miércoles, 25 de junio de 2014

Independencia de Puerto Rico, nuevo reclamo en ONU a EE.UU.

Tomado de Diario Octubre

Naciones Unidas, 23 jun (PL).

El Comité Especial de Descolonización de la ONU analiza hoy una resolución que ratifica el derecho de Puerto Rico a la autodeterminación y la independencia, e insta a Estados Unidos a posibilitar la materialización de esas prerrogativas. 

Presentado por Cuba, con el apoyo de Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia, el texto insiste además en el carácter latinoamericano y caribeño de la isla, y en el reclamo de libertad del preso político boricua Oscar López Rivera, quien el mes pasado cumplió 33 años encarcelado en Estados Unidos.

La iniciativa tiene importantes adiciones o aspectos que se fortalecen, y sería la trigésima tercera que se adopta sobre la causa boricua, lo cual coincidiría simbólicamente con los años de encierro del luchador López Rivera, declaró aquí a Prensa Latina la copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH), Wilma Reverón Collazo.

Según Reverón Collazo, debe destacarse que el proyecto de resolución pide a Washington que permita a los puertorriqueños atender el complejo escenario nacional desde posturas soberanas.

Vivimos una situación que tiene todas las características de una verdadera explosión social, ante fenómenos como el desempleo, la inseguridad, el narcotráfico y el debilitamiento creciente del comercio local, a partir de la expansión de empresas norteamericanas, dijo.

Para la abogada y activista de los derechos humanos, la soberanía es clave, porque con las subordinaciones políticas y económicas imperantes no se puede enfrentar de manera efectiva la crisis.

Reverón Collazo resaltó el compromiso de Cuba con la lucha por la independencia boricua.

“Sin la Revolución Cubana no hubiese podido mantenerse en pie esta causa, ni tendríamos el respaldo de otros pueblos y gobiernos, un panorama que a los independentistas nos da energía para seguir en este combate de cinco siglos por la descolonización”, sentenció.

martes, 24 de junio de 2014

Las marionetas de Praga se mueven desde Washington

Orlando Luis Pardo Lazo, un connotado contrarrevolucionario, que es capaz de masturbaarse sobre la bandera de su propio país, es uno de los representantes de la política plattista que propaga la SINA en personeros dentro del archipiélago cubano, con el objetivo de derrocar el gobierno revolucionario. Este gusanoide ha sido uno de los premiados por los patrocinadores del dicho evento.
Tomado de La Jiribilla, Revista de Cultura Cubana. Nº 683
Por Pedro de la Hoz

No es noticia el compromiso servil de ciertas autoridades y medios de la República Checa con quienes desde Washington y el núcleo contrarrevolucionario del sur de la Florida intentan derrocar, o al menos erosionar, el sistema político y social que legítimamente en Cuba nos hemos dado a nosotros mismos, en ejercicio libre y democrático de nuestra voluntad.
Sin ir muy lejos, este mismo año, en abril, vacacionaron durante una semana en Praga diez individuos procedentes de la isla y adscritos a grupúsculos contrarrevolucionarios —digamos las cosas por su nombre y dejemos atrás el eufemismo de llamarlos “disidentes” o “activistas pro Derechos Humanos”— bajo el pretexto de participar en un seminario sobre la historia de la transición checa del socialismo real al capitalismo neoliberal.
En realidad recibieron en sus encuentros con los interlocutores checos instrucciones acerca de cómo operar contra el Estado cubano y dedicaron tiempo a repetir ante los medios de comunicación de ese país los lugares comunes de la propaganda anticubana. Como era de esperar, Radio Praga les prestó su tribuna y trató de legitimarlos.
Lo nuevo en este y otro caso que glosaremos a continuación, es la  reiteración de un empeño que clasifica como una grosera intromisión de instancias de gobierno checas en los asuntos cubanos.
Una vez más acaban en Praga de librar una convocatoria para un concurso literario exclusivamente dirigido a novelistas que “residan dentro de la isla” y tiene por objetivo “apoyar a los escritores que no pueden publicar en la Isla por no pertenecer a las organizaciones oficialistas dedicadas a la literatura, y guardan sus textos en una gaveta a la espera de una oportunidad para publicarlos”.
Desde la propia redacción de las bases del certamen, cuyo nombre Franz Kafka hace un flaco favor a la memoria del extraordinario narrador checo, se respira un tufillo a mala telenovela: de una parte, la insólita y enrevesada definición de esas supuestas “organizaciones oficialistas literarias” —¿estarán hablando de editoriales e instituciones de muy variado signo y actividad que funcionan en Cuba y que publican y promueven a escritores y temáticas muy diversas a la vez, desde los clásicos a los contemporáneos, sin distinción entre marxistas, cristianos, santeros, materialistas, idealistas, cubanos que viven en Cuba y no pocos fuera de Cuba?—; de otra, un tinte melodramático barato, al suponer la existencia de una literatura subterránea e invisibilizada en las gavetas.
Otro signo que denota la falta de imaginación de los que intentan urdir esta trama se halla en la naturaleza de la entidad praguense patrocinadora, la biblioteca Samizdat Libri Prohibiti, que conserva y promueve obras que circularon clandestinamente en la antigua Checoslovaquia. Comparar la realidad cultural underground de la Unión Soviética y los países del bloque oriental con la de Cuba no solo es una analogía absurda y forzada (en buen cubano se diría “a la cañona”) sino también muestra de supina ignorancia.  
La finalidad de la operación se hace evidente en el destino que tendría la novela premiada: suministrar 450 ejemplares de la novela, publicada en español por una casa editora checa, en las denominadas “bibliotecas independientes” albergadas por integrantes de los grupúsculos en el interior de la isla. Esas bibliotecas reciben una subvención proveniente de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental (WHA), del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Hace apenas dos años, el presupuesto federal asignó a la WHA 1,53 millones de dólares para un programa de “entrenamiento a distancia sobre habilidades básicas para la información tecnológica” y “fondos de apoyo para la compra de artículos de tecnología básica de la información, y  apoyo material a activistas de los derechos humanos, periodistas independientes y bibliotecas independientes en la isla”.
Alguien podría suponer que  el concurso de novelas es un proyecto de alguna organización de ciudadanos checos que por iniciativa propia decidieron promover a esos pobrecitos e ignorados escritores impedidos de publicar sus creaciones en Cuba. (Por cierto, algunos de los ganadores de las siete convocatorias anteriores tienen obras premiadas y publicadas por “organizaciones oficialistas dedicadas a la literatura”). Sin embargo salta a la vista la implicación gubernamental de Praga cuando en las bases, junto al punto de recepción habilitado en una dirección de correo electrónico, se dice que las novelas pueden enviarse “en otros formatos a la Embajada de la República Checa en Cuba (Ave Kohly no. 259, entre 41 y 41, Nuevo Vedado)”.
Triste papel el de estas marionetas praguenses, colgadas del hilo de la política anticubana de Washington.

