada Cumbre de las Américas de Cartagena, Nuestra América dio un paso decisivo, asentada en el sólido cimiento de Mar del Plata, donde en el 2005, fue derrotada el ALCA. Disipados los cantos de sirenas de Estados Unidos en la Cumbre del 2009, en Trinidad Tobago, América Latina y el Caribe brillaron por su solidez e independencia cuando reclamaron que las Malvinas son argentinas y que el bloqueo y la exclusión de Cuba deben cesar, acontecimiento que el pueblo cubano guardará siempre, con profunda gratitud, en su memoria.
El ejercicio de la autodeterminación y la soberanía de los pueblos y la igualdad soberana de los Estados son principios irrenunciables de la CELAC, establecidos en la Declaración de Caracas.
Sabemos que entre nosotros hay pensamientos distintos e, incluso, diferencias, pero la CELAC ha surgido sobre el acervo de doscientos años de lucha por la independencia y se basa en una profunda comunidad de objetivos. No es la CELAC, por tanto, una sucesión de meras reuniones ni coincidencias pragmáticas, sino una visión común de la Patria Grande latinoamericana y caribeña que solo se debe a sus pueblos.
Los incuestionables triunfos obtenidos por las fuerzas patrióticas en las elecciones presidenciales y regionales celebradas en Venezuela y las movilizaciones recientes demuestran el extraordinario liderazgo del presidente Hugo Chávez Frías, y el enorme respaldo popular al proceso venezolano. Junto al dolor y la preocupación por la salud del Jefe de la Revolución Bolivariana, ese hermano pueblo está dando, junto a los dirigentes chavistas un destacado ejemplo de lealtad, convicción y unidad para profundizar sus irreversibles conquistas.
El gobierno bolivariano está enfrentando una permanente campaña de intriga y descrédito por parte del imperio y de la oligarquía golpista; pero ha continuado su obra, consagrado a la defensa de los legítimos intereses de los trabajadores y de todos los venezolanos patriotas, de la Constitución y de su democracia revolucionaria.
Desde aquí le reiteramos a Chávez nuestro afecto, respeto y admiración, al igual que a su valiente pueblo que lucha por la mayor suma de estabilidad política, de seguridad social y la mayor suma de felicidad, como lo soñó el Libertador Simón Bolívar.
Compartimos y apoyamos la resolución y oportunidad con que UNASUR ha actuado frente al golpe parlamentario en Paraguay. En una región que ha sufrido décadas de dictaduras sangrientas, impuestas y sostenidas por los Estados Unidos, no puede permitirse impunidad a los sectores violentos y golpistas.
Nuestra Comunidad estará incompleta mientras falte en ella el escaño de Puerto Rico, nación hermana genuinamente latinoamericana y caribeña que padece una situación colonial.
No podemos olvidar que cerca de 170 millones de latinoamericanos y caribeños viven en la pobreza, de ellos 75 millones de niños, 66 millones de personas en la región están en pobreza extrema, de los cuales 34 millones son menores. ¿Qué puede significar para ellos la CELAC?
Es cierto que hemos avanzado en el desarrollo de programas económicos y de desarrollo social al interior de varios países, como Brasil. La experiencia del ALBA y PETROCARIBE en la cooperación solidaria y en la complementariedad entre nuestras naciones, es considerable.
La CELAC está en condiciones de trazar su propio concepto de cooperación, adaptado a nuestras realidades y a las mejores experiencias de la última década.
Pese a lo avanzado, podríamos hacer más en apoyo a Haití, cuyo gobierno necesita recursos para la reconstrucción y el desarrollo. Es posible hacerlo entre todos, bajo las decisiones del gobierno haitiano.
Estamos obligados a alcanzar progresos considerables en la educación como base del desarrollo económico y social. Nada de lo que nos proponemos, desde la disminución de la inequidad hasta la reducción de la brecha tecnológica y digital, sería posible sin ello. La eliminación del analfabetismo, como meta primaria, es totalmente alcanzable. Con políticas adecuadas y cooperación regional, para proveer un mínimo de recursos a los más necesitados, podríamos dar un salto en pocos años.