28 de junio, pon la Revolución en un Beso

besada
Primera Besada por la Diversidad celebrada el 28 de junio del 2012
Tomado de Negra Cubana Tenía que Ser
Por Sandra

Proyecto Arcoíris, colectivo LGBT anticapitalista e independiente de Cuba, celebrará el Día del Orgullo LGBT con la Segunda Besada por la Diversidad y la Igualdad, este sábado 28 de junio, a las 4 p.m., en la Plaza Vieja de La Habana.

Cada 28 de junio, las comunidades LGBTQ y personas heteroaliadas de todo el mundo conmemoran los Disturbios de Stonewall Inn (New York, 1969), cuando una travesti puertorriqueña se rebeló contra la policía y desató le revuelta.

Besarse en el espacio público debería ser derecho de toda persona, pero para muchos ojos constituye escándalo público, si no ocurre entre heterosexuales. Al besarnos todos y todas, por amor o fraternidad, ejercitamos nuestra igualdad ciudadana y ponemos en evidencia los dobles raseros morales que generan la homofobia, el sexismo, las lógicas discriminatorias que marcan las raíces de nuestra cultura y debemos cambiar.

Con esta acción pública queremos hacer visible a la comunidad LGBTQ de Cuba. Besarse en la Plaza Vieja es un acto político. Ven y muestra tu repudio a la homofobia con un beso.

Porque Revolución es cambiar todo lo que deba ser cambiado, y defendemos la idea de una sociedad anticapitalista, revolucionaria y democrática. Ven y celebra que la Ley No.116 Código de Trabajo protege por primera vez a las personas homosexuales. Ven y reclama explicación pública a la eliminación de la identidad de género y el estatus frente al VIH en la misma Ley, aunque la Asamblea Nacional lo aprobó.

En esta cita no importan el color de la piel, el género, la identidad de género, las creencias religiosas o políticas, la orientación sexual, el origen territorial, la discapacidad ni cualquier otra distinción, sino la fe en la igualdad de todas las formas de amar, formar familia, producir, comprometerse… todas las formas de HACER PATRIA.

28 de junio, pon la Revolución en un Beso.

lunes, 23 de junio de 2014

Declaración de la directora general de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro

Tomado de Juventud Rebelde

El 20 de junio, el Departamento de Estado decidió, una vez más, incluir a Cuba en la peor de las categorías de su informe anual sobre los países que “no cumplen completamente con los estándares mínimos para la eliminación de la trata de personas y no hacen esfuerzos significativos con ese fin”, haciendo caso omiso al reconocimiento y prestigio alcanzado por nuestro país por su desempeño destacado en la protección a la niñez, la juventud y la mujer.

Cuba no ha solicitado la evaluación de Estados Unidos ni necesita las recomendaciones del gobierno de uno de los países con mayores problemas de trata de niños, niñas y mujeres en el mundo. Estados Unidos no tiene moral para calificar a Cuba, ni para sugerirnos “planes” de ninguna índole, cuando se estima que el número de ciudadanos norteamericanos con los que se trafica dentro de ese país es cercano a los 200 mil, donde la explotación laboral es la forma de trata de personas más extendida, en el cual el 85% de los procesos legales que se entablan en este tema corresponden a casos de explotación sexual, y donde más de 300 mil niños, del millón que abandonan sus hogares, están sujetos a alguna forma de explotación.

El Gobierno de Cuba rechaza rotundamente, por infundado, este ejercicio unilateral que ofende a nuestro pueblo. La inclusión en esta lista, por motivaciones totalmente políticas, como lo es también la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo internacional, está dirigida a justificar la política de bloqueo, en tanto conlleva la aplicación de sanciones financieras, que el Gobierno de los Estados Unidos arrecia cada vez más, provocando afectaciones severas a nuestra niñez, juventud, mujeres y a todo nuestro pueblo.

El lugar de la batalla

Tomado de Página 12
Por Martín Granovsky.

Barack Obama, Thomas Griessa, Paul Singer. Tres nombres que no alcanzan a explicar cómo funciona hoy el país donde se decide la suerte de la negociación con los buitres. El imperio. El imperialismo. Dos conceptos que parecen decirlo todo y, sin datos, no dicen nada.

A menudo los Estados Unidos aparecen dibujados con la imagen de una potencia declinante y agónica, como si su poder fuera a licuarse la semana que viene. Naturalmente la situación actual no es la de 1950, cuando el país detentaba prácticamente el monopolio de las armas nucleares y contaba con la mitad de la producción mundial de bienes y servicios, una cifra que hoy oscila en el 27 por ciento.

“El poder internacional de los Estados Unidos ha retrocedido de forma inevitable de ese cenit durante los últimos sesenta años”, escribió el profesor Abraham Lowenthal, profesor emérito de la Universidad del Sur. “Pero Estados Unidos aún conserva una influencia global militar, económica, política y cultural considerable, mayor que la de cualquier nación o cualquier grupo concertado de naciones. Esta influencia es evidente en muchos aspectos: capacidad militar, producción económica y productividad, configuración de la agenda internacional, iniciativas y resultados diplomáticos, liderazgo en gobernanza internacional e instituciones financieras, y la preeminencia del ‘poder blando’ de los Estados Unidos (instituciones de educación superior, medios de comunicación, influencias culturales impulsadas por la lengua y una demanda global por la cultura popular estadounidense a través de películas, televisión, música y juegos de video o electrónicos.”

Lowenthal escribió el primer capítulo de un interesantísimo libro que compiló el experto chileno en cuestiones norteamericanas y ex embajador en la Argentina Luis Maira. Se llama El segundo mandato de Obama, una mirada a la dinámica interna de la sociedad estadounidense y fue publicado en 2013 por Cide de México.

Los niveles de pobreza están peor. Afectan a más de 46 millones de norteamericanos sobre 380, según Lowenthal la mayor cifra en más de 50 años. Además, “el porcentaje del ingreso nacional que gana el uno por ciento más rico de los estadounidenses ha aumentado de alrededor de 9 por ciento en 1980 a 23,5 por ciento en 2007 y aún más hasta el día de hoy”. El porcentaje de riqueza que posee el uno por ciento más rico es todavía mayor: más del 34 por ciento. Ese uno por ciento obtuvo dos tercios de todas las ganancias en ingresos entre 2002 y 2007. Informa Lowenthal: “Una familia, seis descendientes de Sam Walton de Walmart, tiene más que la riqueza junta del 30 por ciento inferior de toda la población estadounidense”.

Víctor Godínez escribió en el libro compilado por Maira que en los años ’90 cambió el régimen de crecimiento de la posguerra. Antes se basaba en el valor agregado. En los ’90 “el proceso de producción es desencadenado por las anticipaciones de la riqueza futura que se crea en el mercado accionario de capitales”. Una parte amplia del patrimonio financiero de los hogares se vinculó a “patrimonios en acciones y obligaciones (directamente o por medio de los fondos de pensiones)”. La deuda como porcentaje del ingreso disponible pasó del 93 por ciento al 136 por ciento en 2005. Para Galíndez, este tipo de crecimiento tuvo un patrón de “gran inestabilidad”. Al mismo tiempo, “la relevancia cada vez mayor que las finanzas cobraron en la economía política estadounidense” no se relaciona sólo con su mayor peso en el empleo y en el PBI sino con su ascenso “como el medio más dinámico de generación de utilidades”.

Un trabajo del propio Maira incluido en el libro que compiló, “Una mirada histórica al sistema político norteamericano”, apunta cambios políticos que comenzaron con el neoconservadurismo de la Era Reagan, desde 1981, y se profundizan incluso ahora. Un punto es que dentro del Partido Republicano “las posiciones se movieron cada vez más hacia la derecha, hasta plantear una plataforma conservadora definidamente radical”. Así se entiende el poder del Tea Party, “un núcleo súper ideologizado que domina en muchas partes el aparato del partido, imponiendo a los dirigentes partidarios y en las elecciones a muchos de sus candidatos que no logran establecer una conexión mayoritaria con la ciudadanía”. Los republicanos también sufren porque crece su distancia con la base hispana, que representará en las presidenciales de 2016 un cuarto de los norteamericanos en condiciones de votar, a medida que aumenta su cercanía con lobbies tan derechistas que promueven de manera abierta un aumento de los impuestos al consumo.

La debilidad popular mayor del Partido Republicano por su ideologización tiene otra cara: no hay una confluencia bipartidaria centrista. Maira analiza que, “por el contrario, los republicanos ejercitan una implacable oposición en la Cámara de Representantes, y sus escasos núcleos moderados no tienen un margen de maniobra para abrir negociaciones efectivas con el gobierno”.

Según Maira, a este panorama conviene añadir el condimento de lo que llama “otras tendencias desfavorables”. Una, iniciada en tiempos de Reagan para liquidar toda chance de que senadores progresistas fueran electos o reelectos, y reforzada en los últimos años, las campañas negativas “que envilecen los procesos electorales al plantear la descalificación y el ataque de los postulantes opositores”. Otra, la recolección anónima e ilimitada de fondos por parte de comités de acción política.

Cuando Maira compiló el libro aún no se habían producido noticias como ésta: en marzo último la Corte Suprema eliminó por cinco votos a cuatro los límites acumulados para las donaciones privadas de campaña por parte de un mismo aportante. El argumento fue que los límites violaban el derecho constitucional a que un ciudadano se comprometa con la vida cívica. La clave histórica es que el régimen de topes para los financistas de campaña fue una consecuencia del escándalo Watergate, cuando Richard Nixon fue descubierto espiando a sus rivales demócratas y la investigación derivó en un debate nacional sobre el poder de los servicios secretos y las grandes compañías.

“No hay derecho más elemental en nuestra democracia que el derecho a participar en la elección de nuestros líderes políticos”, dijo en su fallo el juez John Roberts haciendo lugar a la protesta de un magnate republicano de Alabama. “El Congreso no debe regular las contribuciones para reducir el monto del dinero en la política o para restringir la participación política de algunos a los fines de fortalecer la influencia relativa de otros”, añadió al justificar la influencia de la plata en las campañas.