Debemos ser capaces de promover una arquitectura regional propia, adecuada a las particularidades y necesidades de la América Latina y el Caribe.
Podemos también conjugar nuestros esfuerzos contra la drogadicción, como se ha planteado en estos dos últimos días de la reunión, y el tráfico ilícito de estupefacientes.
Ayer se habló aquí de que había drogas en todos los países del continente, quiero aclarar que en Cuba no hay drogas, intentaron introducirla, existen más de 250 detenidos(*) extranjeros de diferentes países del continente por intentar introducir drogas. Solo un poquito de marihuana que se cultiva hasta en una maceta en cualquier balcón de cualquier ciudad de Cuba; pero drogas no hay ni habrá.
Solo quiero expresar —fuera de texto— sobre este tema, que se pueden tomar medidas.
Como se sabe, Cuba no es un país atractivo para la droga, para los traficantes; pero cuando empezó a incrementarse el turismo, y el propio año pasado ya nos aproximamos a los 3 millones de visitantes extranjeros, sí se convirtió en un objetivo de los traficantes. Además, empezaban a arribar por las costas, sobre todo por la costa norte, los paquetes de diferentes tamaños o peso, de kilogramos de cocaína que arrojaban los traficantes cuando eran presionados y perseguidos por los norteamericanos, se arrimaban a nuestras costas, eran perseguidos por nosotros y los arrojaban al mar, y las diferentes corrientes, sobre todo la del nordeste, los depositaban por las playas; en menor cuantía también por el sur. Empezó a adquirir fuerza el consumo y hasta hubo ciudadanos de algunos países de América Latina que empezaban a entregar gratuitamente dosis individuales, regaladas.
Personalmente, tuve una reunión con todos los organismos que tienen que ver con este problema y tomamos una decisión: "Vamos a combatir la droga, que nos está empezando a amenazar, a sangre y fuego." Se coordinaron todos los factores en estos aspectos, utilizamos nuestras organizaciones de masa, vinculadas estrechamente con el pueblo, con nuestro Partido gobernante y con el gobierno, dígase Central de Trabajadores de Cuba, Asociación Nacional de Campesinos, Federación de Mujeres Cubanas, Comités de Defensa de la Revolución, y se apeló a las familias, que hacía falta la colaboración de todo el país para ubicar y proceder legalmente contra los que empezaban a tratar de introducir en nuestra juventud desde marihuana hasta algunas dosis de cocaína, como dijimos.
Fueron arrestados. Si queremos vencer, estos son tipos de problemas que hay que enfrentarlos cuando son pequeños o, mejor, cuando son nonatos. Es el mejor momento, si dejamos que cojan fuerza —decíamos y razonábamos—, ahí tienen el ejemplo de varios países hermanos del continente, y, por lo tanto, esta batalla tiene que ser a sangre y fuego.
Nuestras leyes permiten la pena de muerte, está suspendida, pero está de reserva, porque una vez la suspendimos y lo único que hicimos con ello fue estimular las agresiones y los sabotajes contra nuestro país a lo largo de estos 50 años, como todos ustedes conocen.
Les razonaba a mis compañeros: ahí está el caso de México. A México lo amamos profundamente, decimos: México es México, su historia, su vinculación con nosotros. Allí recibimos asilo generoso durante 1955 y 1956; de allí salió nuestra expedición, cierto es que violando algunas leyes mexicanas, pero no violamos nunca la amistad con México, y ellos ejercieron su derecho y arrestaron a todos los compañeros, incluyendo a Fidel. Yo fui uno de los pocos que pude escaparme, y bajo la natural presión que sentíamos ya próximos a salir para Cuba, salimos en medio de una pequeña tormenta, de un poderoso norte que estuvo a punto de hacernos naufragar y conducirnos a la muerte a los 82 expedicionarios que ahí veníamos. Solo hubo un día de mar tranquilo por el sur de las islas de Gran Caimán. Tal era la tormenta que un marinero experimentado que trataba, desde la proa, esa noche tormentosa del desembarco, de ver si veía el faro de Cabo Cruz al suroeste de Cuba, una ola se lo llevó; perdimos casi una hora en su recuperación, hasta que nos lanzamos a la costa y desembarcamos en un pantano horroroso, y antes de salir de él ya estaba encima de nosotros la aviación del dictador Batista.