Lowenthal opina que el desafío central para los Estados Unidos no está ni en la economía ni en la política exterior, sino en “la capacidad del sistema político para moldear e implementar políticas públicas que respondan efectivamente a las preocupaciones de hoy y mañana”.

Sostiene que “la desaceleración económica, el empeoramiento de la desigualdad y el destrozo de la cohesión social han contribuido a reforzar el evidente deterioro político”, dice.
Cuando reflexiona sobre la historia de esta crisis, Lowenthal anota cuatro problemas que minaron la gobernabilidad:

- El primer problema es “la polarización económica de los Estados Unidos y su expresión en términos legislativos”. Los cambios en los medios, donde antes los editoriales de los grandes diarios moderaban y hoy Internet permite ampliar el clima de exasperación, redoblan esa tendencia. “El miembro demócrata más conservador del Congreso está a la izquierda del republicano más liberal, una situación sin precedentes que vuelve bastante difícil la formación de coaliciones y acuerdos.”

- El segundo cambio, en el mismo sentido que lo advertido por Maira, está dado por el crecimiento explosivo de las contribuciones privadas a las campañas electorales. Se triplicaron entre 1976 y 2000, hasta alcanzar los 2800 millones de dólares, y aumentaron un 214 por ciento de 2000 a 2012. En una frase que podría servir también para entender la dinámica de los buitres, sus abogados y la política, Lowenthal afirma que hoy “los intereses especiales tienen muchos más recursos para apoyar candidatos, y por lo tanto una influencia correspondiente”.

- El tercer cambio es que los lo-bbies son cada vez más importantes en la formulación de políticas. Entre 1998 y 2004, el 42 por ciento de los miembros que dejaron de ser representantes (diputados) fueron contratados por grupos de presión. Lo mismo sucedió con 283 funcionarios de Bill Clinton (1993-2001) y 310 de George W. Bush (2001-2009). Escribe Lowenthal: “Los intereses especiales ensordecen las discusiones y la atención necesarias para que el Congreso progrese en asuntos como las reformas al sistema de salud, la educación y la política migratoria”.

- El cuarto problema es que cada vez más los legisladores dedican tiempo a quienes influyeron en su campaña y lo quitan de la negociación con sus pares.

El investigador californiano registra que foros independientes y think tanks, centros de investigación, ya discuten reformas como la eliminación de obstáculos para el registro de votantes y la fijación de comicios sólo en fines de semana (algo que no ocurre hoy en los Estados Unidos), o modificaciones en los procedimientos parlamentarios para evitar el bloque de los llamados filibusteros, los senadores que pueden bloquear un debate con el simple recurso de hablar indefinidamente. Ante un filibustero sólo vale tener un mínimo de 60 votos. Si no, el filibustero es libre de hacer lo que quiera. Si es republicano, impedir el avance de una negociación para permitir el triunfo de una decisión del gobierno demócrata. Por reglamento interno, una iniciativa que no cuente con 60 votos puede ser aplazada con sólo la moción de un senador en contra. Antes de que se someta a votación el proyecto el filibustero pide la palabra y lee novelas o el diario hasta el final de la sesión, que de ese modo fracasa.

Más allá de la discusión argentina sobre si en el 2010 existió o no una oportunidad de negociar o sobre la mejor manera de negociar hoy, así son los Estados Unidos donde operan los buitres.

ALBA cumple diez años

Tomado de Coordinadora de Solidaridad con Nicaragua y ALBA
Por Andrés Mora Ramírez

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) alcanza este 2014 los diez años de existencia como proyecto –y realidad- de una integración latinoamericana y caribeña basada en la complementariedad, la solidaridad y la cooperación entre los Estados y los pueblos, es decir, a contraviento de los esquemas economicistas y asimétricos, donde impera la ley del más fuerte, propios de los empeños integracionistas impulsados por las élites neoliberales durante el último cuarto del siglo XX. 

Completar una década de crecimiento y paulatina consolidación (a veces, por desgracia, a un ritmo mucho más lento de lo deseable y necesario), se dice y escribe fácil, pero no lo ha sido. Mucho menos para una iniciativa de esta naturaleza, y en los contextos políticos y sociales latinoamericanos, caracterizados por intensas disputas y tensiones en la construcción de nuevas hegemonías y equilibrios de fuerzas. De ahí la importancia que adquieren algunos de los principales acuerdos adoptados por el Consejo Político del ALBA, reunido hace unos días en Caracas, como continuidad de la búsqueda de alternativas en nuestro tiempo posneoliberal.

Los representantes ante este foro acordaron acelerar el proceso de negociaciones entre los países para la conclusión del Tratado Constitutivo del ALBA-TCP, cuya firma y ratificación en los respectivos congresos fortalecería a la alianza desde la perspectiva del derecho internacional y de la institucionalidad jurídica de los Estados parte; además, se reafirmó el compromiso de construcción de "la zona económica complementaria ALBA–TCP–Petrocaribe como espacio de complementariedad económica productiva constituida por 21 países" (Cubadebate, 11-06-2014), un tema sobre el cual se viene avanzando en los últimos años, a veces en forma bilateral, y a veces en el ámbito del bloque como un todo, pero que todavía requiere un mayor impulso para formalizarse.

Por otra parte, el Consejo Político del organismo dispuso celebrar el décimo aniversario del ALBA el próximo mes de diciembre en La Habana, en homenaje a la histórica reunión del año 2004, cuando los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Fidel Castro, de Cuba, firmaron el acuerdo de creación de la alianza: un acto cuyo valor político y cuyo simbolismo, entendido como parte del largo proceso de conformación de la identidad latinoamericana –especialmente en su dimensión antiimperialista-, lo vamos comprendiendo mejor conforme el tiempo aquilata el legado y la trascendencia de ambos líderes.

En virtud del acuerdo de La Habana, el ALBA selló su vínculo con la historia del amanecer posneoliberal de América Latina: así, se convirtió en la expresión actualizada del viejo conflicto entre panamericanismo y latinoamericanismo, avizorado ya por Simón Bolívar y José Martí en el siglo XIX, y por figuras como Augusto César Sandino y el Che Guevara en el siglo XX. No en vano, la idea del ALBA surge y se enuncia en el contexto del debate y las movilizaciones contra el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), es decir, el proyecto de dominación comercial y geopolítica continental diseñado por las administraciones estadounidenses –de Bill Clinton a George W. Bush- y promovido desde la llamada Cumbre de las Américas de la Organización de Estados Americanos (OEA).

De ahí que el Consejo del ALBA se haya pronunciado, una vez más, en contra de la exclusión de Cuba de ese organismo, y en defensa del "derecho soberano de Cuba a participar en estas cumbres sin condicionamiento de ninguna índole", por lo que resolvió que los países del bloque bolivariano no asistirán a la próxima Cumbre de las Américas en Panamá, en 2015, "hasta tanto se permita la participación de la República de Cuba en el foro continental" (TeleSUR, 11-06-2014).

Quizás con algo menos de vigor y osadía que en sus primeros años, consecuencia inevitable de la ausencia física del presidente Chávez, pero con el mismo compromiso de siempre por otra integración, la buena noticia es que el ALBA sigue animando, desde sus específicos aportes, el giro emancipador nuestro americano y nuestras particulares formas de rebeldía frente a los dictados de los ideólogos del neoliberalismo y de quienes se han pretendido dueños y señores del poder y de la historia.

- Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Una Cumbre invisible y la impunidad a las claras

Tomado de Coordinadora de Solidaridad con Nicaragua y ALBA

Como en todo lo demás, también hay diferentes variedades del silencio. Este fin de semana pasado se celebró la Cumbre del Grupo G77 más China en Santa Cruz, Bolivia, que fue una noticia de primer plano en todo el mundo. A pesar de su nombre, desde su fundación en 1964, al G77 se han integrado 133 países que forman dos terceras partes de la Organización de las Naciones Unidas. Aún el espectáculo de la Copa Mundial del fútbol no pudo eclipsar la importancia de un evento que reunió destacados dirigentes mundiales y equipos de alto nivel de la enorme mayoría del mundo.

La Cumbre destacó la prioridad de la lucha contra la pobreza, la unidad de la mayoría de los países del mundo contra Occidente y sus aliados y el imperativo de un mundo seguro y en paz. La declaración final contiene 242 puntos, indicativo del enorme reto de lograr unas relaciones internacionales más justas, una economía mundial más equilibrada y un comportamiento ambiental en armonía con la naturaleza. Ninguna de estas aspiraciones es posible en una economía global dominada por el capitalismo depredador promovido por Norte América, Europa y sus aliados porque su irracional sistema de consumo y producción es insostenible.

Sin embargo, uno busca en vano un reportaje en los prestigiosos medios de comunicación occidentales sobre los eventos alrededor de la Cumbre en Santa Cruz, sobre los temas fundamentales allí debatidos o sobre la presencia de dirigentes mundiales o del Secretario General de la ONU Ban Ki Moon. Aun los medios corporativos europeos supuestamente progresistas lo ignoraron porque de verdad para el Occidente la mayoría del mundo solo existe por sus recursos naturales, su mano de obra barata, su hábito irritante de estar en lugares de importancia geo-estratégica y sus atractivos destinos turísticos. Aparte de esos factores. para el mundo occidental dos terceras de la población del mundo no tienen ninguna importancia.

En cambio allí sí se encuentran, aparte de la cobertura extensa de la Copa Munidal, titulares sobre los avances militares en Iraq de los terroristas extremistas patrocinados por el Occidente y sus aliados árabes en Libia y en Siria.  Pero la cobertura corporativa occidental silencia la realidad del patrocinio occidental de los terroristas y extremistas en Iraq. De la misma manera, en los medios occidentales hay silencio sobre las noticias del genocidio asalto de los fascistas ucranianos contra la población de habla ruso en las nuevas Repúblicas de Donetsk y Lugansk.

Los titulares que declaran el poder militar de las fuerzas extremistas en Iraq  como si fuera una sorpresa van acompañados por artículos de opinión del ex-Primer Ministro británico Tony Blair. Junto con el entonces Presidente George W. Bush y Primer Ministro José Maria Aznar, Tony Blair fue quien sometió el pueblo de Iraq a una guerra catastrófica que destruyó el país y devastó su sociedad de manera irremediable. Como recompensa de parte de sus patrones corporativos,  Blair ahora participa en las juntas directivas del mega-banco J.P.Morgan y del conglomerado militarista transnacional, el Carlyle Group.

Frente a los últimos acontecimientos en Iraq, Blair levanta su voz para alegar que él no tiene responsabilidad en el asunto y que tampoco es culpa de Occidente la invasión de la horda extremista que ahora aterroriza el pueblo de Iraq. Un testigo relevante aquí es el Presidente Obiang Nguema Basogo de Guinea Ecuatorial. El Presidente Obiang fue Presidente de la Unión Africana a lo largo de 2011 y es un testigo clave de los acontecimientos en la Costa Marfil y en Libia en aquel año que siguieron el triste patrón de intervención necoloniel establecido por Tony Blair y sus compinches en Iraq.