Yo les razonaba a los compañeros: me rompo la cabeza pensando qué solución puede tener lo de México, que no es casual que sea México, no porque los mexicanos propicien esa situación, sino ya lo dijo un expresidente mexicano en el siglo pasado: "¡Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos!" Es ahí donde está el problema, el problema fundamental, para donde se mandan las drogas, que nunca he leído en la prensa de una gran operación en Estados Unidos contra los traficantes, nunca he leído eso; solo películas de pequeñas bandas de traficantes. Y por el mismo lugar por donde entran las drogas, pasa el armamento para la venta, ese es el problema.
Yo hablé este tema con el presidente Calderón en la reunión de Sauipe, en Brasil, en el año 2008, donde ya se estaba gestando, esta organización magnífica que en estos días celebra su primera reunión, además de la reunión fundacional en Venezuela, y hablé profundamente de estos temas con el presidente Calderón, y hemos seguido, seguimos preocupados. Pero ese problema avanza como una marea terrible hacia el sur: problemas en Guatemala, problemas en los demás países de Centroamérica. Y solo puedo dar una opinión a los países a los que todavía no les ha llegado esa marea nefasta y trágica, porque es verdaderamente trágica, donde los drogadictos, como ustedes conocen, son capaces de matar hasta a un familiar para obtener dinero para comprar droga. Por eso nuestra población apoyó esa medida y nos resultó fácil capturar a cerca de 5 000, juzgados con todo lo que permitían las sanciones del Código Penal, y nos equivocamos en muy pocos casos, que fueron resueltos inmediatamente.
¿Por qué?, por la colaboración de la población, que era la más interesada en que ese problema no se extendiera. Y estos problemas —es la moraleja que podemos sacar de ello, y la sugerimos a los países que todavía no son víctimas de este flagelo— son de los tipos de problemas que hay que enfrentar cuando están naciendo y mejor, como les decía, cuando son nonatos. Por eso, en Cuba no hay drogas ni las habrá.
Perdonen este paréntesis que abrí sobre este tema.
Como ustedes ven, yo también improviso discursos hasta de dos y tres horas, pero no quiero hacer eso, lo hacía antes cuando era joven, pero prefiero ya, a esta altura, leer mis intervenciones. No critico que los demás los improvisen, el primer improvisador es mi Jefe, Fidel Castro, y el que pronuncia los discursos más largos en la ONU, tiene un récord que ni Chávez se lo ganó (Risas).
No podríamos renunciar a la protección de nuestros inmigrantes, víctimas del orden actual de la xenofobia, y de la discriminación que proliferan en el mundo industrializado.
Tenemos también la posibilidad real de constituirnos, sobre bases apropiadas y concretas, en una zona de paz, en la que complementemos nuestro tradicional rechazo a las armas nucleares de exterminio en masa y a las cada vez más avanzadas y letales que se desarrollan hoy, con la expresa y firme voluntad de resolver todas nuestras diferencias por la vía pacífica, de la negociación y el diálogo.
Concluyo con un emocionado homenaje a José Martí, hoy —como decía el compañero Maduro—, en el 160 aniversario de su natalicio. De su pensamiento aprendimos que, en tiempos difíciles como estos, "¡los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado como la plata en las raíces de los Andes".
Muchas gracias (Aplausos).
(*) De la cifra mencionada, 114 permanecen actualmente en privación de libertad.

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