Con respecto al derrocamiento del Presidente Laurent Gbagbo de la Costa Marfil en 2011, Obiang asevera que "al contrario a Túnes y a Egipto, no era el pueblo de Costa Marfil el que sacó a Gbagbo del poder. Son los franceses y las tropas de la ONU que lo hicieron. Ni fue el ejército de la Costa Marfil que lo llevaron. Fueron los franceses y tropas de la ONU, tropas extranjeros." Con respecto a Libia, el entonces Presidente de la Unión Africana dice, "los mismos países extranjeros se escondieron detrás de la OTAN para bombardear y destruir el ejército de Ghaddafi y neutralizar su capacidad de defenderse y defender su país."

La desestabilización de Costa Marfil de parte del Occidente empezó hace muchos años, desde el momento de lograr su independencia de Francia. De igual manera los intentos de desestabilización de Libia comenzaron en el momento que el entonces Coronel Gaddahafi y sus colegas tomaron el poder en 1969. Las herramientas de desestabilización usadas por los poderes occidentales siempre han sido grupos disidentes y terroristas financiados, entrenados y equipados por los servicios de inteligencia de Francia, Inglaterra o Estados Unidos.

Ese apoyo a grupos armados terroristas y extremistas se perfeccionó y llegó a su colmo en 2011 con el derrocamiento de los gobiernos legítimos de Libia y de Costa Marfil. Ahora, como han hecho en Mali, en la República de África Central, en Nigeria con Boko Haram, los poderes occidentales han dejado a sus eventuales aliados terroristas desestabilizar al gobierno de Iraq, un aliado de Irán y de Siria. El testimonio del Presidente Obiang, quien durante décadas ha sido un colaborador fiel de las corporaciones petroleras occidentales, es categórico al respecto.

Allí se encuentra el motivo de la ausencia de la cobertura por los medios occidentales de la Cumbre del G77 en Bolivia. A Occidente no conviene oír propuestas a favor de la paz mundial o la seguridad global. No quiere dialogar seriamente sobre la justicia económica o comercial a nivel internacional. No le interesa asumir sus responsabilidades por la sostenibilidad ambiental del planeta. Ni permite que salgan estas ideas de una cumbre de la mayor parte del mundo en los medios corporativos occidentales.

Reina un silencio casi total. En cambio, sí hay libertad de recibir en la cara las cínicas excusas y falsos pretextos de títeres corporativos genocidas como Tony Blair, responsable de la muerte de cientos de miles de civiles inocentes, de millones de niñas y niños a los cuales se les ha negado sus derechos fundamentales, de millones de familias desplazadas para que busquen qué hacer en condiciones miserables como refugiados. Para justificar todo eso con impunidad sí, en el Occidente hay libertad de expresión.

Los Felipes de España y sus motes

Felipe VI
Tomado de El Adversario Cubano
Por Raúl Antonio Capote

Con la abdicación del rey Juan Carlos I y el consiguiente regocijo de los pocos elefantes que quedan en el mundo, subirá al trono de España un nuevo felipillo, con el nombre de Felipe VI, heredero de una monarquía que debe su restauración al fascismo, al franquismo y a un ejército que sólo ha ganado batallas contra su propio pueblo.

No cabe duda de que los felipillos que han gobernado España, desde Felipe I el Hermoso, tan hermoso y tan infiel que Juana la Loca, hija de los Reyes Católicos, se volvió más loca todavía al conocer su muerte, han dejado hondas huellas en la historia. Ambicioso y arrogante, el primer felipillo otorgó cargos y prebendas a sus consejeros flamencos quienes robaron a más no poder mientras él dedicaba su tiempo a desflorar doncellas. Lo corto de su reinado (poco más de dos meses) fue el resultado de sus excesos físicos de alcoba.

Felipe II el Prudente, contrajo matrimonio con su doble prima, María Manuela de Portugal, luego con su tía María Tudor, más tarde con Isabel de Valois, niña aún, a quien asesinó de acuerdo al Manifiesto de Guillermo de Orange, y, por último, con su sobrina Ana de Austria, de cuyo matrimonio nació el príncipe Felipe, futuro Felipe III, heredero del amplio espectro de genes psicopatológicos de la realeza española. El otro príncipe, su medio hermano, don Carlos, había heredado también los trastornos mentales de sus mayores, el famoso cirujano Vesalio hubo de practicarle la trepanación del cráneo y había muerto diez años antes encerrado en el Alcázar, acusado por su padre de traición.

Este rey, bajito de estatura, taciturno y vestido siempre de negro, fue tan prudente, tan prudente, que en un solo día mandó quemar en las hogueras de la Inquisición a más de 10,000 personas acusadas de herejía.

Felipe III el Piadoso, hijo de Felipe II y de su sobrina Ana de Austria, no oculta su condición de imbécil ni en los retratos creados con el pincel halagador de los pintores de la corte, pues ni los grandes maestros podían disimular las taras de familia generadas por sucesivos matrimonios incestuosos. “Temo que me lo gobiernen” había dicho su padre y, en efecto, dejó el gobierno en manos de sus validos, privados y favoritos, a quienes permitió robar a saco abierto mientras él dedicaba todo su tiempo a la caza, al teatro, al baile y al juego. Este rey flojito era tan piadoso, tan piadoso, que expulsó sin piedad a los moriscos (más de 300,000) que habitaban en España quién sabe desde cuando.

Felipe IV el Grande, hijo de Felipe III y de su prima Margarita de Austria, lo único que tenía grande era el bigote tipo manubrio de bicicleta que le pintó Diego Velázquez. Durante su gobierno el reino perdió a Portugal y a las Provincias Unidas, y la Francia de Luis XIV pasó a ser la potencia hegemónica en Europa. Abúlico y frívolo, dejó el gobierno en manos de su valido, el conde-duque de Olivares y se dedicó, al igual que su padre, a los placeres de la vida.

Felipe V el Animoso, el de “Anda niño, anda, porque el cardenal lo manda”, cuya subida al trono provocó una sangrienta guerra europea de sucesión, recluido por deterioro mental y que andaba desnudo por el Pardo por temor a que le vistiesen con ropas envenenadas, nunca gobernó y dejó que sus mujeres gobernaran por él. Afrancesado, construyó los jardines de La Granja a imitación de Versalles adonde quiso siempre regresar y era tan animoso, pero tan animoso, que pasó la mayor parte de su vida en depresión profunda.

Al nuevo felipillo qué apodo le pondrán: ¿Felipe VI el Indeseado?, ¿el Parásito?, ¿el que ni pincha ni corta?, ¿la venganza del elefante? –No es posible saberlo, pero estoy seguro que el ingenio de los españoles le asignará el más apropiado. Y lo peor no son sus taras de familia sino su misión de garantizar que el pueblo español sufra sin rebelarse los ajustes económicos draconianos exigidos por las oligarquías financieras europeas.

Las guerras de sucesión ya no están de moda, pero cualquier cosa puede suceder cuando en Madrid, en Bilbao, en Barcelona o en cualquier lugar de España la masa de indignados toma las calles. Dar continuidad a la monarquía -corrupta por demás- es el mayor error estratégico que han cometido los oligarcas contra un pueblo que siente que es hora de guardar la corona –el más anacrónico de los objetos- en un museo.

"La Revolución Cubana: Resistencia de un pueblo y su desafío en la actualidad."


CHARLA: "LA REVOLUCIÓN CUBANA: RESISTENCIA DE UN PÙEBLO Y SU DESAFÍO EN LA ACTUALIDAD".

Domingo 29 de Junio de 2014, a las 11:00 am
Cita en: CASA DE LA SOLIDARITAT I LA PAU
c/Enric Granados, 7-11. L.9. Singuerlin. Santa Coloma de Gramenet
Intervienen:
Sisco García (Presentación) Presidente del Casal d´Amistat amb Cuba " José Sánchez" de Santa Coloma.
Gustavo de la Torre Morales. Miembro de la Asociación de Cubanos en Catalunya "José Martí "

Asociación de Cubanos en Catalunya "José Martí"

Colabora: 

El Pentágono se prepara para el descontento civil masivo

minerva iniciative
Tomado de CubaDefensa
Fuente original: Artículo publicado en el diario británico “The Guardian” / 18-06-2014

Por Dr. Nafeez Ahmed.

Un programa de investigación del Departamento de Defensa de EE.UU. está financiando universidades para modelar la dinámica, los riesgos y los puntos de inflexión de los disturbios civiles a gran escala en todo el mundo, bajo la supervisión de agencias militares de Estados Unidos.

El programa “Minerva” se inició en el año 2008 y su objetivo es “mejorar la comprensión básica por parte del Departamento de Defensa del conjunto de fuerzas sociales, culturales, conductuales y políticos que se desarrollen en sociedades enmarcadas en aéreas geográficas de importancia estratégica para EE.UU.”.

Otro de los proyectos pertenece a la Universidad de Washington y busca “determinar las condiciones en que se producen movimientos políticos, cuyo propósito es provocar cambios políticos y económicos a gran escala”. Gestionado por la Oficina de Investigación del Ejército de EE.UU., el proyecto se enfoca en los movimientos que involucran a más de 1 000 personas en una “actividad duradera” y abarcará a un total de 58 países.

“En cada contexto –dice el informe– nos encontramos con personas que comparten las características demográficas, familiares, culturales, y/o el nivel socioeconómico de quienes decidieron participar en el terrorismo, pero se abstuvieron de asumir la militancia armada, a pesar de que simpatizaban con los objetivos finales de los grupos armados.

Entré en contacto con la investigadora principal del ya mencionado proyecto Minerva, profesora María Rasmussen, de la Escuela Naval de Postgrado de EE.UU., y pregunté por qué los activistas “no violentos” que trabajan para organizaciones no gubernamentales deben equipararse a los partidarios de la violencia política y por qué los partidos y las organizaciones no gubernamentales estaban siendo investigados; pero no recibí ninguna respuesta.

Entre las preguntas, estaban:

“¿El Departamento de Defensa ve los movimientos de protesta y el activismo social en diferentes partes del mundo como una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU.? Si es así, ¿por qué? ¿El Departamento de Defensa de EE.UU. considera a los movimientos políticos destinados para el cambio político y económico a gran escala, como un asunto de seguridad nacional? Si es así, ¿por qué?

El Director del programa Minerva, Dr. Erin Fitzgerald dijo: “Agradezco sus preocupaciones y me alegro que nos dé la oportunidad de aclarar el asunto”, antes de prometerme una respuesta más detallada. En lugar de ello, recibí la siguiente declaración trivial de la oficina de prensa del Departamento de Defensa:

“El Departamento de Defensa toma muy en serio la seguridad de Estados Unidos, a sus ciudadanos, aliados y socios. Aunque no todos los retos de seguridad causan conflicto, y cada conflicto no involucra a los militares de EE.UU., Minerva ayuda a la investigación en ciencias sociales básicas, para que el Departamento de Defensa comprenda mejor las causas de la inestabilidad y la inseguridad en el mundo”.

Gracias a una mejor comprensión de estos conflictos y sus causas, dijo, el Departamento de Defensa “puede prepararse mejor para un entorno de seguridad dinámico en el futuro”.

Altos funcionarios del Pentágono dijeron que su prioridad era “desarrollar capacidades que puedan emplearse rápidamente en forma de modelos y herramientas que se puedan integrar con las operaciones”.

Muchos académicos independientes critican lo que consideran esfuerzos de EE.UU. para “militarizar las ciencias sociales” y muestran preocupación porque “la investigación solo se financia cuando apoya la agenda del Pentágono”.

De acuerdo con el profesor David Price, antropólogo de la Universidad de San Martín, en Washington DC, y autor de “Militarización de la Antropología, las Ciencias Sociales al Servicio del Estado militarizado” ha dicho que se trata de programas “para integrar las ciencias sociales en las operaciones militares de campaña dentro de escenarios diversos”.

Se trata, dijo, de identificar a los “solucionadotes” de problemas, a los “causantes” de problemas y al resto de la población, “que sería el blanco de las operaciones de información”.

Estos juegos de guerra son consistentes con documentos de planificación del Pentágono que sugieren que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) está parcialmente motivada para prepararse ante el impacto desestabilizador de las próximas crisis ambientales, energéticas y económicas.

James Petras, profesor de Sociología en la Universidad de Binghamton en Nueva York, está de acuerdo con las preocupaciones de Price. Los científicos sociales financiados por Minerva vinculados a las operaciones de contrainsurgencia del Pentágono están implicados en el “estudio de las emociones para avivar o sofocar movimientos de motivaciones ideológicas”, dijo, incluida la forma “para contrarrestar a los movimientos de base”.

Minerva es un excelente ejemplo de la naturaleza profundamente intolerante y contraproducente de la ideología militar.

Peor aún, la falta de voluntad de los funcionarios del Departamento de Defensa para responder a las preguntas más elementales es síntoma de un hecho simple: en su misión inquebrantable de defender un sistema mundial cada vez más impopular, al servicio de los intereses de una pequeña minoría, los organismos de seguridad no tienen reparos en pintar al resto de nosotros como potenciales terroristas.

Diputados de Costa Rica solicitan a Barack Obama solución humanitaria al caso de los Cinco.

Por el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco

Con fecha 2 de Junio 23 parlamentarios de Costa Rica se dirigieron por carta a Obama pidiendo la libertad de Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, 3 de los Cinco antiterroristas cubanos presos en EE.UU por más de 15 años.   En la carta mencionan la solicitud del presidente de Uruguay José Mujica, abogan por una salida humanitaria al caso de los Cinco antiterroristas cubanos e instan al gobierno de EEUU a "considerar seriamente el canje humanitario de Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino, por el agente norteamericano Allan Gross".

San José Costa Rica, Centro América, 2 de junio de 2014
Presidente Barack Obama.
1600 Pennsylvania Avenue,
NW Washington, DC 20500 USA.
 
Excelentísimo Señor Presidente Obama,
El próximo 12 de septiembre del 2014, se cumplirán 16 años desde que Cinco ciudadanos cubanos fueron encarcelados en EEUU y fueron condenados sin pruebas a duras condenas que van de 15 años a dos cadenas perpetuas, en un juicio  carente de garantías procesales celebrado en Miami.
Desde aquél momento, 12 de septiembre del año 1998, estos hombres pasaron a ser reconocidos internacionalmente como "Los Cinco cubanos"  considerados por su pueblo y los pueblos de nuestra América, como  Patriotas  Antiterroristas Cubanos, ya que su acción fue impedir actos terroristas contra Cuba y los propios EE.UU.
El despacho presidencial de los Ex Presidentes Bill Clinton, George Bush y el suyo propio han sido testigos que desde entonces, desde todo el mundo, se han manifestado en favor de ellos y no han callado las voces denunciando ante el mundo que su gobierno debe poner en libertad, de manera inmediata a Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, tres de los Cinco cubanos que aún permanecen en prisión.
Señor Presidente, ya es hora que usted  ponga fin a una de las más terribles injusticias que durante tres administraciones ensombrece el ideal de democracia y justicia de su País, dejando al descubierto que impera el doble discurso y la doble moral como es el caso que nos ocupa.
En su poder está la posibilidad de conceder el INDULTO que merecen  para que regresen a su Patria cubana, junto a sus familias y su pueblo.
Señor Presidente Obama, nosotros Diputados ante la Asamblea Legislativa de Costa Rica, hoy nos unimos al clamor de los  movimientos sociales y solidarios del Mundo, para apoyar la propuesta presentada ante Usted por uno de los más dignos Presidentes de América Latina, el Excelentísimo Señor Presidente de Uruguay José Mujica quien ha expresado su honda preocupación por el caso de los Cinco y los prisioneros de Guantánamo, casos que constituyen dos grandes vergüenzas para la humanidad. Por otra parte le instamos a considerar seriamente el canje humanitario de Gerardo Hernández, Antonio Guerrero y Ramón Labañino, por el agente norteamericano Alan Gross.
Señor Presidente, esperamos que usted atienda nuestra solicitud y ponga fin a la ignominiosa injusticia cometida contra los Cinco Patriotas Antiterroristas Cubanos.
 
De usted atentamente:
Diputados Costarricenses ante la Asamblea Legislativa de Costa Rica
   
    Ligia Elena Fallas Rodríguez
    Jorge Arguedas Mora
    José Corrales L
    José Antonio Ramírez Aguilar
    Ronald Vargas Araya
    Carlos Hernández Alvarez
    Gerardo Vargas Varela
    Edgardo Vinicio Araya Sibaja
    Humberto Varas Corrales
    Patricia Mora Castellanos
    Javier Francisco Cambronero Arguedas
    Marvin Antonio Delgado
    Nidia M Jiménez Vásquez
    Laura Garro S.
    Marlene Madrigal Flores
    Marta Arauz Mora
    Jorge Rodríguez
    Franklin Corella U
    Rosibel Ramos Madrigal
    Rafael Ortiz
    Emilia Molina Cruz
    Víctor Hugo Morales
    Natalio Guerrero Campos

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